Capítulo 9 "Bart segunda parte"
Harry pronto tomó al niño de un brazo y lo depositó en el suelo ya que el centauro lo tenía acorralado a cierta altura contra un árbol.
-Sólo vinimos a dar una recorrida por el bosque, es que Dumbledore cree que…
Bueno en realidad no se como se le ocurrió al director que vengamos por acá pero, te pido disculpas ya nos vamos –dijo Harry quitándole la varita al niño.
-¿Disculpas? Pero si no hemos hecho nada, viejo, no hay de qué disculparse.
-¿El potro humano dice que no ha hecho nada? ¿Y los árboles que han dañado?
Bart iba a seguir con la discusión cuando Harry le tapó la boca con la mano.
-Disculpa Firenze nos marchamos.
Pero Bart logró zafarse y emprendió nueva huída, tras él iba Firenze, Harry y otros centauros que habían llegado en medio de la discusión, el niño iba montado en su patineta que andaba extrañamente veloz, con una habilidad increíble esquivaba los arbustos, miraba hacia atrás y veía a toda una fila siguiéndolo, eso le causaba más emoción, sin embargo unos minutos después se dio vuelta y solo vio a Potter que lo perseguía, eso lo desorientó y cesó en su huída.
-Te atrapé –dijo Harry agarrándole fuertemente.
-Solo porque te dejé hacerlo viejo, ¿Qué paso con los caballitos?
-Los centauros, no entran en éste territorio, solo por eso han desistido de atraparte, pero ¿sabes una cosa niño sabelotodo?, estamos en grandes problemas.
-¿Tú los solucionarás no? ¡¿Eres mago?
-Oh, claro tú piensas que con eso está todo solucionado, pero cuantos magos se necesitan contra eso – dijo Harry señalando tras el niño.
Bart se dio vuelta y pudo ver a Aragog, acompañada de Mosag.
-Mejor nos vamos –dijo y empezó a retroceder, pero en la otra punta estaban los centauros esperándolos.
-Viejo, esto no me gusta nada- dijo tomando su patineta en mano –esas cosas son horrendas.
-Tengo un plan, Bart- dijo Harry –Las arañas no son fáciles de dialogar.
-¿Hablan?
-¡Sí hablan y comen! Ya una vez con Ron Weasley tuvimos un inconveniente con ellas, escucha niño tenemos que huir, te vi ir muy rápido con esa patineta ¿qué posibilidad hay que fuéramos los dos en ella hasta donde está Firenze?
-Te voy a contar un secreto, mi patineta está hechizada por el viejito, así pude usarla y creo que no hay problema que nos subamos en ella los dos un trecho.
Sin pensarlo más lanzaron la patineta a andar, Harry la agrandó mágicamente, luego pudo advertir que Firenze alejaba a los centauros, rápidamente miles de arañas empezaron a aparecer, los chicos subidos en la patineta comenzaron a andar, había que tener mucho equilibrio a Harry le costaba, la patineta parecía tener vida propia e iba volando casi a ras del suelo.
-¡Estas cosas muggles, prefiero la escoba! –chillaba Harry semi agachado tratando de no caerse del artefacto.
Aragog los perseguía, Bart gritaba, la araña estaba a punto de atrapar al pequeño cuando Firenze intervino, el arácnido luchó con el centauro pero pronto se distanciaron.
-Están bien –pregunto Harry.
Ambos afirmaron, Harry pidió a Firenze que los escoltara hasta la salida del bosque cosa que el centauro hizo, pero antes se aseguró que Bart fuera sentado en su lomo.
Ayudante y dirigido iban camino a Hogwarts, cuando ven pasar a Homero en una escoba seguido de otros magos.
-Problemas a la vista –aseguró Bart.
