Turbación

En el cuarto de derrota se encontraba Robin leyendo uno de sus libros pero, a pesar de sus intentos por mantener su concentración fija en la lectura, su mente no dejaba de regresar a lo sucedido en el puesto de vigía con Zoro. Sus palabras sobre el segundo poneglyph de Arabasta.

Más allá de los Cielos… el Fuego Destructor… Padre de todos… vela para castigar… aquellos que se encuentran por encima…

En verdad a Robin no se le asemejaba una posible indicación hacia los poneglyphs del Siglo en Blanco, a pesar de la referencia "Más allá de los Cielos". Luego de haber leído lo que ponía acerca del Plutón, Robin estaba segura de que esto no era sino otra indicación sobre un Arma de la Antigüedad.

¿Pero cuál sería?

Resultaba muy curioso que pudiera haber dos referencias a dos Armas distintas en un mismo país, en un mismo reino, pero ninguna indicación sobre el Siglo en Blanco.

Por lo que había aprendido, Robin tenía la certeza de que el Mundo, o ciertas personas en concreto, se relacionaban con los poneglyphs de una manera en particular y en sus consecuencias.

Están los que pueden estar protegiendo los poneglyphs; y estos pueden ser mensajes que señalen el camino para descubrir la Verdad sobre el Siglo en Blanco como indicadores de la existencia de un Arma de la Antigüedad. Luego están personas, como Franky, Iceburg o su maestro Tom, que guardan y protegen los planos de dichas Armas. Permitiendo la posibilidad de construirlas. Y, por último, tienen que estar aquellos que, como los que protegen los poneglyphs, están protegiendo las Armas de la Antigüedad porque está claro que aún existen en este Mundo.

—No me puedo concentrar— se dijo Robin emitiendo un suspiro al darse cuenta de que aún seguía en la misma página luego de un cuarto de hora—. Hay tantas posibilidades de dañar el mundo y a quienes lo habitan que no me extraña que se temiera a los sabios de Ohara por mucho que solamente quisieran saber la Verdad. Pero se trata de una Verdad que el Sekai Seifu no quiere que se sepa. Algo que podría acabar con ellos y el poder que poseen. Algo por lo que no dudaron en acabar con Ohara.

En cubierta, el espectáculo principal estaba siendo dado por Sanji que no dejaba de cambiar de actitud a cada poco. Yendo de la pena porque Nami hubiera desembarcado, dejándole atrás, como la ira porque Luffy estuviera con ella y pudiera deleitarse ante la visión del cuerpo desnudo de la akage— claro que la imagen de un pervertido y lujurioso Luffy solamente podía formarse en la mente de Sanji—. El resto de sus nakama presentes en cubierta se mostraban mucho más tranquilos puesto que no existía ningún peligro por el que tuvieran que acabar pagando, tanto monetariamente como dolorosamente en sus carnes.

—¿Realmente que crees qué pueda estar sucediendo?— le preguntó Usopp a Franky.

Su nakama estaba tan tranquilo tomándose un botellín de cola, que por el tamaño sería más bien un barril, con la vista en la isla.

—Es algo muy extraño— apoyado contra el mástil mayor, bocabajo y el cuello retorcido, Brook estaba tomando un te—, aunque habría que cambiar la definición de extraño con esta tripulación, pero me parece que puedan estar engañándonos para echarse unas risas.

—Y sacarnos nuestros ahorros— añadió Usopp—. Por lo menos por parte de Nami.

—No creo que Robin se prestase a hacer algo así— intervino Chopper—. Es algo que no va con su carácter.

—Supongo que en eso tienes razón. Sería más normal el que nos quebrara los huesos por verla desnuda— dijo Franky—. O algo peor.

Usopp se rió sin gracia alguna.

—Sí, y a estas alturas ya no nos quedaría ni uno sano.

Los mugiwara se rieron hasta que se dieron cuenta de lo cierto que resultaban sus palabras. Por suerte que Robin no decidió actuar de manera violenta o habría que pensarse en aumentar el tamaño de la consulta de Chopper.

Precisamente alguien le tocó en el hombro al pequeño mugiwara.

—¿Nani?

A su lado se encontró uno de los brazos fleur de Robin haciéndole señas para que le siguiera. Bueno, no a él sino a la hilera de brazos fleur que llevaban hasta, por lo que podía verse, el cuarto de derrota.

—Voy a ver que quiere Robin— les avisó a sus dos nakama.

Por desgracia el fino oído de Sanji también le escuchó y se volvió al instante hacia ellos. Su ardiente mirada se centró en aquella multitud de brazos fleur.

—¡NO!— gritó Sanji deteniendo, del susto que le pegó, a Chopper—. ¡Yo iré a ver— y nunca mejor dicho— lo que quiere Robin-chwan!

Solamente fue dar un par de pasos en esa dirección, aunque con tal velocidad que casi logró cruzar la cubierta con ellos, para que Franky y Usopp lo blocasen derribándolo.

—Ve a ver que quiere Nico Robin— le dijo Franky mientras terminaba de encadenar a Sanji— que nosotros nos aseguraremos de que este no ponga en peligro su vida.

Para estar más seguros, Usopp volvió a ponerle una capucha cubriéndole toda la cabeza a Sanji.

—Muy bien. Voy corriendo— y así lo hizo Chopper cambiando a su walk point para dirigirse rápidamente al cuarto de derrota.

En cubierta se quedaron el resto de mugiwara en dónde, a pesar de las apariencias de algunos de ellos, el que más se hacía notar era Sanji encadenado y encapuchado.

—Mmm, ¿no creéis qué sería mejor que, en lugar de esa capucha, le pusiéramos una máscara?— les preguntó Brook con mucha calma mientras tomaba un sorbo de su te.

—¿Una máscara?— preguntó Usopp—. ¿Como la del gran héroe Sogeking?

—Me parece que este tío con una máscara le haría parecerse una barbaridad al baka aquel que tenía su misma cara— apuntó Franky.

Por supuesto que no se hizo esperar las protestas por parte de Sanji.

—¡ESE KUSO BAKA NO SE PARECE A MÍ EN NADA!— claro que Brook no pudo, ni quiso reprimir, evitar reírse ante dicho recuerdo—. ¡Kuso hone! ¡Haré sopa contigo cuando me suelte!

Las risas de Brook se tornaron alarido ante dicha amenaza.

Ajeno a los quehaceres de sus nakama Chopper bajó hasta llegar al cuarto de derrota en donde se despidió de él el último brazo fleur antes de desaparecer.

—Gracias por venir, Chopper— le saludó Robin.

—No, no es nada— dijo él agarrándose el sombrero y mirando para sus pezuñas—. ¿Qué querías de mí, Robin?— le preguntó pero, al no ver por dónde caminaba, estuvo a punto de chocarse contra la mesa central.

—Cuidado, Chopper— le detuvo Robin antes de que eso sucediera—. Debes ver por donde caminas si no quieres tener un accidente.

Chopper levantó la vista y se percató de que había estado a punto de chocar con la mesa y retrocedió un par de pasos.

—Arigatou, Robin— le agradeció mirando para su nakama pero, recordando la actitud de sus nakama, volvió a apartar la vista.

—¿Ocurre algo, Chopper?— podía notarse una sonrisa en los labios de Robin.

—No, yo,… bueno. Se supone que no debería mirarte porque te encuentras, de alguna manera, desnuda.

El nerviosismo en su voz resultaba demasiado adorable.

—¿Te importa?

¿Si le importaba? Bueno, en realidad no mucho pero a sus nakama si parecía importarles viendo su reacción. Aunque Zoro y Luffy reaccionaban de manera completamente distinta.

—A mí no— le respondió finalmente Chopper.

—A mí tampoco— le dijo Robin—. Además de que eres nuestro isha.

Exactamente. ¿Desde cuándo se ha visto un médico incapaz de atender la visión de un cuerpo desnudo?

Chopper se rió ante dicha realidad. Y mucho más tranquilo y confiado se sentó al lado de Robin.

—¿Qué me querías?

Ya sabía que había muy pocas probabilidades de que Chopper pudiera acordarse de algo más que Zoro pero, a pesar de ello, era algo que tenía que terminar de descartar para que no le pesase continuamente la posibilidad.

—¿Recuerdas un incidente en el desierto de Arabasta junto a Luffy y Zoro?— no se le hacía extraño decir su nombre sino todo lo contrario pues le salía con suma facilidad. Casi le hacía preguntarse por qué habría esperado tanto tiempo para llamarle por su nombre—. ¿En dónde os encontrasteis un enorme cubo de piedra con glifos en una de sus caras?

—Sí, por supuesto. Algo así no puede olvidarse tan fácilmente— le respondió contento de poder serle de algún tipo de ayuda a Robin—. Me sonaba haber visto ese tipo de caracteres en un libro, o algunos de ese estilo— Chopper, como no era tonto, ni mucho menos, intuía por dónde iban las intenciones de Robin y, ahí, sí que no podía serle de ayuda—. Pero yo no sé leerlos.

Robin no mostró ningún gesto de lástima por ello pero, el que hubiera sacado semejante tema luego de tanto tiempo, dejaba claro su interés por él y, al no poder obtener nada más que la confirmación de la existencia del cubo, seguro que sí lamentaba el no poder averiguar algo más del mismo.

—No pasa nada. Si pertenece al río poneglyph supongo que podría haber indicado la localización del que había en Skypiea o, simplemente, otra arma— aunque sería muy extraño el que hubiera la localización de dos armas en un mismo lugar—. Hay que dejarse llevar por la corriente de la historia.

Justo cuando Chopper le iba a preguntar por qué, por lo menos, no le preguntó a Rayleigh la localización de los poneglyphs, el Sunny se balanceó violentamente al ritmo de una explosión.

—¿Qué ha sido eso?— gritó Chopper levantándose del suelo.

—Marines.

En cubierta, el resto de los mugiwara se encontraban discutiendo que rumbo de acción deberían tomar contando que Luffy y Nami se encontraban en la isla. Lo que dejaba fuera de toda discusión el huir de esta situación. Era solamente un navío de la marina pero todos estaban de acuerdo de que, mientras discutían en estos momentos, ya debían estar pidiendo refuerzos y planeando alguna maniobra para atraparlos.

—No importa a quien envíen— dijo Zoro con absoluta tranquilidad—. Lo único que debemos hacer es derrotarlos y enviarlos al fondo del mar.

—¿Y si nos mandan otra Buster Call?— intervino Usopp.

—Yo preferiría que fuera una Bustie Call— dijo Brook—. Al verme sabrán que soy de los que van directos to bone. No obstante yo soy solamente huesos y me es muy sencillo tener a boner. Yo ho ho ho.

Sanji y Franky se unieron a los deseos de Brook y, por mucha reticencia inicial que tuviera, las imágenes que provocaban esos tres acabaron por incluir a Usopp en el grupo de los que esperaban un barco repleto de chicas llevando, únicamente, bustiers.

En verdad, situaciones como esta, si fueran de conocimiento público, lograrían que dejasen de considerar a los mugiwara como una banda de locos y los tacharan, directamente y sin ningún tipo de duda, como una banda hentai. Y eso sin saber del problema en el que se encontraban en estos momentos o de la misión que estaban llevando a cabo Luffy y Nami.

—¿Qué sucede?— apareció Chopper corriendo por cubierta—. ¿Nos están atacando?— fue entonces cuando vio las caras que ponían sus tres nakama—. ¿Y ahora qué les ha sucedido?

Zoro no se molestó en señalar lo obvio sino que mantuvo su atención en el buque de la marina. Chopper no tardó en seguir la mirada de sus nakama.

—¡Marines!― gritó asustado―. ¿Qué vamos a hacer.

—Lo único que se puede hacer— aclaró Zoro antes de disponerse a desenvainar sus katana—. Ahora mismo acabo con ellos.

Aquellos tres se abalanzaron sobre Zoro para impedirle el que atacase al buque de la marina, a sabiendas de que, a pesar de la distancia, sería más que capaz de mandarlo a pique. Y ellos querían ver a las busties… Sí, ya se creían incluso sus propias fantasías.

—¿Pero qué está sucediendo en esa nave?— preguntó el marine al ver como aquellos tres trataban de contener a Zoro—. ¿Estará produciéndose un motín?

—Señor, alguien más acaba de aparecer en cubierta desde la zona de popa— indicó otro marine que llevaba sus propios prismáticos—. Parece ser…

Lo que menos le gustaba era que le dejasen con la duda en el aire.

—¿De quién se trata?— le inquirió con voz grave el taichou de la nave.

—¡Es… parece ser… Nico Robin!— respondió con voz nerviosa al encontrarse ante, más o menos, una de las personas más buscadas por la Marina y el Sekai Seifu—. Pero parece que… le sucede algo… extraño— añadió al verla con más tranquilidad.

—¿A qué te refieres?— pero la pregunta del taichou no obtuvo la pronta respuesta que requería—. ¡Marine!

El grito pareció despertar al subordinado del trance en el que había parecido caer.

—Sí, yo, bueno… es que parece como… como si estuviera— si balbucease algo más nunca acabaría por dar la respuesta que le habían ordenado dar—… ¡desnuda!

Al momento, tras un segundo en el que todos los presentes asimilaron aquella revelación, todos corrieron hacia el extremo de la nave que daba hacia donde se encontraba el Sunny y sacaron sus prismáticos para tratar de comprobar la veracidad de aquella afirmación. No obstante habían visto la nueva fotografía con la que actualizaron el cartel de Robin tras el incidente de Enies Lobby.

Robin caminaba con total tranquilidad hacia sus nakama dedicándole una mirada de soslayo a la nave de la Marina pero sin mostrar ningún tipo de preocupación por su presencia. Cualquiera de sus nakama, ella incluida, podía encargarse de un buque de guerra de la Marina si fuera necesario.

Dando muestras de la monstruosa fuerza que poseía el kenshi de los mugiwara, se quitó de encima a sus tres nakama lanzándolos por cubierta. Por muy poco su frente no quedó oculta bajo una palpitante vena.

—¡Bakayarou! Debería cortaros a trozos y arrojaros por la borda para que pudierais ser útiles de alguna manera.

—¿Y de qué serviría eso?— le preguntó Robin que se detuvo a su lado.

Zoro le dedicó una ceja enarcada dejando claro su sorpresa por el aspecto que llevaba su nakama.

—Si Nami fuera como tú ya no tendría posibilidad de exigir pagos por verla desnuda— dijo Chopper poniéndose justo en medio de Zoro y Robin.

—Pues servirían de carnaza para Reyes del Mar— dijo con total tranquilidad ganándose unas risas por parte de Robin—. ¿Nani? Es una utilidad como cualquier otra.

Robin se volvió en dirección del barco de la Marina mientras escuchaba como Zoro, por el bien de sus nakama, envainaba sus katana, dejando su amenaza solamente en eso, una amenaza que no se llevaría a cabo, por lo menos por ahora.

Chopper se subió a la barandilla, sin perderse la mirada de advertencia por parte de Zoro por su afán de caerse al agua, sino la de lanzarse para ayudar a cualquiera de sus nakama que se hubieran caído primero, para observar con gran atención los movimientos que se sucedían en la nave de la Marina.

Los tres mugiwara, una vez de regreso en cubierta, se pusieron en pie gritándole de todo a Zoro pero pronto se callaron al ver que Robin se encontraba allí mismo. No era por delicadeza, aunque Sanji probablemente sí cerró la boca por eso, sino por el aspecto que llevaba y que, finalmente, ocultaba su cuerpo a los ojos de sus nakama.

Y lo de ocultar se refería solamente a tres zonas en concreto y que eran ocultadas por sendas toallas de mano que estaban siendo utilizadas como objetos de censura habiendo sido colocadas ante sus pechos, justo sobre la zona de sus pezones, ante su sexo y sobre su trasero, aunque aquí casi no era necesario, salvo con ciertos movimientos que se realizasen.

Por supuesto que las toallas estaban sujetadas por varios de los brazos fleur de Robin pero estos no salían de su cuerpo, puesto que eso no haría sino que las toallas desaparecieran como lo hacía toda ropa en contacto con su cuerpo. En verdad surgían de las mismísimas toallas, junto a unas cuantas piernas fleur que se movían siguiendo al cuerpo de Robin para ocultar aquellas partes tan delicadas de su anatomía.

Lo que sucedía, y por eso daba esa sensación de completa desnudez, ahora más que nunca, salvo cuando realmente se encuentra desnuda, es que llevaba unas de sus más escuetas prendas de vestir. La parte superior de un bikini y unos hot pants que ocultaban, y resaltaban, lo justo marcándolo con exagerada intensidad.

Por ello lo único que se veía era mucha carne expuesta, con esa suave piel suya, y una par de escuetas toallas cubriendo esas zonas concretas. Normal que se llegase a pensar que se pudiera encontrar completamente desnuda.

Estaba eso y, por supuesto, la imaginación de las personas. Y esta no tiene límites. Menos cuando se alimenta con un cuerpo como el que posee Robin.

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Continuará
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Disclaimer: todo lo reconocible acerca del Universo de One Piece pertenece a Eiichiro Oda/Shueisha inclusive, sobre todo, el ZoRo xD

Un capítulo de tranquilidad, y con Robin encontrando la manera de poder caminar sin que la vean desnuda aunque… como bien se dice, la imaginación es muy poderosa.

REVIEWS.
REVIEWS.

Nos leemos.^^