Ellos se había pasado casi toda la noche charlando y otro poco bailando, realmente para Dipper conocerlo era algo nuevo, no dudo en que el joven le agradara ya que era bastante inteligente combinado con un demente total una extraña mezcla entre ingenio y locura.

-¡Bienvenidos todos a la mansión Cipher! –Anunció una hermosa mujer de largo cabellos rubios hasta su cadera que portaba un elegante vestido ceñido a su figura esbelta y agraciada, llevaba una máscara que había juego con su vestido –

-Es y siempre será un placer tenerlos a todos ustedes invitados –Habló está vez un hombre pelirrojo que portaba un traje elegante de tres piezas y su máscara de un color negro que hacía resaltar sus ojos azul intenso –

Los tres hermanos Cipher se encontraban al lado de sus padres, vestidos de manera similar excepto por los colores de los trajes, llevaban una máscara que cubría todo su rostro, los ojos de Dipper miraron sorprendidos a Bill Cipher que se encontraba en medio de sus hermanos, el hijo del medio.

Él tenía su sospechas sobre ese joven pero ahora que lo veía allí parado, mientras él se encontraba al lado de Dorito ¿acaso podía ser él? Miro al joven quien se encontraba a su lado escuchando casi atento el discurso de los Cipher, no era que le prestara atención escuchaba a su madre ensayarlo todo el tiempo algo tedioso pero obligatorio.

-No puedo creer que realmente estemos haciendo esto –murmuro Phil para su hermano –

-Solo déjalo ser –Expreso William para que ambos miraran al del medio un actor contractado para que interpretara el papel de su hermano esa noche, solo no debía quitarse la máscara en toda la noche –

Cuando sus padres terminaron de hablar los tres bajaron separándose, el joven de cabellos azules sin querer se tropezó con alguien no podía ver bien con esa mascara que tapaba uno de sus ojos, de repente obtuvo un gran rubor al ver con quien se había tropezado.

-¿estás bien? –Aquellas palabras frías sin ningún atisbo de emoción, esos ojos azules que te miraran como si estuvieran congelados, su cuerpo se estremeció era Tayron Gleeflu –

-S…si –Tomo la mano enguantada del joven Gleeflu –

-Bien –El joven le ayudo a levantarse –Supe lo que hizo y hace mi estúpido primo.

-jajá –Soltó una ligera risa –A veces saca de quicio a Bill y Phil.

-y… ¿a ti? –le pregunto enarcando una ceja por su máscara blanca, el joven hizo una mueca que no se podría ver a través de su máscara –

-A veces, solo un poco –murmuro –Cuando mis hermanos están muy molesto con él, no puedo evitarlo –Bajo la mirada, no podía evitarlo porque las emociones de sus hermanos lo invadían –

-Entiendo, eres muy unido a tus hermanos –Habló mientras comenzaba a caminar seguro que el Cipher lo seguiría y así era –

-Igual que tú eres unido a Tyana. . .es normal ¿no? –Confesó –Son…importantes.

-El joven hizo una mueca al oír la mención de su melliza, pero era verdad él haría cualquier cosa con tal de ver a su hermana sana y feliz, porque era importante para él aunque ambos lo negara o no se notaran se querían –Supongo.

-Luego de un rato de silenció en el que ambos se habían sumergido solo admirando el lugar el menor de los Cipher se atrevió a romperlo –y. . . ¿Qué te parece la fiesta?

-Igual que todos los años, opulenta, ostentosa, aburrida –Comentó para que el joven de los Cipher sonriera débilmente claro que esto no lo lograba ver Gleeflu –

-Ambos se sumergieron nuevamente en ese profundo silencio William estaba sumamente nervioso por estar a su lado, soltó un suspiro para retirarse del lugar por alguna extraña razón sentía su pecho apretado, nunca esperaba nada de Gleeflu pero esa noche, tal vez era la emoción de alguno de sus hermanos o solo era la suya pero se sintió acongojado – ¿mh? –Alguien le había sostenido la mano impidiendo su partida era Tayron –

-¿Quieres bailar? –Le pregunto –

-William se había quedado mudo realmente no se esperaba esa pregunta del mayor de los mellizos Gleeflu, al verse mudo de palabras solo asintió –

Se dejó llevar a la pista de baile, Will no dejaba de estar atento a la mirada de su acompañante aquellos ojos azules de los cuales podía presentir veían a través de su alma aunque era un hecho sumamente absurdo, solo estaban allí bailando, el menor de los Cipher no sabía por cuanto tiempo aquello había pasado pero simplemente se sentía sumergido en ese encanto mágico como si fuera su propio cuento de hadas, hasta que un grito los saco de su hechizo.

Era Tyana la hermana de Gleeflu que miraba sumamente molesta a Mabel quien sin querer había manchado su traje – ¡tú estúpida tonta! –Exclamaba enojada, se notaba que estaba roja de ira – ¡¿sabes cuánto cuesta este traje?!

-Yo…yo lo siento tanto –intentaba arreglar Mabel pero estaba muy nerviosa, miro a Tayron que se separaba de él para ir con su hermana –

-Y lo sentirás más tu absurdo remedo de humano –Gruñó –

-Oye calma, solo es un simple vestido –Intervino Dipper entre ambas, Tyana se le quedo mirando aun colérica mientras Tayron llegaba a su lado –

-¿un vestido? ¡¿Un simple vestido dices?! –Estaba a punto de hacer un espectáculo y su hermano lo sabía –

-Tyana es hora de irnos –Habló calmado como siempre su hermana le observo sus ojos azules mostraban todo su enojo –

-Pero Tayron –Expreso entre dientes –

-No armaremos un espectáculo –Tomó a su hermana mirando hacia los mellizos Pines sorprendido porque alguien más tenía su misma marca de nacimiento, el menor de los pines también le miraba de igual forma sorprendido, hizo un ademan de retirarse –le enviare la cuenta de la tintorería joven –Con eso ambos Gleeflu se retiraron Tyana aún seguía enojada reclamándole a su hermano y diciendo lo estúpida que era esa chica por haber ensuciado su hermoso vestido –

En un instante Bill y Will se observaron los ojos azules de su hermano mostraban gran tristeza, "lo siento" pudo escuchar en su mente Will para mirar a los ojos desiguales de su hermano este hizo una ligera mueca "era demasiado bueno para durar así que no te preocupes" noto la mueca de su hermano pero simplemente no tenía deseos de hablar con nadie así que solo salió al balcón.

Bill tenía deseos de ir con su hermano podía sentir su dolor envolverle completamente, pero no podía dejar su papel, cuando Dipper y su hermana se retiraron de la fiesta junto a Noroeste fue cuando decidió ir a por su hermano, este se encontraba en los jardines de la mansión observando las rosas que él había plantado.

-Te fue bien –menciono Will antes de que llegara a su lado –

-A ti te habría ido bien de igual forma –expreso sentándose a su lado dejando su máscara junto a la de su hermano –

-No lo sé –Murmuro mirando hacia el firmamento específicamente hacia la osa mayor –No era como si. . .

-Los vi bailado –Le interrumpió Bill –Te iba bien.

-Supongo que si –Sonrió de manera débil – tú crees que ¿debo rendirme?

-A mí no me agradan los Gleeflu sabes de todos los tratos sucios que hacen y como lo esconden más de ese Stanford Gleeflu su tutor –William solo bajo la mirada –pero supongo que la familia Cipher no es quien para hablar así de ellos ¿no? Somos como lo peor de lo peor.

-No digas eso Bill –pronunció William observándole –

-Ja igual no sé si tener buenas relaciones con la familia Gleeflu sabes que fueron ellos quienes nos mandaron a secuestrar y fue Stanford quien dio la orden para que a Phil y a mí nos quitaran nuestros ojos derecho –menciono mientras se cubría su ojo azul, aquel que no le pertenecía –

-No tenemos buena historia con los Gleeflu –murmuro –

-Romeo y Julieta –Profirió Bill mientras William se apoyaba en su hombro –

-Tal vez nuestro amor termine en tragedia –mascullo William –

-No seas melodramático –Contestó Bill para que su hermano riera –que tal y que no además ¿quién invito a bailar a quién?

-él me invito a bailar a mí –Sus mejillas se tiñeron de rojo por aquello su hermano sonrió –

-Entonces tienes una esperanza –Respondió Bill para que su hermano asintiera –Oye Phil deja ya de esconderte sabemos que estás allí.

-No me escondía –Comentó el nombrado saliendo de su no escondite –

-Sí y yo soy la reina de Inglaterra. . .

-Sin ánimos de ofender pero majestad usted es horrible –Interrumpió Phil antes de que su hermano terminara de hablar –

-Bill le iba a responder pero antes salió una risa de los labios de William ambos mayores se quedaron mirando al menor sonriendo de igual forma, le alborotaron el cabello consolándolo ahora en mudo silencio, Phil lo había estado observando desde hacía rato pero prefería acompañarlo en afonía pues sabía que él no era bueno en eso de consolar, por eso espero a que Bill llegara –

Mientras tanto en la casa Pines se encontraba una Mabel sumamente abochornada por lo que había hecho, ¿Cómo había podido manchar el vestido de alguien como Tyana Gleeflu? estaba sumamente arrepentida, solo por perderse en la mirada de ese joven bonito, se lo contaba todo a su hermano como había conocido a ese joven castaño un Duque, como Gideon la había estado acosando y como ese Duque la defendió hasta que paso el trágico momento en donde sin querer le derramo ponche al traje de la melliza Gleeflu.

-Qué noche de tragedia –murmuro tirada en la cama de su hermano –

-Si –Concluyo sin más el menor de los gemelos Pines –

-Oye Dipper yo no te vi en toda la noche y Pas, Pas me dijo que no estuviste con ella si no con un rubio –Su hermana sonrió – ¿acaso era Cipher?

-No, no era Cipher, la máscara de los Cipher ocultaban todo su rostro –menciono –

-Pues no sé –Hizo una mueca, ella sabía que su hermano era bisexual y no le tomaba mucha importancia a ello ni siquiera sus padres, suspiro –Me pregunto si ese Duque lindo me llamara.

-Dipper soltó una risita –Quien sabe.

-Bueno, no fue tan mala la noche ¿cierto? –Sonrió –Veo que te divertiste con ese rubio misterioso, sabes hermano como que tienes una manía con los rubios.

-No tengo ninguna manía con los rubios –Habló mientras se sentaba en su cama –

-Disculpe joven que no tiene manía con los rubios, pero la única chica no rubia de la que te has enamorado ha sido Wendy –El castaño se sonrojo –Te recuerdo a ese pequeño enamoramiento que tuviste con Pas, Pas, o el enamoramiento que tenías con Bill Cipher cuando lo conociste, ya se, ya se mejor aún ese chico rubio de primaria del cual no dejabas de pensar.

-¡Hay ya calla Mabel! –Se ruborizo su hermano mientras su melliza reía –

-¿Aun te gusta Cipher? –Su hermano simplemente se encogió de hombros –él es amigo de Gideon, Gideon es horrible.

-Lo sé, lo sé –pronuncio –Aunque aún no me parece tan malo Cipher.

-¿no? te recuerdo que entre él y su hermano dejaron casi en el hospital a la pandilla de Armando –habló ella mientras se acomodaba en la cama abrazando la almohada de su hermano –

-Bueno si, pero Armando era un bravucón que se lo merecía –contestó Dipper –

-Pero era tan lindo –Suspiro Mabel –

-Le faltaba un diente –Comentó su hermano –

-Pero era tan lindo –Su mellizo solo rodo los ojos –Además fue Cipher quien le quito el diente.

-Pero era un bravucón –refutó su mellizo –

-Y defiendes a tu novio –Burló Mabel –

-¡No es mi novio! –Reclamo ruborizado escuchando la risa de su hermana –

-Oye hermano si no tienes un capricho con los rubios ¿qué con la pizarra? ¿Eh? –Enarco una ceja y el rubor en su mellizo aumento – ¿viendo tus probables enamoramientos rubios de la segundaría? eh pero si Cipher está en la sima.

-¡Sabes Mabel! Bebiste mucho ponche y ya es muy de noche no razonas bien –le corrió su hermano arrastrándola fuera de su habitación –me siento tan cansado es hora de dormir.

-Pero yo no tengo. . . –y su hermano le cerró la puerta en la cara –Sueño –Se encogió de hombros para ir a su habitación –Ese tonto está enamorado de Cipher quiera o no.

Dentro de la habitación Dipper se encontraba observando un momento la pizarra donde pensando en quienes probamente podrían ser Dorito, lo había conocido en persona y fue divertido pasar el rato con él no lo negaba su tacto hacía que una extraña electricidad le recorriera el cuerpo algo que jamás le paso, suspiro observando a todos los rubios pero ninguno tenía ojos bicolores, la única posibilidad era Cipher y él lo había visto caminando por la mansión y bailando con una que otra joven.

-¿quién eres Dorito? –Se preguntó, para apagar la luz de su habitación y acostarse en su cama – ¿quién eres? –Fue lo último que dijo en un suave susurro antes de caer dormido –