Espero k os guste el capitulo que os dejo de mi crossover entre FT y OP.
NaMii HeartPhilia: Gracias por comentar mi fic, si no lo haces no pasa nada. Me alegro de que te haya gustado, la verdad es que quería hacer un cap un poco más divertido, y se me ocurrió hacer esto, porqué ahora viene mucha acción y quería descargar un poco. Lo de "la chica de tu vida es rubia" lo hice simplemente para darle un toque romántico y atar cabos que le dan sentido a la historia. Me alegro de que leas mi fic. Un placer :D
Otro día más en el gremio de Fairy Tail...el mismo panorama de siempre. Luffy y Natsu peleaban por la carne cuando de repente se oyó como la puerta del gremio se habría de par en par y entraba una alterada Mira. En seguida fueron a verla Cana y Lucy, para cogerla, ya que estaba muy dañada y débil.
-¿Qué te pasa Mira?- le preguntó Natsu.
-Ha sido horrible- dijo ella, con una expresión de puro horror.
-Ahora que lo pienso, ¿y mi padre?, habías ido con él a hacer una misión de clase S- se extrañó Cana. Mira la miró con cara de pena.
-Esto no entraba en la misión, teníamos que llevar una piedra mágica al palacio de los demonios, lo único peligroso era cruzar el gran glaciar- afirmó ella, asustada.
-¿Y qué ha pasado?- preguntó Natsu.
-Nos asaltó un hombre que podía transformar su brazo en magma, Gildarts y yo lo intentamos vencer, pero al final a él lo capturó y a mí me dio una paliza- soltó Mira, haciendo que Cana cambiará su expresión a una preocupada.
-Tranquila, sé que Gildarts está bien- le sonrió Mira. Cana sonrió con ella, aunque no pudo evitar sentirse preocupada.
-AKAINU, TE ENCONTRARÉ- gritó Luffy.
Pusieron al día a Mira sobre la visita de los sombreros de paja y eso, después dedujeron algo: Si Akainu se encontraba allí, sería que la residencia de Enel y él se encontraba en la isla de los demonios.
-Entonces a que esperamos, VAYAMOS A CAPTURAR A ESOS CABRONES- gritó Natsu, haciendo que Gray lo parará creando una pared de hielo.
-Espera un poco, fueguito- aclaró Gray. Natsu simplemente asintió fastidiado.
-No seré yo quien se oponga, pero no sabéis lo dura que es esa isla- afirmó una débil Mira.
-¿dura?- preguntó Natsu.
-Primero hay que pasar el gran glaciar, un desierto de hielo. Después hay que adentrarse en la gran selva y por último llegas al palacio de los demonios, dónde se dice que viven los dioses vivientes, nadie excepto ellos han conseguido llegar. De hecho nosotros solo teníamos que llegar hasta la entrada de la Gran selva para entregar el paquete, ya que ni Gildarts podría con los peligros que allí había…- explicó Mira. Erza formó un rostro impresivo.
-¿Dónde está el papel de la misión?- preguntó Erza, no muy alegre.
-Aquí- le dijo Mira, entregándole un papel.
-Serán…-dijo Erza, arrugando el papel muy enfadada.
-todo ha sido una trampa- aclaró ella.
-¡¿CÓMO?!- gritaron todos.
-Lo han hecho para atraer a Gildarts, no sé por qué, pero lo quieren- dijo Erza, preocupada.
La puerta del gremio se abrió y aparecieron una chica y un chico muy narizón. Eran Usupp y Robin.
-USUPP, ROBIN- gritó Luffy. Al oír esto se giraron para encontrarse con su capitán.
-Luffy, ya era hora de que os encontráramos- dijo Usupp. Robin rió.
-Robin-swan, sigues tan bella como siempre- afirmó Sanji.
-No hay que precipitarse, es mejor entrenar durante… ¿5 meses? Aprender a dominar el Hacki, por ejemplo y potenciar nuestros ataques, ahora mismo no podemos hacer frente ni a Akainu ni a Enel, y no podemos depender del Hacki de Luffy- afirmó Erza. Todos asintieron.
Des de aquel día todos trabajaron muy duro para dominar el Hacki y hacerse más fuertes.
5 meses después…
Todos dominaban al menos dos tipos de Hacki, estuvieron trabajando muy duro y fue un entrenamiento arduo y tardío que al final dio sus frutos. Ya estaban listos para adentrarse en la isla de los demonios y luchar contra los dioses vivientes: Akainu y Enel. El barco atracó en la isla de los demonios, Luffy observó el paisaje, observó el enorme glaciar que tenía delante. Daba un toque depresivo al ambiente, a la vez era increíble y precioso. Sin duda aquella aventura prometía. Luffy sonrió.
-Esto será divertido- afirmó Luffy, sonriente. Ladeó al cabeza y vio a una depresiva Cana sentada en el frío hielo. Volvió a sonreír y se acercó a ella.
-Venga, Cana-san sé que ese tal Gildarts está vivo, parece muy fuerte- sonrió Luffy. Cana se rió y afirmó con la cabeza.
-Vamos Luffy, lucharemos contra esos tíos y recuperaremos a mi padre- dijo Cana, muy decidida. Luffy asintió y le tocó la cabeza amistosamente.
-Luffy, nos los cargaremos- sonrió Natsu. Luffy asintió y los dos empezaron a correr hacia el infinito hielo.
-Son iguales- afirmó Lucy.
-Lo son- añadió Nami.
5 horas después…
Zoro iba al frente de la enorme formación de personas, "hablando" junto a Sanji y el grupo lo cerraba unos cansados Natsu y Luffy que habían corrido demasiado.
En algún lugar del gran glaciar…
Un hombre pelirrojo avanzaba perezosamente y decididamente sobre el frío y espeso hielo del gran glaciar. Akagami Shancks se enteró de la existencia de los ya conocidos como "los tres dioses", seguramente habría uno más de ellos, a parte del almirante Akainu y de ese tal Enel del que le habían hablado los sombrero de paja, y fue a hacerles una "visita". De repente se paró y sonrió.
-Con que Luffy ya está aquí, es bastante rápido, pero no puede superarme un niño…- afirmó, siguiendo su camino.
Volviendo a la posición de Luffy, Natsu y los demás…
Ya habían pasado 5 largas horas y no había pasado nada, era algo aburrido. Zoro estiró los brazos, indicando a todos que se pararan, se agachó y puso sus manos en las espadas.
-Hay alguien cerca, y no es precisamente débil…-afirmó Zoro, formando un rostro demoníaco.
-¡Sal de tu escondite!- añadió Zoro, desenvainando dos de sus tres espadas.
Alguien se rió tras un gran peñón de hielo y se vio como se ponía bien sus gafas. Hizo algo con las manos.
-Rayo de hielo- dijo, disparando un enorme rayo que iba directo hacia Zoro. Este formó un escudo con sus espadas.
-Hacki de armadura- dijo Zoro, intentando que el poderoso rayo no llegara a tocarle. Debido a esto retrocedió algunos metros.
-¿Quién puede hacer retroceder el Hacki de armadura de Zoro?- dijo Erza, formando dos espadas de la nada.
Al ver el rostro de cierto almirante, todos se quedaron muy sorprendidos.
-Ese es…-dijo Luffy, muy preocupado.
-Aokiji- terminó Robin, poniéndose en posición de combate.
Aokiji sonrió y volvió a ponerse bien sus gafas.
CONTINUARÁ…
Espero k os haya gustado comentad xfavor:)
