-¡¿Se va ya?!- exclamó Pronto en cuando Eli le reveló a la Banda a donde iría a parar el cachorro.
-Así es.
-Amigo, piénsalo bien. Podría incluso serle útil a la Banda si se queda.- comentó Kord esperando convencerle.
-¿Útil?
-Eli, no me mal entiendas. Estoy segura de que Trini será una gran compañera,- intervino Trixie.- pero es que aquí ya se ha ganado el corazón de todos. Por favor, déjalo que se quede.- insistió tirando de su brazo en una actitud femenina no muy usual en ella.
-¡Pronto también quiere que se quede!- chilló el topoide aferrándose a la pierna del chico.
-Esto no puede estar pasándome...- dijo Eli para sí mismo.- Chicos, sabíamos desde un comienzo que el perro no podía quedarse. No podemos hacernos cargo de él y lo saben. No vamos a retractarnos ahora.- concluyó intentando ser firme mientras tomaba al can de los brazos de Junjie.
El animal no se negó, mas Eli no se esperaba una tierna mirada en su rostro, suplicándole sin palabras que no lo alejara de las cuatro personas que ya le habían acojido.
-Oh, no, ¿También tú vas a suplicar?- preguntó mientras intentaba evadir el contacto visual.- Trini accedió ya a hacerse cargo de él. Lo siento, chicos.- dijo a su banda antes de retirarse del refugio.
Durante el resto del camino hacia la Caverna el can en su brazo izquierdo no cesó sus lloriqueos, causando cierto remordimiento en el Shane. Mas este intentó permanecer firme, por su propio bien. Un grupo de héroes que se enfrentaba día a día al mal no era la familia más segura para un cachorro.
Al llegar se encontró con la entusiasta niña en la entrada del lugar. Esta chilló de emoción al ver al pequeño.
-¿Es él?- exclamó con alegría.
-Así es.- respondió Eli entregándoselo. El cachorro, tembloroso, fue acogido por los brazos de la niña, quien le abrazó cual juguete.
-¡Es adorable!- chilló.
-Es muy especial.- comentó el lanzador acariciando la cabeza del animalito.- ¿Me prometes que cuidarás bien de él?
-¡Lo prometo!- El chiquitín la miró con un poco de curiosidad y ella le respondió con una sonrisa. Aquel gesto tanquilizó a su nuevo amigo, quien lamió su cara incesantemente, haciéndola reir.
Eli observó el cuadro con ternura, admitiendo finalmente para sus adentros que extrañaría al pequeño.
De regreso al refugio, encontró el lugar en un silencio triste. Sus compañeros se acercaron a preguntarle que tal había tomado el cachorro el cambio de hogar y él les aseguró que estaría bien. Cuando regresaron a sus tareas, Junjie notó una mirada deprimida en su colega.
-¿Ocurre algo, Eli?- preguntó.
-No, nada. Es solo que... ¡creo que al final seré yo quien más lo echará de menos!
Otro fic terminado. ¡Gracias por sus reviews!
