My Little Pony Friendship Is Magic

Enamorándome De Mí.

By: Niizuma Brony.

Hola a todos. Les traigo más de problemas amorosos con estos personajes tan divertidos. Bueno, tenemos problemas emocionales en la mente de uno de nuestros amigos y un triángulo amoroso también… *Spoilers.*

Bueno, nos vemos más abajo.

Capítulo 9: No puedo creer que haya roto la amistad.

Rarity se encontraba en su hogar junto a los dos chicos, uno de ellos se encontraba demasiado pensativo, casi como ¨El pensador.¨ Ni siquiera se movía, aun teniendo un tazón de bombones frente a él, en la mesita del té.

La pony blanca había traído unos cuantos malvaviscos para sus invitados, un poco de té y chocolate caliente. Rarity disfrutaba mucho las cosas azucaradas, aunque comiera toneladas de helado está nunca engordaría, tal vez era magia en su propio cuerpo o solo suerte, solo Rarity lo sabía.

¿Qué pasa cariño? Toma uno. –Dijo la unicornio.

Oh, lo siento. –Se Disculpó Butterscotch quien había sido sacado de sus pensamientos. –Es que… pienso en Fluttershy y Macareina, ¿Qué debo hacer?

Macareina no está aquí, ella nunca sabrá que estas con Fluttershy, pero sé que no eres de esos que engañan. –Dijo Elusive con un bombón en la boca.

No digas estupideces…

Cariño, solo indaga más en tu corazón. Es difícil, sí, pero solo así encontrarás la respuesta. ¿Qué tal un poco de chocolate?

¿Pudo comer bombones yo también? –Se escuchó una voz dulce.

Sweetie Belle, deja a los mayores conversar. La bolsa está en la cocina, ¡pero no toques mis chocolates con vino¡

Como si me gustaran estas cosas, saben a vomito de gallina. –La pequeña se alejó dejando la sala y entrando a la cocina donde encontró la bolsa de bombones sobre la mesa. La sexy bolsa de bombones llamaba a Sweetie Belle, incitándola a vaciarla por completo. La pequeña sentía la necesidad de desnudar a esa estúpida y sensual bolsa de plástico. –Bolsa, prepárate. Sweetie Belle está aquí…

Mientras tanto en SugarCube Corner. Tres ponis estaban reunidos en una mesa, cada quien con su montón de magdalenas, Fluttershy tenía los de plátano por ser sus favoritos. Fluttershy por fin había dejado esa ira y comenzó a hablar con la pony de menos confianza entre sus amigas, pero la pony que está dispuesta a escuchar sin juzgar en lo absoluto, acompañado de su nuevo amigo Berry.

Sigue contando. Te quedaste en donde conoces a Blitz. –Dijo la pony de cabello de azúcar.

Estaba llorando, él llegó de la nada y me consoló con unas bellas palabras. Parece dominar las palabras a la perfección, pero se veía muy nervioso mientras estábamos juntos. Creo que me enamoré de él a primera vista, o charla. Pero aun amo a Butterscotch, no puedo sacarlo de mi cabeza.

Tienes fantasías con él, ¿verdad? –Dijo Pinkie de una forma muy picara. –No me mientas Shy, puedes decírmelo con toda confianza. Es más, le colocaré a Berry orejeras. –En ese momento, Pinkie sacó sus orejeras especiales del mantel que tenía puesto. Se lo colocó a su amigo y la plática de chicas comenzó. –Cuéntame…

B…b…bueno… y…yo… –Quedo despavorida la chica ante los grandes ojos azules de su amiga con cabello esponjoso. –E…ehm… y…yo… B…bueno… –La chica sabía que era imposible mentirle a Pinkie, y mucho menos mirarla de frente mientras se le niega una petición. –P…pues… he tenido sueños donde… p…pues… él, e…entra a mi cuarto de…de noche y…y…y ¡Pinkie, no me hagas esto!

Oh vamos, Berry no escucha nada de nada. –Dijo señalando a su amigo, el cual tarareaba una canción en su mente aun con esas orejeras. –Yo no te voy a mentir. –Dijo susurrando a su amiga pegaso. –He tenido sueños donde Berry y yo vivimos en una casa de galleta. Él llega todas las noches de su trabajo para esperarme con un traje de cuero y unos látigos. Luego él y yo vamos a la cama mientras me ata a los extremos.

¡P…Pinkie! –Exclamó la sonrojada Fluttershy.

Bueeeeeeno, cada quien tiene sus fantasías. Jejeje…

Las chicas conversaban arduamente, con algunos sonrojos y con un Bubble Berry sordo.

Ya era de noche y la Boutique aún estaba abierta, o lo que eran las luces interiores que aparentaban que el negocio seguía en función a tales horas de la noche. Dentro, Scotch se encontraba un poco más centrado en cuanto al tema de discusión. Rarity y el otro unicornio se encontraban escuchando nuevamente.

-Las amo a las dos… pero ¿con quién debo estar? –Pregunto el chico.

-Es una decisión difícil. –Continúo Rarity dándole un sorbo a su té. –Vamos por partes, piensa en las cosas buenas que te gustan de Fluttershy.

-Bu…bueno, ella es muy sincera, tiene unos sentimientos muy bonitos, su cabello es increíblemente lindo, sus ojos son los más preciosos que he visto, y sin dejar de lado su enorme corazón…

-Entonces, ¿qué esperas? Ve con Fluttershy. Ella y tu tienen algo en común, y es que los dos se gustan de verdad. Conozco a Fluttershy desde hace tiempo, necesita algún novio por lo menos una vez, además de que Fluttershy es muy linda y tierna, la chica que todo el mundo quiere. –La voz de la unicornio se tornaba seria a su totalidad, y es que las verdades sobre su amiga la mantenían así de segura.

-E…está bien, lo haré. Mañana hablaré con ella.

-Genial, ahora ¿quieren jugar cartas? Apostamos las tareas de la casa. –Rarity sacó unos naipes de un cajón y señaló los platos sucios que yacían en el lavabo de la cocina, junto a la bolsa de bombones ya vacía.

El sol era levantado levemente, parecían ser las seis de la madrugada en hora humana. Antes de que el sol alcanzara su punto máximo, un leve rayo apareció en el cielo azulado.

Los puestos del mercado comenzaban a abrir, los ponis abrían sus ventanas y regaban sus plantas. Los ponis era madrugadores todo el tiempo, es por eso que poseen tanta energía día a día.

Ya pasadas tres horas, el sol iluminaba la mañana a la perfección. Listo para que el pegaso amarillo saliera de la Boutique Carrussel y buscara a su amiga.

-Bien, Butterscotch ya se ha ido y Sweetie Belle aún está dormida. ¿Quieres hacer algo conmigo? –Pregunto con una voz seductora y unos ojos picaros, restregando su cola bajo la barbilla de su compañero.

-Te sigo…

El joven pegaso se encontraba en las calles del mercado, pues sabía que su amiga iba por la comida de sus amiguitos peludos. Siempre a la misma hora, sin retraso alguno.

Busco y busco. No encontró a su amiga en los puestos que frecuentaba. Ahí estaba el puestillo de la lechuga justo al lado del de tomates. El joven pony pregunto a las ponis que circulaban, e incluso a los vendedores. Se acercó a una pareja de ponis, una unicornio verde y una terrestre color crema de crin bicolor. Claro que estas veían a Fluttershy todas las mañanas como siempre.

-No, no la hemos visto esta mañana. Lo siento. –Respondió una de las chicas.

-Oh valla…

-Oye galán. Tal vez Fluttershy no este, ¿pero qué tal si tú y yo vamos por un helado más tarde?

-¡LYRA!

El chico solo rió un par de veces y se reintegró a su búsqueda.

Nueve de la mañana. Fluttershy debería estar comprando lechuga en ese momento. Lo único que podía pensar era en lo miserable que se sentía y las palabras que podía decirle a esa bellísima chica.

A lo lejos se vio el sol, y unos destellos rosas que iluminaban sus ojos. Destellos reconocibles para su perspectiva. Pero…

-Hola Scotch, hace un rato que no te veía.

-R…R…Rainbow… Blitz…

Era la situación más incómoda de la historia, la chica y los dos jóvenes justo delante suyo, el triángulo amoroso.

Rainbow Blitz, más temprano había pasado por la casa de Fluttershy para poder hacer un paseo madrugador y poder conversar un poco más. Claro que la joven pegaso acepto y pasaron toda la mañana juntos. Fueron a alimentar a las aves madrugadoras y a los osos que necesitaban de su desayuno. Blitz no era de los que hacían ese tipo de cosas, pero valía la pena mientras estaba con aquella hermosa chica.

-¿Q…que están haciendo? –Pregunto el pegaso amarillo.

-¡B…Butterscotch! S…solo, solo fuimos a caminar un rato. –Continuó una pegaso tímida. La chica se encontraba con una cara con desdén y preocupación. Era como si la hubieran pillado.

-F…Fluttershy… -Dijo tenuemente. -¡Fluttershy! ¡Vengo a disculparme! no debí decirte eso, ¡tú eres todo para mí! –La pegaso exploto en una cara roja. Fue como un volcán en erupción. El joven Scotch le había confesado su amor por primera vez. –Por favor ¿puedes perdonarme?...

La chica solo se quedó mirando a lado de su compañero de melena de arcoíris. Sus cascos se posaban en su boca y sus ojos brillaban como nunca, era como si quisiera llorar de la felicidad. La chica estaba mucho más feliz que la primera vez que tuvo a un amigo, era magnifico.

¨Oh Celestia. Lo dijo… lo dijo… ¡lo dijo! Me siento… me siento rara, como si quisiera besarlo para toda la vida.¨ Pensaba la pegaso mientras dejaba al joven con un nudo en su garganta.

-B…butterscotch… yo…

-Así que eso fue…

-¿D…Disculpa? –Pregunto el pegaso amarillo

-Tú eres la causa. Tú fuiste el que la hizo llorar así. –Grito el pegaso azul alzando la voz. La primera vez, era la primera vez que él le levantaba la voz a uno de sus amigos. Blitz tiene un gran corazón, pero en ese momento era la esepción. –Eres todo un idiota. No puedo dejar las cosas así, yo ¡amo a Fluttershy!

Y así comenzó el silencio. Fluttershy en medio de los dos jóvenes y un silencio que dejaba oír la ventisca mañanera que abundaba entre el mercado. Ponis por doquier, mirando la escena, susurrando y dejando pasar por alto. Fluttershy comenzaba a sentirse mareada, era una poni la cual no le agradaba tener tantos ojos centrados en ella. Sentía que se desplomaba poco a poco, los cascos le pesaban, su respiración era pesada y su labio inferior le temblaba cual terremoto catastrófico.

El joven Blitz se preparó, levanto su cola unos cuantos centímetros acompañada de una cara arrugada. Desenvaino las alas y pasó lo que pasó…

-¡Butterscotch!

El pegaso amarillo cayó al suelo, Blitz había impactado su casco en su nariz. Fluttershy dejo salir un grito que se escuchó hasta la granja de manzanas. Su corazón sintió aquel golpe, sintió como las venas de este se separaban y se hacían añicos. Era como si el que cayó al suelo, fuera su corazón.

Blitz se sentía un tanto excitado, pero más que eso, ahogado de ira. El pegaso cian estaba en su posición de guardia, con una cara de asesino y una respiración de loco. La sangre corría por su azulado casco, la sangre de su mejor amigo.

En el fondo sabia y se sentía peor, sus sentimientos estaba encontrados uno con el otro. Amor por la joven pegaso, ira desalmada y la necesidad de sentirse culpable. La personalidad de Blitz le impide soltar un lo siento, por lo que aun su amigo se encontraba sangrando en el suelo con la nariz rota.

Aun ahogado en la ira, Blitz se abalanzó contra su amigo y se posó encima de él, con sus cascos traseros sobre sus alas evitándole el movimiento. Con sus dos cascos remato el dolor aún más, golpes y más golpes, múltiples veces a la nariz adolorida de su amigo. Fluttershy solamente se quedaba allí, con esa cara de culpabilidad, esos ojos llorosos y esos cascos cubriendo la expresión de su boca. Sus bolsas cayeron al suelo, y sus lágrimas también, donde se encontraban con la tierra que las secaba.

-Déjalo… déjalo… -Susurraba la chica para ella.

-¡Blitz, detente!

-¿¡Qué te pasa Blitz!?

-¡Sepárate de él, maldita sea!

Aparecieron Dusk Shine, A.J. y Elusive en el momento indicado. Dusk Shine utilizo un hechizo de teleportación para separarlos, claro que eso no detuvo al furioso Blit. A.J. se lanzó contra Blitz, derribándolo y torciéndole una pierna.

-¡Buttercotch!

Fluttershy fue con su amigo amarillo con la nariz destrozada. La sangre chorreaba por todos lados, sus cascos se impregnaban con dicha sangre al igual que las plumas de sus alas.

Fluttershy no era alguien que tolerara la sangre en lo absoluto, pero ver dañado al pony que amaba la hizo cambiar de parecer.

La sangre que brotaba de su nariz mancho unas cuantas bolsas que aun cargaba la chica. Ella le daba mucha más prioridad a la nariz de su amigo, el alpiste de aves y los tomates podían esperar.

-Jejeje… Lástima que no te gusta el sabor a sangre. Jejeje… -Dijo el chico con humor aun con la nariz rota.

-Jejeje tonto. Déjame limpiarte la nariz. –Continuó la chica.

Por otro lado, el joven azul luchaba por quedar libre y seguir golpeando a Butterscotch. Se volvió un desalmado en solo segundos por un amor a primera vista.

-Blitz, ¡Eres un idiota! ¿¡Cómo pudiste golpearlo!?

-Cállate. Déjame libre para seguir golpeándolo.

-Él es tu amigo, ¿¡cómo puedes golpearlo así, estúpido!?

-Jejeje… ¿Me preguntas eso, después de que tú fuiste igual? Conozco tu secreto, idiota.

En ese momento llegaron Twilight y Rarity al auxilio total. Twilight cargaba consigo un botiquín para que Fluttershy pudiera auxiliarlo. Con una botella de alcohol y unos cuantos trozos de algodón, comenzó a curar las heridas de su pobre nariz. Estos hablaban mientras hacían tal cosa, pues el joven se reía unas cuantas veces.

Rarity no se quedó observando. Fue hasta el agresor, quito al granjero de encima, lo levanto y soltó la peor bofetada que ha dado en toda su vida. El joven azul quedo atónito y con una mejilla roja como sangre.

Rarity se quedó mirando al chico. La unicornio tenía esa misma mirada de desalmada…

-Nunca… en mi vida… he visto a alguien tan miserable como tu… -La unicornio tomo al chico de las alas. –Escúchame… Soy experta en más de cinco artes marciales. Puedo quebrarte la columna más rápido de lo que tú podrías volar. Si golpeas de nuevo a uno de ellos, haré que te comas mi melena.

Otro silencio…

Rarity cayó por completo al pegaso azul. Todos quedaron boquiabiertos totalmente. Nadie se esperaba eso, Rarity experta en artes marciales y amenazarlo con hacerlo comer su melena. Rarity nunca se despeinaría la melena ni un poco, pero a juzgar pos su rostro…

-Hola chicos, ¿qué ocurre? –Irrumpió un joven rosa.

-… Okey dokey lokey… -continuo una joven rosa.

A lo lejos, A.J. dejo ir a Blitz. Este se levantó un poco más tranquilo que antes.

-¡Escúchame Butterscotch! ¡Te haré pagar por esto!...

-No lo escuches Butterscotch. Déjame seguir limpiándote. –continuo la jovencita con el algodón en su nariz.

-Lo siento… él tiene razón, te hice llorar y lo lamento. Nunca quise lastimarte así…

-Ya no importa… solo dame un abrazo.

Los dos se abrazaron de un momento a otro, ignorando a Blitz quien estaba enfadado hasta las nubes. Este solo se dio la vuelta y voló lejos de la escena.

-Creo que son el uno para el otro… -Dijo la joven Rarity

-ya lo creo… -continuo Elusive.

A veces somos tan irracionales, que la ira nos sega por completo. ¿vale la pena poner a una mujercita antes que nuestras amistades?...

Continuara…

Bueno, he aquí mi escusa: ¨Tarea, pereza, le tomo más atención a otro fic y estoy iniciando otro nuevo aun sin publicar.¨

Bueno, espero y me perdonen y bla bla bla…

By: Niizuma Brony.