Ante todo, siento enormemente dejar tirado este fic… He vuelto a fan fiction, he leído vuestros reviews… y me he preguntado a mi misma como he podido ser tan mala de dejarlo tirado… aunque si soy sincera, y como creo que ya dije, aunsigue faltándome el último capitulo de este fic, pues el final me lo he complicado yo sola… Supongo que mis antiguos lectores ya ni se acordaran ni puede que lo vuelvan a leer, pero yo colocaré todo lo que tengo y quizás algún dia, ponga ese final.
9 Mi nuevo trabajo.
A las 7 de la mañana llegue a la enfermería. Entré tímidamente. Nada mas en la entrada estaba Lucy.
-¡Lynne! Que alegría veros-dijo acercándose a mi- ¿Estáis bien? ¿Totalmente recuperada?
-Bueno, sigo cansándome con facilidad, pero, por lo demás no me puedo quejar-le conteste, sonriendo.
-¿Tienes ganas de empezar? Tienes que estar atenta, pues solo hoy te daré las instrucciones-me comento.
-¿Solo hoy?-le pregunte.
-Si, mañana empiezo mis merecidas vacaciones-contesto- Pero no te preocupes, me va a sustituir un chico, Edward. No le conozco, pero tiene experiencia, asi que podréis preguntarle a el también alguna duda-me dijo. Le asentí. Valla... Hubiera querido conocerla mejor y hacernos amigas, pero...
-¿Cuando vuelves?
-Solo será tres semanas. Vuelvo a Inglaterra. He estado esperando para este viaje mucho tiempo. Tengo ganas de ver a mis familiares-se le ilumino el rostro- Bueno, ¿Quieres que empecemos?
-Por supuesto- conteste. Lucy primero me enseño como era la enfermería. Tenia varias salas, asi como las de urgencia, donde se recuperaban los enfermos (y era la mas grande), donde se operaba... Me explico que mi trabajo solo consistía en cuidar a los enfermos, y ayudar y seguir las instrucciones de Edward. Parecía fácil, pero, de todas maneras, yo como siempre, estaba insegura. Lucy me dio un uniforme como el que llevaba ella, bastante bonito, la verdad. Me presento a alguno de los enfermos, que estarían alli bastante tiempo, y de algunos me dijo sus preferencias a la hora de comer, por ejemplo. Era un trabajo bastante entretenido y social. Luego también me enseño a hacer curas básicas y ejemplos de algunas cosas en las que tendría que ayudar a Edward... Algunas me asustaron... Me dijo que había visto casi todo tipo de heridas y enfermedades. También me enseño a rellenar unos papeles con respecto al paciente.
-Mas de una vez me he encontrado con un pirata intentando colarse para ser curado...-me comento.- Bueno, ya te he explicado todo. Por hoy ya no tienes que hacer nada mas. Mañana puedes empezar. Tu turno seta de siete a cuatro, y coincidirás con Edward de siete a diez.
-¿Solo eso?-pregunte, extrañada. Me parecía poco tiempo.
-Hay un guarda, por la noche, aunque Edward vuelve a entrar de cuatro a seis. De todas maneras, para cualquier emergencia, el tiene que vivir,como lo he hecho yo, en la casa de al lado, donde viven todos los enfermeros. Y además, la semana que viene se cambia el turno y te toca mas tarde-me explico. Le asentí, entendiéndolo.
Cuando me fui, pase por la casa de Elizabeth. No quise hablar de Norrington, y ella no insistió. Pero, sin querer, de vez en cuando, me quedaba como anonadada, en las nubes... Y ella me preguntaba. Yo le decía que simplemente estaba emocionada con el trabajo. Puede que fuera eso, puede que no.
Al dia siguiente salí de mi casa temprano. Estaba nerviosa y no podía estar mas tiempo dentro de la casa. Llegue y entre. No había nadie a primera vista. Pase la recepción y entre en la sala de los enfermos. Salude a los tres que habian en ese momento , los tres que me había presentado Lucy, y les pregunte por Edward.
-Estaba en la sala de recepción-me contesto una mujer llamada Lisa, que había sufrido un accidente en el puerto tres dias antes.
-Pero he venido de alli y no estaba-dije. La mujer se encogió de hombros. Volvi a la recepción. No había nadie.
Próximo capitulo: El chico
