Tan Tan Tan! Por fin el esperado capitulo 9

Lo que tenga que decir lo diré al final ahora disfruten.

Capitulo 9

Freddie miró a Sam que jugaba con Charlie del otro lado de la mesa, esmeradamente ignorando su comida, y a él. Podría estarse volviendo loco, pero juraría que Sam le había estado aplicando la ley del hielo desde que había salido de su oficina. ¿Había hecho algo para hacerla enojar? Eso era ridículo tal vez, ¿Qué podría haber hecho en menos de una hora para hacer enojar a Sam? Y de todas formas, Sam no era del tipo de usar el tratamiento de agresividad silenciosa. Ella era agresiva en todas las formas, gritando y golpeando su frustración. Tal vez solo se estaba imaginando que ella actuaba diferente.

"Entonces, ¿Qué tal estuvo la junta con los inversionistas?" Preguntó él.

Sam ni siquiera lo miró, manteniendo sus ojos en Charlie. "No te preocupes, Benson. Tu mami adora el website. El nepotismo ganará al final del día".

No se lo estaba imaginando. Freddie dejó su hamburguesa.

"¿Qué está pasando, Sam?"

"Nada está pasando conmigo. Siempre hay algo mal contigo," Dijo ella, mirándolo brevemente. "¿Verdad, Charlie? ¿Verdad? Siempre hay algo mal con Freddie," Le dijo a la bebé con voz infantil.

Él sabía que si seguía presionando, Sam se pondría hostil, tal vez incluso violenta. Lo último que quería era hacer una escena en medio del restaurante, así que dejó el asunto.

"¿No vas a comer eso?" Señaló a su intacta hamburguesa frente a ella.

Sam suspiró pesadamente, como si le acabara de pedir negociar de la paz en medio oriente. "Me voy a mi oficina, avísame cuando estés listo para irte," Dijo ella, saliendo de la cabina con Charlie en brazos.

Freddie la miró, hasta que se fue, preguntándose qué era lo que posiblemente había hecho.


Sam sabía que tenía que controlarse, pero no podía evitarlo, apenas y podía obligarse a mirar a Freddie. Ella creía que él quería estar con ella, que estaba esperando por ella, como había dicho. ¿Qué parte de "esperar" incluía guardar el número telefónico de una chica en su bolsillo?

Debía de haber sabido mejor que pensar, que nunca sería suficiente para Freddie Benson. No era suficiente en la preparatoria y no lo era ahora. Sam levantó a Charlie de su cuna y se sentó en la mecedora, poniéndola contra su pecho e inhalando su dulce, olor de polvos para bebé. Sostener a la bebé la mantenía en raya cuando pensaba que se iba a derrumbar en olas de dolor.

Era difícil evadir a alguien con quien vivías pero de alguna manera Sam se las había arreglado por los últimos dos días. Se iba a trabajar tan pronto él entraba por la puerta en las mañanas y luego se recluía en la habitación de Charlie cuando llegaba a casa por las noches. Era el único lugar donde Sam sabía que Freddie no entraría y comenzaría a discutir con ella. También aclaraba su mente el estar con la bebé; Charlie era como un bálsamo para su dolorido corazón. Sam sabía que una confrontación se estaba acercando, tarde o temprano la tensión entre ella y Freddie explotaría y el infierno podría desatarse. La vieja Sam iría directo a la confrontación, mostrando los dientes y lista para arrancar miembro por miembro a Freddie. La nueva Sam estaba más consciente de que esto podría ser todo; esto podría ser lo que enviara a Freddie por la puerta. Y no estaba ni un poco lista para eso aun.

Presionó un beso en la cabecita de Charlie y la recostó en su cuna, cuidadosamente acomodando su cobija a su alrededor y colocando su oso junto a ella. Esta noche era su cita con Garrett y tenía que alistarse.

Casi había cancelado ocho veces desde la llamada a Garrett dos días antes. Pero cada vez que levantaba el teléfono, se imaginaba a Freddie con esa chica Janine. No se necesitaba mucha imaginación para dibujarse como habría lucido: delgada, alta, castaña, hermosa. Podría también confrontar a Freddie acerca de eso, tal vez abofetearlo para sentirse mejor. O podría pensar acerca de su cita con un realmente inteligente y lindo chico. Mientras se ponía su maquillaje comenzaba a sentirse mejor con su elección. Hasta que Freddie entró en su habitación.

El la miró, con su vestido de noche negro y poniéndose rímel. "¿A dónde vas?"

"Tengo una cita," Dijo Sam.

"¿Una cita?" Repitió Freddie incrédulo. "¿Con quién?"

"Su nombre es Garrett."

"Así que, ¿Te ibas a ir así sin decirme? ¿Dejándome solo aquí con Charlie mientras te vas con un tipo?"

Sam dejó caer el rímel y se giró para encararlo. "¡No es como que necesite tu permiso!"

"¡No, pero podrías por lo menos mostrar algo de cortesía con tu compañero de cuarto y la persona que cuida a tu bebé!"

Ella lo empujó a un lado para pasar hacia su closet y tomar su abrigo. "Él va a estar aquí en cualquier momento, así que ¿Podríamos guardar esta discusión para más tarde?"

"No," Dijo Freddie. "Has estado ignorándome completamente por días y quiero saber por qué."

"¿Por qué?" Dijo Sam. "¿Por qué? Eres increíble." Se giró y comenzó a revolver cosas en su closet.

"¿Qué es lo que hice?" Dijo Freddie en frustración.

Sam se dio la vuelta. "¡Me mentiste! ¿Qué era todo ese asunto de esperar, Freddie? ¿Solo algo conveniente para ti para intentar meterte en mis pantalones?"

Su rostro se enrojeció por la ira. "¡No se dé que estás hablando!"

"¿El número de esa chica en tu bolsillo? ¿Janine? ¿Cuántas más hay, Freddie? ¿Tantas que ni siquiera puedes llevar un registro?"

Freddie frunció el seño en confusión y entonces un gesto de comprensión se dibujó en su rostro y Sam se tuvo que girar para tragar el nudo de odio que sintió.

Él se rió huecamente. "¿Así que es eso? ¿Encuentras el número de una chica en mi bolsillo y solo asumes lo peor? ¿Sin siquiera preguntarme acerca de ello? ¡No, solo vas y te consigues una cita con cualquier tipo al azar!"

"Garrett no es ningún tipo al azar," Dijo Sam a la defensiva, sin saber cómo esto se había tornado contra ella de la nada. "Nos hemos estado viendo por un tiempo. Tal vez entre en negocios con él, de hecho."

Tomó su chaqueta y se la puso, cuidadosamente evitando mirar a Freddie.

"¿A qué te refieres con entrar en negocios con él?" Preguntó

"Estoy pensando en franquicias de Gibby's" Dijo.

"¿Qué?"

Sam rodó los ojos. "Sé que no eres sordo, Fredward."

Tomó su bolsa y salió de su habitación, Freddie siguiéndola unos pasos detrás.

"¿Franquicias?" él la tomó por el brazo para hacer que se detuviera y la giró para que lo mirara. "¿Cuándo ibas a decirme acerca de esto?

"No son tus asuntos."

"¿No son mis-? Sam, ¡Vivimos juntos!"

"No hagas esto, Freddie. ¡No pretendas que estamos saliendo cuando estas usando a mi bebé para coquetear con chicas en el parque!"

Freddie dijo un paso hacia atrás, el coraje saliendo de su rostro y dejando un triste, vacio hueco en sus ojos. Sam se dio cuenta de cuánto prefería el coraje.

"Sabes, desde que comenzamos a cuidar a Charlie, pensé que esto era todo, que habíamos encontrado finalmente el equilibrio para lo que no estábamos listos en la preparatoria. Pensé que éramos compañeros y que todo lo que tenía que hacer era quedarme y ganar tu confianza. Pero ahora… ahora me doy cuenta de que tú estás haciendo grandes decisiones de negocios sin siquiera decirme algo. Y si piensas que eso es lo que hacía en el parque, entonces no me conoces en lo mas mínimo. Diviértete en tu cita, Sam."

Él se sentó en el sofá, cansado y Sam se paró cerca de la puerta, su propio coraje dejándola y sintiéndose más incierta y confundida de lo que nunca se había sentido. El intercomunicador sonó y ella respondió.

"Hola, Sam," Dijo Garrett, su voz llegaba sonando crepitante y baja.

"Hey, Bajaré en un minuto," Respondió.

Sam abrió la puerta, girándose valientemente para ver a Freddie con la cabeza en sus manos. Quería decir algo pero no podía encontrar las palabras. Él levantó la mirada y sus ojos se encontraron.

"Para tu información," dijo Freddie. "El nombre de la chica era Janine y comenzó a hablarme en el parque. Trabajé con su hermano hace unos meses y quería darme su nuevo número de teléfono, no tenía ni idea que era su propio numero el que había metido en mi bolsillo. Y no es como que la hubiera llamado de todas formas. Dije que esperaría y era en serio. Pro no puedo esperar por nada."

Se levantó y caminó hacia la habitación de Charlie. El corazón de Sam se hundió mientras lo miraba irse, de la misma manera que lo había hecho años atrás cuando Carly la había regañado por decirle al mundo que Freddie nunca había besado a nadie y que por eso había arruinado su vida. Su conciencia le estaba diciendo que había cometido un gran error, que debía seguirlo y disculparse. Pero no podía lograr que sus pies se movieran y cuando lo hicieron, la llevaron a través de la puerta y hacia el elevador, hacia una cita a la que realmente no quería ir en primer lugar. Pero no sería una Puckett si no sabía cómo cavar su propia tumba.


Garrett la llevó a un carísimo restaurante francés con un nombre que ni siquiera podía pronunciar y por lo tanto ni siquiera se molestó en recordarlo. Sam había escuchado a sus compañeros de clase hablar de este lugar, estaba catalogado como uno de los mejores restaurantes en Seattle y aparentemente tenías que hacer reservaciones con semanas de anticipación. Garrett conocía al supervisor y los puso en la lista en seguida, incluso ordenó por ambos ya que Sam apenas y podía entender el menú, que estaba en ambos lenguajes francés e inglés pero contenía comida con la que ella no estaba familiarizada. Cuando la comida llegó, era en porciones tan pequeñas que ordinariamente hubieran enviado a Sam directo a un ataque de furia. Todo lo que podía pensar era que Freddie nunca podría llevarla a un lugar como ese.

"No lo estas disfrutando, ¿verdad?" Preguntó Garrett mientras comían su plato fuerte.

Sam levantó la mirada, sobresaltada. Su mente estaba a millas de distancia, al otro lado de la ciudad en un apartamento que había dejado. "No, es que…" trató de mentir pero decidió que no podría. "No suelo comer en lugares como este," Dijo.

"Oh. Bueno, eres una chef, solo asumí que disfrutarías comer lo mejor…"

"¿Lo mejor de acuerdo a quien?" Resopló Sam. "¿Algún sistema de la alta sociedad que se basa mas en el nepotismo y el dinero que en los propios meritos?"

"Si mal no recuerdo, Gibby's fue categorizado altamente por el The Seattle Times. ¿Estás diciendo que no te mereces eso?" Contrarrestó él.

"Ese es solo un periódico local, no una guía de restaurantes que la gente compra cuando se preocupan más por lo que es la moda que el sabor de lo que se comen."

"Estoy tan contento de que estén disfrutando su comida," Dijo una voz secamente detrás de Sam. Ella se giró para ver a David, el manager y amigo de Garrett, parado junto a un carrito.

"Solo digo lo que pienso," Dijo Sam, sonriendo forzadamente. Si su naturaleza fuera querer complacer a las demás personas, hubiera estado avergonzada de ser sorprendida hablando mal del restaurante en el que estaba comiendo, pero ella no era de esa manera.

Un mesero se llevó sus platos y David puso dos pequeños pero absolutamente decadentes a la vista pasteles frente a ellos.

"Nuestro más fino postre," Dijo, asintiéndoles y yéndose. Sam tuvo que resistir la urgencia de reír.

"Muy bueno," dijo después de algunas mordidas. "Aunque creo que Julie podría hacerlo mejor."

Garrett se inclinó sobre la mesa. "¿Quieres saber un secreto?"

Ella se encogió de hombros indiferentemente, su pastel se había ido ya, prácticamente.

"No te traje aquí para impresionarte," Dijo.

"Bien, porque entonces habrías fallado espectacularmente."

Él se rió. "Te traje aquí porque este es supuestamente 'el mejor' de acuerdo con, como tu dijiste, un torcido y manipulado sistema. Y creo que puedes hacer algo mucho mejor."

Sam levantó una ceja. "Si crees que voy a convertir Gibby's en algo como esto, estas soñando."

"No. Pero Sam, tienes que estar pensando mas allá de Gibby's, ¿Cierto? ¿Nunca has soñado en expandirte? ¿Tal vez poniendo diferentes tipos de restaurantes en un futuro?"

"¿Por qué? Tengo uno perfecto justo ahora."

"¿Tienes idea de cuán difícil es poner un pequeño negocio en una ciudad como Seattle y triunfar en el primer año? ¿Y qué entonces comience a dar beneficios no mucho después de ello? Es casi imposible, Sam. Y para hacerlo a tu edad… tienes un don," Dijo Garrett apasionadamente.

"También era pseudo-famoso por iCarly," Dijo Sam. "Tuve suerte."

"Exacto. Eres una celebridad clandestina. Si actúas ahora, podrías usar tu nombre para expandir tus aventuras de negocios. La gente te seguirá sin importar lo que hagas."

"Estoy feliz con Gibby's como es," dijo ella firmemente. "Y si terminaste con el parloteo de negocios, creo que la cena está terminada."

Garrett lucia apenado. "Cierto. Lo lamento, esto es una cita y la he convertido en una charla de negocios," Le hizo una seña a un mesero y esperó por su cuenta. "¿Qué tal una película?"

Sam miró a Garrett hacerse cargo de la cuenta, realmente lo miró. Trató de decidir si se sentía atraída por él. Era lindo, no podía negar eso. Pero su corazón no saltaba cuando él la miraba, no sentía escalofríos en la piel cuando él la tocaba, no la hacía sentir la necesidad de alejarse y al mismo tiempo besarlo.

Solo había una persona que la había hecho sentir de esa manera, solo una persona que aun la hace sentir de esa manera a pesar del hecho de que no habían salido en tres años. Bebió de su agua y trató de tragar la culpa de estar en un lugar en el que sabía que no debía estar, con la persona equivocada. Pero ¿Qué más podía hacer cuando estar con la persona correcta le daría a él el poder de destruirla completamente?

Garrett le da el cheque al mesero y le pregunta de nuevo si le gustaría ir a ver una película, Sam dice sí.


"No haremos esto de nuevo, ¿verdad?"

Sam miró a Garrett, sus ojos de un profundo verde a la luz del alumbrado público mientras estaban afuera de su edificio. Ella deseaba poder sentir algo por esos ojos además de un pesado, doloroso anhelo de cambiarlos por unos cafés.

"¿No quieres?" Preguntó ella.

Él se rió pero no había humor en la risa. "Creo que el problema aquí es que tú no quieres. Sé que no nos conocemos desde hace mucho tiempo, Sam, pero sé que no has estado realmente conmigo esta noche. He tenido una novia por cinco años que me engañó, me he dado cuenta de esa cosa de estar presente físicamente pero mentalmente ausente. Estás pensando en alguien más, ¿Cierto?"

Sam desvió la mirada, incapaz de contestar pensando que su silencio era más que suficiente para contestarle a Garrett.

"Está bien, sin resentimientos."

"No quise darte falsas esperanzas o algo," Dijo ella. "Solo estoy muy confundida… y asustada," Admitió en voz baja.

"Bueno, en mi experiencia, cuando he estado asustado de algo, la mejor recompensa que he tenido fue cuando decidí enfrentarlo. Siempre resulta no ser tan aterrador como lo había construido en mi mente. Puedes tomar eso como un concejo para tus relaciones o tus negocios," añadió. "Igual funciona."

Sam sonrió. "Nunca te detienes, ¿verdad?"

"Creo que la cita ha sido un fracaso, así que me quedare con los negocios," Se encogió de hombros sonriéndole de vuelta.

"Acerca de eso… creo que deberíamos cesar las reuniones por ahora. Ya me has dado más información de la necesaria y solo necesito tiempo para pensarlo."

"Pero no estás diciendo que no ¿Verdad?"

"Necesito pensar," Repitió ella.

"Entiendo," Dijo él. "Bueno, sabes donde encontrarme."

"La cita fue divertida, Garrett. Lo fue." Insistió ella cuando él le hizo una seña con la mano para despedirse. "No eres tan malo."

Él levanto los hombros y ladeó la cabeza en un gesto inocente. "Es lo que he estado tratando de decirte."

"Aun creo que eres muy engreído para tu propio bien," Dijo Sam.

"Es parte de mi carisma," le guiñó. "Entonces, ¿Te veré?"

"Si," Sonrió Sam.

Sam lo observó alejarse y de repente él se giró. "¡Oye, Sam!" Le gritó.

"¿Qué?"

"Freddie es un chico suertudo."

Sam abrió la boca para decir algo pero no podía pensar en nada y Garrett había llegado a su carro. Se quedó ahí parada mientras él se alejaba, sabiendo que debería ir a casa y enfrentar la conmoción pero sintiéndose renuente de hacerlo. Tenía un sentimiento de que realmente la había jodido esta vez y que si iba a casa Freddie podría irse y nunca regresar.

En lugar de entrar al edificio, Sam siguió caminando en dirección al bushwell plaza. Recordaba días más simples cuando podía ir siempre a ese lugar por refugio; su segunda casa era mucho más como un hogar para ella que la primera. Carly no estaría ahí y Spencer estaba probablemente dormido a esta hora pero eso le quedaba a Sam perfectamente. Necesitaba un lugar para estar sola y pensar y sabía el lugar indicado. Se metió al elevador de los Shay y presiono el botón del estudio.

No fue hasta que las puertas se cerraron que Sam se dio cuenta de que meterse en ese elevador era un error. Pensó en esa noche tres años atrás cuando ella y Freddie habían terminado su relación. Como la había presionado contra la pared y la había besado hasta que ya no podía respirar. Como a la media noche lo había visto salir del elevador y se había mordido la lengua para evitar rogarle que se quedara con ella. Tres años y las piezas de su corazón aun se sentían melladas y desgarradas, pegadas al azar después de su rompimiento. No creía que pudiera sobrevivir a perderlo de nuevo. Pero ahora se estaba dando cuenta que al mantenerlo a distancia, simplemente lo estaba alejando más rápido.

Él timbre del elevador sonó y Sam se empujó a si misma lejos de la pared y caminó al estudio. Estaba tan oscuro que no podía ver nada y se tropezó justo con el carrito de Freddie. Era ligero ahora que estaba libre de todo su equipo y se fue rodando, estrellándose contra la pared. Sam se apresuró a prender la luz y se dejo caer en un puf, quitándose sus dolorosos tacones.

El estudio aun lucía casi igual a como lucía cuando filmaban iCarly ahí, y Sam trató de no pensar acerca del hecho de que unas semanas atrás Freddie estaba viviendo aquí. No importaba cuan duro intentara, sus pensamientos siempre terminaban regresando a él.

Escuchó pasos resonando en los escalones y un segundo después Spencer entró, cargando una gran rana de cerámica.

"Aaaaahhh…. Sam," se detuvo en cuanto la vio. "¡Escuché un golpe y pensé que había un intruso!"

"¿E ibas a golpearle la cabeza con una rana?"

Spencer miró a la rana. "Si," Dijo.

Sam rió.

"¿Qué estás haciendo aquí?"

"Solo necesitaba pensar. Lo siento, no quise despertarte."

Spencer se dejó caer en un puf junto a ella, cuidadosamente poniendo la rana en el piso.

"¿Acaso tu y Freddie tuvieron una pela?"

Sam suspiró pesadamente. "Y una bien grande."

"¡Ah! Eso es menos de un mes lo que significa que gane la apuesta… que no hice con Gibby," Finalizó apenado cuando Sam lo fulminó con la mirada. "Vamos, son tu y Freddie. Ustedes pelean todo el tiempo."

"No así. Salí a un cita con alguien esta noche."

"¿No Freddie?"

"No, ¡No Freddie!" Gritó desesperada.

Él levanto sus manos. "Solo estaba asegurándome. ¿Por qué saliste a una cita?"

"No lo sé. Porque pensé… ¡No lo sé! Estoy arruinando todo y ahora él está enojado conmigo y se va a ir," dijo Sam miserablemente.

Spencer se rió. "Esa es la cosa más ridícula que he escuchado jamás. Freddie no va a dejarte."

"¿Y cómo lo sabes?"

"Porque te ama," Dijo él, como si fuera la cosa más simple del mundo. "Ustedes son Sam y Freddie. Nada los ha separado hasta ahora, nada lo hará."

"No estamos juntos," Dijo ella. "Estas olvidando ese pequeño detalle.

"Están criando un bebé juntos," Señaló.

Sam se recostó mas en el puf, quedando casi horizontalmente. Estudió el techo del estudio.

"Tal vez debería irse," Dijo despacio.

"¿Quieres que se valla?" Preguntó Spencer.

"No. Pero lo estoy deteniendo. Spencer, ¿Alguna vez te has preguntado como hubiera podido ser tu vida si no hubieras tenido que hacerte cargo de Carly?"

"No, en realidad no. Ser su guardián y tener la oportunidad de verla crecer fue bastante increíble. Es decir, si ella hubiera tenido que vivir con nuestro abuelo en Yakima apenas y hubiera podido verla."

"Pero podrías haber vivido tu propia vida," Argumentó Sam. "Tal vez hubieras podido viajar por el mundo y tratar de poner tu arte en alguna galería en ciudades como San Francisco o Nueva York."

"Tal vez," Dijo él. "O tal vez hubiera terminado la escuela de leyes."

Sam lo miró y sus ojos se encontraron.

"¡Nah!" Dijeron los dos al mismo tiempo.

"Eso nunca hubiera pasado, amigo," Sam sonrió.

"No, para nada. Pero el punto es, tener a Carly en mi vida e incluso tu, Freddie y Gibby, es mejor que cualquier cosa que haya podido hacer solo. Si tuviera que regresar al día en que mi papá me pidió si podría dejar a mi hermanita vivir conmigo, diría si de nuevo."

Sam asintió y regreso a estudiar el techo de madera.

"¿Esto es por Charlie? Está bien si estas teniendo pensamientos secundarios, sabes. Carly tenía doce cuando la recibí, Charlie es una bebé pequeñita. Es totalmente diferente…"

"¡No estoy teniendo pensamientos secundarios en cuanto a Charlie! Renunciaría a todo el jamón del mundo antes de dejarla a ella."

"Wow," Dijo Spencer, genuinamente impresionado.

"Es solo que… siento que estoy forzando a Freddie en este asunto de la bebé y tu sabes cuan inteligente es. Tiene todo un futuro por delate, va a manejar alguna gran empresa tecnológica y a inventar juguetes para nerds."

"Aun puede hacer eso. Creo que incluso los nerds salen de sus cuevas de gadgets lo suficiente para casarse y tener hijos. No es una o la otra, Sam."

"¿Y qué tal si le ofrecen algún esplendido trabajo y tiene que mudarse lejos? Tengo un restaurante, ¡No puedo dejar Seattle!"

Spencer lucia confundido. "¿Estas preocupada por una oferta de trabajo que Freddie ni siquiera ha tenido aun en un futuro que esta por lo menos a cuatro años de distancia?"

"No lo hagas sonar ridículo," Le replicó. "¿Sabías que Freddie fue aceptado en MIT y no fue? ¿Sabías que vivió en casa con su loca madre su primer año de universidad para que ella pudiera invertir dinero en Gibby's?"

"Sabia acerca de lo primero, pero no de lo segundo," Dijo Spencer lentamente, aun inseguro de si la estaba siguiendo.

"Ya está haciendo sacrificios por mí. Sacrificios que no puedo pagar."

"Bueno, él no querría que lo hicieras. Así no es como funciona de todas formas."

"Ok, oh gran sabio," Dijo Sam sarcásticamente. "¿Cómo funciona?"

"Piénsalo de esta manera, cuando Charlie crezca ¿Esperarás que te pague todos los sacrificios que has hecho por ella? ¿El dinero gastado, las oportunidades que hayas tenido que dejar, la preocupación y el miedo, la falta de sueño? ¿Crees que alguna vez estarás incluso pensando en poner eso sobre los hombros de Charlie?"

"No, por supuesto que no. ¡No es la misma cosa!"

Spencer la miró. "Si, lo es, Sam. Amor es amor. Freddie te ama. Si él está escogiendo estar contigo y Charlie, no se arrepentirá de nada."

"La señora Benson dijo que si él deja pasar las oportunidades ahora, se arrepentirá después."

"Con todo respeto para la señora Benson, se que desea lo mejor para su hijo, pero ella no está en posición de decir eso. Solo Freddie puede hacer sus elecciones. Recházalo si no quieres estar con él, Sam. Pero no te engañes a ti misma pensando que estás haciendo lo correcto negándote también a ti algo que ambos quieren. No puedes tomar sus decisiones por él, solo terminaras haciéndolos miserables a ambos."

Sam se sentó y lo miró. Ha conocido a Spencer la mitad de su vida y nunca hubiera pensado que lo escucharía decir tantas palabras juntas que tuvieran tanto sentido.

Spencer pareció leer la incredulidad en su rostro. "¡No soy solo el bufón de todos!" Dijo a la defensiva. "Puedo ser el profundo y sabio gurú del amor."

"Entonces ¿por qué no puede el gurú del amor dar un paso con la chica que le gusta?" Le molestó Sam.

"Que- Yo… yo no… yo no sé de que hablas," Tartamudeó él.

"Aja," le golpeó el brazo ligeramente y se levantó. "Gracias Spencer. Realmente me ayudaste esta noche.

"Cuando quieras," dijo él. "Sabes que siempre estoy aquí para hablar. Pero si pudieras hacerlo antes de media noche la próxima vez, lo apreciaría mucho."

"No prometo nada," Dijo Sam mientras presionaba el botón del elevador.


Se sentía nerviosa mientras caminaba hacia la puerta. Era cerca de las 2 de la mañana y no sabía lo que se encontraría adentro. ¿Estaba Freddie esperando despierto por ella? ¿Había llegado demasiado tarde y él ya se había marchado? Los pasados dos meses pasaron por su mente. Su hermana la había dejado con una bebe y Sam no sabía en ese entonces como sería capaz de superarlo. Y entonces Freddie había llegado, como enviado de Dios, incluso cuando no tenia que. Levantándose en medio de la noche para alimentar y cambiarle los pañales a la bebé, se quedaba con ella toda la noche cuando Charlie tenia cólicos y tomaban turnos para mecerla y cantarle, él había sacrificado cualquier tipo de vida social para quedarse en casa con la bebé. Realmente no sabía que hubiera hecho sin él.

Sam tenía que enfrentar lo que todo el mundo a su alrededor ya sabía; si ella era la madre de Charlie ahora entonces Freddie era su padre. Y se estaba dando cuenta de que así era exactamente como se suponía que fuera. Tal vez estaba pasando un poco antes de lo que le hubiera gustado pero en el fondo Sam siempre supo que si alguna vez iba a tomar la ruta de la familia con niños una casa y un perro, solo lo haría con Freddie. Ahora solo necesitaba dejar de joder las cosas. Tomando una profunda respiración, abrió la puerta.

El apartamento estaba oscuro y silencioso pero las cortinas no detenían la luz de las lámparas de la calle y delineaban el cuerpo de Freddie en el sofá cama, su cobija levantada hasta sus hombros. Sam sabía que no estaba dormido, estaba muy quieto y ella había visto sus hombros tensarse cuando la puerta se cerró. Suponía que estaba fingiendo sueño para evadir el round dos de su pelea.

Se quitó su abrigo y zapatos y trepó en la cama, escurriéndose debajo de la cobija y arrastrándose hasta que estaba presionada contra Freddie y envolvió sus brazos alrededor de él.

"¿Sam?" dijo él, sonando sorprendido.

"Lo siento," dijo ella. "No debí haber saltado en conclusiones acerca de ese número y no debí haber salido a esa cita. Nada pasó."

Él se giró para encararla. "Te amo, Sam. Puedes intentar alejarme pero no me voy a ir a ningún lado."

Ella lo besó, vaciando todo su corazón y todo de si en ese beso. Los brazos de Freddie se envolvieron a su alrededor, trayéndola imposiblemente más cerca, hasta que parecía que ella podría meterse en su piel y sus cuerpos se unirían en uno.

"Te amo," dijo ella contra sus labios.

"Golpéame," susurró él.

Ella se alejó. "¿Qué? ¿Por qué?"

Él puso su pulgar en sus hinchados labios, acariciándolos gentilmente. "Creo que estoy soñando."

"No estás soñando, Freddie."

Sus dedos acariciaron su cuello ahora, su toque era tan ligero y gentil, como si ella fuera algo precioso que él estaba temeroso de romper pero a su vez no pudiera tener suficiente de ella.

"No vamos a pretender que esto no paso en la mañana, ¿cierto? No creo que pueda-"

Ella puso sus dedos en sus labios. "Estás atascado conmigo ahora, Benson. Y la bebé también," Añadió. "¿crees que puedas manejarlo?"

Freddie sonrió, sus ojos iluminándose en esa manera que ella amaba. "Definitivamente," dijo él.

Ella se hundió en sus brazos, su cabeza encontró ese lugar debajo de su mentón donde encajaba a la perfección, su pierna derecha entrelazándose con las dos de él. Sam se sintió segura y amada y se dejó relajar, el sueño la inundó llevándola a la tierra de los buenos sueños. Su último pensamiento consiente fue que no podía esperar hasta que se despertara, porque lo que estaba esperando por ella en el mundo real era mucho mejor que cualquier cosa que los sueños pudieran darle.

¿Y bien? ¿Están gritando y brincando de felicidad como yo cuando lo leí? Por fin juntos! Y adivinen qué? Encontré un método que me hace traducir más rápido, pero bueno, ahora…

Recuerden que esta historia es RATED M y asi lo será a partir de ahora.

IMPORTANTE

Ok, so, here's the thing. Había subido un SongFic aquí en mi perfil pero aparentemente no están permitidos en fanfiction, yo he leído varios aquí, pero bueh! Esta personita singular, no se si se dedique a joder a los demás, pero me mandó un mensaje bastante mal educado debo decir y me amenazo y bla bla, el punto es que lo denuncio y lo removieron.

Como sea, es un REGALO para ustedes chicos, ya que podrán leerlo de todas formas, en la página de facebook Jathan + Seddie = Jeddie de la que recién soy admi, y además pueden contactarme en mi twitter que creo ya tienen, es janetstroke16

El titulo del songfic es Kissed Yoy Good night, inspirado en la canción de Gloriana.

No olviden por favor dejar sus increíbles comentarios, GRACIAS! Ayudan mucho mucho.