Capítulo 9.
-Mm, sí, claro.. ¿De qué quieres.. Hablar exactamente?- Preguntó sentándose en su cama. El Uchiha se acercó e imitó el acto de la pelirosa.
-Sobre nosotros.. Yo.. Siento que nuestra.. Amistad.. Pues..
-Yo también creo lo mismo.- Le interrumpió Sakura, sabiendo que a Sasuke no le sentaba muy bien el hablar directamente sobre un tema tan delicado.
-Mira, sabes mejor que yo cuánto odio que no nos hablemos, eres muy importante para mí y yo..- Suspiró.- ¡Te propongo algo!- La chica alzó sus cejas, expectante.- Un fin de semana en la playa, sólo eso. También podríamos invitar a Naruto, Hinata y a Ino.- Ella le sonrió.
-Sí, me encantaría.- Dijo, al fin.
Sasuke la abrazó y, por alguna razón, los dos sintieron algo parecido a una pequeña descarga eléctrica.
Se apartaron y, cuándo lo hicieron, Sakura pudo notar algo extraño en los ojos de Sasuke, algo que no supo descifrar.
-Nos vemos mañana.- Dijo el pelinegro levantándose.
-S-Sí.- Susurro Sakura.
Minutos después, la pelirosa se encontraba acostada en su cama, meditando sobre lo ocurrido con el Uchiha.
-Tch.- Murmuró y, segundos después sonrió, hasta las expresiones de Sasuke se le pegaban.
La ojijade decidió dejar de pensar, al menos por ese día, volvió a poner la música y, al instante, se podía escuchar a Piter-G, cantando "Mi mundo preferido", la joven sonrió y comenzó a cantar:
Aquí los cuentos ya no forman parte de está vida,
hay personas que son muy felices cuándo te olvidan,
todos queremos sentirnos queridos,
por eso me marché a mi mundo preferido.
Donde sí quieres,
las estrellas se pueden tocar.
Remando llevó por el mar de mi mundo,
una barca donde sobra un asiento de más,
es para ti, me preguntó sí lo sabrás,
que navego cargado de amor incondicional..
Antes de siquiera poder darse cuenta, Sakura se durmió.
Al día siguiente la pelirosa se levantó temprano, dispuesta a comenzar su día de la mejor manera, y la mejor manera, era estando con su mejor amigo.
Cuándo estuvo a punto de abrir la puerta de su casa, alguien se le adelantó.
-¡Sasuke!- Gritó y se lanzó a los brazos del chico quién correspondió el abrazo.
-Espero que estuvieras pensando en ir a mi casa antes de abrir esa puerta.- Le dijo el pelinegro cuándo se alejaron. Ella le sonrió.
-Por supuesto que sí.-Dijo.
-¿Te llevo?- Le preguntó él. La joven asintió.
Sakura y Sasuke subieron al auto de este último con dirección hacia el instituto.
Al llegar, la chica pudo divisar a Sasori apoyado sobre la puerta de su Ferrari, quién, al verla llegar, se acercó a ella.
-¡Sakura!- Exclamó.- Estaba esperandote.- Dijo mientras observaba a Sasuke quién lo estaba fulminando con la mirada desde que se acercó.
-¿Que..Ocurre?- Preguntó Sakura viendo como los dos jóvenes parecían tener una batalla de miradas y, al ver que Sasori no contestaba al estar tan concentrado en Sasuke, se interpuso entre ellos.-¿Que ocurre?- Reiteró su pregunta, está vez, más bruscamente.
-Ven.- Sasori apartó su mirada de el lugar en el que antes estaba el aire que se interponia entre él y el pelinegro y ahora la pelirosa. La alejó lo bastante como para que Sasuke no escuchase de lo que hablaban. - No pretendía preguntartelo de está forma pero.. ¿Quieres salir conmigo hoy?- Dijo el pelirojo un poco sonrojado.
-Sí claro.- Sakura le sonrió. Extrañamente le agradaba estar con Sasori así que.. ¿Por que no aceptar?
-Genial.. Entonces ¿Paso a buscarte a las seis a tú casa?- La chica asintió y luego se alejó con un receloso Sasuke preguntándole de que hablaban.
-No seas molesto, no era nada importante..- Le contestó al ver que su amigo no pararía de molestarla con el tema. Él, al escuchar la respuesta, suspiró y pasó su brazo por los hombros de Sakura, esperando que el pelirojo observara la escena.
Las clases pasaron rápidamente a opinión de Sakura quién estaba un poco emocionada por su cita con Sasori, más no tanto como con el viaje al que Sasuke y ella irían el fin de semana.
-Vamos.- Escuchó a alguien hablarle. Se giró y se encontró de frente con Sasuke.
-Sí.- Respondió innecesariamente.
-Les eh dicho a Ino y a Naruto sobre el viaje, los dos están de acuerdo. Sólo necesitan el permiso de sus padres.- Dijo él cuándo los dos ya se encontraban en su precioso Volvo plateado.
-¡Que bien!- Chilló Sakura.- Deberíamos invitar a Itachi también.- Sasuke desvío la vista hacia la chica, mirandola fulminantemente.- Es por Ino, a Itachi parece que le gusta.- Aclaró. El chico suspiró.
-Sí, me eh dado cuenta en la forma en que le mira.- Concordó.
-¿Entonces le dirás que valla?
-Sí.- Contestó el Uchiha segundos antes de estacionarse frente a su casa.-¿Una partida de videojuegos?- Le preguntó a la pelirosa, quién le sonrió y asintió.
Sasuke le abrió la puerta a la chica para que está bajara y la acompañó hasta dentro de la casa en donde se tiró en sofá, invitando a Sakura a hacer lo mismo. Sin pensarlo dos veces, la joven cogió un control y se tiró junto a su amigo.
-Preparate para perder.- Le dijo a Sasuke, quién rió al escuchar el comentario.
-Eso ya lo veremos.- La desafió.
Y así pasaron la tarde entre risas, insultos y berrinches.
-¿Que hora es?- Le preguntó con desdén, Sakura al pelinegro.
-Las cinco y media.- Contestó el chico mirando su reloj.
La Haruno se levantó, sobresaltada.
-¿Que ocurre?- Preguntó Sasuke al ver la reacción de su amiga.
-Tengo que irme.- La chica dejó el control del videojuego en la pequeña mesa que estaba frente al sofá y le dió un beso a Sasuke en la mejilla. -Tengo una cita.- Y salió, prácticamente corriendo de allí.
Ya en su casa la pelirosa se dió un rápido baño y se vistió con unos jeans negros que le quedaban bastante ajustados y una remera blanca con la frase "Adicta a ti" escrita con letras negras. Escuchó el sonido de una bocina desde su habitación, la chica cogió el peine y comenzó a peinarse, mientras rebuscaba entre sus cosas, su celular, al encontrarlo lo agarró y dejó en su mesita de luz.
-Sakura te buscan.- Escuchó a su madre informarle desde el otro lado de la puerta.
-Dile que ya voy.- Está vez la joven se puso a buscar alguna campera por las dudas. Al no encontrar ninguna, suspiró, dejó el peine a un lado y salió de su habitación.
No dió más de tres pasos cuándo recordó que había olvidado su celular en su mesa de luz, volvió por el y al salir dió un poco sonoro portazo.
Bajó las escaleras apresuradamente y, al encontrarse en el piso de abajo vió a un pelirojo sentado en el sofá de su casa hablando con su madre.
Tosió disimuladamente para llamar la atención de los presentes, cosa que logró muy bien.
-¡Sakura! Te ves preciosa.- Le alagó Sasori. La chica se avergonzó, siquiera maquillaje llevaba por las prisas. Definitivamente, no volvería a aceptar una invitación de Sasuke a su casa cuándo tenía otras cosas de las que ocuparse.
-Gracias..- Musitó.
-¿Nos vamos?- Preguntó mirando a la pelirosa con una sonrisa. La chica asintió. - Nos vemos señora Haruno.- Sasori se despidió de la madre de la chica y juntos, salieron de la casa.
Sakura observaba por el vidrio del auto como las personas, las casas y los objetos aparecían y desaparecían de su vista.
Se giró para observar a su acompañante, quién conducía el automóvil tranquilamente, sonrió por unos instantes.
-Llegamos.- Le avisó el pelirojo sacándola de su ensimismamiento. El chico bajó rápidamente y segundos después, ya se encontraba abriendole la puerta a la chica.
Sakura observó el lugar en el que se encontraban, era el mejor restaurante de toda la ciudad, y, en consecuencia, el más costoso.
Un mozo les atendió en la entrada, al parecer, Sasori había pedido una reserva, el empleado los dejó en una mesa, informandoles que alguien estaba por ir a atenderlos.
La chica observó la gente a su alrededor, habían pocas personas vestidas informalmente, ella y Sasori, eran parte de ellos.
-Buenas tardes. Mi nombre es Saji y por está noche, voy a ser su mesero.- La chica, quién se encontraba mirando a la pareja junto a su mesa, giró su cabeza en dirección a la voz que le resultaba familiar, muy familiar.
-Sasuke..- Susurró.
-Saji.- La corrigió el "mesero". Sakura suspiró y Sasori, tratando de aliviar un poco la tensión, ordenó el plato principal. La joven ordenó lo mismo, queriendo dejar de lado la inoportuna aparición del pelinegro.
El chico se alejó luego de tomar los pedidos, mirando amenazadoramente al pelirojo.
-Parece ser que es un poco celoso..- Comentó Sasori. La chica suspiró y asintió.
-Pero dejando de lado a Sasuke, hoy parecía que tenías algo importante que decirme..- Dijo la Haruno mirando a su atractivo acompañante.
-Sí.. Sobre eso.. Bueno yo, Sakura, desde ya hace mucho tiempo que traía mis ojos puestos en ti, y, al conocerte un poco más como lo eh hecho en estos días, me di cuenta de que me gustas.. Me gustas mucho.- Ella se quedó boquiabierta. -Por eso.. Yo quería saber sí tú.. Quisieras ser mi novia.- Los pensamientos de la joven dieron paso a una sensación de desesperación, la cuál le indicaba que la respuesta que debería dar por el momento sería un "No". Pero.. ¿Había algo que le impidieron decir que no? No, no lo había. Entonces.. ¿Por qué, sí Sasori era todo lo que ella siempre soñó de niña, no podía aceptar su propuesta? Recordó el rostro de Sasuke, sonriendole, tal y como siempre lo hacía. Pero también recordó a Sasuke besando a Karin. Esa sensación que antes había sentido volvió a invadirla, esa amarga sensación de celos que había sentido aquella vez.
La respuesta que ella tanto estaba intentando no decir únicamente por despecho salió de su boca.
-Sí.- Susurró. Segundos después sintió como los cálidos labios de Sasori se posaban sobre los suyos.
Alguien tosió para nada disimuladamente junto a ellos. Los jóvenes se separaron y se encontraron con.. Su "mesero" quién los miraba fríamente.
-Su orden.- Dijo con la voz apagada, sin el toque de gracia que antes había usado. La chica bajó su vista a su plato y observó cómo este ya se encontraba servido con la comida que había pedido.
Después de eso, Sasuke había desaparecido del restaurante, dejando que otro mesero les atendiera. Sasori se había comportado como todo un caballero pero aún así Sakura no dejaba de pensar que su desicion de aceptar la propuesta del pelirojo había sido errónea. El chico era prácticamente perfecto pero ella tenía que compararlo con Sasuke sin razón, dejando a Sasori muy por debajo del Uchiha. ¡Pero vamos! Sasori la veía como una mujer a la que amar y Sasuke.. Únicamente como su amiga.
La chica se pilló pensando en que prefería que Sasuke la viese como una mujer digna de él tan sólo por unos segundos... ¡Alto, alto, alto! ¿¡En que carajos estaba pensando!? Sasuke era su amigo, sólo eso. El sólo la veía como su amiga, eso y nada más.. Entonces.. ¿Por qué dejaba que su imaginación volara tan alto? No lo sabía, simplemente no lo sabía.
-Adiós, nos vemos mañana en la escuela.- Escuchó a Sasori. El chico se acercó a sus labios, los cuáles besó lentamente. Luego de aquel beso, la joven salió del auto, despidiendose de lo que actualmente era su novio.
Dió un par de pasos pero antes de entrar a su casa, decidió ir a hablar con Sasuke. Se detuvo antes de abrir la puerta de la casa Uchiha. ¿Estaba lista mentalmente para hablar con Sasuke sin dejarle saber lo confundida que se sentía cuándo estaba cerca de él? La respuesta a aquella pregunta jamás llegó. Entonces decidió hacer lo que siempre hacía, no pensar.
Abrió la puerta y se encontró a Mikoto Uchiha en la sala frente al televisor, mirando su programa favorito, ella, al ver a la pelirosa se levantó del sofá y abrazó a la joven.
-Sasuke parecía estar enojado y frustrado cuándo entró en la casa.. ¿Pasó algo?- Sakura negó, sabiendo que esa no era la respuesta correcta.
-Vé con él.- Le dijo la mujer Uchiha alejándose de ella. La chica asintió y comenzó a subir las escaleras.
En pocos segundos, ya se encontraba frente a la puerta de la habitación de Sasuke. La abrió sin previo aviso y dentro, se encontró a su amigo dándole la espalda.
Entró y cerró la puerta lentamente procurando no hacer ruido. Se acercó a la cama del chico y se arrodilló junto a ella.
-¿Por qué?- Preguntó, refiriéndose a la "escenita" que él había armado. El pelinegro giró su rostro y se encontró con él de Sakura, que lo miraba expectante.
-No lo sé.- Murmuró ahora viendo el techo de la habitación.
Sasuke, sin previo aviso, cogió a Sakura por los hombros y la abrazó.
Juntos se acomodaron en la cama, el Uchiha tenía su cabeza en el pecho de la chica.
-Sakura..- Susurró pero luego cayó, redimiendose de las palabras que estaba a punto de decir. La pelirosa soltó un sonido, el cuál indicaba que estaba esperando el resto de la oración. Él negó con la cabeza y ella continuó jugando con los cabellos del chico.
«Aún no es el momento» Se dijo Sasuke, creyendo que jamás llegaría el momento de hablar con Sakura sobre lo que comenzaba a sentir.
Al cabo de un rato, los jóvenes quedaron completamente dormidos. Soñando con cosas que ellos catalogaban como imposibles pero que quizás no estaban tan lejos de volverse realidad.
¡Ta Chan!
