Ni Batman ni Superman me pertenecen.
Bruce miró a Dick, quien le regresaba la mirada muy atentamente; después miro a Jason que portaba una boca abierta y ojos brillantes.
Dick, pese a tener una personalidad extrovertida y alegre, actuaba demasiado maduro para su edad, siempre buscando no causar problemas y resolver aquellos que se le podían presentar por él mismo y a Jason se le había dado una vida muy difícil desde un inicio, lo que le dificultaba actuar como cualquier niño de 8 años que aun creía en santa Claus, el hada de los dientes y que la gente era amable por naturaleza.
Era por esto por lo que se permitía alegrarse cuando se comportaban acordes a su edad; pero no si era a expensas de saber que él (su padre adoptivo que además era un omega multimillonario) era Batman.
Sí, había planeado decirles… en su momento.
¿Querían que hablara de sexualidad con sus hijos? Por supuesto, hecho. Pero decirles que él era el jodido Batman… Sí, probablemente era lo mejor que lo hubieran descubierto, ya no había forma de echarse para atrás, no podía fingir y decir que tenía la cueva por su enorme admiración a Batman y que le gustaba disfrazarse del murciélago por algún extraño fetiche suyo.
Él era Batman, punto.
—Entonces tú eres Batman— Recapituló Jason y él aguanto la respiración.
Era un pésimo padre… lo cierto era que no terminaba de considerarse a sí mismo como padre de Dick y Jason, no porque no los amara o porque no los sintiera como sus hijos… los amaba, muchísimo, no sabía si al mismo nivel que lo haría un padre porque… bueno, él no tenía con que comparar, pero los amaba, eran importantes para él, quería que fueran lo más felices que se pudiera, pero considerarse su padre… sería darse demasiada importancia.
Ellos ya habían tenido padres (un par mejor que el otro) y él no quería imponerse, borrar la imagen de sus padres y decir que ahora él era su progenitor, porque siendo realistas, fallaba en todo, fallaba en hablar con ellos, fallaba en explicarles dudas que tuvieran, no era bueno en juegos infantiles y, en definitiva, fallaba en demostrarles el Amor que sentía y el Amor que ellos necesitaban.
—Y el señor Kent es el jodido Superman—
—Jason, lenguaje— Corrigió un poco exasperado.
—¡Hablé con Superman! — Exclamó feliz poniéndose de pie en el sillón en el que hasta hace poco se encontraba sentado, comenzando a brincar. —¡Y tú eres Batman! — Dick comenzó a reír, poniéndose de pie y empezando a brincar, imitando a su hermano.
Alfred eligió ese momento para entrar dejando una taza de leche caliente para cada niño.
—Joven Jason, Joven Dick, por favor, no somos salvajes— Riño el mayor.
—Pero Alfred…— Comenzó Dick dejando de saltar. —¡Nuestro papá es Batman! —Y dicho aquello los saltos fueron reiniciados.
—¿Qué tan genial es eso? — Agregó Jason.
Él no estaba muy seguro de si de verdad sentía un nudo en la garganta o de si se había enfermado.
Dick se había referido hacia él como su padre y Jason no lo había negado.
Alfred le hecho una miradilla complacida y él se sintió extrañamente avergonzado.
—¡Además conocemos la identidad secreta de Superman! — Grito Jason y él finalmente recordó que debía calmarlos.
—Siéntense, por favor, necesito hablar con ustedes y al hablar con alguien, es importante ver a esa persona a los ojos, si siguen brincando así, no podemos hablar y lo que les voy a decir es algo muy importante—
Los niños, aunque no totalmente, fueron convencidos de bajar y sentarse como gente decente.
—No le pueden decir a nadie que soy Batman y tampoco deben hablar con nadie de la identidad secreta de Superman— Los chicos se giraron a verse entre sí, para luego asentir en su dirección enérgicamente. —Tener una identidad secreta es muy importante, no solo me protege a mí, si no a ustedes y a Alfred, si alguien descubre quien soy, se hará una cadena donde más y más personas sabrán y al final los villanos podrían descubrirlo también y todos estaríamos en peligro, lo mismo pasa con Clark… ¿lo entienden? —
—Sí— Contestó Jason.
—No le diremos a nadie, Bruce— Agregó Dick.
—Ok—
—Pero… vamos a poder invitar a la liga de la justicia a casa, ¿verdad? —Cuestionó Dick.
—¡Imagina eso! —Exclamó Jason.
—No, no vamos a invitar a la liga de la justicia a casa—
—¿Por qué no? —Volvió a preguntar Dick en un claro tono de decepción.
—Porque la liga de la justicia no sabe mi identidad secreta— E iba a dejar en el aire su conocimiento de la identidad de cada uno de los miembros de la liga.
—¿Ni siquiera Superman? —Fue el turno de Jason de hablar esta vez y él suspiró sabiendo que debió haber esperado aquello.
—Ni siquiera Superman—
—¿Por qué no le has dicho? — Jason lucía totalmente indignado.
—Es tu mejor amigo— A ratos quería caer en la salida fácil de negar que Superman era su mejor amigo; pero aun sin el hombre aquí, no quería hacerlo, sentía que sería como renegar de su amistad o alguna cosa así de extraña.
Pero un punto importante era que, si bien Superman era su mejor amigo, no quería una relación con él, como tan amablemente había sugerido Dick que hiciera.
—Sí, pero, aunque confíe en él, tengo que pensar en ustedes—
—Pero nosotros estamos de acuerdo en que le digas—
—Sí y entonces van a poder empezar a ser novios— No estaba muy seguro de como se estaban desviando a él saliendo con Superman.
—Dick, no quiero salir con Superman y estoy seguro de que él tampoco quiere salir conmigo—
—Sí, puede ser— Afirmó Jason y él se sintió un poquitín traicionado, aunque no mucho, el plan era que entendieran que él no quería salir con Clark, después de todo.
—Ves, Jason esta de acuerdo conmigo— Trató de explicarle a Dick, esperando que la conversación estuviera cerca del fin, no quería seguir con esto de explicar porque una relación entre Superman y él era imposible.
—Sí, pero Jason también está de acuerdo conmigo en que estaría genial que salieras con Superman—
—Sí, estaría genial— Aportó el menor entre un bostezo.
Gracias al cielo parecía que pronto se irían a dormir.
—¿Por qué insisten en eso? —
—Pues si ustedes dos salen, los dos nos llevarían al parque—
—O al cine—
—O a comer—
—Sí, pero iría como Clark, no como Superman—
—Oh…— Jason pareció reconocer que había cometido un pequeñísimo error. — ¡De todas formas sería genial! — Pero terminó aceptando su derrota y abrazándola como si se tratara de la más placentera de las victorias.
—¡Sí! — Exclamó el niño mayor.
—Y viviría aquí con nosotros y nos podrá llevar volando a muchas partes y…
—El señor Kent es muy amable— Agregó Dick emocionado. —De seguro te diría todos los días que te ama como papá hacía con mamá—
No, no quería pensar en algo como eso.
—Pero él no quiere salir conmigo, ¿no lo dijeron ustedes? —
—Ah… sí… es que está enamorado de un beta—
—¿Qué? — Eso lo desconcertó; que él supiera, Lois Lane era una alfa. —¿Quién les dijo eso? —
—Jason le preguntó a Superman cuando lo conoció como el señor Kent— El menor asintió.
¿Un beta?
¿Era el beta joven que trabajaba en el Daily Planet?... .¿Jimmy o algo así?
¿Era uno de la liga de la justicia?
¿Flash?... pero Flash tenía una novia a la que amaba y en cualquier otro caso si no fuera por su novia, terminaría probablemente en una relación con linterna verde (no que él entendiera sus gustos).
No tenía tiempo de pensar en esto.
—Jason esa no es una pregunta que debas ir haciendo a todos los que conoces, alguien podría considerarlo una falta de respeto—
—Bien— Contestó el niño a regañadientes.
—¿Pero al menos le vas a decir a Superman que eres Batman? — Preguntó Dick.
—Sí, planeo decirle—
—Porque no es justo que nosotros sepamos su identidad secreta y él no sepa la tuya— Le sonrió a Dick y a su curiosa y perfecta idea de "Justicia".
—Es cierto—
—¿Podemos dormir todos en tu cama hoy? — Cuestionó Jason.
—Voy por el libro para hoy— Exclamó Dick antes de que él pudiera agregar algo más.
…
La única razón de que estuviera aquí era por sus hijos. La única razón por la que había aceptado era porque, sabía que Clark no podía estar en el mismo lugar que Superman sería requerido.
Fue por eso por lo que se confió, si no se encontraba con Clark Kent, no tendría que preocuparse por cualquier cosa fuera de lugar que pudieran decir sus hijos…
Pero que equivocado que estaba.
—¿Señor Wayne? —Saludó, por llamarlo de alguna forma, su reportero favorito.
—Señor Kent— Se limitó él a decir, dándose cuenta (gracias a su reflejo en la superficie de una ventana) que le estaba sonriendo al reportero.
—No sabía que a los multimillonarios les interesaba venir a la presentación de un monumento a Superman— Saludó (por decirlo de alguna forma) Lois Lane.
—No tengo un interés particular, pero mis hijos querían venir, son fans de Superman— La mujer sonrió con cortesía, pero Brucie sabía cuándo no le agradaba a alguien… tal vez era por influencia de Lois Lane por lo que Clark se había notado tan poco interesado en hablar con él al principio (No, Brucie era simplemente insoportable).
—Lamento decirle esto, Señor Wayne, pero creo que perdió a sus hijos— Sí, no le agradaba para nada a Lois Lane. Clark lo miró preocupado, pareciendo muy dispuesto a mirar en todas direcciones.
—Ah, no, están en la mesa de dulces— Y apunto en dirección a los niños (muy bien ubicados) que parecían tener una competencia de ver quien se podía meter más gomitas en la boca… muy elegantes, sonrió con un poco de diversión siendo notado únicamente por Clark que le sonrió radiantemente. —Pero donde están mis modales, es un placer conocerla finalmente, señorita Lane— Dijo ofreciéndole su mano, mano a la que la mujer respondió al instante, aunque sin abandonar su mirada de sospecha.
—¿Me conoce? —Había, claramente, sorprendido a la mujer gratamente.
—Su fama la precede, señorita Lane, además soy dueño del Daily Planet, tengo que conocer a mis trabajadores— Lois casi rodó los ojos y Clark, en esa permanente actitud suya de querer apaciguar cada pequeño conflicto del que era consiente se notaba sin encontrar palabras sobre qué decir o hacer para hacer que su amiga (interés amoroso) no quisiera estrangular a Bruce Wayne por el simple hecho de existir. —Ya me parecía extraño que también conociera a Clark—
—Nos conocimos en el Daily Planet, un día que fue de visita— Aportó Clark como un intento de explicación (y como un intento para hacer que dejara de ver a Bruce con claras intenciones asesinas).
—Visita que estaba destinada a conocerla a usted, señorita Lane—
—¿Sí?, probablemente tenía cosas más importantes que hacer— Entendía porque le gustaba a Clark, era una mujer de carácter fuerte, la clase de personalidad que iría bien con la de su mejor amigo.
Por suerte para su amigo y su necesidad de impedir conflictos, sus hijos decidieron correr hasta ellos (por desgracia para él).
—¡Señor Kent! —Saludaron sus hijos descoordinadamente.
—Hola Dick, Jason— Saludó a sus hijos por su nombre, porque así era Clark, aprendiéndose nombres de personas que tal vez nunca volvería a ver.
—Es bueno verlo, otra vez, señor Kent— Dijo Dick, como si hubiera visto al hombre antes en persona.
—¿Dónde lo habías visto antes, Dick? —Cuestionó confundido. Dick tuvo la decencia de lucir un pelín avergonzado.
—En esa presentación a la que fui de LexCorp—
—¿Estuviste molestando al Señor Kent? — ¿Por qué no sabía esto?, ¿de qué habían hablado?
—No, no, para nada, Dick solo me salvó del aburrimiento de seguir escuchando el discurso de Luthor, justo como Jason me salvó durante la fiesta de caridad— y ahí Clark notó que había hablado mal de una fiesta en frente del anfitrión de la misma fiesta.
A él no le importaba, sus hijos estaban sonriendo, felices de haber hecho feliz a Clark.
—Me alegra que lo hayan ayudado— Clark sonrió y sus hijos estaban muy emocionados echándole miradillas que seguramente creían que eran discretas, para finalmente notar a la tercera parte.
—Oh— Soltó Dick. —Mucho gusto señorita…—
—Lois Lane— Saludó ella con toda la amabilidad que no le había demostrado a Brucie. Saludando de mano a Dick y después a Jason, que se había mostrado un poco tímido (siempre siendo menos extrovertido que su hermano).
—Soy Richard Grayson y él es mi hermano—
—Soy Jason Todd— Agregó el menor en voz mucho más baja que la de Dick (que prácticamente había gritado en comparación).
—Pero que hombres tan educados— Elogió ella, sabiendo omitir el "Niños, pequeños, muchachos", sabiendo como inflar el orgullo de sus hijos. —Ojalá todos fueran así— No quería hacerse el importante y decir que aquella expresión había sido dirigida específicamente para él, pero… sí, era para él.
—¿Usted trabaja con el señor Kent? —Preguntó Dick.
—Así es, en el Daily Planet, el periódico de su papi— No sabía que hasta la palabra "papi" podía causar escalofríos y no en el buen sentido. Los niños sonrieron, para que luego Jason le susurrara a Dick al oído, ante lo cual Clark se sonrojó de forma casi imperceptible.
¿Qué cosa se estaban cuchicheando sus hijos?
Por la expresión de Clark no era sobre su identidad secreta, pero podía ser sobre ellos dos teniendo una relación… lo que podía llegar a ser mucho peor.
Finalmente, sus hijos, sin dejar de lanzar una que otra mirada a Lois, volvieron su atención a Clark.
—Señor Kent— Comenzó Jason. —¿Cómo cree que llegue Superman?, con una entrada de superhéroe a ultimo minuto o por la puerta, desde ya, saludando a todos— Clark sonrió, rascándose la mejilla en forma de un nuevo tic nervioso.
—Probablemente haga una entrada de superhéroe—
—O cree que… tal vez ya esté aquí—
—¿Qué ya esté aquí? —
—Dick, pero qué dices, yo no lo veo— Exclamó en una clara forma de decirle a sus hijos que no siguieran por ese hilo de preguntas, pero, obviamente, fue ignorado.
—Sí, en su identidad secreta— Clark rio, sin una pizca de nerviosismo.
—No creo que Superman tenga una identidad secreta, tal vez no la necesite, es un extraterrestre después de todo, tal vez ni siquiera come— Bruce no pudo evitar dejar escapar una muy discreta risilla. Era la ocasión en que mejor había visto a Clark proteger su identidad, estaba orgulloso.
—Pero ¿qué dices, Villa Chica? —Exclamó Lois divertida.
—Podría ser—Contestó su mejor amigo luciendo avergonzado.
—Lo siguiente que vas a decir es que Batman chupa sangre o que su identidad secreta es Bruce Wayne— Espero que su risa no hubiera temblado, sus hijos iniciaron una risa histérica, que por suerte ninguno de los reporteros consideró sospechosa.
—¿No lo sabían? Soy Batman, tengo una cueva debajo de mi mansión en donde guardo todos mis gadgets y todas las noches salgo a combatir el crimen— Adornó todo con una carcajada final, Clark lo acompañó en sus risas luciendo sorprendido en la forma en que su voz no había flaqueado. La mujer le sonrió dejando entre ver en su rostro lo poco creíble que eso sonaba a sus oídos.
Sus hijos se veían emocionados y sorprendidos a partes iguales.
—Por supuesto que sí, señor Wayne— Exclamó Lane.
—Señor Kent, vamos a la mesa de dulces— Ordenó Jason y él les advirtió con la mirada, mirada que los hizo calmarse un poco.
—Estoy seguro de que el señor Kent está ocupado— Si se entretenía demasiado con sus hijos, el pobre no tendría tiempo de aparecer a tiempo como Superman.
—No, tengo tiempo, así que… vamos a ver que encontramos— Sus hijos se emocionaron y él casi odio ese lado blando (aunque siendo honestos Clark no tenía un lado blando, todo él era jodidamente blando). —Siempre y cuando no le moleste… señor Wayne— Cuestionó un poco cohibido.
¿Por qué le molestaría que el ídolo de sus hijos les mostrara un poco de atención?
—Lo siento, señor Kent, creo que les dejó una muy buena impresión, si no le molesta…—
—Claro que no— Exclamó sonriente y seguro, para correr en compañía de Dick y Jason que parecían no poder controlar su emoción de comer con Superman.
Clark iba a ser un buen padre.
Él por otro lado…
—Le pido que se aleje de Clark Kent— Aquella expresión lo regresó a la inauguración del monumento a Superman, recordándole que la señorita Lane aún estaba con él.
¿Qué no se acercará a Clark?
—¿Disculpe? —¿Era porque sentía que él podía entrometerse en sus planes de una relación con Kent?
—Clark es muy ingenuo, señor Wayne, pero yo no, sé que Clark es el alfa ideal para que a puertas abiertas usted pueda mantener su imagen de familia perfecta, dos hijos perfectos y una relación perfecta de alfa y omega, su imagen mejoraría y sus acciones también, y para que a puertas cerradas pueda continuar con esa vida de libertinaje, no me interesa quien es o cuanto poder tiene gracias a su dinero, yo también cuento con poder y si se atreve a lastimar a Clark me voy a encargar de destruirlo—
Wow
No solo había hablado de su fama de tener muchas parejas sexuales, había insinuado que la razón de la adopción de Dick y Jason era simplemente para mejorar su negocio, ella veía a Bruce Wayne como un oportunista, alguien que usaría lo que fuera y a quien fuera para lograr sus metas. Y además de eso, ella acaba de insinuar que él estaba interesado en una relación con Clark, para poder aprovecharse de él.
Ella amaba tanto a Clark que estaba dispuesta a pelear con un multimillonario para protegerlo.
Clark merecía a alguien que lo amara así de tanto.
—No se preocupe señorita Lane, yo jamás saldría con el señor Kent— Vio a Clark meterse dos bombones en la boca, inflando las mejillas, tratando de entretener a sus hijos, quienes le presionaban las mejillas y reían con los labios y lenguas de un rojo artificial.
¿No saldría con Clark porque no le gustaba?
—Porque él merece ser muy feliz—
¿Qué?
¿Qué acababa de decir?
Se giró a mirar a la señorita Lane que, por primera vez en todo su encuentro, lo veía con ausencia de sospecha en sus ojos.
—Con permiso, señorita Lane, fue un gusto conocerla— La saludó de mano y se dirigió a sus hijos. —Dick, Jason, ya se divirtieron con el señor Kent, ahora debemos dejar que haga su trabajo, vamos a apartar lugar hasta enfrente— Los niños se vieron frustrados.
—Pero Bruce…— Él cortó el quejido con una mirada severa.
—Despídanse del señor Kent—
—Nos dio gusto verlo otra vez, señor Kent— Exclamó Dick, bien educado por Alfred (nunca por él, porque él no sabía nada de ser padre, porque hasta el mundo suponía que solo los había adoptado por la imagen).
—Espero que podamos compartir otra mesa de dulces— Expuso Jason juguetón (Mostrando una paz, paz causada por Clark Kent un hombre que había visto en dos ocasiones, que nunca había logrado tras vivir 2 años con Bruce).
—Fue bueno verlo de nuevo, Señor Kent, nos vemos— No quiso pensar en el hecho de que Clark lucía un tanto confundido y hasta… decepcionado por la forma un tanto cortante en que le hablo.
Pero no era cierto, a Clark le daba igual Bruce Wayne, no le agradaba.
¿Él también pensaba que Dick y Jason eran para aparentar?
¿Él creía que le sonreía porque quería una relación con él?
Suspiró cansado.
…
Lois creyó que había descifrado el misterio que era "Bruce Wayne" el hombre era falso y vacío, no era difícil descifrarlo, después de todo. Por eso creyó que ese ridículo coqueteo que hacía hacia Villa Chica, todo sonrisitas y miradillas brillantes (como una jodida colegiala enamorada) era una obvia actuación planeada específicamente para Clark, era obvio que esa sería la clase de persona a la que Villa Chica se sentiría atraído, un omega que actuaba todo bobo, con dos hijos… era como si Wayne hubiera estudiado cada minúsculo detalle de Clark para hacerlo caer a sus pies; pero no porque lo amara, no, si no porque Bruce Wayne era un hombre inteligente y sabía como venderse, como hacer negocio de su vida privada para favorecer su empresa.
Así es, creyó que lo había descubierto todo. Pero esa mirada que le dedicó a Clark cuando ella le dejo en claro que sabía sus planes, impregnada de una añoranza que no podría ser fingida.
Porque él merece ser muy feliz.
Exclamó, como si se hubiera hecho a la idea hace mucho tiempo que nunca tendría a alguien como Clark.
Casi como si Bruce Wayne supiera que no era… digno de Clark… que nunca podría hacerlo feliz.
Casi como si Bruce Wayne sintiera…
—…Amor—
—¿Qué? — Cuestionó Clark confundido.
—Nada, Villa Chica, estaba pensando en voz alta. No sabía que conocías tanto a Wayne como para hasta ser amigo de sus hijos—
—Oh, no… solo hemos hablado algunas veces y a sus hijos esta es la segunda vez que los veo— El hombre se rascó el cuello nervioso. —Creo que simplemente les agradé—
Su cerebro de reportera le decía que no, que Bruce Wayne estaba fingiendo, no había forma de que alguien tan desagradable (y rico) como él pudiera estar honestamente interesado en Villa Chica, pero su cerebro de alfa le decía que, aunque casi imperceptible, había podido sentir el aroma de un omega enamorado.
Tal vez no debía preocuparse tanto por Clark.
—No es tan malo como parece, él también está tratando de hacer el mundo un mejor lugar… a su manera— Trató de explicarle Clark luciendo como un tonto omega cortejado, que buscaba justificar a su pretendiente con fama de mujeriego y golpeador.
¿Qué?
Ella recordaba perfectamente la tarde que pasaron hablando mal de hombres como Luthor y Wayne… ¿En qué momento? Una cosa era que a Villa Chica le agradaran los niños (ese hombre parecía estar listo para tener hijos en el siguiente segundo), pero que le agradara Bruce jodido Wayne…
—¿Te gusta? —Cuestionó fingiendo que solo era para molestarlo (pero en el fondo buscando la verdad.
—¿Qué?, no— Y aunque algo nervioso, su respuesta parecía sincera.
—Bueno, no puedes culparme por sospechar si hablas así de él y…—
—Pues me di cuenta de que no es una mala persona, pero tampoco es que me guste— Le explicó al tiempo que ella se distraía con el organizador comenzando el evento.
—Ya está empezando—
—Oh, tengo que ir al baño—
—¿En serio?, ¿ahora? —Suspiró un poco frustrada. —Te esperaré por allá— Kent le sonrió, alejándose en dirección al baño, preguntándose si realmente trabajaba con el hombre que se había robado el corazón de Bruce Wayne.
Si Wayne en realidad amaba a alguien como Clark, entonces, quizás… y solo quizás… no era un mal sujeto… quizás realmente amaba a sus hijos... y quizás realmente nunca se permitiría tener una relación con Clark por miedo a no hacerlo feliz.
Y quizás ella no era la heroína de la historia (como se imaginó al tratar de proteger a su amigo) … quizás se había convertido en la villana que hacía que los protagonistas tuvieras más dificultades para ser felices juntos…
Oh… que mal.
¡Muchas gracias por leer!
