Todos los personajes pertenecen a la gran señora Meyer! Y su obra Twilight yo solo los uso para dar rienda suelta a mi imaginación, porque a veces creo que sin ellos yo no podría escribir… Confieso que con Edward me divierto *sin decir detalles* además de escribir
Capitulo dedicado a mis betas que las adoro. Porque somos unas chillonas pero son las mejores. Y son unas mujeres con espíritu de Artemisa
Gracias a Ruby por ayudarme en este capítulo. Gracias Maggs por darle tu visto bueno.
Gracias AnitaKarina1983 por todo!
Gracias a todas esas chicas que se han animado para leer la historia aunque no este completa y que aunque saben que en algunos caps las hare llorar, me conocen y confían en mi. No hay nada como que me acompañen mientras la escribo.
HAY UNA ENTRADA DEL BLOG, ESTARÍA BIEN QUE LA VIERAN MIENTRAS LEEN ESTE CAP, TIENE VIDEOS Y FOTOS TODO REFERENTE A ESTE. Tambien a todas las chicas que dejaron comentarios y no tienen cuenta. Ahí se los conteste. Lo prometido es deuda, conteste todo!
El nombre del cap viene de la canción: Get it right – Lea Michele
Odio presentarme
cuando menos se me espera
sin que me inviten, pero
no pude mantenerme alejada
no pude oponerme, esperaba
que verías mi cara
y que te acordarías de que
para mí, no se ha terminado
No importa, encontraré
alguien como tú, no deseo
nada más que lo mejor
para ti también
no me olvides, te lo ruego
te recuerdo decir que
a veces el amor perdura
pero otras en cambio duele, sí
Sabías cómo el tiempo
pasa volando, sólo ayer
fue la mejor época de nuestra vida
Nacimos y crecimos
con la calima de verano
Vinculados por la sorpresa
de nuestros días de gloria
Someone like you – Adele
CAPITULO 8: HACER LO CORRECTO
EPOV
Me moví sobre mi asiento otra vez, algo llevaba días teniéndome incomodo, como algo que yo veía pero a la vez no lo podía percibir y eso me frustraba.
Sabía que era algo directamente con Bella, porque esa sensación solo la tenía cuando la miraba. Algo no estaba bien. Tal vez solo seguía enojada por romper su violín. Fue una gran estupidez de mi parte yo solo estaba muy enojado porque me había peleado a golpes con el idiota ex de Tanya. Y Tanya es mía y nadie tiene derecho a intentar conquistarla.
Hace dos semanas había sido San Valentín, me la pasé con mi novia, le compré un Winnie Pooh gigante, flores, chocolates, quería darle la maldita Luna pero no la alcanzaba.
A Bella la fui a ver ese día temprano… Éramos amigos, los amigos hacemos eso, vernos en San Valentín. Cuando llegué en el comedor de su casa había un enorme ramo de rosas rojas, ella me dijo que se las había mandado Jacob… De alguna manera me consolaba e irritaba Jacob. Me consolaba que alguien la amara del modo que yo no podía, pero no estaba muy contento con que esa persona fuera Jacob, él y sus amigos no tenían el mejor expediente, pero yo debía respetar sus decisiones, sus salidas misteriosas, hasta ese viaje que había hecho con él la semana pasada. No quiso decirle a ninguno de nosotros que somos sus amigos de años a donde había ido. Solo supe que un viernes temprano agarró una mochila y se fue con toda la bandita de la Push.
Obviamente Renee y Charlie estaban de acuerdo con Jacob ya que siempre que me lo llegaba a topar en casa de Bella, él parecía muy cómodo platicando con Charlie en la sala sobre un juego y en otra ocasión lo encontré cocinando con Bella mientras Renee les daba indicaciones.
El sonido de la campana sonó sacándome de mi trance. Me tardé en guardar mis cosas. Tanya estaba sentada al lado de mí como era costumbre desde que Bella le cedió su puesto. En lo que esperaba a mi novia vi a Bella pasar sujetando sus libros, ella ya no le ponía atención a nadie.
Quería hablar con ella, últimamente si yo no la buscaba ella ya no me buscaba. Solo quería a mi amiga de regreso.
A la salida Tanya se fue con Irina una de sus mejores amigas para una tarde de chicas. Cuando despedí a Tanya y la vi partir, vi por el rabillo del ojo a Bella dirigirse a su carro. Caminé rápidamente hacía ella.
―Hey― le sujeté el brazo antes de llegar a su carro.
Ella se giro calmadamente y me dio una sonrisa
―Hey― me miró
― ¿Cómo estás?
―Bien ¿y tú? ― ¿desde cuándo usábamos ese raro comportamiento de platica monótona?
―También bien
―Me da gusto― Me sentía hablando con una extraña
― ¿Qué sucede Bella? Quiero decir… Yo se que tú y yo hemos pasado por muchas cosas en los últimos meses pero me da miedo
― ¿Qué te da miedo?
―Esta situación en la que estamos… en la que estas. Puedes hablar conmigo, aquí estoy para ti, soy tu mejor amigo
―Estoy bien Edward, ha de ser cansancio
Una brisa de aire nos llegó y alborotó sus cabellos haciendo que algunos cayeran sobre su cara, levanté mi mano para tocarla, para acomodar esos mechones en su lugar pero ella se retiró un poco
―Yo puedo sola
Cualquiera diría que teníamos una conversación común y corriente pero algo en su calma me inquietaba, algo no estaba bien.
Me miró durante un momento y vi que ese brillo que ella tenía para mí ya no estaba, algo estaba cambiando en ella, ya no sonreía como antes, ella ya no me miraba y si se sonrojaba ya no era tan fuerte ni con su timidez solo parecía algo mecánico.
Bella se estaba apagando frente a mí y me daba miedo averiguar que yo era el culpable de eso.
― ¿Qué pasa Bella? ― pregunté exasperado― Habla conmigo, lo que sea que te pase yo te puedo ayudar… ¿alguien te hizo daño?
Ella negó
― ¿Segura? Porque te juro que si algún idiota te hizo algo los chicos y yo nos encargaremos de él
―Todo está bien ahora Edward― dijo suavemente
― ¿A qué te refieres?
―Yo no podía con la familia feliz― ahora no entendía de que hablaba
― ¿De qué familia hablas?
―No me hagas caso… Estoy bien Edward, estoy tranquila y en paz conmigo y es hora de irme
― ¿IRTE? ¿A dónde?
―A mi casa Edward, tengo hambre y frio y parece que lloverá― dijo viendo al cielo― Nos vemos mañana o en la tarde― se dio la vuelta y se metió a su coche.
La vi irse, su mirada no era triste pero aun así era apagada, era algo muy difícil de explicar y me daba miedo
¿Tanto te lastimé Bella?
El tiempo siguió pasando y parecía como si cada día Bella se fuera yendo, ella ya no estaba con nosotros, siempre estaba ocupada, dormida, fuera de casa o simplemente no se sentía bien para ir a la casa.
Era un sábado de Abril cuando estábamos los chicos y yo en la sala de la casa viendo películas. Acabábamos de ver "Diario de una Pasión", petición de Emmett y Rosalie y ahora veríamos "El efecto mariposa" petición de Alice, aunque era una película que ya había visto varias veces, a mi hermana con sus 8 meses de embarazo no le podía negar nada, y si ella quería ver El efecto mariposa 1000 veces, aunque siempre terminara llorando, veríamos la película 1000 veces.
A veces creía que se veía reflejada en la película. Tal vez ella creía que por más amor que Jasper y ella se tuvieran no podrían terminar juntos.
Me levanté para agarrar más palomitas cuando mi mamá salió del estudio con un semblante serio. Iba a abrir la puerta, inteligentemente lo deduje porque acababa de sonar el timbre. Me sorprendió mucho ver entrar a los Swan y los Hale, miré a mis amigos que también veían confundidos.
Solos nos dijeron un simple hola antes de entrar al estudio. Mi mamá se quedó en el vestíbulo hablando por celular.
― ¿Pasó algo? ― le pregunté a Jasper
―No, no sé que hacen mis papas aquí
Iba a preguntar otra cosa cuando el timbre volvió a sonar y mi mamá colgó el celular. Fue a abrir la puerta y la escuché hablar con alguien. Me sorprendió mucho que Bella entrara a la casa, mi mamá le abrazaba por los hombros y hablaban muy bajito.
Ella nos vio y sonrió, pero se metió directo al estudio.
Todos nos miramos entre confundidos e impactados, porque era claro que si ellos estaban aquí es porque había un problema grande con Bella.
―No queremos interrupciones― nos sentencio mi mamá seriamente
― ¿Está bien Bella? ― preguntó Alice
―Si― y se dio la vuelta entrando también al estudio
¿Qué carajos estaba pasando?
Después de un par de horas Bella salió del cuarto y ni siquiera se detuvo, nosotros todavía veíamos la película y la vimos pasar directo a la salida y después escuchamos el acelerar de su coche. Le marqué a su celular pero nunca contestó
Nuestros padres no salieron hasta una hora después y no se veían muy contentos, pero lo que sea que haya pasado no dijeron una sola palabra.
Algo estaba pasando y el sentimiento en mi pecho me decía que no sería algo bueno.
BPOV
Me asomé sobre la cama y vi a la persona más hermosa que haya visto en mi vida.
La pequeña cosita sonrojada y quietecita estaba en los brazos de Alice, era una bebé muy hermosa.
―Hola pequeña Jaslice― la saludé quedamente
― ¿Verdad que es hermosa? ― me dijo Alice embobada con su hija
―Si Alice, es muy hermosa… Felicidades― la miré primero a ella y luego a Jasper que estaba sentado en la cama a un lado de ella viendo endiosado a su hija
―Gracias― susurraron
Todos estábamos en el hospital acompañando a los primerizos padres. Los adultos estaban que no cabían de felicidad, ahora todo parecía estar bien, ya nadie estaba enojado con nadie. Edward y Emmett estaban peleando de quien sería su tío consentido mientras que Rosalie y yo habíamos llegado al acuerdo de que nos dividiríamos el puesto de tía consentida.
En algún momento de la tarde me dejaron cargar a la bebé, en mi vida había sentido algo tan maravilloso como esto, Jaslice como "creativamente" se les había ocurrido era un ángel, una pequeña cosita que nos tenía a todos en sus manos… Aunque el nombre no me gustaba, le pudieron haber puesto Gema, Louisa, Elisa, Michelle o 20 mil nombres más, pero ellos se decidieron por juntar sus nombres y listo… omití mis comentarios respecto a eso.
Edward se paró a lado de mí viendo a la niña, estábamos solo los chicos en el cuarto, nuestros padres habían ido a comer.
―Hace tanto que no te veía sonreír así Bella― lo miré un momento y después regresé mi vista al bebé
*Por favor ahora no… no quiero pensar en nada de eso, solo quiero estar con mi angelito*
―Si Bella― intervino Rose― últimamente andas muy extraña ¿estás bien?
―Estoy bien― murmuré
Me senté con la niña en la mecedora, Jaslice era tan frágil, tan linda, tan libre…
*Te prometo que trataré de que me recuerdes*
Besé su manita reafirmando mi promesa
―Si estás bien entonces ¿Por qué estas llorando? ― me preguntó Alice
Limpie una pequeña lágrima sobre mi mejilla.
Los mire a todos, ellos esperaban una respuesta, una respuesta que yo no les podía dar, era algo que simplemente no podía manejar. ¿Cómo les explicaba lo que iba a hacer? ¿Cómo se lo decía a Edward?
Simplemente no podía.
―Estamos aquí Bella― me llamó Jasper― nos tienes algo preocupados, Edward tiene razón, es la primera vez en mucho tiempo que no sonríes, que no eres alegre, algunas veces siento unas ganas inmensas de abrazarte y quitar esa tristeza en ti… Pero ya tampoco hablas con nosotros
*Abrázame Jasper… abrázame ahora que estoy aquí*
Me puse de pie y agarré mis cosas para irme
―Estoy bien, es la primera vez en mucho tiempo que estoy bien, que las cosas están bien, no quiero que piensen que me voy a suicidar o algo así, solo… estoy pasando por un proceso
― ¿Un proceso de qué? ― preguntó Emmett― Tal vez te podamos ayudar
―No pueden― sonreí― estoy tratando de madurar, hay ocasiones, y Jasper y Alice me darán la razón, en la que la vida te fuerza a madurar
―Bella… habla con nosotros, conmigo― Edward me habló desde el otro extremo de la habitación― quiero ayudar… te extraño
―Confía en mi Edward, veras que muy pronto no verán más esta carita triste y todo estará bien
Todos me veían como si no entendieran de que hablaba y tampoco quería que me entendieran, ahora iba por mi cuenta, era mi momento de ser egoísta, quiero ser egoísta conmigo misma, una debe de pensar bien con quien se va a compartir. Porque cuando uno decide compartirse a sí misma con otra persona es una carta abierta para que te puedan tocar el alma y a eso no cualquiera puede tener acceso o mejor dicho no debe.
La única persona con la que yo estaba dispuesta a compartirme era Jaslice y ella todavía no me pedía nada… Así que nos encontrábamos en un punto muerto.
Los chicos nunca volvieron a sacar ese tema y yo lo agradecí infinitamente, no podía tocar ese tema otra vez sin contarles la verdad…
Una semana antes de nuestra presentación en el Conservatorio de Música, estaba ensayando con Esme en su habitación, ahora tenía un nuevo violín, no era mi bebé pero me servía para mi presentación, faltaría mucho para que encontrara otro que me llegara al alma como el
Tocaba el Allegro Non Molto de mi pieza cuando entró Carlisle a la habitación.
Iba cargando una caja muy elegante, sonrió en complicidad con Esme y yo bajé mi violín para prestarles atención porque claramente Carlisle iba a decirme algo por su manera de sonreír
―Por fin llegó― exclamó Esme
―Sabías que tardaría, estaba en conservación
―Bella, hija― me llamó Esme alargando su mano para que fuera a su lado― tenemos un regalo para ti
― ¿Un regalo? ― tomé su mano― no sé que sea, pero no debieron molestarse
―Sí, es una deuda que teníamos, aunque digamos que te quise dar algo mejor, algo que se que alguien como tú que ama la música y el violín lo podrían apreciar
―Y no aceptamos un NO como respuesta― me dijo Carlisle
Dejaron el estuche en la cama y me indicaron que lo abriera
Abrí cuidadosamente los broches que lo sellaba y cuando levante la tapa quite las telas de seda que lo cubrían
― ¡Oh Dios Mío!
―Sí, esa es una buena expresión― se rio Esme― ¿Te gusta?
―Pero realmente es… no puede ser
Me daba miedo tocarlo
―No puedo aceptarlo― susurré no quitando mi vista de su hermosura
―Dije que no acepto NO
―Edward rompió tu violín, yo te puedo dar el violín más caro del mundo y aun así se que no será lo mismo
―Si lo sé… pero Esme me estás dando un Stradivarius
― ¿Y que tiene? Yo se que tu lo podrás apreciar
―Esperen un momento… este es… ¿Lady Blunt?
Asintieron riéndose de mi expresión
―Pero… pero… fue vendido hace un par de meses en una subasta a un desconocido pagaron millones por el
―Shh― Esme agarró mi boca y la cerró entro sus dedos pulgar, índice y medio dejándome como un pato― Un regalo es un regalo y el precio no se dice
―Esme― dije entre sus dedos
―Nada señorita, lo mandé traer de Japón y usted lo va a aceptar
―Es que… es hermoso― dije contemplando la belleza del instrumento
Este violín era legendario, conocido como La Mona Lisa de la música y ahora era mío.
―Lo que tú estás haciendo, es el acto de amor mas desinteresado del mundo y estás sufriendo Bella, todos lo vemos, solo que no todos saben por qué es, pero yo sí, déjame darte algo que por lo menos te alegre en uno de tus días más especiales.
―Lo hago porque quiero Esme, pienso que es lo correcto, es necesario para mí
―Lo haces por mi hijo y por ti, y Bella solo ahora nos damos cuenta de cuánto lo amas y nosotros te amamos por eso
―La cantidad de dinero― continuó Carlisle la charla de Esme― que nosotros hayamos pagado no se compara en nada con todo eso que tu enfrentaras allá afuera, prometimos guardar el secreto y lo haremos, los 6 guardaremos el secreto solo porque por una vez nos dimos cuenta de que no eras Bella la niña, eres Bella la mujer y está madurando y por lo menos yo me siento orgulloso de ti, hacer lo que tú haces es madurar Bella.
―Gracias por apoyarme y por ayudar a que mis padres me apoyaran, sé que es lo correcto y… también gracias por esto, prometo que hare mi presentación con Lady Blunt
―Lo sé hija― me abrazó Esme
Ese fue la primera vez que toqué un Stradivarius y fue magia, pasión, amor y nostalgia, todo junto, y es la primera vez que probé algo tan maravilloso como la realización de la realidad.
Una semana después me encontraba tras bambalinas, por fin tocaría mi último número para esta escuela, me asomé por la cortina del auditorio del Conservatorio y vi a mis padres, a los Hale, a los Cullen, a Jaslice y a mis amigos; a lado de Charlie estaba sentado Jacob y en línea hacia la izquierda de Jacob estaban los chicos de la Push, todos había venido a apoyarme. También entre Alice y Rosalie estaba sentada Tanya, platicaban las tres y Jaslice estaba en los brazos de esta.
Una ligera pizca de celos se apodero de mi, Jaslice era mi sobrina no la de ella.
*Es lo mejor… y lo sabes*
―Hola― me sobresalté por su voz y lo encontré parado atrás de mi― ¿espiando? ― Se rio un poco
―Solo quería verlos, estoy muy nerviosa
―No tienes porque― Edward tomó mis manos entre las suyas― con semejante instrumento que tienes y con tu talento, no hay posibilidades de que alguna nota se te vaya… es imposible
―Solo son los nervios, es el adiós― dije melancólicamente
―Pero solo le dices adiós al Conservatorio, puedo apostar lo que quieras a que cuando estemos en NY seguiré escuchando tu violín en mi apartamento y eso que viviremos en el de enfrente.
―Tal vez no lo escuches
― ¿Por qué no habría de escucharlo? ― levantó su ceja inquisitivamente
―Bueno― *piensa Bella, piensa* ― porque lo más seguro es que yo me encuentre muy ocupada con la escuela, además… voy a comerme el mundo baby y a ligarme a todo Cornell. Entonces seré una chica ocupada
―Ahora nada mas falta que me digas que te integraras a una hermandad
―Lo estoy pensando seriamente
― ¿Qué? ― Su cara era divertidísima
―Estoy bromeando Edward― me reí de el― respira, no me meteré a una hermandad
―Bueno… no quiero que de repente llegues ya con el cabello pintado de rubio platinado
*ni que fuera tu novia*
―Claro que no
La voz del maestro de ceremonias nos interrumpió, anunciaba la última parte del concierto, los solos de los alumnos que ya nos íbamos.
―Es nuestro llamado― Edward me abrazó ― mucha suerte
―Mucha suerte a ti también
―Iré al público para verte
― ¿Qué numero eres?
―Soy la ultima
―Me dará tiempo para salir e ir también a verte
Lo abracé fuertemente
―Gracias― susurró
― ¿Por qué?
―Por dejarme abrazarte, te he extrañado, solo quiero lo mejor para ti
―Lo sé amor― acaricié su cara y pareció no importarle que le llamara amor― espero que entiendas que también yo solo quiero lo mejor para mi
Me miró como intentando entender
―Suerte― me puse de puntitas y le di un beso en su mejilla
Me solté de su agarre y sentí como si mi interior se estuviera colapsando, estaba haciendo lo correcto por mí, por él, por todos y aun así dolía demasiado.
―Bella― me llamó cuando ya estaba alejada de él
Me giré para verlo y su hermosa sonrisa estaba ahí, enmarcando su cara como si fuera un ángel
―Tocare dos canciones― se acercó a mi otra vez― La segunda canción es para ti, busqué una canción que representara toda esa paz que siempre me diste
― ¿Me la dedicas? ― pregunté emocionada
―Sí, se escucha triste pero yo prefiero verla como paz, tranquilidad y todo eso que representamos el uno para el otro
―Gracias… te diría que te dedico mi canción pero es un poco fuerte
―Tal vez quieras dedicármela y dar a entender que me quieres patear el trasero― se carcajeó y yo no pude evitar hacer lo mismo
*Te extraño tanto Edward*
―De hecho creo que la canción queda para los dos, es arriba y abajo en notas una buena similitud con nuestra amistad
―Lo estaré esperando
―Yo también
―Y estoy tan emocionado de nuestro numero, será genial Bella, nos despediremos de Forks, del Conservatorio, de todos y haremos una nueva vida juntos, y me da tanta felicidad que mi último número vaya a ser un especial contigo
―A mí también, nos ha quedado bastante divertido y genial
La voz del maestro de ceremonias anunció a otra alumna y Edward dijo que tenía que irse a preparar, besó mi frente y se fue.
Cuando anunciaron a Edward me levanté del banquillo tras bambalinas donde estaba ensayando y salí y me fui a parar en uno de los pasillos donde no estorbara a nadie.
Las luces se apagaron y el escenario se vio iluminado en el centro donde estaba su precioso piano.
Salió vestido con su elegante frac negro, hizo una reverencia saludando al público y se sentó en su banquillo. Se acomodó y luego giró su cara buscando algo, lo vi detenerse en el público y pensé que buscaba a Tanya, pero sus ojos siguieron recorriendo el auditorio hasta que dieron conmigo a un extremo, parada y sola. Sonrió dulcemente y me hizo una inclinación con su cabeza, sonreí deseándole toda la suerte del mundo.
Centró su vista en las teclas, lo vi suspirar y entonces empezó, tardé una milésima de segundo en captar que canción era y me sorprendí, Edward era genial en el piano, excelente diría yo pero esa canción siempre había sido un reto para el
"Etude Op.25 Winter Wind" de Chopin sonaba maravilloso en sus dedos, debió de practicar mucho para esto, y parecía un poco nervioso pero ¡Dios! Era asombroso cómo lo estaba haciendo.
Era hermoso ver como unos mechones de su precioso cabello caían sobre su frente conforme tocaba mágicamente a Chopin, había una parte donde tenía que mover los dedos demasiado rápido y yo sabía a la perfección, porque ahora venían a mi memoria muchos momentos de él intentando tocar esa canción y como fallaba, pero simplemente lo hizo como si fuera fácil, la llevó y llevó hasta el final y terminó maravillosamente.
Edward hacia el amor con el piano, Edward era amor, era algo mas, era todo, por lo menos para mí, y quería llorar, me sentía tan orgullosa de él en este momento.
El auditorio se puso de pie y todo mundo le aplaudió, había sido una interpretación extraordinaria. El se levantó para recibir sus aplausos y me miró.
"Lo logre" gesticuló delicadamente mientras me miraba
Asentí
"Te amo" le contesté de la misma manera
Solo asintió y me sonrió.
Regresó a su banquillo y mi corazón latía como loco, seguía mi canción, por todo eso que yo le provocaba.
Lo miré esperando y de repente comenzó, solo la primera nota tuvo que tocar para que yo supiera de cual se trataba.
"Comptine d'un autre été" de Yann Tiersen era una canción hermosa, calmada triste en algunos casos pero siempre que discutíamos sobre canciones o esas cosas llegábamos a la conclusión de que esa canción en especial nos hacía sentirnos bien, que me la dedicara y recordara eso me hacía querer dejar atrás mis planes, pero no podía, tenía que pensar por mí.
Suave, delicada, hermosa, lenta, maravillosa
*Te amo Edward, te amo tanto que duele, pero te amo y no lo puedo evitar*
Edward realmente estaba sintiendo la canción, estaba con los ojos cerrados y podía apostar mi carro, mi violín y toda mi vida a que pensaba en aquella tarde en mi cuarto cuando le dije como me gustaba esa canción.
Buenos recuerdos, tirados en el piso, viendo al techo, analizando música clásica, dormida en sus brazos y el jurándome y protegiéndome de todo y todos por siempre.
*Mi amor, el por siempre no existe*
Cerré mis ojos y guardé el sonido por siempre… Cuando esté en mi cuarto viendo el cielo despejado, me acordaré de su canción, de su dedicatoria y de todo eso bueno que él me hizo sentir, cuando pensara en él de ahora en adelante sería bueno… o por lo menos lo trataría
Terminó acariciando las últimas teclas y me permití verlo. Tan maravilloso. Tan hermoso, se puso de pie y recibió otra ovación de aplausos, me encontró otra vez en el público y me sonrió. Pestañeó y aunque sabía que no lloraría su mirada era triste
¿Otra persona puede saber cuándo le dirás adiós?
Sonreí y le volví a gesticular que lo amaba, no esperé por más y me fui otra vez tras bambalinas
Faltaba una chica antes que yo, agarré mi precioso Stradivarius y lo afiné un poco, no como si mi amado Lady Blunt necesitara algo, pero siempre era bueno estar lista.
Edward llegó a mí en cuestión de minutos, se sentó a lado de mí.
― ¿Te gustó? ― Me preguntó tímidamente
Dejé a mi violín en su estuche y me levanté para sentarme en su regazo.
―Tal vez no debería de usar esta frase contigo pero me la dijo Jacob― se encogió ante su nombre, antes solía pensar que eran celos, ahora ya no pensaba nada, el sentimiento tal vez no moría pero iba a aprendiendo a vivir con el
―¿Tiene que salir en la conversación?―dijo fastidiado y sujetándome de la cintura
―Sí, cuando le di un regalo, algo simple, le pregunté si le gustaba y me dijo que era maravilloso, porque yo le agradecía por estar en mi vida, me dijo que no podía entender cómo se sentía porque no lo amaba, pero que era increíble el hecho de que yo le agradeciera eso― acaricié su cabello mientras lo miraba a los ojos― realmente tú no puedes entender lo maravilloso que fue escucharte, verte y sentirte tocar esa canción, que tuvieras ese detalle conmigo. Gracias Edward mil veces gracias, ahora lo entiendo a él.
―Te quiero Bella, eres maravillosa, una niña extraordinaria en mi vida y por algo pasan las cosas, pero sé que llegará el día en el que vas a sonreír de nuevo, vas a ser feliz, te lo juro
Le iba a robar un beso, estaba bien decidida a eso, pero escuché mi nombre en el altavoz
Mi turno
Le di un suave beso en su nariz y me levanté quitando con mis manos cualquier arruga de mi perfecto vestido negro de encaje.
―Te estaré viendo― se levantó y acomodó mi cabello― Mucha suerte mi pequeña― me regresó el beso en la nariz
Tomé a mi violín y caminé hacia el escenario, cuando salí ya estaban ahí acomodados los alumnos de años inferiores, que me harían compañía con mi melodía, era imposible que yo la tocara sola.
Unos aplausos me recibieron y sonreí a mi familia, busqué a Edward y estaba parado en el mismo lugar donde había estado yo. Le sonreí antes de pararme en mi lugar. Tomé a Lady entre mis brazos y cerré mis ojos.
Déjalo salir Bella, se libre y despídete de tu amada escuela de música pero sobre todo hazle saber a Edward lo que sientes.
Una, dos, tres, notas y el sonido se me hizo tan familiar, era una pieza de mucha paciencia y concentración, así que hice mi mejor esfuerzo, se escuchaba hermoso cuando los chicos me acompañaban con los Chelos y los violines pero se escuchaba espectacular cuando sonaba yo sola.
Había pasado días practicando, claro que estaba orgullosa de mí y me diría maravillosa a mí misma.
Summer de Vivaldi era tan compleja, fuerte fuerte fuerte y después bajaba, creo que era una buena expresión y una buena canción para decirle a Edward como me sentía. En algún momento abrí mis ojos y lo vi, mirándome orgulloso.
*Cuanto lo amo*
Dos minutos después, terminé, en el mismo tiempo que los demás, y haciendo que la pieza sonara simplemente una obra de arte, no seré Vivaldi ni su espíritu reencarnado, pero soy Bella Swan una Bella Swan mucho más fuerte y madura.
Recibí mis aplausos, casi a punto de llorar de la emoción, hice una inclinación y salí del escenario.
Mis compañeros me felicitaron tras bambalinas y no pasó mucho tiempo antes de que Edward llegara y me abrazara
―Espectacular, no hay mas palabra para eso que hiciste― enterré mi cara en su pecho y lo abracé fuerte, fuerte, fuerte.
―Chicos― nos llamó una profesora― es su turno, cierren con broche de oro
Salimos otra vez al escenario, pero él me llevaba de la mano, me ayudó a subirme a la tarima donde había tocado hace unos minutos y sostuvo mi mano, habló tan bajito que solo yo lo escuché
―Hace un par de años, conocimos al chico de la cicatriz en la frente, realmente una gran película aunque nunca he leído los libros, hemos ido a todos los estrenos de esta película hasta ahora, las pocas películas que llevan las hemos visto como 20 mil veces y creo que son nuestras favoritas, amamos su música y esta noche Isabella Swan es un placer tocar contigo esta pieza, Gracias por apoyar mi locura y sobre todo por acompañarme― levantó mi mano y depositó un beso en su torso.
―Gracias a ti por todo― le dije bajito, pude ver que la gente nos miraba, porque no sabían de que hablábamos, pero tampoco era de su incumbencia, me dejó en mi lugar y él se fue al suyo, se sentó élegamente en su banquillo otra vez y me giré para mirarlo, esto era entre él y yo, así que el público me disculpara, pero estaría mirando a Edward aunque solo vieran mi costado.
El tocó el piano y las personas soltaron una exhalación de sorpresa al identificar la canción, yo solo lo miré hasta que tocó mi turno, era una sensación sublime estar con él y tocar algo que nos representara, el me vio durante algunas partes de la canción, yo lo miraba mientras iba la parte rápida, y luego ya no nos dejamos de ver tocamos, vivimos y amamos este momento, disfrutando de cada segundo que teníamos.
El final era un poco fuerte que algunos mechones se escaparon de mi cabello mientras daba las notas finales.
El se levantó inmediatamente y vino a mí abrazándome y dándome vueltas en el escenario, la gente nos aplaudía.
Me aferré a su cuello y lo abracé tan fuerte como pude.
Esa fue la última vez que toqué con Edward.
.-.-.-.-.-.
Faltaba una semana para el baile de graduación, que se había retrasado por que el gimnasio no estaba en buenas condiciones y estaban arreglando imperfecciones, casi lloré cuando pensé que no podría ir al baile, pero me había salvado en las fechas por un día.
Esme y mi madre había organizado una cena en la casa de Edward, yo había sido la alumna con el mejor promedio de la generación, así que decidieron festejármelo con una cena. Aunque Esme en privado me dijo que era su forma de decirme adiós.
Nos sentamos todos a la mesa, los Hale obviamente invitados y Esme le prohibió a Edward invitar a Tanya, se lo agradecí también en privado, solo quería una última cena, una última fiesta, quería ver a todos juntos una vez más.
Cenamos en una agradable velada, platicábamos con los chicos y a la vez todos estábamos al pendiente de la hermosa Jaslice que ya tenía dos meses, sus papas eran los más amorosos con ella aunque no fueran pareja y ni que decir de los abuelos que la malcriaban y la mimaban a todas horas. Esa niña sería una princesa y sus 4 abuelos se encargarían de eso.
Cuando estábamos haciendo sobremesa, Esme dijo que diría unas palabras.
―Estamos muy orgullosos de ustedes por terminar sus estudios, sabemos que darán grandes pasos, pero esta noche todos nosotros queremos felicitar a Bella por sus excelentes calificaciones y por el amor que le pone a todo lo que hace― una lagrima resbaló por su mejilla― y por querernos y amarnos como lo haces, estamos muy orgullosos de ti y queremos que no olvides que aquí siempre nos tendrás no importa lo que pase.
Todos dijeron un ¡Salud! Unísono, me levanté y aunque no era muy buena para esto, lo tenía preparado, no me podía ir sin agradecerles a los 6 jefes de familia por todo lo que han hecho por mí.
―Bueno― dije agarrando mi bolsa que estaba en una silla cerca del comedor, me alejé un poco de ellos para poder verlos― yo les agradezco todo eso maravilloso que me han dado, a mis padres por amarme como lo hacen y apoyarme y dejarme volar. Los Cullen y los Hales son mis segundos padres y estas últimas semanas me han apoyado tanto que nunca en mi vida terminaré de agradecérselos. Gracias también a mis amigos, que son esos hermanos que nunca tuve y que son geniales y los amo― limpié las lágrimas que ya salían de mis ojos.
―Emmett mi oso, gracias por patear el trasero de quien debías patear― todos nos reímos― y por enseñarme a pelear. Rose gracias por ponerme los pies sobre la tierra y alguna que otra regañada, las verdaderas amigas se dicen la verdad― me sonrió en agradecimiento― Alice, mi pequeña hiperactiva, gracias por darme tu alegría para vivir, por hacerme fuerte y desinhibida y una chica con un buen sentido de la coordinación de colores― me sacó la lengua en burla― Jazz, mi niño bonito, ¿Qué te puedo decir? Te quiero tanto que no lo puedo expresar, gracias por acompañarme aun en las situaciones más extrañas y soportarme, por hablar conmigo antes de dormir y cobijarme en tus brazos cuando más lo necesité
―Te quiero― me contestó riendo
―Lo sé― suspiré, creo que todos se quedaron callados por la persona que faltaba, así que lo miré― Gracias Edward, nunca podré decir por qué te doy las gracias porque no te puedo contar toda mi vida ahora, pero quiero que sepas que todos esos momentos que compartimos son maravillosos y los llevo en mi corazón― su mirada se veía decepcionada, tal vez pensó que mis palabras serian más profundas, pero ¿Qué podía decir que no haya dicho?
―No soy muy buena para esto, pero hace días estaba viendo la TV y en una serie escuché esta frase, creo que queda perfecta para esta noche así que la citaré― desdoblé la hoja que tenía en mis manos y respiré hondo antes de empezar.
"Estoy agradecida por todos estos años que he pasado con esta familia. Por todo lo que compartimos, por todas las posibilidades que me han dado para crecer como persona, me llevo lo mejor de cada uno y me servirá de ejemplo donde quiera que vaya… Un amigo me dijo que fuera honesta con ustedes así que por lo tanto ahí va" suspiré y traté de calmar un poco mis lagrimas "Esto no es lo que quiero, pero voy a tomar el camino largo para regresar a casa. Tal vez sea porque me gusta aprender de todo o porque no quiero caminar por ahí enfadada o tal vez es porque por fin logré entenderlo. Hay cosas que no queremos que pasen pero debemos de aceptarlas. Cosas que no queremos saber pero debemos de aprender" levanté mi vista y miré a Edward antes de terminar "Y no podemos vivir sin ellas pero debemos dejarlas ir" (1)
Edward me vio sorprendida y los demás me veían emocionados, los grandes solo me miraban dándome a entender que comprendían perfectamente mis palabras aunque mis amigos no lo hicieran.
Los miré a todos y guardé esa imagen en mi corazón.
*Los extrañaré*
Era hora de liberar y liberarme…
.-.-.-.-
Mi madre acomodó el último pasador en mi cabello, mientras me miraba feliz.
―Te ves tan hermosa― acarició mi hombro descubierto por el vestido.
―Gracias mamá
―Gracias a ti por dejarme ayudarte a arreglarte, se que lo común es que lo hagas con tus amigas pero me dio tanto gusto que me lo pidieras a mí
―Te amo mami, tu y papá siempre estarán primero que cualquier persona y otra cosa importante… no puedo dejar que las chicas vengan a mi cuarto― le señalé lo obvio a lado de mi cama― ¿Cómo se los explicaría?
―Debiste de decírselos hace mucho, pero respeto tu decisión
― Lo sé― la vi por el espejo― ¿te agrada ese peinado?
―Sí, queda muy bien con tu vestido, además ya ni modo, porque Jacob no tardará en llegar y no nos daría tiempo de hacerte otro
―Bueno― suspiré pintándome los labios con un nacarado muy ligero casi ni se notaba― ahí vamos
Mi madre negó tristemente atrás de mí, nos miramos por el espejo
―No te preocupes mamá todo estará bien― la consolé
―Mi Bella, no tienes que ir esta noche― acarició suavemente mi cabello
―Es mi baile de graduación
―Es más que eso― me contradijo
―Es ― asentí― solo quiero… merezco mi último baile de la escuela con el chico al que amo
― ¿aunque sea para decirle adiós?
―No es un adiós mamá, es un hasta pronto
― ¿Qué tan pronto?
―El tiempo que necesite y el tiempo que dure mi carrera, si tomé esta decisión no pienso regresar de buenas a primera, estudiaré lo que elegí en este tiempo ¿me comprendes verdad?
―Sí y te apoyo, pero me da tanta tristeza que te vayas
―Estaré bien, además ¿crees que Jacob dejaría que me pasara algo?
―Es mi único consuelo, saber que Jacob te va a proteger siempre
Escuchamos un coche afuera, supuse que era Jacob, mi madre me ayudó a ponerme de pie y me dio su aprobación con todo mi atuendo, tratando de dejar atrás el tema de mi inminente partida.
Bajamos las escaleras y en la entrada mi papá hablaba con Jacob, cuando sus ojos se posaron en mí, sonrió tan dulcemente, como si yo fuera lo mejor que hubiera visto en su vida.
―Te ves tan hermosa― se acercó para ayudarme con los últimos escalones
―Gracias― tomé su mano y llegamos hasta donde estaba mi papá
―Una foto antes de partir― no supe de donde mi madre sacó la cámara, pero nos acomodó a Jacob y a mí en la entrada de la casa
Sonreí y disfruté, tenía que vivir todas estas experiencias porque no regresarían. Me despedí de mis padres y me fui con Jacob.
Ya en su coche nos dirigimos primero al hospital para ver a Peter, él sabía que yo me tenía que ir y me pidió que viniera hoy que sabía que era mi baile de graduación para bailar una canción con él
Yo simplemente no le podía negar nada a Peter, cualquier cosa que él me pedía yo buscaba la manera más rápida de cumplírsela.
Jacob me acompañó al cuarto de Peter, con nuestras manos entrelazadas, unas enfermeras nos dieron elogios por nuestros atuendos, ya éramos amigos del personal del hospital.
Llegué hasta su cuarto y estaba viendo la televisión, su mamá no estaba con él así que supuse estaría trabajando. Platicamos un momento y me dijo lo bonita que me veía con mi largo vestido azul turquesa, le dije que esta sería la última vez que vendría por un largo tiempo y el ya sabía que me iría a la Universidad, aunque se puso triste al principio, le regalé una laptop y le enseñé a usarla, Jacob le creó una cuenta de correo y le explicó cómo mantenerse en contacto conmigo y con él, además de que ahora habría nuevos voluntarios ya que el proyecto de Jacob había sido aceptado por el hospital y así Peter nos contaría como iban las cosas.
Peter hizo un esfuerzo muy grande por ponerse de pie, aunque iba mejorando todavía estaba débil. Le pidió a Jacob una canción y lentamente baile con él, aunque apenas me llegaba debajo de mi barbilla. Fue un momento mágico.
Lloramos los tres al despedirnos, pero acordamos hablarnos tanto como pudiéramos.
Le agradecí todo lo maravilloso que me había enseñado y él me dijo que sería mi novio por siempre.
Fue muy duro dejarlo ahí, así que me quede hasta que estuvo dormido y le hubiera contado por última vez su cuento de Peter Pan.
Cuando llegamos a la escuela me tuve que quedar en la camioneta un momento más porque todavía seguía llorando un poco, Jacob me abrazó y consoló a él también le dolía dejarlo pero sabía que era lo inevitable.
Cuando me tranquilicé, me ayudó a bajar, tomó mi mano y caminamos hacia mi escuela, el piso estaba mojado y era una noche muy fría, no había nadie más en el estacionamiento, todos los dueños de los coches estaba divirtiéndose adentro.
Me senté en las escaleras que conectaban la escuela con el estacionamiento y Jacob se sentó a lado de mí tomando mi mano.
― ¿Qué sucede? ― me preguntó dulcemente
―Algunas veces llegaba con Edward a la escuela― frente a mis ojos vi un recuerdo de él y yo llegando a la escuela, riéndonos, bajándome de su Volvo mientras cargábamos nuestros libros, parecía como si estuviera viendo una película delante de mi― la mayoría de las veces yo venía en mi propio coche― suspiré― siempre quise que al llegar a la escuela él me abriera la puerta, tomara mi mano y entrelazara nuestros dedos, siempre quise un novio que me acompañara a las clases, se que anduve con Mike pero no era lo mismo, Mike y yo nos tratábamos mas como amigos que se besan que como novios
―Siempre quisiste que Edward te mostrara orgulloso en la escuela y dijera: "es mi novia"
―Si― unas lagrimas resbalaron por mi mejilla― se que suena un poco estúpido, pero quise tener un novio en la escuela, que me acompañara a las clases, que me trajera chocolates en San Valentín y que cuando lloviera me diera su chamarra, porque no quisiera que me mojara o enfermara, que me consintiera durante el almuerzo― mi barbilla tembló donde me aguantaba las ganas de llorar― siempre quise tener todo lo que Tanya tiene ahora
―Te mereces ser amada Bella― me abrazó― tienes una capacidad tan inmensa para amar que no sabes la envidia que le tengo a Edward, lo amas de una manera tan desinteresada, tan pura, lo amas porque puedes amarlo y porque eres feliz amando a Edward
―No tan feliz― me reí todavía llorosa
―Bueno, pero entiendes lo que quiero decir
―Si― me limpié un poco la cara― lo que me da tristeza es saber que ahora nunca podre cumplir ese sueño, ya salimos de la escuela, no nos queda nada mas aquí que este baile.
―Entonces… disfrútalo, vive por ti Bella― acarició mi cara suavemente
― ¿Cómo me veo? ― dije riendo todavía un poco nostálgica
―No se te corrió el maquillaje, así que si esa es la pregunta, estás bien
―Gracias― me acerqué a él y lo abracé
―Vamos al baile señorita
Me levantó y me guió hasta el gimnasio, antes de entrar puso un ramillete en mi muñeca, un bonito y elegante juego de flores blancas y azules del color de mi vestido. Jacob era tan detallista, tan lindo, que realmente a veces me quería golpear en la cabeza por no amarlo.
Entramos a la fiesta que ya estaba en su apogeo, los chicos bailaban con sus parejas y había muchas luces y globos.
Nos dirigimos a la mesa donde estaban mis amigos. Alice se paró inmediatamente elogiando mi vestido y diciéndome lo hermosa que me veía, ella no se quedaba atrás, con un elegante vestido negro, según ella para ocultar los kilos que aun no perdía por el embarazo, no era nada del otro mundo, Alice era delgadísima, solo necesitaba tiempo para que el poco vientre que tenía regresara a su lugar.
En la mesa estaban todos los hermanos Cullen con sus parejas, nos indicaron a Jacob y a mi donde serian nuestros lugares. Yo solo dejé mi bolsa y les aclaré que venía a divertirme, así que en tono de broma agarré a Jacob de su saco y me lo llevé a la pista.
Bailamos por un par de horas, los chicos también se nos unieron, realmente no le tomé atención a que Edward y Tanya anduvieran bailando por aquí tan cerca, quería vivir intensamente esta noche, en medio de una canción miré el gimnasio y lo guardé en mi memoria, últimamente quería recordar todo.
En algún momento de la noche, vinieron las premiaciones a la reina y rey del baile de graduación, fueron coronados la pareja ganadora, una porrista y un tipo que no conocía.
Cuando por fin se acabo la idiotez de coronación, bailé un rato con Jasper, luego con Emmett y al final con las chicas, estábamos como destrampadas, cantábamos, gritábamos, girábamos y nos divertíamos
*Las voy a extrañar chicas*
Regresamos todos a la mesa, mientras descansábamos los pies, las zapatillas del 12 cansan mucho pero lo valían. Los chicos empezaron a hablar de nuestra partida a NY en una semana.
Emmett en algún momento trató de integrar a Jacob en la conversación y le preguntó a donde iría él. Apreté la pierna de Jacob y el contestó calmadamente que iría a la Universidad del Estado. Todos parecieron sorprendidos porque obviamente Jacob se podía pagar cualquier Universidad, pero no dijeron nada.
Eric habló por el micrófono y dijo que se tocaría una última canción, que era para los amigos que se separaban, para los novios que se dejaban y para todos aquellos que no se verían en mucho tiempo. Miré a Eric y me sonrió. Perfecto, tiene mi canción.
―Edward ¿bailas conmigo? ― Todos en la mesa se quedaron callados
―Pero tú y no nos estamos despidiendo
―Lo sé, pero es la última canción y no he bailado contigo… claro si Tanya me permite robarte un par de minutos
―Por mí no hay problema Bella― me sonrió la amable novia de Edward, maldito Edward, nunca podre dejar de maldecir por tener una novia agradable
Se puso de pie y tomó mi mano llevándome a la pista de baile.
Nos perdimos entre muchas parejas y me llevó a la parte donde no se veía nuestra mesa.
Sonaron las primeras notas de piano.
Me tomó por la cintura y yo recargué mi cabeza en su hombro
Algún día, cuando esté deprimido,
Cuando el mundo sea frío,
Me voy a sentir iluminado sólo pensando en ti
Y la forma en que luces esta noche
Nos movimos un poco al compas de la música
―Siempre que me sienta triste, recordaré esta noche Edward, este momento y voy a dar gracias al cielo porque estés en mi vida― dije contra su hombro
―No tienes que recurrir a este recuerdo, yo voy a estar ahí para ti Bella, siempre que me necesites estaré ahí, te abrazaré y te apoyaré, porque eso hacen los amigos
Estás preciosa, con tu sonrisa tan cálida
Y tus mejillas tan suaves,
No hay nada para mí sino para el amor,
Y la forma en que luces esta noche.
―Perdóname por todo lo que te he hecho pasar
―No tengo nada que perdonarte pequeña, yo te entiendo y te quiero
Enterré mi cara en su cuello y aspiré su aroma.
¡Dios dame la capacidad para guardar este olor toda mi vida, para guardar este momento siempre!
Con cada palabra tu ternura crece,
Disipando mis temores...
Y esa risa que arruga tu nariz,
Toca mi tonto corazón.
―Nunca me olvides Edward
―Nunca lo haré, te tengo aquí, en mis brazos, te voy a cuidar y proteger Bella, por fin hemos llegado a un buen punto
Quería besarlo, quería decirle "abrázame toda la noche, hazme el amor, ámame una vez más."
―Te amo― me separé de él para ver sus preciosos ojos― no huyas, solo quiero decirlo esta noche, te amo porque eres el ser más maravilloso que he conocido en mi vida, yo… por fin comprendí que no me amas
Me abrazó fuertemente
―Me hubiera gustado hacerlo y lo sabes ¿verdad?
Asentí
Encantadora... nunca, nunca cambies.
Mantén ese jadeante encanto...
¿No puedes arreglarlo?
Porque Te amo... sólo por la forma en que luces esta noche.
Me acomodé otra vez en su hombro, una lágrima traicionera salió de mi ojo y cayó sobre su saco, pasé mis manos por su espalda y luego por sus hombros, hasta llegar a su cabello, quería sentir la textura de la suave piel de Edward una vez más, me grabé la sensación y me juré recordarlo siempre.
―Recordaré siempre la manera como luces esta noche, te quiero recordar feliz
―No te pongas triste Bella, cuando lleguemos a NY te prometo que el primer fin de semana haremos una fiesta en mi apartamento para festejar la libertad.
― ¿Con globos y alcohol?
―Si mucho de todo
―Quiero que te tomes una a mi salud
―No escaparas de mi señorita, nos tomaremos unos tragos juntos
Asentí
*perdóname por ser mentirosa*
La canción terminó y temí que en cualquier momento me diera un paro cardiaco, cuando Edward me soltó sentí como si una parte de mi hubiera sido arrancada de mi pecho.
Mi último baile con él y había sido maravilloso
*te recordare así amor*
Nos dirigimos a la mesa, porque el baile en general había terminado, Jacob me miró interrogante por mis ojos llorosos pero solo le sonreí
Ángela daría una fiesta en su casa para continuar la fiesta, obviamente todos irían. Los chicos se empezaron a poner de acuerdo mientras Jacob y yo nos despedíamos
― ¿No vienes Bella? ― me preguntó Alice
―No Alice, es que no me siento bien, Jacob me llevará a casa
― ¡Qué pena! Es nuestra última fiesta― murmuró Emmett
Edward estaba platicando con Ángela y Tanya sobre unos detalles de la fiesta. Jacob tomó mi mano y me dio valor
―Chicos… se que será raro pero quiero pedirles algo― los 4 me miraron interrogantes
―Claro Bella― mi buen Jazz nunca me decepcionaba
―Yo se que andarán de fiesta toda la noche pero ¿podrían ir a mi casa como a las 6:30?
― ¿al amanecer? ― me preguntó confusa Rosalie
―Sí, lo que pasa es que me darán un regalo mis padres y me gustaría compartirlo con ustedes
―Está bien, de seguro estaremos saliendo apenas de casa de Ángela
―No me fallen chicos, realmente es importante que ustedes lo vean
―Está bien Bella― dijo Alice riendo― promesa que iremos a esa hora.
―Gracias― suspiré aliviada, cuando Alice promete algo lo cumple
Agarré mi bolsa y ya me iba a ir cuando Jacob me susurró a mi oído
―Díselo por lo menos a Edward, es tu mejor amigo, tiene derecho a saberlo
― ¿Tú crees?
―Por lo menos a mí me gustaría saberlo
Asentí y me dirigí a Edward, apartándolo un poco de las chicas
― ¿Iras a la fiesta?
―Si― me dijo riendo― se ve que estará genial
―Yo… es…― me mordí el labio― yo no iré…
― ¿Por qué?
―No me siento bien pero…
― ¿Pero? ― me miró alzando una ceja
― ¿Podrías ir a mi casa durante la noche? En el momento en el que puedas pero ve antes del amanecer
― ¿Por qué?
―Necesito hablar contigo
―Pero estaré en la fiesta
―Por favor, haz lo posible por ir, realmente es importante lo que tengo que decirte
―Está bien, trataré de ir
―Gracias― suspiré aliviada
Acaricié su cara un poco y él se inclinó en mi mano
*Mi dulce amor*
―Nos vemos más tarde
Lo abracé fuertemente, últimamente cada vez que lo abrazaba quería hacerlo con toda mi fuerza.
Jacob me dejó en mi casa unos 20 minutos después de la escuela. Fue difícil ver por última vez mi escuela, ese lugar donde había pasado innumerables momentos felices con mis amigos y con Edward.
Jacob me prometió venir a ayudarme mañana. Me dio un suave beso en la mejilla y se fue a su casa, tenía que dormir porque mañana sería un día largo
Mi papá me esperaba en la sala, lo saludé y me fui a mi cuarto. Me bañé y me puse mi pijama que todavía no estaba guardada. Y me senté en la cama a esperar, cuando Edward llegara yo no podía estar dormida o no podría hablar con él
Puse música para entretenerme, caminé por mi cuarto cuando quise estirar las piernas, me senté en el piso a un lado de la ventana cuando ya me había aburrido. Hasta que me desesperé y bajé
La casa estaba oscura, con mucho cuidado abrí la puerta y me senté en el porche de la casa. Afuera estaba helado pero nada se comparaba con lo que yo sentía en mi interior.
Pasó un largo rato hasta que una cobija me cubrió del frio. Mi padre se sentó a mi lado también con una cobija en sus hombros. Nos quedamos un rato en silencio solo disfrutando la compañía
―Te escuché caminar en tu cuarto, así que supongo que estas esperando a Edward
―Sí pero…
―Siempre supe que él venía, pero nunca me preocup[e, sonaré duro Bells pero yo soy hombre y siempre vi que él no te veía como una mujer, no sé si explicarlo, pero el realmente te quiere como amiga.
―Sí, ahora lo sé― suspiré
―Mi chica grande― me abrazó― estoy muy orgulloso de ti, eres tan madura e inteligente. Te amo hija
―Yo también te amo
―Te extrañaré pero quiero que seas alguien de provecho en donde quiera que estés y si esto es lo que quieres me da gusto y te apoyaré siempre.
―Gracias por eso
―Eres mi bebé como no te iba a apoyar
Me acurruqué en los brazos de mi padre por un largo rato mas, cuanto extrañaré a mi papi para que me de sabios consejos o para divertirme viendo los partidos de futbol
―El no va a venir Bella
― ¿Cómo?
― ¿Por qué mas estarías afuera en la madrugada y con este frio? Supongo que lo esperas
―Me dijo que vendría
―Y si te lo dijo ya lo hubiera hecho, él no va a venir y tu será mejor que entres y te alistes
―Papá ¿me podrías hacer un favor?
―Claro mi niña
―Cuando vuelvas a ver a Edward, no te enojes con él, no le hagas malas caras, ni nada de eso, es el hijo de uno de tus mejores amigos, pero sobre todo, Edward nunca me mintió, el siempre fue sincero y trató de hacer lo que estuvo en sus manos para protegerme.
―Está bien― dijo a regañadientes
―Te juro que nadie me ha protegido y cuidado como él lo ha hecho así que no tienes que estar enojado con él, me hizo muy feliz hasta donde pudo.
―Lo intentare Bells
―Gracias― me acerqué y le di un beso en su mejilla
Me fui a mi habitación, mi corazón dolía tanto
*Solo quiero verte una vez más*
Me senté frente a mi escritorio y agarré unas hojas que tenia ahí.
Suspiré un par de veces antes de comenzar a escribir
Hola amor…
Amor… será la última vez que te diga así, creo que por fin los dos nos hemos liberado. Me hubiera gustado contártelo todo en persona pero no llegaste, creo que no quiero saber realmente donde estuviste así que pensaré que estabas con tus hermanos.
Quiero hablar sobre nosotros, lee mi carta, si quieres después rómpela, tírala, quémala, realmente no me importa lo que hagas con ella…
Escribí todo, desde cómo me sentí cuando me di cuenta que lo amaba, mis celos, mi amor, toda mi tristeza, le iba a narrar mi vida a alguien que la había compartido conmigo.
Necesité muchas hojas por lo menos para poner lo que necesitaba en este momento, porque nunca me cansaría de escribirle a él.
La guardé en un pequeño sobre blanco y puse su nombre en el.
La dejé sobre mi cama
*En algún momento vas a venir*
La ducha me ayudó a quitarme todo el rastro de llanto y a relajarme, se que este dolor no se iría de la noche a la mañana, pero acababa de dar el primer paso y era lo correcto.
Me puse unos jeans, una blusa de manga larga y unos tenis, me trencé el cabello y el maquillaje no tenia chiste, en un rato estaría llorando a mares.
Guardé mi pijama y cerré bien la maleta.
Antes de cerrar mi cuarto lo miré bien, mi escondite, el lugar donde me sentía más a gusto y donde por primera vez había admitido que amaba a Edward más que a nada.
Cuando bajé en la cocina estaban mis padres con los Hale y los Cullen. Estaban en nuestro comedor tomando café. La pequeña Jaslice estaba en los brazos de Esme bien arropadita.
Los saludé a todos y cargué a la niña, me fui a sentar con ella a la sala.
―Eres tan hermosa como tus padres, te debes de portar bien y te estaré eternamente agradecida si haces enojar a tus tíos Emmett y Edward, será divertido cuando empieces a agarrar sus cosas.
La pequeña niña me veía desde su escondite de cobijas, con sus grandes ojos azules, tan profundos como los de Jazz, la verdad es que la niña era una copia de Jasper, igualita a él.
Estuve un rato mas con ella, jugando con sus manitas y recordando su bella carita, aunque llevaba una foto de ella conmigo a lado del árbol de Navidad de los Cullen. Llevaba fotos de todos.
Cuando se puso a llorar se la regresé a Esme porque le iba a dar de comer.
Vi el coche de Rosalie estacionarse en mi entrada.
Era mejor hacerlo de una vez
Alice se bajó preocupada por ver los carros de sus padres y los de Jasper.
―Todo está bien― la detuve
― ¿Pero qué hacen todos aquí? ¿Jaslice?
―Está adentro, Esme le está dando el biberón
Los chicos nos alcanzaron, también les expliqué que todo estaba bien.
―Si todo está bien ¿Dónde está tu regalo? ¿Ya te lo dieron? ― Emmett lucía tan emocionado
*perdóname osito*
Jacob llegó en su camioneta en ese momento, se bajó y lo acompañé hacia la casa, les pedí a los chicos que me esperaran donde estaban. Mi papá lo invitó a pasar y me dijo que en un ratito sacarían las maletas.
― ¿Jacob también viene a ver tu regalo? ― me dijo Jasper nervioso
―No chicos― suspiré armándome de valor, sus miradas tan cerca de mí― no hay regalo
― ¿Cómo que no hay regalo? ¿Entonces esto qué es? ¿Una fiesta sorpresa? ― Alice se notaba tan desconcertada
―Yo los cité aquí porque necesito hablar con ustedes, pero antes… Rosalie ¿no hay algo que nos quieras decir?
― ¿Yo? ¿Sobre qué?
―Sobre la universidad
― ¿Tu cómo sabes? ― Su boca tembló― ¡NO! Solo un idiota hubiera hecho eso― empezó a caminar nerviosamente, daba unos pasos hacia atrás y luego hacia adelante― dime que tú no fuiste esa idiota
―Si Rosalie yo fui esa idiota
― ¿De qué diablos hablan? ― gritó Alice
―Fui aceptada en Cornell― susurró
―Pero como…
Todos nos quedamos en silencio, ellos parecieron captar el mensaje cuando se fijaron en mí.
―Si tu le diste el pase a Rosalie… ¿Dónde estudiaras?
―Entre a otra universidad en otro estado
― ¿Qué? ― ahora explotó Jasper― ¿De qué diablos hablas? ¿Estás loca? Ha sido nuestro sueño por años irnos juntos a NY
―Cambié de opinión
―Espera… ¿nuestros padres sabían verdad? ― Emmett estaba tan consternado
―Sí, desde hace varios meses
― ¿Pero porque no decirnos Bella? ― me sujetó Rosalie
―Porque ustedes hubieran hecho lo posible porque yo no me fuera y yo necesito irme
―Pero ¿A dónde? ¿Sola?
Creo que fue un buen momento que Jacob saliera con mis maletas y las empezara a subir a mi coche. Mi papá también ayudó
― ¿Con Jacob?
―Sí, con Jacob y con sus amigos
― ¿Por qué nos dejas? ― Mi pequeña Alice estaba llorando
―No los culpo, pero todos tenían cosas que hacer y Edward también, no lo entienden… tengo que ser egoísta, me muero todos los días esperando que las cosas cambien pero no cambian, los amo chicos, realmente los amo, son maravillosos, pero yo me tengo que ir y no con ustedes
―Bella si esto es sobre mi hermano, te juro que le pateare el trasero y lo dejare inservible― Emmett también tenía sus ojos rojos
―No, no le pueden hacer nada a Edward, porque esto no fue su culpa, la mitad de la culpa es de él, la otra es mía. Solo quiero que me apoyen, que me recuerden.
―Dinos donde estarás y te iremos a visitar seguido
―No, por el momento no les diré donde estaré, porque yo se que Edward no lo tomará bien, y si sabe donde estoy iría por mí y me haría regresar y necesito empezar chicos, necesito empezar desde cero. Tampoco me hablen a mi celular porque ya no tendré ese número, no se preocupen yo me comunicare con ustedes.
―! Hay mi Bella! ― me abrazó Alice― perdóname si no he sido una buena amiga y me he encerrado en mis problemas, pero te juro que cambiaré, no te vayas amiga, vámonos a NY
―No pequeña, yo no tengo nada que hacer en NY― le besé su cabello y se la pasé a Jasper para que la consolara
―Rose― me vio con su cara manchada de lagrimas― ven aquí nena― la abracé consolándola― no pasa nada ¿está bien? Solo dime que aprovecharas la oportunidad y que serás una gran historiadora, no te sientas mal por mí, egoístamente lo hago por mí.
― Pero Bells― sollozó― era tu lugar
―Un lugar que yo decidí dejárselo a mi hermana, velo también como que es algo que yo necesito hacer― besé sus cabellos y me liberé de su abrazo
―Oso― lo abracé― pórtate bien y no te metas en problemas, ya le dije a Jaslice que estaré esperando el momento en que te haga enojar
―Mi pequeña guerrera― me cargó― solo espero que te vaya bien, si es para algo mejor para ti, estará bien.
―Lo es― me liberé de su abrazo y me dio un beso en la frente.
―Jasper― le ofrecí mi mano y nos alejé del grupo
―Es por Edward, a mi no me engañas, te vas porque no quieres estar con él― me dijo enojado
―Tranquilo― toqué su cara― me tengo que ir porque…
― ¿Por qué?
―Porque me convertí en María― me daba pánico reconocerlo
― ¿Qué? Espera ¿Tú y Edward? ― dejó la pregunta en el aire
―Si cuando él ya andaba con Tanya
―Ese hijo de…
―Estás hablando de Esme así que controla tus palabras― lo regañé― además no fue nada que yo no haya permitido. Mi Jazz me convertí en María y la entiendo, después de tanto logré entenderla, el amor nos hace estúpidos.
―Pero no tienes que irte, si quieres en NY podemos rentar un departamento tu y yo, no tendrías que vivir cerca de Edward
―Ya tomé mi decisión, no te preocupes. Además… soy débil. Si Edward me hubiera dicho en cualquier momento que quisiera estar conmigo yo le hubiera dicho que si enseguida. Es dañino lo que tenemos.
―Nunca pensé que hubieran llegado a tanto
―Y lo volvería a hacer, solo ahora comprendo a María, te juro que soy idéntica a ella.
―No ella es…
―Ella es una mujer que te ama tanto que solo te desea lo mejor.
Una camioneta se estacionó a lado de la de Jacob. Era el momento
Los chicos de la Push se bajaron y llegaron más camionetas y coches. Jacob se acercó a ellos y hablaban de algo. Jacob manejaría mi coche así que Paul manejaría la camioneta de Jake.
Tomé la mano de Jasper y lo llevé con los chicos, mis padres y todos los demás salieron de la casa.
Me empecé a despedir de ellos, de todos, le agradecí a John su ayuda y lloré bastante cuando abracé a Esme. Di un beso a Jaslice que dormía en brazos de Lili.
Me despedí de los chicos, Alice y Rosalie lloraron tanto que por un momento dudé en irme. Jasper y Emmett me hicieron prometerles que cualquier cosa les hablaría.
Eran como mis hermanos, una parte de mi corazón se quedó con ellos.
Mis padres fue lo más difícil, pero siempre que quisieran ellos sabían dónde estaba y nos hablaríamos seguido. Le susurré a mi papa que había dejado algo para Edward en mi cuarto, que le permitiera subir.
Tomé la mano de Jacob, y me ayudó a subir a mi carro, en el asiento trasero vi mi estuche de violín, mi peluche de Reloj que Edward me había dado en el hospital, mi bolso y todos mis artículos personales. Jacob tomó el volante y encendió el coche, puso algo de música y salimos atrás de la camioneta de Quil.
Vi por la ventana a toda mi familia, a mis amigos y toda una vida.
―Es lo mejor― Jacob tomó mi mano y entrelazó nuestros dedos.
―Lo se
Miré hasta que pude a mi familia, hasta que se volvieron una mancha a lo lejos
Dejaba muchos años de mi vida. Ahora empezaba de 0
Suspiré y miré por la ventana de mi coche hasta que empecé a ver la carretera hacia el Este.
Pero Edward nunca llegó…
EPOV
Manejé hasta la casa de Bella. Me sentía mal por no haber llegado antes pero me había sido imposible. Simplemente acababa de tener la mejor noche de mi vida.
Amanecer con Tanya era lo más hermoso que yo hubiera sentido. Ella es hermosa de día y de noche, es el amor de mi vida.
No le diría a Bella donde había estado, se que ella no me cuestionaría. Me sentía un poco mal por no haber llegado a su casa pero hay cosas que simplemente pasan.
Cuando giré en la calle de la casa de los Swan me sorprendió mucho ver tantos coches familiares afuera de la casa. ¿Le paso algo a Bella? ¿A sus papas?
Estacioné muy rápido y corrí a la entrada. Me abrió la puerta Renee. Me llevó al salón donde estaban todos en el comedor.
Alice y Rosalie lloraban mucho. Y lo que sea que estuviera pasando era grave para que Alice dejara que Jasper la abrazara
― ¿Qué…?― Charlie no me dejó terminar mi pregunta porque me indicó que lo siguiera
Salimos del salón-comedor y nos paramos al pie de las escaleras.
―Hay algo en la habitación de Bella que es para ti
―Pero… ¿ella está ahí? ¿Está bien?
―Sube Edward y entenderás
Ni siquiera esperé a que me dijera otra cosa, corrí escaleras arriba y caminé por el pasillo hasta llegar a la habitación de Bella. Abrí la puerta de golpe esperando encontrarla en la cama, enferma o algo así.
Ahora me sentía muy mal por no haber venido antes. Tal vez me necesitaba mucho.
Miré la habitación de Bella, dándome cuenta de que ella no estaba ahí, pero había algo extraño. No estaba su violín, no estaban todas sus fotos, su Tic Tan que le había dado y que siempre estaba en su cama. Caminé hasta su tocador. No había ni un solo producto de belleza de los que siempre tenía aquí. Sus libros no estaban en su estante, pero aun así, su cuarto olía a ella.
Me dirigí a la mesita de noche que tenia a un lado de la cama y me senté en el piso, me llamó la atención que en la mesita a lado de su lámpara estuviera una foto de nosotros dos. La foto que había puesto en el relicario y frente a ella un sobre con mi nombre.
Mis manos temblaron al tocarlo y abrirlo
Esto no podía ser bueno.
Aquí estaba ella, se sentía su presencia en su cuarto, su olor, sus gustos, pero algo faltaba, había un dejo de abandono
Saqué las hojas perfectamente acomodadas en el sobre, reconociendo su letra.
Hola amor…
Amor… será la última vez que te diga así, creo que por fin los dos nos hemos liberado. Me hubiera gustado contártelo todo en persona pero no llegaste…
Con solo leer las primeras líneas lo supe, entendía las lágrimas de mi familia abajo.
Ella se había ido…
Hola chicas, espero que les guste el capitulo, a mi me ha encantado, quedo justo como lo imagine. Hace mucho tiempo leia la mecánica del corazón… un libro que en lo personal recomiendo mucho, escuchaba Siempre de Marco di Mauro y de repente tuve en mi mente la imagen de ellos bailando (la escena de este capitulo) ese libro me hizo mover cosas en mi interior y sin proponerlo desempolve recuerdos y dije tengo que contar la historia.
Se que me odian por hacer sufrir a Bella, pero me gusto un comentario que una chica hizo: Ninguno de los dos son responsables, son juguetes del destino. Todas nos hemos deprimido alguna vez en nuestra vida, no importa si la persona de la que te enamoraste es tu mejor amigo o no, solo amas.
(1) Lo que dice Bella en el capitulo es una frase de JJ en Criminal Minds
(2) La canción que bailan donde ella llora en su hombro es pues obviamente: The way you look tonight – Tonny Bennet
Chicas! AnnaBolena se ha hecho socia mayoritaria de la empresa de pañuelos desechables, creo que hay muchas que querrán tener acciones de esa empresa. Te haras multimillonaria
Gracias por todos sus comentarios, no se si en los demás capítulos yo reciba tantos como ahora pero me han hecho muy feliz!
Lamento la espera… pero tuve mucho trabajo de la U… asi que… desde mi BB escribia el cap, en hojas, o en las noches cuando tenia un tiempo libre y luego con mis tareas… colapse y estuve en cama un rato. Me estuvieron checando mi presión oseaaa! Eso es una alerta de que me tenia que calmar y descansar pk solo tengo 21 no puedo padecer de presión pero el dolor de mi cabeza no se iba. Asi que me tome descanso y ya estamos aquí.
Cap siguiente se llama: Mas Hermosa que el Cielo. Al fin... para que vean que no se llama asi porque matare a alguien o algo por el estilo. aunque ame profundamente todas sus teorias y ahora con el nuevo cap me encantaria volver a escucharlas.
Gracias por sus felicitaciones y comentarios con respecto a mis estudios. Termine la carrera si señor! Ahora vamos a buscar la titulación, estamos en proceso.
De mi parte solo me queda mandarles besos y abrazos son geniales.
Zo*
