La inalcanzable
Por Katsumi Kurosawa
Capítulo 9
Debes decírselo a él
—Cálmate Yoh… ¿Cuál es el problema? —siseó Anna algo aturdida porque cuando la clase terminó, Yoh la arrastró a la parte trasera del salón, donde había un curioso hueco que le hacía de banca.
—Ella… es Tamao… —deletreó con la respiración agitada.
Había procurado que ella no lo viera sentado tan campante a sabiendas que compartirían el salón.
Apenas el toque de salida de la clase sonó, salió disparado tomando a Anna del brazo y halándola desesperado.
—Sí. El profesor lo dijo… —lo miró como con lástima mientras cruzaba los brazos y se sentaba junto al contrariado castaño.
—No me entiendes… Ella es TAMAO… mi ex-novia —sentía como el sudor frío recorría sus sienes y luego sus mejillas para morir en su cuello o perderse en su camisa.
—Ah —las facciones de la rubia se congelaron de momento a otro.
—Pero hay algo que no te he dicho sobre ella… —tanteó con gravedad mientras tragaba con dificultad.
— ¿Qué? —sus ojos negros lo atravesaron cual daga hecha de hielo, enfriando sus deseos de contarle la verdad.
—Ella me terminó porque…
……………………
¡PLAF! Súper bofetada de Anna "The phantasmal left"
— ¿Y ahora, qué hice? —susurró Hao tocando el lugar rojizo de su mejilla.
— ¡¿Cómo te atreviste a acostarte con la novia de Yoh de la secundaria?! —salió rabiosamente de su boca mientras intentaba conservar su mirada fría que de momentos vacilaba en convertirse en iracunda.
— ¿QUÉ YO HICE QUÉ?
—Tamao terminó con Yoh porque ella le confesó que tú…
— ¡AH! TODO YO —corto ligeramente molesto—. Cuando terminaron, todos me odiaron y decían que era mi culpa pero yo nunca supe por qué lo era, yo no hice nada… ¡De hecho, pocas veces hablé con Tamao!
—Pero que dices… que Tamao y tú no…
— ¡Éramos unos niños! Sí, fui algo precoz ¡pero no con ella! —sus mejillas adquirieron una leve tonalidad carmesí mientras se daba la vuelta y huía de la mirada de la imponente rubia.
—No puede ser… ¿Por qué? Por qué le dijo algo tan cruel… —bajó la vista aun con la temblorosa sensación que le había provocado la rabia.
—Sus razones tendría —chasqueó la lengua y reunió valor para mirarla—. Por lo que sé, Tamao es muy sensible y tan dulce que empalaga… no sé cómo Yoh se creyó esa idiotez…
—Si es como dices, tienes razón… —apuntó sintiendo como la tranquilidad regresaba a su cuerpo dejando un extraño vacío—. Nadie le creería a esa chica que se haya metido contigo…
— ¿Ves? Es lo que yo digo —afirmó; pero se dio cuenta que aquello había sido más un insulto que un punto de vista compartido— ¡Hey!
—Lo siento Hao. Es la verdad… quién sabe con que cosas te habrás metido…
—No me voy a esforzar en cambiar tu opinión porque no me vas a creer —suspiró mientras la miraba fijamente—. Te he dicho mil veces lo que siento y no me crees.
—No creo que eso venga al caso ahora —le dio la espalada. Odiaba que la miraran de esa manera.
— ¿Ves lo que te digo?—soltó una risita resignada— Tu nunca serás para mí… y al paso que vas, ni para nadie…
Anna levantó la vista; Sabía perfectamente que hablaba en serio.
—Tal vez para Yoh…
—Deliras –le dedicó una mirada cubierta de indiferencia.
………………
—Hola Tamao —susurró tímido, mirándola con reserva.
—Hola Horo-Horo… ¿Cómo has estado? —se hizo sonar su dulce voz.
—Pues… bien —contestó sintiendo la sangre trepar por su cara, coloreando sus mejillas mientras apretaba los labios con ansias—. Nunca pensé que te cambiaran a esta escuela.
—Mmm… es que mis padres se cambiaron de casa y ahora vivo a unas calles de aquí —sonrió mientras jugaba con el dobladillo de su falda negra.
—Ah…
—Hace un rato me pareció ver a Hao —se sintió insegura al hacer tan indigna pregunta—… pero creo que fue mi imaginación.
—No lo fue. Él está aquí junto con Yoh —atinó a decirmientras se distraía con el volar de una mosca para no demostrar el extraño movimiento de sus entrañas al oírla preguntar.
— ¿Yoh?—su corazón se rompió en tres mil pedazos (ah, qué dramática) — ¿Yoh está aquí?
—Sí… hace rato estaba con Anna, pero luego lo vi irse con Chocolove…
— ¿Anna? —sus manos sudaban— ¿Chocolove?
—Ah… lo siento —se rascó la cabeza sintiéndose estúpido— Anna es una amiga y Chocolove también.
— ¿Amiga? —repitió escondiendo la mirada en el piso.
—Casi su novia —no tenía idea del porqué de sus palabras, sólo salieron como se escapa el agua de las manos.
—Me lo merezco por mentir –sonrió con tristeza y regreso la mirada a aquellos dulces ojos azules quienes la seguían devotos.
— ¿Mentir? —repitió aturdido.
—Lo que le dije, no era cierto —sus puños se cerraron en el doblez. Sus ojos se habían vuelto a esconder.
—Hao y tú…
—Nunca —le cortó segura, como jamás.
— ¿Entonces, porqué?
—Por tonta y porque no habría soportado el no estar en la misma escuela que él…
—No comprendo…
—No íbamos a estar en la misma preparatoria y yo no quería sufrir cuando me llegara la noticia de que sin mi presencia, Yoh se hubiera enamorado de otra y me engañara…
—Pero sabes que eso nunca pudo pasar —soltó de repente y casi sin piedad, provocando que la chica de cabello rosa diera un saltito.
—Sé que fue algo estúpido pero, de cualquier manera, a la larga… no habría funcionado…
—Perdona que te lo diga, Tamao —inició con la voz apagada—. Pero yo soy la última persona que debió escuchar eso… Debes decírselo a él…
»He visto su tristeza, y créeme que no se lo merecía, Tamao… fue demasiado cruel.
—Lo sé… la madurez se me escapó de las manos…
………………………
— ¿Ya estás mejor? —susurró Anna reuniéndose con el castaño cuando este regresaba de su caminata con Chocolove.
—Anna… —suspiró con la vista vaga.
—Banana…
Súper Técnica de Anna numero dos aun no revelada…
¡Plaf!
— ¿No crees que deberías hablar con ella? —mustió ignorando al Chocolove tirado en el piso con los ojos en espiral.
—Me da miedo…
— ¿Por qué?
—No lo sé —era sincero—, me da pánico su reacción… me hubiera gustado decirle que tengo novia y que soy feliz… o más bien, que no me afectó mucho lo que pasó.
— Y… eso no sería como ¿Mentir? —se burló seria.
—Sí… pero quiero anticiparme a lo que vaya a decirme…
—Claro. Finjo ser tú novia y las cosas se solucionan y todos felices… el mundo no funciona así…
—Ya entendí el regaño, Anna —la miró algo apremiado
—Ve. Habla con ella y deja de molestarme con tu dilema moral —entornó los ojos.
Él sonrió. Ya conocía aquella manera tan… abstracta de Anna para mandarlo a hacer algo o aconsejarlo.
Sabía que ella tenía razón.
Tomó aire, buscó a Tamao con la mirada mientras caminó unos pasos y la encontró como a tres salones, parada, mirando a la nada.
Regresó sobre sus pasos, donde la rubia con la cara algo pálida.
—Regresa ahí y no seas cobarde —susurró Anna cuando este se le acercó.
—Eres una gran motivadora —y se encaminó hacia la pelirosa aunque su cuerpo no quisiera.
—Tamao…
Continuará
Notas del autor
Sí. Lo más idiota qu pudieron leer de mi xx jajajajaja mmm… ya qué
Ña!
Mmmm Kami, la hueva me invade y es contagiosa --U
El Colegio de Bachilleres es una lata HELP! (i need somebody HELP!) (¬¬ Hey Katsumi, Los Beatles te van a cobrar derechos de autor!)
Bueno…
Ciao
Que los ilumine la eterna luz!!!
