Nozomi abría lentamente los ojos, tardo unos segundos en despertar completamente, miro a diferentes lados procesando el lugar en el que se encontraba, no logro hacerlo hasta que su atención termino en el rostro dormido de "su maid".
Se incorporó despacio para no despertarla. No se cansaba de admirar ese bello rostro durmiendo plácidamente, ya había perdido la cuenta de cuantas noches habían dormido juntas, aunque tuviera un departamento aparte apenas y lo ocupaba, ¿tal vez debería empezar a considerar vivir con su novia?
Una brillante sonrisa ilumino su rostro, la idea desde luego era tentadora pero ya sabía la reacción que tendría Eli, aun así no perdía nada con intentarlo.
Desvió su atención a la alarma, había despertado cinco minutos antes de que esta sonara, decidió desactivarla y hacerle una pequeña broma a su rubia durmiente. Adelantándola hasta las diez despertó a Eli.
-¡Elichi, Elichi despierta!-uso un tono alterado y asustado, despertando a Eli preocupada.
-¿Qué…?, ¿Qué pasa?-se levantó algo adormilada tratando de calmar a Nozomi por su inesperado llamado-Nozomi, ¿estás bien?, ¿paso algo?...-su rostro palideció al ver la hora.
¡No podía ser!, el primer día de clases e iban muy tarde, tanto que en ese pequeño lapso ya había desistido de ir, ¡¿Cómo era posible que la presidenta y vicepresidenta no fueran el primer día de clases?!, debería encontrar una buena excusa para tal falta. Su mente solo buscaba posibles alternativas y de paso se recriminaba por no haber sido capaz de levantarse a la hora. Juraría que había puesto la alarma, ¿acaso había estado tan cansada que ni siquiera la escucho?...
Tantos pensamientos inundaron la mente de la rubia que Nozomi empezó a sentirse culpable.
-Elichi tranquila, parece que se descompuso tu alarma-cogió su celular de la mesa de noche-mira, aún es temprano-aun con su tono de voz convincente Eli la miro de forma acusadora, después de todo esta no era la primera vez que la pelimorada le jugaba una "inocente" bromita
-¡Nozomi!-la llamo con frialdad.
-Lo siento Elichi, solo fue una inocente bromita-le guiño un ojo sacándole la lengua-no te va a matar, ¿o sí?-
-¡La que morirá serás tú!-amenazo la menor, siendo rodeada por llamas de la furia que sentia, le había causado un susto de infarto.
Nozomi logró huir a tiempo antes de que Eli desatara toda su furia sobre ella, era aquí cuando agradecía tener otro departamento, aunque no se libró del regaño que llego después, cuando fueron juntas a clases.
-Elichi solo fue una bromita, envejecerás si sigues renegando por eso-se quejó la mayor, caminando despreocupadamente. Mientras que Eli solo tenía una cara de pocos amigos, aunque esto era una máscara, en realidad estaba nerviosa.
-N-No lo vuelvas a hacer-regaño con voz temblorosa. Sus nervios se empezaban a notar conforme se acercaban a Otonokizaka
-Ese regaño ya no lo sentí tan duro-esa sonrisa que Eli tanto odiaba apareció en el rostro de la mayor-¿será que Elichi ya me perdono?-Eli hizo un mohín apartando la mirada-¿o será que Elichi siente vergüenza?-
Hizo fuerza en sus manos, que iban entrelazadas, para llamar la atención de la rubia. Eli se negó a dirigirle la mirada así que comenzó con las caricias en la mano. El rostro de Eli empezó a cobrar color pero aún se negaba a mirarla.
Nozomi como último recurso beso en la mejilla a Eli para atraer su atención.
-Elichi, no me ignores-uso esos ojitos de Tanuki abandonado para atormentar más a Eli. La rubia no se podía creer que Nozomi tuviera tal efecto en ella.
-S-Solo no lo vuelvas a hacer-finalizo la rubia soltando la mano de Nozomi, puesto que ya estaban cerca, y seria sospechoso si alguien las viera tomadas de las manos.
-Elichi, no creo que haya muchas alumnas, aún es temprano-pretendió tomar la mano de Eli pero esta se alejo
-Aun así, no quiero correr riesgos-respondió Eli. A Nozomi no le quedo otra que obedecer, ya sabía cómo era Eli en esos temas, pero ya lo compensaría después.
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Para ser el primer día tuvieron una mañana bastante ajetreada, el consejo estudiantil estaba lleno de papeleos que se acumularon en las vacaciones. Nozomi no tuvo tiempo de hacer sus pequeñas bromitas o coqueteos con su ahora oficial novia, pero aun podría hacerlo después, no había prisa puesto que su relación apenas iniciaba, habría tiempo de sobra para ellas después.
Las horas de clases fueron tranquilas, después de todo, no por nada ocupaban los primeros puestos, aunque Eli sintió coraje por ver el nuevo ranking, estaba en segundo lugar, y Nozomi le ganaba por solo un punto, dicho punto Nozomi se lo restregó en la cara todo el día.
Aun había momentos que les recordaban a los primeros días en que se conocieron. Nozomi seguía con sus jueguitos, bromitas e indirectas, ese lado aunque lo odiara también era algo que Eli amaba. Además ahora que eran novias, pudo conocer lados tímidos que en un comienzo desconocía de Nozomi. Eli seguía siendo fácil de avergonzar, y ahora que eran novias Nozomi no perdía oportunidad de hacerlo. Pero aún seguía esa competitividad en ambas a la hora de "enfrentarse".
Hicieron un nuevo record en educación física. Sus notas sobrepasaban los promedios del semestre anterior. Al parecer las vacaciones les habían sentado bien en más de un sentido.
Al finalizar las clases Eli pidió a Nozomi que se adelantara al consejo estudiantil. Había tomado la decisión de hablar con sus amigas y decirles la verdad, y si se daba el caso tal vez decirles también sobre su reciente relación, aunque tal vez esto último no fuera bien tomado, en especial por Umi que viene de una familia tradicional y bastante disciplinada, sobre todo en estos temas.
Mientras Eli iba a buscar a sus amigas Nozomi pensó en tratar de terminar todo el papeleo, así podría molestar un poco a la rubia y aprovechar el resto de la tarde para hacer cosas de pareja.
-¿Puedo pasar?-un repentino llamado interrumpió a Nozomi en su trabajo. Le molesto que esa persona entrara sin autorizárselo.
La mirada molesta de Nozomi palideció ante el intruso. Un joven alto, pelo castaño-rubio, ojos ámbar, entro; vestía un terno blanco, zapatos del mismo tono, y un ridículo peinado.
El lapicero que usaba para el papeleo rodo por la mesa y se perdió en el suelo. El joven dio unos pasos acercándose. Nozomi por inercia se puso en pie, sin poder disimular su asombro, molestia y miedo.
-¿Q-Que…?-ni siquiera pudo terminar su pregunta, su voz se quebró ante la intensa mirada del joven. Por primera vez este expreso algo, sonrió con satisfacción.
-Ha pasado mucho tiempo Nozomi-chan-trato de sonar causal, pero bien sabía que ese no era el efecto que causaba en Nozomi-¿Me extrañaste?-pregunto con cierta burla.
Nozomi sintió nauseas con su sonrisa, poco a poco recobro la cordura mientras varias preguntas se hacían presentes, ¿Cómo es que la había encontrado?, ¿Eso significaba que su padre ya sabía que seguía ahí?. Después del incidente de meses atrás se las había ingeniado para despistar a su padre, compro pasajes que jamás uso, una de las razones por las cuales también se mudó. Esperaba poder persuadir a su padre un poco más, al menos hasta ser mayor de edad.
-Sabes la respuesta-contesto con firmeza, disimulando el temblor de sus manos
-Es una lastima-volvió a sonreír el joven-debo reconocer que lo hiciste muy bien estos meses despistándonos, pero ahora-hizo una pausa disfrutando lo que causaba en Nozomi-¿Qué harás?...-
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Eli espero a que todas las alumnas salieran para poder hablar con Umi a solas, Maki le había mandado un mensaje diciendo que ya estaba en camino.
Le causo un poco de extrañeza y diversión la interacción entre su amiga peliazul y sus compañeras de trabajo. Kotori y Honoka hablaban con Umi como si la conocieran por años.
-Nos vemos en la tarde Eli-chan-se despidió Honoka al pasar por su lado, se ganó un pequeño regaño de parte Kotori por decirlo en frente de Umi, y levantar así sospechas.
-No se preocupen-respondió la rubia-nos vemos en la tarde.-
Kotori la cuestiono con la mirada, por la mirada decidida de Eli le dio a entender que les diría la verdad a su amigas.
-Suerte Eli-chan-le hubiera gustado decir algo más, pero no encontró palabras, sabia lo importante que esto era para Eli
-Gracias-sonrió agradecida la rubia. Honoka las miro confundida sin entender que era lo que pasaba, antes de que peguntara Kotori se la llevo, saludando a su paso a Maki quien llegaba al salón.
Ya cuando todas se habían ido, y solo estaban las tres en el vacío salón, Eli respiro profundo armándose de valor, solo esperaba que después de esto las cosas no cambien tanto entre ellas, tal vez solo estaba agrandando esto, pero en verdad le preocupaba lo que sus amigas pensaran de ella.
-¿Y bien?-pregunto Maki cansada de ver a su amiga respirar hondo, exhalar despacio y hacer el mismo procedimiento una y otra vez sin dar aun alguna explicación.
-¿Es algo importante?-cuestiono Umi, regañando con la mirada a Maki, ambas ya sospechaban lo que Eli quería decirles, y también entendían lo difícil que era para ella.
-…Es sobre mi trabajo-respondió en voz baja, confundiéndose casi como un susurro-siento no haberles dicho nada, y al ser mis amigas siento que les estoy faltando como amiga… además las demás ya lo saben también…-
-¿Todas las que fueron al viaje?-pregunto Maki con tono un poco molesto, se le hacía injusto que las demás ya lo supieran y ellas al ser sus amigas no.
-Si-se encogió en su lugar
-Si no quieres decirlo no tienes que obligarte-hablo Umi, fingiendo estar calmada, aunque a ella también le dolía no saberlo. Desde que se conocían habían formado un fuerte vínculo, su amistad no era cualquier amistad, siempre se apoyaban y ayudaban mutuamente, y jamás se habían ocultado algo, hasta ahora.
Sabían que Eli pasó por un duro proceso luego de separarse de su familia y todo lo demás, pero fue por eso precisamente que deseaban ayudarla más que nunca, pero en su lugar Eli había formado una invisible barrera que las había distanciado hasta cierto punto, aunque esa barrera había desaparecido en esas últimas vacaciones.
-Siento mucho el problema que les he causado-Eli volvió a respirar hondo-en realidad… me da un poco de vergüenza decir mi trabajo, al comienzo era así. Viniendo de una familia reconocida me preocupaba lo que los demás pensaran de mi… lo que ustedes pensaran de mi-se encogió de hombros
-Sabes que eso jamás nos importó, fue por eso que nos entendimos desde el comienzo y nos hicimos amigas-recrimino Umi
-¿Cuál es tu trabajo?-pregunto Maki, un poco cansada de los rodeos que Eli daba-sea lo que sea sabes que no te juzgaremos-
Eli se quedó unos segundos en silencio, impacientando a Maki, Umi solo espero la respuesta, sea lo que sea trataba de no sorprenderse mucho para no incomodar más de la cuenta a Eli, se preparó mentalmente para escuchar la respuesta.
-… de maid-respondió en voz baja, casi audible.
Maki quedo pensativa unos segundos, a decir verdad ya lo sospechaba por el viaje que tuvieron, sospechaba que las demás involucradas también trabajarían en lo mismo, su principal duda seria la relación entre ese pelimorada y su amiga.
Eli examino los rostros de sus amigas, Maki tenía cara de ya saberlo, o al menos haberlo sospechado, pero Umi… tenía el rostro rojo y expresaba sorpresa, demasiada que asusto tanto a ella como Maki.
-¿U-Umi?-pregunto con cautela, temiendo por la respuesta de su amiga peliazul-… y-yo…-quería dar alguna explicación para calmar la exagerada expresión de su amiga pero nada llegaba a su mente.
-¡¿ELII?!-grito de repente Umi retrocediendo-e-eso quiere decir que t-tu… t-tu…-
-no es para tanto, ¿o sí?-le cuestionó Maki un poco molesta, estaba poniendo triste a la rubia, parecía decepcionada. Para ella personalmente la noticia no le afecto mucho, ¿Por qué a Umi si?, se cuestionó mirando seria a la peliazul quien seguía con esas expresiones raras y diciendo incoherencias.
-¡Es vergonzoso!-grito de la nada, su rostro seguía cobrando color-… e-eso quiere decir que usas ropas… ¡¿esa clase de ropas?!-
Bueno, ahora ya entendían el porqué de la reacción, Umi era demasiado reservada con trajes así, fue una tortura usar esas ropas cortas en el viaje de verano.
-¿Es eso lo que te preocupa?-pregunto Maki impaciente
-¡No lo digas como si no fuera nada!-recrimino, con el rostro aun enrojecido
Maki soltó un suspiro, miro a Eli para ver su reacción, estaba conteniendo una carcajada, sus ojos estaban cristalinos.
-Si solo era eso, está bien-respondió como si nada, poniendo más nerviosa a Umi. Ambas empezaron una pequeña discusión.
Eli ya no pudo aguantar la carcajada, todo ese tiempo había estado preocupándose innecesariamente, estaba claro que Umi y Maki la aceptarían tal y como era, no importaba donde trabajara, solo importaba que siguiera siendo ella. Maki y Umi dejaron su discusión contagiándose también de la risa de Eli.
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-¿Mi padre lo sabe…?-pregunto cabizbaja, sabia la respuesta, pero aún se negaba a creerlo, ¿Qué haría ahora?, a penas había comenzado una relación con Eli, ¿debería decírselo o huir antes de meterla en problemas?
-No sé cómo una niña como tu logro engañarlos-respondió con una sonrisa burlesca, disfrutando del tormento interno de Nozomi
-Nozomi, siento demorar, yo…-Eli quedo de piedra ante la escena, un tipo desconocido para ella estaba cerca de Nozomi, demasiado cerca, parecía pretender querer abrazarla y Nozomi no hacía nada para alejarlo.
No pregunto nada, ni siquiera pensó antes de reaccionar, actuó por mero impulso, entrando al aula con pasos grandes empujo al tipo, dándole un puñetazo en ese perfecto rostro.
-¡ELI!-grito Nozomi abrazándola para que no llegara a hacer algo peligroso.
El joven, tirado en el suelo, trato de levantarse, pero el golpe había sido tan fuerte que sentia que se desmayaría en cualquier momento, tardo unos minutos en recobrar el sentido, y tambaleándose logro ponerse en pie, escupiendo algo de sangre.
-Así que esta es tu novia-sonrió limpiándose el rastro de sangre sobre de sus labios-¿Es así como saludas a tu cuñado?
Eli estaba dispuesta a darle otro golpe, aun sin tener una razón específica, bastaba ver el rostro de Nozomi para que reaccionar con violencia, pero estas últimas palabras la dejaron en shock. Hizo memoria, pero no recordaba que Nozomi le haya dicho tener un hermano, de hecho, le dijo que era hija única, tampoco creía que fuera como su caso que tenía una media hermana, ya que el tipo ni siquiera compartía los rasgos que Nozomi poseía.
-¿Cuñado?-cuestiono sin bajar la guardia, Nozomi aún no había dicho nada.
-En realidad-hizo una pausa, atormentando a Nozomi con esto e impacientando a Eli-soy el prometido de Nozomi…-
Bastaron estas palabras para que recibiera otro golpe proveniente de Eli.
-¿Acaso arreglas tus problemas con los puños?-se levantó haciendo un infantil berrinche que desencajo completamente con el tenso ambiente-¡Dios! ¡yo tampoco quiero casarme con Nozomi!-
Se limpió de nuevo el rastro de sangre. Retrocedió un par de pasos para ponerse a salvo, ahora miraba a muerte a Nozomi quien mantenía en su rostro una burlesca sonrisa.
-Antes de que me destroces este hermoso rostro-hizo una arrogante pose mostrando su, ahora herido, rostro-estoy aquí para buscar una solución…-
Eli lo ignoro mirando a Nozomi, esperando una explicación.
-Oye ¡no me ignores!-hizo otro berrinche, el cual fue ignorado ya que Eli solo tenía atención para Nozomi.
Al final resultó que Tadashi, el prometido de Nozomi, estaba involucrado en el negocio de sus padres, y ambos debían casarse, ambos se conocían casi desde la infancia, y el vínculo de amor que sus padres esperaban se formara, solo termino en una amistad, para Nozomi, Tadashi era como un protector y latoso hermano mayor, lo mismo para Tadashi en referente a Nozomi.
Eli se sintió culpable por golpearlo tanto, pero la sola idea de que hubiera lastimado a Nozomi la irrito, por otro lado, Nozomi tenía esa expresión seria y preocupada porque su padre ya se había enterado de su ubicación, era cuestión de tiempo para que los obligaran a casarse.
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De regreso a casa, lo que sería una tarde romántica termino con esta noticia, ambas caminaban pensativas, no había mucho que pudieran hacer, al menos no con sus actuales condiciones. Tadashi había prometido hacer lo que pudiera con su padre para retrasar la decisión de su matrimonio, pero no prometía mucho.
-El… no puede obligarte, ¿verdad?-ya era de noche, se habían detenido en un parque cerca de su trabajo
-No te preocupes-tomo su mano para calmarla-Tadashi-kun hará lo que pueda para evitarlo-Eli frunció el ceño, aunque ya había quedado claro la relación de Nozomi y Tadashi, seguía molestándole la idea, y más porque si no llegaban a una solución Nozomi se casaría.
-Fue un día realmente interesante-Nozomi se puso en pie quedando frente a Eli, quien pretendió pararse también, pero Nozomi la detuvo poniendo su mano sobre su hombro.
Agacho un poco su rostro para que quedaran al mismo nivel.
-Nozomi…-fue silenciada por un par de labios, aunque no era el momento, disfruto del intimo contacto hasta el final
-Elichi ahora es mi novia, además…-se separó un poco, acaricio el delicado rostro de la menor-me costó mucho para que Elichi admitiera que sentia algo por mí, no pienso renunciar a todo ese esfuerzo-sonrió de forma juguetona, de alguna forma Eli logro calmarse, tenía razón, ahora eran novias, juntas buscarían una solución.
Eli se puso en pie y la abrazo, había esperado mucho para admitir sus sentimientos. Ahora que por fin podía abrazar a Nozomi y decir sin rodeos que la amaba, no renunciaría a ella.
-Nozomi-se apartó un poco, aun manteniendo sus cuerpos pegados-te amo…-
Espero una sonrisa juguetona o coqueta, pero en su lugar recibió una tímida sonrisa, se tomó la libertad de acariciar el rostro de la mayor, paso su mano suavemente por esa cálida piel, acaricio esa largo y sedoso cabello, paso por su hombro terminando en su mano.
-No importa lo que pase, cuidare de ti-llevo la mano de Nozomi hasta su rostro depositando un corto beso.
Sonrió al ver la reacción de Nozomi, estaba sonrojada, había bajado un poco la vista, volvió abrazarla para calmarla, quería brindarle calidez, seguridad, hacerle llegar todo su amor.
-Elichi… ¿estas segura de querer permanecer a mi lado?-Eli intento mirarla de frente, pero Nozomi se lo impidió abrazándola con más fuerza-sé que me amas, y sabes que te amo… dije que no quiero renunciar a ti, pero… tampoco quiero que corras algún peligro… yo…-levanto el rostro para ver a los ojos a Eli.
Solo distinguió una luz zafiro antes de sentir un par de labios sobre los suyos, como había hecho minutos atrás, ahora era Eli quien la besaba, y con ello sellaba sus palabras. No importaba lo que llegara a pasar, seguirían juntas.
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Los días pasaban, recibieron constantes visitas de parte de Tadashi, al comienzo esto disgustaba a Eli, porque no dudaba que el tal Tadashi tuviera sentimientos ocultos por Nozomi, al paso de los días comprendió que estaba en un error. Tadashi en verdad actuaba como el hermano mayor de Nozomi, solía molestar y soltar algún comentario vergonzoso de ella, de hecho, para el final de la semana ambos eran buenos amigos, compartiendo temas de conversación de Nozomi, Eli sobre todo lo aprovechaba como una buena fuente de información. Quizás aun había esperanza de vengarse por las "bromitas" que Nozomi le hizo desde que la conoció.
Por otro lado, su relación con Umi y Maki mejoró, ahora ambas visitaban el café, incluso a veces ayudaban a Kotori, aunque sospechaba que Umi no iba ahí solo por ella. Nunca olvidaría el rosto rojo de la peliazul al ver a su jefa de maid, fue bastante obvio, incluso para ella, que según Nozomi era densa.
En cuanto a su relación con Nozomi, aunque había mejorado al pasar de ser amigas a novias, sentia que desde que esta relación se formó Nozomi empezaba a estar algo ausente con ella, asumió en un comienzo que estaba nerviosa por lo de su padre, pero últimamente sentia que era otro tema el que le preocupaba. Solía ponerse nerviosa fácilmente, y constantemente se sonrojaba, era como si hubieran cambiado los papeles.
-Nozomi, ¿estás bien?-era domingo, Eli para relajarla le había pedido tener una cita, a ver si con eso la actitud de Nozomi mejoraba, pero ese día estuvo más nerviosa que lo normal
-S-Si, ¿Por qué lo preguntas? -contesto con la mirada baja, se negaba a verla de frente
Eli hizo fuerza en su mano, la cual iba entrelazada a la mano de la mayor. No se esperó que Nozomi se sonrojara hasta las orejas, y en lugar de verla como esperaba, miro al lado opuesto.
-Porque me estas evitando-respondió seria-sino querías salir conmigo debiste decirlo-era consiente que sus palabras eran un poco rudas, pero estaba cansada de esa actitud, supuso que ahora que finalmente eran novias serían más cercanas.
-No… yo solo-detuvo sus pasos, no culpaba a Eli, tenía razón, pero le daba vergüenza decir lo que le pasaba.
-Sabes que puedes confiar en mi-la tomo del rostro para que levantara la vista y la viera de frente-dime que te preocupa, sea lo que sea tratare de ayudarte…-
-Me da vergüenza-la interrumpió, sonrojándose más en el proceso.
Eli tenía en el rostro una gran incógnita, ¿vergüenza de qué?, si pudiera poner un apodo a Nozomi habría sido pervertida, porque era la que avergonzaba a las demás con sus ocurrencias.
-¿Vergüenza?-pregunto con cuidado, los orbes de Nozomi se habían cristalizado, ¿acaso había ocurrido algo que paso por alto?, aunque Nozomi fuera buena ocultando sus problemas al ser su novia debió notarlo, ahora empezaba a sentirse culpable, quizás lo que le sucedía a Nozomi era bastante obvio, pero ella no lograba verlo.
Una sonrisa apareció en el rostro de Nozomi, volvió a bajar la vista, la intensa mirada zafiro de Eli la estaba torturando. Su rostro estaba completamente caliente.
-¿Nozomi?
-Elichi…-tomo las manos de Eli que aún permanecían al costado de su rostro-… ¿No sientes vergüenza?-
Eli ladeo la cabeza, aun no comprendía cuál era su punto. Nozomi soltó un suspiro de resignación, estaba hablando con Eli después de todo, pero al estar en una relación imagino que lo entendería.
-Cuando nos tomamos de la mano… ¿No sientes algo?-
Eli dudo en contestar, por supuesto que lo sentia pero le daba vergüenza admitirlo, ¿sería eso?, lo medito bien antes de contestar, Nozomi realmente quería una respuesta.
-Mi pecho se agita, siento mi pulso más rápido, me sonrojo y solo deseo hacerte feliz-
El rostro de Nozomi parecía semáforo, su rostro brillaba enrojecido, ahora Eli empezaba a preocuparse, en el pasado habría sentido vergüenza por lo que confeso, pero ahora solo deseaba disfrutar de su relación con Nozomi, como Nozomi lo había dicho, finalmente eran novias.
-… Elichi tonta-la abrazo ocultando su rostro, Eli aun no comprendía nada pero correspondió al abrazo, decidió esperar a que Nozomi le explicara-… es solo que… después de este tiempo yo… no pensé que te llegaría amar de esta forma-hizo fuerza en el abrazo, aunque su rostro estaba oculto quería ocultarlo mas-… me da vergüenza, siempre que tomas mi mano, me hablas con tanta ternura o cuando nos… be-besamos… es demasiado hermoso y perfecto que temo perderlo…-
Eli empezó a comprenderlo, con la información que había recaudado de Tadashi ahora podía comprender un poco más las facetas de Nozomi.
Sonrió con ternura, Nozomi podía llegar a ser tan dulce y tierna. Acaricio su cabello con delicadeza.
-Nozomi, pase lo que pase permaneceré siempre a tu lado-respiro hondo, para ella también le era vergonzoso sincerarse con sus sentimientos y pensamientos-tampoco creí que llegaría a amarte de esta forma, no te mentiré que en un comienzo te odiaba por ser tan molestosa y pervertida-sonrió con nostalgia, había pasado buen tiempo desde eso-pero también, siempre me cuidabas, eras entrometida pero confiable, siempre estuviste ahí, como la vicepresidenta, como una amiga, y ahora como novia…-
Deshizo el abrazo, la tomo de los hombros tomando espacio. Ambas se miraron fijamente, no hacía falta seguir, con la mirada podían hacer llegar todo lo que sentían. Eli tomo la iniciativa acercándose al rostro de Nozomi. Sus labios se unieron, en un suave y delicado contacto.
-¿Onee…chan?
Eli se separó con brusquedad, esa voz, ¡no podía ser!. Al girarse de donde provenía se encontró con la mirada sorprendía de su hermana.
-… Alisa
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Nozomi se quedó en su departamento, no podía quedarse tranquila, ahora mismo en el departamento de Eli, ella hablaba con su hermana menor.
Sus preocupaciones empezaban a atormentarla, ¿Qué pasaba si la hermana de Eli les decía a sus padres lo que paso?, ¿Y si los padres de Eli las separaban?, ¿Y si su padre se enteraba que estaba con una chica?... a su mente solo llegaban ideas negativas. Aún estaba a tiempo para enmendarlo, quizás aun podría llegar a un acuerdo con su padre.
-Nozomi-Eli entro, siendo recibida por la mirada preocupada de la mayor, en su expresión reflejaba claramente su preocupación-no te preocupes, hable con ella.-
-¿Qué paso?, ¿Dirá lo que vio?-Nozomi solía ser más cautelosa a la hora de actuar, pero ahora mismo no podía ocultar su temor
-No te preocupes, no dirá nada, de hecho-quedo pensativa-hablamos de muchas cosas, pero no hablo mucho de lo que vio, no creo que le diga algo a nuestros padres.-
-¿Estas segura?-
-Conozco a mi hermana, ella no haría algo que me metiera en problemas-la abrazo con cariño-no te preocupes, ¿sí?-
Nozomi respiro hondo, el calor de Eli era reconfortante, levanto la vista preguntándose ¿Eli siempre fue alta?, ahora que estaba en sus brazos con la seguridad de ser su novia, no lo había notado, pero Eli… era alguien fuerte.
-Elichi…-Eli se separó ligeramente para verla de frente-… discúlpame-
-¿Por qué?-quedo incrédula
-Siento que te he causado problemas, no quiero preocuparte-se separó completamente del abrazo-tampoco quiero que tengas problemas con tu familia o…-
Fue silenciada por dos dedos de Eli que se posaron sobre sus labios.
-Reconozco que has estado algo extraña, pero eso no será jamás un problema para mí-su expresión seria suavizo un poco-te amo y lo que venga lo enfrentaremos juntas-
Esas confiables palabras daban seguridad a Nozomi, pero no podía dejar de pensar en su padre, desde que tomaron su distancia este había cambiado más, se había metido completamente a su trabajo y sus negocios, y ella era parte de sus negocios, la mejor prueba era ese compromiso arreglado.
-gracias Elichi-trato de sonreír como siempre lo hacía, pero su preocupación no dejaba de reflejarse en su expresión.
Eli se puso seria, sabía que nos sería fácil, pero lo superarían juntas, volvió abrazarla, no importaba lo que pasara, estarían juntas.
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Pasaron unos días desde aquello, el ambiente aún se sentía tenso, y conforme avanzaban los días la tensión aumentaba, Nozomi había recibido un mensaje de su padre diciendo que ya sabía sobre su relación con Eli y sus encuentros con Tadashi, era cuestión de tiempo para que pasara lo que tendría que pasar. No estaba segura de poder seguir enfrentando a su padre.
Esa noche Eli había salido más tarde de lo usual, le pidió a Nozomi que se adelantara, esta había dicho que tenía un mal presentimiento, no dejaba de hablar de las cartas, y para arruinar su, ya de por sí, tranquilo día. Esa mañana se esperaba una fuerte tormenta, y lo más raro fue que tuvieron el café lleno.
Eli celebro internamente cuando salió del café, por fin era libre, y era fin de semana, al día siguiente no le tocaba trabajo ni escuela.
Camino con pasos apresurados, para su mala suerte para cuando salió empezó a llover, las calles estaban vacías, y peor fue porque no llevo paraguas.
Definitivamente no era su día, pero Nozomi le había mandado un mensaje diciendo que la esperaba con chocolate caliente y un delicioso estofado, se le hizo agua a la boca recordando que ese fue el primer platillo que Nozomi le preparo.
Estaba a solo pocas cuadras de llegar, no sabía si darle importancia, pero había muchos autos a su alrededor, todos negros, algo en su interior le grito que se apresurara, lo primero que paso por su cabeza era Nozomi, estuvo a punto de llamarla al cruzar la calle, pero el semáforo se puso en verde de forma tan precipitada que la hizo retroceder.
Un hombre corrió por su lado, no logro verle el rostro pero al parecer este no vio el semáforo, parecía estar huyendo. El sonido de una fuerte bocina casi la ensordeció. Lo último que distinguió fue un par de luces, varios autos pasando a la vez amenazando con atropellar al hombre.
El hombre ya estaba por cruzar la calle, pero un auto venia de lado contrario, y no parecía estar dispuesto a parar. Su instinto actuó, empezó a correr sin pensar… antes de que el hombre fuera atropellado logro empujarlo siendo ella quien recibió el fatal impacto.
Su mente empezaba a ser borrosa, los autos seguían pasando, de hecho, parecían estar huyendo, a lo lejos logro escuchar unas sirenas, pero lejos de sonar como una ambulancia sonaba como una persecución.
Levanto débilmente la vista, sentía su cuerpo frio, y algo saliendo por su costado, borrosamente vio dos esmeraldas…
-No… Nozo… m-mi…-
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Disculpen la demora u.u estoy a unas semanas de acabar el semestre
Espero les haya gustado el cap, la siguiente actualización será más pronto, espero
Tengan una linda semana nwn
