Hola!
Un nuevo capitulo sip… tuve tiempo hoy vaya que fue un raro fin de semana aun no les digo lo que paso ya para el próximo seguro que lo pongo ja ja lo siento. Estoy apunto de llegar a los 200 reviews estoy impresionada no saben lo feliz que estoy muchísimas gracias!
Bueno Disfruten!
Capitulo IX
Kagome observaba tranquilamente como las aves volaban con gracia cerca de la ventana del salón de matemáticas.
Era viernes y estaba desesperada por salir, además de que no entendía nada de lo que el profesor estaba explicando.
Su cabeza esta hecha un desastre todos sus pensamientos estaban concentrados en Inuyasha.
Podía llegar a ser tan impredecible la verdad es que no entendía su forma de ser un momento conseguía ser alegre y suspiraba palabras de amor en su oído pero al siguiente explotaba gritando.
Como le gustaría entrar a su mente para poder comprenderlo mejor. La joven dejo ir un largo suspiro y recargo sus brazos en el mesa banco.
Antes de que Inuyasha llegara a su vida todo había sido menos complicado claro siempre habían estado las horribles matemáticas pero todo era bastante normal y le gustaba.
Recordó su niñez había sido diferente especialmente con Inuyasha en su vida por mas de dos años. Ella había su única amiga y protectora.
Su padre siempre tenía muchas comidas o cenas de negocios en casa, sus clientes traían a sus hijos ya que sabían que Touga tenía al pequeño Inuyasha.
Inuyasha nunca había sido lo que se pudiera decir un niño normal, siempre había sido muy solitario no le gustaba hablar con nadie prefería encerrarse en su cuarto antes de salir y estar con alguien.
Muchos se burlaban de su apariencia su pelo siempre estaba desordenado parecía tener vida propia, usaba unos enormes lentes de fondo de botella y era algo pequeño para su edad era por eso con los niños se burlaban de el.
Kagome recordó las muchas veces en que se había metido en alguna pelea para ayudarlo, Inuyasha si sabia responderles los muchos insultos que le decían estaría pequeño pero vaya que tenia un lenguaje algo mayor.
La joven sonrió Si… habían pasado buenos momentos juntos cosas que había escondido en su mente ya que el recordarlo era algo doloroso.
Especialmente después de lo que había pasado ese día toda su confianza, cariño y devoción a el se había ido en un abrir y cerrar de ojos.
Todavía no tenia muy claro lo que había pasado todo fue tan rápido todo empezó cuando Kouga el hijo de Naraku Shnjite había entrado ese día a su vida.
Desde que lo vio se había enamorado de el claro solo tenia 8 años pero su corazón había latido mas fuerte no sabia que era lo que le había llamado la atención de el pero eso Inuyasha lo noto y no le gusto nada.
Ese día todavía estaba en sus mas profundas pesadillas el casi haber muerto y por que? Por los celos de Inuyasha.
-Señorita Kagome por favor los ojos en el pizarrón- dijo el profesor de matemáticas al notar que la joven estaba perdida en sueños.
-¿Mande?- todos en el salón rieron y Kagome se sonrojo un poco –Lo lamento profesor-
Ya mas tarde en la salida Kagome encontró a Miroku esperándola afuera de su salón
–Hola Miroku!- sonrió la joven al verlo.
-¡Hola hermosa! ¿Que tal el día?- pregunto feliz ofreciéndole cargar su mochila –No gracias yo puedo sola- -Esta bien, quieres que te lleve a tu casa?-
-Ja ja yo no voy a pagar la gasolina Miroku- El rió –No te preocupes ya tiene, después de suplicarle a mi madre de que me diera dinero-
-Nunca cambias- comento Kagome caminando hacia el estacionamiento de la escuela.
-¿Y Sango?- pregunto Miroku viendo detrás de su hombro –Es raro no verla a tu lado-
-Si, bueno fue a comenzar a prepararse para la fiesta de los Taisho- contesto Kagome abriendo la puerta del pasajero del viejo carro de su amigo.
Miroku espero a que entrara para cerrar su puerta luego el entro al coche y encendió el carro –Oh, es lo que te iba a preguntar ya sabes tu relación con Inuyasha-
Kagome se sonrojo –No es nada- comento viendo los árboles al pasarlos con el coche
-Se que ya lo conocías, me lo dijiste- -Si- murmuro la joven volteado su mirada hacia sus manos.
-¿Entonces no son novios?- pregunto Miroku con un poco de risa en su voz –No, no ya te dije solo somos amigos-
-Es raro, recuerdo lo que me contaste de el cuando éramos pequeños me sonó como alguien peligroso pero al conocerlo se ve completamente distinto aun que claro las apariencias engañas es solo que…-
-Que pasa Miroku?- -Ah habido rumores en la colonia ya sabes como toda la gente rica vive por nuestro vecindario que Inuyasha es drogadicto-
Kagome se le quedo viendo el rumor había llegado hasta el… ella sabia que no era verdad pero en verdad podía confiar en Inuyasha? Había visto la prueba en su chamarra.
-Todos se fijan en lo malo y nunca en lo bueno- comento Kagome sin saber por que lo decía solo estaba vez estaba segura de que Ella era lo único que tenia Inuyasha en este momento.
–Solo quiero que tengas un poco de cuidado con el, sabes a mi padre lo invitaron a la fiesta el ah sido un viejo amigo de Touga Taisho fue el quien nos vendió la casa en la que vivimos-
-¿Eso significa que vas a venir a la fiesta?- pregunto la joven – ¿Aun no lo se tu que opinas? ¿Crees que deba ir a molestar a Sango?-
Kagome rió un poco –Vamos se que Sango siempre te ah gustado- -Si pero ella siempre esta con alguien nunca la puedo encontrar sola y me odia-
-No te odiaría si no fueras tan pervertido- musito Kagome –Creo que tienes razón, servida mi bella señorita!- dijo Miroku al estacionarse frente al templo.
-Muchas gracias Miroku, entonces nos veremos mas tarde no es así?-pregunto Kagome ya fuera del carro –Claro como me podría perder la mas hablada fiesta del mes eh?-
Ambos rieron un poco –Nos vemos!- dijo Miroku acelerando, La joven observo como el carro siguió.
-Vaya que va a ser un día muy atareado- se dijo a si mismo Kagome subiendo las escaleras.
-
-¿Inuyasha podrías ayudarme con esto por favor?- pregunto Hatsumi al ver a Inuyasha paseando por el patio sin hacer nada.
-Si, claro señora- dijo el joven acercándose a ella para ayudarla a colocar unas luces sobre los árboles parecía que todo el patio estaría iluminado.
Las tomo y comenzó a ponerlas –Así esta bien?- comento –Si, muchas gracias solo espero que tu madre no nos vea si no estaré en graves problemas-
-Oh no te preocupes le diré que yo me ofrecí- Hatsumi sonrió –Gracias Inuyasha-
-No hay problema-
-Sabes nunca pensé que tu y Kagome volverían a hablarse no después de lo que paso, se que todo fue un accidente pero aun así-
Inuyasha suspiro –Si… yo tampoco tiene una maravillosa hija señora Higurashi- -Solo llámame Hatsumi amor el señora me hace sonar vieja-
Inuyasha rió –Como digas Hatsumi- El joven termino de poner las luces y se sacudió un poco la ropa –Listo- comento
-Fuiste de gran ayuda, vayas que creciste Inuyasha siempre fuiste muy pequeño- dijo Hatsumi sonriendo viéndolo hacia arriba nunca pensó que lo vería así.
-Hasta luego- agrego Inuyasha le enojaba un poco que todos recordaran lo chaparro que había estado gracias al cielo había crecido lo suficiente como para burlarse de Kagome.
Inuyasha siguió caminando por el patio era bastante grande si no sabia como moverte te podía perder recordó cuando jugaba con Kagome era divertido.
Paso por la enorme piscina le traía muchos recuerdo que había tratado de olvidar.
El apuesto joven se sentó en una de las sillas de playa que había Todo había sido culpa de Kouga.
Si no hubiera sido por el Kagome hubiera seguido siendo su única amiga ella era suya y ni el ni nadie se la quitaría.
-Inuyasha, te estado buscando por todas partes ya es tarde tienes que bañarte y arreglarte muchacho pareces costal de papas!- le grito Kaede estaba algo exhausta a Inuyasha siempre le gustaba desaparecer.
-Si, si no te mueras Kaede si quiere voy por algo de oxigeno- bromeo el joven acercándose a ella-
-No es gracioso, respeta a tus mayores- -bla bla como sea- musito Inuyasha tomando el brazo de Kaede.
-Nos vamos abuelita?- bromeo el joven Kaede le dio un golpe en el brazo
-Owww-
-
En uno de los más ricos edificios de Tokio se encontraban un hombre hablando de su perverso plan.
-¿Esta todo listo?- comento una tenebrosa voz
-Si, señor todo esta listo como lo ordeno- contesto la otra persona que estaba en la oscura oficina.
-Bien no quiero errores- agrego
-Si, señor Shinjite-
-
Kagome estaba en su cuarto tratando de empezar a arreglarse.
-Sabes hermana creo que deberías llevarte el pelo agarrado siempre lo tienes suelto- comento Souta quien estaba en su cama jugando con buyo.
-Tu que sabes- agrego la joven molesta estaba en el tocador tratando de encontrar un buen peinado su cabello estaba hecho un desastre.
-Tendré que esperar a que llegue Sango- dijo dándose por vencida escuchó que el teléfono comenzó a sonar.
-Souta puedes contestar?- -claro!- -Será mejor que comience a pintarme aun que … no mejor espero a Sango no quiero quedar como payaso-
-Hermana te habla Inuyasha- entro su hermano de nuevo al cuarto con el teléfono inalámbrico negro en la mano.
-Inuyasha?- "¿para que me habrá hablado?" pensó tomo el teléfono de la mano y se lo puso junto a la oreja.
-¿Que pasa?- pregunto
-¿Aww por que contestas tan feo? –
-Inuyasha no tengo tiempo para hablar tengo que terminar de arreglarme, además como conseguiste mi teléfono?-
-Has vivido en la misma casa toda tu vida como crees que lo hice?-
Kagome no dijo nada eh Inuyasha rió un poco
-Entonces quieres que pase por ti?- pregunto
Siempre le había gustado su voz podía ser bastante rudo muchas veces pero tenia una suave pero masculina voz era indescriptible.
-No, tu casa esta cerca podemos caminar-
-Tienes que estar bromeando no puedes llegar caminando aquí Kagome si lo haces estarás marcada de por vida-
-Nunca pensé que te importara eso- comento Kagome
-A mi no pero a ti y a tu amiga también voy a mandar a un chofer deacuerdo a las 9 en punto estará ahí-
-Pero-
-Nada de peros nos vemos besos bye-
Escuchó el sonido de que había colgado, Inuyasha si siempre igual de desconsiderado Eran las 7:30 de la noche y Sango aun no llegaba estaba en graves problemas.
Después de media hora Sango llego a su casa con dos vestidos en su mano y Kohaku la seguía con varios estuches de maquillaje y dos secadoras de cabello.
-Sango tenemos que apresurarnos pensé que nunca llegarías!- grito Kagome.
Souta ayudo a Kohaku con las cosas que tenia en las manos estaba todo apunto de caerse al suelo.
-Lo siento sabes lo mucho que pueden tardar en hacerte un permanente?- pregunto Sango
Kagome no dijo nada –Si, eso pensé vamos a tu cuarto a arreglarte- comento Sango
–Bien chicos todos al cuarto de Kagome si tiran algo están muertos!-
Todos subieron Souta y Kohaku dejaron todo en la cama y corrieron a jugar videojuegos.
-Vaya que tenemos trabajo que hacer- susurro Sango al ver a Kagome sentada frente a ella.
-Primero lo primero! Tu cabello- tomo un cepillo y comenzó a cepillarlo después de vario tiempo término de hacerle un pequeño chongo en la parte de atrás de su cabeza, le puso una flor de color rosa pastel para adornarlo.
-Sigue el maquillaje- -wow Sango te quedo muy bien- dijo Kagome sorprendida al ver su cabello -Eso no es nada-
Se tardo menos en el maquillaje trato de ponerle colores pasteles ya que de ese color era su vestido/
-Lista! Pero antes de que te veas ponte el vestido!- comento Sango –Yo también tengo que ponerme el mío y darme unos cuantos retoques-
-Ok- agrego Kagome –Cual es el mío?- -El de varios colores pastel-
Kagome lo tomo y fijo su mirada en el –Wow es hermoso donde lo conseguiste?-
-Ja ja lo compre pero creo que te quedara mejor a ti-
Ambas a las 9 en punto estaban listas esperando a que el coche llegara, llego justo a tiempo entraron al lujoso auto que las llevaría a la elegantes fiesta.
Llegaron a la mansión estaba lleno de gente elegante con vestidos hermosos ambas entraron por la puerta principal y comenzaron a voltear a ver hacia todos lados.
Fue cuando Kagome vio a Inuyasha por primera vez en la noche.
Estaba con su madre riendo se veía guapísimo con el tuxedo negro aun que le había dado su propio toque poniéndose una corbata color rojo.
Inuyasha la noto le dio su más hermosa sonrisa y camino hacia ella.
-Es bueno ver que llegaste a salvo- comento el joven tomando su mano –Te vez hermosa- agrego.
Kagome se sonrojo iba a ser una larga noche
