Jacob y Renesmee estaban recostados viendo las estrellas en el campo donde los padres de ella habían pasado bastante tiempo hace ya muchos años. Nessie estaba acurrucada de Jacob quien la sostenía de la cintura.

- Es tarde Ness -

- Calla -

- Bella me arrancará la cabeza -

- No lo permitiré - Nessie se le acercó más.

Jacob bufó.

- Jake, ¿aún piensas en eso? -

- Estoy preocupado. Y la manada también. Siendo el alfa se supone que debería de tener más respuestas al respecto pero no tengo nada. Ni una pista. No son los malditos chupasangre a los que estoy acostumbrado -

- Jake! - lo regañó Renesmee - Te recuerdo que gracias a un chupasangre yo existo -

Jacob la abrazó y le besó la frente.

- Sigues pensando en los animales muertos - afirmó Nessie con molestia.

- No puedo evitarlo! Eran mis animales muertos! - protestó Jacob.

- Jake no te quiero ver tan preocupado - dijo ella sentándose. Observó al muchacho lobo extendido en la hierba con la mirada preocupada y ella se esforzó por no suspirar profundamente.

- Lo siento Ness. Es que me aterra pensar que esas cosas podrían volver y hacerte daño. Tu madre solo trae mala suerte a Forks, he dicho -

- Jake! -

Era noticia en todo Forks la muerte de algunos animales silvestres. Dos osos y cuatro pumas para ser exactos. Lo que llamaba la atención era la forma en que sus cuerpos se habían descompuesto. Su cuerpo se había podrido a las pocas horas de muertos y se les había caído el cabello. Era bastante desagradable a la vista sin considerar el hecho de que el motivo de su muerte fue el desangramiento.

Edward y Bella se habían disfrazado de forenses para llevarse los cuerpos de los animales y destruirlos cuanto antes. Era probable que fueran foco de contaminación y por ello estuvieron examinando los bosques de Forks.

Finalmente llegó el momento de irse y los chicos no estaban felices.

- Ven conmigo - pedía Renesmee mientras jalaba el brazo -fuerte y musculoso- de Jacob.

- Ness… -

- Renesmee, el sufrimiento de Jacob me incomoda - dijo Edward.

- Volveremos pronto - dijo Bella - Creo que… nos necesitarás por aquí -

- Espero que no - bufó Jacob - Espero que esas cosas solo hayan ido de paso -

- No olvides mantenernos al tanto - dijo Edward - Nunca había visto ni olido algo semejante. Eran vampiros pero olían como algo más. Químicos que no reconozco -

Los vampiros y Nessie se despidieron de la manada y volvieron a Los Ángeles justo a tiempo para las clases donde Jasper les contó lo que había sucedido con Suri.

- Creo que está de más decir que me muero por saber qué piensa - comentó Jasper estresado - No entiendo por qué quiso verme con tanto ahínco. Se sentía muy ansiosa. Como si hubiera encontrado algo muy importante… o peligroso -

- Tranquilízate y procura mantener el temple - le dijo Edward - No armes un escándalo -

- Me pregunto si Priscila le hablará de mí -

- Si es así, Suri te buscará. Manténte a la expectativa -

Jasper caminó intranquilo por los pasillos de Julliard para la clase de violín. Pero entonces una pequeña muchacha se le atravesó.

- Jasper! - lo llamó expectante. Jasper la miró indiferente.

- ¿Te conozco? - le preguntó con un aire de superioridad intentando mandarle ondas de intimidación.

- Yo… bueno… en realidad no lo sé… ammm… tu eras el del museo ¿verdad? - preguntó nerviosa. Las ondas habían funcionado.

- Me permito recordarte que casi haces que me arresten -

- Lo siento. Pensé que no volvería a verte - dijo ella mirando al suelo.

- ¿Cómo sabes mi nombre? - preguntó Jasper.

- Ah… temo que si te digo no me creas - dijo Suri sin mirarlo a la cara. Nuevamente ella usaba unos mallones rosas con los zapatos de bailarina y una camisa vieja color azul.

- Entonces dudo poder ayudarte - dijo Jasper dándose media vuelta intentando huir de la pequeña bailarina.

- Espera! - dijo ella tomándolo del brazo y lo soltó al instante por la temperatura - Estás frío -

- Tengo problemas de presión baja - dijo el rápidamente.

Suri asintió.

- Verás… es que… desde pequeña mi bisabuela me contaba historias de la familia…-

Jasper de repente se sintió muy viejo.

- Y me contó la historia de Mary Alice Brandon -

Jasper la miró indiferente pero por dentro estaba muy tenso. El estrés combinado con el delicioso olor de la sangre de la populación estudiantil en general no traería nada bueno. Suplicó mentalmente por la llegada de alguno de los demás Cullen.

- Ella… estuvo en el psiquiátrico desde pequeña. Toda la familia cree que murió pero mi bisabuela me contó la verdad. Mi bisabuela era muy pequeña para entender todo cuando sucedió pero su madre le explicó al crecer - explicó Suri. Si el corazón de Jasper estuviera vivo lo sentiría desgarrarse. Si había algo que no soportaba era recordar el horror que sufrió Alice a causa de sus visiones. Pero se mantuvo inmutable.

- El hospital mental ya no existe. Ahora es una complejo de farmacias pero, el dueño envió a tirar archivos viejos que estaban en una de las bodegas y su folder está lleno de dibujos… Dibujos de ti, Jasper. Y tu nombre en todas partes. Las notas de los doctores decían que durante los tan llamados 'atisbos de locura' dibujaba… -

- Ya basta - pidió Jasper. Suri lo observó con asombro.

- Tú la… no, no es posible… - meditó para sí misma.

- Mi madre estuvo en un hospital de ese tipo antes de morir no me malinterpretes - mintió Jasper.

- Perdona! - exclamó Suri llevándose ambas manos a la boca - No podía haberlo sabido! -

- Esta bien, solo… no comprendo por qué me estás diciendo esto. No tiene nada que ver conmigo -

El rostro de la muchacha se contrajo.

- Pensé… disculpa… pensé que hallaría respuestas… Pero qué tonta, tienes razón… Es que me daba mucha curiosidad el conocer al destinatario de todas esas cartas - murmuró Suri.

- ¿Cartas? - preguntó Jasper con demasiada curiosidad y desconcierto.

- Mary Alice Brandon no sólo dibujaba, también hacía cartas. Todas ellas dirigidas a Jasper, el general de Texas - sonrió - Me daba ilusión pensar que él en verdad existía… y que fue un gran amor… -

Jasper suspiró.

- Tengo clase -

- Oh claro, perdona… Jasper -

- Hale, me llamo Jasper Hale… Adiós - murmuró antes de dar vuelta en uno de los pasillos a paso rápido. A velocidad vampírica salió de Julliard y se dirigió a las montañas a destrozar algo.

- Jasper! Jasper! - lo llamó Edward casi gritando. Jasper estaba hecho una furia y estaba azotando rocas enormes contra los árboles.

- Vete de aquí! - gruñó con voz inhumana.

- No! - Edward intentó aprisionarlo con una llave pero Jasper lo aventó con facilidad contra una de las rocas. Edward se levantó con la ropa sucia y rasgada y se dirigió a él lentamente.

- Alice no querría que estuvieras haciendo esto! - le gritó - Detente y piensa! Tú eres más que esto! -

Jasper destrozó una roca del doble de su altura de un golpe y se hincó en el suelo. Edward levantó los escombros y observó que tenía los ojos cerrados.

- Escuchaste todo - afirmó.

- No sabía si debía intervenir o no. Las intenciones de Suri no eran peligrosas para nuestra identidad - dijo Edward.

- Ella dijo que no recordaba nada de su vida anterior Edward. No entiendo por qué esa parte tan oscura de su pasado me sigue. Que ella ya no esté aquí es suficiente -

- ¿Quieres las cartas? - preguntó Edward. Jasper solo asintió.

- Conseguiremos su archivo -