Bueno chicos, primero les agradezco a todos lo que comentan y bueno aqui les dejo el otro capi :*


CAPITULO 9: ESTE SASUKE ME GUSTA

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Habían pasado solo unas cuantas horas desde que sasuke había llevado a sakura a la mansión, y aprovechando que ella se había quedado dormida, decidió ir a cambiar la hora de ingreso de su nuevo colegio, para ponerlo como nocturno, para no faltar al primer día de clase.

Aquel chico de ojos negros, de cierta forma había cambiado su manera de verla. Esa niña de apenas 14 años, hacía que él mirara las cosas tan diferentes, a veces lo tranquilizaba y otras veces simplemente lo sacaba de sus casillas. Pero en este instante era todo lo contrario.

En todo el transcurso de ir a la casa, sakura se quedó dormida, por lo que sasuke la dejo en la cama para que duerma plácidamente. Sin embargo aquella chica seguía usando la ropa que él le había dado, y tampoco era de piedra para comportarse tan serio, siendo que sus atributos eran mostrados libremente. A la distancia que él estaba y con esos magníficos ojos, podía ver mucho más que esa fina tela.

Se sobresaltó al verla abrir los ojos.

-Sasuke-kun.. – murmuró somnolienta.

-Hmp…

-Estas molesto conmigo? – preguntó en un tono dulce.

Definitivamente esta chica es bipolar, debería odiarme con su vida pero no lo hace..¿que espera? ¿ a que la golpee o la mate?...pensó sasuke.

-Eso es un sí?

Sus ojos jade se opacaron y dejaron ver solo un rostro lleno de tristeza.

-Sakura – la llamó suavemente.

-Sí? - respondió inmediatamente.

-Quién eres?

-Y..Yo soy tu juguete

Al pelinegro inmediatamente se le formó una sonrisa de medio lado. Al parecer ella había entendido muy bien las cosas. Aunque todavía estaba un poco molesto, por el simplemente del rechazo de ella hacía a él en un principio, las miradas pervertidas que le dedicaban los hombres y el hecho de haber hecho quedar en ridículo a hinata.

Hacía mucho tiempo que conocía a esa chica, la nombraban como "La rara", sin embargo él la veía como una tonta niña desprotegida, fue en ese entonces que naruto la llevó a su casa, para presentársela como su novia oficial. Con el tiempo empezó a entenderla y sintió que él no debía permitir que nadie le quitara hinata a naruto, por el simple de hecho de saber que se siente perder algo querido.

Él trataba de comparar aquella chica con la que tenía al frente. La novia de naruto, a pesar de comportarse bien con él y nunca faltarle el respeto, y tener un poco de aprecio por ella, le parecía demasiada estúpida y tímida. Algo que sakura no era, tal vez un poco cohibida pero nada más, su genio de mil demonios lo sacaba de sus casillas sin embargo era excitante saber que con tan solo 14 años era tan fuerte.

-Quieres complacerme? – preguntó relamiéndose los labios.

A pesar de estar golpeada seguía teniendo ese olor tan pero tan…..deseable.

La chica rápidamente asintió, a lo que el simplemente le sonrió de lado.

-Cariño sabes que estás lastimada ¿no? – dijo. Y ella se dedicó a asentir – así que. Sácate la ropa – le dijo sin rodeos.

Su cara paso de estar blanca a la de un tomate. ¿Sacarse la ropa frente a él?...era demasiada vergüenza.

-Disculpa sasuke-kun, pero ¿para qué quieres que me saque la ropa si estoy golpeada? – decía con la mirada gacha – mi cuerpo a de estar demasiado maltratado.

-Nena, te voy a curar – comentó sirviéndose un vaso de whisky.

La chica en un solo minuto se le iluminó el rostro…¿enserio la iba a curar él?

-Sakura, sácate la ropa len-ta-men-te – le susurró en el oído derecho, mientras sentía algo húmedo y caliente en su oreja.

Ahora solo le quedaba una pregunta…..¿cómo él sabía que ella si se iba a quitar la ropa?

Dejó las preguntas para un lado. Sus pequeñas manitas comenzaron a desvestir a su frágil cuerpo.

-Cariño, quédate no más con la ropa interior – comentó ahora sentado en un sillón frente a ella.

La pequeña asintió, y con delicadeza se quito su fina blusa, exponiendo un sostén morado. Al igual que su blusa su falda fue a dar al piso, y sus bragas de misma color que su sostén dejaron ver sus largas piernas.

-Hmp…segura que tienes 14 años? – preguntó con una vista que se veía hacia millas que se la estaba comiendo viva.

-S-Sí.. – susurró cohibida.

-Pequeña, acércate! – ordenó.

Ahora iba a comenzar el espectáculo que le tenía preparado al padrastro de sakura.

Cuando estuvo frente a él, la hizo sentarse en sus piernas.

-Sakura mírame a los ojos – le dijo a lo que ella lo hizo.

Sus ojos rojos, se volvieron intensamente rojos claros, como si fueran sangre.

-Sakura en este momento solo existo yo. No hay nada más, no verás a nadie, ni oirás a nadie….solo pensarás en lo que sientes al verme ¿está bien? – dijo el pelinegro en voz pasiva.

-Si…sasuke-kun, pienso solo en ti – susurró hipnotiza.

Normalmente esta hipnotización sasuke solo la usaba para descubrir la verdad, ya que el afán de hacer esto es que demuestran la verdad y que crean que no hay nada más que la persona que está al frente tuyo.

-Hmp….bien, ahora grita "Tian"

Por su rostro blanquecino pasó una sonrisa lujuriosa.

-Tian! – gritó.

Y en unos cuantos minutos, apareció un hombre con una muleta y un brazo enyesado.

Iba a maldecir y a desquitarse con la pelirosa pero lo que vio lo impactó. La pequeña sakura, estaba solo en ropa interior, y se encontraba sentada encima de las piernas de ese tipo.

-Q…Qué haces?

Se escuchó un ruido. La puerta se había cerrado.

Inmediatamente Tian se volteó e intentó abrirla, pero no pudo.

-Qué has hecho? – preguntó asustado, mientras forzaba el picaporte en un intento en vano de abrir la puerta de madera.

-No saldrás, mi preciado Tian….solo observarás

-Cómo ce..rraste la p..puerta?

-Con los ojos – respondió de inmediato – no me conoces pedófilo.

El no respondió, pero no porque no haya querido sino por el hecho de ver lo que estaba haciendo sakura.

Aquella niña en este instante, estaba quitándole la chaqueta. Dirigió su vista a sasuke, este solo se dejaba hacer, cuando por fin su chaqueta fue a dar al piso, escuchó la voz de la pequeña sakura.

-Sasuke-kun…puedo seguir?

-Adelante pequeña..

A él no le molestaba en lo absoluto, lo que estaba haciendo la ojijade, en lugar de eso lo disfrutaba y quería más, aunque sabía que no lo complacería más que algo superficial.

Sus pequeñas manos fueron a dar a los botones de camiseta, y comenzó a sacar botón por botón, cuando lo hizo procedió a levantarse de sus piernas para tener y coger entre sus manos la chaqueta y camiseta del pelinegro. Con delicados pasos, caminó hacia una mesa con las manos ocupadas. Los tacos la hacían ver demasiado sexi para la vista de un hombre, cualquier diría que ella estaba intentándolo seducir.

Cuando llegó a la mesita dejó la camiseta y chaqueta de sasuke bien dobladas, y las asentó allí para volver a las piernas del azabache.

Nadie dijo nada. Ambos hombres la observaban. Sus labios finos fueron a dar a cuello de sasuke, e inmediatamente sintió como sakura dejaba besos mojados en su cuello.

-Ves estúpido? – preguntó con arrogancia.

-Veo que malnacido…

-Ella es mía – enganchó una mano en el pelo de sakura, y la separo de él, para luego con la mirada entre tian y sakura, besarla.

Se dedico a besarla como si estuviera necesitado de sus labios, como si el mundo en ese momento se iba a destruir y ese fuera el único momento de volver a probarlos. Mordió levemente su labio inferior e introdujo su lengua. Sintió como la lengua inexperta de sakura se quedaba quieta, esperando sus movimientos, acto seguido dirigió su mano a sus caderas, y las apretó más contra si mismo…

~Pensamientos de sakura~

No sé qué está pasando. Solo sé que quiero que sasuke me…me toque. Su tacto me quema y al mismo momento me gusta. Veo su rostro a escasos centímetros del mío mientras vuelve a besarme con fuerza sin compasión, sin embargo eso me gusta y quiero que se siga comportando así…pero ¿por qué nos besamos? ¿él no dijo que me iba a curar?

Parece ya no importarme nada, mis pensamientos se disuelven en el aire, al sentir sus labios rozando los míos, como si él fuera una droga que no deseo dejar, de hecho es hasta mejor que eso, me hace sentir….tan bien.

~Fin de los pensamientos de sakura~

Las manos de sasuke dejan de estar quietas y sin previo aviso, alza a sakura, mientras sus manos se aferran a su parte trasera para sostenerla. Ella enrolla sus piernas alrededor de su cintura, apegando su cuerpo más al de ella. El pelinegro retira una mano y con agilidad la llave a su bolsillo para sacar una daga.

-Sakura haz un corte con esta daga en mi cuello y bebe mi sangre – dicho i hecho la pelirosa inmediatamente cumplió sus ordenes, lo cortó y comenzó a beber.

Los ojos de tian parecían querer salirse de su cara, este escena era demasiado asquerosa, aunque debía admitir que la ojijade tenía un cuerpo de maravilla y que no datría por tenerla en su cama.

Sin embargo ver lo que ellos hacían era detestable, el parado con ella enrollada a él siendo manoseada por atrás, y lo peor del caso era que no podía huir..¿por qué quería que vea eso?

De repente sasuke dejó ver sus colmillos. Tian tembló inconscientemente.

El pelinegro sonrió con arrogancia, se acercó al cuello niveo de su juguete y lo lamió. Escuchó uno leves gemido de sakura y preguntó con arrogancia.

-Te gusta sentir mi lengua en tu cuello?

Ella simplemente se dedico a tratar de murmurar un si, sin despegar sus labios de la sangre que pasaba por ellos, que era de sasuke.

Sin previo aviso, clavo sus colmillos en su cuello perforando el lugar donde se encontraba el sello, y succionó.

Con una velocidad inhumana la llevó hasta la cama, para hacerla acostar. Ninguno de los dos, dejaba el cuello de su presa. Ambos succionaban con fuerza, y es que para los seres humanos la sangre de un vampiro no era nada feo, de hecho su sangre curaba a los humanos, por ello la dejaba beber de él.

Sus manos varoniles, fueron subiendo y subiendo hasta llegar a unos de sus pechos, sus pequeños y bien formados pechos. Los acarició por encima de la tela, y escuchó a sakura gemir, los apretó suavemente y ella dejo de succionar de él. Dejó su cabeza para atrás, a lo que sasuke se dedico a hundir más su cabeza en su cuello. Sintió la pequeña mano de ella aferrar su cabeza hacia su cuello, mientras la otra acariciaba su espalda, aquel simple acto le envió una descarga eléctrica a sasuke….era un toque con cariño.

Se sentía tan bien, así. Alzo su cabeza y con sus labios con sangre, la volvió a besar. Tanto su sangre como la de ella se mezclaron, y el sabor se volvió embriagante con desesperación sasuke dejó de besarla para gritarle unas cuantas palabras a tian.

-LARGATE DE AQUÍ! – las puertas se abrieron y tian no quiso escuchar más, y como alma que la lleva el diablo, se largo de aquel lugar, pues era obvio que incomodaba.

Volvió a su trabajo cuando él se hubo ido, y de inmediato le quitó el hechizo. La observó sonrojada y con los labios hinchados. Volvió su vista hacia la puerta y la cerró con solo pensarlo, la volvió a mirar.

La vio tan quieta que decidió mejor levantarse. Se sentó en la cama, y de inmediato sintió a alguien abrazarlo por detrás. Su melena rosa la delata.

-Sasuke-kun ya no me duele nada – susurró feliz.

En su rostro se formo una pequeña sonrisa, pero no una de medio lado o arrogante, sino una verdadera sonrisa. Increíble la primera que le sacaba una…es solo por su inocencia y su parecido….se dijo sasuke a sí mismo.

-Ese era el objetivo….cerezo

Por un momento no la escuchó ni sintió moverse, por lo que pensó que otra vez había dañado el momento, pero en lugar de eso en un movimiento rápido la pequeña se había subido encima de sus piernas.

-Sasuke-kun….algún día me dirás que es lo que tanto te lastima? – le preguntó con un tono dulce.

-Hmp….

-Aunque no lo hagas, solo dime qué puedo hacer para que tú sonrías, que necesitas?..

-Hmp…..a ti

Y próximamente se volvieron a unir sus labios, ya no era un beso de desesperación, sino uno tranquilo, uno que hacía que se movieran lentamente. Las manos de sakura se ubicaron en su cuello y lo acariciaron, mientras que sasuke acariciaba su fina cintura.

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. En un momento sasuke creyó que se había vuelto loco por el simple de hecho de desear besarla. Era una simple humana, que a pesar de mostrarse como una pésima persona, tenía un corazón puro y una inocencia, que la hacía especial. Y aunque el hecho de que sasuke este a su lado, siempre intentaría robarle aquella inocencia, sabía que debía cuidarla.

La asentó suavemente en la cama, sus ojos parecían que en cualquier momento se cerrarían.

-Sasuke-kun….duerme conmigo – gimoteo entredormida.

No le respondió solo volvió a la cama y se acostó, y sin ningún temor la ojijade acostó su cabeza en su pecho, por su parte el la cubrió con una fina manta y dijo una cuantas palabras que hicieron que sakura durmiera con un sonrisa.

-Sakura tú no eres mi juguete – susurró despacio – tu eres mi…

No terminó de escuharlo sin embargo el saber de que no la trataba como un objeto la hizo sentirse feliz. Tal vez por la mañana el no esté, pero a pesar de ello, ellas seguirá con una sonrisa porque después de todo ese es el….sasuke que le gusta.

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