Mechero: Buenas gente estamos en el siguiente episodio de mi fic.
Machetazo: De eso ya se habían dado cuenta pedazo de cabeza hueca.
Mech: Pues sí, tienes razón, hay ocasiones en que no me doy cuenta de estas cosas, en fin pasemos con el disclaimer.
Mach: Kung fu panda no nos pertenece y... a la mierda, paso de decir esto.

Debido al impacto que me causó el sueño, me desperté de golpe y con una respiración agitada como si hubiera estado durante mucho tiempo sin respirar pero, al despertar, me di cuenta de varias cosas: lo primero fue un dolor terrible en mi mejilla derecha, lo segundo fue que ya no estaba tumbado en mi cama sino que estaba estampado en la pared y mi cuerpo, había formado en la pared izquierda de mi habitación un agujero con la forma de mi cuerpo, y por último, pero no menos importante, estaba Tigresa en mi cuarto, con su puño derecho estirado y con el aliento entrecortado.

Entonces comprendí lo que había pasado: Tigresa me había golpeado pero lo que no sabía era el por qué.

-Auch, Tigresa- dije mientras me frotaba la zona dolorida para que se me pasara el dolor- ¿Por qué has hecho eso?

-Bien, pues el motivo por el cual te he golpeado ha sido por el hambre- dijo Tigresa.

-¿Cómo?- pregunté desconcertado.

-Déjame explicarte- dijo Tigresa y entonces me comenzó a contar lo que había pasado: Al parecer todo comenzó hace unos 5 minutos; ella estaba entrenando con los muñecos de madera en el salón de entrenamientos cuando, de repente, le entró el hambre así que, se dirigió a la cocina para comer. Al llegar, vio a los otros furiosos en la cocina pero estaban allí como si no tuvieran nada que hacer.

-Eh ¿Qué os pasa?- dijo Tigresa a los 4 furiosos.

-Po aún está durmiendo- dijo Víbora.

-Sí y estamos muertos de hambre- dijo Mono exagerando.

A ella, como yo sabía, le daba igual que yo no estuviera porque ella no comía mis fideos. Por ese entonces, ella solía desayunar, comer y cenar tofú, por si no lo sabéis el tofú es una sustancia así como el queso pero hecho de soja y con un sabor horripilante ¡PUAJ!, no comprendo como Tigresa podía y puede comer eso pero ¿por donde íbamos? ¡Ah sí!, bueno, entonces Tigresa dijo:

-Voy a despertarle.

-No, no le despiertes. Él tiene que ser el que más cansado está por el entrenamiento y por eso se ha ido a dormir así que no les molestes- dijo Grulla.

-Pero tengo hambre- dijo Mantis.

-Sí y además son las 21:00. Ya llevará como mínimo unas 5 horas durmiendo y creo que es demasiado tiempo durmiendo así que, voy a despertarle- dijo Tigresa mientras se iba hacia la puerta de la cocina.

-Espera- dijo Víbora pero Tigresa ya se había ido de la cocina.

Tras irse de la cocina, Tigresa se dirigió a mi cuarto y al entrar me vio en mi cama, tirado en la cama sin haberla desecho.

-Vaya, si que debía de estar cansado para ni siquiera haberse metido en las sábanas, ¿Quizás debería dejarle dormir? ¡Pero que digo si no le despierto ahora no va a poder dormir luego!- dijo Tigresa.

Entonces ella se acercó a mi y dijo:

-Po levántate que ya es muy tarde- pero no me desperté- vamos Po que tienes que hacerle la comida a los otros- pero aún seguía dormido- ¡PO!- gritó Tigresa y a pesar de ello, yo aún seguía dormido.

-¡Este Po es un imposible!¿Cómo voy a despertarle?- dijo Tigresa mientras pensaba en como poder despertarme pero entonces ocurrió algo: Según Tigresa, mientras ella estaba pensando, me levanté de golpe, poniéndome de pie frente a ella, dándole un pequeño susto.

-Ah Po, ya estás despierto. ¡Menudo susto que me has dado! Bueno Po, ya es muy tarde así que ¡hala! venga que tienes que cocinar tus fideos- dijo Tigresa pero yo no daba señales de respuesta- ¿Eh Po?, ¿hola?- dijo Tigresa mientras movía los brazos como saludando para ver si reaccionaba.

Entonces, al parecer, me acerqué a ella y después mi rostro se fue acercando al de ella pero Tigresa se dio cuenta de ello y se hizo a mi lado derecho y, con su gran fuerza habitual, me arreó un buen puñetazo en la cara y de la fuerza del puñetazo, me estampó contra la pared.

-¿Y qué paso tras contarte eso?- preguntó uno de los niños.

Al acabar de contarme lo que había pasado, me dijo:

-¿Pero qué se te paso por la cabeza para intentar besarme?¿Estás mal de la cabeza?- dijo Tigresa mientras se señalaba a la cabeza.

-Lo siento, ha sido sin querer- dije.

-¿Cómo que sin querer?- dijo Tigresa enfadado.

-Sí, al parecer soy sonámbulo.

-Sí claro, "sonámbulo"- dijo Tigresa sarcásticamente-. Eso es lo que me dice Mono cada vez que me hace una broma pesada: que lo siente y que lo haría "sonámbulo" y te acuerdas de lo que le pasa cada vez que me gasta una broma- dijo Tigresa como una afirmación más que como una pregunta y entonces se tronó los dedos.

¿Qué significa tronarse los dedos?- pregunto una niña del fondo, interrumpiendo así la historia.

-Tronarse los dedos es esto- entonces Po apretó su puño contra su otra mano, haciendo que surgiera un sonido parecido a un crack de sus huesos, haciendo que todos los niños quedaran asqueados.

-Es muy desagradable- dijo la niña que hizo la pregunta.

-Sí, si que lo es- dijo Po- pero cuando lo hace Tigresa es un mal presagio: es la señal de que va a matar a alguien y en este caso, era a mí.

Estaba muy atemorizado porque ya sabía lo que me iba a esperar, así que fue retrocediendo conforme avanzaba Tigresa pero al final acabé acorralado en una pequeña esquina mientras Tigresa avanzaba con una tétrica sonrisa que helaría la sangre de hasta el guerrero más veterano y aunque yo. estaba muy asustado, intenté explicarle que lo que había hecho era porque estaba sonámbulo pero ella no me creyó, es más, se enfadó aún más conmigo y empezó a soltar una risa horripilante que me hacía temerla aún más.

-¿Y entonces que pasó?- preguntó uno de los niños muy tenso porque vivía la historia que Po les estaba contando.

-Niños, siento tener que deciros esto pero esta parte me la voy a tener que saltar.

-JOOOOOO- dijeron todos los niños.

-Creédme es mejor dejarlo así, pero, omitiendo algunos detalles sin importancia (la somanta de golpes que le dio tigresa XD), lo que pasó es que Tigresa me dejo malherido y cuando se cansó de pegarme, salió de mi cuarto y oí como Tigresa se fue hacia la cocina y yo, mientras tanto, sufría grandes dolores y mientras intentaba levantarme, balbuceaba:

-¿Por qué?

Tras lograr ponerme de pie, con grandes dificultades por culpa de mis doloridos huesos y músculos, empece a andar para salir de mi cuarto ya que tenía que hacerle la comida a los demás, a pesar de que allí estaría Tigresa y aún seguiría bastante enfadada pero tenía que hacerlo por los otros furiosos, aunque me costaba andar e iba cojeando porque tenía un terrible dolor en las piernas como en el resto de mi cuerpo. Al final, salí de mi habitación y llegue hasta la puerta de la cocina apoyándome con las paredes del pasillo.

Antes de entrar en la cocina, descansé un momento por que creí que el dolor había aumentado y quizás fuera cierto ya que forcé a mi cuerpo para poder andar.

Tras descansar un poco, agarré la puerta y la arrastré para poder pasar.

-Hola Po, ya era hora de que te despertarás- dijo Mono al oír la puerta abriéndose mientras todos miraban hacia la puerta- bueno que tal si vas AAAAAHHHHHHHHHHH- dijo Mono mientras se echaba hacia atrás al ver el estado en el que me encontraba, lleno de moratones, chichones y algunos cortes y el resto de ellos retrocedieron un poco también, incluida Tigresa.

-Oh dios mío ¿pero qué te ha pasado? Parece que te ha pasado una carreta por encima 50 veces- dijo Mantis.

-No es nada chicos, tan solo son unos rasguños- dije intentando que no se notara cuanto me dolía.

-Pero si estás para el arrastre Po, siéntate aquí- dijo Grulla cediéndome su sitio y me senté despacio para poder evitar el dolor.

-Gracias- dije a Grulla.

-Po, aún no nos has contado como te has hecho esto- dijo Víbora haciendo que Tigresa se asustara un poco aunque lo ocultaba muy bien pero yo lo podía ver: se notaba en su mirada.

-Lo que ha pasado es que al parecer soy un poco sonámbulo y mientras dormía, empecé a dar vueltas por mi cuarto y me caí por la ventana de mi cuarto porque la había dejado abierta y, como vosotros ya sabréis, el palacio está edificado en un risco muy escarpado y digamos que las piedras han hecho muy bien su trabajo ya que me han dejado tal y como estoy, hecho una piltrafa.

-¿Y ahora que vamos a comer?- dijo Mantis- estoy hambriento.

-Sí, y en ese estado Po no va poder cocinar. ¿Y ahora que hacemos?- preguntó Mono.

-A ver que os parece esto: ¿Y si vamos a comer al restaurante de mi padre?- sugerí a los demás.

-Me parece una buena idea ¿y a vosotros?- dijo Mono y los demás afirmaron.

-Bueno y ahora que lo hemos decidido ¿alguien me ayuda a bajar las escaleras?- pregunté a los 5 furiosos ya que sentía que si tuviera que andar un paso más por mis propias fuerzas me iba a desmayar, entonces Tigresa se ofreció a ayudarme.

No entendí porque hizo eso, hasta que salimos del palacio de jade y nos dirigimos rumbo al restaurante ya que, durante nuestro viaje, Tigresa y yo empezamos a hablar mientras que los otros furiosos estaban bastante por delante de nosotros porque yo retrasaba a Tigresa al necesitar su ayuda para andar, de tal forma que ninguno nos pudo oír.

-Po, ¿Por qué no me delataste cuando tuviste la oportunidad?- preguntó Tigresa.

-Es muy fácil, porque no tenía ningún motivo para hacerlo- dije, causándole desconcierto a Tigresa.

-Cómo puedes decir eso: te he dejado malherido, te he dado una paliza, te he maltratado y te he dejado a tu suerte, así que, ¿como puedes decirme que no tienes ningún motivo para poder haberme delatado?

-No tengo ningún motivo porque no lo hay: tu creías que lo que había hecho, lo había hecho a propósito y aunque intente explicártelo, no me hiciste caso- dije haciendo que Tigresa se sintiera aún más culpable y más miserable que antes- pero yo sabía que si no me hiciste caso fue porque te cegó la rabia, y como sabía que no eras dueña de tus actos, te perdone por todo el dolor que me habías causado y así, ya no tenía ningún sentido el que te hubiera delatado porque hubiera significado que no te habría perdonado de corazón.

-Oh Po, ¡eres una buena persona!- dijo Tigresa haciendo que me sonrojara- No sé que puedo hacer para compensarte.

-Podrías empezar por perdonarme ese pequeño incidente que ocurrió esta tarde en mi cuarto- dije.

-Tras lo que has hecho esta tarde, es lo mínimo que puedo hacer- dijo Tigresa.

-Gracias, me has quitado un peso de encima- dije.

-Eh chicos, daros prisa que ya es muy tarde y a ver si el padre de Po va a cerrar el restaurante- dijo Mono desde delante.

-Ya vamos y tranquilizaros, mi padre aún no ha cerrado. Él suele cerrar a las 23:00 así que aún tenemos tiempo, tan solo son las 21:30.

-Aún así, vamos a darnos prisa ¿vale Po?- dijo Tigresa.

-Vale- dije mientras afirmaba con la cabeza.

Mech: Y aquí concluye nuestro episodio de hoy. ¡Espero que os haya gustado!
Mach: Menuda pedazo de pastelada el final del capítulo.
Mech: Machetazo, se que no te gustan los finales sentimentales pero hay gente que sí, así que déjalos en paz.
Mach: Pasando de lo que me dices.
Mech: En fin, esto es la despedida, por favor escribid reviews con vuestras impresiones sobre este episodio, da igual que sean negativas o positivas mandadlas pero siempre criticando con algún motivo concreto. ¡Eso es todo! hasta la próxima vez que nos veamos. Adiós.