Era de tinieblas

Capitulo 8: Los ojos y la luna

Por: Soley de Lioncourt

-Plinggggggggg… plinggggggggg

El sonido molesto del timbre de la mansión sacó de su ensimismamiento a la mucama que tranquila reposaba esas horas de la noche en un sofá, y presurosa corrió a la puerta, con el corazón latiéndole en el pecho.

Al abrir la puerta, la visión de la señora de la casa le iluminó el rostro. Pero la mujer que tenia enfrente no parecía muy contenta.

-¿Dónde están? ¿Dónde está él?-preguntó la mujer, los cabellos castaños rubios caían rizados por sus hombros de una manera muy sensual y llamativa, vestía un traje sastre rojo y sus labios tenían un color marrón brillante. Entró dando un ligero empujón a la mucama y embistió en el recibidor.

-¡bienvenida señora¡… el joven no se encuentra, parece que fue a un evento escolar…

-¡¿parece?¡-exclamó la mujer- ¡¿de que diantre están ustedes aquí si no se pueden hacer cargo de los niños?¡¡- la mucama quedó en silencio, bastante abrumada y triste para replicar algo. Detrás de ella salieron los otros sirvientes, al escuchar el grito de la señora de la casa.- Meika me localizó en el hotel de Irlanda, no se como, me ha contado todo lo que ha acontecido en esta casa las ultimas semanas ¡¡QUE HIJIRI HA DESAPARECIDO¡¡ ¡¿Cómo ES ESO POSIBLE?¡-la mujer se derrumbó en el sofá con las manos sosteniendo su rostro, mientras el mayordomo entraba con las maletas que ésta había abandonado en la entrada.-¡MEIKA¡ ¡MEIKAAAA¡¡

La regordeta ama de llaves entró corriendo en el recibidor, lo cruzó y llegó adonde la señora de la casa.

-¡Que bueno que ha vuelto señora¡ ¡Perdón por molestarla tan lejos¡

-Partí en el primer vuelo nocturno. Quiero detalles ¡Todos los detalles¡

-La policía ha estado buscando al joven Hijiri desde hace ya mas de tres semanas, no tienen pista alguna. Su hijo Hisoka se la ha pasado ausente los últimos días, desde su accidente y su estancia en el hospital. Solo venía a dormir.

-¡PERO QUE DEMONIOS¡ ¡ LE ADVERTÍ AL BASTARDO DE MI EPOSO QUE DEBIAN TENER GARDAESPALDAS¡-la señora Kurosaki se encontraba llorando de absoluto coraje.-¡Gafet¡-llamó al mayordomo que aun cargaba el equipaje, el cual respingó- ¡LLEVAME A BUSCAR A HISOKA¡

-señora…-le interrumpió la mujer llamada Maiko- sobre lo que le comenté… todos tenemos sospechas a cerca de su hijo… Hisoka…- Maiko miró a los demás sirvientes con súplica, ellos asintieron.

-¿Cómo?- replicó la señora Kurosaki, sus hermosos ojos verdes eran ahora un riachuelo de lágrimas.- ¿Qué Hisoka…

-La noche que Hijiri desapareció, Hisoka le gritó muchas cosas, se encontraban peleando o algo así, un sirviente los escuchó, Hijiri no volvió, en si, estamos seguros que desde hacia bastante Hisoka se encontraba tratándolo muy mal y no encontramos una razón que lo justifique. Tal parece que le gritó que se largara, que era un recogido.

-¿Me estas asegurando?... ¡Que diantre¡… ¿y porque no lo impidieron?¡…¡ese mal nacido¡ ¡vámonos Gafet¡

Dicho y hecho, la señora Kurosaki partió en seguida con el mayordomo en el auto, con la rabia mas honda incrustada en su ser. Si tal solo su marido hubiera viajado con ella y viera todo esto… Hisoka se había estado portando tan tranquilo antes de dejarlos, ¿Cómo era posible?... quizá las reformaciones en el sótano no habían sido suficientes para él… no quería aceptarlo pero quizá si era verdad, que Hisoka era un error… un gran error de la naturaleza. Hubiera sido mejor tener solo a Minase desde el principio y solo a él.

SSSSSSSSSSSSSSSSSSSSssssssssssSSSSSSSSSSSSSSS

-//esto esta mal… ¡ESTA MAL¡//-los pensamientos de Hisoka le impedían detenerse, aun cuando sus ojos vislumbraron un ser entre la oscuridad que agotadora invadía el balcón y aun así golpeando a la luz de la inerte luna que solo reflejaba la osadía del sol.-/¿Porqué?... por..

Tropezó con una rama de la enredadera que crecía extendiéndose por el suelo, enrollándose en la balaustrada que impedía el descenso, la larga balaustrada…

-¡Aght¡-cuando alzó la vista estaba frente a él. Sólo frente a él.

-¡MURAKI¡

-Mmhhh… llegaste 23 segundos tarde…-dijo su fría voz, mientras sus ojos consultaban su reloj de pulsera.

-¡NO¡ ¡Tú maldito…

-Te advertí… "Ni un segundo más… ni un segundo menos…"… pero bien… como veo que te esforzaste un poco…-Hisoka sintió resbalar sangre desde su ceja hasta su barbilla y varias gotas mas en sus labios. Su corazón comenzó a latir profusamente, desquiciado gracias a los avernos que había sufrido todos aquellos días.

Muraki giró su cabeza a la derecha, se encaminó detrás de las ramas que espesas ocultaban gran parte de la larga balaustre, y de ahí extrajo un cuerpo tirando del brazo, y débil se encaminó a su lado, dejándose resbalar una y otra vez como una marioneta que poco idónea sería para ningún hombre poco hábil. Hisoka vio con horror el cuerpo de su primo, balanceante, inanimado, como un cadáver; Muraki le levantó el rostro con violencia, Hisoka casi hubiera jurado que había roto su cuello, pero no fue así.-corazón…observa, abre bien tus ojos.-la evidente ternura fingida con la que se permitía hablar Muraki, no llenaba mas que de rabia todo espacio en el alma de Hisoka.

Hijiri abrió los ojos con evidente dolor, los cuales estaban rojizos, flanqueados por unas lágrimas que apenas hacía algunos segundos habían dejado de surgir… y volvieron a hacerlo, resbalando lentamente por sus mejillas, derramando la agonía y el desespero.

Pero Hisoka no lo estaba mirando...

No podía mirarlo a los ojos, sus miembros estaban estáticos y su mente recibía mensajes asesinos, su remitente se encontraba justo frente a él, a lado de Hijiri.

//…Sabes que no debes intentar nada, será imposible, porque VOY A MATARLE… // -sus puños se cerraron con fuerza estrujando su propia piel con violencia; con solo observar a su primo ahora no sería suficiente, ¿Pero que intentar?, ¿Cómo poder con ese demonio y rescatar a Hijiri?... el maldito le había debilitado hasta tal punto que él tampoco tenía fuerzas para andar, mucho menos para intentar huir.

-¿Pero qué hacen?... tanto esperar este instante y parece que no les da gusto verse…-dijo Muraki con voz suave e irónica.

// Te acercas más y le rompo el cuello//-volvió a escuchar dentro de su cabeza, la fría voz de Muraki.

- bastardo…

-Lo ves Hiji querido, te lo dije, tu primo no quiere verte, mira como te habla.-Le susurró Muraki a Hijiri, pero Hisoka logró escucharlo.

-Sabes que no lo dije por él, Maldito, te pudrirás en el infierno¡¡¡ ¿Qué le haz hecho?¡¡-exclamó Hisoka.

Hijiri pareció reaccionar ante la presencia de su primo cuando este subió el tono de su voz.

-..soka.

Hijiri subió el brazo pesadamente y lo agitó lento en el aire como si intentara tantear algo. La mano de Muraki se cerró lentamente en torno al cuello de Hijiri, obligando a Hisoka a retroceder.

-esto no es normal, ¡NO ES NORMAL¡ ¡Lo tienes drogado¡

-bueno, ahí ya no fue cosa mía, yo solo cumplí con mostrártelo. ¿Ya lo viste Hijiri?.-Con su otra mano Muraki tomó la barbilla de Hijiri y tiró de ella tan fuerte que parecía que le arrancaría la cabeza, esto enfureció más a Hisoka.

-¡BASTAAAAAAAAAAAAAAA¡

-¡HISOKA¡-justo detrás de él, apareció el profesor Tsuzuki, pasmado ante tal escena, observó al mallugado Hisoka, sangrante como un cristo antes de entregarse a los brazos de la muerte.

-¿Pero qué…-intentó hablar Tsuzuki, cuando reparó en la presencia de otro hombre y otro chico, enseguida poso su mirada se asombro sobre ellos.-¡¡¿Qué está ocurriendo aquí?¡¡

Hisoka también miró la escena, Muraki tenía el rostro contraído en una mueca indescriptible, casi con la locura amenazante pintaba sobre las mejillas y los ojos mas desorbitados que de costumbre; éste soltó a Hijiri, dejándolo caer al suelo como una débil muñeca. Y se quedó quieto como estatua. Llevase las manos a los labios, y tembló en un espasmo dando pasos hacia atrás, hasta que chocó contra la balaustrada.

-… e…niel…-suspiró contemplando al profesor de Hisoka de una forma estremecedora y acosante, Tsuzuki parecía asustado por aquel hombre de aspecto sombrío y lúgubre, como un cadáver, también pálido de coral y de facciones rígidas. Tras decir el nombre al aire, y poco entendible su mueca de asombro se borró y comenzó a reírse de forma atronadora. Los presentes seguían en silencio. Hisoka no sabía si podría correr hacia Hijiri en esos instantes.

-¡nunca, nunca creí que sería de esta forma y en este momento que tu te presentarías ante mí nuevamente… JAJAJA¡¡-dijo Muraki, sin dejar de retar a un confundido Tsuzuki con la mirada; éste se limitó a observarlo como si fuera un insecto asqueroso que le hubiese picado en el cuerpo, regalándole su ponzoña.-…si, quisiera comprender porqué lo haz hecho… sabía que no habías muerto…

-¿Quién demonios es usted?, ¿De qué está hablando?¡responda¡

-¿Te ha dado amnesia tras estos siglos?; No puedo creer que mi encanto te desconcierte, que haya cambiado tanto que no puedas reconocerme, Y yo, que a cambio te he reconocido tan solo mirarte un segundo, tras lo tanto que te he anhelado encontrar, y tu encanto es casi el mismo, quizá mucho mejor… mi amado Deniel…

Tsuzuki pareció hacer caso omiso a aquellas palabras que para él no tenían ningún sentido, y dio algunos pasos adelante, y decidido por fin se abalanzó hacia el cuerpo tumbado de Hijiri.

- ¡Por Dios¡ -exclamó Tsuzuki al mirar el rostro del chiquillo. Pero no pudo levantarlo del suelo porque vio su muñeca derecha apresada por las manos de aquel hombre desconocido, frío y fuerte.

-¡suélteme¡

-¡¡Más bien te ataré¡¡ ¡Te llevaré conmigo y discutiremos tu huída¡ ¡Te he añorado tanto¡

-¡¡Soltadme¡¡

Muraki se quedó estático y le soltó de pronto, como si soltara algo asqueroso.

-¡tu no… no eres…

.¡NO¡ ¡NO SOY ESE DEL QUE HABLA¡-exclamó Tsuzuki, aliviado. Hisoka ya se había acercado lo suficiente pero aun sin tener el coraje de acercarse mucho más a la escena.

-¡Tú y él… son… ¡no puede ser¡ ¡eres un humano común y corriente¡

- Así es…-defendió Tsuzuki, intentando levantarse del suelo.-y por favor ¡ deje en paz a estos chicos¡ ¡Más profesores ya vienen en camino¡ ¡Llamarán a la policía¡

Muraki pareció no escucharlo, lo observaba profundamente, Tsuzuki trataba de cubrirse en rostro con las manos por si intentaba golpearle.

-¡¿Ha escuchado?¡-exclamó fuertemente al no obtener respuesta.

.-je- Muraki se lamió los labios y detuvo la ondulante danza de la capa que colgaba de sus hombros, en su espalda, estrujó la tela en su puño, la miró y luego a Tsuzuki. -¿Cómo lo has hecho?, ¿magia antigua?, ¿Pacto con brujas ancestrales?...

-AAAAAAAAAAAAAAAAAAGGGGGGGGGHHHHHHHHH¡¡¡¡¡¡¡¡

La fuerza vampírica contrajo el cuerpo del chico de ojos color esmeralda que aún se encontraba de pié. Parecía un ángel sudoroso tras los usufructos de vida dolorosa tras una guerra acreciente poco antes, en los mismos brazos del arrebolado de ira, el demonio acechante y blanco.

-¿Qué intentabas hacer, muchacho?, ¡Qué poca falta de inteligencia¡…

-¡Suelte a Hisoka¡ ¡O se va arrepentir¡

Ocurrieron terribles segundos de un silencio embriagado solo de agitadas respiraciones, la compasión no tocaría jamás la piel del asesino y el cuerpo de Tsuzuki se despojaba, dejando al alma al descubierto. Era un humano sí… pero Deniel debía estar ahí.

-Asato… Tsuzuki…-La mente le había sido abierta sin que el poseedor de ella diera su consentimiento, no quedaba duda; y las pupilas de este se dilataron al escuchar el susurro de su propio nombre.

Hisoka ya no forcejeaba, sus mirar se había detenido en la expresión de su profesor, lo sentía, un escalofrío tras otro, aquel asesino irradiaba odio, pesadumbre, desesperación, ira y de nuevo odio… una estaca tras otra le eran enterradas en la piel al delicado oji verde cual una tortura de muerte… Pero su profesor seguía sin apartar sus ojos del asesino y éste le regalo un ultimo despojo de emoción antes de arrojarlo al suelo con violencia; un sabor amargo y envenenado de dudas y locura… también había algo de pasión… y una pequeña pizca de algo totalmente opuesto a lo antes sentido, que desbordaba como una última gota tras una larga eternidad de resguardo en lo profundo del corazón de una bestia vampiro, de un asesino.

-// eso era…¿a..//

Cayó directo sobre el cuerpo de Hijiri mas su cabeza dio mas allá, sobre el frío suelo de piedra y mas allá todavía a una marea de niebla gris.

SsSsSsSsSsS

Cuando del sueño regresó tras sus párpados una luz le molestaba y lo obligó a abrir los ojos, esa persistente luz le anunciaba que el sol se encontraba descendiendo abrumador tras su largo descanso del otro lado del mundo, alumbrando de nuevo, llamándole a una nueva aventura.

Se encontraba en una habitación de hospital, y cuando intentó taparse la cara notó que le dolía el brazo, y segundos después dolores dormidos despertaron también, anunciándole que todo su cuerpo le dolía. Un túmulo de sensaciones comprimidas en su pecho lo obligaron a incorporarse, exclamó un nombre, intentó levantarse pero una mano extraña lo empujó de nueva a la cama. Estaba agitado, se sentía abrumadoramente débil.

-Quédate quieto joven Kurosaki. La persona que acabas de mencionar ha perdido mucha sangre y por ello hicimos una transfusión hace unas horas, tú también estás débil. Debes descansar aquí.

-¡No¡… yo debo… yo debo-intento incorporarse de nuevo pero el médico apagó sus esfuerzos.- ¡quiero verlo¡

-Él está delicado, no podrás verlo todavía. Necesito que tu estés bien. Tu sangre le ayudará.

-¿mi sangre?

-te lo acabo de decir, es realmente un gran alivio para alguien en el estado en el que él llegó, tener a alguien de su mismo tipo sanguíneo justo a lado, tu hermano te va a estar agradecido.

Él medico se alejó de la cama tras un delicado apretón en la mano de Hisoka, salió casi en silencio de la habitación y aprisionó la soledad del interior nuevamente. Hisoka, mientras tanto, estaba frío, sus frágiles venas se recocían en su interior, acallando un emergente grito de dolor y frustración.

-//-te lo acabo de decir, es realmente un gran alivio para alguien en el estado en el que él llegó, tener a alguien de su mismo tipo sanguíneo justo a lado….

… tu hermano te va a estar agradecido//-

SSSSssssssssSSSS

¡En horabuena¡

Mil disculpas por la tremenda espera. La verdad es que no me decidía a continuar; no se que tenga que ver, pero tras unas horas viendo la trilogía de una historia de Tolkien, me dije a mi misma, ¡termina lo que inicias¡.(cosa que no aplicaré en TVA por supuesto ja).

Arashi Nobutada, gracias por tus incondicionable apoyo, gracias por tus porras y por decirme que te gusta como escribo. Y sobre tu deseo… creeme que nadie mas que yo desearía que algo así acurriera, siempre hay esperanza.

Azteca Guerrera, Aroa Nehring, Ryubbi-chan gracias por sus reviews y apoyo también.

¡dejenme review¡ nada les cuesta, además así me inspirarán más a continuar.