Al fin el siguiente capitulo… YuY U
Sorry, I´m so sorry... I know that I´m late X.o
La sangre recorría fervientemente su cabeza hirviendo. La adrenalina había sido liberada por todo su torrente sanguíneo; el corazón le latía zumbante en el pecho casi directo a explotar, latiendo cada vez más fuerte, más fuerte y más intenso. Estaba a punto de vengar la muerte de su familia reclamando la cabeza de su declarado némesis, el asesino tan esperado por ver, uno de los que habían sido enviados a destruirlos por competo hasta exterminar en su totalidad el legado de cazadores de fantasmas del que provenía, matando más a la leyenda que había muerto al decaer e ir desapareciendo la creencia de lo sobrenatural. Cumpliendo con su objetivo: acabar con todos los miembros de la familia… aunque Skulker no había sido más que un enviado de Plasmius, pero esto lo entendería hasta un tiempo después de lo que estaba aconteciendo.
Tragedia Espectral
Skulker apuntaba al corazón de Danny sabiendo que si la flecha de su ballesta llegaba tan solo tocarlo sería su fin. Desde que comenzó su movimiento bajo las ordenes del rey auto impuesto sometido por su poder espectral, había portado la tarea de atrapar y eliminar a sus presas tanto humanos, congéneres o seres místicos, daba lo mismo, siempre y cuando cumpliera con su encomienda. Así que copiando las técnicas y estrategias de los más famosos cazadores de brujas, fantasmas y demonios, Skulker baño sus flechas con aceite de rosas del carmín, pero no de rosas comunes, pues estas eran especificas al poseer un veneno único, sustancia letal capaz de matar lentamente a cualquier espectro absorbiendo su energía poco a poco, drenando la fuerza de su espíritu en medio de un letargo terrible y doloroso en medio de un calmado y tormentoso sufrimiento de agonía. Su orgullo había sido afectado al enterarse que una de sus presas se le había escapado y buscaba levantarse en su contra y también en contra de su rey, mismo gobernante al que quería derrocar, pero que por el momento obedecía infiltrado, así que estando en tal posición quería destrozar al chico.
Capítulo nueve: Violeta
-Así que fuiste tu el que trato de detenerme después de matarlos…- recordó la noche en que fue a cumplir el encargo que le había mandado el recién coronado rey, antiguo consejero de los monarcas antes de dar su fortuito golpe de estado para obtener la corona. La misión era de complicada, pero no en el aspecto físico, ya que para el no era otra cosa más que una serie de asesinatos más; sabía que eran cazadores de fantasmas y podían estar esperando un ataque o aparición de algún espectro en cualquier momento, por eso ataco cuando estaban cenando, con la guardia baja al pasar un tiempo de calidad con su familia… -…eso explica la brisa fría que recorrió mi piel… fallaste al tratar de detenerme una vez muerto- hizo resentir a Danny, le hablaba fijando con su vista el punto preciso al que debía adentrar la flecha en su cuerpo, su gabardina negra y sombrero cazador inspiraban aires de respeto, pero con su azul e inerte piel despertaba temor, más al estar mirándolo con tal odio. Mofándose de Danny seguía aumentando la reacción de la poca gente que aún huía… -Tal parece que nuevamente vas a fallar en tu intento fantasma…-
Esas palabras fueron suficientes para culminar la ira de Danny.
-Eso es lo que tu crees…- murmuro ocultando su cara tras su cabello claro con sobriedad, lo que le había dicho lo hizo recordar pedazos de lo que tuvo en vida, su familia, Tucker, Valerie… su odio no podía estar en limites tan altos –Te voy a demostrar lo equivocado que estas…- cambio su semblante mostrando su increíble poder sobrenatural en aumento al haber empezado a iluminarse sus pupilas fosforescentes.
Por un segundo Skulker sintió que un escalofrío recorría su espalda al mirar aquellos ojos llenos de odio y sed de venganza, sus deseos enfermos de matar y destruir se veían ínfimos comprados con el odio de Danny. Aún así no se pudo contener, tenía órdenes irrefutables de exterminarlo, y el asunto ahora era personal, pues nadie se le escaba a Skulker. Así que disparó.
Fue inmensa su sorpresa al percatarse de que aquel chico que había calificado de débil e inútil, acababa de sujetar aquella flecha envenenada con su mano sin ninguna dificultad, no le había importado en absoluto la velocidad, solo un guerrero era capaz de tales actos, por lo que ese chico hubiera podido hacerlo parecía ser una señal, pero ¿de que?
Con todo y la impresión no dejaría que lo intimidara, tenía más flechas, si esa no había dado a la primera las siguientes debían llegar a su objetivo, por lo que se dedico a seguir disparando después de lanzarle una mirada furtiva respondida solo con más rencor.
Sam miraba la escena algo preocupada, había algo que no estaba bien. Acababa de ver que su amigo contaba con más habilidades de las que creía y que sus sentimientos lo movían mucho junto con su fuerza de voluntad; pero esa confianza en Skulker, esa perseverancia en querer destruirlo con tanta seguridad a pesar de haber fallado a la primera siendo que se sentía el mejor de todos le era preocupante. Tenía que haber algo más…Y entonces ese recuerdo apareció de la nada…
-No…-
-No eres nada de lo que tu maestra fue. Sus enseñanzas y magia fueron despreciables al atentar contra nosotras protegiendo a los débiles humanos, pero tu, tu eres peor que bazofia, ni siquiera puedes valerte por ti misma- rió Ember mirando a Sam por encima del hombro mientras le daba la espalda y caminaba lejos, hacía poco que la maestra de Sam había muerto y esta trató de detener a Ember de una buena vez por todas a la primera oportunidad que vio, pero falló - ¿Crees que solo con tu intuición y apenas desarrollados poderes vas a poder detenerme?- soltó como sarcasmo, pero completamente seria.
-El…- miraba en el pasado, esa sombra bajando al lado de la líder de las hadas de guerra, ese sombrero cazador, las botas, el color inhumano de piel… su aliado, su acompañante, su amante…
-Skulker…- lo llamó la de cabellos en llamas.
-¡Los dos están juntos!- se percató de inmediato –Esto no puede ser… Ember lo tenía todo planeado, por eso trajo a Skulker aquí, para asegurarse de que Tucker y el nos impidieran detenerla, sabe que este es el año del Octavo Hueso, cualquier criatura sobrenatural maligna o maldita tiene las posibilidades de desarrollar más sus habilidades…- dirigió su mirada a su amigo –Por eso Danny se ha vuelto así de poderoso tan abruptamente, las hadas de guerra se volverán la raza mas fuerte si terminan su ritual hoy… pero…- fijo sus ojos violetas en el espectro al que le había brindado su amistad hasta hacía poco tiempo, conociendo a la perfección que lo único que lo movía era el deseo de venganza no podría intervenir en su pelea con Skulker, no se lo perdonaría si lo hacia… ¿Qué se suponía que tenía que hacer entonces? ¿Sentarse a ver como pasan las cosas sin intervenir en nada o hacer algo?...
¿Cuál era la respuesta indicada?
-Muere- dictamino disparando desesperadamente todas sus flechas sobre un enfurecido fantasma de cabello plata, pero ágil y sorprendentemente rápido esquivó una a una de las envenenadas flechas del guerrero cazador girando sobre si mismo en un salto hacia atrás repitiéndolo constantemente.
-No te será tan fácil esta vez- le aseguró Danny mientras sentía como de sus manos nuevamente se desprendía aquella energía fantasmagórica con más potencia, de nuevo estaba ese ardor en sus ojos… Skulker sonrió por esto.
-No te creas tanto niño- dejo su ballesta a un lado, colgándosela en la espalda para después desenvainar la espada que traía en la parte de atrás de la gabardina, conduciendo por ella la misma energía espectral que Danny pero esta vez de color azul. Por un momento esto resulto alarmante para Danny, la ventaja que creía tener no existía en realidad…
-Maldición…- murmuro algo desalentado de su nueva habilidad, pero sin dejar a un lado sus ganas enceguecedoras de pelear con el.
-¿Qué? ¿Sorprendido? Pero si no eres más que un mocoso, ¿de verdad crees que me vas a ganar a mi, Skulker, el cazador más temido en el continente? No seas iluso- apuntó con su espada empuñándola con destreza –Ataca si aún tienes deseos de acabar cortado en dos- bajo al piso retándolo aún más, quería que pelearan sin ventajas en el aire, pero Danny no se iba a dejar intimidar por nada del mundo.
La fuerza de Danny no era lo suficiente para enfrentar la espada de Skulker, puños contra metal nunca ganarían en las condiciones en las que estaba, pero cada vez que Sam intentaba intervenir Danny le gritaba que se alejara, siempre recalcando que esa era su pelea y no debía meterse, aún cuando la pelinegra estuviera consumiéndose por dentro al no poder ayudar a su amigo solo por su necedad.
-¡Danny, por favor!-
-¡Tu no te metas! ¡Esto no te involucra a ti!- retenía el filo de la espada de su enemigo con las palmas de sus manos estando en el piso a punto de encontrar su fin a causa de un descuido anterior.
-Tu novia tiene razón, deberías escucharla y darte por muerto- sonaba entre burlón y entretenido el otro sabiendo que tenía a su oponente justo donde quería. Este ni siquiera se preocupaba por negar lo que le había dicho, solo quería recuperarse para darle una paliza a Skulker sin piedad, pero cada vez estaba más cerca el filoso metal de su piel, estaba resistiendo con muchas fuerza, pero finalmente alcanzó a penetrar su carne provocándole un dolor inimaginable… la espada también había sido cubierta con el veneno de las flechas…
-¡Danny!- escuchó la voz de Sam gritar nuevamente, acababa de ser atravesado por Skulker, y a pesar del dolor una extraña paz había llegado a el, probablemente por el veneno, pero lo hizo ver algo más cuando volteo a ver Sam, algo que no había visto en ella antes, acaso eran… ¿lágrimas?, si, estaba llorando por su causa... y por necio no le había dejado involucrarse. Solo recordaba haberse sentido así al ver alguien llorando por el, y esa había sido Valerie… el gesto de preocupación, señas de abatimiento, tristeza en su rostro, impotencia, esa imagen tan penetrante, en el tiempo en que la conocía no la había visto vulnerable… y débil, desapareciendo poco a poco sus fuerzas, comenzó a sentir y recordar la culpa de lo que había ignorado…
-¡Tenemos que detener a Ember!-
-¿Qué? ¿Por qué?- renegó al escucharla, a penas se habían salvado del ataque de todas las hadas de guerra juntas y ella ya quería ir tras la líder, si de por si una era un problema toda una cuadrilla de ellas lo sería en extremo peor.
-Ese va a ser el sacrificio de esta noche- señalo a la niña que había secuestraron, esa era la fecha en que Ember y las demás hadas de guerra matarían a un infante, y esa víctima inocente era Dani… por supuesto que iría tras ella junto con Sam, pero antes de al menos poder reaccionar a esto y responderle a la ojilavanda, un aullido no muy lejano acompañado por la caída de otra presa lo hizo concentrar su mente hacia otra dirección.
-Tucker…- visualizo a su amigo en la mente… convertido en aquella bestia…
-¡Raquette!- escuchó la voz de Sam en la lejanía trayéndolo a la realidad, justo a tiempo para ver como Skulker volaba por los aires a cusa del hechizo que la hechicera le había lanzado, y el que la trataba de bruja por su oscuro aspecto. A tales alturas no dejaría que Danny siguiera evitándole pelear, no tomaría su lugar, solo estaría a su lado en el combate también –Danny…- se arrodillo a su lado viendo la herida que lo había atravesado en el lado izquierdo del pecho, alejado del corazón y sin ser el hombro aún.
-Te dije que no te metieras en esto…- dijo con pocas fuerzas, sentía pesados los párpados y su voz disminuída.
A la distancia, un recientemente escondido hombre lobo cerca de la gran capa del circo, observaba tratando de entender por que la voz de ese chico le parecía tan familiar. Si, aún en ese estado bestia conservaba algo de conciencia que su instinto no había corrompido.
-Haz cometido un gran error niña- se levanto Skulker con aires impuros de revancha regresando de nuevo a usar su ballesta, el que una simple bruja le diera batalla no era algo que toleraba, no lo estaba tomando nada bien.
-Sam…- la miro Danny con su miedo por ella oculto por el dolor de su herida, el veneno estaba haciendo lo suyo… -Vete de aquí…- pronunció débil. Sam, lo escucho, pero no quiso obedecer.
-No- negó -no me iré sin ti- le aviso al tiempo que regresaba con el tomando delicadamente su rostro entre sus manos –Prometí que te ayudaría, no voy a abandonarte ahora- le dirigió una mirada segura, sin duda alguna. No lo iba a dejar dijera lo que dijera. Para Danny el verla en esa postura inamovible le provocó una leve sonrisa a pesar de su dolor y debilidad, pues no se sentía solo…
No supo por que, pero de cierta forma el rose de la piel de Sam le proporcionaba esperanza… aún cuando parecía que todo fuere a acabar en pocos instantes…
-Es una escena bastante romántica la que tenemos aquí…- se burló el fantasma cazador después de caminar unos cuantos pasos hacia ellos, el escuchar su voz de nuevo no hacía otra cosa más que fastidiar –Es una lástima que no puedan disfrutarla por mucho tiempo, puesto que los dos encontraran su fin al mismo tiempo… Oigan, no se queden así, es poético- rio –Los dos morirán juntos…- terminó apuntando al corazón de Sam dispuesto a matarla frente a los ojos de Danny, ya que a su parecer eso le daría un toque extra de locura a sus últimas palabras.
Sam alzo su mano nuevamente, en espera de que disparara. No importaba cuanto lo intentara, ella no iba a dejarse derrotar tan fácilmente también, no si controlaba bien sus emociones para contraatacar con su magia…
-Despídete… Danny…- habló por último, señalando la futura perdida para el joven fantasma, pero en ese preciso momento una sombra se desplazó de regreso rompiendo la tela de la carpa, gruñendo y haciéndose paso hacia Skulker con una velocidad tal que alcanzó a derribar al cazador justo después de que disparara. Sam se quedó estupefacta por esto, pero logro destruir la flecha con un hechizo justo para ver como Tucker, aquel hombre lobo que hacían lejos según sus mentes y criterios, en realidad permaneció en las cercanías todo el tiempo, y ahora estaba atacando a Skulker, casi brindando una mano amiga al estar en problemas. Tucker supo reconocer los rasgos y la voz de Danny. En definitiva Sam no pudo dejar escapar una sonrisa por su aparición.
-Tucker- lo miro desde el suelo su amigo.
-No hay tiempo- interrumpió la hechicera tomando a Danny y poniéndose de pie, cruzando su brazo por sus hombros para que por lo menos pudiera pararse, aún si el propio aire al respirar lo estaba sofocando. Cuando Sam volteo a ver a la criatura que entretenía a Skulker haciendo tiempo para que escaparan, pudo notar en sus ojos transformados un destello de inocencia mezclado con algo de pena, como si un mal recuerdo le hubiera llegado por parte de su lado humano. Le hubiera gustado tratar de descifrarlo, pero no había tiempo para eso, por lo que, algo torpe, pero seguro, se llevó a Danny de ahí.
-Gracias…- alcanzó a decir cuando miro por última vez a Tucker antes de salir de la carpa.
*8*8*8*
Calcinantes, así se pueden describir sus lágrimas al tocar el suelo en la tierra húmeda y removida a donde había aterrizado cargada aún por aquella extraña mujer. Nunca en su vida había volado, y ahora que lo había hecho lo hizo presa del miedo, aunque tenía que admitir que por el trayecto algo largo y estremecedor, logro calmarse un poco al bajar la temperatura de su cuerpo. Pero no le duraría nada esa falsa tranquilidad, pues tratándose de Ember todo lo que pueda llegar a tener esperanza no es más que un espejismo inútil para lo que vendría después.
-Su majestad, ¿Por qué venimos volando tan bajo y lento? Pudimos haber llegado desde hace más de un ahora…- se atrevió a quejarse una, la reina solo reacciono lanzándole una daga cerca de la cara haciéndole una leve herida en la mejilla de la cual se deslizaron unas leves pero notables gotas de sangre.
-¿Por que pudimos habernos topado con el hombre lobo y acabar hasta ahí idiota? ¿Qué otra razón puede haber?- tiró molesta a la niña, quien grito al estrellarse con el tronco de un árbol.
Desde donde estaba Dani se podía observar un prado no muy extenso, pero marcado para serlo. En los troncos de los arboles, a una altura promedio arriba de dos metros y medio, colgaban antorchas encendidas con llamas verdes y azules, fuego sobrenatural. Pero lo que más llamaba la atención era el pentagrama formado con sales o algo parecido a la arena que se hallaba dibujado en el piso, justamente en el centro del terreno, en donde en cada intersección de líneas había una copa negra.
–Encadénenla- ordeno Ember –Aún falta tiempo para que la luna este en posición- marcó una línea en el piso con su fina pero filosa espada -En cuanto la luna llegue al tope con esta marca nos encargaremos de ella- la señalo ante las demás mientras dos de sus guerreras y seguidoras de cabellos rojos cerraban en las muñecas de Dani unas pesadas esposas conectadas a una gruesa cadena aferrada al suelo. No estaba inmovilizada, pero no podría escapar por más que lo intentara, sin mencionar lo pesadas que eran esas negras cadenas.
Como había escuchado todo no quito la vista de encima de la marca que puso Ember en el suelo. Estaba en un lugar extraño como prisionera de seres alados extraños, y por alguna razón sentía una gran presión en su corazón, una corazonada al saber que de esa no saldría bien librada. Permanecía sentada, mirando callada con su llanto silente el como la luna ya había avanzado la mitad para llegar hasta la marca que había hecho la mujer que la secuestro. Si bien al conocer algunos cuentos de hadas creía en ellas ahora deseaba no creer, como si con la fuerza de su fe la ayudara a hacer que nada de lo que pasaba estaba ocurriendo en realidad.
Tales pensamientos la hicieron querer morir en ese momento, por lo que dio rienda suelta a su llanto, se sentía totalmente desprotegida, ya no le importaba que la escucharan, tenía miedo y no lo iba a negar ni ocultar más. Si tan solo Freakshow y Lydia estuvieran hay, pero ni siquiera sabía aún continuaban con vida, y ese pensamiento la hizo destrozarse más por lo que lloro de peor manera. Fue en esos momentos de debilidad que notó que un su brazo había algo dibujado, enramado u ondas, pero marcado en negro sobre su piel, proviniendo directamente de la marca con forma de un violeta.
Viendo cerca una luz que la distrajo, Dani se puso de pie para ver de que se trataba, y a lo lejos, prestando más atención a los terrenos del prado, pudo ver que en frente de ella, del otro extremo, las hadas de guerra preparaban hilos de seda enredados en los arboles. Así fue como pudo escuchar una conversación cercana de peligrosa importancia y significado, sobre todo por el símbolo que representaba para la pequeña niña.
-La raza humana siempre querrá dinero y placer para subsistir con sus bajos instintos, de verdad que no comprendo por que Freakshow rechazó la recompensa que Ember le ofreció por la niña- hablaba una hada de ropas negras con otra de otro color,
-Culpa, recuerda que dos de nosotras trabajaban antes con el en el circo hasta que descubrieron que eran hadas de guerra y se unieron al clan, el único que queda en todo el mundo, por eso Ember creía que lo tenía de su lado y si aceptó, pero como vimos cuando fuimos por ella, sentía remordimientos por haberla vendido, no por nada le devolvió a su majestad la riqueza que le había dado traicionando a su palabra-
-Si, no es más que un hipócrita, venderla y luego arrepentirse… pero que tipo resulto ser…- negó con la cabeza antes de atender a como las llamaban para seguir con los preparativos.
-Tranquila Jade, ya vamos, aún falta para que sea hora de desangrar a la mocosa…- rio malvadamente junto con las otras. Dani se quedó helada al escucharlas, desensibilizadas y comentando sobre lo que no sabía de Freakshow. En su corazón solo cabían dos sentimientos punzantes: traición y miedo…
El DannyxSam se dejara notar más adelante, ahora lo primordial es Dani. Nada más pasa este semestre y me dedico a la continuación. Espero ahora si tener tiempo para seguirle, al igual que inspiración…
Bueno, antes de acabar este fic (que todavía falta) tengo que poner una cosa sobre la mesa: mi segunda pasión aparte de escribir es dibujar, así que si para el próximo año puedo acceder a una paleta para hacer dibujos digitales, abriré mi cuenta en dA para publicar tanto en español como en ingles un comic que pienso hacer de el. XD
No se ustedes, pero yo creo que Butch Hartman podía hacer más larga la historia de Danny Phantom, claro, aunque la mía tendra cosas propias, lo cierto es que no dibujo tan mal, así que espero tener dinero para comprarla y emprender el proyecto.
Bueno, me despido.
ViXeN
