Hola amigos míos, aquí les traigo un cap mas de esta historia que tanto les gusta XD, espero lo disfruten tanto como yo. Por ahora eso sería todo lo que tengo que decirles, ya sin más los dejo leer tranquilos.

Mi paraíso deseado.

Arco 1: La búsqueda.

Capitulo 7: Encuentro con el destino.

"Luz y oscuridad. Pueden ser dos caras de una moneda, pero la realidad es que la luz puede morir por la oscuridad, y la oscuridad perece ante la luz. Ellas son tan diferentes… pero a la vez tan similares, algunos que ven la luz puedes caer en la oscuridad, pero aquellos que ven en la oscuridad encuentran la luz. Algunos que viven en las sombras pueden salvarse al purificarse con el calor de la esperanza, pero otros ya tienes su destino marcado de vivir en las tiniebla por toda la eternidad.

La luz acoge a los desamparados, los arrepentidos, los que buscan la paz y sabiduría, las almas puras, los honestos, los justos, los samaritanos, los que creen en la vida después de la muerte, los de sean puros de corazón. Esos son los que se merecen vivir en la luz

La oscuridad tortura y corrompe, a los blasfemos, los mentirosos, los corruptos, los malagradecidos, los pedófilos, los lujuriosos, asesinos, charlatanes, enfermos por el poder y las riquezas, almas tan podridas por creencias de superioridad, que hacen que otros se aprovechen de los débiles y los pobres. Esos son los que merecen vivir en las sombras y marchitarse hasta el fin de la existencia.

Eso es lo que tienen la luz y la oscuridad… alos que van hacia la luz, encuentran la paz, la amistad, pero sobretodo, lo más hermoso que existe en el universo. El amor.

Los que siguen a la oscuridad, solo obtendrán miedo, pesadillas, odio, soledad, vacío, y finalmente, el castigo más horrible que hay. La culpa.

Es por eso que dejo este mensaje… a todos aquellos que ven la luz, enfrenten a la oscuridad, salven las almas que todavía albergan la esperanza de encontrar la felicidad, destruyan todo rastro de maldad, y caminen. Vallan a donde la luz los guía, y encuentren lo que esta les prometió darles el día que la vieron por primera vez. La vida.

Sí no pueden encontrar la luz en su camino, no tengan miedo… yo estaré allí siempre con ustedes, les ayudaré, los protegeré, y los cuidaré, con toda la luz de mi corazón. La luz de su madre… Horakthy".

Narración 3ra persona.

Twilight junto con Carlos y las chicas, habían llegado a Canterlot, pero lo que vieron los sorprendió. Las calles de la ciudad eran zonas de guerra, la guardia tanto diurna como la nocturna, y los Wonderbolts desde los cielos, intentaban contener a unas criaturas de aspecto escalofriante, eran una especie de reptiles de color negro casi en su totalidad ya que algunos tenían algunas de color rojo en varias partes, su tamaño sería casi igual al de un poni, claro la única diferencia era un su estatura, y finalmente sus ojos rojos sedientos de sangre.

Todos los civiles eran evacuados hacía el castillo, pero otros lamentablemente eran atrapados por esas criaturas y luego… eran escenas sumamente grotescas las que se veían.

- Oh por Celestia… esto es horrible – decía Rarity horrorizada.

- ¿Qué tipo de criaturas son esas Twilight? – pregunto Rainbow, mirando desafiante a los dragones.

- Según veo su anatomía, creo que son… dragones – dice Twilight algo insegura, ya que jamás había visto ese tipo de dragones antes.

- ¿Dragones?/ ¡Dragones! – las chicas preguntaron confundidas, pero la que grito fue Fluttershy, debido a su miedo por los grandes reptiles.

- ¿Estas segura es eso terroncito? Estos no se parecen en nada a los dragones que conocemos – dice Applejack dando un punto válido.

- La verdad no lo sé, jamás he visto a esta especie de dragones antes, y menos leído sobre ellos – dice la alicornio seriamente, esta vez su conocimiento era muy limitado para poder pensar en un plan.

Todas estaban algo nerviosas por la situación, pero el único que no decía nada era Carlos, el cual miraba de forma analítica a las bestias invasoras.

(¿Tú qué opinas de esto Slyfer?) – Carlos preguntó a su bestia interna, como buscando su guía.

[Estas criaturas son 100% salvajes, y no tienen rastros de consciencia o inteligencia, al parecer se guían por sus instintos primitivos, y no solo eso… al parecer ciento una presencia igual que estas, pero un poco más fuerte. Creo que debe de ser el líder y el que los controla] – dice el dragón celestial de manera analítica.

(¿Un líder? Mmmm… tal vez si las chicas y yo lo encontramos y lo detenemos, entonces podremos hacer que todo esto termine, ¿cierto?) – dice el humano con una sonrisa.

[Exactamente, si derrotan a su líder antes, podrán ahuyentarlos de este lugar] – explicó el dragón de manera seria.

- Muy bien chicos, este es el plan; ayudaremos a cuanto poni podamos, y los dirigiremos al castillo, allí estarán a salvo. Applejack, Rainbow, vallan al este de la ciudad, si pueden también apoyen a los guardias y a los Wonderbolts respectivamente, ¿entendido? – le dice Twilight a sus amigas vaquera y voladora.

- Cuenta con ello dulzura – dice Applejack con una sonrisa confiada.

- ¡Oh si, vamos a patear traseros de dragones! – dice la pegaso multicolor con mucho entusiasmo.

- Bien, Rarity, tu vendrás conmigo al castillo de las princesas, en el camino también ayudaremos a los ponis que podamos. – continuó la alicornio con el plan, y su amiga asiente.

- Y por ultimo; Carlos… ve con Pinkie pie y Fluttershy hacia el oeste, y ayuden a los civiles a llegar al castillo, ¿entendido? – dice Twilight con seriedad.

- Oki doki loki… - dijo pinkie muy animada.

- está bien, nos reuniremos en el castillo, y cuídense ¿ok? – dice Carlos mirando a todos, y ellas asienten.

- ammm… y-yo… yo no… - Fluttershy intentaba decir algo, pero sus nervios y el miedo no le permitían hablar, Carlos al notar eso se acerca a ella y le da un abrazo, cosa que sorprendió tanto a la pegaso, como al resto.

- Tranquila Fluttershy, se que debes estar asustada, y si sirve de consuelo, yo también tengo algo de miedo. Pero debemos concentrarnos en ayudar a los ponis inocentes, así que tienes que estar alerta, ¿ok? – dice el chico de manera suave, intentando calmar a su amiga pegaso.

- P-pero yo… - Fluttershy seguía estando muy insegura, pero el humano le acaricia su cabeza con suavidad, mientras le dedica una sonrisa.

- No te preocupes Fluttershy, yo te protegeré de esos monstruos, así que quédate cerca de mí en todo momento y te prometo que nada te va a lastimar, ¿de acuerdo? – dice Carlos mirando a los ojos a Fluttershy, esta al escuchar lo que dijo se sonroja un poco, y asiente tímidamente con una pequeña sonrisa.

- Muy bien ya todo está listo, entonces dispérsense y ayuden a todos los demás – dice Twilight con voz de mando.

- ¡Entendido! – dijeron todos al unísono.

Dicho eso, todos se separaron por sus lados correspondientes, Twilight se tele transportó junco con Rarity al castillo de Celestia, Rainbow Dash y Applejack ayudaban a la guardia y a los Wonderbolts a poner a salvo a los civiles, y el grupo de Carlos con Pinkie pie y Fluttershy, se fueron por otro lado con las mismas intenciones, una vez que cumplieran con lo encomendado, debían reunirse todos con las princesas en el castillo.

POV-Carlos.

Luego de separarnos, Pinkie, Fluttershy y yo nos movíamos con cuidado por las calles y entre los callejones de la ciudad, aunque Pinkie lo hacía de una forma que solo ella hace, ya saben… aparece por allí, luego por allá, y saliendo de lugares que inexplicablemente no podrían contener a un poni en su interior. (°_°U)

Mientras que Fluttershy… bueno, ella se tomo muy enserio el de quedarse cerca de mí, muy cerca de hecho, ya que al estar abrazada de uno de mis brazos… puedo sentir sus prominencias rodear mi brazo… tan firmes… y suaves, que me pone algo nervioso por esto, lástima que la situación no es la indicada ahora.

Luego de unos 15minutos de buscar a sobrevivientes, encontramos un pequeño barrio donde todos estaban atrincherados en sus casas, así que al llegar allí, les dije a las chicas lo que deberíamos hacer.

- Muy bien, Pinkie, Fluttershy les diré lo que haremos ahora – les dije con mirada seria y estas me prestan atención – lo que harán ustedes es ir de puerta en puerta, y sacar a todos de esas casas, luego deben de esconderse por los callejones y traerlos aquí a la entrada, ¿entendido? – les pregunte con mi misma expresión.

- Pero ¿tú que harás Carlitos? ¿No nos ayudaras a ayudar a los demás? – preguntaba Pinkie algo confundida.

- Claro que lo haré Pinkie, pero uno debe de estar vigilando de que esas bestias no anden rondando por aquí, asique me quedaré en la entrada de la calle y les cubriré la espalda las dos, ¿ok? – le dije dando mi idea, no vaya a ser que esos monstruos nos tiendan una emboscada, por eso me encargaré de observar el movimiento del lugar, y si es necesario… distraeré al enemigo para que ellas junto con los civiles huyan.

- P-pero Carlos tu dijiste que… - antes de que Fluttershy continuara, yo le doy un abrazo mientras que acaricio con suavidad su melena, mi acción la tomó por sorpresa.

- Ya sé lo que te dije Fluttershy, pero entiende que muchos ponis inocentes nos necesitan ahora, es por eso que todas te necesitan… yo te necesito, sé que estas asustada por el hecho de que dragones invadan a equestria, pero aun así, mantendré mi palabra de protegerte en todo momento, y que no dejaré que nada te pase. Entonces… ¿podrías hacer esto por mí, por favor? – le pedía de manera suave y con una sonrisa cálida, al separarla del abrazo y mirarla a los ojos, esta se sonrojo como tomate, pero me dedica una sonrisa dulce.

- E-está bien Carlos, ayudaré en lo que pueda… pero… por favor ten cuidado, no quiero que nada malo te pase, por favor prométemelo. – dice Fluttershy mirándome a los ojos con un brillo de preocupación, pero con algo de esperanza.

- Uh, uh, ya sé, ¿Por qué no hacen una pinkie-promesa? Siempre uno debe cumplir con la pinkie-promesa, y que la cumplirá siempre – dice Pinkie saltando muy emocionada, Mmmm… de hecho es una buena idea, además… ya sabía que ella propondría algo como eso.

- Esa es una buena idea, ¿tú qué dices Fluttershy? Estás de acuerdo con ello – le pregunto con una sonrisa.

- ammm… yo… - Fluttershy se puso algo pensativa, pero al ver la gran sonrisa de Pinkie y mi sonrisa, entonces esta sonríe también y asiente con más confianza.

- Con cerrojo o sino arrojo un pastelito a mi ojo – dijimos los dos sellando la promesa, y Pinkie saltaba muy contenta ya que le gustaban mucho las pinkie-promesas.

Después de eso las chicas hicieron lo que les dije, miraba al cielo y por diferentes lugares buscando si había actividad por algún lado, por suerte no lo había, entonces me dispuse a esperar a las chicas en el lugar acordado, pensaba que todo esto saldría bien, en ese momento…

- ¡AAAAAAHHHHHH! ¡AUXILIO, ALGUIEN AYÚDEME! – grito una voz que al parecer era femenina, se oyó cerca de aquí, alguien está en problemas justo ahora, y las chicas ya casi acaban. ¡Mierda! Justo ahora tiene que pasar esto, ¿Qué se supone que deba hacer? Si no atiendo ese grito, podría atraer a más de esas cosas y eso nos pondría en un aprieto, pero si me descuido, Pinkie y Fluttershy podrían estar en riesgo. ¡LA PUTA QUE ME PARIÓ! ¿QUÉ DEBO DE HACER?

[Cálmate compañero, alterarte no te ayudará a resolver esta cuestión, haz lo que creas que pienses que sería lo más indicado] – dice Slyfer de forma sabia.

Tras escuchar lo que me dijo, me puse a pensar, a las chicas no les falta mucho para sacar a los ponis de allí, y si no algo nada, la dueña de esa voz sufrirá un destino muy cruel… creo que ya sé lo que debo de hacer.

Al ver por última vez a las chicas, veo que ya casi terminan, así que mientras que están en lo suyo, iré en una carrera a ayudar a la dueña de esa voz, y la traeré aquí junto con todos. Solo espero que esto funcione.

Ya teniendo pensado lo que iba a hacer, decidí ir a buscar a la dueña de esa voz y salvarla de esas malditas bestias del demonio. Al buscar por los alrededores no hallaba rastros de quien pedía ayuda, hasta que la escuche un poco hacia el este, y fui siguiendo la voz que no estaba tan lejos.

Al pasar más de dos cuadras, por fin encontré a la dueña de la voz, la cual estaba acorralada por una de esas criaturas, al acercarme más, reconocí a la yegua que pedía auxilio.

La poni en cuestión era de piel color blanca, melena color rosa pastel muy claro, era una unicornio, vestía con un vestido color negro, y que las faldas llegaban hasta sus rodillas, escote prominente comparable al de Pinkie, y tenía su CM de unas flor de lis. Se trataba de Fleur dis lee, la poni modelo de Canterlot, o al menos eso es lo que he visto en la serie.

Fleur se encontraba de espaldas contra la pared, mientras que esa bestia dragón se relamía los labios por ver a su presa, la pobre estaba muerta del miedo, y con lágrimas en sus hermosos ojos color amatista, sabiendo que era su fin… pero eso es algo que no voy a permitir.

Narración en tercera persona.

El dragón oscuro veía con ojos depredadores a su siguiente almuerzo, la unicornio blanca estaba paralizada por tener a tan aterrador monstruo frente a ella, sus lágrimas por el miedo resbalaban de sus ojos, su delicada piel tenía varios rasguños, su vestido estaba rasgado en varios lugares, cuando todo esto comenzó, se quedó completamente sola, por el caos se separó de su amigo Fancy Pants, mientras buscaba una forma de llegar al castillo, tuvo la desgracia de ser encontrada por estas criaturas, y ya desde hace un gran rato que ese monstruo la perseguía para volverla su aperitivo, y ahora la pobre e indefensa yegua estaba a merced de las garras de esos malditos lagartos muertos de hambre.

("P-por favor, alguien "sniff", por favor alguien sálveme "sniff", no quiero morir así, aun soy muy joven, y quiero casarme con aquel que ame con todo mi corazón, y tener una hermosa familia, ese es mi muy anhelado sueño. Así que le ruego a Celestia, por favor "sniff" que alguien me ayude, quien sea "sniff") – se decía Fleur en sus pensamientos con mucha tristeza, ya que al parecer no podría cumplir con lo que siempre deseo… tener una vida feliz.

El dragón al ver que la poni se resigno a su destino, entonces este se preparo para lanzarse encima de ella y degustar su carne frágil y deliciosa, pero lo que no se esperaba, era que un ángel protector llegaría en su auxilio.

Entonces el reptil negro se puso en posición para arremeter contra la yegua, la poni al ver que su hora había llegado, entonces cerró los ojos en espera que todo su sufrimiento llegara a su fin. Sin embargo…

Finalmente se abalanzo contra Fleur, está en cuestión dejo caer unas cuantas lágrimas en espera de su destino, pero lo que ocurrió después… fue que algo, o más bien alguien, la aparto del camino del dragón, y que este por la sorpresa no pudiera frenar a tiempo, y se estrello con bruces contra la pared, el pobre reptil quedo con una expresión cómica de un gran chichón en su cabeza, y con los ojos en espiral en señal que quedó, K.O, por el fuerte golpe.

La unicornio blanca estaba todavía con los ojos cerrados, pero por alguna razón sentía que alguien la abrazaba, podía sentir que esos brazos la protegían, y que el desconocido que la esta abrazando transmite un calor muy reconfortante, y que la hacían sentir segura, era como si un ángel de la guarda la hubiera salvado.

Empezó a abrir sus ojos, y lo que pudo distinguir, era la figura de alguien, era parecido a un poni, pero a la vez no lo era, ya que no tenía pelaje en su cuerpo solo exceptuando en su cabeza, cabellera que le llegaba hasta su cuello color negro, de piel algo bronceada, ojos color castaño verdoso, complexión delgada pero con algo de músculos, vestía una camisa de color gris claro, una parte de su camisa era color negro en forma de "V" desde su cuello hasta su pecho, usaba unos jeans de color azul y usaba unos zapatos que van a juego con su camisa con algunos detalles negros, en lo que aparentemente eran sus cascos.

Al aclarar su vista ve a alguien que no es un poni, el cual la mira con algo de preocupación, pero al mirarla a los ojos Fleur quedo enganchada en la mirada del chico, el cual por alguna razón le transmitía una calidez como nunca lo había sentido antes.

- Oye ¿estas bien? ¿No te duele algo o no tienes una grave? – le pregunta el extraño ser, pero ella no respondió, solo se le quedo mirando fijamente a los ojos.

Carlos se quedo confundido por como la yegua lo mira a los ojos, tal vez pensaba que se congelo de la impresión por ver a alguien que no es un poni, o porque lo cree otro monstruo que quiere devorarla también.

- ammm, ¿disculpa… te sientes bien? – volvió a preguntar el humano ya algo incómodo por la mirada de la yegua fija en él, aunque debía de admitir que la unicornio tenía unos preciosos ojos.

- ¿Eh? – la yegua poco a poco empezaba a recuperarse de la impresión, y al ver que el humano la tenia abrazada, esta se sonrojo de la pena, Carlos al notar esto la suelta.

- Hey… reacciona – dice Carlos chasqueando los dedos un par de veces para que la yegua recobrara el sentido, luego de tener a la muerte tan de cerca y que casi la besa con esa forma tan fría de hacerlo.

- ¿Eh? ¿Q-qué pasó? ¿Acaso estoy muerta? – preguntaba algo alterada, y Carlos la calmó.

- Claro que no estás muerta, yo te salve la vida y por muy poco – dice el chico con un suspiro, ya que tuvo que actuar muy rápido para que la yegua no terminará destazada por ese dragón.

- Espera… ¿t-tú… me salvaste? – preguntaba muy sorprendida la unicornio.

- Sí. No podía dejar que te convirtieras en aperitivo de esa lagartija sobre desarrollada – dice Carlos con una sonrisa.

- ammm… dime, cuál es tu nombre, por favor… - dice Fleur queriendo saber el nombre de su salvador.

- Seguro, mi nombre es Carlos Darío es un gusto – dice Carlos con una sonrisa, aunque el nombre deja algo confundida a la poni.

- ¿Carlos? Jijiji… es un nombre muy gracioso – decía Fleur con unas risitas, cosa que Carlos se riera también.

- jejeje, si ya me lo han dicho antes – dijo Carlos algo avergonzado.

- ammm, si no te molesta, ¿te puedo llamar Darío? Es que pienso que ese nombre te iría mejor, ¿está bien así? – pregunta Fleur algo tímida.

Al escuchar eso, Carlos puso una cara algo triste, ya que los únicos que lo llamaban así era su familia, pero no podía enojarse con ella por eso, así que por esta vez haría una excepción.

- De acuerdo, puedes llamarme así, y dime ¿Cómo te puedo llamar a ti? – pregunto el chico, aunque ya supiera su nombre, le parecía divertido hacer que los ponis se presentaran ellos mismos.

- Oh, cierto… me presento, mi nombre es Fleur dis lee, es un gusto conocerte – dice Fleur de forma elegante y educada.

- Es gusto para mí también, señorita Fleur – dice el humano tomando la mano de la unicornio, y dándole un beso en esta en señal de caballerosidad, esto hiso que la yegua se sonrojara por eso.

- ammm, gra… gracias por eso, y si quieres me puedes decir solo Fleur, si gustas – decía la poni con un sonrojo en sus mejillas.

- ok… muy bien Fleur, me encantaría seguir hablando contigo, conocernos más, pero hay que irnos de aquí, estando parados aquí somos blancos fáciles, te seguiré contando de mi mientras regresamos con mis amigas, ya debieron reunir a todos los ponis de este lugar para ir al castillo, ¿te parece? – le dice Carlos con una sonrisa, y esta asiente.

Entonces ambos empiezan a caminar y cuidándose de no encontrarse con ningún otro dragón oscuro por otro lado.

Mientras regresaban con Pinkie pie y Fluttershy, Carlos le contaba a Fleur sobre que él era un humano y que por azares del destino llego a Equestria, cosa que dejaban sorprendida, y la dejaba con mas curiosidad de saber sobre su héroe.

Mientras caminaban, la yegua estaba también un poco nerviosa de que los atacaran otra de esas cosas, por lo que se abrazaba de uno de los brazos de Carlos, haciendo que este se sintiera algo nervioso por el contacto físico con la poni.

- No te preocupes Fleur, mientras estés junto a mí, te protegeré – dice Carlos intentando calmar los nervios de su acompañante.

- P-pero, ¿Qué tal si mas de esas bestias aparecen? No tendríamos salvación – decía Fleur, estrechándose más al brazo del humano.

- Es por eso que si eso pasara, yo los distraigo y tú corres, sin mirar atrás ¿entendido? – dice Carlos seriamente, cosa que hiso que la unicornio abriera los ojos por la sorpresa.

- ¡¿Qué?! P-pero, pero, tú… - dice Fleur con miedo, no quería que su salvador se sacrificara así por ella, aunque debía de admitir que era algo muy valiente de su parte.

- Esta bien… después de todo, ya he sufrido cosas peores antes – dice Carlos con la mirada algo triste al recordar su pasado que aun así le afectaba recordarlo.

Fleur quedo confundida por su reacción, quería preguntarle lo que tenía, pero mejor se abstuvo de preguntar algo muy triste para su salvador. Luego de caminar unos cuantos metros, llegaron a donde las amigas de Carlos estaban junto a un grupo de ponis, los cuales estaban muy asustados por esta situación.

- ¡Hey chicas… ya regresé! – dijo Carlos llamando la atención de la pegaso amarilla y la poni rosa.

- ¡Carlos!/ ¡Carlitos! – exclamaron ambas yeguas muy preocupadas, y abalanzándose sobre él, mientras lo abrazaban.

Esto tomo muy desprevenido al humano el cual intento calmar a ambas, aunque Fleur al ver eso puso una cara algo molesta con algo de… ¿celos?

- Carlos… me alegra que estés bien, cuando no te vi creí que algo te había pasado… - decía Fluttershy con los lágrimas queriendo salir de sus ojos, ya que pensó que su amigo había sido devorado o peor.

- Carlitos tu prometiste que nos cuidarías, incluso hiciste una pinkie-promesa, y es una que jamás, jamás jamás jamás debes de romper – dice la poni rosa con su melena y cola algo desinflados y su color de piel se opacó.

- Chicas… - dice el chico sonriendo y les acaricia en la cabeza a ambas yeguas, a Fluttershy se le abrieron las alas, Pinkie pie volvió a su color normal y su melena y cola también, y ambas movían sus colas en señal de gusto.

Fleur sentía algo de envidia en ese momento, por alguna razón, quería que ese chico humano que la salvó de la muerte también hiciera eso con ella, no sabía porque, pero de alguna forma, ese chico se había ganado parte de su corazón en tan poco tiempo.

Reincorporándose, Carlos miro a todos los ponis que estaban atrapados, pero luego ellos lo empezaron a ver con algo de impresión ya que no era un poni y algunos se ponían algo nerviosos ya que esta situación los tenía muy asustados y alterados, entonces para bajar un poco los humos, el chico humano decidió hablar.

POV-Carlos.

Fluttershy y Pinkie reunieron a todos los ponis que estaban atrapados en sus casas, pero luego todos empezaron a mirarme con algo de impresión, y con algo de nervios, aunque los potros y potrancas me veían con curiosidad y admiración, así que decidí hablarles para que no tengan ideas malas de mí y estoy aquí para ayudarlos.

- "ejem" Hola a todos, mi nombre es Carlos Darío, y es un gusto conocerlos – me presente sonriendo, cabe decir que todos se sorprendieron de que pudiera hablar.

Todos los ponis se miraban unos a otros y murmurando muchas cosas, así que decidí continuar.

- Sé lo que están pensando; que soy yo y porque estoy haciendo esto, ¿verdad? Les diré solamente que soy un humano, y que vine aquí a Equestria de un lugar muy muy lejano, y que al saber de su situación, hable con la princesa de la amistad Twilight Sparkle, y ella me permitió venir a ayudarlos, así que no soy un monstruo como ellos, y les prometo que los llevare a todos al castillo sanos y salvos, y que podrán reunirse con sus familiares, amigos y parejas sentimentales. Les doy mi palabra – dije con una mano en mi pecho en señal de promesa, algunos se le veían algo tranquilos, pero otros no estaban del todo convencidos, no me sorprende la desconfianza siempre existe, sobre todo en personas ególatras, o en este caso ponis.

- ¿Cómo estamos seguros de que no vienes con esas cosas y tendernos una trampa? – pregunto un semental con desconfianza.

- Es cierto… ¿Cómo puedes probar si lo que dices es verdad y vienes a ayudarnos? – pregunto una yegua de la misma forma, y eso hiso que los demás se pusieran a discutir sobre eso, ¡diablos! ¿Ahora que debo hacer para que me crean?

- ¡Lo que él dice es cierto! – dijo Fleur poniéndose a mi lado y mirando a todos seriamente.

- ¿Señorita Fleur? ¿Lo que dice este simio es cierto? – pregunto otro semental, ese comentario que dijo no me gusto para nada. (Ò_Ó)

- Así es caballero, y a propósito… el no es un simio – eso lo dijo de una forma molesta – en fin, el me salvó de una de esas horribles bestias, estaba acorralada y pensando que era mi fin, pero el valientemente llegó, y derrotó a ese horrible monstruo y me salvo como un caballero salvaría a una damisela en apuros - ¿ok…? Su forma dramática de decirlo y como puso una mirada soñadora al decir eso, además de que un sonrojo apareció en su cara, me dejo muy confundido, yo solamente la aparte del camino de ese dragón, y él solito se noqueo. (O_Õ)

- ammm… bueno, lo que ella dice es cierto, si hubiera sido diferente la habría dejado a su suerte, y que conociera un desagradable destino, pero no fue así… como la ayude a ella, los ayudaré a ustedes, pero por favor deben de confiar en mí, les aseguro que yo y mis amigas aquí presentes – dije señalando a Pinkie y Fluttershy – que los ayudaremos y controláremos esta situación, se los juro por mi Dios todo poderoso que me permitió venir a este hermoso lugar – termine de decir con una sonrisa.

Al escucharme, todos al parecer empezaban a creer en mis palabras, eso nos hizo sonreír a todos, y entonces sin perder más tiempo, los guiábamos de forma precavida hacia el castillo de las princesas.

Sin embargo detuve a Fleur un momento para decirle algo importante.

- Fleur, espera – le llame la atención a la susodicha.

- ¿Si? ¿Qué sucede Darío? – dice la yegua mirándome con curiosidad.

- Solo quería decirte gracias por ayudarme a convencer a todos de que quiero ayudar, muchas gracias de verdad – le dije con una sonrisa, y esta se sonroja, jeje, admito que se ve tierna de esa forma.

- Oh, no es nada de verdad, ya que tú me ayudaste en primer lugar, quería hacer lo mismo por ti, y también quería darte las gracias por salvarme, te lo agradezco mucho de verdad – dice dándome un abrazo, eso me tomo por sorpresa, pero eso me hiso sonreír, y le correspondí de la misma forma.

Después de eso, seguíamos con nuestro recorrido con dirección hacia el castillo, después de al menos 15minutos de caminata y de ayudar por el camino a otros ponis que se encontraban por donde pasábamos, los ponis que teníamos antes eran como 20, ahora eran como 36, y no nos encontrábamos a ninguno de esos monstruos, pienso yo que deben de estar más al centro, así que pasaríamos sin problemas… espero.

Ya estábamos cerca del castillo, un par de kilómetros exactamente, todos estaban aliviados de que ya casi cumplíamos con nuestro deber, aunque yo no me encontraba tranquilo ya que… tanto Fleur como Fluttershy, se tomaron muy en serio de no separarse de mí en ningún momento, y ambas estaban pendidas de mi de ambos brazos, cosa que me ponía sumamente incómodo y nervioso.

Sin embargo esa sensación de peligro se hiso presente, es como si algo viniera hacia acá, y es cuando pinkie se sacude… ¿espera un segundo? ¿Pinkie sacudiéndose así de la nada? Algo me dice que nuestro viaje tranquilo acabó.

Pinkie pie entonces saca unos binoculares de entre su escote, ¿enserio lleva cosas allí? Como sea, empezó a mirar al cielo, todos se quedaron confundidos por lo que estaba haciendo, solo exceptuándome, ya que me sabía que pinkie sintió lo mismo que yo. Tras unos segundos, ella se alarmó por algo.

- ammm Carlitos, ¿acaso hiciste que el dragón que se iba a comer a Fleur se golpeara solito con una pared y dejándolo inconsciente con un enorme chichón en su cabeza y con ojos con espiral? – espera… ¿Cómo supo que eso pasó exactamente?

- Oye… ¿Cómo sabes eso Pinkie? Ustedes estaban ayudando a todos mientras yo fui por Fleur, ¿Cómo supiste eso? –

- Porque ese dragón viene hacia aquí, y no está muy pero muy feliz que digamos – dice Pinkie sudando de los nervios.

- A ver… préstame eso – le pedí sus binoculares y me puse a ver en la misma dirección a donde miraba antes, y fue en ese momento en que me dije a mi mismo, ¡DIOS TIENE QUE ESTAR HACIÉNDOME UNA PUTA BROMA DE MAL GUSTO!

Al mirar con más atención, vi que una gran horda de esos reptiles apestosos venían hacia donde estábamos a gran velocidad, y el que iba al frente de ellos lo reconocí perfectamente, no porque lo reconociera de los demás ya que todos se parecen entre sí, sino que este tenía una enorme y roja chichota en su cabeza, y respiraba humo como si fuera un toro enfurecido…

- ("me lleva la que me…") corran… ¡TODO EL MUNDO CORRÁ…! – grite alterado, y todos al darse cuenta de nuestros perseguidores, ni lentos ni perezosos acataron mi orden y todos salimos corriendo, sin embargo Fluttershy quedo congelada por el miedo, y no tuve opción que cargarla de forma nupcial, y huir de esas cosas.

Todos huían como podían las madres y padres llevando a sus hijos en brazos, y yo soy el único que llevaba a Fluttershy a cuestas, pero ya estábamos llegando al castillo, los guardias al notarnos, y al gran número de enemigos persiguiéndonos, entonces los pegasos, unicornios, e incluso algunos Wonderbolts que estaban cerca empezaron a contenerlos, para nuestro alivio.

Al llegar, el castillo estaba rodeado de una barrera de magia, la cual al parecer nos reconoció y se abrió para que pudiéramos pasar, ya adentro se veían tanto guardias ponis reunidos, algunos herido, otros en un estado… que prefiero ni decir. De los que salvamos se reunieron con familiares y amigos, Fleur se reencontró con Fancy, el cual estaba preocupado por ella también, baje a Fluttershy de mis brazos, allí fue donde encontramos a las chicas, Applejack y Rainbow se veían con varios rasguños y su ropas algo rasgadas, pero en si estaban bien.

- ¡Chicos! ¡Están bien! – dijo Rainbow acercándose a nosotros, con una sonrisa.

- Si, estamos bien, ¿pero ustedes lo están? – le pregunte tanto a Rainbow como Applejack algo preocupado.

- Estamos bien compañero, y si lo dices por los rasguños y todo eso, no te preocupes, ya hemos estado en situaciones difíciles antes – me dice Applejack con de manera simple, podrías decir eso, pero aun así nunca hay que atenerse a algo, amiga.

- Me alegro que estén bien, apropósito ¿en donde esta Twilight, creí que estaría con ustedes? – pregunté ya que de todas es la única que falta.

Antes de que alguna respondiera Twilight apareció, y que tremenda sorpresa la mía, no vino sola, venía acompañada por Celestia y Luna, todos hicieron una reverencia, yo me puse algo "nerviosionado" mi lado brony quería hacerme gritar de la euforia y emoción por este momento, pero sé perfectamente que el momento no lo amerita, así que me abstendré de hacerlo… por ahora jejeje.

- Carlos, chicas, me alegra que estén bien – dice Twilight con una sonrisa.

- Tú debes de ser Carlos, ¿no es así? – Celestia me pregunto mirándome, hay Dios que nervios…

- ammm, S-si, p-princesa Celestia, m-mi nombre es Carlos Darío, un placer conocerlas a usted y a su hermana – le dije agachando la mirada, por favor espero que no piense que soy malo.

- jijiji… tranquilo, Twilight ya nos ha dicho que eres alguien amigable, y ahora puedo notarlo – al alzar la vista… veo que Celestia me sonríe de forma dulce…, wow, enserio debo decir que sus ojos color rosa oscuro te encantan al verlos directamente, y lo que veo en ellos es algo sumamente hermoso.

- Oye ¿estas bien? Tu cara esta algo roja – el comentario de Luna me hiso volver a la realidad, ¡oh rayos… es cierto! Qué vergüenza… y las risas de las chicas y la de Celestia no me ayudan.

- jijiji… enserio veo que eres alguien gracioso, y tierno también – dice Celestia con una sonrisa, cosa que me pone algo mas sonrojado de lo que ya estoy.

- N-no soy tan tierno en realidad, s-solo soy amable, es todo – ya ni sé que decir ahora que estoy muy avergonzado por esto.

- ¡GRROOOOOOAAAAAARRRR! – nuestra conversación fue interrumpida por un potente rugido, yo las chicas y las princesas vimos que todos esos monstruos aparecieron ante nosotros, y de entre ellos aparece uno aun mas grande, es de al menos un par de pies más grande que los demás, complexión fornida y musculosa, escamas negras un poco más oscuras que el resto, espinas en su espalda de color rojo carmesí, y que lleva una armadura de… ¿huesos? Si, son huesos, y se puede ver una cicatriz en su rostro, ojos rojos, y del lado derecho sobresale un colmillo muy afilado. Además tiene una sonrisa arrogante en su rostro. Algo me dice que las cosas se pondrán muy feas.

- Saludos princesas Celestia, Luna, oh y a la mocosa princesa de la amistad también jajaja… - se mofaba el imponente dragón con burla, lo último que dijo hiso que Twilight se molestara.

- ¿Quién eres monstruo, y por qué no invades? – dice Luna seriamente, mientras que el dragón mantiene su sonrisa arrogante.

- ¿Yo?... oh cierto, donde están mis modales jejeje – decía de manera cínica – mi nombre es Great Fang, segundo líder de la colmena de dragones oscuros, pero también me llaman como "el despiadado colector de huesos", jajajaja – se reía de una manera que intimidaría a cualquiera, donde si me asusta un poco como lo dice.

[Tranquilo compañero, que sus palabras no te llenen de nervios la mente, mantente completamente alerta] – dice Slyfer con seriedad, pero eso es algo complicado de hacer.

- ¿Por qué estas atacando nuestro reino? ¿Qué planeas ganar con atacarnos así sin más? – cuestionaba Celestia con una mirada seria.

- Por mí su patético reino me importa un comino, pero mi jefe nos indico que atacáramos Canterlot por algo que él quiere – dice con su típica sonrisa, enserio esto no me gusta para nada.

- ¡¿Entonces por qué nos invaden?! ¡¿Qué es lo que su "jefe" busca aquí?! – Rainbow pregunto algo molesta por la actitud del dragón.

Entonces el levanta su garra derecha y la… un segundo… ¿a-acaso m-me esta s-señalando a mi?

- la única razón por la que he venido a invadirlas – hace una pausa… y me empieza a mirar con una sonrisa siniestra que me congelo la sangra completamente – es por ese humano que está allí - ¡¿QUEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEE?!

Cabe decir que las princesas, las chicas y yo quedamos sorprendidos, yo lo estoy mucho más, ¡¿Por qué ese dragón me quiere a mí?! No lo entiendo… ¿Qué mierdas está sucediendo aquí? Esto ya es muy extraño para mi… pero algo me dice que lo peor está por ocurrir, además por alguna… razón… ahora tengo un terrible necesidad de… lanzarme encima de ese dragón… y hacerlo… pedazos.

[Son tus instintos de dragón compañero, si ese dragón vino por ti, entonces tendrás que pelear a muerte contra él, sin importar nada]

(¿Mis instintos? Ya veo… entonces… voy a tener que pelear ¿cierto?)

[Exacto, no permanecerás tranquilo hasta que lo liquides, esas son las reglas de vida de un dragón, es matar y pelear hasta que uno queda en pie… y el otro caiga muerto]

(Entiendo, sé que estoy en contra de esto, pero si así puedo controlar mis instintos, entonces no tengo opción. Me dije a mi mismo que protegería a equestria y a mi nueva familia… y eso es lo que voy a hacer)

Continuará.

Bueno es todo, con este capítulo ya entramos a temas serios, espero que lo disfrutaran, y esperen con ansias el próximo cap. Eso sería todo de mi parte, por favor sigan apoyando esta historia, y que mas y mas les agrade lo que escribo, ya que me gratifica que la gente le guste y me motivan a continuar, son libres de comentar y de aportar sus ideas si gustan, tienen toda la libertad de hacerlo.

Les deseo un gran y poderoso ¡PURAVIDA! a todos los que sigan y apoyen esta historia, y les agradezco de verdad que quieran más de ella, y yo con mucho gusto les complazco con seguir.

Hablando de complacer… para los que ya esperan la sabrosura de este fic les digo que no estamos tan lejos, solo espérense hasta que esta parte del ataque a Canterlot termine, y les complaceré sus "sucias" dulces fantasías XD.

Hasta otra… y cuídense mucho. Adiosito. ;)