Febrero fue difícil.
Marzo fue caótico... demasiado trabajo, problemas personales muy fuertes, el cumpleaños de Emmy 2 (que gracias a dios fue todo un exito), todo se me juntaba no podía respirar, mis manos temblaban y picaban el cerebro literalmente me dolía, necesitaba un respiro y me lo dí. Pero ya es tiempo de regresar y ustedes lo merecen y yo también, porque amo escribir sobre esta bella pareja que me libera por momentos de todo lo que me presiona.
Este capítulo va dedicado con mucho cariño y amor para cada una de ustedes lectoras con review y las fantasmitas que solo me leen pero no se atreven a comentar. inténtelo eso me ayuda mucho.
Ya saben a quien pertenecen los personajes no? JKR. y la historia? mia.
Disfrutenla tanto como yo al escribir, MELANIE ha regresado ;)
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-Ginny de verdad no tienes por qué molestarte, si Dean te está esperando…
-Pues que espere –le contestó la pelirroja con una sonrisa- él sabe perfectamente que antes de un novio, siempre estarán las amigas. Además yo no dije que iba pasar todo el día con ustedes nada más, lo veré en un rato, tu tranquila Hermione.
-De acuerdo –suspiró la castaña- es solo que no quiero que pierdas tu oportunidad de cita.
-No lo haré, lo prometo. Solo quiero pasar parte de mi día con mis amigas. ¿Tiene eso algo de malo?
-No, para nada –Maia le sonrió a la pelirroja- entonces… ¿Qué hacen regularmente cuando vienen a Hogsmeade? ¿Libros? ¿Ropa? ¿Comida?
-La mayoría de las veces vamos a Honeydukes por chucherías…
-O podemos ir a visitar a mis hermanos –Ginny interrumpió a su amiga- debes conocerlos Maia, ¡los vas a adorar!
-¿Son algo parecidos a tu hermano Ronald? –preguntó la rubia con cierto temor.
-¡Para nada! –Hermione y Ginny se rieron- completamente diferentes, polos opuestos. Creo que tienen una personalidad parecida a la mía.
-Un poco bromistas –Hermione completó- solamente ten cuidado y no comas nada de lo que puedan darte, por más confiables que parezcan no lo hagas.
-Sobre todo de Fred –Ginny la miró seriamente- él puede ser un poco más pesado, pero tranquila, de ahí en fuera son inofensivos. Te darás cuenta enseguida de cual es cual.
-¿Si? ¿Cómo?
-Fácil –Ginny la miró como si el comentario fuera bastante obvio- George sonríe más… -Maia fue jalada del suéter hacia el interior de Sortilegios Weasley. Estaba maravillada, conocía la tienda de su tío George desde que era una bebé, pero este lugar era más que sorprendente. Le sudaban las manos, ¡por fin conocería al famoso tío Fred! No sabía cómo actuar, qué decir o qué hacer- ¡no tenemos todo el día mujer camina!
-Wow…
-¿Genial cierto? –Hermione le sonrió- no sé si hayan lugares parecidos en el nuevo continente, pero puedo asegurarte que este lugar es único.
-Bienvenidas, bienvenidas.
-Señoritas pero que gusto verlas.
Fred y George Weasley salieron a su encuentro, portaban un elegante traje de empresarios, con un color un poco chillón, pero encajaba perfectamente con el fondo del lugar.
-Hola par de tontos –Ginny les dio un abrazo.
-Hermanita pero que sorpresa.
-Y vienes bien acompañada, ¿quién es tu nueva amiga?
-Les presento a Maia, Maia ellos son Fred y George.
-Encantado señorita –uno de los gemelos besó el dorso de la mano de la chica, el otro chico hizo lo mismo con la otra mano.
-Ammm hola.
-Es un poco tímida –Hermione le sonrió- vino de intercambio por unas semanas, así que ahora le estamos mostrando todo lo que se hace en Hogwarts y sus alrededores.
-Entonces la trajiste al lugar adecuado –George le sonrió.
-¿Hay algo en especial que busques?
-¿Pastillas vomitivas?
-¿Qué tal píldoras para el mal de amores? Aun están en período de prueba pero podemos darte uno de los prototipos.
-O si lo prefieres tenemos lociones de amor –sacó un frasco rosa- destila un suave toque de tu amortentia y traerás rendidos a tus pies a todo el que se te atraviese en el camino. ¿Qué dices?
-Gracias, pero creo que nada de eso me interesa por el momento –Maia tragó grueso- no chicos por ahora.
-Tiene novio –Ginny les aclaró.
-Una pena.
-No me molestaría compartir…
-¡Fred! –la pelirroja golpeó a su hermano.
-¿Qué? Mamá nos enseñó a ser compartidos. ¿Cierto Georgie?
-Cierto –le contestó su gemelo con una sonrisa.
-Solo pasamos rápido a saludarlos, tenemos cosas importantes que hacer –Ginny entornó los ojos- pero quería que Maia los conociera y tuviera una buena impresión de los Weasley, se ha llevado un gran fiasco con Ron.
-El no es un gran ejemplo del buen humor de nuestra familia –George suspiró- quizás no debimos sujetarlo de los pies por tanto tiempo cuando era un bebé.
-Por eso aprendimos nuestra lección y no lo hicimos con Ginny –Fred abrazó a su hermana- así que Maia… ¿sabías que tu nombre significa diosa de la virginidad y la fertilidad?
-No –contestó avergonzada la rubia.
-Pues siempre podemos….
-¡Fred! –Ginny le dio un puñetazo a su hermano – George dile algo.
-Buena jugada hermano.
-¡Argh! ustedes son imposibles, vamos chicas tenemos muchos lugares que recorrer.
-¿Ya tan pronto?
-Nuestra agenda está llenísima, quizás en un rato vengamos a despedirnos – Ginny les mandó un beso y las tres chicas comenzaron a salir de la tienda.
-Hasta luego.
-Nos vemos chicos –Hermione solo sacudió la cabeza aun con la risa en su rostro.
-¡Un gusto chica nueva!
-¡Regresa cuando gustes!
-Lo lamento, son un poco bobos –suspiró la chica Weasley- ¿vamos a Honeydukes? Necesito abastecerme de mi dotación de grajeas y cajetozos.
-Claro.
-¿Les molesta si me adelanto? Parece que hay mucha gente y tengo que apurarme o llegaré tarde con Dean.
-Adelántate –Hermione le sonrió- Maia y yo te alcanzamos ahorita.
-¡Gracias! –la pelirroja salió corriendo haciendo reír a las dos chicas restantes.
-Estás muy callada –Hermione se situó a lado de la chica mientras caminaban hacia la dulcería- ¿estás bien?
-Sí –contestó Maia con un intento de sonrisa.
-Si es por lo de los gemelos no te preocupes ellos son así.
-No no es eso, son muy agradables. Solo estoy un poco nostálgica, no te preocupes Hermione.
-Extrañas tu hogar ¿cierto?
-Solo un poco.
-Tranquila, te prometo que aunque sea unos días, nosotros te haremos sentir como en casa.
…
-No lo entiendo Draco –Pansy miraba por el ventanal de las tres escobas como tres chicas salían de la dulcería y se despedían – ¿no se supone que ya habías hablado con tu nueva mascota sobre cómo debía comportarse y sobretodo de alejarse de la sangre sucia de Granger?
-Sí.
-¿Y entonces? ¿Acaso tu perrita nueva no te obedece?
-¿Quieres dejar de llamarla así? -gruñó el rubio- comienzas a fastidiarme de mas Pansy.
-Y tú parece que te estás alejando de la misión que tienes –gruñó bajo la morena- no te olvides de a quien le debes lealtad Draco –susurró la chica Parkinson, nadie debía enterarse que el chico Malfoy se encontraba en el pueblo, se suponía que Draco tenía que estar en el castillo cumpliendo un castigo de McGonagall- Tienes una tarea muy importante que realizar en unos momentos, concéntrate ¿quieres?
-¿Te vas ya?
-Sí. No debo interrumpirte, además comienzas a molestarme con tu nueva actitud de defensor de mestizas insignificantes, es mejor irme y quitarme el humor con algo de compras. Te veo después.
La morena salió de las tres escobas, con su peculiar porte aristocrático, haciendo menos a quienes encontraba a su paso y consideraba indignos. Draco suspiró, estaba fastidiado de todo esto, odiaba con todo su ser esa vida que le habían destinado, él no quería matar ni servir a nadie que no fuera él mismo, ni siquiera deseaba obedecer a su padre, sólo quería cumplir la mayoría de edad y haber salido del estúpido colegio para poder largarse de ahí y quizás, no regresar jamás. Eso era lo que Draco Malfoy más anhelaba en la vida, tener una vida… lejos, lejos de ese estúpido colegio, lejos de ese estúpido tipo que quiere gobernarlos a todos, lejos de su estúpido padre. Draco le dio un largo trago a su cerveza de mantequilla, estaba esperando el momento perfecto para poder llevar a cabo su plan, la nueva tarea que el Lord le había encomendado.
-Vamos muñequita no puedes decirme que no.
-Lee mis labios pedazo de bobo: n-o. Ahora esfúmate de mi vista.
El sonido de esa inconfundible voz lo puso alerta, Maia estaba sentada a unas mesas de donde se encontraba, ¿estaba tan concentrado en su misión que no se dio cuenta que llevaba más de una hora en esa posición? Unas risas lo regresaron al presente, alguien estaba fastidiándola. Se acercó lentamente hacia la mesa, sin ser detectado, se suponía que él debía estar en el colegio, no ahí.
-Mira mocosa tú a mí no…
-Yo a ti voy a decírtelo una vez más –Maia en cuestión de segundos tenia puesta su varita sobre la garganta del chico- si tú o alguno de tus estúpidos amigos intenta acercarse a mí de nuevo, no voy a dudar en usarla.
-Tú… tú eres una simple mestiza.
-Quizás sea una mestiza, pero soy poderosa y mi mano no tiembla a la hora de decir un hechizo. ¿Estamos?
-Vamos Chris –uno de los chicos de Ravenclaw jaló a su amigo de la manga- podemos meternos en problemas.
-Escúchame bien princesita, el idiota de Malfoy no va a cuidarte todo el tiempo Bennet. Larguémonos de aquí Johnny.
Draco salió de las sombras una vez que los chicos salieron del lugar, jaló una de las sillas y se sentó frente a la rubia.
-Cómo pudiste ver puedo defenderme sola –Maia lo miró furiosa.
-No he dicho nada al respecto. ¿Por qué jodidos estás sola en este tugurio? Se suponía que estarías con tu amado amigo Nott.
-Sí, lo alcanzaré en unos minutos, solo tenía ganas de estar sola por un tiempo –Maia bebió lo que quedaba de su cerveza de mantequilla- necesitaba pensar unas cosas.
-¿Y lograste llegar a una brillante conclusión?
-Si –la rubia depositó unos galeones sobre la mesa- siempre podemos cambiar nuestro futuro Draco.
-¿Y eso me lo dices porque…?
-No lo hagas… No te conviertas en un asesino – le susurró la chica y salió corriendo del establecimiento. Draco apretó fuertemente los puños, estaba bastante cabreado, ¿cómo era posible que Maia supiera la misión que le habían encomendado? Quiso alcanzarla pero Katie y su amiga acaban de entrar al caldero chorreante. El Slytherin suspiro fuertemente, no tenía tiempo para sentimentalismos, tenía que llevar a cabo su misión, el Lord estaría bastante furioso si no la cumplía; además temía por la vida de su madre.
…
Harry Potter por su parte, estaba bastante molesto, no habían podido quitarle el guardapelo de Sirius a Mundungus. Hermione intentó tranquilizarlo, después de despedirse de las chicas se encontró con sus amigos y decidieron pasar un rato en el Caldero Chorreante, llevaba tres deliciosas cervezas de mantequillas hasta la mesa.
-¿No puede la Orden controlar a Mundungus? –Preguntó Harry, esforzándose por no levantar la voz-. ¿No pueden impedir, como mínimo, que deje de robarse todo lo que encuentre cuando va al cuartel general?
-¡Chist! Más bajo –insistió Hermione. Un par de magos sentados cerca de ellos miraban a Harry con gran interés, y Zabini se apoyaba contra una columna no lejos de allí-. Yo también estaría enfadada, Harry; ya sé que eso que ha robado es tuyo...
-¡Es verdad, todo lo que hay allí es mío! –exclamó quedamente-. ¡Por eso no se alegró de verme! Debo hablarla con Dumbledore cuando lleguemos.
-Yo creo que eso sería lo mejor –la castaña bebió un poco de su cerveza. Se quedó pensando en Maia, Zabini se encontraba ahí, pero no había señales de ella, se suponía que había quedado con ellos.
-¿Tú qué opinas Hermione? –Alguien le movió el brazo- ¿Hermione?
-¿Qué pasó?
-Harry lleva hablándote desde hace rato ¿Dónde se supone que andas?
-Lo lamento, traigo algunas cosas pendientes en la cabeza –mintió la castaña.
-¿De verdad? –Se quejó Ronald- es nuestro día libre y tú estás pensando en los deberes escolares Hermione.
-Bueno, tú no dejas de mirar el trasero de madame Rosmerta desde que llegamos, ¿podrías ser por lo menos un poco discreto? Ya que no eres nada educado.
El pelirrojo se puso a refunfuñar y dejó de seguir la conversación de sus amigos. Harry jugueteaba con la espuma que quedaba de la cerveza de mantequilla y Hermione no dejaba de buscar a Maia con la mirada.
-¿Les parece si mejor regresamos al colegio? Estoy ya algo cansada.
-Me parece –Harry la secundó y los tres amigos se pusieron a caminar rumbo hacia el castillo.
El viento era muy fuerte, los vidrios de los lentes de Harry estaban completamente empapados, Ron se cubría el rostro con parte de su bufanda, mientras ella se abrazaba fuertemente a su abrigo. Debían apurarse si no querían convertirse en una paleta humana. Los gritos de unas chicas delante de ellos los hizo frenar en seco, Katie Bell estaba suspendida por los aires, mientras gritaba desgarradoramente. El chico Potter corría tan rápido como sus piernas le permitieron para ir por ayuda, por su parte Hermione se acercó hasta la amiga de Bell para tratar de saber lo que ocurría frente a sus ojos.
-¿Tú eres Leanne cierto?
-Si.
-¿Qué pasó? Necesito que me digas exactamente lo que ha sucedido.
-Ya estábamos por irnos cuando Katie fue al baño, pero al regresar estaba muy rara, no sé, no era ella, ¡yo conozco a mi amiga! Y decía que tenía que entregarlo, pero yo le decía que quien se lo había dado y no decía nada y entonces… ¡oh por Merlín! Seguramente estaba bajo un ¡imperio! La chica empezó a sollozar- ¿cómo pude ser tan mala amiga y no darme cuenta?
-Ya Leanne tranquila.
Hagrid llegó rápidamente con Harry, tomó a la chica y comenzaron a caminar lo más rápido que pudieron hasta Hogwarts. Harry no paraba de pensar, y cuando entraron en el jardín del castillo ya no pudo contenerse.
-Malfoy sabe que existe este collar. Estaba en una vitrina de Borgin y Burkes hace cuatro años; vi cómo lo examinaba mientras me escondía de él y de su padre. ¡Seguramente era lo que quería comprar el día que lo seguimos! ¡Se acordó del collar y fue a buscarlo!
-Harry no creo que eso sea posible- Ron lo interrumpió- ¿sabes cuantas personas van a Borgin y Burkes todos los días?
-Concuerdo con Ron –intervino Hermione- Malfoy no es ningún santo, pero es una acusación muy grave la que le estás dando Harry, si alguien llega a escucharte…
….
-Lo descubrieron… -Maia se encontraba escondida en uno de los pilares del colegio- Merlín… ya saben que fue él… -la rubia agarraba fuertemente el collar que su abuela le había regalado. Había corrido tan rápido como le fue posible, quiso evitar que la chica Bell tomara el paquete pero no podía intervenir tan bruscamente en el pasado, tenía que lograr que su padre cambiara pero aun no sabía cómo -. ¿Qué debo hacer? ¿Qué debo hacer?
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Se viene lo mejor chicas! Espero que les haya gustado y dejenme su opinión.
Por cierto, estoy nominada en los Dramione Awards como mejor long fic drama en "De cómo no me di cuenta que me gustaba la comelibros Granger".
les agradeceré mucho su apoyo. el link directo está en el grupo de fb!
Muchos besos y amor para todas ustedes.
MeL.
Actualización segura la proxima semana! (:
