Hola...!
¿Como estamos el día de Hoy? Yo espero que Bien eh.
Pues déjenme decirle que ¡ESTAMOS A SOLO DOS CAPÍTULOS MAS EL EPILOGO PARA CONCLUIR CON ROJO ESCARLATA! a demás, las Invito a que Lean el One-Shot que eh subido hace poco "AZÚCAR AMARGO" es un ToMione un tanto... Diferente, hay odio, rencor, deseo y...Una Hija superpoderosa... :) Es un poquito largo para ser un solo capitulo pero les JURO que vale la PENA, pero bueno, les dejo el Capitulo... y MARINA, te agradesco que quieras dedicarme un Fic tuyo, muchas Gracias y por favor, cuando lo subas, avísame... ah y me gusta la idea de los DIBUJOS, yo eh estado haciendo unos, que me gustaría subir para que los vieran, tal vez abra UNA CUENTA en FACE para subir los Dibujos, que obviamente, son de los personajes de Harry Potter y algunos otros, y sin más ni mas, me despido dejandoles este CAPITULO...
8
FRENTE A FRENTE
- Tú debes ser el gran Salazar Slytherin.-
El frío golpeaba sus cuerpos como viles dagas corriendo sobre el viento, libres de cortar la suave piel de aquellos que se atrevían siquiera acercárseles. La legendaria y temerosa prisión de Askaban, la oscuridad que ofrecía el tiempo nublado, anunciando una tormenta que no estaba muy lejos de caer sobre ellos…
Ginny venía abrazando a Harry, quien encabezaba la fila en aquella pequeña barca, la cual se tambaleaba de un lado a otro al chochar contra la marea, la pelirroja volteo hacia a tras, Salazar venía sentado junto con Snape, la pelirroja muchacha a pesar de sentirse insegura por haber acompañado al grupo, sabía que ella sería la fuerza para Harry, él se lo había comentado unas horas antes…
Pero ahí estaba Salazar, con su cuerpo cubierto por una capucha oscura, sus cabellos algo largos cubrían una parte de su rostro blanquecino, pero ella podía visualizar sus ojos zafiro brillantes, demasiado hubiera dicho, Snape descubrió a la pelirroja observándolos, no hizo ningún gesto, pero decidió evadir la celeste mirada de la chica, que al igual que su ex compañera de colegio y ahora colega de guerra, Molly y esa mocosa poseían una mirada que desarmaban a cualquiera…
Ron suspiró aburrido, ya quería que llegara el momento en que la batalla diera comienzo, Albus y Nimphadora Tonks se lo habían advertido, todos los aurores y aliados de la Orden de Fénix estaban luchando valientemente en los alrededores del mundo mágico, y que de ellos dependían que la Guerra acabara de una buena vez, Ron sintió el frío calar en sus fuertes huesos, apretó los puños y la quijada para soportar un poco más…
Hermione.
El nombre de su amiga golpeo su cabeza, se giró para ver a Salazar observándole, sus ojos eran aterradores y emanaban un extraño sentimiento que iba más allá del miedo y el terror, pero veía amor en esa mirada, no sabía cómo, pero sospechaba que algo había entre su mejor amiga y ese sujeto que había venido del pasado…
Sonrío, pero tembló de miedo al ver que aquel hombre esbozaba una sonrisa arrogante, Draco se dio cuenta de las miraditas escalofriantes que Salazar le enviaba a la comadreja, sentía el cuerpo tenso y no sabía él por qué, había hecho una promesa, no a Ginny sino a él mismo y a la memoria de su madre que descanse en paz…
Se había prometido proteger a Granger de cualquier peligro que amenazara su vida, solo Merlín sabía lo que ella y él habían vivido juntos, la angustia era su pan de cada día cuando, estando él, en ese entonces cómo espía y como Mortío, había descubierto que Vincent Crabble y el otro idiota del cual no recordaba su nombre, habían atrapado a Hermione… ¿Cómo carajos lo habían hecho? Ni ellos mismos lo sabían…
Le vio retorcerse en el suelo por los constantes cruciatus, por las constantes torturas con extraños aparatos muggle a los que era sometida a cada minuto de su vida…
- "No diré nada…" – dijo una vez, para luego escupir la cara del señor tenebrosa, Malfoy, fue en ese momento cuando se dio cuenta del enorme respeto que le tenía, una mujer honorable, valiosa e inteligente, a demás de ser horrorosa y estúpidamente valiente…
Y ahí estaban ahora, frente al enorme castillo de extraña arquitectura triangular, aquel hogar de oscuros magos asesinos, ahí estaba ella, una chica sonriente, amistosa, una tragalibros que en tiempos de colegio no hacía otra cosa que mantener su nariz entre las viejas paginas.
Sonrío al recordar aquellos días de escuela, Oh, solo Merlín sabía lo mucho que extrañaba esos tiempos, y corregir los daños que causó a la chica, si él hubiera viajado por el tiempo, hubiera ido a esa época…
Y hacerse amigo de Hermione Jean Granger, la sangre sucia que era más pura que él mismo, el rubio sintió un escalofrío recorrer su cuerpo al sentir la mirada de Salazar sobre él…
- ¡Deja de bracear en mi cabeza que no es alberca! – gritó Draco descubriendo que la serpiente estaba leyendo todos sus recuerdos y sus más preciosos secretos.
- Ya basta ustedes dos…- habló Snape, todas las vistas estaban sobre ellos.
- Ya no es necesario que estés tras de ella… Hermione sabe protegerse así misma…a demás, ahora me tiene a mi…- Ron bufó algo inteligible, Harry y Ginny se miraron y sonrieron, Snape simplemente deseo estar sordo, esos mocosos idiotas (como Hermione y los empalagosos cursis de Ginny y Harry que solamente sabían comerse a besos por toda la casa Weasley) habían corrompido y contaminado al gran Salazar Slytherin con sus tontas cursilerías…
- Estaré al pendiente de ella hasta el último día de mis días…- respondió Draco frunciendo el ceño.
- Pues te advierto que no mires demasiado…no creo que algunas cosas sean de tu agrado.- y dicho aquello sonrío a diente pelado, dejando a Draco anonadado por aquellas palabras que bien podrían ser tomadas como doble sentido, Ginny y Harry se mordieron la lengua para no reírse, Ron por otro lado se había atragantado con su propia saliva, su padre, quien estaba a su lado, simplemente le palmeo la espalda, ayudándole…
Y Snape.
Simplemente ocultaba su sonrojo bajo las cortinas oscuras que tenía por cabello. ¡Pero qué muchacho tan ocurrente era ese!
- Pervertido… ya verás cuando…
- ¿Qué…? ¿Qué es lo que entendiste Malfoy? ¡Ey, quita esa cara degenerado! – resopló Salazar tardando un poco en descifrar las reacciones de todos sus compañeros, de Draco en especial.
Hermione por otro lado, le observaba como si no hubiera otra cosa más horrorosa que aquello, sus planes le habían sido revelados por la misma lengua de aquel ser que planeaba llevarlos a cabos, Lord Voldemort, sentado sobre los escalones que daban a la enorme cama, le sonreía abiertamente…
- Cuando recupere mi cuerpo, verán entonces la verdadera oscuridad…- Hermione no solo veía a Voldemort, sino aquel cuerpo que yacía medio muerto sobre el colchón.
- Sigo sin entender… ¿Por qué me has traído aquí? – preguntó la joven mientras se abrazaba el vientre. Las costillas rotas estaban dándole muchos problemas.
Y la carcajada de Voldemort resonó por todo el lugar, esparciéndose de un lado a otro como un virus en el aire…
- Estaba ansioso por qué hicieras esa pregunta, sangre-sucia… cómo verás, Bellatrix me ha contado hace días sobre la llegada de ese misterioso hombre…mi antepasado… Salazar Slytherin…- Hermione se estremeció de pies a cabeza al escuchar su nombre, entonces, las piezas comenzaron a unirse como engranes…
Hermione entendió y comprendió sus palabras, vio a al Lord de la crueldad y la oscuridad, vio el cuerpo de un joven Tom Riddle…
Y el nombre de Salazar Slytherin fue lo último en quien pensó.
- Tú no estás concentrado en Harry porqué tu decadente cuerpo está perdiendo todo su poder…- Hermione se horrorizó al entender todo lo que Voldemort intentaba decirle.- Tú… asqueroso monstruo… ¡TÚ QUIERES VOLVERTE JOVEN! – gritó la joven.
- ¡Crucio! – gritó Voldemort tras escuchar el insulto, no iba a permitir que ningún sangre sucia volviera hablarle de aquel modo y menos la amiga del niño que vivió…
- ¡AAAAAAAAAAAAAAH! – Hermione cayó al frío suelo, con las palmas de sus manos golpeando el suelo, el Crucio comenzaba a volverse cada vez más intenso y más largo, la agonía era aterradora y su cuerpo comenzaba a sufrir las consecuencias.
- Eso es para que aprendas a dirigirte a mí como se debe…
- Eres un monstruo… ¿dime como se les debe llamar a seres como tú, entonces?
- ¡HA! Sangre-sucia… sangre-sucia… el próximo insulto contra mi persona y me temo que tendré que matarte…- la castaña logró ponerse de pie, pero no antes de sentir su cuerpo resentido por las torturas y los golpes que había ganado en el transcurso del día…
- Salazar no va a caer en tu juego… ¿quieres ser un sangre pura, no? Quieres la magia de su herencia correr por tu cuerpo… ¿pero dime, Lord Voldemort, como conseguiste ese cuerpo? – preguntó la chica mientras se levantaba por completo.
Lord soltó un suspiró ruidoso, la castaña no lo perdía de vista, era muy peligroso relajarse en aquella situación en la que estaba metida.
- Eh de decir, inmunda… que en este tipo de casos, la ciencia es muy interesante, ustedes los muggles a pesar de no poseer linaje puro y magia… han creado maravillosos inventos…
- "Maldición, este hombre a parte de malvado, está enfermo…jodido idiota" ¿acaso te has clonado… pero como has conseguido…?
- Ts, ts, ts… es ahí donde la magia interviene pequeña sangre-sucia… mis esclavos Muggle me proveen algo que la magia no puede… un cuerpo nuevo… pero tendrían que pasar muchos años para que este llegue a su estado adulto…
- Ese cuerpo está muerto… ¿acaso piensas trasladar tu alma a él…? – Hermione se interrumpió anonadada al ver la sonrisa enorme que esbozaba Salazar Slytherin.
- Oh, querida mía… esa mirada ¿significa que ya lo has comprendido, verdad? Eres impresionante déjame decir… ni Harry Potter puede anticiparse a mis planes… pero tú, una sangre sucia… Ja, ja, ja, ja, de verdad que ustedes los inmundos son realmente impredecibles, débiles… pero impredecibles… - dijo con una suavidad increíble.
- Quieres crear otro Horrocrux pero con ese cuerpo… así como Harry…- la castaña se tensó al verlo avanzar hacia ella…
Hermione le vio detenerse a unos escasos pasos frente a ella, las explosiones y los gritos empezaron a escucharse desde ahí, la Batalla en Askaban había iniciado…
- Oh, vaya… tenemos invitados…- Hermione apretujó los puños, si tan solo tuviera su preciada varita, tal vez lograría salir de ahí, pero no era así, su suerte se había extinguido…
Por el momento.
Salazar avanzaba a grandes zancadas, Draco y Harry junto con Ron, venían siguiéndole, Salazar no sabía por dónde ir, pero sus instintos siempre le habían sido fieles a él, así que ponía toda su confianza de que pudiera encontrar a Hermione pronto.
Bellatrix apareció al final del oscuro pasillo, sus gritos de odio y burla resonaron por todo el lugar, Draco fue el primero en atacar, se había enterado gracias a su padre, aquella tarde, que la propia hermana de su madre, le había asesinado…
- ¡Avada Kadavra! – gritó Draco, pero la mujer logro esquivar el hechizo asesino.
- ¡Ah, pero si es Draco, el hijo de la traidora a la que maté! – gritó la mujer iracundamente, el rubio apretujó la quijada, las ganas de matarle eran tan grandes e intensas, que esa ira era reflejada claramente en su mirada…
- ¡Crucio! – el alarido de la demente se volvió Eco, Salazar y Harry intentaron ayudar al muchacho, pero fue suficiente una mirada de este para que se detuvieran, Malfoy había evadido por un pelo aquel torturador encantamiento.
- ¡Yo me encargo de ella, ustedes vayan por Granger y Voldemort! – les había dicho antes de salir corriendo tras Lestrange, quien había huido de ahí, más bien, tratando de separar aquel trío.
Voldemort se acercó a Hermione, las explosiones habían causado una que otra sacudida al viejo edificio, la castaña se había sobresaltado al escuchar una bombarda Máxima que hizo volar la puerta…
Avanzaba a grandes zancadas por todo el pasillo había lanzado varios hechizos contra algunos mortíos y encontrado con esas extrañas criaturas oscuras que Harry Potter y Ginevra llamaban Dementores, Snape, gracias a Merlín, le había enseñado a usar el Expecto Patronum y la manera en la que podía usarse igual, para mandar mensajes…
Y ahí iba, asesinando a diestra y siniestra a cualquiera que tuviera que ver con el secuestro de Hermione, y dobló la esquina corriendo aún más rápido, el corazón le latía a mil por hora, fue en ese momento cuando sintió una suave sacudida en los bolsillos de su gabardina… metió la mano sin dejar de mirar al frente y sacó aquello que comenzaba a inquietarse…
Y ahí estaba, la pareja de su varita, vibrando con secuencialmente, sonrío ligeramente, eso significaba que Hermione estaba cerca, muy cerca…
Hermione, al ver la oleada de polvo y algunos fragmentos de pared y madera salir volando hacia ella, la chica intentó escapar, pero Voldemort fue más rápido, Hermione soltó un fuerte grito, los fríos dedos del mago oscuro se clavaron en su brazo, seguro dejaría hematomas…
Lord Voldemort apretujó la quijada, tomando a la sangre sucia de Granger por el brazo, sabía que aquel sería Harry Potter o su antepasado, arrojó a la castaña al otro lado de la sala con tanta fuerza, que Hermione fue a caer sobre la cama donde yacía Tom Riddle, al menos, el cuerpo sin alma, ella dio unos cuantos botes sobre el colchón, dando un giro al aire para luego caer al otro lado…
- Maldito animal…- masculló la chica mientras intentaba ponerse de pie, la chica se sobresaltó al ver el rostro de Tom Marvolo Riddle muy cerca…
El polvo comenzó a disiparse lentamente, Voldemort sonrío al ver la sombra salí rede entre los escombros y la oleada de mugre, mientras el color de un intenso azul sobresalía de entre tanta atmosfera de polvo… y apuntaron cada uno con sus varitas, Hermione se estremeció al verlo de pie frente a Lord Voldemort.
- Tú debes ser el gran Salazar Slytherin.- la arrastrada voz de Voldemort llegó a sus delicados oídos, Hermione quería reírse al verlo retorcer la cara en son de asco…
- Soy Grandioso… y lo seré aún más cuando te aniquile…- fue su respuesta mientras avanzaba lentamente, Lord sonrío aún más. La arrogancia era una característica de familia.
- Vaya, vaya… entonces si eres Slytherin, debemos tener pensamientos…- pero el mago oscuro se vio interrumpido.
- Eres una vergüenza para mi familia y para mi…me niego a creer que un ser tan patético pertenezca a mi familia…
Hermione le veía con ilusión, ahí estaba él, cumpliendo su promesa de ir por ella, mordiéndose el labio, la castaña reprimió un sollozo, que desde hace un tiempo, necesitaba dejar libre.
- Ya veo… ¡Wingardium Leviosa! – Salazar estrechó los ojos al ver a aquella desagradable bestia que se hacía llamar su descendiente. Qué asco.
Pero aquella furia que ya existía dentro de él, por ese patético ser, aumentó al ver a Hermione salir de entre las cortinas, flotando sobre ellos…
Hermione y Salazar cruzaron miradas estando ella en el aire, Voldemort sonrío victorioso, el muchacho se sintió aliviado al verla a salvo, podía visualizar uno que otro golpe… pero estaba viva.
- Voy a hacerle sufrir mucho, Hermione… mucho…- le dijo mientras metía su mano al saco, la castaña ya se había dado cuenta de lo que él quería entregarle…
- ¡Avada Kadavra! – la voz de Harry Potter logró sorprender a Voldemort, quien inmediatamente dejó caer a Hermione para defenderse del ataque del niño que vivió, Salazar salió corriendo hacia la muchacha, dejándose ir para atraparla…
La chica soltó el llanto en el momento en que estuvo en sus brazos, Salazar la sujetó por la nuca y la atrajo hacia su cuerpo, ahí, ambos, arrodillados en el suelo, rodeados de gritos, polvo y ataques mágicos…
Lo primero que hicieron fue besarse.
No les importó un Harry atacando a Voldemort, ni a un desaparecido Draco, mucho menos a los mortíos que se encontraban allá a fuera, luchando contra la Orden del Fénix…
Harry Potter seguía esforzándose por romper la unión de choques entre ambos hechizos asesinos, nadie se podía imaginar, que en medio de la batalla, Hermione y Salazar intentaban comerse a besos…
Y se separaron debido a la falta de aire, la castaña sonrío al verle frente a ella, levantó su mano y la posó en sus mejillas, aún no creía que aquello fuese real…
- Estás aquí…has venido…- dijo apenas en un susurro. CONTINUARA.
