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Resumen: en un arranque de ira el Dokugan-ryu rompió su factor sorpresa y arremetió hacia la capital de las tierras de Toyotomi. Su paciencia tenía un límite y estaba dispuesto a cortar cabezas hasta llegar al general del bando opuesto y hacerlo retractar.
Kojuuro abandono su puesto para vengar a su señor acabando con el intruso que llegaba a galope desde las tierras del este…
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Masamune sabía que era un objetivo fácil corriendo con su caballo delante del grupo por lo que le indico a Yukimura que siguiese y que esperaba encontrarse más allá
Pero…. Masamune-sama ¿está seguro?..
Lo estoy… - dijo obligando a la bestia de cuatro patas a adentrarse en el bosque. No conocía el terreno pero prefería no arriesgarse a un ataque frontal.
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El viejo animal de Kojuuro cayó al suelo y el espadachín quedo en el medio del polvo. Necesitaba una nueva movilidad. Pero tenía que buscarla. Bajo ningún punto de vista dejaría huir a ese desgraciado…
Se puso de pie y recomenzó la travesía corriendo por el bosque. Acortaría el camino hasta otro asentamiento donde tomaría un animal por las buenas o por las malas…
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Yukimura podía ver las primeras luces de lo que era el grupo de feroces soldados que venían a darle la bienvenida. ¿Existía la posibilidad de que Masamune-sama hubiese huido? No había alternativa tenia que luchar para encontrarlo del otro lado.
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Masamune termino perdido en el bosque. No estaba seguro de en qué dirección debía continuar… si solo tuviese a Kojuuro… habían unos pasos cerca y prefirió atar el animal y huir detrás de un árbol…
Los pasos pesados y el sacudir de ropas de Kojuuro lo hacían al menos sonoramente notable en la espesura del bosque.
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Kojuuro de repente vio un animal atado en medio de ese lugar. Quien lo montaba debía estar cerca. Si bien no eran las riendas particulares del dragón de un ojo estas tenían el símbolo del clan Date. Se alejo del animal unos instantes mientras colocaba su mano sobre el mango de su Katana.
Masamune podía ver el lado derecho de su rostro pero no lo reconocía. La postura de ese soldado era igual a la de Kojuuro. La altura a la que dejaba suspendida su espada del piso. La localización exactas de sus pies en el suelo… la respiración… todo era igual... salvo que su excelente estratega hubiese podido verlo… de eso estaba seguro… tomo con su mano la empuñadura de una de sus garras. Esperaría… pero debía estar listo para un ataque súbito. Donde solo uno de los dos resistiría…
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Hanbei lideraba el comité de bienvenida… pero su rostro se desfiguro de desencanto al encontrarse con el cachorro del tigre de Kai en lugar del Dokugan-ryu
¿Dónde está Masamune! – grito encolerizado al joven tigre que lo miro sin dudar. Como cada vez que el honor de su señor estaba en juego; pero el fantasma de Kojuuro que vagaba junto al ejército de Toyotomi en búsqueda de la luz lo amedrentaba. Sabía que había dejado sin descanso un alma honorable… por la simple razón de que estaba enamorado.
Te enfrentaras conmigo! – grito Yukimura resistiéndose a contestar.
¿Por qué intentas reemplazar a Katakura-kun? ¿no sabes que él es único en la vida de Masamune-kun?...
Calla Takenaka Hanbei!... el dragón de un ojo vino por asuntos más importantes que una refriega contigo! – solo necesitaba hacer tiempo…. Tiempo que no tenían para que Masamune-sama llegase al castillo. O al menos se aleje de las hostilidades.
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Y Kojuuro sintió en medio de esa noche el olor de la piel de Masamune… sentía su ojo vigilante sobre él… no cabía duda… no era el impostor quien había llegado… sino el espíritu de Date Masamune.
-se que estas allí… -dijo soltando la empuñadura de su katana. Masamune agachado como una rata entre los arbustos junto a un árbol leñoso que había presenciado la vida de muchas personas. – y puedes irte tranquilo… - Kojuuro deseaba verlo una vez más… aunque contemplarlo con las heridas mortales de la batalla seria un motivo suficiente para arrojar todo al diablo y seguirlo… pero debía seguir adelante… mejor no verlo…
-tsk!... – Masamune se sintió insultado….¿como podían mandarlo a casa como si fuese un niño?... – lentamente desenvaino…la hoja de la katana reflejo la luna breves segundos. Pero este destello paso inadvertido para Katakura… pues aun no estaba habituado a su nuevo estado de visión.
-si no es El excelentísimo Dokugan-ryu…. Muéstrese! – en cuanto quiso volver a tomar su espada sintió algo frio en su espalda… y luego algo cálido que descendía por ella.
-no sé qué planes tiene ese soberbio cara de mono… pero que si quiere llevarse el titulo de asesino de dragones… que primero se asegure haberle cortado la cabeza…. – Masamune había logrado un único movimiento a la espalda del frio soldado con la voz de su estratega.
-Masamune-sama…. – se doblego de rodillas. Su señor no Había muerto? Lentamente sintió como ingresaba en él la filosa garra del dragón. Hasta que la vio salir de su abdomen. Y pudo entonces distinguir que era el dragón negro… casi como si el mismo estuviese acabando con él.
-No te pases de listo con migo… - dijo intentando no creerle el dragón de un ojo. Las actitudes no eran las de Kojuuro… es mas… Hanbei le había presumido casi como lo había matado… - Kojuuro está muerto… recibí sus efectos personales… Kojuuro era un guerrero… tu solo eres un lacayo que intenta imitarlo… me sorprendiste… y debo admitir que eres muy bueno…. pero él jamás poseería tus actitudes cobardes… enséñame tu rostro… - Katakura negó con la cabeza. No se atrevía a encontrar su mirada con la avasalladora mirada de Masamune. – Hazlo! – retiro la espada del cuerpo del doblegado y lo pareo de manera que rodo terminando boca arriba…
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-no tengo intenciones de pelear con el segundo de Masamune-kun… después de todo nosotros tenemos la mentira en común…
- no me compares contigo….- Yukimura se irguió furioso… sus motivos no eran los mismos. Y su mentira no fue ni la mitad de escalofriante que la de Hanbei… se excusaba a sí mismo.. Sin acabar de creerlo del todo
-no te subestimes… eres capaz de ser tan frívolo como yo… Sanada-kun quizás más… yo amo con todo mi corazón a Katakura-kun… mis mentiras no le hacen la mitad del daño que las que las tuyas le provocan a Masamune-kun…
-no diré una palabra más con respecto a esto! – tenía miedo de ser tan obvio como para que incluso su señor lo percibiese…
-no te conviene que se sepa la verdad… llévate a tu señor lejos de aquí… si sabes lo que te conviene…
- tsk! Maldito…. – mascullo y dio la media vuelta. En cuanto Hanbei quedo lo suficientemente lejos Yukimura se perdió en la maleza para encontrar al Dokugan-ryu y arrastrarlo a sus dominios nuevamente.
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La mirada marrón de Kojuuro se encontró con el azul profundo de Masamune. El más joven se arrojo casi sobre su vasallo que se sostenía la herida y evitaba el contacto.
-Kojuuro! Estas bien?... – Masamune contemplaba ese rostro que extrañaba tanto. Y se sentía impotente al verlo herido, por su culpa.
El espadachín no respondía. Cerro su ojo y giro el rostro. No era suficientemente hombre para sostener la vista… era un lacayo que merecía morir allí en medio del bosque. Sin honor ni la posibilidad de redimirse con un suicidio…
-Kojuuro! – Masamune le grito herido por su indiferencia. Tanto lo había extrañado. Tanto que casi rozo con la locura…
- Masamune-sama… lo siento mucho… - se quito el collar donde guardaba los cabellos del cadáver y los arrojo al suelo. – Masamune-sama… - inspiro de dolor. – Masamune- sama… - no podía llorar pero cada vez que decía su nombre se sentía muy feliz y muy triste a la vez. –Masamune-sama…
-resiste Kojuuro!
- Yo… intente proteger su legado… pero fui engañado como un niño… - el dolor era cada vez más agudo. Pero para compensar sus piernas y sus manos se dormían suavemente y su conciencia se tornaba comatosa… - Masamune-sama… soy feliz de morir en sus manos…
-no digas estupideces Kojuuro! Tenemos que vengarnos de Toyotomi! Esto no se va a quedar así!...
-… no viva con rencor… Masamune-sama… me tengo merecido esto… además… ya le soy completamente inútil… al perder mi ojo derecho… ya no puedo protegerlo… - echo al aire un gemido de dolor. Sus entrañas parecían un mar de lava que deseaba explotar hacia afuera.
- no digas eso! Ya no soy un niño! No necesito que me cuiden! Ni necesito que me enseñes nada!... solo te quiero a mi lado…
-en el campo de batalla… tenias un aspecto excelente… Yukimura-dono… él tiene un interés puro en usted… quizás pueda lograr lo que yo no pude…
-ma!... -Yukimura había localizado a su señor. Pero sintió como su sangre se convertía en hielo en cuanto vio a Kojuuro en el dominio del suelo. Abatido como una presa enorme y junto a él casi dibujado el bello dragón de un ojo… prefirió permanecer como espectador. Par aguardar pacientemente el terrible momento donde su castillo de ilusiones se despedazaba culpa de sus mentiras… se lo tenía merecido…
-Kojuuro… Kojuuro! – con leves sacudidas Masamune despertaba a su estratega que parecía estarse durmiendo lentamente. Abrazado por un cobertor sanguíneo tibio y destellante.
- Masamune-sama… preste atención Masamune-sama … abra los ojos… estas ya no son batallas de honorables guerreros… la intuición me fallo… pero… - tomo aire. El dolor era casi irresistible. Pero tenía un mensaje que dar… un mensaje importante y debía concluirlo… - Yukimura-dono… tiene una gran intuición… él no le fallara… no se entristezca por la muerte de un traidor… por favor… por favor… Masamune-sama… abandone mi cuerpo aquí… como cualquier herramienta caduca… - el dolor parecía indicarle que no quedaba mucho más tiempo… - Nunca quise ser más que eso en su vida… - su ojo se entrecerraba intentando de luchar contra la somnolencia de la muerte. Su cerebro intentaba mantenerse funcionando llevando la poca sangre que quedaba dentro de el hacia su cabeza. Pero era difícil para su corazón luchar solo… Kojuuro deseaba morir. Había cometido muchos errores escalofriantes, su solo existencia había perdido motivos.
- Kojuuro! – grito Masamune al contemplar el ojo de su compañero de tantas batallas cerrarse. Sin importar cuanto lo sacudiese esta vez el sueño era más potente. – Kojuuro! Abre los ojos! Maldito! Es una orden! – gritaba Masamune sacudiendo el cuerpo.
Masamune tuvo un recuerdo obligado de su hermano que había muerto bajo su aplastante poder… su querido hermano menor… de verdad él lo quería… pero al momento de elegir entre su carrera militar y la vida de su hermano… el pobre Kojiro no tuvo opción… él era el culpable de sus actos… pero quien había tejido accidentalmente esa telaraña perversa fue su inocente madre… que desconfiaba de su capacidad de lucha sin un ojo… casi pasando por alto que él tenía al mejor espadachín como guarda espaldas…
Y ahora varios años después… le sucedía lo mismo… Yukimura y Hanbei tejiendo la mentira… y el obligado de apagar la vida de alguien importante… solo que por Kojuuro no se plantearía ni dos segundos desprenderse del clan Date. Pero al mirada de Kojuuro en ese momento era igual a la última imagen de KOjiro que el recordaba…
Fue allí cuando Yukimura había entendido que era momento de hacerse visible.
Masamune-sama!... – se acerco caminando.
Tsk! Ese Hanbei nos engaño a todos… - Masamune busco en los ojos de Yukimura la serenidad que siempre le habían dado los ojos de Kojuuro vigilándolo; pero contrario a esto. Se topo con la mirada llena de pánico de Yukimura. – Yukimura… Kojuuro estaba aquí… y yo lo mate… ese infeliz afeminado… me las pagara… - Masamune se dio cuenta que Yukimura no estaba siendo sincero. En sus ojos la llama que tanto lo había atraído eran apenas cenizas moribundas.
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Es tan fácil dominar a las personas que no saben mentir… - Takenaka rio mientras acariciaba el enorme pecho de su señor… su primer amor. Aunque ahora lo hacía básicamente como costumbre, puesto que su corazón y su cuerpo ahora le pertenecían a Kojuuro.
¿estas seguro que todo salió a la perfección?
¡desconfías de mí Hideyoshi? – su mirada seductora mezclaba los pensamientos de Toyotomi.
Estas seguro que Katakura no sabe nada?
En cualquier momento llegara mi mensajero para saber como están los preparativos… - se relamió
Toyotomi-sama! Takenaka-dono! – el mensajero llego agitado – Katakura-dono abandono su puesto… le dejo la noche de descanso a sus hombres… y aun no ha regresado.
¿Qué? – el corazón de Hanbei se sintió traicionado. Katakura le había prometido dejarle compartir su tiempo. Dio un salto y llego hasta el umbral de la puerta huyo como un alma arrastrada por el diablo.
La lluvia comenzaba a caer y Takenaka partía en su caballo. No sabía dónde buscar. Pero lo encontraría. Sin dudas…
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Masamune se sentía dubitativo, ¿cumpliría con la petición de Kojuuro de abandonarlo en el bosque o lo repatriaría a Oshuu aun en contra de su última voluntad? Tomo nuevamente al dragón negro y se lo dejo en las manos. Si tenía alguna pelea en el otro mundo sabía que con su Katana le ganaría a cualquiera. Con las piernas débiles se puso de pie. Sentía que si permanecía de rodillas le sería imposible volver a caminar. Hizo dos pasos y le arranco las monedas del cuello a Yukimura. Arrojándolas sobre el cuerpo de Kojuuro. Casi no parecían la misma persona el Kojuuro de sus memorias con aquel que yacía muerto en el piso, sin ningún interés en marcar la diferencia.
Masamune-sama… - Yukimura lo abrazo. Pero se sintió frustrado al ver que lo alejaban.
Tu lo sabías ¿verdad?... no fuiste fiel al viejo Shingen… ni pudiste serme leal a mi ¿no? ¿dime en dos palabras que te diferencia de Hanbei!
Lo amo… lo amo sinceramente como nadie podría amarlo sobre esta tierra… la imposibilidad de poseer su calor… me transformo en este monstruo mentiroso! Discúlpeme Masamune-sama! Acabe con mi vida en este momento… pero perdóneme!
Yukimura! – grito de una manera tal que parecía que sus cuerdas vocales serian incapaces de decir otra palabra en la vida.- Yukimura! – volvió a gritar dejándose caer de rodillas. Su ojo azul obscuro se encontró con el homónimo ojo del cielo nocturno. Vigilante. Con esa pupila blanca que se llamaba luna juzgaba a todos los que descansaban bajo su resplandor y se divertía con los que permanecían despiertos. Sin vo9lver a levantarse el dragón de un ojo se aproximo a Kojuuro. Se sentía incapaz de continuar y muy confundido. A pesar de esa traición dolorosa el fuego de Yukimura había quemado su cuerpo dejando una marca en el… incluso se había enamorado… y no podía olvidarlo… y aun no caía en la cuenta de que Kojuuro no lo había oído decir "te amo"… se había prometido que si el destino los encontraba se lo diría…. Y había fallado…
Masamune-sama… vámonos..
No te atrevas!...- Masamune amenazo a su oficial en cuanto vio a este con la intención de alejarlo del cadáver de Kojuuro… - después de todo… tú debes estarlo disfrutando también!
No diga eso Masamune-sama… yo me hago responsable por mis actos… pero la muerte de Katakura-dono era una posibilidad que no había estimado…
Estúpido! Y te atreves a decirme lo que de verdad pasaba por esa cabeza… ¿ como puedes ser sincero en estas circunstancias?
Masamune-sama… . la mirada entre ambos era extraña. Ya no solo existía ese conflicto sino que un dejo en los ojos de ambos también hablaban de algo en común… pero que no superaba el tamaño del dolor.
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-Katakura-kun! Katakura-kun… - pensaba en voz alta Hanbei mientras galopaba en su caballo a toda velocidad. ¿Por qué había escapado de esa forma? ¿Acaso se había enterado de la llegada de Masamune?... – de repente encontró el cadáver del animal que Kojuuro utilizo para acercarse a su señor… evidentemente estaba cerca. Y solo aguardaba que no se hubiese encontrado con Masamune… y que no estuviese herido por la caída del animal.
Galopando solo unos minutos más encontró la lúgubre escena…. Date Masamune, Sanada Yukimura y en el suelo tendido sobre su abundante roja y deliciosa sangre Katakura Kojuuro…
De la garganta del estratega de Toyotomi se escapo un chillido infrahumano mezcla de la sorpresa. El horror, la desazón, el desconsuelo y la cólera que el producía la muerte de Kojuuro. Sobre todo en manos de Date Masamune…
La escena quedo parada en el tiempo. Ninguno de los cuatro cuerpos parecía humano ya… uno era un cadáver, otro la envidia, la cólera y la tristeza… pero ninguno era un ser humano completo.
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((((((((((((((((((((((((((((((Fin del capitulo iX)))))))))))))))))))))))))))))
Esto está muy lento… lamento mucho esto… casi no escribo por el stress hace unos días durante una tormenta me ingreso agua a la casa.. Dos días seguidos y estoy algo alterada por eso y por la fecha de examen. Espérenme por favor..
