Disclaimer: Ningún personaje a utilizar me pertenece, todos pertenecen a sus respectivos dueños: El hobbit a J.R.R Tolkien, y Sherlock a BBC. Sin embargo la trama si es de mi completa autoría. La historia continua después de la muerte de Thorin, y después del capítulo: The Woman, Sherlock.


"¿Entonces debemos regresar a la montaña?" Le preguntó Bilbo al de mayor estatura mientras cubría el cuerpo de su sobrino con una manta. Después de alcanzar a Gandalf en la puerta-Aunque realmente este nunca se había marchado- Habían ingresado de nuevo a la casa para poder calmarse y comer un poco. Y Frodo como todo Hobbit en crecimiento, se durmió sobre uno de los muebles de la sala de estar. Dándoles a los adultos la oportunidad perfecta para planear los pormenores del viaje.

"No digas tonterías, mi Hobbit amigo. Sería demasiado complicado viajar con el pequeño Frodo" Señaló el hechicero al infante.

"¿…?" El castaño se giró a mirarle confundido. ¿No irían los demás con ellos? No es que eso fuera garantía suficiente para pensar que Frodo no sufriría daño alguno. Pero estaba seguro que los enanos adorarían al pequeño en cuanto lo conocieran.

"Solo iremos nosotros tres" Aclaró el de cabellos grises.

"Pero, Gandalf. Frodo es solo un niño, ¿Cómo le protegeremos? ¡Ninguno de nosotros es un guerrero!" Bilbo se giró rápidamente para comprobar si su sobrino continuaba durmiendo a pesar de sus gritos, al notar que en efecto no había incomodado al menor, retorno toda su atención a su viejo amigo.

"En eso estas equivocado, mi estimado amigo, te he visto blandir una espada en más de una ocasión" Le recordó Gandalf, con su voz rasposa, la misma que usaba su padre cuando quería aclarar un punto que era irrefutable.

"Eran otros tiempos" Susurró, tal vez para convencerse a sí mismo o tal vez para convencer al mago "Ya no soy el mismo" Dictaminó.

"No ha pasado tanto tiempo, además no planeo empezar otra batalla. La única arma que utilizaremos será nuestro intelecto, que sabes mi joven amigo, es extraordinario en ambos" Gandalf no pudo evitar sonreír dulcemente en dirección al Hobbit. Bilbo pasó por tanto y aún está dispuesto a seguir, Él no es tonto, sabe que su amigo tiene miedo. Pero también sabe que aunque el temor tenga lugar en su corazón, el amor que Bilbo tiene por Thorin, Fili y Kili es más grande. Y justamente ese amor es el que les ayudara en esta gran aventura.

"¿Cuáles son tu planes? ¿Cómo les rescataremos?"

"Haremos lo que hacen mejor los Hobbits de Bolsón Cerrado, iremos en camino a realizar otra gran aventura" El mayor coloco una de sus grandes manos en el hombro del de menor estatura y le dio un suave apretón. ´Cada vez que lo veo, mis miedos y dudas desaparecen. Mientras existan almas como las de este pequeño Hobbit no todo está perdido´ Pensó el mago gris para sí.

Bilbo miró fijamente la silueta del pequeño Hobbit que dormía, había perdido mucho, casi tanto como había ganado. Pero aún le quedaba este pedazo de vida que proteger y ayudar a crecer, pensaba que había aclarado sus dudas; pero no era así. Aun ahora, a unas horas de partir no sabía si estaba haciendo lo correcto.

"Bilbo, no solo Frodo te necesita" Los ojos castaños se entrecerraron una última vez, mientras una de sus manos enredaba sus dedos entre los risos negros del niño.

"Lo se…" Y Gandalf supo sin lugar a dudas que al día siguiente empezarían otra gran aventura.

Y Thorin fijó sus ojos en los de John y por un momento los observó diferentes, los vio anhelando un jardín, una taza de té, libros y una mecedora. Analizó de manera rápida su cuerpo y su mente le jugó una mala pasada: Le miro de menor estatura y vistiendo ropa demasiado formal para empezar una aventura. Recordó la forma que tiene el doctor para sonreírle a Sherlock, la misma forma que en algunas ocasiones atrapaba al hobbit sonriéndole, y con un nudo en la garganta reconoció, que John no era Bilbo, y que este nunca lo sería, se dijó mientras cerraba sus ojos para ya no poder ver. No lo es, no importa cuánto se parezcan, no lo es, ni nunca será; se repitió una última vez.

"¿Me estás diciendo que todo lo que paso en el cuento es real?" Cuestionó el doctor a Thorin por tercera vez.

"Para mí es real" Aclaró el pelinegro mientras trazaba con sus dedos el título del libro que aquella desconocida había comprado para él.

John parpadeo varias veces, cuando el de menor estatura le había pedido que leyera el cuento del Hobbit antes de empezar a contar lo que le atormentaba pensó que esto le ayudaría a confrontar la realidad y recordar quien es realmente. Pero entre más lo leían, él y Sherlock no podían evitar coincidir en que sí; el hombre que describían entre las páginas del cuento era extremadamente parecido al hombre frente a ellos. Incluso el lugar donde se encontraban las heridas coincidía con las descritas. –John nunca confesará que cuando leyó la muerte de Thorin estuvo a punto de soltar el cuento y abrazar al enano, aunque por la forma en que el detective consultor le miró asume que este lo sabe, pero aun así nunca confesará- Y al terminar todos guardaron silencio mientras analizaban lo que acababan de escuchar.

"Lo que ahí describen coincide con lo que hemos visto, John" Señalo Sherlock.

"Lo sé, pero ¿Cómo es posible?" John siempre había sido un hombre serio, y en ese momento al igual que Thorin no sabía que era real.

"¿Magia?" Sugirió el pelinegro más alto, aunque un tonó de burla se escondía en su voz. Oh, Mycroft estaría horrorizado si lo escuchara en estos momentos.

"Tú no crees en la magia" Puntualizó el otro mientras guardaba las tazas recién lavadas, en todo el tiempo que su cerebro procesaba todo se dedicó a lavar la loza.

"Tal vez es momento de comenzar a creer en lo increíble" El detective giro sobre sí mismo mientras Thorin solo los veía comentar en silencio "Después de todo hubo un tiempo en que yo creí que sería incapaz de tener un amigo"

"Sherlock… se supone que el lógico de los dos eres tú" Dijó el doctor mientras una suave sonrisa se posaba en sus labios. Al parecer el mundo al lado de su extraño amigo nunca dejaría de sorprenderlo.

"Y tú el racional, creo que ninguno de los dos está haciendo un buen trabajo esta noche…" Cuando los ojos azules se posaron sobre el reloj de pared cambio su aseveración "Esta madrugada"

"Vamos a dormir un poco, si Sherlock tú también, mañana… Mañana continuaremos hablando" Los tres regresaron a sus respectivas habitaciones sin saber muy bien que pensar al respecto. Incluso Sherlock considero que tal vez, solo tal vez, si era buena idea dormir por un rato.


Bueno, Después de mucho tiempo regrese. ¡Y esta vez si serán publicaciones cada cuatro días! El fanfic ya está más avanzado ¡Así que nos leemos el 31 de enero! Por favor no olviden comentar, de esa forma nos ayudan a mejorar.