En el final del capitulo anterior:

Seiya corrió hacia fuera y miró hacia el cielo lleno de nubes, viendo como caían los rayos por toda la ciudad. Miró hacia donde debía estar la luna y susurró, "Por favor, lo ruego, ayúdame a encontrarla." Sintió su corazón llenarse de emoción y corrió hacia la noche.

Del otro lado de la ciudad, en el muelle

Serena estaba parada en la lluvia; su hermoso vestido rosado pegado a su piel, su pelo empapado mientras la lluvia corría por él. Estaba mirando el lago, inadvertida de lo que pasaba a su alrededor, en especial los pequeños ojos verdes que la observaban. La figura comenzó a moverse acercándose a Serena, pero la criatura detuvo sus movimientos cuando sintió el surgir de un fuerte poder corriendo por el muelle hacia la chica.

"¡Bombón!" Seiya la llamo, corriendo hacia ella; su traje y su pelo estaban empapados pero no le importaba; estaba aliviado de haberla encontrado. La tomó por los hombros y la giró hacia él. "Sé que rompieron tu corazón, pero no puedes hacerte esto a ti misma. Si te quedas aquí afuera, te puede caer un rayo." El muelle se movía mientras el agua lo golpeaba, pero Serena seguía inmóvil como una estatua. Seiya la sacudió suavemente para lograr que respondiera.

"Oh Seiya." Serena dijo, cuando sus ojos finalmente se fijaron en él y se dejo caer contra él.

La levantó en sus brazos y caminó de regreso con ella apretada contra su pecho. Seiya sintió otra presencia cerca, algo los estaba observando. Seiya extendió sus sentidos y miro fijamente hacia las sombras – lo que sea que estaba ahí fuera era maligno. Quería confrontar lo que fuera que estuviera persiguiendo a Serena pero con su condición actual, no podía detenerse a buscar. Llamó un taxi y le dio las instrucciones al chofer para llegar a la casa de Serena.

Los ojos verdes los vieron marcharse; consideró atacar porque la Princesa de la Luna estaba debilitada, pero la presencia de este chico lo había tomado desprevenido. El poder que este que la princesa llamaba Seiya emitía era comparable al de la protectora del Cristal Imperial de Plata, pero sabía que eso era imposible, después de todo solo había uno en todo el universo capaz de igualar el verdadero poder de la Princesa, y estaba muerto – asesinado por su hermano hace más de una vida atrás. La criatura sacudió la cabeza; encontraría otro momento en que la princesa estuviera sola y entonces la mataría y tomaría el cristal. No se preocupó por seguirlos ahora; la luz emitida por la princesa de la Luna sería encontrada fácilmente por su rastreador. Chasqueó sus dedos y se desvaneció en la oscuridad de la noche.

En la casa Tsukino

Ken escuchó un carro detenerse y corrió hacia la puerta justo a tiempo para ver a Seiya bajar de un taxi con Serena en sus brazos. Ken gritó en dirección al grupo en la sala, "Es ella; Seiya la trae."

Ikuko, Lita, Amy, Mina, Raye y Andrew se pusieron de pie. Seiya entró por la puerta que Ken mantenía abierta, el agua todavía chorreaba de su ropa y la de Serena. Aún con ella agarrada miró a Ikuko y con la voz aspera le dijo, "Sra. Tsukino, nunca presumiría de decirle que hacer en su propia casa, pero creo que ella necesita un baño bien caliente." Cuando Ikuko asintió y se dirigió a las escaleras, Seiya volteó hacia las scouts, "Raye, Amy, vayan con ella, yo llevare a Serena." Las dos chicas aceptaron y siguieron a la mamá de Serena. Seiya volteó hacia las otras dos chicas, "Mina, que el Sr. Tsukino te enseñe donde están las sabanas y acomódale la cama a Serena. Lita, tu y Andrew por favor hagan algo de te bien caliente." Todos aceptaron y se dispusieron a hacer lo que Seiya les había dicho. Seiya llevó a una Serena temblorosa hacia arriba y al baño. Suavemente la entregó a su madre y sus dos amigas.

Seiya salió del baño y miró hacia la habitación, viendo a Mina arreglar la cama de Serena. Volteó al escuchar que Ken lo llamaba, "Seiya, ven aquí un momento." Ken dijo desde algún lugar del pasillo. "¿Sammy está bien?"

"Si Sr. Tsukino. Taiki y Yaten lo van a secar bien y traer aquí; deben estar por llegar." Seiya dijo, cansado. "Señor, quiero disculparme. No tengo derecho a venir a su casa y dar órdenes a las personas, en especial usted y su esposa. Por favor disculpe mi mala educación."

"Bueno, Seiya, creo que en estos momentos puedes llamarnos a Ikuko y a mi por nuestro primer nombre. Y, tienes razón, normalmente hubiera sido imperdonable, pero tú encontraste a mi hija cuando mas nadie pudo, y no sé por qué pero, creo que la salvaste esta noche. Confío en que tus ordenes a todos han sido por preocupación por mi hija y para asegurarte de que pase la noche lo menos incomoda posible, dadas las circumstancias." Ken extendió una mano que Seiya aceptó. "Ahora jovencito, entra al baño de mi esposa y mío, y toma una buena ducha caliente. Te buscaré algunas ropas viejas mías que talvez te sirvan. Y antes que lo digas, insisto en que pases la noche aquí, Serena puede necesitarte, y sus amigas se quedaran por un rato mas."

Seiya aceptó apreciando la consideración. Siguio a Ken hacia la habiatacion y entro al baño. Se quitó el traje húmedo y entró a la ducha. Dejó que el agua caliente le golpeara la cara, disfrutando la sensación del calor retornando a su cuerpo. Aun podía ver a Serena con su vestido rosado empapado, parada en el muelle: su expresión vacía, el dolor cuando la sacó del shock en que se encontraba. Él no creía poder odiar a nadie como odiaba a Chiba en estos momentos por hacerla pasar por esto. Terminó su ducha y se puso los pantalones y la camiseta que el Sr. Tsukino le había sacado. Secó su cabello con la toalla y lo ató en una cola. Colgó la toalla y recogió su ropa mojada. Pasó por la puerta del baño y paro un segundo para escuchar; podía oír a Ikuko hablándole suavemente a su hija, pero oía a Serena llorar, preguntándose por que no era suficiente para él, que había hecho mal. Seiya tuvo que controlar el impulso de abrir la puerta del baño de un golpe y tomarla entre sus brazos. Bajó las escaleras, y Mina tomó su ropa húmeda para lavarla y secarla para él. Vio que Yaten, Taiki y Sammy habían llegado y estaban sentados en el sofá. "Sammy ¿estás bien?" Le preguntó al joven que lucia miserable.

"Sí, estoy bien. Solamente preocupado por mi hermana." Sammy dijo tristemente.

Seiya le indicó a Yaten que se moviera, y se sentó junto al joven. Yaten se levantó y fue a ayudar a Mina con la ropa de Seiya y de Serena. Seiya colocó su brazo alrededor del joven muchacho, "Sammy, talvez te sea difícil creerlo pero tu hermana es la persona más fuerte que conozco, y a pesar que esta herida ahora, ella se va a mejorar con nosotros apoyándola, y será feliz de nuevo. Te lo prometo." Sammy asintió y levantó la cabeza, demostrando su resolución a creer en Serena.

Lita le entregó a Seiya una taza de te, "Aquí tienes, toma esto, también necesitas calentarte." Ella caminó y se sentó junto a Andrew, que puso su brazo alrededor de ella para brindarle apoyo.

Raye estaba parada junto a un estante de libros mirando una fotografía de Serena y su familia, "¿Dónde estaba?" Preguntó, sin voltear a mirar a Seiya.

"Estaba parada al final del muelle cerca del parque." Seiya dijo, sus ojos nublándose al pensar en el estado en que estaba cuando la encontró.

Amy comenzó a llorar suavemente y Taiki la abrazó, susurrándole palabras reconfortantes. Mina y Yaten regresaron a la sala, Yaten cargaba a Luna, quien lucia miserable. Luna saltó de los brazos de Yaten y subió a las piernas de Seiya, apretando su cabeza contra el pecho de él. Era lo único que podía hacer para darle las gracias con Sammy y Ken aun en la habitación, pero Seiya sabia lo que estaba haciendo y la acarició suavemente susurrando, "Luna, te lo prometo; me quedaré con ella hasta el final."

"Sammy, ha sido una larga noche. Vete a la cama." Ken le dijo gentilmente a su hijo, quien comenzó a protestar; pero Seiya le apretó el brazo, y Sammy se resigno a la suerte de irse a su cama cuando todos aun estaban despiertos.

Todos estaban en silencio, escuchando la lluvia afuera. Luego de varios minutos, Ikuko bajó las escaleras; sus ojos cansados y al borde de lagrimas. Caminó hacia su esposo quien se puso de pie y se acercó, y se dejo abrazar por él. "Oh, Ken, nuestra pobre pequeña." Lloró silenciosamente por unos minutos, todos permanecieron en silencio, algunas de las chicas secando sus ojos. Ikuko levantó la cabeza, "Seiya, no se lo que ella hubiera hecho sin ti. Si no la hubieses encontrado…" La voz de Ikuko se quebró.

Seiya se sorprendió cuando la mujer se alejó de su esposo y le dio un fuerte abrazo, "Sra. Tsukino, Serena es mi querida amiga; nunca la abandonaría."

Ikuko asintió, "Lo sé, y después de todo esto, por favor llámame Ikuko. Chicas, llevé a Serena a su cama, pero sé que no esta durmiendo, por favor vayan con ella. Creo que probablemente tomaría algo del te de Lita, si ustedes cuatro le insisten."

Taiki y Yaten se despidieron de Amy y Mina. Tocaron a Seiya en la espalda antes de salir de la casa en dirección a su departamento. Andy le dio a Lita un beso en la mejilla y un apretón de manos, luego siguió a los demás hacia la salida. Seiya se quedó sentado en la sala con los padres de Serena. Ikuko fue a buscar una almohada limpia y unas frazadas para cuando Seiya estuviera listo para ir a dormir. Las cuatro chicas bajaron las escaleras, lucían tan tristes.

"Ella aún esta despierta, pero ha dejado de llorar. Tomó un poco del te, pero no logramos que comiera nada." Raye dijo tristemente. Las chicas se despidieron, cada una dándole un abrazo a Seiya y susurrando sus agradecimientos y se marcharon.

Ikuko y Ken se despidieron de Seiya y fueron escaleras arriba a chequear a su hija antes de irse a la cama., dejando a Luna con Seiya. Cuando ella estuvo segura que estaban a solas, la gata volteo hacia Seiya, "Seiya, gracias."

"¿Por qué Luna?" Seiya cuestionó levantando una ceja.

"Por ser quien la trajera de vuelta esta noche." Luna dijo sinceramente.

"No tienes que agradecerme eso. Ahora, ve con ella. No quiero que esté sola." Seiya dijo suavemente.

La gata aceptó y comenzó a subir las escaleras. Cuando miró hacia atrás, vio al joven hombre, que estaba mirando por la ventana hacia la lluvia, tenia lagrimas silenciosas corriendo por su cara.

Temprano por la mañana, en la casa Tsukino

Ikuko bajó las escaleras para ver a Seiya cubierto en harina, tratando de hacer panqueques. "¿Necesitas ayuda?"

"Talvez un poco." El chico sonrió tímidamente. Los dos hicieron unos panqueques, e Ikuko le dijo que se los llevara a Serena, que aún dormía arriba. Él tocó la puerta y entró cuidadosamente. "Bombón." Dijo suavemente, Luna se estiró y se despertó ante el sonido de su voz. "Hola Luna, ¿me das un momento?" La gata aceptó, saltó de la cama y salió de la habitación. Seiya suavemente sacudió a Serena hasta que esta abrió los ojos, "Nada de seguir durmiendo o sintiendo pena por ti misma. Con algo de ayuda de tu madre, yo te hize desayuno." Dijo indicando la bandeja con los panqueques, cubiertos con fresas frescas y crema batida.

"Ay Seiya, me duele la barriga, no puedo comer." Serena se quejó y trató de halar la frazada para cubrir su cabeza.

"¡No, no vas a seguir durmiendo! ¡Ahora, levántate!" Coloco la bandeja en la pequeña mesa de su habitación y le quitó la frazada. Ella gritó y se levantó de golpe.

"¿Cómo te atreves?" Le gritó.

"No, ¿Cómo te atreves tú?" Dijo Seiya enojado. "Preocupaste a todos hasta la muerte; saliste en medio de una tormenta, y por tus acciones, pusiste a tus amigos y familia en peligro mientras estaban afuera buscándote. Pero más importante, te pusiste tú misma en peligro. ¿Por qué?"

Serena estaba asustada; nunca había visto a Seiya realmente enfadado con ella, pero ahora lo estaba. "Porque Darien terminó conmigo y estaba devastada." Ella respondió, estaba enojándose también.

"Lo sé, pero ese dolor no es excusa para ponerte en peligro a ti misma ni a los demás." Seiya la regaño. Estaba a punto de continuar cuando Serena salió corriendo por la puerta y entró al baño. La oyó vomitar, y se cubrió la boca tratando de no enfermarse. Varios minutos luego, ella regreso a la habitación, luciendo algo verde. "¿Estás bien?" Le pregunto, la ira de hace unos minutos ahora se había convertido en preocupación.

"Si, creo que mi estomago no esta bien por todo lo que ha pasado." Ella dijo cansada y se sentó en la cama. Seiya se sentó a su lado. "Gracias por venir por mi anoche." Le dijo, volteando a mirarlo.

"Bombón, si quieres agradecérmelo, demuéstrame esa fuerza interna que se que tienes y no dejes que este dolor controle tu vida." Seiya dijo levantándose.

"¿A dónde vas?" Ella le preguntó.

"Voy a casa a ponerme ropas limpias y luego voy al estudio. Te llamo esta noche. Recuerda, no más lagrimas." Le dijo picándole un ojo y despidiéndose desde la puerta.

Una semana mas tarde, en el templo de Raye

Luna subió a la galería junto a las cuatro inner scouts y se estiró en el sol, "Bueno, ella por fin esta aceptando los consejos de todos y ha ido al médico."

"Gracias a Dios." Amy dijo, sintiéndose satisfecha.

"¿Qué la hizo convencer por fin? Hemos estado tratándolo por una semana." Raye cuestionó a la gata negra.

"Apuesto a que puedo adivinar." Lita dijo mientras se ponía de pie y se estiraba un poco, "Seiya."

"Si, fue Seiya. Ayer cuando la llevó a la casa después del cine, su madre comenzó a regañarla en frente de Seiya por seguir enferma y no haber ido al médico. Ella trato de callar a su madre pero fue muy tarde, Seiya se molestó porque ella no le había dicho que aun estaba enferma y la obligó a tomar el teléfono y llamar al médico, a pesar que ella se quejó durante todo la llamada. Él le dijo que si no iba, no la dejaría ir al concierto esta noche, y haría que la sacaran si trataba de entrar." Luna les contó, riendo al recordar a los dos jóvenes discutiendo.

"Él ha sido tan bueno para ella; no puedo creer lo rápido que le ha sido posible reír y sonreír con Seiya a su alrededor." Lita dijo luego de escuchar la historia de Luna.

"Si. Ella aún esta dolida; incluso intento llamar a Darien un par de veces la semana pasada, terminando todo con él colgándole el teléfono o no contestándole la llamada, pero creo que ya pasó la peor parte de todo." Raye dijo, luego agregó, "Y, estoy de acuerdo, Lita, Seiya es una gran parte de eso."

"Estoy tan emocionada por el concierto de esta noche. Van a cantar en el anfiteatro al aire libre, cerca del parque, y el clima supuestamente estará muy lindo." Amy dijo sonriendo.

Las chicas comenzaron a hablar del concierto. Molestaron a Raye acerca de Chad, quien sería el acto de apertura de los Three Lights. Ella se sonrojó y negó estar interesada en el nuevo ídolo pop.

Del otro lado de la ciudad, en la oficina del doctor

"Señorita Tsukino, ¿se encuentra bien?" El Dr. Hotan le preguntó a la joven, cuya cara estaba completamente pálida.

"Si doctor, ¿está usted seguro?" Serena dijo, sus ojos grandes por el shock y la confusión. Cuando el doctor asintió, sus ojos se hicieron aun mas grandes hasta que su cara parecía estar consumida por ellos. Estaba mirando a su alrededor en la oficina del doctor, tratando de darle sentido a lo que él le había dicho, "No entiendo como esto pudo haber sucedido."

El Dr. Hotan sonrío y gentilmente le preguntó a la joven, "Serena, ¿Cuándo fue la ultima vez que tuviste intimidad con un chico?"

"Eh, yo abrasé a mi papá esta mañana, y mi hermano me dio un beso en la mejilla el otro día, lo que es raro pero él ha estado preocupado por mi porque he estado enferma." Serena dijo, sonrojándose enormemente ante la pregunta.

"Serena, eso no es lo que quise decir, y creo que eres lo suficientemente inteligente para saber a lo que me refiero." El doctor dijo, insistiendo por una respuesta honesta. Él notaba que ella estaba avergonzada y aún un poco exaltada ante la noticia de que iba a tener un bebe.

"Solo he estado con chico de esa manera una vez, hace un mes." Serena dijo bajando la cabeza, avergonzada por la situación.

El Dr. Hotan sonrió y le colocó una mano en el hombro, "Serena, yo hablaría con el chico; si tu escogiste estar con él, debe ser especial, así que estoy seguro que te apoyará en esto. Y conozco a tu familia, son personas buenas, no te abandonaran."

Serena salió de la oficina del doctor y suspiró; iba a tener un bebe, lo que significaba que Rini estaba creciendo dentro de ella en estos momentos. Tenía que decírselo a Darien; corrió hacia el teléfono más cercano, introdujo su tarjeta de llamadas y marcó su número. Sabía que donde él estaba era de noche, pero esperaba que él estuviera despierto. Respiró profundo cuando una mujer contesto su teléfono, "Hola, ¿se encuentra Darien?"

"Si, espere un segundo." Sage dijo y llamó a Darien, "Cariño, el teléfono, es para ti."

El estómago de Serena se alteró cuando escucho a Sage decirle 'cariño', pero recobró su valor, "Darien, es Serena. Necesito hablar contigo."

Darien estaba furioso con ella, "Serena, te dije que no me llamaras más. Hemos tenido esta misma discusión tres veces desde que terminé contigo la semana pasada." Serena trató de interrumpirlo para decirle, pero él no la dejo hablar, "Serena, estoy en medio de una cena, no me llames de nuevo. No me importa lo que tengas que decir; no hay nada que puedas decir en estos momentos que pueda interesarme. Por favor, solo lo estás haciendo más difícil. No quiero ser cruel ni lastimarte mas, así que por favor no vuelvas a llamar."

"Pero Darien, Rini…" Serena comenzó a decir.

"No, Rini no es parte de mi vida y nunca lo será. Adiós Serena." Darien le dijo en tono cortes y colgó el teléfono.

Serena miró el teléfono descolgado en sus manos; sería una madre soltera. Miró su reloj; tenía que prepararse para el concierto de Seiya. Él había sido tan buen amigo para ella, de ninguna forma se perdería su concierto. Pensó en lo que él le había dicho, tenía que creer en si misma. Pensó en Rini y sonrió, a pesar que no estaría con Darien, su hija sería parte de su vida. Ella sobreviviría a esto, lo sabía. Sonriendo, corrió por la calle y trato de no caerse; ya no podía andarse cayendo.

El concierto

Chad estaba cantando con todas sus fuerzas, y el público estaba enloqueciendo. Raye y él chocaron miradas en más de una ocasión, causando que ella se sonrojara. Sus amigas se burlaron causando que se sonrojara más. Serena llegó unos minutos tarde y se sentó en su asiento al final de la fila.

"Serena, casi te pierdes el concierto otra vez." Raye se burló.

"Oh Raye, no te metas, ya llegué." Serena dijo, enseñándole la lengua a su mejor amiga.

"¿Qué dijo el doctor?" Amy preguntó ansiosa.

"Oh, estoy bien. Te cuento todo mas tarde." Serena dijo sonriendo ampliamente.

Todas suspiraron, estaban contentas que ella estuviera bien. El publico aplaudió al despedirse Chad y salir del escenario. Los Three Lights aparecieron y saludaron al publico, el anfiteatro se lleno de gritos. Serena le sonrió a sus amigos, estaba tan feliz por ellos, sabía lo mucho que le gustaba cantar a Seiya. Al Seiya tomar el micrófono, sus ojos cayeron sobre ella. "Hola Tokio," Seiya le grito a la multitud, "Estamos muy contentos de regresar a cantarles a todos nuestros fans, vamos a cantar algunas de nuestras canciones mas populares, pero la ultima es muy especial, es lo que nos inspiro a regresar. Se llama 'El Destino del Corazón.'" Y volvió a mirar a Serena cuando comenzaron a cantar.

Serena cerró los ojos moviéndose con la música, cuando los abrió sintió que Seiya la llamaba.

"Serena, ¿Qué dijo el doctor?"

Sintió como se encontraban en la distancia donde la música era pura y estaban solos ellos dos, como había sido aquella vez en la estación de radio y la noche que lo había visto desde la rueda de la fortuna. Serena bajó la cabeza cuando él se acerco, "Oh Seiya, nunca me veras con los mismos ojos." Dejo escapar una lágrima que corrió por su mejilla.

Él estaba a su lado, sujetando sus manos, "Solo me importa que tú estés bien, nada más importa."

Serena levantó la mirada, "Voy a tener un bebe."

Seiya se sorprendió, "¿Un bebe?"

Serena asintió y murmuró, "Darien y yo, bueno, la última noche que estuvo aquí. Nosotros…"

Seiya la detuvo, "Esta bien. Entiendo, no tienes que continuar. ¿Ya le dijiste a él?"

Serena inclinó la cabeza hasta que la parte de arriba estaba tocando su pecho, "Lo intenté pero me colgó el teléfono. Seiya, necesito que entiendas todo, ¿puedo mostrarte lo que ocurrió en mi pasado antes de tú llegar? Para que veas por qué este bebe es tan importante para mí?"

Seiya aceptó y Serena le abrió su corazón para enseñarle todos los recuerdos que tenía de Rini. Él vio su viaje al futuro y las batallas que tuvieron juntas, y se dio cuenta que esa era la niña de su sueño; su hija era en realidad hija de Chiba. Cuando los recuerdos dejaron de presentarse, él tomó su barbilla, "Entiendo. Escucha con atención nuestra última canción, y tal vez entiendas, porque nada podría cambiar lo que siento por ti."

La conexión se rompió y Serena se dio cuenta que los Three Lights estaban en su última canción, y mientras ella prestaba atención las voces de Seiya, Taiki y Yaten sonaron con emoción pura, las personas a su alrededor comenzaron a llorar en medio de la canción.

Tu luz deslumbra

A las estrellas de arriba

Y no puedo evitar

Preguntarme si

Sabes lo mucho

Que eres querida.

Estoy parado aquí

Frente a ti

Dispuesto a morir

Solo para que tu luz

Nunca deje de existir.

Pero necesito que digas

Que quieres que siga.

Mi corazón está buscando

Su destino y

Por alguna razón

Sigue regresando a nosotros dos.

Depende de ti,

Es tú decisión

Quieres que me quede

O marcharme será mejor.

Cuando llegué

Pensé saber lo que venía a buscar

Pero encontré muchas cosas más

Al hacia ti voltear

Y ahora no puedo olvidar

El amor que sentí

Esa noche cuando

Todo se volvió a arreglar.

Tuve que marcharme

Pero he regresado y ahora…

Mi corazón está buscando

Su destino y

Por alguna razón

Sigue regresando a nosotros dos.

Depende de ti,

Es tú decisión

Quieres que me quede

O marcharme será mejor.

Miro a tus ojos

Y mi corazón no puede imaginar

Lejos de ti estar.

Cuando estamos juntos

Siento el tiempo parar

Y quiero que dure una eternidad.

Me salvaste, diste tu vida

Y cuando pensé que te perdía

Me di cuenta que a tu lado estar quería

No te vayas aun princesa, porque…

Mi corazón está buscando

Su destino y

Por alguna razón

Sigue regresando a nosotros dos.

Depende de ti,

Es tú decisión

Quieres que me quede

O marcharme será mejor.

Dímelo ahora

El momento ha llegado

Que ha tu corazón susurrado.

Deja tus miedos

Te prometo que siempre estaré cerca

Te amo princesa y…

Mi corazón esta buscando

Su destino y

Por alguna razón

Sigue regresando a nosotros dos.

Depende de ti,

Es tú decisión

Quieres que me quede

O marcharme será mejor.

Serena sintió lagrimas tibias correr por su cara. Se dirigió con Amy, Mina y Raye hacia los camerinos. Raye caminó hacia el vestidor de Chad. Amy corrió hacia los brazos de Taiki, mientras Mina fue a buscar a Yaten, que aparentemente estaba diciéndole al manager que ellos no irían a la rueda de prensa porque ya tenían planes con sus amigos. Serena caminó hacia el vestidor de Seiya; dudó unos minutos y luego tocó con cuidado en su puerta.

"Ey Bombón, ¿te vas a quedar ahí afuera toda la noche o vas a entrar?" Seiya dijo cuando ella finalmente tocó.

"¿Cómo sabías que era yo?" Serena preguntó entrando.

Seiya se levantó de su silla y caminó hacia ella, "Siempre puedo sentirte, igual que tú sabes cuando yo estoy cerca. ¿Estás bien?"

Serena asintió y le sonrió, "Me siento mucho mejor habiéndolo compartido contigo."

Seiya asintió, "Me alegra que lo hayas compartido conmigo." Entrelazó su brazo con el de ella, "Ahora, vayamos buscarte cena y helado."

Ella le sonrió, luego dejo de caminar causando que él se detuviera, "Seiya, no quiero que nadie sepa que estoy embarazada por ahora. Solo tú y yo, ¿está bien?"

Él sonrió y luego aceptó moviendo la cabeza, "Como quieras princesa." La sonrisa de Seiya se hizo mayor al salir del anfiteatro y escucharla nombrar lo que quería comer, que era básicamente todo lo de el menú. Se despidieron de Taiki y Amy que estaban sentados hablando en el borde del escenario.

Amy vio su amiga partir con Seiya; sonrió diciendo, "Mira lo feliz que luce ahora; hace una semana no hubiera pensado que volvería a sonreír. No sé que hizo que ustedes volvieran pero, me alegra que lo hayan hecho. Sin Seiya, Serena no hubiera sobrevivido perder a Darien."

Taiki miró hacia el cielo y aclaró su garganta nerviosamente, "¿Es esa la única razón por la que te alegra que regresáramos?"

Amy rió y tomo su mano, "Claro que no, sabes lo que quiero decir."

Taiki negó con la cabeza, "Amy, yo, bueno," pasó una de sus manos por su pelo, "Yo necesito que entiendas que las palabras de la canción, eran para ti; cuando yo canté, lo hice solo para ti."

Amy abrió la boca y volvió a cerrarla, "Taiki, ¿estás diciendo que, tú…?"

Taiki bajó del escenario de un salto, parado frente a ella mirándola, "Si, Amy, estoy diciendo que te amo. Te amo tanto. Amo lo inteligente que eres, lo buena amiga que eres, que nunca te quejas pero siempre estas dispuesta a ayudar. Eres la chica más dulce que jamás he conocido, y te has robado mi corazón."

Amy se sonrojó y luego se inclinó hacia delante, rodeando su cuello con sus brazos, "Bueno, tú no estás tan mal que digamos."

Taiki la miró seriamente, "Amy, tengo que hacerte una pregunta seria, que requiere una respuesta directa de parte tuya." Cuando ella aceptó, el continuó, "¿Quieres que me quede aquí en la tierra contigo y no regrese mas a Kinmoku?"

Los ojos de Amy se llenaron de lágrimas y susurró, "Si, más que nada en este mundo."

Taiki dijo, "Considéralo hecho." Y la haló del escenario, levantándola en sus brazos y besándola, dejándola sentir todo su amor por ella.

"Ey ustedes dos, váyanse a un cuarto." Mina les gritó cuando ella y Yaten pasaron tomados de las manos, ambos rieron cuando Amy y Taiki no se separaron.

"Bueno, creo que llegaran tarde a la cena." Yaten dijo, disfrutando el aire nocturno y el sentir de los dedos de Mina entrelazados con los suyos.

"Si, y si no se apresuran, Serena probablemente dejará el restaurante sin comida." Mina dijo riendo.

Yaten rió por un segundo y luego se tornó serio, "Mina, ¿Qué sientes por mi?"

Mina lo miró mientras caminaban, "Yaten, ¿no lo sabes?"

Yaten movió la cabeza,"Cuando llegamos hace un año, solo parecíamos interesarte como ídolos, y parecía no importarte con cual de nosotros estuvieras siempre y cuando tuvieras a uno. Pero, al pasar el tiempo, comencé a pensar que talvez yo te importaba de una manera especial, pero pasó todo tan rápido. Nuestra princesa regresó, luego la mataron, la pelea con Galaxia fue horrible, y cuando moriste en frente de mi." Yaten dejo de caminar y halo a Mina para que lo mirara, pusó sus brazos alrededor de su estrecha cintura. "Mina, sentí que mi alma estaba vacía; nunca había experimentado algo así antes, y no quiero volver a hacerlo."

Ella asintió, "En ese momento no me asustaba morir; lo único que pensaba era protegerte. Tienes razón sobre lo que dijiste antes, cuando llegaron estaba como loca. Pero a medida que te fui conociendo descubrí que tú, Yaten, eras en quien pensaba todo el tiempo. Ese día en la competencia cuando estabas parado allí regañándome, tenía unas ganas fuertísimas de besarte para que te callaras." Mina admitió sonrojándose y bajando la cabeza.

Yaten rió y la halo hacia sí, de modo que sus caras estaban a solo centímetros una de otra, "Debiste haberlo hecho, te prometo que no me hubiese molestado. Mina, necesito que sepas que la canción de esta noche, cada uno escribió una parte porque cada uno de nosotros le cantaba a la persona dueña de nuestro corazón. Mi corazón te pertenece a ti, Mina… solo a ti."

Mina sonrió, "Mi corazón también te pertenece Yaten." Se inclinó hacia él para besarlo, pero él la detuvo con un dedo. "¿Pasa algo malo?"

Yaten sonrió, "Espero que no." La soltó y se alejó unos cuantos pasos; aún de espaldas a ella, "Mina, voy a regresar a Kinmoku, es mi destino defender a la Princesa Kakyuu, no me puedo quedar. Pero quisiera que vengas conmigo, quiero que estés a mi lado, siempre. Sé que es mucho pedir, pero espero que lo consideres seriamente." Yaten se sorprendió al sentir los brazos de ella abrazarlo desde atrás y su cabeza contra su espalda.

"Yaten, te amo. No puedo imaginar renunciar a mi familia y amigos. Pero cuando estabas cantando esta noche, sentí algo en mi alma diciéndome que debo seguirte, siempre. Así que si nos marchamos, estaré muy triste, de hecho se partirá mi corazón, adoro mi vida aquí; pero te amo a ti mas." Mina dijo suavemente.

Yaten volteó y la apretó contra su cuerpo, "Prometo que te haré feliz Mina."

Mina sonrió pícaramente, "Mas te vale, o tendrás que escucharme quejarme hasta que sí me hagas feliz."

Yaten la besó tiernamente y sintió sus dos corazones derretirse en uno solo.