Perdón por no subir antes, es más no voy a darles una excusa inventada como el 99% de las personas, con sinceridad, no tenía ganas, aunque si estudiara, lo cual no hago xD, si tendría excusa ya que en estas semanas que no subí tuve más de 5 pruebas. Más que pasé el fin de semana (17 y 18) en Bolivar jugando un partido de vóley :/ y el otro (24 y 25) bueno, el viernes hicimos una fiesta sorpresa, y nos quedamos a dormir en lo de mi amiga, y llegue a mi casa el sábado en la noche, después el domingo tampoco estuve en mi casa, ya que era 25 de mayo y me fui a lo de la mamá de la novia de mi papá, pero de todas formas, no tenía ganas de escribir, era esa la mayor razón, en fin acá la conti…

CAPITULO 8

La misteriosa novia de Ikuto…

No puedes engañar a tu mejor amiga…

POV AMU

Me despertó el sonido de mi alarma del teléfono. Miré a mí alrededor preguntándome por qué estaba en la sala de estar, entonces recordé el sueño. Ikuto seguía dormido; como siempre, sus brazos y piernas estaban encima de mí, sujetándome bajo su peso. Sonreí y lo miré unos minutos antes de que decidiera despertarlo amablemente. Usualmente, sólo le pegaba un codazo y lo empujaba; pero pensé que hoy sería un poco más creativo, que le gustaría eso. Me moví hacia adelante, empujando su hombro. Él rodó sobre su espalda, sin quitar sus brazos de mí, así que me arrastró con él. Me levantó de manos y rodillas para quedar a horcajadas, antes de poner mi peso de nuevo sobre él. Acaricié su hermoso rostro un par de veces antes de que pusiera mis labios ligeramente. Él suspiró un poco en su sueño así que lo besé de nuevo, un poco más fuerte y por más tiempo. Comenzó a excitarse y sofoqué una risita. Está bien, sé que soy nueva en todo esto, pero este chico parecía sacar mucha lujuria de mí. Fue un poco embarazoso; pero al mismo tiempo me hacía sentir querida, necesitada y atractiva.

Lo besé de nuevo y recorrí su pecho con mi mano. Él comenzó a moverme, sus brazos apretando a mi alrededor, sujetándome a su pecho a pesar de que ni siquiera estaba despierto. Lo besé de nuevo y avancé por su labio con mi lengua. Eso llamó su atención; abrió los ojos y me miró, claramente sorprendido, pero con una sonrisa jugando en el borde de sus labios.

— Espero que esa sea la manera en la que me despiertes a partir de ahora — Dijo con voz ronca

— Tal vez, si eres afortunado — Bromeé. Puso una mano detrás de mi cabeza y me hizo besarlo de nuevo. Mordió mi labio inferior, pidiéndome que entrara, pero lo alejé, haciéndolo gemir — Tienes que irte, Ikuto — Me liberé de él y me senté, todavía a horcajadas. Podía sentir su erección presionando contra mí, lo que me hacía anhelarlo de una manera que no había pensado hasta ahora.

Sonrió y puso sus manos sobre mis rodillas y me miró sentado encima de él. Sus ojos estaban tan lujuriosos que estaba sorprendida que no me suplicara por sexo aquí y ahora. Ni siquiera se movió, sólo se quedó ahí con una gran sonrisa de satisfacción en su rostro. Esta no era realmente una buena posición para sentarse. La sensación de tenerlo abajo de mí se estaba convirtiendo en algo enloquecedor. Me pregunté que se sentiría cuando me tocara, recorriendo mi cuerpo con sus manos. Me mordí el labio mientras una ola de deseo de apoderaba de mí. Los sentimientos eran tan confusos, tan extraños para mí. Nunca había querido si quiera besar a alguien, mucho menos los pensamientos que ahora comenzaban a formarse en mi cabeza.

— ¿Qué me estás haciendo? — Susurré, confundida de que me sintiera así: querer a alguien cuando generalmente eludía todo contacto físico por lo que mi padre solía hacerme.

— ¿Qué quieres decir? — Preguntó, mirándome un poco confundido. Negué con la cabeza; no podía explicarlo, especialmente no a él. Necesitaba que él fuera capaz de esperarme. Si le dijera cómo me sentía, probablemente lo arruinaría todo — Dime que quieres decir, Ángel ¿Por favor? — Rogó, usando su cara de cachorro en mí. ¡Demonios! ¡Eso siempre funcionaba y lo sabía!

— No quiero, Ikuto — Me alejé y me recosté a su lado.

— ¿Por favor? — Susurró, mirándome con sus ojos suplicantes. Suspiré.

— No sé lo que me está pasando. Un día no puedo si quiera soportar que alguien me toque y al siguiente... — Mi voz se debilitó, insegura de cómo terminar la frase sin darle una impresión equivocada.

— Al día siguiente, ¿qué? — Solicitó, apoyándose en su codo para mirarme a los ojos.

— Al día siguiente, tú llegas y me haces necesitarte y no puedo ayudarme a mí misma — Admití, ruborizándome locamente. Él se rió en voz baja y me dio su sonrisa arrogante.

— También me haces necesitarte.

— Sí, esa es la mitad del problema — Declaré, mirando hacia abajo para ver lo que sobresalía de sus pijamas, ruborizándome de nuevo cuando miré y él me había visto mirándolo. ¡Oh, mierda, eso es tan embarazoso!

— Siento que eso pase — Me sonrió y me ruboricé más, retorciéndome ante lo incomoda que se estaba volviendo la conversación.

Le di una palmada en el pecho y me reí por la vergüenza. Atrapó mi mano y la sostuvo fuertemente mientras me miraba.

— Me asusta — Admití, sintiéndome estúpida e infantil.

— Sé que sí, pero nunca te haría daño. Si alguna vez sientes que las cosas van demasiado rápido, lo único que tienes que hacer es decirlo, lo prometo — No podía dudar de su sinceridad. La verdad de sus palabras estaba clara en su rostro. Me incliné hacia adelante y lo besé suavemente, antes de alejarlo.

— Realmente tienes que irte. Son casi las ocho.

Él suspiró y se entretuvo con mis dedos.

— Realmente no me gusta tu amiga, es su culpa que me tenga que ir — Murmuró, fingiendo estar molesto.

Reí y me levanté del sofá, levantando sus piernas conmigo.

— Quizás quieras normalizarte un poco antes de salir. ¿Qué pensarán los vecinos si te ven salir de mi casa así? — Bromeé, asintiendo con la cabeza hacia su entrepierna; ruborizándome al darme cuenta de que lo había visto de nuevo. Se echó a reír.

— Podrían pensar que tengo una novia muy hermosa, que me acaba de echar de su cama — Dijo, encogiéndose de hombros casualmente.

Le sonreí mientras se acomodaba sus shorts para que fuera menos notable, antes de besarme de nuevo y salir por la puerta principal. Me metí a la habitación. Kate todavía estaba dormida, así que me arrastré a mi cama; pero no volví a dormir, en cambió le envié un mensaje a Ikuto:

Me alegro de que al menos durmieras 3 horas anoche.

Puse mi teléfono en silencio, para que su respuesta no despertara a Kate. Respondió, haciéndome sonreír:

También yo. Ese sillón es sorprendentemente cómodo, mejor que mi cama;
pero es probablemente porque estabas ahí.

Le envié:

Podrías quedarte esta noche. Tal vez podría salir a hurtadillas a la sala
después de que Kate se duerma.

Me preguntó:

¡Me gusta la idea! ¿Qué vas a hacer hoy? ¿Quieres hacer algo?

Le respondí:

No estoy segura; creo que pasaré todo el día con Kate, viendo que se quedará
aquí.

Contestó, haciéndome reír:

Esa chica está arruinando todo; en primer lugar no me puedo quedar más
tiempo. ¡Ahora no puedo pasar el día contigo! Estoy terriblemente disgustado
que esté aquí.

Nos mensajeamos alrededor de una hora más, y me alegré de que decidiera actualizar el plan de mi equipo así obtuve mensajes ilimitados, de lo contrario esto me costaría una fortuna.

Me levanté un par de horas más tarde, me vestí y salí a la cocina. Ikuto ya estaba ahí. No debería estar realmente sorprendida, casi nunca estaba en su casa. Pasaba la mayor parte del día aquí, cuando no estaba en la escuela, saliendo como a las nueve de la noche sólo para escabullirse de nuevo en mi ventana, alrededor de las diez treinta. Le sonreí, pero rápidamente desvié la mirada, porque estaba sentado junto a Kukai.

— Buenos días, Amu. ¿Dónde está Kate? ¿Has hablado con ella sobre no tocarme? — Preguntó Kukai, haciéndome reír por su expresión seria.

— Está en la ducha. De todos modos, deberías estar halagado de que le gustes; aunque tal vez se pasa a Ikuto hoy — Me burlé, guiñándole un ojo. Ikuto gimió.

— ¡De ninguna manera! Estoy saliendo con alguien — Afirmó con seguridad. Me ruboricé un poco y me moví incómoda en mis pies porque le había dicho eso a Kukai. La cara de Kukai se desvió en su dirección.

— ¿Estás saliendo con alguien? ¿Algo, como, seriamente? Tú nunca tienes relaciones — Dijo, frunciendo el ceño y mirando con incredulidad.

— Estoy loco por ella — Dijo Ikuto, encogiéndose de hombros.

Me dirigí al refrigerador para tomar un poco de leche para mi cereal, tratando de fingir que no estaba ahí. Mi corazón estaba fallando en mi pecho. ¡Oh, dios! ¡Él iba a hacerlo! ¡Iba a decirle a Kukai!

— ¿Loco por ella? Así que debes estar sobre ella. Debe ser muy buena en la cama — Dice Kukai, sonriendo y dándole una palmada en la espalda con orgullo. Me atraganté con el jugo de naranja.

— No he dormido con ella. Ella no cree en el sexo antes del matrimonio — Ikuto sonrío. Kukai parecía estar cerca de desmayarse, estaba mirando a Ikuto como si le hubiera crecido otra cabeza.

— Tú... Ella... ¿Qué? — Tartamudeó, agitando su cabeza con violencia. Ikuto se rió.

— A partir de ahora, estoy oficialmente retirado del negocio. Por lo tanto, Ángel, dile a tu amiga que no estoy disponible — Indicó, volviéndose hacia mí y guiñándome.

— Lo haré. Vaya, así que un mujeriego reformado, tal vez haya esperanza para ti después de todo, Kukai — Me reí, lanzándole un pedazo de coco.

— De ninguna manera, le doy a Ikuto una semana antes de que regrese a su antiguo yo, acostándose con cualquier cosa que se mueva — Dijo Kukai con confianza.

— No sé, Kukai. Esto se ve bastante serio para mí — Dije, mientras terminaba mi desayuno. Ikuto me sonrío, obviamente le gustó lo que dije, mostrándole mi confianza.

— Finalmente has aprendido a usar la cabeza que está pegada a tu cuello — Bromeó Kukai, haciéndome dar un respingo con sus palabras.

— Creo que es dulce, Ikuto. Ella debe ser una chica afortunada; ojalá que no rompas su corazón — Murmuré, mirando mi plato vacío; con la esperanza de que él no me hiciera daño.

— No lo haré — Dijo Ikuto con confianza.

Me sonrío mientras caminaba de vuelta a mi habitación para ver a Kate. Podía oír a Kukai interrogando a Ikuto en la cocina, y no quería estar ahí para eso.

— Entonces, ¿qué vamos a hacer hoy? — Le pregunté a Kate mientras se aplicaba su habitual tonelada de maquillaje.

— Hmm. No sé. ¿Qué tal si jugamos a los bolos? Podía llamar a Yaya y Nagihiko. Podríamos preguntarle a tu hermano y a Ikuto si quieren venir — Decía con emoción. No me gusta mucho jugar a los bolos, pero mis otros amigos lo amaban. Probablemente terminaríamos de ir como en un mes.

— Claro. Los llamaré — Tomé mi teléfono y marqué el número de Yaya.

— Voy a pedirle a Dios sexo — Sonrió Kate, saliendo de mi habitación. Seguí detrás de ella cuando Yaya respondió.

— Hey, Ya, ¿quieres venir a los bolos? — Pregunté alegremente, mientras Kate se dejaba caer junto a Kukai en el sofá, prácticamente sentándose en su regazo.

— Sí, seguro. ¿A qué hora? — Respondió, sonando emocionada.

— Nos encontramos allí, digamos, ¿en una hora? — Sugerí, mirando mi reloj, eran sólo las diez pasadas así que eso podría ir bien.

— OK. Llamaré a Nagihiko, puedo buscarlo en el camino — Dijo. Sonreí porque Kate estaba coqueteando descaradamente con Kukai.

— Está bien. Nos vemos allí — Me desconecté de la llamada y me apoyé contra la pared, viendo a mi mejor amiga suplicar a mi hermano.

— ¿Puedes venir con nosotras? Así podrás ver que tan buena soy con pelotas (Soy yo o eso tiene doble sentido?) — Ronroneó Kate, agitando sus pestañas. Ikuto se ahogó con su risa, que rápidamente se volvió en tos cuando Kate lo miró — Vamos, Ikuto, voy a hacer que valga la pena. Sé que eres un buen jugador, ¿qué tal si tú me enseñas un par de trucos? — Dijo seductivamente, acercándosele.

Él se veía incómodo con sus avances. En realidad estaba disfrutando verlo retorcerse. Por lo general le coquetearía, pero hoy parecía que quería huir. Decidí ayudarlo a salir.

—Kate, ¿los dejarías solos? No quiero al perro de mi hermano y a su reformado mejor amigo, viniendo, y que tener que verte tirándoteles encima todo el día — Me burlé, pretendiéndola hacer callar.

En realidad se me estaba haciendo muy molesto que ella siguiera mirando a Ikuto como si se lo quisiera comer aquí y ahora. Ikuto me miró agradecido, lo que hizo que mi corazón empezase a tartamudear un poco en mi pecho. Kate me sonrió.

— Hmm, bueno ¿dónde está la diversión en eso? — Preguntó, guiñándome el ojo haciéndome reír.

— Nos vamos de bolos en una hora de todos modos, si quieres venir es por tu cuenta. Yaya y Nagihiko están llegando, y tal vez Rima — Me encogí de hombros, dejándome caer en el suelo en los pies de Ikuto, apoyándome en sus piernas.

Podía ver a Kate mirándome con ojos asombrados y anchos, así que rápidamente me alejé de él, ruborizándome como loca.

— No me importan los bolos. ¿Qué piensas, Kukai? Quiero azotarle el culo a las chicas — Preguntó Ikuto sonriendo. Kate asintió con la cabeza rápidamente.

— Estoy definitivamente para algunos azotes — Dijo con entusiasmo. Pero los chicos la ignoraron.

— Sí, está bien. Me gusta jugar a los bolos, supongo. Hey, Ikuto, ¿por qué no le preguntas a tu novia para que vaya también? ¿O tienes miedo de que ella vaya a tener una mirada en mí y creer que ella ha cometido un error y volcar el culo de una actualización? — Bromeó Kukai.

— Mi novia ni siquiera te miraría, Kukai, por lo que no tengo nada de qué preocuparme — Respondió Ikuto con confianza, podía oír diversión en su voz. Sólo me sonrojé más duro, tratando de fundirme en el sofá y desaparecer.

— ¿Tienes novia, Ikuto? — Preguntó Kate, con el ceño fruncido. Parecía que estaba tratando de resolver un problema matemático complejo, con la cara toda la arrugada en la concentración.

— Sí, la tiene. Una misteriosa chica por la que está loco, aparentemente — Se burló Kukai, rodando sus ojos.

Los ojos de Kate saltaron a mí por alguna razón. Parecía que estaba tratando de hacerme un agujero en la cara. Tragué saliva y miré hacia otro lado, en realidad no quería mentirle a mi mejor amiga. Ella abrió la boca y me miró con ojos muy abiertos, luego miró a Ikuto, a continuación, volvió a mí, en silencio preguntando si era yo. Mierda, ¿es ella un lector de mentes o algo así? Asentí con la cabeza lentamente, tratando de no ser obvia, haciéndola gritar ahogadamente de nuevo y se reírse con entusiasmo.

— ¡Vamos a terminar de prepararnos en tu habitación, Amu! — Gritó, saltando. Estaba tan emocionaba que aplaudía como un niño. Gemí internamente, oh, bien, aquí viene, el millón de preguntas.

— Ya estoy lista — Negué con la cabeza en su advertencia.

— ¡Necesito tu ayuda en el dormitorio con algo! — Susurró ella, mirándome como si me fuera a asesinar, si no me levanto ahora mismo.

Me esforcé y oí la risa de Ikuto desde el sofá. Puse los ojos en él, ¡realmente tenía una boca grande a veces! Pero es una dulce boca. Seguí a Kate a mi habitación; cerró la puerta y me agarró.

— ¡Lo sabía! Ese muchacho ha estado observándote durante años — Gritaba, saltando arriba y abajo. Me reí de su entusiasmo, parecía casi tan contenta sobre ello como si estuviera saliendo con él.

— ¡No lo estaba! — Sonreí. Ella me arrastró hasta la cama.

— ¡Oh, cállate! Él siempre está buscándote. Encuentra cualquier excusa para tocarte. Coquetea descaradamente contigo, y siempre te dice qué tan atractiva eres — Ella suspiró con aire soñador — Así que, señorita, ¿cuándo estabas pensando en decirme, tu mejor amiga? — Me reprendió, en broma.

— Emm bueno, lo íbamos a mantener en secreto por un par de semanas. No le va a gustar nada a Kukai.

Me encogí ligeramente en el pensamiento de la advertencia que lo había visto dándole a Ikuto antes, cuando estábamos limpiando después de la fiesta, que se opone realmente a la idea de mí saliendo con él.

— Guau, si, no había pensado en ello. ¡Kukai estará muy enojado! — Dijo con los ojos muy abiertos. Asentí con la cabeza, jugando con mis manos en mi regazo — Así que, ¿cuándo sucedió todo esto? Estaban juntos en la fiesta, ¿verdad? Tenía la vista fija en ti toda la noche, y golpeó a la basura del hermano de Lulu por besarte. Di un grito ahogado, un poco sorprendida.

— ¿Él golpeó al hermano de Lulu? — Pregunté. Me acordé de él, depositándolo contra la pared, pero luego me eché a correr por estar enferma.

— Sí. Él le gritaba para que mantuviera sus sucias manos fuera de ti, y que no quería que él te bese. Te había visto tratando de empujarlo lejos, al parecer. Ikuto le pegó un par de veces antes que el equipo se disolviera. Luego, desapareció después de eso, Kukai dijo que se fue a su casa — Ella me miró con curiosidad. Sabía que mi cara estaba roja, que era una mentirosa terrible — Él no fue a su casa, ¿verdad? — Sonrió a mí a sabiendas.

Tomé una profunda respiración y sacudí la cabeza. Ella gritó, literalmente, gritó, y cerca de dos segundos más tarde, Kukai e Ikuto irrumpieron en mi habitación. XD

— ¿QUÉ? ¿QUÉ ES? — Gritó Kukai, mirando alrededor como si hubiera un incendio o algo.

— Em… em, fue una… em — Balbuceé, agarrándome violentamente por algo que decir.

— Araña — Intervino Kate rápidamente, apuntando en la dirección de mi cuarto de baño. Kukai suspiró y se dirigió allí, moviendo la cabeza con desaprobación.

— En serio, ¿todo esto por una araña? ¡Pensé que estaban siendo asesinadas aquí! — Regañó.

Kate sonrió a Ikuto y a mí. En realidad él parecía que se estaba divirtiendo mirándome retorcerme. Me guiñó un ojo, lo que hizo reír a Kate. Yo le saqué la lengua, y él movió las cejas hacia mí, ella sólo se rió más fuerte a los dos de nosotros. Kukai volvió a salir, con el ceño fruncido y moviendo la cabeza.

— No he podido encontrar nada allí.

— Oh, quizás no fue una araña; podría haber sido sólo un poco de pelusa o algo así — Sugirió Kate, agitando su mano para que se vayan. Kukai puso los ojos en blanco.

— Por Dios, Kate, eres realmente extraña — Dijo, saliendo y cerrando la puerta detrás de él. Ella se volvió hacia mí, luciendo exaltada.

— ¡No puedo creer que hayas perdido tu virginidad con Tsukiyomi Ikuto! ¿Estuvo bueno? Apuesto a que estuvo bueno, ¿no? ¡Él es tan atractivo! ¡Estoy muy celosa! — Se arrulló, yéndose a su propio mundo.

— No tuve sexo con él — Dije rápidamente. Ella chasqueó los ojos con los míos.

— ¿No lo hiciste? Bueno, ¿por qué diablos no? Si esa fuera yo, hubiera saltado en su culo allí y en ese mismo momento.

Me reí y me encogí de hombros.

— Sí, sé que lo harías, pero esa no soy yo.

— Está bien, lo sé — Ella suspiró, mirando un poco derrotada. De repente su rostro se iluminó de nuevo — Así que, ¿qué hicieron entonces?

— Acabamos de empezar, Kate, eso es todo — Le dije con sinceridad. En realidad no había ido mucho más lejos que eso, por lo que en realidad no era una mentira.

— Tienes tanta suerte. Tienes al chico más atractivo de toda la escuela como tu novio y el segundo más atractivo es tu hermano. Quiero decir, ¡eso es sólo codicioso! — Me regañó, meneando el dedo hacia mí en un gesto molesto — Entonces, ¡él te llamó su novia! ¿Te ha invitado a salir? Oficialmente, ¿son pareja? ¿Exclusivamente? — Preguntó, mirándome con asombro. Asentí con la cabeza, pero hice una mueca, al mismo tiempo.

— Sí lo hizo, y sí que somos. Pero para ser honesta, no sé cómo va a funcionar. Quiero decir, él es un jugador. Tengo sinceramente un poco de miedo en dejarme caer por él, en caso de que me engañe o termina conmigo o algo así — Admití en una pequeña voz, mirando al suelo mientras todos los pensamientos de mis preocupaciones pasan por mi mente.

Ella me agarró en un abrazo, que de inmediato me hizo empezar a sentir mal. Mi corazón latía con fuerza en mi pecho a su toque desenfadado. Sabía que sólo estaba tratando de consolarme, pero no pude evitar la reacción de mi cuerpo con el tacto.

— No creo que lo hará. Quiero decir, él nunca ha tenido una novia antes, nunca ha sido exclusivo, por lo que no tienes nada en que basar tu teoría. Técnicamente, él nunca ha engañado a nadie (N/A: Que viva la mina, si yo tampoco nunca he engañado a alguien, ya que nunca salí con nadie, además de que prefiero terminarla, porque en algún momento se enteraría, siguiendo con la historia…) — Me dio una media sonrisa. No podía dejar de reír en su intento de hacerme sentir mejor. Supongo que eso es cierto, el hecho de que está dispuesto a ser exclusivo es una señal.

— Será mejor que vayamos de todos modos, Yaya y Nagihiko nos estarán esperando allí. Ah, y Kate, no digas nada a nadie, ¿de acuerdo? Ni siquiera a Yaya. Quiero ver cómo va por un par de semanas antes de Kukai se dé cuenta — Le expliqué.

— No lo haré, lo prometo — Prometió, atravesando su corazón — Por lo tanto, ¿es un buen besador? — Susurró, mientras caminábamos por el pasillo.

— Increíble — Le contesté, mientras caminábamos hacia el salón.

— ¡Maldita sea! ¡Cuánta suerte! — Murmuró en voz baja, por lo que me arrancó una sonrisa.

Que mejor amiga más molesta y metiche, o sea, lo que me faltaba es que me pregunte si es un buen besador, si era bueno en la cama, y para colmo dice que ella si lo hubiera hecho, me suena a que me podrían re traicionar (no lo hará)…

Bueno y la lección del día es que si tienes una mejor amiga, que te conoce bien, cuídate, porque no podrás engañarla xD

Denle like a mi página de Facebook y envíenme solicitud, si quieren obvio :P

. .Amuto

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Espero qe les haya gustado, y espero actualizar pronto, aunque si no acomodo mi habitación, la cual dura solo 1 día acomodada, me van a sacar la compu :(

5 comentarios y subo conti…

Angel-utau dijo: Kate no ha oido a Amu? Que silenciosa...

Yo digo o es muy silenciosa o Kate duerme como yo, les cuesta mucho despertarme, a veces si tengo mucho sueño hablo dormida, segun mi papa, y hasta he revoleado mi celu a la mierda cuando suena la alarma y yo ni enterada xD