Los personajes de Naruto no me pertenecen; sin embargo la trama de esta historia es MÍA!


"...no logro saber que te llevó a buscar otros brazos…. Si fui yo quien perdió el encanto, o sólo fue otra la te deslumbró..."


Levantó la vista y vio aquel pájaro elevarse por arriba de su cabeza. Sus ojos grabaron aquellas esplendidas alas, aquel planear tan limpio y despreocupado. Suspiró al ver como desaparecía entre las nubes.

-Neji…- llamó su tío- Veo que decidiste salir a caminar, tomar aire te hará bien-

- Salí porque necesito… saber-

-¿saber…?-

El suspenso decía más que sus palabras. Su tío extendió la mano dirigiendo a los jardines. Antes de salir mandó a preparar el té, y no antes de que se sirviera rompió el silencio.

-La claridad del cielo es demasiado sospechosa ¿no te parece?- preguntó sin más, con sus ojos levantados al aire- esta noche lloverá.-

Neji levantó la mirada. Era imposible, apenas dos nubes en el cielo, y el hombre sospechaba de lluvia. Entonces entendió mejor, cuando un grupo aves atravesaron el cielo en dirección opuesta a su visual.

-No deberías preocuparte por saber Neji… sino más bien por conocer- rió el mayor, tomando entre sus manos la taza caliente y bebiendo apenas un sorbo- Uno sólo sabe hasta después de conocer. Demás estaría decir que el saber se llena de conocimientos…-

La risa tan ligera escandalizó la naturaleza del jardín, pues en aquel momento una fría brisa removió las plantas. Suavemente, aquella corriente que se veía tan tranquila y dócil, trajo un aroma de lo más extraño; la mezcla entre las gladiolos y las azaleas, combinado con una extraña humedad. Aquel perfume le dio de lleno en la cara, provocándolo de una manera distinta.

Neji se levantó de pronto sin decir nada; mientras que el tío continuaba bebiendo su té entre sorbos, sin pronunciar reproche al caprichoso comportamiento de su sobrino. Apenas dados dos pasos, volvió la vista para agradecer con reverencia la grata compañía; luego continuó por los corredores de la galería.

La nueva brisa levantó esta vez el polvo entre las plantas, y el patriarca de la familia dio el aviso a las empleadas.

-Levanten todo, y comiencen con el almuerzo, hoy seremos pocos en mi mesa-

…viento…

Salió a la galería, esperando que algo de aire refrescara su mente, se sentía muy cansado. La situación de la mañana lo había revelado plenamente, y a Tenten la mantenía daba vueltas como loca en la habitación. Estaba con miedo de no saber cómo detener con las manos el curso de su rió, que aumentaba de caudal rápidamente.

La refrescante brisa golpeó algunas puertas, mientras los árboles mecían sus ramas violentamente. Entonces el polvo le llenó la cara de sorpresas, quizás el viento no sólo estaba arrastrando tierra. Neji caminaba hacia él, con un paso muy firme sobre aquel bastón.

-Con mis respetos Neji- se inclinó Hiroshi- me alegra saber que te encuentras bien-

-Tu cara no muestra mucha emoción- dijo molesto, intentando quitar aquella actitud cordial.

-Perdóneme, que es un rasgo de familia, la falta de expresión-

Se inclinó con una sonrisa y unos ojos expectantes a pronta respuesta, pero su primo no se veía muy interesado en conversar con él. Hiroshi entendía sin palabras, por una simple casualidad del destino; sabía lo que Neji había ido a buscar, y aunque le doliera, no podía reclamar como propio algo que no le pertenecía. Con más astucia, le miró de reojo antes de retirarse, al menos a su favor tenía el don de la palabra.

-Antes el silencio, deduciré que no vienes por alguna razón especial; entonces con su permiso he de retirarme…-

-Hiroshi…- detuvo su ronca voz- busco a Tenten…-

-Temí que fueras a decir algo así; pero, puesto a que no me has dado oportunidad de ignorarte, entra y acomódate mientras la busco-

Aquel gesto tan amable de inclinarse y abrir la puerta enfureció al heredero del bouken. Con buen trato no iba a comprárselo, él no caía en esos juegos. Hiroshi le invitó a sentarse, pero él parecía preferir no hacerlo, ó más bien evitar darle el gusto.

-Permíteme…- dijo inclinándose antes de desaparecer por los pasillos.

-Padre, has visto a Neji…-

-Si…-

-¿Donde…?-

-Seguramente ha de ir a visitar a Tenten, quiere conocer a su hijo-

-¿No lo detuviste?-

-Hija, no hay paraguas que detenga la lluvia, solo viento que disipa las nubes. Deja que las cosas sucedan como escritas están-

-¿Qué haces en mi casa?- preguntó Tenten saliendo del pasillo, seguida por Hiroshi.

Neji enderezó la espalda, y se inclinó al verle. Al levantar con cuidado los ojos, encontró la marca que el tiempo había dejado en sus cinco años de ausencia. Tenten se veía bella, pero no era la de antes. Sus cejas se arrugaban en señal de molestia, y su boca se fruncía con fuerza. Ahora su cabello se veía diferente, no era más claro, pero la terrible tristeza le había robado el brillo.

-¿Dime en que puedo ayudarte?-

Su voz no estaba siendo amable, ni agradecida, más bien parecía querer sacarlo de su casa. Después de estar cinco años lejos de todo, lo único que se ganaba era un mal trato por parte de ella. Entonces vio como el otro hombre, apoyaba su mano en el hombro derecho de Tenten, un falso intento de tranquilizarla; cosa que a Neji sulfuró.

-Quiero conocer a mi hijo…- su voz subía de nivel al modo que sus pasos se acercaban retadoramente.

La piel de la joven se erizó, su mayor miedo se acercaba de la forma más oscura. Tenía que hacer algo, impedir que el regreso de Neji le quitara a su hijo; se estaba volviendo paranoica.

-No puedes, no te dejaré…-

-Tenten…- reprimió en murmullos Hiroshi.

-Tengo derecho a conocerlo; y no necesito consultarlo- sus pies firmes se detuvieron frente a la pareja- ¡Quiero verlo ahora! Y es una orden-

En aquel retumbante grito se escuchó su nombre, pronunciado por una voz dulce, pero definida. Hinata se hallaba frente a la puerta, con los ojos puestos sobre aquella absurda discusión, intercambiando miradas entre Neji y Tenten; quienes aún mantenían fijo su mirar el uno en el otro.

-No puedes obligarme Neji…-

-En mi posición puedo todo Tenten, no fue una pregunta, es una orden…¡Quiero conocer a mi hijo! -

Hiroshi avanzo tenuemente por delante de Tenten, mientras Hinata se hacía lugar ente ellos. Quizás, y por como Neji hacia uso de la autoridad, sería mejor detener aquel carril de rabia en ese momento.

-Tenten…-reprendió la otra joven en la sala- Neji si puede conocer a su hijo, y si es tu obligación cumplir con ello-

-Ahora Tenten…- murmuró Neji sin molestarse por aquel repentino gesto de molestia por parte de los demás.

Aquellas últimas palabras rebotando cruelmente en el silencio, hicieron eco en su mente. Entendía que ya no era soberana absoluta sobre su niño, pero no quería creerlo. Entonces sus pensamientos la dejaron vagar, imaginando como le sería la noticia a su hijo.

-No está en casa…-

-Ve a buscarlo… o iré yo mismo-

-No… déjame ser quien los presente…- aquello era una plegaria piadosa, antes de levantar el rostro y pedir con mayor potencia en la voz-… Necesito ser yo quien le diga a mi hijo la verdad, déjame ser yo quien te presente… vuelve mañana…-

Ahora se daba por vencida, esperando la pronta respuesta de Neji, tan sometida en sus propios pensamientos que no escuchó su nombre en la dulce vos de Hiroshi. Su oponente conservaba la mirada fría y firme, preocupándola aún más.

-Neji…- habló Hinata de modo tranquilo para despertarlo de aquel transe.

-Cumple tu promesa…-

Tenten rezongó recordando aquella escena. Se había tensionado al límite, antes de escuchar la voz de Neji. Para entonces, lo oído había más calmo y triste. Si bien no lo conocía como antes, era claro que algo le había preocupado al Hyuga. Ahora ella estaba inquietada de no haber podido leer la mente de su antiguo compañero.

Neji no suele actuar de un modo tan dócil antes sus propios caprichos

El sonido de pequeños pies en el corredor de la escuela la despertó de sus pensamientos, observando de donde provenían las corridas de los niños. Amuchados, los pequeños salían del gran portón de la academia, y a velocidad entusiasta se abrazaban a sus madres que esperaban impacientes. Algunos otros se detenían a conversar con sus compañeros, mientras se despedían hasta entonces. Allí, a los lejos de la situación, y cuando más despejado de gente se encontraba el patio, vio a su niño salir cabizbajo, notándose como aún conservaba la tristeza del otro día. No sería entonces él quien corriera a ella con alegría de ver a su madre, sino Tenten quien con alivio se despegó del suelo para buscarlo con sus brazos y sostenerlo con amor.

Sorprendido, se detuvo al verla correr a él. Cuando la chica se acuclillo para rodearlo con sus brazos, el pequeño dejó caer la mochila al piso. Esta sorprendido y a su vez preocupado, nunca la había visto actuar de esa forma. Lentamente respondió el cariño, escuchando atento las pequeñas risitas que los labios de mamá dejaban escapar. Se separó de él y besó su frente, repitiendo suavemente que lo quería.

-Mamá…-

-No te asustes, solo estoy feliz de verte- despreocupó rápidamente al notar la inquietud en sus ojos- tengo que pedirte disculpas, por enojarme ayer tan severamente…-

De la mano el pequeño tomaba a su madre, escuchando cada palabra y pausa que la misma hacía al relatar la historia. Las nubes que traía el viento, no parecían estar solo en el cielo; su mente divagaba por preguntas que no tenían, para él, una franca respuesta.

-¿Cómo se llama?-

-Neji…- contestó su madre a la expectativa.

En una neblina de dudas, bajo la mira perdido. Poco entendía las cosas, y más confusas se le hacían a medida que caminaban por las calles, llegando a casa. Su madre lo notó ausente, y notablemente confundido; tal era su gesto que se hacía evidente su falta de atención.

-Digamos que es un segundo papá que había estado guardado por mucho tiempo y ahora quiere conocerte. Yo creo que se entusiasmó por verte, porque ha escuchado maravillosas cosas de ti, y claro ha de estar muy orgulloso… ¿no te parece?-

Se separó de él para ver un ínstate los ojos de su hijo, y buscar la respuesta en los mismos. No sabía si preocuparse o quedar tranquila del impecable silencio del niño. Suavemente tiró de su manita para obligarlo a verle; y cuando este le respondió la mirada no exigieron más palabras.


Este es mi capitulo más largo, y por eos decidí dividirlo en dos partes, por miedo a que el que fuera largo lo hiciera aburrido. Espero que les guste... les quité el misterio del nombre del niño! jeje! ^^

GRACIAS! De antemano a todo el que lea... espero que lo disfruten... y me perdonen si no es así ^^

Muchas gracias por todo!

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