(Venuz echando flores por el lugar)(?)* Bienvenidos otra vez *xD lamento si tardé un poquitín en actualizar, lo hago lo más rápido que me da la imaginación y el tiempo D:* Aun así, he tratado de que no pasé más de un mes entre cada actualización y aquí estoy Yujuu! *:D

Bueno, cómo ya saben, lo mejor está empezando (?)* Los cotilleos corren rápido ¿Qué no? *xD Una disculpa si hago los capítulos exageradamente melosos… NO PUEDO EVITARLO ._.*

Muchas gracias a ValliereSe7en… *xD Yo también adoré el "Te amo", me emocioné al escribirlo… éste día sabrás la reacción de Lili sobre su bebé *.* y esa Christie… es una metiche *xD ¡GRACIAS POR TU REVIEW! *:D

Igualmente gracias a karychela y todos los que leen, espero que éste capítulo igual sea de su agrado *

¡Disfruten! n.n*

. ..Venuz' FloriLuna. ..*

*. . . . . . . . . . . . . . . . . . . .[.¡Stripper Boy!.].. . . . . . . . . . . . . . . . . . .*

Capítulo 9: "Una Mentira. Doble Verdad II"

¡Estaba durmiendo tan plácidamente! Su cama era deliciosa, acolchonada, suave, calientita… ¡No había momento más feliz del día que la hora de dormir! Ni el mismísimo rayo de Sol dando en su cara la haría apartarse de aquella comodidad. Volteó su cabeza levemente para sentir lo esponjoso de su afelpada almohada, cuando entreabrió los ojos para mirar la hora… -"9:30 a.m."- Se repitió en su cabeza después de saberla. ¡Aún era temprano! Por lo que volteó su cuerpo por completo a la vez que abrazaba la otra almohada que yacía a lado de ella, sonreía con los ojos bien cerrados… disfrutando de aquella gran creación de Dios… ¡Su cama!...

-¿Un momento? ¿9:30?- Gritó la castaña mientras volteaba a ver una vez más con desesperación aquél reloj que se encontraba en el buró de lado de su cama. ¡Así era! Eran las 9:30, por lo que; sin pensarlo, se levantó de un salto de su amadísima cama y corrió directo a la ducha. Por un momento había olvidado el hecho de ayudar a su amiga y su "amiguito" el stripper.

Se bañó a la velocidad de la luz, cosa que en un día común no haría. Se vistió de forma casual, un pantalón de mezclilla bien ceñido a sus piernas, una blusa abotonada de un suave color verde y unas simples botas de tacón corrido.

Sus tripas resonaban reclamando comida… -"Lili y Jin me deberán una buena y deliciosa comida después de esto"- Pensó Asuka después de haberse decidido a no comer para llegar más rápido… sin embargo, antes de salir como ráfaga directo a la Discoteca, abrió la puerta de la habitación de Christie, rezándole a todos los Dioses porque ésta aún se encontrase dormida.

La chica dejó salir un gran suspiro de alivio al notar que así era… Christie aún se encontraba en su quinto sueño.

Acto seguido… salir del departamento cómo un auténtico rayo.

Asuka tomó un taxi, tratando de recordar la ubicación exacta del lugar ¿Cómo no se le ocurrió preguntar ayer? Ahora eso ya no importaba, si no llegaba a tiempo antes que su brasileña amiga, Lili la degollaría.

-¿Así que se lo dijiste?- Interrogaba emocionado el ya conocido amigo de Jin mientras limpiaba la barra de la Discoteca.

-Ajá- Respondió cortante el pelinegro, quién sólo lo veía recargado desde una pared cercana y con ambas manos metidas en los bolsillos… pose de un verdadero seductor.

-¿Y qué te dijo? ¿Qué su amiga era traicionera… o de verdad Christie no sabe nada?-

-¿Sabías que pareces una señora de vecindario emocionada por oír chismes?- Dijo Jin de forma seca ¿Es que acaso después le iba a pedir detalles sobre la noche que compartió con la Rochefort?... no obstante, su extraño amigo soltó una carcajada.

-Esa fue buena… dentro, pero MUY dentro de ti, tienes un espíritu de bufón- Continuó riendo el joven.

-¿Se supone que eso debería de halagarme?- Cuestionó sarcásticamente sin encontrarle lo gracioso… ¿Cómo era que soportaba a ese "amigo" tan chiflado? ¡Ni él mismo lo sabía! Tal vez tenía extremadamente desarrollada su paciencia.

-Eres un amargado-

-Pues prefiero ser un amargado que tu payaso de circo- Se defendía el stripper cuando el rechinido de unas llantas llamaron la atención de ambos. Lograron visualizar a una apresurada chica que salía del auto; mejor dicho, del taxi… y después aventaba unas monedas y un billete desde la ventanilla del copiloto para correr directo a la entrada de la Discoteca.

-¡Oh, es la chica castaña!- Gritaba feliz el compañero del pelinegro.

-¿Chica castaña?-

-¡Sí! También es amiga de tu novia… ¿Olvidas qué ayer te la mencioné? ¡Mírala! ¿No es hermosa?- Decía Mark con cara de bobo, mientras que Jin sólo lo observaba con extrañeza ¿Es que no se suponía que tenía a su novia y la amaba con el corazón? -¡Oh, por favor que venga a buscarme a mí, que venga a buscarme a mí!- Rezaba el loco muchacho.

-¡Jin!- Gritaba la "chica castaña" a la vez que corría hacia el japonés, más no pudo evitar tropezarse con un pequeño banco… ambos chicos hicieron cara de dolor.

-¿Estás bien?- Preguntó Kazama para después extenderle la mano y ayudarla a levantarse.

-¡Sí! ¿Estás bien?- Gritó Mark desde la barra "preocupado", más bien para llamar la atención de la linda joven.

-Sí, claro… estoy perfecta-

-Deberías de tener más cuidado- Aconsejó amable el stripper.

-¡Sí! Deberías de tener más cuidado- Volvió a gritar el chico de la barra, a lo que Jin sólo rodó los ojos. Está bien, le daría un pequeño "empujón" a su amigo.

-Asuka, él es Mark… compañero y, amigo… mío- Los presentó.

-¡Mucho gusto!- Exclamó la castaña sonriente, mientras que el otro muchacho sólo la observaba en un ligero estado de shock.

Jin se aclaró la garganta para sacar a su amigo de aquél trance.

-Sí, hola- Alcanzó a decir Mark sin dejar de mirarla maravillado.

-¿Qué hay de Christie?- Continuó hablando el pelinegro.

-Afortunadamente aún estaba dormida cuándo salí del departamento-

-¡Vaya! ¡Al fin, alguien que no viene a acosar a mi buen amigo!- Dijo el bartender, a lo que Asuka sólo sonrió… parecía un muchacho bastante inocente… y extraño.

-Cómo sea… ¿Podemos hablar sobre el "documento" que te di ayer?- Interrogó Kazama dejando a un confuso Mark, ¿Qué documento? ¿Ayer? ¿Desde cuándo la veía?

-¡Oh, sí… claro que sí! Algo muy delicado jovencito- Comentó Asuka a modo de regaño, algo que sólo le causó gracia al stripper… era la segunda vez que lo llamaba así.

-Vamos… y tú…- Señaló a su compañero –Tal vez luego te explique- Dijo después de notar la cara de extrañado que su amigo se cargaba al mencionar el dichoso "documento"… más que nada, para evitar malos entendidos o algo parecido.

Al igual que el día anterior, Jin se dirigió junto con Asuka a uno de los pequeños cuartos. La castaña no podía evitar sentirse incómoda, no es que quisiera pensar mal pero ¿Y si se aprovechaba de ella? ¿Sí sólo estaba jugando con su amiga? ¡Éste era el momento de conocer bien al chico que traía de cabeza a su monegasca amiga!

-¿Lo trajiste?- Preguntó el stripper al mismo tiempo que cerraba la puerta y Asuka se sentaba en el sofá color chocolate.

-¿Qué cosa?-

-El sobre… ¿Lo trajiste?-

-¿El… sobre?-

-¿No lo trajiste verdad?- Decía el pelinegro serio.

-Lo siento, salí tan deprisa que lo olvidé-

-Está bien, no importa- Continuó Jin para después suspirar y sentarse a un lado de la castaña.

-¿Entonces ese bebé… es tuyo?- Preguntó Asuka sin voltear a verlo.

-Sí, el tiempo de gestación coincide con el día que la conocí- Reconoció algo avergonzado y de igual manera, sin mirar a su acompañante. Asuka se puso a pensar un momento… ¡No podía ser de Hwoarang! Ya que prácticamente ese día no se habían visto por motivo de la despedida. Menos mal que el stripper reconocía su paternidad.

-Me dijiste que no le mencionara nada… ¿Ya se lo dijiste tú?-

-No, aún no sabe nada-

-¿Por qué no?-

-Porque quiero hacerlo de una manera especial y… delicada, ¿Cómo crees que lo tome?-

-Se sorprenderá, es lo único que sé… porque aunque no lo parezca, yo lo estoy-

-Te mentiría si te dijera que yo ya no, en realidad no pude ni dormir-

-¿Qué es lo que buscas con ella? Quiero decir… ¿Por qué Lili?-

-¿Lo dices por su matrimonio? Si hubiera podido no me habría interpuesto… pero ella tiene algo diferente, es fácil quererla-

-Escucha Jin… Lili siente algo muy fuerte por ti; además, desde que empezó lo de su compromiso ella… cambió con…-

-Su prometido, ya lo sé… me contó algo de eso-

-Tienen que pensar en qué es lo que harán. No pueden engañar a una persona de esa manera, Lili no puede llegar y decir que está embarazada de su prometido o su marido… ¿Qué sería de ti entonces? Por lo que se ve, quieres a ese bebé… y quieres a Lili-

-No sólo la quiero…- Exclamó el stripper para ver por fin el rostro de Asuka -¡La amo!-

-Se nota, basta con que hayas reconocido al bebé que yace en el vientre de ella-

-Lo que más temo es… que lo elija a él. Que le mienta… que le haga creer que es suyo, que me arrebate al bebé y que se vaya con mi corazón-

-Dudo que haga algo así-

-Eso espero-

Justo en ese momento, el pitido de un celular los desvió de la conversación…

-Lo siento- Se disculpó Asuka para después contestar -¿Hola? ¿Lili?- Comenzó a hablar por la bocina del aparato y por razones evidentes, Jin no pudo dejar de poner atención al saber que era la rubia.

-¡Tranquilízate, ya estoy con Jin! Y Christie aún estaba profundamente dormida cuando me salí… todo está saliendo cómo lo pediste-

-¡Nada de bailes Asuka!- Alcanzó a escuchar el grito de Emilie desde el celular de Asuka y no pudo evitar reír ante el comentario.

-¿Cómo crees? Si se supone que estoy aquí para evitarle a Jin esa molestia- Se defendía la castaña.

-¿Puedes pasármela?- Preguntó el pelinegro en un susurro, a lo que Asuka sólo asintió con una sonrisa.

-Jin quiere hablar contigo. Te veré después y te avisaré cualquier cosa no planeada que suceda- Finalizó la chica para después pasarle el celular al japonés.

-¡Lili!-

-¡Jin! Dime que Asuka no te está interrogando- Dedujo la ojiazul. Conocía a su amiga a la perfección, y por supuesto, el pelinegro sonrió ante su comentario… después de todo, era verdad.

-Sólo charlamos-

-¿Conozco bien a mi amiga, sabes?-

-Lo sé, aun así… ésta fue tu idea-

-¡Pero funciona!-

-Supongo-

-¿Querías decirme algo en especial?- Cuestionó ansiosa y feliz.

-Dos cosas… Primero, necesito verte hoy…-

-Sí, después de todo ayer me lo prometiste-

-Lo sé pero… quiero pasar por ti-

-¿Pasar por mí? Bueno, es que… no lo sé, es algo arriesgado. A menos que, cómo anoche… me recojas unas cuadras antes-

-Por mí está bien… estaré ahí a las siete ¿De acuerdo?-

-¿A las siete? ¡6:30!- Corrigió la monegasca… entre más pronto lo viera, mejor.

-Está bien, a las 6:30… y quería decirte que, te extraño- Dijo Jin un poco avergonzado ante la presencia de la castaña amiga de Emilie, quién sólo sonrió ante la "confesión" del stripper.

-Sabes que yo también te extraño ¡Ya quiero verte!- Sonrió Lili cómo si de un sueño se tratase –Bueno, los dejo que sigan en su bomba de preguntas. Me da gusto que el chico que amo se lleve bien con mi mejor amiga. Dale las gracias a Asuka por lo que está haciendo por nosotros y… Jin-

-Sí, claro se lo haré saber… y dime-

-Sé que en cualquier momento te hartarás de que te lo diga pero… ¡Te amo… y mucho!- Decía la muchacha de manera cohibida.

-Jamás me hartaré de oírlo. También te amo Lili- Correspondió de manera cariñosa para después colgar –Debo darte las gracias por lo que estás haciendo, hablo tanto por Lili como por mí- Asuka sólo lo observaba… a veces creía que Jin y Lili eran el uno para el otro, que su amor era puro y que a su lado, Emilie nunca saldría herida para ser muy feliz… no obstante, otras veces simplemente no podía fiarse de él… un stripper que le bailaba a cientos de mujeres, que probablemente se había acostado con la mitad de ellas y que tal vez ha engendrado hijos sin si quiera enterarse… Un escalofrió le recorrió toda la espalda ante tal pensamiento ¡No podía dejar a su amiga en los brazos de Jin así de fácil!

-¿Tienes hijos?- Preguntó Asuka de golpe, mirándolo de manera penetrante y haciendo caso omiso a su agradecimiento.

Al japonés le había extrañado aquella pregunta, sin embargo se postró tranquilo y serio.

-Sólo uno de casi un mes de gestación… pero eso ya lo sabes- Se cruzó de brazos algo fastidiado ante la pregunta ¿Es que acaso no había leído bien el papel del sobre o qué mierda le pasaba?

-¡Me refería a un hijo aparte del que ya creaste con Lili!-

-¿Tengo cara de ser un padre experimentado?-

-No… pero tienes cara de stripper seductor, y no sólo tienes la cara y la finta, si no que eres uno. Y los strippers, se acuestan con sus clientas- Comentaba la chica amenazante.

-No sabes nada de mi trabajo-

-Pues ilústrame-

-Escucha… entiendo que no confíes en mí, pero esa historia Emilie ya la sabe, ¿Quieres saber tú también? A mi madre la asesinaron y nunca tuve un padre que me cuidara. Me quedé solo y tuve que arreglármelas para sobrevivir… de milagro tengo éste trabajo. Y sí, llegué a "acostarme" con las clientas porque no tenía dinero, pero justamente porque no tuve un padre no tenía ninguna intención de procrear un hijo para después no saber nada de él-

-¿Y de verdad crees que Lili va a aceptar a alguien que se acuesta con más mujeres?-

-¡Yo no me acuesto con nadie!-

-¿Ah, no? ¡Pues ella llegó a ser tu clienta y la embarazaste!-

-Sí, es verdad… con ella ha sido la única con la cual no me protegí, pero con ella fue algo imprevisto, tanto ella como yo; no teníamos intención de que pasara, sólo…- Se comenzaba a tranquilizar el joven –La tenía enfrente de mí, con sus ojos azules y su brillante cabello… me abrazó, su olor a fresa; no pude evitar besarla ¡Me salí de control ante su belleza y su dulzura! Cuando me di cuenta ya era tarde, pero nunca me arrepentí-

Asuka aún lo miraba expectante y sorprendida ante todas las declaraciones del chico, ¿Había dicho que asesinaron a su madre? ¿De verdad había tenido que pasar por tanto para seguir adelante? ¿Y era cierto todo lo que pensaba de su monegasca amiga? ¡Se había quedado paralizada! ¿Qué podría decirle? ¿Disculparse? ¡No tenía ni idea de qué hacer!

-… Lo lamento- Se atrevió a decir la castaña con la cabeza baja y en un tono casi inaudible.

-Está bien… entiendo que no confíes en mí y que quieras proteger a Emilie; pero te puedo jurar que jamás le ocultaría algo así-

-Entonces ¿De verdad aguardas con emoción y amor al bebé que Lili está esperando de ti?- Preguntó curiosa.

-Claro que sí… aún estoy, impactado por la noticia y siento que aún no lo puedo creer pero allí está; y el sólo pensarlo me llena de nervios y felicidad al mismo tiempo. No lo sé, es una serie interminable de sentimientos encontrados… pero sí estoy muy seguro de quererlos a ambos conmigo-

-Pero primero ¿Cómo se lo dirás?-

-Bueno yo… tenía en mente…- Comenzó a explicar el pelinegro… cuándo la luz parecía resplandecer alrededor de Asuka… ¡Claro!

-¿Qué cosa?- Cuestionó la muchacha al no obtener la respuesta solicitada.

-¡Tú podrías ayudarme!-

-¿Perdón? ¡Pero si no me has dicho lo que tienes planeado hacer!-

-¿Me vas a ayudar sí o no?- La desesperación hacía acto de presencia.

-¿Así eres de bipolar con ella? ¡Sí, te ayudaré! Pero también dime de que se trata-

-Ya verás- Sonrió de medio lado.

Estaba a punto de contarle su magnífico plan, pero en aquél pequeño lapso de tiempo silencioso pudieron oír… ¿Gritos?

-¿Cómo de que está ocupado? ¡Ayer claramente dije que vendría hoy!- Gritaba una morena al amigo de Kazama.

-¿Tiene reservación?- Preguntó maliciosamente el chico sabiendo la respuesta.

-¡No!-

-Entonces no hay razón para interrumpir el servicio que él está dando- Sonrió Mark de manera malévola… ¡Era divertido ver a aquella joven repelar de esa manera!

-Está bien… entonces lo esperaré aquí- Se tranquilizó Christie a la vez que tomaba asiento en un sofá cerca de la pista de baile, no obstante, para el bartender fue un momento trágico ¿Esperarlo allí? ¡No había contado con eso! Por lo que se alejó un poco de allí para marcar el número de su amigo y darle aviso.

Asuka y Jin alcanzaron a oír un poco de los gritos de Christie, no pudieron evitar reír mientras la oían a lo lejos… no es que la oyeran con tanta claridad, pero se le oía bastante enojada y deducían algunas cosas que no lograban oír del todo.

El celular del stripper comenzó a sonar, el pelinegro sólo hizo un gesto confuso al notar que quien llamaba era nada más ni nada menos que Mark…

-¿Qué pasa?-

-Jin, esto no es bueno… la amiga de tu novia no quiere irse-

-¿Cómo que no quiere irse?- Interrogó el chico frunciendo el entrecejo.

-¡Sí! Dijo que esperaría acá afuera hasta que terminaras con tu "clienta" ¿Entiendes?-

-Eso no es bueno…-

-¿Qué haremos?- Se oía nervioso el muchacho.

-Tranquilo… creo que podemos tomar ventaja de eso- Pensó rápido el japonés -¿Crees que puedas distraerla suficiente tiempo?-

-S-sí… eso espero- Tartamudeó Mark.

-Genial… Asuka y yo saldremos por la puerta trasera, si el señor Marshall llega y te pregunta sobre mí dile que mañana repondré mis horas-

-¿A dónde irán? ¿Y si te metes en problemas amigo?-

-Eso no pasara… por ahora, sólo mantenla distraída y avísame cuándo creas que va de vuelta a su casa ¿Entendido?- Jin hablaba de manera firme y seria, la castaña sólo lo observaba tratando de entender que sucedía.

-D-de acuerdo… no sé cómo dejo que me metas en estos líos- Acto seguido, el chico colgó el celular para después dirigirse hasta dónde la brasileña se encontraba - En lo que esperas ¿Gustas algo de tomar? ¡Yo invito!- Sonrió el joven de manera nerviosa. La chica sonrió de manera coqueta, no porque aquél bartender fuera más lindo que Jin ¡Imposible! Más bien le encantaba ver la reacción que provocaba en los chicos.

-Si insistes- Le guiñó el ojo la morena. ¡Vaya que era guapa! Mark sólo esperaba no caer en sus redes.

-¿A dónde vamos Jin?- Cuestionaba Asuka una y otra vez mientras se dirigían a su auto… después de todo, salir por la puerta trasera de algún establecimiento significaba problemas.

-Escucha… Christie insiste en esperar dentro de la Discoteca; o sea que, aparentemente no se irá hasta que me vea. En fin, eso no importa… la pudimos evadir y ahora podemos aprovechar a ir a tu departamento por los resultados de Lili- Explicaba Jin al mismo tiempo en que ambos se adentraban en el carro del stripper.

A pesar de todo, no parecía tan mala idea… y cómo alma que lleva el diablo, se dirigieron al departamento que Christie y Asuka compartían. No tardaron mucho dado que la castaña sabía perfectamente dónde había dejado aquél sobre; y el pelinegro aún no recibía ningún mensaje por parte de su amigo, lo que significaba que la brasileña aún no salía del lugar.

Una vez más, se adentraron en el vehículo en dirección al hogar del stripper…

-¿Y ahora a dónde vamos?- Preguntó Asuka una vez más.

-A mí departamento- Dijo él sin más ¿Cómo que a su departamento? ¡Eso ya no le había gustado para nada! Aún no confiaba del todo en el Kazama, sin contar que no quería problemas con su mejor amiga.

-¿Para qué?-

-Para que me ayudes a decirle a Emilie lo de su embarazo-

Sin tener más que preguntar, la castaña aceptó ¡Esperaba por todos los cielos que Jin no le mintiera! No podía dejar de imaginarlo cómo un stripper que se aprovechaba de sus lindos atributos para poseer a cuanta mujer le gustase.

Un pequeño departamento bastante bien amueblado, con detalles minimalistas; y en realidad, demasiado aseado para ser de un joven soltero… así fue cómo la amiga de la Rochefort vio el hogar de Jin Kazama. Al entrar no pudo dejar de observar el sofá… -"¿Será que allí fue donde ellos…?"- Pensaba Asuka, sin embargo luego sacudió su cabeza ¿En qué demonios pensaba? Eso no era de su incumbencia, por mucha curiosidad que tuviera.

-Siéntate… ¿Un vaso con agua?- La sacó de sus pensamientos la masculina voz del joven.

-Sí, por favor- Afirmó mientras se sentaba. Jin no tardó ni dos minutos en tomar una jarra del refrigerador y verter el contenido en un vaso de cristal para después dárselo a su invitada.

-¿Y en que te puedo ayudar?- Interrogó la castaña sonriendo después de darle un sorbo a su vaso.

-Bueno, tal vez no sea cosa del otro mundo pero… quiero hacerle una cena a Lili- Comenzó a decir con cierta vergüenza.

-¿Una cena romántica dices?-

-S-sí, creo-

-Muy bien ¿Y sabes cuál es su platillo favorito?- Preguntó la chica sabiendo que Jin no tendría ni idea.

-N-no- Tartamudeó un poco.

-¡Sí, definitivamente necesitas mi ayuda!- Le sonrió la muchacha dispuesta a poner manos a la obra.

Asuka y Jin se dirigieron al supermercado más cercano con la misión de comprar todos los ingredientes necesarios para preparar la comida preferida de la Rochefort; un platillo que no era del todo sencillo, después de todo a ella solían gustarle las cosas más poco comunes que existían.

Poco a poco, la castaña se fue dando cuenta de cómo era aquél stripper que traía a su amiga de cabeza. Se empezó a convencer de que era buen tipo; y por la manera en que Jin hablaba de la rubia, todas sus dudas se fueron disipando una a una… ¡Jin la amaba de verdad! Solía describirla cómo el ser más puro y perfecto que jamás antes haya conocido y cuando hablaba sobre ella, era como si sus ojos brillasen cual estrellas… pronunciaba su nombre con tal cariño que Asuka se enternecía ¡Jamás lo hubiese creído de alguien quién la conocía desde hace aproximadamente un mes! Sin embargo, así era… por muy difícil que fuese de creer.

Ambos hacían uso de la pequeña pero innovadora cocina del departamento del chico. Asuka le contaba anécdotas que había pasado a lado de Emilie, le hablaba un poco más de los gustos de su "amada" de manera detallada y por supuesto, se conocían minuciosamente; ya que si Jin planeaba tener algo más serio con la ojiazul… a Asuka le parecía fantástico poder llevarse bien con él… cosa que desgraciadamente, nunca había podido hacer con Hwoarang; nunca fueron grandes amigos, y por lo que sabía… el pelirrojo las veía; tanto a Christie como a ella, como un mal ejemplo para su ahora prometida.

No es que la cocina fuera su más grande habilidad, pero su comida tampoco estaba tan tirada a la basura; además, se trataba de Emilie… ¡Por ella haría cosas que ni en toda su miserable vida hubiese creído que realizaría!

El tiempo había pasado lo suficientemente rápido cómo para que la noche yaciera en el cielo. Era hora de partir; Asuka a su departamento y Jin para recoger a Lili cerca de su casa. El stripper no había recibido ningún mensaje o llamada de su amigo avisándole sobre Christie, lo que quería decir que la chica pudiese seguir en la Discoteca; ebria tal vez… o lo más probable, que su loquillo amigo simplemente haya olvidado decirle; como fuese, eso ya no importaba ahora.

Estaba radiante; ese vestido de coctel estilo strapless, el color rosa con lentejuelas del mismo color, el hermoso listón en forma de moño situado debajo de su voluminoso pecho y el efecto bombacho de la parte baja del mismo le daban un bello toque de ternura. En unos cuantos minutos lo vería; y por ende, le encantaba verse espectacular para él.

Emilie estaba a punto de salir con una linda sonrisa de oreja a oreja, pero… ahora que lo recordaba, había algo que no tuvo en cuenta… ¿Qué pretexto tendría para salir tan elegante y en tacones? Lo único que se le ocurrió fue decir que iría de fiesta con Asuka ¡Odiaba tenerla que arrastrar siempre a esto! Sin embargo, su amiga siempre era su única salvación. Los empleados de la mansión Rochefort no se opusieron a la que la rubia fuera un rato a divertirse... por lo que gracias a Dios no tuvo problema en salir.

Cuando Lili se despedía de los guardias del lujoso condominio, visualizó a lo lejos el ya conocido auto de su stripper; suspiró de manera profunda, sonrió y mientras caminaba a aquella dirección pudo sentir a su corazón acelerarse… ¡Estaba ansiosa por verlo, lo había extrañado y pensado tanto durante todo el día!

El chico estaba sumido en sus pensamientos… una pequeña luminosidad enfrente suyo lo hizo recobrar el sentido ¡Era ella! Las lentejuelas de su vestido reflejaban la luna llena haciéndolas brillar. Se quedó boquiabierto, pero no por mucho tiempo dado a que Emilie se acercaba; y su caballerosidad, nunca quedaba por detrás… el joven bajó de su automóvil para poder abrirle la puerta del copiloto a su hermosa dama. Ella le regaló una sincera sonrisa.

-¡Te ves preciosa!- Alcanzó a señalar Jin después de apreciarla por algunos minutos para después regresar a su posición para manejar. La muchacha no hizo más que ruborizarse notablemente ¡Simplemente es lo que más ansiaba oír de él!

El trayecto rumbo al departamento del chico había sido tan corto debido a la amena plática que ambos llevaban. El pelinegro le contaba un poco sobre su charla con Asuka y los gritos de Christie que en su momento fueron como agujas para su oído… Lili no podía evitar reír al imaginar a la brasileña fuera de sus casillas ¡El plan había salido prácticamente perfecto!

Poco tiempo después, llegaron a su destino; Jin estacionó su auto en su respectivo lugar para luego tomar el ascensor, lo curioso fue… que ésta vez el chico había oprimido el botón con el número doce; aparentemente, el último piso. Emilie se quedó perpleja ¿Se había equivocado, se había mudado o qué diablos?

-Tranquila, no me equivoqué- Aclaró el muchacho con una media sonrisa después de notar la cara con signo de interrogación de la ojiazul -¿Podrías cerrar los ojos?- Pidió Jin con amabilidad; no obstante, ella sólo lo miró confundida.

-¿Es que piensas aventarme desde el último piso?- Dijo Emilie entre seria y en broma; pero para el stripper… esto sólo le causó una estrepitosa carcajada.

-Por supuesto que no; pero si te hace sentir mejor y con más confianza, mantenlos abiertos, sé que igual te gustará- Sonrió el japonés de medio lado, a lo que ella le regresó el gesto con una sonrisa deslumbrante; y sin pensarlo dos veces, la rubia entrelazó los dedos de su mano a los de él.

No sabía si había hecho bien o no, pero por nada del mundo cerraría los ojos ¡No teniéndolo a él como paisaje!

El elevador se detuvo en el doceavo piso; y con lentitud, las puertas de éste se abrieron…

La rubia no hizo más que abrir sus hermosos ojos como si fuesen platos a la vez que ambos salían del ascensor ¡Era increíble lo que sus ojos veían! ¡Nunca imaginó que aquél edificio tuviese una terraza! Y lo más bello era la manera en que ésta estaba adornada. Le encantó ver el jacuzzi; pegado al pequeño barandal hecho de concreto de la esquina derecha, cubierto de coloridos pétalos rojizos… un asador bastante moderno un poco cerca del jacuzzi, un par de sillas de playa acojinadas, igualmente a un lado del jacuzzi… una pequeña mesa circular en el centro con velas aromáticas y por supuesto, un hermoso camino de velas y pétalos dirigidas a la romántica mesa y al jacuzzi; todo eso, sumado a la belleza incomparable de la noche, las estrellas y la luna llena.

¡Se sentía más que afortunada al tener un hombre como Jin! Su enorme sonrisa no tenía precio; y sin dudarlo se abalanzó sobre el pelinegro; sorprendiéndolo, para abrazarlo por el cuello y besarlo con emoción y pasión en los labios; acción a la cual, el stripper correspondió sin problema.

-¡Gracias! Esto es maravilloso… y tú eres increíble- Decía la Rochefort regalándole una sonrisa que demostraba claramente lo feliz que se encontraba.

-No lo soy Lili… simplemente te amo- Contestó el muchacho con sinceridad -¿Tienes hambre? Porque Asuka me ayudó a preparar algo muy especial para ti- Sonrió de lado mientras la llevaba de la mano en dirección a la redonda mesa.

-¿Tú y Asuka? ¿Y desde cuándo son tan amigos?- Preguntó la ojiazul divertida para después tomar asiento ayudada por el pelinegro, quien le sostenía la silla. El hecho de que ambos se llevaran bien en tan poco tiempo no le desagradaba en lo más mínimo.

-Es buena chica, se preocupa mucho por ti ¿Por qué no llevarme bien con una persona que te cuida tanto?- Comentó Jin sentándose enfrente de la rubia; y en realidad tenía razón ¿Cómo no agradecerle a la amiga que apreciaba con el corazón a quién él amaba?

Emilie podría jurar derretirse ante los cometarios dulces del stripper; su mirada azul estaba perdida en la perfección de aquellos ojos semi rasgados color caramelo… pero sus pensamientos fueron desvanecidos al oler algo delicioso; aparentemente, Jin había levantado la tapa que cubría el platillo de la chica… no dudo en mirarlo, ¡Solomillo con camarones y hierbas al mojo de ajo! No es que fuese un platillo de su país, pero en verdad le encantaba la combinación de una buena carne con deliciosos camarones.

-¡Dios mío! Tenía ya tanto tiempo que no lo comía- Dijo ella aún sin despegar sus orbes azules del suculento platillo. Tomó el tenedor y cuchillo que tenía a su derecha y se dispuso a probar.

¡Delicioso! Aunque por dentro odiara un poco la idea de que el stripper supiera cocinar mil veces mejor que ella; no porque fuera una feminista, sólo deseaba algún día poder sorprenderlo de la misma manera.

Los dos se habían degustado con el platillo favorito de la monegasca; no obstante, Emilie no pudo despegar su mirar de aquél jacuzzi… más que nada, imaginándose a sí misma allí dentro junto con Kazama; ¡El sólo pensarlo le ponía la piel de gallina!

-¿Te quieres meter?- Preguntó el chico sin ninguna insinuación al notar hacia dónde dirigía su vista la joven.

-¿Qué? ¡No! Bueno, sí pero… no mojaría mi atuendo-

-Oh, sí… tu amiga intuyó que dirías eso; así que, me dio un consejo y me ayudó a escogerte esto- Emilie no supo exactamente de dónde, ya que cuando se dio cuenta, tenía una linda caja mediana con un moño encima a modo de regalo.

Sin dudarlo, la chica quitó la tapa; dentro parecía haber papel transparentoso de diversos colores, confeti y…

-¿Un bikini?- Dijo asombrada al verlo; color oro… bastante pequeño en realidad ¡Le encantaba! Era su estilo.

-S-sí, b-bueno… Asuka me dijo que…-

-¡Es hermoso! ¿Crees que pueda estrenarlo en ese jacuzzi?- Preguntó emocionada y apenada a la vez, el color carmesí en sus mejillas la delataban.

-Claro… creo-

-¿Te importa si, me cambio aquí? No me gustaría tener que bajar y andar en bikini por los pasillos- Le decía la monegasca de forma seductora mientras se levantaba de su asiento para acercarse al muchacho y abrazarlo apoyándose en los hombros de Jin y poner su barbilla sobre su cabeza. No tenía idea del por qué lo había hecho ¿Inercia o voluntad?

-P-pues…- Tartamudeó el pelinegro.

-¡Genial!- Lo interrumpió la rubia para tomar el dichoso bikini, ir hasta una de las sillas acolchonadas de estilo playa y acomodarlo allí.

Acomodó su largo y rubio cabello haciéndolo caer sobre su hombro izquierdo. Poco a poco, fue bajando su vestido… Jin sólo la observaba con los ojos bien abiertos y cara de sorpresa, tragó saliva… la perfecta curva que se pronunciaba entre su cintura y su cadera, sus largas y torneadas piernas; sacudió la cabeza logrando salir; al menos un poco, de aquél trance.

No sabía si era adrede; aun así, optó por levantarse de aquella silla y ver el esplendor de la noche mientras apoyaba sus antebrazos sobre el barandal de concreto ¡No era ningún pervertido! La respetaba y aunque ya hubiesen llegado más lejos con anterioridad y esperaran un bebé, no podía sentirse con la libertad de verla… no así.

-¿Sucede algo?- Cuestionó Lili con preocupación y acercándosele por la espalda.

-Yo solo…- Su respiración pareció haberse detenido por un momento al mirarla ¡Se veía bastante bien en aquél bikini color oro! Y ésta vez, su rostro irradiaba inocencia –Se te ve bien… creo que, sin la ayuda de Asuka no habría sabido qué comprar-

-Gracias- Sonrió de lado la Rochefort –Pero dime, ¿Qué pasa?-

-… Lili- La tomó por las manos, fijando sus acaramelados ojos sobre los de ella –Hay algo muy importante que quiero decirte- Comenzó a hablar serio.

-¿De qué se trata?- Sonrió nerviosa, esperaba que no fuera nada grave –Porque… creo que yo también tengo algo importante qué decirte-

-¿Qué?-

-Bueno es que, he pensado tanto en nuestra situación porque… es por mí que todo esto se frena. En verdad siento algo fuerte por ti y ahora ya no pienso en nada más que estar contigo- Decía Lili cabizbaja –No quiero que pienses que sólo juego contigo y ya me harté de estarme ocultando-

-¿A qué te refieres?-

-A qué tengo que tomar una decisión; en menos de un mes es mi boda… por eso me puse a pensar en todo lo que ha estado pasando… Jin, ya no quiero seguir con ésta mentira- Continuó hablando, lo miró directamente a los ojos… ¿De qué hablaba? No podía comprender muy bien lo que Emilie trataba de decirle; estaba en shock, sólo sabía que no quería perderla… sintió que el corazón se le quebraba cuando ella sonrió como si nada pasara –Por eso te elijo a ti-

-¿C-cómo?- Se sentía idiota, no estaba seguro de haber oído bien.

La sonrisa de la monegasca se pronunció aún más.

-Que no me voy a casar; mi corazón me dice que tú eres el hombre indicado porque cada vez que estás conmigo empieza a latir cómo nunca- La delicada mano de la chica se postró sobre el masculino rostro del stripper; él sólo cerró los ojos, disfrutando de su toque, y poco a poco… una sonrisa se dibujó en su rostro ¡Sí, había oído bien! Al fin todo eso terminaría… ¡Podría tener a la mujer que amaba y al pequeño bebé al que ambos le habían dado existencia!

Sus fuertes y musculosos brazos la sorprendieron en un abrazo que duró varios segundos; la ojiazul reposaba su cabeza sobre su pecho y cerraba los ojos para poder sentir mejor su calidez y ese aroma que nunca pasaba de largo.

Jin se alejó un poco para poder ver el angelical rostro de la mujer que ya pronto podría decir que era suya. Le regaló una fiel sonrisa y con su mano izquierda acarició su suave mejilla.

-Te prometo cuidarte de todo y de todos; daré mi vida por ti si es necesario. Arriesgaré cualquier cosa por verte sonreír siempre y jamás… ¡JAMÁS! Voy a hacerte daño ni mucho menos voy a fallarte-

-Shh…- Lo silenció con su dedo índice –Eso yo lo sé; ya te lo había dicho ¡Confío en ti!- Repitió la frase que un día antes le había dejado supuestamente en claro.

Ambos sonrieron, cómplices el uno del otro; sus labios se acercaban para sellar un beso más del cual disfrutar. Le fascinaba probar la boca de Jin, su mente se ponía en blanco dejándose llevar por su sabor… sus palpitaciones aumentaban con cada rose de sus labios. Quería poder tener pulmones más grandes para que aquellos dulces besos pudiesen durar más… desafortunadamente, no era así.

-¿Y tú qué querías decirme?- Recordó la adinerada muchacha a la vez que se alejaba un poco.

-P-pues, bueno… yo- El stripper no encontraba las palabras para decírselo.

-¿Es algo malo?- Preguntó Lili temerosa.

-¡No!... para mí no; sólo es complicado-

-Entonces; tranquilo… si no es nada malo no hay de qué preocuparse- Sonrió.

-Lo sé pero, no es tan fácil de decir…-

-Sólo dímelo-

-De acuerdo…- Respiró hondo -… Ayer, cuando te desmayaste y te llevamos al hospital; las enfermeras dijeron que te harían pruebas de sangre… creyeron que tal vez tenías anemia o algo así…-

-¿Estoy enferma?- Interrumpió la rubia en cierto tono de preocupación.

-… No, ¿Por qué me alegraría que lo estuvieras?- Aclaró el japonés alzando una ceja.

-Cierto… bueno, prosigue-

-Lili, los resultados fueron bastante inesperados-

-¡Ya dime qué pasa, que para mí esto no suena bien!- Emilie comenzaba a exaltarse, ¿Qué otra cosa podía ser? Su cabeza no daba para imaginar algo positivo con el tono de voz del muchacho.

-Es que… tú… yo…-

-…- La cara de la monegasca no mostraba nada más que mera confusión.

-Sucede que… e-estás… e-embarazada- Tartamudeaba el pelinegro a la vez que iba bajando el tono de su grave voz.

-¿Qué?- Cuestionó la ojiazul aun confundida.

-S-sí…-

-Vamos, no estés jugando- Decía ella sin poder concebir que sus palabras fueran verdad.

Observó que Jin sacaba un sobre doblado por la mitad de su bolsillo… se lo entregó.

-No tengo porque jugar con algo tan delicado. Son los resultados; la fecha… indica que es mío; después de todo, dudo que pueda ser de alguien más-

La Rochefort estaba boquiabierta ¿Era verdad que no mentía? ¡Estaba alarmada! Tomó el sobre con miedo y se decidió a abrirlo; pero una guerra de pensamientos la detuvo…

-¿No lo vas a abrir?-

-… No- Emilie cambió su semblante serio a uno un poco más sonriente.

-¿Por qué no?-

-Porque, yo te creo. Hay cosas que ahora tienen sentido-

-No comprendo-

-No sé por qué fui tan… tonta, cómo para no darme cuenta. Hace sólo un par de días, empecé con pequeños mareos y; hay comida que me da mucho asco, no he vomitado ni nada de eso y apenas ayer me desmayé-

-Has estado sumergida en tanta presión, tal vez por eso no lo pensaste-

La monegasca lo pensó por un momento, ¡Sí, sólo tenía veinte años casi recién cumplidos! ¿Pero y qué? ¡Por dentro se sentía alegre, angustiada, emocionada y nerviosa; todo al mismo tiempo… era una explosión de sentimientos!

Inconscientemente, bajó su mirada… vio su aún plano vientre y pasando su mano derecha sobre éste, sonrió de una manera increíble; en verdad se veía feliz. El chico postró sus orbes caramelo sobre cada movimiento y gesto de ella; quién le transmitió aquella sonrisa. Colocó su mano derecha sobre la mano que Emilie sostenía en su vientre, sus azulados ojos lo miraron con ternura.

-Aún es demasiado pronto para que se sienta algo-

-Lo sé, pero está ahí-

-Deseo tanto que se parezca a ti- Habló la joven, perdida en el brillo de los ojos del muchacho.

-… ¿Qué? ¡No!- La idea no parecía agradarle al futuro padre.

-Sí, quiero un niño que se parezca a ti- Dijo Lili triunfante.

-¿Y qué pasa si yo quiero una niña, rubia, de ojos azules y rostro angelical?- Comentó Jin haciendo alusión a la apariencia física de la chica que tenía enfrente, a unos centímetros de distancia.

-¿Quieres apostar?- Sonrió desafiante.

-No voy a apostar por el sexo de nuestro bebé-

-Bueno… entonces será niño y se parecerá a ti. Fin del asunto- Sonrió aún más, triunfante y divertida. Jin no hizo más que negar con la cabeza a la vez que mostraba su ya conocida media sonrisa, ¡No le importaba el sexo del bebé! Aunque sí, prefería tener a una pequeña princesa de largos cabellos dorados, ojos como el cielo; siempre de vestidos y elegante como Emilie.

Todavía quedaba por preguntar ¿Cuándo les diría la verdad a su prometido y su familia? Se le quemaban las habas por saber; pero tampoco pretendía arruinar ese momento con el tema ni mucho menos quería presionarla… por lo tanto sólo optó por colocarse detrás de ella para poder abrazarla por la cintura y sentir mejor su vientre y sus bellas curvas. Lili sólo disfrutaba de aquél agarre, había ansiado tanto recordar la sensación que las manos de Jin le brindaban sobre su cuerpo; su piel se erizó… como si fuese la primera vez que las sentía.

Se apoyó en el barandal de concreto para apreciar mejor la belleza que la noche y el paisaje de la ciudad les brindaban; se sentía cómo en aquella escena de la película de Titanic, pero para ella esto era mucho mejor.

-Con esto sólo confirmo que el destino nos cruzó para el único propósito de estar juntos- La ojiazul rompió el silencio, luego volteó su cabeza noventa grados y ligeramente hacia arriba para poder ver el de su guapo acompañante, quien la miraba expectante. Su sonrisa y un cálido beso en la frente le dejaron en claro que él pensaba exactamente lo mismo -¿Y… me acompañarás a ese jacuzzi? Me está pidiendo a gritos que entre desde que subimos aquí-

-… No lo sé… tú y yo dentro de un jacuzzi; soy demasiado débil para tanta tentación-

-No va a pasar nada- Volteó todo su cuerpo para tenerlo cara a cara.

-Contigo puedo perder el control en un dos por tres Lili- Comentó serio.

-¿Y qué pasa si yo q-quiero que pierdas el control?- Preguntó nerviosa.

-… No… no quiero que pienses que sólo te busco para ese tipo de cosas- Se negó el stripper con dificultad… ¡Mierda! Había sacado toda su fuerza de voluntad desde que se puso el mentado bikini; podía resistir un poco más.

-Pero… y-yo soy la que te lo está pidiendo. Q-quiero hacerlo-

-No lo sé-

-Entonces, sólo métete conmigo-

-No sé si me pueda controlar. Créeme que yo también quiero hacerlo, pero temo que te me hagas una adicción y después creas lo que ya te dije-

-… Jin- Acarició su mejilla –Tú ya eres una adicción para mí-

Y todo se vino abajo; la rubia lo tomó por el cuello para besarlo con desesperación, se sentía como una terrible violadora, pero a éstas alturas ya no le importaba… él quería, ella quería ¿Cuál era el problema?

Aquél beso le había dejado la mente en blanco, lo suficiente como para no poner fuerza… percibió que Emilie lo llevaba poco a poco hasta el jacuzzi del demonio; se sentó en la orilla de éste con mirada de inocencia y deseo ¿Cómo carajo se oponía a eso? ¡Ya no podía entender a razones! Decidió hincarse en cuclillas para tener su divino rostro justo enfrente suyo… acción suficiente para continuar con unos cuantos besos en los labios y el cuello. Lili acariciaba con cariño y a la vez desesperación los musculosos brazos del chico; se dispuso a desabotonar su camisa de arriba hacia abajo, por supuesto, las inexpertas manos de la rubia sólo se vieron capaces de desabotonar dos de ellos debido a la sensación que la lengua del pelinegro provocó en su pálido cuello… no pudo contener arquear la espalda ante una suave mordida.

Anhelaba poder ver y explorar una vez más cada rincón del cuerpo de deseo de Jin; sonrojada, bajó un poco la mano… Emilie tenía una vista perfecta del bulto que se hacía notar en el pantalón del muchacho; postró su delgada mano sobre su pierna ¡Cada parte de su cuerpo era dura como la roca gracias al ejercicio!

Y él; adoraba acariciar la pequeña cintura de la monegasca; su figura sencillamente lo volvía loco, la piel tersa de sus piernas y su delgada espalda; oyó un ligero gemido por parte de la ojiazul que resonó entre la boca del stripper… eso había sido la gota que derramó el vaso ¡Podía jurar que el pantalón le reventaría de tan ceñido que ahora se le había vuelto!

No sabía si maldecir o agradecer cuando el estúpido celular de Lili se hizo sonar; ambos detuvieron sus acciones. Ella lo miró con la respiración agitada como preguntándole ¿Qué hacer?

-Contesta- Dijo Jin para después levantarse y alejarse un par de pasos tratando de normalizar tanto su respiración como su temperatura corporal.

-¿Hola?- Saludó Lili tratando de controlar su aun agitada respiración… sabía quién era gracias al identificador del celular.

-¡Muñeca linda! ¿Cómo estás?- Preguntó su prometido desde el otro lado; bastante animado.

-Fosforito…- Palabra suficiente para llamar la atención del stripper -Amm, bien… ¿Qué sucede?-

-Bueno, estaba pensando y recordando aquellos momentos en que venías a mi casa y veíamos películas o nos divertíamos sólo tú y yo… me gustaría que eso pueda repetirse; antes de que seas mi esposa ¿Qué dices?-

-¿Quieres decir… ahora?- Preguntó ella con una insignificante esperanza de que no fuera así. Notó la mirada del chico que amaba, no se veía enojado… tal vez celoso o un poco triste.

En realidad, celoso era la palabra adecuada… -"Ya sabías a lo que le tirabas"- Se dijo a sí mismo teniendo en cuenta que siempre supo que era comprometida; sólo esperaba que tal y cómo ella le había dicho, eso acabara pronto. Le sonrió para que no se preocupara… no podía enojarse con ella, ¿Celos? Ni como evitarlos… ¿Tristeza? ¡Sí, porque posiblemente se iría! Como fuese… la amaba, confiaba en ella y era lo único que importaba.

-¿Entonces… paso por ti?- Insistió una vez más con entusiasmo al no recibir respuesta.

-No te preocupes… te veo allá ¿Sí?-

-No voy a dejar al amor de mi vida andar sola por la noche- Comentó el pelirrojo bastante firme.

-No pasa nada… me llevará alguien de confianza-

-¿Quién?- Preguntó el chico curioso.

-Cuando esté allí tal vez te cuente-

-… ¿Estás segura?- Insistió Hwoarang nuevamente; que Emilie anduviera sola por la noche no era algo muy bueno que digamos.

-¡Sí! Alguien me llevara y es mi última palabra-

-… De acuerdo- Se resignó el coreano –Aun así, estaré al pendiente de ti. Te amo-

-Yo a ti- Dijo secamente para colgar; y lo primero que hizo al instante fue postrar su mirada en el stripper… con preocupación ¡No quería perderlo por una estupidez cómo esa… ya le había dejado bien en claro su decisión!

-Tranquila… no pasa nada- Le sonrió Jin con sinceridad -¿Quieres que te lleve?-

-Claro que quisiera, pero es muy arriesgado-

-Entonces ¿Quién más te llevará?- Preguntó el japonés sin comprender.

-Pues, tengo un… amigo taxista-

-¿En serio?-

-Sí, bastante… simpático-

-Pues, bueno- Dijo con extrañeza. Sin perder segundos, Emilie hizo una rápida llamada a "Don Taxista" para que pasara por ella.

-… Estará aquí en unos minutos- En veloces movimientos, la ojiazul se puso su vestido y guardó su ropa interior dentro de una pequeña bolsa de plástico y colocarla dentro de la caja del bikini -¿Podrías guardar esto por mí? No puedo llevarlo, lo notaría y… no es así como quiero que lo sepa-

-No te preocupes, estará a salvo conmigo- Sonrió de medio lado.

-… ¿Podrías perdonarme?- Pidió la Rochefort con la cabeza baja.

-No tengo nada que perdonarte- Aseguró el stripper mientras tomaba con su mano la pequeña barbilla de la chica y levantaba su rostro para regalarle una de sus sonrisas matadoras –Sólo ten cuidado ¿De acuerdo? No quiero que te vuelva a hacer esto…- Continuó, señalando el moretón que aún yacía en la pálida muñeca de Lili –O algo peor, más aún si llevas a nuestro bebé en tu vientre; porque ya te dije que haré si se atreve a hacerlo de nuevo- Ella simplemente asintió –Ven aquí- Jin la acercó a su cuerpo para abrazarla, era una de las muchas formas en que podía sentirse cómo su máximo protector.

-… No quiero irme- Comentó la rubia con tristeza al mismo tiempo que recostaba la cabeza sobre el pecho del stripper.

-Y yo tampoco quisiera que te fueras; pero lo entiendo, por eso no te presionaré en nada. Sé que aún tienes que decírselo… y sé que tal vez eso lleve algún tiempo. Sólo, no te presiones y díselo cuando creas que es el mejor momento; o si quisieras que yo esté a tu lado cuando eso suceda… sólo házmelo saber-

-¡Gracias! ¡Eres tan especial para mí y te amo tanto!- Gritó con alegría la rubia… definitivamente Jin la entendía y la apoyaba ¿Qué era? ¿Un alien? ¡A veces no creía que un hombre así pudiera existir! Pero estaba equivocada y por suerte ¡Era TODO para ella solita!

Un claxon sonó desde lo bajo del edificio; el extraño taxista con miserable vida había llegado por ella… suspiró hondo con resignación.

-Vamos, te acompañaré a la entrada. Oh y algo más ¿Podrás avisarme cuando llegues a tu… casa?- Preguntó el pelinegro esperanzado a que ella asintiera no solo por el aviso, si no por el hecho de que ella estaría en SU casa sin SU "prometido".

-Descuida, no planeo quedarme con él… y por supuesto que te avisaré-

Ambos bajaron por el ascensor hasta el piso del lobby, ya que justo afuera estaba el regordete taxista.

-Te amo- Dijeron los dos al unísono sin darse cuenta y luego sonreírse.

Vio la espalda de "su" chica alejarse en dirección al vehículo, agradeció el gesto de caballerosidad del conductor al abrirle la puerta a la ojiazul. Lo último que hizo fue ondear un poco su mano a señal de despedida; y lo último que vio fue a la hermosa Emilie mandándole un beso con la mano desde la ventanilla trasera del auto.

En pocos minutos, se encontró delante de la puerta de la casa del pelirrojo; respiró hondo, rezándole a todos los santos para que le dieran el valor; lo suficientemente pronto, para revelársele a su futuro ex prometido.

Sin más preámbulos, llamó a la puerta… y en tan sólo dos segundos, Hwoarang ya la había abierto, con una enorme sonrisa.

-¡Mi muñeca de porcelana!- La saludó más feliz que nunca para después depositar un tenue beso en sus labios –Ven, espero que ésta noche la pases bien conmigo como antes- El pelirrojo la tomó de la mano y la adentró en sus aposentos; le hizo un ademán para que se sentara en el suave sofá de gamuza color café –Y dime ¿Te gustó tu regalo de ayer?- Preguntó mientras parecía buscar algo.

-S-sí… la escultura fue magnífica, tan grande y… de un momento muy especial para los dos. Se hubiera visto… hermosa en la boda-

-Lo sé, pero aun así no me arrepiento de habértela dado antes. Mira esto- El coreano le entregó varias fotos; aparentemente, salones de eventos sociales –He ido a ver algunos, creí que tal vez alguno de esos te pudiese gustar-

-… Ehh, este es lindo- Dijo la monegasca al ver la fotografía de un salón bastante luminoso y despampanante ¡Una boda en ese lugar no se vería nada mal! Desgraciadamente, con Hwoarang ya no era la misma ilusión del lugar.

-Compré tu película favorita; no me importa tener que verla cuantas veces quieras- Comentó el chico, por algún motivo se veía bastante contento e hiperactivo.

El pelirrojo le llevó un vaso de refresco y un enorme bote de palomitas; ya que noche de películas sin palomitas y refresco, no es nada.

-¿Estás bien? Estás muy callada- La miró un poco preocupado mientras se sentaba a su lado después de darle "play" a la película.

-Claro, sólo quería ver tu reacción mi cabecita de zanahoria- Fingió una sonrisa y alborotó el cabello del muchacho cómo solía hacerlo; acción que lo tranquilizó bastante.

-Ya me estaba empezando a inquietar- Volvió a sonreír el joven; acto seguido, la abrazó por los hombros y la acercó a su cuerpo para disfrutar de la función.

Emilie creyó no poder hacer nada al respecto, y tampoco era el momento de decirle la verdad; se sentía incómoda pero decidió concentrarse en la película… fue entonces cuando odió que su película favorita fuese una de las más cursis que se hayan inventado. Jin, Jin, Jin… era lo único en lo que podía pensar su estúpida cabeza.

El ambiente en el que Hwoarang se sentía, comenzaba a verse de manera romántica gracias a la estúpida película… no pudo evitar mirar a la ojiazul, se veía tan tierna recostada en su hombro; su corazón le gritó que la besara… así que penetró su mirada en ella de manera insistente, provocándola a mirarlo de vuelta… fue entonces que la besó. Notó que había acción nula por parte de ella y que mantenía sus ojos abiertos…

-¿Qué pasa?- Le cuestionó casi con el corazón hecho mil pedazos ¡Nunca, absolutamente NUNCA le había hecho eso!

-N-nada… sólo, me sorprendiste-

-¿Es por lo que pasó hace un par de días? Porque si es eso, de verdad lo lamento… fui un idiota; y haría cualquier cosa por evitar que eso nos afecte-

-No-

-¿Entonces?-

-Sólo veo la película-

-¿Qué está sucediendo Emilie?- Preguntó una vez más, conteniendo la tristeza que se apoderaba de sus ojos.

-Hwoarang tranquilo… no pasa nada- Sabía que era muy probable que éste fuese el momento, pero no se atrevía… no había ensayado, pensado en las mejores palabras ¡Era una torpe!

-¿Te estoy perdiendo no es así?- Por tercera vez, el coreano formuló una pregunta con lágrimas resguardadas en los ojos.

-No-

-Pues no entiendo nada-

-¡Es la boda! Estoy… estoy nerviosa y estresada- Como muchas otras veces, puso a la boda como excusa.

-Está bien; tienes razón, lo entiendo pero… sé que te estás alejando. Amor, escúchame…- Tomó el rostro de la pálida mujer entre sus dos manos -… No quería sacar el tema pero; el tener intimidad, es parte de una relación… no te pido que sea cada día, a todas horas, sólo te pido que lo intentemos- Odiaba admitirlo, pero él tenía razón… ¿Su situación sería la misma si lo intentara con él? Ahora sabía que no moriría de dolor por hacerlo… Hwoarang la amaba, la respetaba, la deseaba… ¡Maldita pregunta! Hubiera deseado que su propia cabeza no se la cuestionara; pero nunca pensó en ese detalle –Prometo ser gentil contigo; no te lastimaré. Seríamos más unidos- Dijo por último.

-Y-yo…-Emilie ya no sabía que decir; en parte tenía razón, pero el hecho de pensar que tal vez sólo quería a Jin por haberle quitado la virginidad la estaba matando.

-Entiendo tu temor; pero yo te ayudaré a enfrentarlo… por ambos, por nuestra relación- Poco a poco, el pelirrojo se fue acercando a ella… trató de rosar sus labios, sin éxito.

Cerró sus ojos con fuerza ¡Pudo confundirse por un segundo! Pero no, el amor que sentía por el stripper era inconfundible, lo sentía cerca a cada minuto… ¡Y NO! ¡No lo amaba por quitarle su pureza! Lo que ambos sentían iba mucho más allá de eso. Jin era diferente, era la mezcla perfecta de seriedad y sonrisas.

No pudo evitar recordarlo; cuando lo vio por vez primera, su mirada misteriosa, sus atenciones, su media sonrisa, sus ojos acaramelados, sus facciones tan masculinas, su voz tan grave, ¡El amor que le demostraba! ¡Lo extrañaba!

Sintió un tenue beso en el cuello, y vino a su mente aquél momento que fue interrumpido… la manera en la que la hacía disfrutar de cada uno de sus besos y sus caricias… -"Jin"- Pensó una vez más; fue hasta entonces, que empezó a dejarse llevar.

Aquellos besos no sabían igual, pero su mente le estaba jugado malas pasadas ¡Lo sentía ahí, justo enfrente de ella! Deseando poder terminar junto con "el stripper" lo que habían iniciado en la terraza.

Una mano se coló por su pierna; subía por sus muslos hasta llegar a la división de éstos con los glúteos… ¡Algo estaba mal! Salió de su trance y abrió los ojos para encontrarse con quien menos quería estar… asustada, lo aventó ligeramente cómo si hubiese visto al mismísimo diablo.

-¿Qué pasa Lili?- Interrogó Hwoarang igualmente asustado después de haber intervenido de esa manera tan agresiva.

Por "suerte" para ella, alguien llamó a la puerta…

-Espera un segundo- Indicó el pelirrojo, luego se levantó y abrió la puerta.

Emilie cubría sus ojos con ambas manos, evitando dejar salir cualquier rastro de llanto; ¡Por andar imaginando los deliciosos besos y las suaves caricias del pelinegro casi se acostaba con Hwoarang! ¡Estúpida! Ahora cualquier cosa le inspiraba miedo para perderlo.

-¡Hola Lili!- Escuchó una voz bastante familiar detrás de ella; volteó de inmediato sorprendida.

-¿Christie?-

-No imaginé que estuvieras aquí-

-¿Tomaste?- Preguntó el pelirrojo asqueado; por motivos cómo ese creía que las "amiguitas" de su rubia eran mala compañía para ella.

-¡Sólo un poquito!-

-¿Christie qué haces…?- La Rochefort se levantó de aquél sillón dispuesta a darle la "bienvenida" a su ebria amiga, pero… ¡Oh, no! –"Otra vez no"- Se dijo en sus adentros. La cabeza le daba vueltas, pudo sentir que empezaba a sudar… la respiración se le iba.

-¡Lili!- Gritaron ambos al ver que la monegasca se desvanecía en los brazos del pelirrojo.

¿Qué había sucedido? ¡No tenía ni puta idea! Lo único que sabía era que ahora estaba en un mentado hospital esperando que su prometida no tuviera nada grave. Habían tomado un taxi para llegar ahí, ya que llevar a una Lili desmayada y una Christie medio borracha en moto no pintaba bien.

Observaba como la brasileña se acurrucaba en los asientos de la sala de espera ¡Era tan infantil; y estaba completamente descerebrada! Rodó sus ojos en señal de molestia.

Hwoarang creyó entender el porqué de la repentina interrupción de la ojiazul y el porqué de su falta de deseo sexual; pensó que tal vez sufría de hipertensión arterial, lo que explicaba eso y su extraño desmayo. La cuestión era ¿Por qué nunca se lo comentó? ¿Pena, quizás? Ahora más que nunca sabía que la Rochefort necesitaba de altos cuidados médicos, aunque ninguna de las enfermeras se lo haya confirmado aún.

-¡Hwoarang!- Saludó Asuka; quién venía llegando –Vine lo más rápido que pude ¿Cómo está Lili?-

-No sé aún no me dicen nada-

-¡Santo Cielo! Espero que no sea nada malo-

-¿Qué sabías de esto?- Preguntó el pelirrojo con cara de pocos amigos. ¿A qué se refería? ¿Podría ser que ya supiera lo del embarazo?-

-¿De qué hablas?-

-Según mi diagnóstico, Lili debe de tener hipertensión arterial; pero nunca me dijo nada ¿Tú lo sabías?-

-No… nunca mencionó algo así- Decía la castaña un poco más aliviada -¿Qué con Christie?- Preguntó extrañada de verla dormir sobre las sillas.

-Cómo si no la conocieras-

-¿Bebió?-

-¿Te sorprende? Es por eso que no confío en ustedes dos- Señaló el pelirrojo.

-¿Crees que no lo sé?-

-En verdad discúlpame, pero sonsacan a Lili demasiado- Habló el novio de su amiga; a veces podía ser tan imbécil… si los dos se llegaban a dirigir la palabra, o si Hwoarang iba a su departamento era por Lili ¡SIEMPRE!

Asuka estaba a punto de contestar; pero el acercamiento de una enfermera evitó que lo hiciera.

-¿Usted es el prometido de la señorita Rochefort?- Preguntó la enfermera con su horrible voz nasal y cara de odiar su trabajo.

-Sí-

-Felicidades… va a ser papá- Felicitó la enfermera de manera tan poco animada como las reuniones de los políticos.

-¿Cómo?- Interrogó el chico para confirmar lo qué había oído.

-¡Qué va a ser padre!- Gritó la enfermera; Asuka sólo se mordía los labios ¿Qué debería hacer? ¡Tenía que solucionar eso pronto!

-No, no… debe de ser un error- Decía Hwoarang sonriendo ante la "burla".

-Aquí está el papel- Finalizó la enfermera casi aventándole el sobre; después, sólo dio media vuelta y se fue.

El chico lo abrió con pavor y desesperación… ¡La maldita enfermera tenía razón! Asuka se asomó para ver el papel… -"Vamos Asuka, piensa rápido"- Pensaba para sí.

-¡Felicidades Hwo! Ya tranquilo, después de todo ya se van a casar- Felicitó la castaña con alegría fingida; y para hacerlo más creíble, hasta abrazo le dio; no obstante, el joven seguía perplejo.

-A-asuka, no… e-ese bebé no es mío- Hwoarang en verdad lucía consternado, impactado y quién sabe qué más ¿Qué coño estaba pasando? ¿Era acaso día de los inocentes? ¡No podía ser verdad! Lili era tan pura… ¡NO! Se negaba a creerlo.

-¿De qué hablas?- Una vez más, la castaña fingió asombro; como si no supiese de que iba todo eso.

-E-ese bebé no es mío- El pelirrojo apretó con fuerza sus puños, empezaba a temblar, la respiración se le entre cortaba; Asuka podría jurar que el muchacho se abalanzaría contra la primera pobre alma que pasase por allí.

-¡NO!- Gritó Asuka en "asombro" y tapándose la boca; podía imitar bastante bien la temblorina en sus manos –H-hwoarang… e-eso… eso quiere decir que…-

-¿Qué?-

-¡VIOLARON A LILI!- Gritó la castaña para después echarse a llorar; ahora es cuando agradecía haber actuado en tantas obras durante el colegio.

Hwoarang sintió que su corazón se detenía ¿Su hermosa Lili? ¿Violada? Lo pensó un momento; y en verdad tenía sentido, eso explicaba por qué había llorado y suplicado que no cuando él mismo estuvo a punto de hacerlo… eso explicaba por qué se había alejado de su padre, de Sebastián y de él mismo, ¡Debía odiar a los hombres! ¡ESO EXPLICABA SU RARO COMPORTAMIENTO! Sabía que NUNCA jamás debió de dejarla ir completamente sola a ningún lugar ¿Cómo nadie se dio cuenta? ¡Qué imbécil era!

Por otro lado, no tenía la certeza de que así fuera… y una infidelidad sólo le explicaba su constante alejamiento… y probablemente Asuka y Christie estuviesen enteradas de algo; por el contrario, Asuka lloraba la muy probable violación de su mejor amiga; eso, sumado a la pureza e inocencia de la rubia…

¡Alguien había tocado al amor de su vida! ¡Un maldito violador hijo de puta le había robado la perfecta inocencia a su amada futura esposa! ¡Éste era el momento en que una cabeza rodaría! Lo buscaría por cielo, mar y tierra… ¡PAGARÍA POR ESO! ¡NADIE TOCABA A SU INOCENTE MUJER!

UISBHEYUFB!* *xDD

¡DIOS! Ya me emocioné *xD

SIIII, pronto vendrá el momento de las cabezas rodantes (?)* *xD

Disculpen que el capítulo sea extremadamente extenso ._.* era la idea del capi y se extendió un poquito *:P Tal vez algunos crean que la mentira de la "violación" es poco creíble… yo no, *xD digo, le di argumentos para verlo como una probabilidad bastante grande (?)* *:3 Igual, no me asesinen por la edad de Lili D:* pero embarazarla y comprometerla a los diez y tantos años; pff… no era una idea que me hiciera brincar de felicidad *xD

Lili ya escogió macho (?)* Yo también me quedaba con Jin *xD aunque a ver ahora que hace o que dice por andarse dejando llevar u.u*

La cena, no sé ustedes… pero a mí me encantó… ¿Qué fue eso? ¿Lime? Alguien dígame por favor*xD

Y Asuka ya está confiando más en Jin * ¡ESO ES BUENO! *xD

Ahora, ¿Qué hacía Christie en casa de Hwoarang? ¿Qué hará Hwoarang para degollar al "violador"? ¿Qué pasó con el asesinato de Jun? Aún queda mucho *xD ¿Y yo que espero terminarlo en 11 capítulos?, respecto a eso, mejor no me hagan mucho caso*xD

Nuevamente gracias a karychela y ValliereSe7en por sus reviews hermosos *w* ME HACEN FELIZ *xD

Igualmente gracias a todos ustedes que leen *

Dios me los Bendiga mucho a todos…

Cuídense; y nos estamos viendo en la próxima actualización *:D

Venuz; cambio y fuera *xD

. ..Venuz' FloriLuna. ..*

*:3