7º CAPÍTULO: TRASPASANDO EL LÍMITE. EL GOLPE DE LOS CUATRO ELEMENTOS
Kakashi había logrado derrotar a un gran número de ninjas gracias a su chidori pero aún quedaban bastantes a su alrededor. No se atrevían a acercarse a Kakashi lo que le daba cierta ventaja para poder descansar unos segundos entre cada embestida.
Un nuevo grupo se lanzó contra Kakashi quien cargó de nuevo contra ellos eliminando a cinco de los ninjas en menos de un segundo.
- E… es un monstruo…
- No podremos contra alguien como el…
Kakashi los miraba muy fijamente y con una mirada fría. Deseaba terminar de una vez el combate pues el chidori era una técnica que podía llegar a consumir una gran cantidad de chackra y además necesitaba fuerzas para poder usar el sharingan si llegará a ser necesario.
Fue en ese momento de despiste cuando se lanzaron contra el un gran grupo de enemigos. A Kakashi le parecieron cientos pero no tenía tiempo para contarlos. Con sus manos comenzó a formar sellos y se preparó para realizar el golpe.
- ¡Suiton, Suiryuudan no Jutsu!
De la tierra surgió un gran dragón de agua que se llevo por delante a un gran número de los ninjas pero no era bastante varios ninjas consiguieron entrar a Konoha. Kakashi no se preocupó, esos ninjas serían detenidos por el grupo que estaba esperando para realizar la emboscada, el tan solo tenía que impedir que entrara un grupo muy numeroso y tenía que hacer salir al líder de esa banda, cosa que no tardo en pasar.
De entre el grupo se fue adelantando alguien, tenía los ojos cubiertos por una venda, su cabeza no tenía ni un solo cabello y bestia una chaqueta totalmente negra con dibujos de llamas y calaveras que a Kakashi le pareció tétrica. Llevaba el pecho al descubierto y gracias a eso Kakashi pudo fijarse que era un hombre con una gran musculatura.
- ¡E… es Eko-sama! – Gritaron algunos ninjas asustados.
Aunque Eko llevaba los ojos cubiertos, Kakashi sabía perfectamente que lo miraba muy fijamente, igual que el hacía.
- Hatake Kakashi, que gran honor.
- ¿Acaso me conoces?
- Cualquier ninja que se precie ha oído hablar del gran hijo de "Colmillo blanco"
Kakashi guardó silencio.
- El ninja que posee más de mil técnicas ninjas, aquel que ha recibido el título de ninja copia. Kakashi de Konoha.
- Yo también he oído hablar de ti Eko Sawaga.
- ¿De verdad?
- Sí… un ninja que mata a sangre fría sin piedad y tan silencioso y rápido como el viento capaz de matar a cualquier ninja de un golpe mortal.
- Vaya… veo que has oído mucho de mí – Eko rió.
- Alguien muy comparable a Zabuza, ¿verdad?
- Por favor… no me compares con ese idiota. Alguien que abandona su aldea para acabar muerto… ¡ja!... que inútil.
Kakashi no dijo nada solo se limitó a mirarlo.
- La verdad, esperaba poder encontrarme con Yagami Shiro o algún otro ninja tan famoso como el, pero obviamente tu eres igual de famoso que él, así que no me puedo quejar.
- Eso significa que quieres pelear conmigo, ¿verdad?
- Eres un buen entretenimiento mientras estos inútiles destrozan Konoha por dentro. Luego nos ocuparemos del resto y después de los inocentes.
Kakashi y Eko se miraron mutuamente. Se produjo un silencio que era roto por la corriente de aire.
- Vosotros seguid adelante – ordenó Eko con una voz autoritaria.
- Pero señor…
- No os preocupéis por el, yo me ocupare de que os deje pasar. ¡Vamos!
- ¡Sí señor!
Los ninjas comenzaron a correr hacía a la aldea. Kakashi empezó a formar sellos con sus manos y se preparaba para lanzar su técnica pero para su sorpresa de pronto un kunai se posó en su cuello. A su espalda estaba Eko. Kakashi estaba realmente sorprendido.
- Será mejor que no te muevas Kakashi-kun… sino tendré que matarte ya y eso sería muy aburrido.
Kakashi no dijo nada. Estaba muy sorprendido como para poder hacer nada.
- Bueno… creo que será mejor que mientras estos gusanos entran en Konoha nosotros comencemos nuestro combate así que… ¿te importa si empezamos ya?
- El combate hace mucho que empezó.
Kakashi se deshizo en agua ante un sorprendido Eko. De pronto surgieron unas manos que tomaron a Eko desde los pies firmemente.
- ¿¡Pero qué…!?
- ¡Doton, Shinjuu Zanshu no Jutsu!
El cuerpo de Eko se fue hundiendo en el suelo hasta que lo único que quedaba a la vista era su cabeza. Del suelo apareció Kakashi.
- Ya veo… has sido muy listo… te has cambiado antes de que yo llegará… justo en el momento de usar el Suiton, Suiryuudan no Jutsu y has usado el Mizu Bunshin no Jutsu.
- Así es. Me sorprende que alguien que tiene tu fama haya caído en algo así. Pero no puedo perder el tiempo. Todos los enemigos han entrado en Konoha y tengo que unirme a mis compañeros.
- ¿De verdad piensas que solo con esto acabarás conmigo? Cómo se nota que jamás has peleado conmigo.
El cuerpo de Eko se convirtió en agua y desapareció del lugar. Kakashi quedó realmente sorprendido. El también había usado el Mizu Bunshin no Jutsu. Kakashi se preparó bien y dejo al descubierto el Sharingan preparado para la batalla. En seguida encontró a Eko, estaba camuflado en un árbol.
- ¿Planeas esconderte todo el día? – Preguntó Kakashi y Eko salió de su escondite.
- Vaya, vaya. Así que ese es el famoso Sharingan de los Uchiha – dijo Eko despegándose del árbol - . Está pelea será más interesante de lo que yo me pensaba.
- Si no te importa tengo mucha prisa así que acabemos con esto.
Kakashi formó un sello con sus manos y se preparó para realizar su técnica.
- ¡Kage Bunshin No Jutsu!
Cientos de clones de Kakashi aparecieron en todo el lugar. Varios se dirigieron hacía la aldea de Konoha para al menos detener algún enemigo mientras que los otros se lanzaron contra Eko. Eko sonrió al oírlos acercarse y posó sus manos sobre el suelo. Al hacer un poco de presión, hubo un pequeño temblor y los clones de Kakashi se vieron obligados a saltar al cielo para realizar un golpe en picado.
Eko preparó sus sellos y realizó su ataque.
- ¡Kirigakure no jutsu!
Una gran niebla apareció en el lugar y los clones de Kakashi no pudieron encontrar su objetivo. Poco a poco los clones fueron desapareciendo uno a uno siendo golpeados a gran velocidad. En menos de unos segundos todos los clones desaparecieron. La niebla se disipó y Eko y Kakashi quedaron a solo unos pasos de distancia.
- ¿Por qué no me has atacado aprovechando la niebla? Era un blanco fácil.
- Conozco el método que usaste para acabar con Zabuza, si te atacase, tus perros me buscarían siguiendo el olor de tu sangre.
Kakashi no dijo nada.
- Además, no quiero luchar de esa forma contra alguien como tú. Un cara a cara es más interesante.
- ¿Eso crees? Pues veamos que te parece esto.
Kakashi dio un saltó en el aire y comenzó a formar sellos con sus manos y se puso en posición para realizar el golpe.
- ¡Fūton, mugen sajin daitoppa!
Una gran ventisca en forma de tornado se lanzó contra Eko que ni se inmuto, permaneció tranquilo a la espera de que el golpe lo alcanzase. Cuando el golpe estuvo lo bastante cerca, Eko formó sellos a toda velocidad y luego puso la mano en el suelo.
- ¡Giri Kakure no jutsu!
Se formó un banco de niebla que hizo a Eko invisible y el golpe solo golpeo la tierra. Kakashi buscó a Eko con su sharingan y formó de nuevo los sellos a toda velocidad.
- ¡Gōkakyū no jutsu!
La gran bola de fuego se dirigió contra Eko que se limitó a hacer lo mismo que antes. El banco de niebla le permitió escapar y esconderse con gran facilidad. Kakashi bajo al suelo y lo busco pero está vez no lo encontró. De pronto sintió que algo le cortaba por la espalda y cayó al suelo.
Eko estaba de pie ante un Kakashi que estaba tirado en el suelo y con una herida en la espalda que no dejaba de sangrar.
- Has sido demasiado imprudente al bajar al suelo Kakashi. En el suelo soy el asesino perfecto.
- Ugh…
- Tranquilo, la herida no es tan profunda como para que mueras ahora, sin embargo, la próxima vez no seré tan compasivo.
- No hace falta que lo seas…
El cuerpo de Kakashi se convirtió en un tronco. Eko sonrió. Kakashi estaba escondido tras un árbol. Gracias a su rapidez pudo esquivarlo a tiempo pero sin embargo si que le había herido. Si no tenía cuidado moriría sin saber que ha pasado.
Kakashi comenzó a formar sellos y finalmente preparó su Chidori. Esperaba que desde su posición Eko no lo pudiera detectar. Kakashi esperó unos segundos y se lanzó contra Eko a toda velocidad.
Eko esquivó el golpe con suma facilidad ante un sorprendido Kakashi que no se explicaba que había pasado. Kakashi frenó en seco y miró a Eko totalmente sorprendido.
- ¡Pero…!
- ¿Pero cómo he logrado esquivar tu golpe con tanta facilidad Kakashi? – Dijo Eko sonriendo - . Idiota… para ser un ninja tan famoso tienes poca imaginación. Al tener mis ojos vendad mi sentido del oído es mucho más fino de lo normal por lo que he podido percibirte en todo momento.
- ¿Entonces ya sabías donde estaba?
- Por supuesto… además tu única técnica propia… el chidori… emite un sonido muy particular por lo que no es difícil descubrir tu posición.
Kakashi no dijo nada.
- Además… aunque te has cambiado por un tronco para esquivar mi ataque te he herido. La próxima vez no tendrás tanta suerte Kakashi.
- Deberías dejar de subestimarme Eko.
De entre los arbustos apareció un nuevo Kakashi que se dirigió a toda velocidad contra Eko quien esquivo el golpe con gran facilidad y luego miró a Kakashi sonriendo.
- Idiota… como tengo que decírtelo para que lo entiendas… te puedo oír estés donde estés… te oigo respirar Kakashi…
- Maldición…
- No creas que tendrás nada que hacer contra mí Kakashi… es imposible… - Eko sonrió y se dirigió hacía el verdadero Kakashi.
- ¡No creas que caeré tan fácilmente!
Kakashi cargó contra Eko a toda velocidad. Con un Kunai en cada mano, Kakashi intento cortar a Eko pero este esquivaba los golpes con gran facilidad o los paraba con su Kunai.
Eko podía percibir los golpes de Kakashi gracias al sonido que hacían al cortar el viento, lo que le hacía muy fácil poder esquivarlos y pararlos, además cuando encontraba un hueco realizaba un corte o un pinchazo a Kakashi que hacía que fuera herido en varias partes de su cuerpo.
Al ver que no podía hacer nada, Kakashi se alejó de allí dando un saltó hacía atrás que lo alejo varios pasos de Eko.
- ¿Qué ocurre Kakashi? ¿Ya estás cansando? – Preguntó Eko sonriendo de una manera maliciosa.
- ¿Por qué lo dices?
- Lo notó en tu respiración… es más acelerada… y hay veces que te cuesta respirar…
Kakashi no dijo nada. Era verdad que se sentía un poco cansado y además le costaba un poco moverse. Los golpes que le había realizado Eko no eran graves como heridas pero si que le impedían moverse como el desearía. Además estaba el problema de que estaba usando el Sharingan algo que le cansaba bastante.
- Bueno Kakashi continuemos con nuestro jueguecito – bromeó Eko sonriendo.
Shiro corría todo lo deprisa que podía por el bosque. Si salían de la frontera sería muy difícil de seguir pero no pensaba que podrían estar mucho más lejos. Por el camino había encontrado algún cuerpo de algún Hyuga y de ninjas enemigos lo que indicaba que debían estar peleando mientras se movían y eso los hacía más lentos.
- Debo darme prisa… - pensó Shiro y aumentó la velocidad todo lo más que pudo.
Los grupos de emboscada podían detener a los ninjas enemigos de forma permanente al menos de momento. Gracias al fuerte taijutsu de lee, el poder de Neji, las armas mortíferas de Ten Ten y el poder de otros ninjas, los enemigos no podían continuar. De vez en cuando alguno lograba pasar la barrera defensiva de los ninjas de konoha pero era rápidamente eliminado.
Konoha no podía permitirse ningún error así que tenían que luchar con toda la fuerza que pudieran para impedir al enemigo llegar hasta los civiles.
Kakashi miraba atentamente a Eko. Observaba sus movimientos para intentar predecir con su sharingan su próximo movimiento.
- Bueno Kakashi… te estoy esperando.
- Lo siento… pero no pienso volver a luchar contigo frente a frente.
- Entonces está vez iré yo.
Eko corrió a toda velocidad hacía Kakashi y comenzó a realizar ataques con su kunai. Kakashi utilizaba ambos kunais para defenderse pero en muchas ocasiones Eko lograba clavarle el kunai o cotarle. Al final Kakashi se retiró de nuevo.
- Eres bueno Kakashi, a estas alturas ningún rival estaría en pie conmigo.
- Me halagas.
- Me alegra oír eso pero lo siento mucho por ti. Debo terminar contigo cuanto antes porque ya me estás aburriendo.
Eko formó un selló con su mano y preparó su técnica.
- ¡Chiyo bunshin no jutsu!
De la tierra comenzaron a emerger dos figuras que poco a poco fueron tomando la forma de Eko.
- ¿Clones de tierra?
- Prepárate Kakashi vas a morir.
Los tres Eko se lanzaron contra Kakashi e intentaron matarlo clavándole el kunai. Kakashi pudo parar algunos golpes pero le resultaba muy difícil poder esquivarlos todos y en alguna ocasión estuvieron a punto de acertarle.
De pronto dos Eko desaparecieron. Kakashi se quedó solo luchando con uno por lo que ahora poder defenderse no le era tan duro, pero sin embargo de pronto algo le sujeto los pies. Eran dos manos las que le sujetaba cada pie.
- ¡Oh no!
- ¡Es el fin Kakashi!
Eko le clavó el kunai a Kakashi en el corazón. Eko sonrió, por fin había terminado con una leyenda en Konoha. Los clones de Eko surgieron de la tierra, por lo que Kakashi cayó al suelo.
- Hasta la vista, Hatake Kakashi.
Eko comenzó a caminar hacía la villa y sus dos clones de tierra desaparecieron. Cuando estaba a punto de entrar a la villa, su oído percibió un sonido extraño y cuando se giro se percato de que era. El cuerpo de Kakashi se estaba convirtiendo en polvo. Eko se acercó sorprendido.
- Ya veo… ha copiado mi técnica y la ha usado ante mis propios ojos mientras yo creaba mi clones… muy listo Hatake Kakashi… - pensó Eko para si mismo poniéndose cerca de donde estaba el cuerpo de Kakashi que se estaba convirtiendo en polvo.
Eko se mantuvo quieto y en silencio. No podía oír nada más que el viento. Kakashi estaba bien escondido e intentaba no hacer ningún ruido. Se había salvado por los pelos y las heridas que tenía por todo el cuerpo le molestaban bastante.
- Debo terminar con esto ya… - pensó Kakashi y con sus manos comenzó a formar sellos.
Eko ni se inmutó cuando oyó salir a Kakashi de entre los árboles.
- ¿Ya sale el conejo de su madriguera?
- Voy a terminar con esto de una vez Eko.
- ¿De verdad? ¿Y cómo piensas hacerlo Kakashi? – Pregunto Eco sonriendo.
- Ahora lo verás.
Dos manos surgieron del y sujetaron firmemente los pies de Eko quien quedó totalmente sorprendido.
- ¿P… pero qué?
De entre los arbustos surgieron dos Kakashi que sumándose al otro hacían tres que saltaron en al aire y se colocaron en distintos lugares para atacar a Eko en todas direcciones.
Los clones comenzaron a formar sellos para realizar sus golpes.
- ¡N… no puede ser! ¿Un ataque de cuatro elementos a la vez?
- ¡Fūton, mugen sajin daitoppa! – Realizado por el Kakashi de la derecha
- ¡Gōkakyū no jutsu! – Realizado por el Kakashi de la izquierda.
- ¡Suiton, Suiryuudan no Jutsu! – Realizado por el Kakashi que se encontraba en frente de Eko.
Los tres golpes se dirigieron contra Eko a la vez. Este intento levantar un banco de niebla pero le fue imposible, pues varios clones de Kakashi aparecieron y lo sujetaron. Los golpes le dieron de lleno a Eko y provocaron una gran explosión en el lugar. Una gran nube de polvo se levantó.
Cuando la nube de polvo desapareció, Eko no se encontraba allí. Eko reapareció saliendo del suelo. Estaba lleno de heridas por todo el cuerpo que no dejaban de sangrar y a penas se mantenía en pie.
- Maldita sea… me he librado por poco… - pensó Eko pero un sonido le pilló de improvisto. Se giro para poder detectarlo pero ya era demasiado tarde.
De la nada apreció Kakashi con su chidori preparado para golpearle. Eko no pudo moverse para esquivarlo. Tenía todo el cuerpo lleno de heridas y no podía mover en los brazos lo suficientemente de prisa para realizar una técnica.
- ¡Chidori!
El brazo de Kakashi quedó clavado en el pecho de Eko. La sangre emanaba de la herida que Kakashi le había hecho a Eko quien solo mostraba una gran mueca de dolor. Kakashi lo miro fijamente. Estaba claro que Eko estaba ya muerto.
Kakashi sacó el brazo del cuerpo de Eko y este se desplomó en el suelo. Kakashi se alejó un poco de allí para entrar a la villa pero cayó al suelo. No se podía mover, estaba muy cansado.
- Creo que… usar el sharingan… cinco técnicas ninja… y tres veces el chidori no puede ser bueno… necesito descansar…
Kakashi cayó inconsciente y quedó dormido en aquel lugar no muy lejos de donde yacía el cuerpo de su hasta hace poco enemigo.
