Hola nuevamente, hoy quiero decirles que por el hecho de irme de vacaciones, quiero regalarles dos capitulos seguidos, de manera de compensarlos cuando me valla. Gracias lectoras/es!

Capitulo 9:Obseción y Celos.

Luego de un largo rato, Lyssander se distancio un poco de Rose. Ninguno podía quitar la mirada del otro, cuando un pensamiento cruzo fugazmente la mente de Rose.

-Debemos irnos-dijo con un dejo de tristeza en su voz.-Ya es tarde.-Lyssander simplemente asintió, y ayudo a Rose a levantarse, pero esta vez la tomo por la cintura. De este modo llegaron a la entrada de Hogsmeade. Rose aun sentía aquella extraña y fastidiosa mirada encima suyo, pero lo ignoro, había demasiada gente, como para preocuparse quien podría estar mirándola.

-Aquí viene el carruaje-dijo Lyssander señalando el recién llegado. Ambos se subieron pero aun sobraba espacio, y repentinamente una chica de Slytherin y Scorpius entraron. A su lado, Lyssander se tensó, y dirigió su mirada a la ventana. Pero Rose, no podía quitar la suya de Malfoy, ¿sería aquella chica, la que Malfoy utilizo para su "favor"?, pero luego desvió su mirada a la menuda chica que se encontraba a su lado, no parecía que conociese a Malfoy, es más parecía que se subió en este carruaje a la fuerza, porque no le quedaba otra alternativa. Así que Rose descarto aquella loca idea de su cabeza.

Sin embargo, Scorpius no quitaba su mirada de Lyssander, aunque de a ratos, y sin que Rose se percatara de ello, también la miraba. Esta creía haber olvidado el tema Malfoy por completo, pero con él allí, había descubierto que le era imposible no pensar en lo que este tramaba. Después de un largo rato, la puerta del carruaje se abrió y la pequeña muchacha de Slytherin bajo rápidamente abandonando en primer lugar el carro.

Rose miró a Lyssander quien aun seguía muy tenso. Esta le apretó dulcemente la mano, indicándole que debían bajar. Este la miró y trato de fingir una sonrisa. A los pocos minutos ya estaban fuera del carruaje, precedidos por Malfoy, quien paso velozmente a su lado y se dirigió dentro del castillo. Al ver a Scorpius pasar, Lyssander se distendió un poco.

-¿Quieres ir a dar una vuelta?-dijo Rose al ver que Lyssander no estaba del todo tranquilo. Este asintió.-¿Por qué te pones así siempre que ves a Malfoy?-dijo Rose intrigada mientras paseaban por la orilla del lago. Lyssander se sonrojo instantáneamente y desvió violentamente su mirada hacia otro lado.

-Pues...es que...-dijo y tomo una bocanada de aire-no me cae muy bien.

-¿Solo por eso?-dijo sin creer en lo que Lyssander decía.-Entonces, ¿Por qué no te cae bien?

-Porque si, eso es todo-dijo encongiendose de hombros.

-Lyssander, sabes que tu puedes...-dijo pero fue interrumpida.

-No me gusta que este cerca de tí, ¿si?-dijo avergonzado por revelarle sus celos. Rose enrojeció aun más que su cabello, y se detuvo. Lyssander la miro confundida, pero esta se lanzo a sus brazos, para darle un beso en los labios. Este le correspondió abrazándola cariñosamente.

Así comenzó el principio de su relación, llevaban ya una semana juntos y Lyssander no se despegaba de Rose en ningún momento, lo cual dificultaba terriblemente a Malfoy.

Aunque Rose no se había dado por vencida aun, quería averiguar que era lo que planeaba Malfoy, y así lo hizo. En sus momentos libres, en los cuales Lyssander debía practicar quidditch o estudiar, ella aprovechaba para buscar a Scorpius, pero era demasiado difícil encontrarlo. Probo buscando a Albus, quizás se encontrara con él, pero desde aquella sálida a Hogsmeade Albus tampoco se despegaba de Zoe. Resignada a encontrarlo en los lugares más habituales para el rubio, se dirigió a su lugar preferido a despejarse un poco.

La biblioteca estaba desierta, como siempre lo estaba, excepto en época de examenes. Rose comenzó a caminar entre las hileras de estanterías que se alzaban a sus costados. Doblo en un pasillo, y comenzó a deslizar sus dedos sobre los tomos de aquellos descuidados libros, cerrando los ojos y dejandose llevar. Cuando su mano se topo con algo. Rose abrió repentinamente los ojos, y allí estaba él, con su pelo ligeramente despeinado, y mirando divertido a Rose.

-¿Siempre andas así?-dijo riendo, pero no era una burla, sino algo más parecido a un comentario amistoso. Rose se sintió estúpida, pero trato de mantenerse segura.

-Yo no le veo nada de malo-dijo sin poder evitar que una pequeña sonrisa se le escapara.-No te he visto durante toda la semana.

-¿Desesperada por mi , Rose?-dijo con una sonrisa juguetona. Súbitamente una punzada invadió a la pelirroja, hacía mucho tiempo que no lo escuchaba hablar, y hacía mucho tiempo que no lo oía llamarla Rose. Malfoy le hizo una seña para que se sentara en un pequeña mesa que había cerca de ellos. Ella accedió.

-¿Desesperada por ti? No me hagas reìr-dijo irónicamente.

-No hace falta que lo digas, se que te mueres por estar conmigo-dijo altaneramente. Aquello hubiera molestado a Rose antes, le hubiera dicho una cuantas cosas, y se hubiera largado de allí, pero en cambio ahora veía su arrogancia un tanto divertida y estaba empezando a no tomar tan a pecho todo lo que este decía.

-Tienes razón, ¿qué sería de mi sin ti, Malfoy?-dijo dramaticamente, y este sonrió de costado. Hubo un pequeño silencio- ¿Conseguiste a alguien para tu favor del otro día?-dijo sin poder ocultar su intriga.

-¿Quieres que te diga la verdad?-esto excitó aun más a Rose, quien no dijo nada en forma de decirle que continue.-Pues, no necesitaba ningun favor.-Rose se quedo helada, ¿qué quería decir con eso?

-¿Puedes explicarte?-dijo confundida.

-Pues veras, solo quería fastidiar a Lyssander, y ver su cara de perdedor cuando su chica no llegara a su cita- Rose enrojeció pero de furia.

-Eres un...un-dijo sin encontrar las palabras exactas para describirlo-Un idiota, si eso es lo que eres, hiciste que me sienta culpable por no poder ayudarte, y pensando para que podías precisar mi ayuda y tu...¡tu! solo querías hacerle una broma a Lyssander.

-Interesante...-dijo travieso.

-¡¿Qué diablos te es interesante Malfoy?-dijo fuera de sus casillas.

-Que hayas pensado en mi durante todo este tiempo-Rose calló inmediatamente y su cuerpo se tenso. Es verdad, había estado pensando casi por dos semana en Malfoy...

-N-no es cierto-dijo tratando de rectificarse.

-Si lo es-dijo jocoso levantandose y caminando hacía Rose, para quedar junto a esta.-Tu novio estara celoso-le susurró. Rose se levanto instantáneamente.

-Dos cosas-dijo furiosa-La primera, Lyssander no tiene porque estar celoso, menos de ti, y la segunda, Lyssander no es mi novio.-Scorpius la miraba divertido, lo cual fastidiaba cada vez más a Rose.-¿Es que no puedes tomarte nada encerio?-dijo exasperada.

-Si que puedo-dijo volviendose a sentar, e indicandole nuevamente que se sentara. Pero esta no le hizo caso-Podes hablar de lo que te de la gana.-Rose pensó detenidamente, y vio una oportunidad de humillarlo tal como lo había echo él con ella hacía unos segundo.

-Esta bien-dijo sentándose frente a este-Hablemos de literatura-Scorpius bufó-Literatura muggle.-dijo sonriendo maliciosamente.

-Adelante-dijo Scorpius. Rose comenzó a nombrar títulos de obras famosas en el mundo muggle, en cuanto Scorpius, hablaba fluidamente acerca de estos como si los conociera de memoria, lo cual irritaba a Rose. Esta intentaba nombrando obras no tan famosas, pero aun así Scorpius le contestaba acerca de ellas. Luego de un rato, Rose dejo de acribillarlo a preguntar, sino que disfrutaba la charla que estaba manteniendo con Scorpius, nunca había pensado, que resultase tan interesante hablar con él. Las charlas con Lyssander acerca de Quidditch parecían insulsas y vacía al lado de sus charlas con Scorpius.

Así lentamente Rose y Scorpius se juntaban amenudo en la biblioteca a charlar de lo que fuese, cualquier cosa parecía interesante, y cada vez se iban conociendo un poco más.

OOOO

Rose se dirigía hacía la biblioteca para su charla semanal con Malfoy, cuando unas cándidas manos se posaron en su cintura.

-¿A donde ibas?-dijo Lyssander melosamente en su oído.

-Emm...a la biblioteca-dijo nerviosa.

-Hoy no tengo entrenamiento, así que puedo pasar el resto del día contigo-dijo besándole el cuello, pero Rose lo separó lentamente.

-Tengo un montón de deberes por hacer-mintió. Rose odiaba mentir, y aun más a Lyssander, pero si este llegaba a descubrir sus encuentros con Scorpius podría suceder cualquier cosa. Lyssander de mala gana soltó a Rose.

-Esta bien-dijo fastidiado.

-Lo siento, pero es que...-trato de excusarse.

-Dije que esta bien-reitero Lyssander mordazmente. Rose un tanto afligida se retiro hacía la biblioteca.

-Rose, ¿Comó estas?-dijo Scorpius al verla aparecer detrás de una estantería.

-Bien...-dijo tristemente.

-Pues no creo que estés bien con esa mueca-dijo observando fijamente a la chica. Esta lo miro severamente, y entendió que no debía preguntar mucho má aun así, Scorpius estaba intrigado.-¿Fue algún profesor?-Rose levanto la mirada hacia Malfoy, sin entender a que se refería cuando comprendió.

-No, no es eso...

-¿Te castigaron? Es normal, nadie ha muerto, que yo sepa-dijo tratando de hacerla sonreír pero lo único que consiguió fue un intento fallido de una sonrisa.

-Tampoco es eso...

-¿Entonces?...-dijo pero en aquel momento, la puerta de la biblioteca se abrió.

-No es nada, encerio, no te preocupes-dijo esperando que Malfoy concluya aquella conversació allí.

-¡Rose!-se escucho a pocos metros de ellos. Esta volteo y se encontró con un Lyssander, demasiado furioso-¿Que estas haciendo?-dijo sin poder quitar la vista de Malfoy.

-So-solo estamos hablando-dijo levantandose para calmar a Lyssander.

-Yo me preocupo por ti, y ¿así me pagas?-dijo dólido.

-Lyss, no pasó nada, te lo juro-dijo y su voz comenzó a quebrarse.

-Déjame en paz-dijo para salir presuroso de la biblioteca.