Hola queridas (os) lectoras (es) me he apurado en escribir este capítulo dado que tuve una semana de descanso del trabajo.

Advertencia 1: Recuerden que las escenas serán para mayores de edad. Si no les agrada las escena de sexo o violaciones en este caso, no lo lean. Si no les gusta la sangre no continúen leyendo.

Al resto les digo adelante y prosigan con el capítulo que espero sea de su agrado.

Disclamer: Ninguna de las tortugas me pertenece. Solo Fernando y sus secuaces.

Por favor dejen sus comentarios, son la base de mi inspiración.

Chapter 9: Trauma.

Raphael entreabrió los ojos al escuchar un sonido proveniente de afuera de su celda. Con gran esfuerzo levanto su cabeza y vio en la pantalla de la televisión que Fernando no sacaba de su celda una imagen que le detuvo el corazón. Desde la pequeña pantalla del aparato, su hermano mayor y líder yacía en una cama de metal sujeto por cadenas. Y por lo que podía notar, estaba inconsciente, sus brazos extendidos hacia arriba, sus piernas muy abiertas, con la cabeza ladeada al costado derecho. Su mente se quedo en blanco. Su hermano mayor había caído en las garras de Fernando de nuevo. Sabia que era así ya que ese hombre estaba usando la misma ropa con la que lo había ido a visitar horas atrás. No era un nuevo video de las cosas que le hizo en Centroamérica a Leonardo.

-Leo...-Musito débilmente viendo como Fernando se movía por toda la pantalla rodeando la cama y le inyectaba algo a su hermano luego de susurrarle algo al oído. Pero al ver bien, se dio cuenta que Leonardo no estaba inconsciente, parecía aturdido y miraba a Fernando con ojos nublados. Se mordió el labio para no gritar. Se sentía un inútil al no poder escapar. Seguramente Leonardo había ido con la intención de sacarlos de allí y resulto que termino siendo un prisionero mas de ese hombre. Para complicar las cosas podía escuchar claramente todo lo que sucedía en la celda donde Leonardo se encontraba. Su hermano mayor gimió levemente antes de abrir los ojos. Raphael sintió que su corazón se destrozaba en su pecho cuando Leo al principio parpadeo confuso y tras unos breves segundos, los ojos de su hermano se abrieron enormemente e intento sentarse sin lograr hacer nada.

Desde su celda Donnie miraba impotente como su hermano era victima nuevamente de las manos de ese hombre.

-No...Leo...-Murmuro mientras lagrima tras lagrima rodaba por sus mejillas. Su cuerpo le dolía, pero al ver a su hermano a la merced de ese monstruo lo hacían olvidar el estado en que se encontraba.

Mikey gritaba y forcejeaba con las cadenas que lo sujetaban mientras gritaba el nombre de Leo. Sus ojos llorosos no dejaban la pantalla. Su peor pesadilla estaba haciéndose realidad. Su querido hermano mayor estaba por ser torturado o peor aun, violado nuevamente por ese hombre. Pero esta vez ante sus ojos y sin poder ayudarlo.

-¡LEOOOO!-Grito. Su visión se estaba oscureciendo, su cuerpo se negaba a darle mas energías. Sintió como sus ojos se cerraban y su mente sucumbía a la inconsciencia la cual estaría plagada de las peores pesadillas donde su hermano mayor seria el protagonista. Al menos no seria testigo del terrible acto que estaba por cometer Fernando. No creía que seria capaz de seguir viviendo luego de lo que sabia sobre Leo y peor aun lo que le estaba a punto de suceder a unos pocos metros de donde estaba.

Leo miro con ojos nublados a Fernando quien se aproximaba con la jeringa con el liquido que siempre le gustaba usar con él.

-Mi perra-Susurro agachándose al lado de Leo y presionando sus labios al oído derecho del ninja-Cuanto extrañe tenerte bajo mi control...-El ninja parpadeo para sacarse la bruma de sus ojos. El efecto del sedante aun haciendo efecto en él. Al procesar las palabras de ese hombre recordó lo que paso. Intento levantarse pero no podía moverse. Estaba firmemente sujeto a la cama de metal, la cual recordaba muy bien. Leo vio como la mano la cual él había cortado, que ahora era de metal le inyectaba el liquido y el conocido calor que se esparcía por sus venas. Tras unos breves minutos, comenzó a sentir algo cálido que se irrigaba por su cuerpo y su corazón latía a mil por horas. Su respiración se acelero. Fernando comenzó a acariciar su estomago y bajo su mano humana hasta su entrepierna. Para horror de Leo, el hombre bajo el cierre de su pantalón y desabrocho el botón, y bajándose los pantalones para dejar al descubierto un miembro erecto-Mi dulce puta-Le dio unos besos en el cuello al joven líder mientras que con su mano libre la cual la había colocado sobre el bajo vientre de Leo comenzó a descender hasta llegar a su cola donde detrás de la débil protección estaba su miembro. Leo tuvo que aguantar las nauseas cuando la mano fría del hombre se introdujo hacia ese sitio y comenzó a masturbarlo. Leo cerro los ojos y se mordió el labio inferior, los efectos del afrodisíaco estaba comenzando a hacer efectos y Leo no podía detener la acción de su cuerpo al responder lascivamente a los toques de Fernando-Mi perra...-Murmuro una vez mas Fernando antes de colocar su cuerpo entero sobre el de Leo y comenzaba a mecerse de arriba a abajo sobre el ninja. Leo podía sentir el miembro del hombre sobre su bajo vientre, mientras que este no dejaba de masturbarlo, Leo perdió el control y comenzó a gemir débilmente ante las caricias y estocadas que le daba el hombre a su ya erecto miembro. Hasta que vergonzosamente para él, se vino en la mano de Fernando, llenando de semen la mano de ese hombre-Delicioso-Dijo mirando su mano manchada. Lamiendo el semen bajo la vista hacia el ninja. Sin decir nada separo incluso mas las piernas de Leo y se posiciono entre ellas. Leonardo ya sabia que vendría, movió la cabeza a un costado y pudo sentir como el miembro de Fernando se posicionaba en su ano e ingresaba a su cuerpo sin haber preparado el pasaje. El tan solo sentirlo lo hizo retroceder al momento en que por primera vez había experimentado el dolor que en ese momento estaba sintiendo. Podía sentir algo cálido en su interior, lo cual hacia mas sencillo que Fernando siguiera ingresando su pene en su recto. Tras lo que parecía una eternidad, Fernando había ingresado completamente. Y sin decir mas comenzó a empujar profundamente en él. Leonardo no podía creer que de nuevo estaba sucediendo aquello que odio por dos años. Que estaba de nuevo ante la merced de ese hombre.

Raphael miraba como su hermano mayor era violado y no podía hacer nada para ayudarlo. Detestaba la situación en la que se encontraba y detestaba aun mas a ese hombre que estaba abusando sexualmente de su hermano mayor.

-Leo...Leo resiste-Susurraba una y otra vez mientras veía el rostro de horror y asco de Leo.

Tras lo que pareció una eternidad. Fernando llego al clímax y lleno de semen el interior de Leo. Saliendo de él, sonrió. A esa altura Leo había perdido el conocimiento una vez mas y mientras el hombre se iba dejando a Leo como un objeto, sin interesarle lo sucio que estaba o el semen y sangre que ensuciaban la cama donde lo tenían sujeto.

-Bueno no pude resistir. Pero cuando despierte me avisan. El castigo por su huida debe ser pagado-Dijo a un guardia que custodiaba la celda de Leonardo antes de salir de allí.

Raphael se quedo pegado a la pantalla. La imagen de su hermano mayor sobre esa cama, siendo violado sin poder detenerlo lo hacían querer sacarle los intestinos a Fernando y usarlos como una cuerda para ahorcarlo. Pero lo mas importante era saber la condición en la que se encontraba su hermano mayor. Cuando salieran de allí Leo iba a necesitar el apoyo de todos. Y él no lo dejaría solo.

Celda de Leonardo.

No sabia cuanto tiempo había pasado, pero Leonardo regreso al mundo consciente sintiéndose completamente sucio y contaminado. El joven líder aturdido, adolorido y completamente destrozado mentalmente miraba el techo de su celda. Sus ojos vacíos no veían nada a su alrededor. Lo que acababa de experimentar se repetía una y otra vez en su cabeza. La vergüenza, humillación sufrida estaban firmemente pegadas a su ser. Sus hermanos conocían de sus actos en Centroamérica, pero no sabían el dolor que estos actos habían ocasionado en su persona. Raphael siempre lo criticaba de que no era el mismo de antes, pero como serlo cuando perdió por completo su rumbo en su viaje. Tomando vidas inocentes, y siendo el objeto de placer sexual de un hombre que se empeño en quebrantarlo hasta conseguirlo. El Leonardo Hamato que ellos conocían había desaparecido y nunca mas regresaría. Había muerto a manos de ese hombre mucho tiempo atrás. Ahora se encontraba en la misma condición que había estado antes. Solo que esta vez, las violaciones serian lo único que tendría. Fernando disfrutaba violarlo, empujando y sofocando al Leonardo que intentaba superar los traumas vividos. Ya no había manera de arreglarlo. Odiaba sentir el pene de ese hombre en su interior, pero dada su actual posición no podía hacer nada en contra de eso. Aun podía sentir el semen de ese hombre en su interior y sobre sus muslos, como así también la sangre seca de su recto al haber sido utilizado de la forma incorrecta.

-Lo siento...lo siento-Repetía una y otra vez mientras cerraba los ojos para olvidarse de lo que pasaba o de donde se encontraba. Escucho la puerta de la celda abrirse y Fernando entro seguido por otros dos hombres quienes llevaban unos maletines negros enormes. Dejándolos a un lado de donde estaba, un escalofrió recorrió su espalda. Esos maletines los reconocía. En ellos estaba los instrumentos que a Fernando le gustaba utilizar cuando torturaba. Tenia que haber pensado que algo así vendría. Había huido de él y lo había intentando de matar. No iba a ser solo violaciones, la tortura se agregaba a lo que Fernando le haría. Y no seria placentero. Los instrumentos y las torturas eran por lo general brutales. Leonardo aun tenia pruebas sobre su cuerpo de las torturas sufridas a manos de ese hombre. Las cicatrices aunque débiles aun estaban en su cuerpo. Ahora mas cicatrices iban a formar parte de él una vez mas. Trago saliva y espero a lo inevitable.

-Mi dulce perra, es hora de tu castigo-Fernando anuncio-Recién me deje llevar por mi excitación, ahora es momento de pagar por lo que me hiciste-Dijo viendo su brazo de metal. Leonardo vio como los hombres abrían los maletines y comenzaban a sacar unos instrumentos que conocía tan bien. Gracias a esos su cuerpo aun tenían cicatrices que jamás desaparecerían, en ese instante podía sentir cada una de ellas palpitando y haciéndole recordar lo que vendría. Cerro los ojos y espero. Los pasos se hacían mas fuertes y un sonido horrendo lleno la celda. Leo comenzó a gritar cuando el instrumento empezó a cortar profundamente en su cuerpo sin darle aviso, la maquina no hacían ruidos como antes, supuso que Fernando la había mejorado durante el tiempo en que él huyo de ese lugar. Podía sentir la sangre correr por sus costados mientras su plastrón era separado. Fernando siempre prefería ir directo a los órganos. Otro ruido y sus brazos fueron pinchados por miles de agujas de otro de los queridos instrumentos de Fernando los cuales inyectaban cada cierto tiempo unas drogas que provocaban alucinaciones espantosas. Por mientras el hombre tomo un collar eléctrico y lo puso alrededor del cuello de Leonardo encendiéndolo a unas cargas bajas para no matarlo, pero lo suficientemente alto como para causar un dolor agonizante y hacer sangrar aun mas las heridas que le estaban infligiendo. Leonardo no podía parar de gritar cuando imágenes tras imágenes de sus hermanos siendo asesinados frente a sus ojos comenzó a llenar su mente y el dolor de lo que le estaban haciendo se hizo insoportable.

-Así...sigue gritando que tus hermanos te están escuchando-Le dijo sonriendo torcidamente. Leo apretó los dientes y entreabriendo sus ojos miro a Fernando-Tus hermanos han visto todo lo que te he hecho ahora, y nuestra muestra de amor de antes también-Indico acariciando el instrumento sobre los brazos del joven, los cuales tenían cientos de agujas que estaban clavados en sus brazos. Otro crujido y Leonardo grito, su plastrón había sido separado por completo. La sangre no tardo en aparecer y comenzó a sentirse débil y mareado-No te preocupes, que no dejare morir a mi querida perra-Sacando una jeringa con un liquido transparente se lo inyecto en el cuello de Leo-Con esto el sangrado será bajo, cuando acaben con el castigo, que el medico venga a revisarlo-Se alejo de Leo y se puso a observar la tortura que le estaba infligiendo a Leonardo. Leonardo sintió como uno de los dos hombres se abría de nuevo la fracturada protección de sus partes intimas y con un instrumento con púas la introducía en su ano profundamente. En ese momento Leonardo lanzo un grito horrendo al sentir como su interior era herido como nunca antes Fernando lo había hecho. Sus paredes de músculos eran cortados y dañados a un nivel que le hizo pensar a Leonardo si saldría vivo de esto cuando una gran cantidad de sangre comenzó a salir por su recto hacia la cama creando una mancha que aumentaba de volumen con el paso de los minutos. Leonardo se sintió mareado y su corazón empezó a latir con esfuerzo para compensar la sangre perdida de forma rápida, solo para terminar saliendo de su cuerpo por los múltiples cortes y heridas en su cuerpo. Su plastrón estaba separado y podía sentir las manos del hombre en su interior, apenas debido a la inconsciencia que amenazaba con arrebatarlo de ese lugar, pero no podía hacerlo, sentía que si cerraba los ojos jamás los volvería a abrir. Al menos no hasta que supiera que sus hermanos estaban a salvo.

Raph desde su celda no paraba de gritar insultos hacia Fernando por lo que le estaba haciendo a su hermano mayor. Ahora que veía la clase de tortura que ese hombre hacia con Leonardo, se dio cuenta que lo que le había hecho a él no era nada. Pero no podía quedarse tranquilo y ver como su hermano mayor era torturado, violado y drogado por ese hombre. Tenia que escapara como fuera de allí, para rescatar a Leo y de paso matar a Fernando en el proceso. Pero primero tenia que encontrar a Don y Mikey para poder hacer algo. Continuo forcejeando con sus cadenas. La fatiga, el hambre, el dolor y el trauma causado los dejo de lado, solo para enfocarse en salir de allí.

El menor de la familia Hamato semiconsciente miraba la pantalla de televisión. Sus ojos vacíos y sin brillo. Su rostro pálido cubierto de sudor. Era espantoso lo que le estaba ocurriendo a su hermano mayor. Pero con su estado actual no seria capaz de ayudar mucho, incluso si estuviera suelto. Su visión volvió a oscurecerse y perdió la batalla de permanecer despierto una vez mas. Su cuerpo ya no daba mas. Era lo único que sabia con certeza.

El genio de la familia había podido soltar un poco la cadena que lo sujetaba a la pared. El tan solo ver a su hermano mayor siendo torturado era suficiente motivación para planear algo con tal de salvar a Leo. No permitiría que mas trauma fuera puesto en la mente de su hermano, aumentando la ya existente. Sacando una mano la cual ya estaba libre comenzó a forcejear con esta para soltarse. Necesitaba hacerlo mas rápido si quería conseguir algo. Primero se soltaría e iría a buscar a sus hermanos, luego con ayuda de Raphael, quien sabia debía estar queriendo matar a Fernando sacarían a Leonardo y acabarían con ese hombre quien no había hecho nada mas que causar dolor en la vida de Leo y la de ellos. Luego vería como ayudar a su hermano a superar los traumas creados por Fernando. Cada ciertos segundos miraba hacia la puerta y ponía atención a cada ruido fuera de su celda. Tenia que apurarse si no quería ser descubierto.

Leonardo había perdido la cuenta de cuanto llevaba siendo torturado. El aparato puntiagudo en el interior de su ano aún estaba allí, hiriendo y causando más daño a su fracturado cuerpo. No podía percibir nada mas que el dolor que gracias a una droga y la electricidad eran sentidos diez veces mas de lo normal, las alucinaciones habían parado de aparecer, pero la tortura continuaría hasta que Fernando estuviera satisfecho con el resultado, eso por lo general tardaba varias horas. La sangre se acumulaba debajo de él, creando una sensación pegajosa y tibia bajo su cuerpo, lo cual no ayudaba a distraerse. Podía soportar el dolor pero necesitaba concentrarse, pero así como estaba en ese momento lo hacia complicado. Podía sentir como su cuerpo reclamaba por el daño recibido. Su vista se estaba volviendo borrosa, y su respiración superficial. Sabia que el daño era peor que el que había recibido en Centroamérica. Fernando estaba enojado, lo podía notar solo con la tortura que le estaba dando. Necesitaba salir de allí. Sus hermanos no merecían conocer su vergonzoso pasado en Centroamérica o lo que le paso allí. Tenia miedo de enfrentarlos, pero debía dejar su orgullo de lado y rescatarlos. Aunque el escenario que tenia se veía bastante mal. Cerro los ojos cuando su visión se oscureció, los ruidos de carne siendo abierta y huesos siendo quebrados se volvieron lejanos y comenzó a hundirse en la inconsciencia.

Desde el exterior del edificio April y Casey observaban el lugar. Sabían que Leonardo con los chicos estaban allí. No podían dejarlos en ese lugar. Desde la posición que tenían comenzaron a esperar el momento exacto para atacar. Sin saber lo que les esperaba en su interior.

To be continued...

Bueno hasta aquí el capítulo. Espero que haya sido de su agrado. Dejen review, es lo que me motiva a seguir escribiendo esta historia. Nos leemos después.