BUENO DEBO DECIR QUE USARE LOS PERSONAJES DE LA SAGA DE HARRY POTTER LOS CUALES SON PROPIEDAD DE J.K.R. Y CREO QUE TAMBIEN DE LA WB Y SON SOLO ELLOS LOS QUE GANAN MUCHO DINERO, AQUÍ UNICAMENTE PARTICIPAMOS CON EL AFAN DE SACAR UN POCO DE IMAGINACIÓN Y DE ESTRESS DE LA VIDA DIARIA... Upss no fue tan rápido como yo creí, la inspiración no regreso tan fuerte pero lo sigo intentando. (En este capítulo tuve un dilema decir que Harry hablaba inglés o español, me decidí por la primera opción ya que recordé que mi mamá decía que si vas a inventar una historia, para que puedas recordarla mejor apégate lo más posible a la verdad y así será más creíble y la recordaras mejor). Espero les guste el capítulo y nuevamente disculpas por la demora perdonen la demora pero los problemas personales en ocasiones no permiten a las musas acercarse. Gracias por su atención y paciencia.
CAPITULO 9.
Y ¿QUÉ PASO?
Las cosas, estaban siendo poco comunes, Harry se había perdido 3 años de su vida, se había perdido el nacimiento de su hijo y además ahora solo podía comunicarse con su hijo y con nadie más, ni le entendían a lo que él decía o que trataba de expresar ni él podía comprender lo que le decían, solo sabía que seguía amando a Ginny y ella le demostraba lo mismo, lo cuidaba, lo chiqueaba, y lo más importante era que aunque no podían comunicarse con palabras si lo hacían por medio de abrazos, besos y la compañía de ella todo el tiempo.
Ahora había despertado cuando la Sanadora Margaret había entrado, pero prefirió aparentar que dormía, se sentía muy cómodo con Ginny en sus brazos y no quería que los molestaran, se sintió agradecido de poder seguir sintiendo el calor de la mujer que amaba a su lado, su cuerpo entero se lo agradecía.
No podía recordar muchas cosas de las que sucedieron durante los últimos días que estuvo despierto, pero comenzaba a identificar la forma en que él y James se comunicaban, muy en el fondo como entre neblinas, recordaba; que había visto a dos hombres comunicarse en la misma lengua que ahora él y su hijo, usaban.
Era un par de hombres cubiertos de mugre y harapos, también había una muchacha poco agraciada y un poco más limpia que los dos hombres, poco a poco fue recordando que se trataba de un recuerdo mostrado por Dumbledore, el viejo director del colegio Hogwarts de magia y hechicería donde él había descubierto que era el elegido, también recordó el enfrentamiento con Lord Voldemort, la muerte de Dumbledore, la última batalla, todos los recuerdos acudieron a su mente; la lengua en que ahora se comunicaba era Parssel, la lengua de las serpientes.
Los recuerdos habían regresado poco a poco a él durante la noche entre sueños y sobresaltos, los cuales se calmaron y llegaron poco a poco más tranquilos y que pudo reconocer como sueños y recuerdos que no lo lastimarían cuando Ginny se recostó a su lado, el calor del cuerpo de ella y sus palabras tranquilizadoras lo mantenían consiente de que solo estaba soñando y que todo aquello había pasado hacía mucho tiempo, también pudo identificar la diferencia entre el Parssel, y el inglés, pudo reconocer su lengua materna y así recordar poco a poco el significado de las palabras del idioma que había hablado toda su vida.
Se movió un poco ante el descubrimiento que había hecho casualmente, al recordar las diferentes etapas de su vida pasada hasta la que ahora se manifestaba ante sus ojos y el tiempo que paso dormido, lo comenzó a recordar todo, la discusión con su cuñado Bill, y el día de su boda ¡No, no podía haberle hecho eso a Ginny! Echarle a perder el día que debió ser el más hermoso de su vida. Al moverse incomodo por el recuerdo volteo a ver a Ginny que estaba dormida profundamente en sus brazos y la despertó sin querer, ella preocupada volteo a verlo sin soltar su abrazo.
— ¿Qué sucede mi amor? —preguntó ella acariciando su cara con el dorso de la mano, aun sabiendo que él no entendería su pregunta. Pero que su caricia lo calmaría.
— Na… nada, esss queee, rrrreeeecordeee. —respondió lento e inseguro él en el mismo idioma que ella le había hablado, sentía la lengua como entumida y sabía que pronunciaba las ese de forma muy marcada así como la ere, pero no le importó, sentía la necesidad de intentar hablar de manera que ella le entendiera.
— ¡Harry! Me has entendido ¡y has hablado en ingles! ¡No lo puedo creer mi amor! ¡Por fin!
— Ssssi, toda la noche la passsseee sssoñando y rrrrecordando, tenía miedo como ssssi lassss cossa ssucedieran en eseee mismo momento, pero tú me hablabas, me hiciste que me diera cuenta de que solo soñaba y que ya había pasado todo, recordé a Dumbledore, a Snape, a mis padres, ¡Todo! ¿Dónde está Teddy? ¿Cómo es que he pasado tanto tiempo dormido? —Harry comenzó a habla muy rápido y querer respuestas al mismo tiempo, Ginny solo sonrió, esperando a que terminara con la avalancha de preguntas que habían comenzado a salir fluidamente de la boca de Harry, gracias a Dios estaban saliendo en ingles idioma que ella podía entender y de la misma forma responderle.
— Espera, por favor, espera y poco a poco te iré respondiendo a todas tus preguntas, haber ¿Qué me preguntaste primero?, ¡ah sí! ¿Teddy? Esta con Andrómeda, viene a verte casi a diario, está muy grande y cada día se parece más a Remus, de Tonks tiene lo de cambiar el cabello y ya empieza a poder controlar también la nariz ¿Recuerdas cómo nos divertía Tonks con eso? —Al ver una sombra de tristeza en los ojos de Harry al recordar a sus amigos ella se llenó de ternura y lo abrazó aún más fuerte. — No te pongas triste, a Teddy no le falta amor, en la madriguera todos lo tratan con cariño, mis padres lo adoran y mis hermanos y yo también Ron y Hermione le dedican mucho tiempo salen con él, platican lo que recuerdan de sus padres, pero la mayor parte del tiempo hablan de ti. De cómo eras de niño cuando te conocimos, y cuando venias en el verano a casa, de sus travesuras, a Teddy le gusta mucho que Ron y yo le contemos como fue que entraste a los lavabos del baño de Myrtle la llorona y me salvaste del basilisco, siempre pide que lo hagamos entre los tres para que ellos le cuenten como descubrió Hermione que era el monstruo y porque era que tú entendías lo que decía, yo no he contado todo lo que hice, aun me avergüenza —al decir esto Ginny oculto el rostro en el pecho de Harry y el sonriendo le acaricio el cabello que despidió un deliciosos aroma a flores, ese aroma que él amaba tanto.
Ella levantó la cabeza y tímidamente le sonrió viéndolo a los ojos, comprendiendo lo que ella deseaba, Harry bajo la cabeza y beso al amor de su vida, a la mujer que lo había amado desde el mismo día que lo había conocido y que lo espero con toda paciencia a que él terminara de salvar al mundo, para que después fuera totalmente de ella, como era posible que él amándola como lo hacía y ¡Sabiendo bien lo que ella sentía por él! Hubiese hecho que se arruinara el día más maravilloso de sus vidas, todo por su egoísmo y su cobardía.
—Ginny, perdóname por favor, —dijo él sinceramente, pero sus palabras la desconcertaron, no habían estado hablando de nada por lo cual él tuviera que disculparse, al contrario él la había salvado de Tom Riddley, y eso era algo que ella tenía que agradecerle no perdonarle, cuando iba a preguntar a qué se refería él, le tapó la boca con su labios y le sonrió, continuo hablando al terminar el beso. —Sí, perdóname porque siempre he sido un egoísta, un día te prometí que nunca más te sacaría de mi vida y que te permitiría compartir todo conmigo y no he cumplido mi promesa, cada vez que algo se pone mal me escondo, me oculto de ti, de todos y quiero resolver y cambiar al mundo solo, por favor perdóname, y lo más importante ¡Cásate conmigo!
Al momento en que dijo eso, una luz azul cubrió a ambos, era una luz sumamente intensa que los hacía quedar fuera de la vista de las personas que iban abriendo en ese momento la puerta de entrada a la habitación y solo alcanzaron a ver como desaparecían ambos.
Hermione, Ron, los señores Weasley, los hermanos Weasley y sus respectivas familias, Andrómeda y Teddy corrieron hacia la cama donde habías desaparecido Harry y Ginny, y en ese momento se vio que la misma luz envolvía a James quien iba un poco rezagado con los demás niños mientras muy pagado de sí mismo les explicaba que cuando le hablaran a su papá él tendría que traducirlos y cuando Harry respondiera sería a la inversa, los niños que lo escuchaban y veían muy atentos y orgullosos, gritaron.
La luz que envolvía a James lo levanto por los aires, al pasar junto a Ron y Hermione éstos quisieron sujetarlo pero esa luz los repelió lanzándolos a ambos por los aires, la esfera de luz que llevaba a James se fundió con la luz que envolvía la cama donde habían visto desaparecer a Ginny y Harry y también el pequeño desapareció, de pronto la misma luz que había envuelto a los Potter, pareció extenderse y cubrir de una forma menos potente a todos los que en la habitación se encontraban, permitiéndoles así ver a los tres Potter, estaban abrazados, James en medio de sus padres, todos sonriendo se veían muy felices, tan rápido como había aparecido la luz cegadora se desapareció y todo pareció y todo volvió a la normalidad, si no hubiesen sido testigos todos nadie habría creído lo que ahí había sucedido.
— ¡Harry, Ginny! —Gritaron los señores Weasley quienes se precipitaron a la cama de su yerno, para ver que todos estuviesen bien — ¿Qué fue eso Harry? — pregunto Molly.
— ¿Qué fue que Molly? —ninguno de los tres se había percatado de lo sucedido, James de pronto había aparecido en medio de ellos dos.
— Colega, ¿Es que no te diste cuenta de lo sucedido? Una luz salió de tu cama y a ustedes los oculto ante nuestros ojos y de la misma levantó a James hasta llevarlo sobre ustedes y también desapareció detrás de ella —Ron le explicaba a Harry mientras tomaba a su sobrino y lo revisaba cuidadosamente, no por algo era el mejor auror de todo el departamento, después de que Harry cayo en cama, Ron fue nombrado jefe de aurores y el acepto con la condición de que al momento de que Harry se recuperara podría volver a ocupar su puesto como jefe del departamento y Ron regresaría a su posición de mano derecha de su cuñado y mejor amigo.
Ron después de revisar a su cuñado, su hermana y sobrino volteo a ver a su familia y haciendo un gesto que todos comprendieron se acercaron por fin, Harry observaba con una sonrisa a Ron, ya que él conocía perfectamente lo que su cuñado y mejor amigo estaba realizando, lo dejo, le agradaba ver como se había vuelto de protectores y eficientes, eso era algo que siempre había hecho él y por lo visto Ron lo hacía a la perfección.
— Papi mi tío dijo; —empezó a decir James a Harry pero éste sonriéndole a su hijo lo interrumpió.
— No Ron, no nos dimos cuenta de nada, —volteó a ver a su sorprendido hijo y continúo —gracias James, me has sido de muchísima ayuda, Gracias a Dios que tú también hablas Parssel, de otra forma me habría vuelto loco sin saber que pasaba ni que era lo que había sucedido en estos días, —lo que Harry habló hacia su hijo lo hizo en lengua Parssel para que sólo él pudiese entenderlo, no por que quisiera ocultarlo a los demás si no para que su hijo no se sintiera tan desilusionado por ya no poder ayudarlo, y continuo diciéndole, —por favor, traduce y explícales a todos lo que te dije.
James, asintió y muy serio comenzó a realizar la tarea que su padre le había pedido, los ojos de sus primos se abrieron desmesuradamente al ver que todo lo que su primo les había dicho era verdad.
— Mi papi, dice, que gacias pod habed podido ayudadle cuando él no podía entendedle a nadie, y que ahoda si puede. —Harry se dio cuenta de que su hijo se había guardado parte del mensaje para él solo, y al parecer Ginny se había percatado de ello porque volteo a ver a Harry, con una expresión de pregunta en los ojos.
Harry le sonrió y muy suavemente de manera que sólo ella lo escuchara la dijo —después te digo.
—Muchas gracias a todos por la inmensa paciencia que me han tenido, sé que muchas veces soy desesperante y que nunca se los he agradecido —dijo Harry hablando perfectamente de manera que todos escucharan y le entendieran, — Hola Bill.
—Harry, perdóname nunca pensé que pasaría algo si yo…
—Bill, tranquilo, sinceramente, sé que eres muy fuerte, pero no creo que más que una caída de 20 metros o que Voldemort o una maldición cruciatus, así que no te preocupes, no creo que tu golpe haya producido nada de lo que me ha pasado, ni siquiera la ceguera, y ya que estamos hablando del tema… —de pronto se interrumpió, al ver a un pequeño con el cabello color magenta que se semi escondía tímidamente detrás de Andrómeda Tonks. —Teddy, ¿Teddy Lupin Tonks? ¡Qué grande estas!, ven vamos aluda a tu padrino o ¿No quieres hacerlo? —Harry se veía un poco triste al ver que Teddy en lugar de acercarse a él se escondió un poco más detrás de su abuela.
Ginny, se levantó del lado de Harry y camino hacia el pequeñito que había cambiado el color de su cabello a un color castaño opaco, que a todos les recordó mucho a su madre que duran un tiempo había lucido un color de cabello muy parecido.
—Ven Teddy, ¿Tampoco quieres que yo te abrase? —la vos de Ginny sonaba un poco triste, cosa que no pasó desapercibida para Teddy quien inmediatamente corrió a abrazarla.
—No, no te pongas triste, no quiero que te pongas triste te quiero mucho. —Dijo el niño.
Ginny se agacho a quedar a la altura del niño y lo abrazó muy fuertemente, Harry contemplaba la escena emocionado, ¡Qué bueno que Teddy había recibido el amor de Ginny! Aunque él no estuviera, el chico había sido amado, cuanto tenía que agradecerle a su Ginny.
— Hey, chicos, ¿De verdad no habrá un abrazo para mí? —preguntó con una vos insegura y tímida.
Todos observaban la escena, nadie decía nada, Ginny al ver que Teddy se escondía en sus brazos, lo cargo y camino muy lentamente hacia la cama de Harry, el chico le dijo en el oído —No, por favor, con él no, ya tiene a James, y es su hijo, él si podía ayudarlo yo no; a mí no me va a querer ya.
— ¿Por qué no se lo preguntas tú mismo? —le dijo ella en el mismo volumen de voz, para que aparentemente solo él la escuchara, pero en realidad era suficiente el volumen de su vos para que llegara a los oídos de Harry y James.
Harry entendió pero no dijo nada, sabía que el niño debería de romper su timidez y acercase a él nuevamente, para que pudiese demostrarle que lo amaba tanto como antes y que la llegada de James debería ser como la de un hermano, no una competencia.
—Pa… padrino, yo… ¿Aun, quieres ser mi padrino? —pregunto tímidamente el pequeño.
— Teddy, el que tu padre me haya pedido que fuera tu padrino, fue lo más maravilloso que en ese tiempo me pudo haber pasado, se siento muy orgulloso de serlo, además te quiero mucho, te quiero como a un hijo, y me siento muy feliz de tenerte conmigo. —fue la respuesta de Harry.
—Pero, ya tienes a James, él es tu hijo de verdad, además él habla igual que tú y si te pudo ayudar.
—Si, por que él tiene mi sangre en sus venas, así como parte de mi magia y la de su mami, tú tienes la magia de tus padres en ti, por eso es que puedes cambiar tu pelo, y tu nariz, lo mismo hacía tu mama, y me imagino que tendrás escondido algunos de los poderes de tu papá, por ejemplo su capacidad de control, o su capacidad para dominar casi cualquier hechizo, no lo sé Teddy, pero estoy seguro que ya iremos viendo algunos de ellos. Pero, tu eres mi ahijado, y por lo tanto eres mi hijo no se sangre pero si del corazón, Teddy Lupin Tonks, te quiero y aunque no tengas un solo poder mío en tu cuerpo o una sola gota de mi sangre yo te amo lo mismo que a James, y para ti él debe ser tu hermano menor y tú para él su hermano mayor, así deben verse y amarse, cuidar uno del otro, protegerse de cualquiera que quiera hacerles daño. ¿Me comprendes hijo?
El chico asintió con la cabeza y una sonrisa se dibujó en sus labios, había comprendido que seguía siendo amado y que podía estar ahí lo mismo que James.
Harry poco a poco se fue reintegrando a la familia, fue a casa después de muchos estudios realizados por la sanadora Margaret, de todos modos ella pasaba tanto tiempo en la Madriguera que perfectamente podía vigilarlo y continuar con los estudios a ver si descubría por fin que era lo que le sucedía a Harry y que había sido esa luz proyectada por la pareja, esa luz o energía que protegía a los Potters.
Ron, seguía siendo el jefe de aurores, aunque le insistió mucho a Harry para que retomara su puesto, pero él no aceptó, le decía que no se sentía aun apto para estar ahí.
Un día Harry se percató de algo extraño, ya lo había notado pero pensaba que era su imaginación, se dio cuenta de que las mujeres Weasley siempre salían juntas, nunca una sola con los niños iban por lo menos tres o si se podía todas, nadie se quedaba solo en casa nunca, y los varones trataban de tunarse para por lo menos uno acompañar a las mujeres cuando no podían ir más de dos al mismo lugar, inclusive si por alguna razón el decidía ir más temprano a trabajar o quedarse hasta más tarde Ron y Hermione sin excepción lo esperaban, o salían antes de casa junto con él, continuaban viviendo todos en la Madriguera a la cual s ele había aumentado muchas habitaciones de manera que había alas completas para cas familia y los niños, se habían agrandado considerablemente la cocina, la sala, y aunque había mucha privacidad para las familias, también había mucha unión, parecía un fuerte protector, Harry no había podido descubrir aun todos los hechizos que protegían esa casa, podía sentir mucho y deducir cuales eran pero también los había que no tenía la más mínima idea de cuales eran.
Esa noche cenaron todos juntos entre risas, bromas y bullicios de los niños, después cada madre fue a recostar a sus hijos y se quedaron solo los adultos en la sala, por fin Harry después de haber estado muy serio durante la cena, volteó a ver a todos, Ginny lo observaba aunque disimuladamente, pues temía que algo le estuviera pasando y que él no quisiera preocuparla y por ello no se lo decía, ella estaba sentada en un sofá de una sola plaza, en la horilla de la sala; Harry al sentir su mirada volteó a verla, le sonrió, y se acercó a ella, la tomo de la mano e hizo que se levantara, se sentó él y la sentó en su regazo, Harry no era muy afecto a demostrar sus sentimientos de esa forma enfrente de sus cuñados y suegros, así que su actitud hizo que primero se quedaran en un silencio completo, y después se escucharon silbidos y bromas respecto a lo que había hecho Harry; Ginny le sonrió y volteándose hacia su marido lo abrazo por el cuello y lo beso suavemente en los labios consiguiendo así que él se pusiera más rojo de lo que ya las bromas de sus cuñados lo habían puesto, pero no trató de resistirse ni de evitarlo, correspondió al beso intensificándolo un poco, al terminar Ginny se acurruco un poco más en el regazo de él y Harry la abrazó.
Por fin una vez que terminaron los abucheos y silbidos de los Weasley, Harry volteó a ver a su cuñado Bill, el cual simplemente sonreía ante la escena que había presenciado.
— Bill, ahora por lo menos me asegure de que tu hermana estuviera entre los dos y tú estés muy lejos de nosotros, por lo menos, no puedes decir que no aprendí nada durante el tiempo que pase dormido, ¿No crees?
Ahora él y Ginny rieron ante la cara de vergüenza de Bill ante sus palabras pero las risas de ambos lo hicieron que se relajara, se dio cuenta de que sólo bromeaban de la misma manera en que antes ellos las habían gastado a los chicos. Por fin las risas de todos se detuvieron, y Harry volvió a hablar.
— Bueno hay algunas cosas que creo debemos decirles, — Ginny lo miro un poco sorprendida ya que nunca espero que él fuese a decirles nada antes de que ellos hubiesen hablado del tema, pero no lo interrumpió, lo dejó continuar — lo primero que quiero que sepan, es que le he pedido a Ginny que se case conmigo, y ella aun no me ha respondido ni si, ni no, así que ahora enfrente de todos ustedes, quiero… —diciendo esto Harry se levantó del sillón, con Ginny en brazos y tiernamente la puso en éste, se puso de rodillas y sacó un anillo del bolsillo, el anillo estaba en un estuche de terciopelo guinda, lo abrió, y extendiéndolo enfrente de ella, volvió a repetirle lo mismo.
— Ginny, ¿Me harías el honor de convertirte en mi esposa? Sé que he sido un estúpido la mayor parte del tiempo, pero lo único que tengo a mi favor es que te amo con locura, y que si bien la vez anterior fui un maldito inseguro, lo único que siempre he sabido con certeza es que te amo y que quiero pasar toda mi vida a tu lado y hacerte feliz.
— Mi amor, claro que acepto, por supuesto que acepto, y voy a pedirte que después de ésta ocasión todo lo anterior quede olvidado y no vuelvas a mencionarlo nunca más.
Todos gritaron nuevamente, aunque vivían desde hacía mucho, como una pareja, y así eran tratados en la Madriguera, a todos les daba gusto que por fin se casaran.
Bill convoco whiskey de fuego y unas copas y todos se levantaron a abrazar y felicitar a la pareja, después brindaron con ellos la velada continuo, y Harry con Ginny en su regazo volvió a su seriedad de antes, eso no pasó desapercibido para su pelirroja, que en cuanto pudo giró la cabeza simulando que su intención era besar a su prometido, pero en realidad quería preguntarle que más le preocupaba.
— Harry, cielo ¿Qué te sucede? Hay algo más que te preocupa, ¿Quieres que nos retiremos a nuestra recamara y hablar? —La voz de Ginny aunque era un susurro, se podía percibir angustiada, y él no quería eso, menos en una noche como esta en la que se habían comprometido, así que le cerró un ojo y levanto un poco la voz para llamar la atención de los Weasley, pero de una pareja en particular.
— Ron, Hermione, sé que quizá no es el momento adecuado de hablar del tema pero…
—Suéltalo ya compañero, ¿Qué quieres preguntarnos? —dijo inmediatamente Ron
Él y Hermione estaban abrazados en otro sofá de una sola plaza donde tenían una posición muy similar a la de Harry y Ginny y se veían muy cómodos, todos podían darse cuenta que seguían tan enamorados como siempre y lo mejor era que habían dejado de pelear, la convivencia juntos les había ayudado mucho a dejar de estar siempre en desacuerdo aunque como después se enteraría Harry, no sin un primer año muy difícil de adaptación donde casi se separaron en tres ocasiones.
— Bueno, no he podido dejar de notar que las medidas de seguridad para esta familia, que implementamos antes de que me durmiera unos días —todos rieron ante el comentario de Harry, lo cual él quería para romper una poco la tensión que había comenzado a sentirse en cuanto comenzó a hablar, fingió molestarse pero una sonrisa salió a sus labios al seguir hablando y abrazar más fuerte a Ginny — No sé por qué las risas, si solo fueron como mil días, pero bueno, como iba diciendo, ¿Por qué siguen esas medidas de seguridad? Ron creí que se habían ido resolviendo uno a uno los casos que yo deje pendientes, incluso que se agarraron a los mortífagos que andaban sueltos y los que me secuestraron uno murió en askaban y el otro… Ah sí el otro en el lugar donde lo hallaron al haberles presentado resistencia, ¿De qué me perdí?
— Bueno, sí, si tienes razón, en todo eso, pero al mago tenebroso que había desatado todo el operativo y por lo cual nosotros empezamos a vivir juntos nunca lo hayamos, no hubo mucho por donde buscar después de que fuimos capturando a los mortífagos y aunque hemos buscado y averiguado, tal parece que se lo ha tragado la tierra, pero… —Ron se detuvo en lo que iba a decir y busco apoyo en su esposa, la cual lo veía a los ojos y simplemente asintió con la cabeza, incitándolo a que continuara contándole a Harry.
— Pero cada mes, sin falta el día primero de cada mes, llega una carta de amenaza, para una de las mujeres de nuestra familia.
— Según hemos podido deducir, lo hacen sistemáticamente y en orden alfabético, por ejemplo hace dos meses llego amenazando a Angelina, este mes llegó amenazando a Fleur, así que la que sigue es dirigida Ginny, después a mí y así sucesivamente si hay dos mujeres que empiecen con la misa letra igual lo ponen alfabéticamente concordando con la segunda letra del nombre y listo, las cartas son exactamente iguales a las que ya leíste tú, lo diferente es que no llegan ya para ti solo para nosotros, por que incluyen a Ron, Bill, etc., solo que ahora las dirigen a nuestros nombres y ahí incluyen a nuestros esposos o novios, por que inclusive a Margaret le han llegado ya, fui incluida inmediatamente después de anunciar su noviazgo con un Weasley —Hermione había interrumpido a su marido y había tomado la palabra, explicándole a Harry todo aquello.
— Si es una entrega mensual, fija, constante, ¿Cómo es que no saben de dónde vienen las lechuzas? Según se hay formas de saber desde donde son enviadas o marcarlas para seguirlas a donde regresan… —Harry había puesto su cerebro a mil por hora para procesar toda la información.
—Es que ese es uno de los problemas, las cartas llegan al ministerio o llegan aquí, pero nunca en lechuza, simplemente aparecen y ya, ya se lo que dirás Harry, tenemos hechizos contra aparición de todo, pero aun así cuando menos nos damos cuenta la carta está en la cocina, en la estancia e incluso las hemos recibido en las mesas de noche de nuestras recamaras, parecieran ser copias exactas de las que recibimos la primera vez. — Hermione había sido muy tajante, y con la voz analítica que tan bien conocía Harry que le hacía darse cuenta que ese misterio la tenía muy inquieta y frustrada.
— Así es hijo, y pues decidimos que mejor arreglábamos la Madriguera y la acondicionábamos para que todos estuviésemos cómodo y al mismo tiempo seguros, además era muy difícil mantenernos unidos y con poco espacio, así que vimos opciones de cambiarnos a una de las casas de algún otro, pero llegamos a la conclusión, que la Madriguera era la mejor opción ya que tenía espacio suficiente para que fuera agrandada, la única que podría competir con la madriguera era tu casa, Harry, bueno la casa de ustedes — Se corrigió Arthur Weasley que había tomado la palabra. — También estaba Grinmoud place, que en realidad era la mejor opción, como bien lo habías decidido la primera vez Harry, sólo que al quedar dormido tú, la casa nos hecho y pensamos que en tu casa de campos sería lo mismo, es más, Ginny era la única que podía entrar o salir de ahí, pero no queríamos dejarla sola así que optamos por adaptar la Madriguera y aquí nos tienes.
— No entiendo por qué sucedió todo eso, si yo había revelado a ustedes la ubicación de ambas casas, éstas deberían de ser un lugar de protección, nunca debería haber actuado de forma diferente. Hay algunas cosas que no me quedan claras aun, pero creo que ya es muy tarde y aunque mañana ninguno de nosotros trabaja, quisiera que entre todos hagamos algunas pruebas sobre la seguridad, pero más que nada unos experimentos para ver si las cartas que llegan son escritas por la misma persona y en cada mes aunque sean copiadas, o si simplemente es un hechizo perenne, y quizá el que lo hizo este ya muerto o encarcelado, que se yo.
Ante las palabras de Harry, todos asintieron se tomaron los restos de sus copas y se despidieron caminando cada uno a sus respectivas habitaciones.
