Holas amiguitos X·3!! para q vean que no me he demorado mucho, este es capitulo que tanto esperaban, espero que sea de su agrado...
antes que todo quería comentarles que aen el anterior capitulo tuve 22 reviews, sin embargo antes de ese tuve 28, por lo que veo que me han djado menos T.T alguien dejo de leer?? no les gusto algo!! opinen! y en especial este! advertencia:
LEMMON! no apto para menores de 12 años, no es muy fuerte ya que es mi primer lemmon, no obstante quiero que se den cuenta de lo mucho que me he esforzado, asi que les agradecería un montoooo!
Habrá muchos más asi que no c preocupen!!
Agradecimiento especial a: Paola carrera, que me ayudo muxiiiisimo en la parte lemmon, soy principiante asi q ella m guió, muxas gracias.
Tambien agradezco a Itsuko-chan, q espero q no lea este cap ¬¬ jeje sarang hae yo!!, no leas si no kieres ver algo malo... XD
los kieroooooooo! Ò.o
Sobre ruedas
9.- Lios, lios y amor...
Entreabrió los ojos lentamente, sus párpados le pesaban no permitiendo que lo hiciera rápidamente.
Todo era claro, las sabanas celestes, la cama blanca, la pared blanca, las cortinas celestes, Sakuno aún no se explicaba donde se encontraba exactamente.
Abrió completamente los ojos, fijándose en el techo, luego en la puerta, en la lámpara que estaba a su lado derecho.
De repente escuchó un fuerte respiro donde se encontraba ella, se levantó un poco, preguntándose que era lo que había escuchado.
Flash Back
Según los exámenes, tiene desnutrición y deshidratación ¿No ha estado comiendo bien en estos días?- le preguntó el medico a Ryoma quien estaba parado junto a la camilla de Sakuno, quien yacía durmiendo con una intravenosa.
Creo que no- dijo incomodo, no sabía exactamente que había pasado durante esas semanas
Creo que el desmayo fue producto de eso y algún susto que haya tenido, estará bien muy pronto no se preocupe – dijo dándole unas palmaditas en su hombro- Es mejor que vayas a descansar a tu casa, tu novia estará bien
Me quedaré aquí- dijo Ryoma sentándose junto a Sakuno
Esperando así a que despertara de ese sueño y volviera junto a él…
Fin del Flash Back
Sakuno estaba atontada, Ryoma estaba apoyado en el borde de la cama, durmiendo tranquilamente mientras cuidaba de ella.
Ya se había dado cuenta en donde se encontraba desde que se sentó, había globos colgados en la parte baja de la cama, con palabras diciendo mejórate pronto y cosas así.
Sakuno al querer coger alguna de las tarjetas se dio cuenta de que algo sujetaba su mano, al reaccionar vió como Ryoma la sujetaba delicadamente.
Se le hizo un nudo en la garganta…
El estaba a su lado…
Con su otra mano acarició el cabello de Ryoma, pasando cada dedo entre las hebras, tratando de mover mucho la intravenosa, mientras que con mucho cuidado acariciaba gentilmente.
Poco tiempo después Ryoma abrió los ojos, sintiendo algo en su cabeza, levanto su rostro hasta quedar frente a frente con aquella chica que tanto la volvía loco.
Buenos días- sonrió Sakuno, estaba sonrojada, y su piel no se veía tan pálida como el día anterior, sus mejillas habían tomado su color original, sus manos estaban tibias, sus labios ya no eran resecos, y su mirada reflejaba más vida que antes gracias al suero que le había proporcionado.
Buenos días- susurró Ryoma sin moverse de aquella posición, disfrutaba las caricias de la chica, tal cual su mamá se las solía hacer, esos recuerdos de antaño que vagamente recordaba.
T...Te quedaste dormido cuidándome – exclamó Sakuno fijándose que tenía la misma ropa de ayer- Pero…R…Ryoma tu rostro- dijo asustada viendo el hematoma que tenía en la mejilla- tu labio- susurró pasando su dedo índice por el labio inferior
Una corriente electriza pasó desde su dedo hasta su corazón, Sakuno se había sonrojado, mientras Ryoma tenía la mirada fija en ella, aquella caricia le había encantado.
Y…Yo estoy bien- dijo Ryoma tratando de recuperar el tono de voz - ¿Tu como estas? – preguntó tratando de cambiar el tema de conversación ya que comenzaba a sentir arder sus mejillas
Yo estoy bien, lo que me preocupa eres tu – dijo tratando de levantarse por el lado contrario del de Ryoma- Ah- gritó ya en el piso, no tenía fuerzas ni para caminar
Ryoma dio la vuelta lo más rápido posible ayudando a Sakuno a levantarse.
No es bueno que te levantes sabiendo que estas mal- dijo Ryoma ya tapándole con la sábana
Yo estoy bien- dijo por segunda vez- tu eres el que esta feo
¿Feo?- dijo amargamente
Si, así es, estas feo, tu cara esta hinchada y morada – dijo señalando su mejilla- Llamaré a la enfermera dijo ignorando la mueca de Ryoma al escuchar como Sakuno se había expresado sobre él
Sakuno tocó el pequeño timbre que se encontraba al lado de la blanca cama.
Segundos después sonó la puerta por pausados toques de la enfermera.
Pase- exclamó molesto Ryoma observando aún la sonrisa de Sakuno
Una señorita de edad no mucho más que la de Sakuno entró al dormitorio, vestía de blanco, con una falda perfectamente planchada, unos zapatos perfectamente lustrados y para concluir con el arreglo un pequeño moño en la nuca.
Se quedó callada por un momento dándose cuenta de quienes eran los que se encontraba justo al frente de ella.
Los reconoció al instante, sabiendo que Echizen era un corredor y que su padre fue el mejor de todos. Era bastante conocido ya que había promocionado varias marcas con ese rostro, que comenzaba a valer una fortuna, y que para los críticos sería uno de los mejores para el modelaje, y no terminaba ahí él era el hombre más cotizado de la joven farándula.
Paseó la mirada por la chica sentada en la cama, frunció lentamente el seño ante su mirada curiosa. ¿Cómo Echizen se había logrado fijar en una flacuchenta como ella?
Vió nuevamente el marco de la puerta, donde en letras doradas se encontrada "Ryusaki Sakuno", tragó saliva, era aquella chica que llegó el día anterior por desnutrición, ennovia de Echizen según lo que decían los medios. ¿Pero por cuál motivo Echizen se encontraba con ella?
Esta era un gran chisme, correría donde las otras enfermeras y les contaría todo lo que había visto.
Lamentablemente no podía pedirles un autógrafo por las reglas de hospital, suspiró resignada, esperaría hasta que terminara su jornada.
Ryoma pestañeó un par de veces, aún más molesto por la forma que miraba a Sakuno, lo hacía tan despectivamente que comenzaba a despertar sus nervios.
Sakuno se dio cuenta de lo que sucedía, a al menos lo entendió a su manera, la enfermera la estaba mirando supuestamente para asegurarse que estuviera completamente sanada, y miraba a Ryoma, bueno eso le disgustaba, peor no había que evitar la idea de que Ryoma era muy mono, aún más cuando estaba molesto, parecía un niño pequeño cuando alguien le quitaba algo de mucho valor…mucho valor…Sakuno.
Disculpa- susurró Sakuno tratando de despertar a la enfermera de su ensueño – Me podría traer un botiquín, deseo curar sus heridas di- dijo señalando a Ryoma
La enfermera volteó por primera vez para fijarse en las heridas de Ryoma, no se había percatado hasta ahora, lo veía todo perfecto.
Y sin decir palabra alguna se fue.
Rara- susurró Ryoma más para si mismo que para Sakuno
Nadie puede evitar no mirarte – susurró Sakuno viendo por la ventana, había sentido un poco de celos por lo que había acabado de ocurrir
¿Qué? – se sorprendió por lo que escuchó sonriendo de tal modo que ni lo vió Sakuno
Ryoma se sentó a su lado, mientras Sakuno trataba de darle más espacio, procurando no mover mucho su mano.
Anya… no dije nada – dijo Sakuno con las manos, viendo la sonrisa con sorna de Ryoma
¿Tu tampoco no puedes evitar mirarme?- le preguntó muy cerca de ella, Sakuno se asustó con el comportamiento que estaba poseyendo Ryoma, se acercaba más a ella, tanto hasta que podía sentir su aliento sobre su cuello.
R…Ryoma- susurró, Ryoma malinterpretó esto como si la chica le hubiera gustado esa sensación- Ry…Ryoma
¿Qué?- preguntó acercándose a su cuello
La enfermera esta aquí- dijo se lo más normal como si nunca se hubiera percatado del comportamiento de Ryoma
Echizen se sentó correctamente resignado y molesto por lo que acababa de pasar.
Maldita enfermera – susurró entre dientes, viendo como la enfermera se acercaba con una gran sonrisa, pero al escuchar a Ryoma le dio una mirada que le atemorizo a tal punto que se escondió detrás de los hombros de Sakuno
Aquí tiene señorita – dijo la enfermera dando una pequeña reverencia
Gracias- dijo Sakuno esperando hasta que la enfermera saliera del cuarto
Ryoma que estaba hipnotizado por la ventana se despertó de aquel entumecimiento al sentir una risita detrás de él, volteó lentamente preparándose psicológica y físicamente para lo que se avecinaba.
Auuuu! – gritó Ryoma aguantando las respiración
Quédate quieto Ryoma, sino te va ha doler mas – susurró Sakuno echándole crema a mejilla morada
C…Cuidado- decía cerrando fuertemente los ojos
Ya esta- dijo Sakuno dándole una buena mirada a su trabajo concluido
Ryoma abrió lentamente esos ojos ámbar, esperando a que no faltara más
Ahora falta…- Ryoma se puso pálido
¿Qué…Qué falta? – dijo tratando de sonar neutral, pero con aquella chica era imposible, le hacía sacar su más honda personalidad
Tus labios- dijo Sakuno poniendo una mueca de estar esforzándose mucho para no hacerle daño
Ellos están bien, no tienen nada – dijo Ryoma cerrando los labios fuertemente, lo fuerte que sus labios le permitían- Aún les faltan mucho
Les faltan mucho para sanar – dijo Sakuno sacando una pomada para cicatrizar- Ahora di ahhhhh
-,-,-,-,-,
Sakuno curó cuidadosamente cada corte que tenía, tratando de no hacerle daño, preguntándole a cada momento si se encontraba bien, si no le había dolido.
Ryoma la miraba muy cerca, sentándose rígidamente en la cama, mientras ella trataba de curarle el tan herido labio.
Ya está – susurró Sakuno dando por concluido su trabajo - ¿Te duele algo?
…- se quedó callado por un momento – Si- susurró
¿Dónde? – preguntó preocupada Sakuno
Aquí – susurró aún más bajo Ryoma señalando el centro de sus labios
¿Dónde?- dijo asustada acercándose un poco más
Aquí, justo aquí- dijo con ojos de cachorrito, acercándose a Sakuno- Me duele mucho aquí- dijo señalándole a unos centímetros de su rostro
Rozó sus labios lentamente, besándola con lentitud y guiándola tal cual el quería que lo hiciera, enseñándole a besar, como a él le gustaba.
Rozando suavemente los labios hasta profundizar el beso, haciéndole sentir sensaciones escondidas en lo más profundo de su ser.
Buscando fácilmente la profundidad que nomás ella podía darle.
Sakuno inexpertamente fue rodeando el cuello de Ryoma, acariciando su cabello, tratando de no temblar, pero acaso ¿Ryoma también temblaba?, Ryoma acariciaba su mejilla mientras que con su lengua trataba de jugar con la de Sakuno, tocando labios, paladar, lengua, en un orden sincronizado, no en un beso lujurioso mas bien en un beso lleno de ternura, como solo ella sabía darle.
Se separaron únicamente por la falta de aire, Sakuno aún con los ojos cerrados como siempre, mientras Ryoma aprovechaba esos segundos para sonreír.
¿A…Ahora estas bien?- preguntó Sakuno algo nerviosa
Sí, mucho mejor- dijo Ryoma sonriendo mientras se acurrucaba en el regazo de Sakuno
Atrevido- exclamó golpeándole suavemente en la cabeza
Auuu Au Ah!- mintió Ryoma – No ves que soy delicado
Jajaja – rió alegremente Sakuno
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Doctor ¿Cuándo podrá salir?- Preguntó Ryoma refiriéndose a Sakuno
Por el momento no podría ser, en la noche podré darle de alta, no habrá ningún problema- dijo el doctor fuera de la habitación – que se acabe el suero que le están proporcionando y podrá irse a casa sin dificultades
Esta bien- susurró Ryoma cerrando la puerta en la cara del doctor, aún tenía aquella actitud arrogante que le caracterizaba
¿Qué dijo el doctor?- preguntó Sakuno quien leía el periódico evitando leer escándalos innecesarios
Que podrás salir de aquí dentro de unas horas – dijo Ryoma sacando su celular del bolsillo, había estad sonando desde hacía unos minutos
Vió el nombre que salía en la pantalla…
Vendré pronto, no te vallas hasta que te recoja- dijo saliendo rápidamente de la habitación
OK – sonrió con alegría viendo como su "novio" salía de su cuarto
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Tiempo que no nos vemos- dijo mientras cogía con elegancia la copa de vino
¿Para que llamaste? – dijo algo molesto tratando de no verla a los ojos
Tenía curiosidad de qué fue lo que le viste a esa chiquilla- dijo tomando un poco de vino – Sabiendo que por un tiempo estuviste conmigo
Yo nunca estuve contigo realmente… Emi – dijo
No piensas comer nada- dijo cogiendo la mano de Ryoma que estaba posada en la mesa, sus uñas largas hicieron contacto con su piel arañándolo más que acariciándolo, Ryoma retiro la mano
No tengo tiempo- susurró viendo la hora disgustado
Acaso no te sientes algo culpable- dijo un poco molesta la proporcionada chica – No sientes vergüenza de hacerme esto
Tu fuiste la que me llamo, no yo- respondió – tu eras la que quería verme, no yo
Yo te amo- dijo posando bruscamente la copa en la mesa- Y tu a mi- grito atrayendo la atención de los que se encontraban en aquel bar- No es posible que hagas esto a Emi la supermodelo
¿Qué tiene?- dijo arrogantemente- Eres igual a las demás
Igual también a tu chiquilla- dijo sirviéndose otra copa de vino- como tu dices igual a las demás
Ella no esta en ese grupo, Sakuno es Sakuno- dijo molesto viendo como Emi bebía y bebía- ¿Tanto el herido tu orgullo?…es solo por eso que me quieres contigo
Tu me amas- repitió tratando de que ella misma lo creyese, quería la atención nuevamente, sin Ryoma eso no sería posible
Te equivocas – dijo Ryoma a punto de levantarse
No se acaba aquí Ryoma- susurró viendo hacia el cristal llamando la atención del susodicho
Ryoma la miró con parsimonia, la conocía lo suficiente para saber que este encuentro había sido arreglado de antemano, frunció el ceño y sus labios formaros una línea recta.
Si yo no soy un obstáculo para ti…- continuó- Lo seré para tu amante
Diciendo esto se paró quedando a unos cuantos centímetros del rostro de Ryoma, se acercó un poco más y le beso en la mejilla derecha.
Cogió su bolso channel, arregló su vestido rojo, se puso su abrigo y salió del restaurante lujoso de comida japonesa.
Ryoma se quedó ahí por unos segundos, dándole una última mirada a la mesa, la botella de vino y la de licor estaban completamente vacías, él no había bebido ni un poco, eso quería decir…
Ryoma salió detrás de Emi…
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"Ya es tarde" – pensó Sakuno mirando el reloj, había pasado ya más de media hora desde que le dieron de alta.
Se paró, recorriendo la pequeña habitación por un momento, luego se sentó en el sofá, donde Ryoma se había quedado dormido cuidándola, se recostó en el, oliendo su esencia, oliéndolo a el…
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Ryoma se estacionó en la puerta de aquella casa…
Observó a la chica que tenía al lado, se había quedado dormida luego de una pequeña discusión en la cuál Ryoma se dio cuenta que estaba mareada.
Respiró hondo mientras palpaba la puerta del auto sin verla, abriéndola tratando de hacer el menor ruido, mientras vagos recuerdos se colaban en su mente, aquellas veces cuando su madre le obligaba a llevar a Emi a su casa ya por la noche, recordaba remotamente como ella se esforzaba por hacerle pasar, no obstante nunca lo logró.
Ya afuera prendió un cigarrillo, inhalando el humo lentamente, respirando profundamente.
Al acabarlo lo dejó caer en el suelo y con el simple movimiento del pie lo apagó.
Dio la vuelta alrededor del carro aún más tranquilo que antes, abrió la puerta de Emi lo más que pudo- Y con toda la delicadeza que su humor le permitía. Aquel rostro le perturbaba y le dejaba un gusto amargo en la boca. Le estremecía todo el cuerpo al pensar en lo que era capaz de hacer esa mujer. Estaba más nítido que el agua, ella venía para vengarse y lo peor de todo era que se metía con Sakuno.
La dejó en su habitación, echándola con lentitud para luego taparla.
Se sentó al lado de la cama, en un pequeño sillón rosa, el cuarto de Emi era pequeño, pero tenía suficiente espacio para poner unos cuantos muebles más.
La mesa de noche estaba al frente del sillón, justo al frente de la mirada de Ryoma, por ese motivo a Ryoma le llamó la atención algo que estaba doblado encima de ella.
9:00 estilista
11:30 Toma de fotografías con Kanakarita
14:00 Preparación para pasarelas
…
18:00 Encuentro con Ryoma
21:00 Novela canal 10
Ryoma leyó nuevamente, aquella salida ya estaba preparada, cómo se suponía que ella supiera que el definitivamente iba a ir, sabiendo que la agenda de la modelo era totalmente restringida y ocupada.
Cogió el control y prendió la televisión fijándose en la hora. Era una novela que se grababa en un hospital, donde la chica estaba en coma y su novio sufría.
Ryoma parpadeó un par e veces, quedándose en silencio.
Sakuno- exclamó levantándose rápidamente para salir de la habitación, de la casa y dirigirse al hospital; era demasiado olvidadizo, aún así no comprendía como era posible que se hubiera olvidado de aquella chica de cabello castaño.
Ryoma- susurró Emi, viendo cómo se iba, había estado despierta desde que Ryoma había prendido la TV
Una mueca de tristeza y a la vez odio apareció en el rostro de la bella chica mientras veía marcharse al chico de ojos ámbar.
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Ryoma manejó lo más rápido que pudo, viendo a cada momento el reloj de muñeca, mientras se insultaba internamente. Cómo diablos se había olvidado de Sakuno.
Llegó al hospital, dejando el auto en frente del el para correr directo al cuarto.
Mientras pasaba corredor tras corredor se iba dando cuenta de lo tarde que había llegado, se sentía incómodo, avergonzado no por los cientos de miradas que se posaban sobre él al pasar, si no porque sabía cual sería su excusa por llegar a esas horas.
Se acercó a la puerta de inscripción "Ryusaki Sakuno", respiró profundo antes de abrir.
Sakuno se encontraba recostada sobre el sofá viendo a través de la ventana.
Ryoma se quedó estático viendo aquella escena¿Acaso lo había esperado de aquella manera?, suspiró aliviado, aunque sea no se había ido.
Hice justo lo que te prometí – susurró Sakuno se espaldas- Te esperé
…- escuchó- Lo siento, me hice tarde- dijo mirando el reloj, eran las 10 de la noche y entristeciéndose
No te preocupes- dijo Sakuno volteando, demostrándole a Ryoma una hermosa sonrisa.
Ryoma se alivió automáticamente
El trabajo es trabajo- dijo tomando la mano de Ryoma y jalándola hacia fuera de la habitación
Así es… el trabajo… es…es trabajo- susurró tristemente
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¿Por qué no llamaste para decir dónde estabas?- gritaba preocupada la abuela por el teléfono – Casi matas a tu abuela de un infarto- dijo refiriéndose a ella
Lo siento abuela,… ya sebes… fue un accidente- decía Sakuno en el carro – Estuve hospitalizada…por nada en especial abuela…aja… Sabes que no te mentiría- decía escuchando a su abuela
Te creo Sakuno- dijo algo más calmada - ¿Ahora donde estas?
Mmm- Sakuno dio un vistazo a la avenida – Estoy a más de una hora de casa, no creo poder ir hoy, Ryoma esta conmigo (Ò.o Sakuno mandada T.T no me maten XD…)
¿Ryoma?- preguntó su abuela sonriendo
S…Si, abuela- dijo sonrojándose viendo de reojo a Ryoma quien manejaba como si no estuviera escuchando la conversación
Así que me obedeciste- susurró Sumire.
…
Tan pronto colgó el teléfono, Ryoma habló
¿Te llevo a casa?- preguntó
Extraño mi auto- le dijo Sakuno como respuesta- me quedaré ahí
Ryoma entendió lo que quería decir y sonrió para si.
Si tu lo dices- dijo acelerando hacia la casa de playa
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¿Quién dormirá en la cama?- preguntaron ambos al mismo tiempo
Estaban al frente de la cama, única cama, de la casa de playa.
La otra vez yo dormí en el sofá- le hizo recordar Ryoma- Luego no soportaba el dolor de espaldas- comenzaban a hablarse con confianza
¿Con eso supones que yo dormiré en el sofá ahora?- preguntó incrédula- Yo no puedo dormir en la sala acabo de salir del hospital
…- Ryoma calló, ella tenía razón- Entonces ¿Qué hacemos?
No lo se- dijo Sakuno ya echándose en la cama
Durmamos juntos- susurró Ryoma con un leve sonrojo
¿Q…Qué?- se asustó Sakuno tapándose con la manos
No me refiero a eso chiquilla mal pensada- dijo Ryoma asustado por lo que estaba pensando Sakuno- Mira, si quieres ponemos almohadas en el centro- dijo poniendo una montaña para dividir la cama en dos
Tu tienes el lado más grande- se quejó Sakuno con sorna
Yo soy más grande, lo merezco- dijo Ryoma tapándose
Cuando Sakuno estaba a punto de hacer eso, se dio cuenta del traje que tenía puesto, de que no había tenido tiempo ni de cambiarse ni ducharse. En cambio Ryoma si había podido…
Ryoma, tomaré una ducha antes de dormir- dijo Sakuno levantándose
Ryoma la vió y asintió…
Entró al baño, sacándose los zapatos y caminando descalza en la loseta. Estaba fría, lo que hizo difícil al pie de Sakuno para acostumbrarse, dio unos cuantos respingos y comenzó a caminar. Abrió lentamente la gárgola, viendo como caía el agua.
Flash Back
Ryoma cuando volverás- decía la chica de cabellos castaños viendo hacia la ventana, lo había visto irse lo más rápido posible, preocupado y a la vez molesto
No podía ser trabajo, en qué trabajaría él, ni eso sabía, no lo conocía como era debido, pero sabía bien que ella lo amaba, y que él a ella… talvez.
Respiró profundamente tratando de que con eso se fueran los malos pensamientos… Ryoma estaba solo para ella… eso debía saberlo pero ¿Por qué no lo creía?
Fin del Flash Back
Sakuno movió la cabeza de un lado a otro, tratando de borrar todo.
Entró a la ducha, ahogando un suspiro, en verdad todos estos días había estado muy delicada de salud, y su cuerpo comenzaba a demostrárselo.
Acarició su cabello, lavándolo con el shampoo que estaba en el pedestal de cristal.
Hermoso baño definitivamente, tenía cierta alegría y era fino.
Se quedó bañando por menos de 30 minutos, esperando a que el agua surcara todo su cuerpo, esperando a que le relajase y dejara respirar con tranquilidad.
Por otro lado Ryoma se estaba haciendo el dormido, entrecerrando los ojos, esperando a que Sakuno saliese del baño. Ya había demorado bastante y comenzaba a preocuparse.
"Dónde se habrá metido" pensaba sin abrir los ojos, comenzaban a hacerse pesados para soportar. "No creo que halla hecho bien dejándola en el hospital"…"Tu eres el único culpable", le respondía su mente…"Lo se…pero…"…"pero nada" le respondía "Era Emi, estoy preocupado por Sakuno"…"por que la quieres"…"No, estoy preocupado porque se de lo que es capaz"…"mentiras"…"Sakuno es una chica ordinaria, de las tantas que he visto"…"No es superficial…es como tu preferías"…"Ella no esta destinada a mi"…"tonterías"
Ryoma suspiró, no tenía defensa alguna ante la verdad, aunque en su interior no quisiera aceptar nada de lo que pensaba.
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Ay – se quejaba Sakuno golpeándose despacio la cabeza
Se había olvidado de llevar algo que ponerse, tenía pensado pedirle una camisa a Ryoma, pero al verlo dormido no tuvo la oportunidad, y menos sintiéndose acalorada al verlo de tal manera.
Abrió la puerta lentamente, dándole una mirada a la parte de afuera para asegurarse que no había nadie, que no estaba Ryoma.
Tras ver que no había nada que se moviera salió, con tan solo una pequeña toalla enrollada debajo de los brazos. Sakuno se moría de vergüenza, si Ryoma la veía así, moriría…
Ya se había hartado de su memoria, comenzaba a molestarle que siempre se olvidara d las cosas insignificantes, cosas que cualquiera recordaría. Cómo diablos iba a salir sin tener ropa, esto terminaba aquí, sin embargo agradecía a Dios que Ryoma se encontrara durmiendo.
Pasó por el pasadizo que llevaba a las habitaciones, y cuando llego a la que quería, respiro y fue abriendo desde el picaporte lentamente.
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Te demoraste en llamar- contesto ahí mismo una voz masculina
No tenía tiempo, esto es un trato el cual no involucra que yo te obedezca o te pida perdón- dijo la chica a través del teléfono, sentada en el borde de su cama
Vallamos al punto- dijo el hombre fumando un cigarrillo con torpeza, esa mujer no era de fiar, sin embargo era su única posibilidad
Hoy hable con él, aún así no te diré lo que deseas, hasta que me respondas mi pregunta- dijo bruscamente- ¿Por qué quieres separarlo de tu hija?
Ese no es tu problema – respondió secamente
Bueno, si estas así- dijo a punto de colgar
No, no, espera- dijo desesperadamente el padre
Creo que soy tu última posibilidad ¿no es así?- siguió- El pobre Kaoru accedió a tus peticiones pero veo que no lo logró- Yo tendré a Ryoma no porque me lo pidas tu sino porqué él me pertenece- susurró colgando ya de una vez, se cansaba de escuchar la voz de ese viejo, trataba de que ella cayera en su trampa solo por tener dinero. Puso los ojos en blanco, para luego recostarse en la cama- Ryoma será mío- susurró con un dolor de cabeza fatal, nunca en su vida volvería a tomar tanto para que un hombre le llevara a su casa, y eso que no se mareaba ni le daba sueño, solo le daba una terrible jaqueca.
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Ryoma pestañeó una, dos, tres, cuatro…; no exactamente pestañear sino que se quedó atónito al ver lo que pasaba en ese momento, estaba viendo la espalada desnuda de Sakuno, sintió un respingo, y una sensación helada pasando desde su cabeza hasta la punta del dedo gordo.
Su piel se veía tan suave, tan blanca que se le hizo difícil respirar. Quién pensaría que Ryoma Echizen el corredor más fuerte tuviera tal debilidad.
Sakuno aún no se había dado cuenta que él la estaba viendo, más bien parecía estar maldiciendo mientras abría lentamente el closet.
Ryoma actuaba muy bien, en vez de estar dormido estaba petrificado, pensando en lo que estaba sucediendo exactamente con su cuerpo, que era lo que sentía en su corazón, latidos rápidos y difíciles de controlar.
Sakuno se agachaba, buscando en uno de los cajones, dejando a la vista la perfecta y contorneada espalda, sin ver más.
No puede ser- maldecía al ver que no encontraba absolutamente nada que ponerse, empezaba a sentir la brisa fría en su espalada, sin embargo sus mejillas ardían
De repente sintió que aquella brisa desapareció por completo, alguien estaba bloqueando el aire, ya no sentía frio, y su imaginación empezaba a jugar con ella.
Sintió unos poderosos brazos rodeándola, cogiéndola de los hombros, escuchó una respiración entrecortada, sintió el latido de un corazón.
Dio un pequeño saltó, alguien le abrazaba por detrás.
Estaba asustada, a la vez que preocupada y algo sorprendida.
Ryoma- susurró dando la vuelta, sentía como temblaba, sentía también como poco a poco perdía todo el control de su piernas, y que en cualquier momento podría caer
Echizen no pudo termina de escuchar su nombre, se adelantó abrazándola fuertemente esta vez por el frente, sintiendo sus húmedos cabellos contra su rostro, era ella…era ella con quien quería estar en ese momento, sin importar los problemas con su padre, o con su ex, sin importar que eran rivales, y ahora la única respuesta que tenía en su boca, era que la necesitaba.
Fijó su mirada en la de ella, se veía como un ángel, su ángel. Sonrojada, y nerviosa, mientras el trataba de mantener toda la calma.
Se daba cuenta de lo grande que era a comparación de ella, tan frágil, tan dulce, como si quisiera protegerla la besó, despacio, como si queriéndole decir que estaba con ella, que la tranquilizaría y no le haría daño.
Sakuno tembló, respirando profundamente en mitad del beso, se sentía flotar en los brazos de su amado, quien sin darse cuenta profundizo el beso.
"Yo la quiero" pensaba Ryoma mientras se aferraba a su cintura, llevándola hacia el. Sakuno siguió torpemente sus primeros movimientos, para luego acoplarse a él.
Él era la persona correcta, era Ryoma, era aquella persona que le regalaba una sonrisa solo a ella, únicamente a ella, preocupándose incondicionalmente en ella.
Rodeó el cuello de Ryoma delicadamente, fingiendo seguridad, tratando de saborear lo que podía.
Ryoma por su parte estaba comenzando a sentirse extraño, la pasión comenzaba a dominarlo, sin embargo quería que lo mismo le pasara a Sakuno. No iba a hacerlo que é quería, deseaba que ese momento se guardara en la memoria de ambos, que ambos sintiesen lo mismo sin perjudicar a ninguno de los dos, sino hacerlos felices.
Pegó su cuerpo contra de ella, haciéndole sentir su excitación, sorprendiéndose por la reacción de la chica.
Ella temblaba fuertemente, separó un momento sus labios pegando frente contra frente, viendo los ojos de gato de la chica, las mejillas rojas, un brillo en la forma que lo veía.
Eres hermosa- susurró en su oído, haciéndole cosquillas y ronroneando en su cuello; dejó pequeños besos en el, haciendo estremecer a la chica, sintiendo como ella elevaba su cabeza, dejándose querer.
R…Ryoma- susurraba ella, no queriendo reír más bien sentir.
Echizen sin que Sakuno se diera cuenta desprendió el agarre de la toalla…dejando la expresión casi de susto de su novia…su novia.
Sakuno se dio una rápida mirada, poniéndose nerviosa al acto, separándose un poco de Ryoma, y tapándose con ambas manos, estaba completamente desnuda.
No, pequeña- susurró con una sonrisa- quédate quieta, quiero verte- dijo en una voz gutural- Eres tan hermosa- dijo acariciándole gentilmente la mejilla, obligándola a mirarlo
Sakuno puso sus ojos como platos…
Ryoma se acercó a ella, besando sus labios con frenesí, mientras ella que sin experiencia encontraba en ese dulce acto algo demasiado maravilloso.
Se sentía protegida, aunque no tuviera nada con que taparse, ese cuerpo era el de Ryoma, de nadie más.
Ryoma aún no la tocaba, solo la besaba con dulzura, con entrega.
"Es tan hermosa" pensaba Ryoma "Y…Yo siempre la protegeré…p…pase lo que pase".
Sakuno con manos temblorosas, frías y nerviosas, fue tocando lentamente el pecho de Ryoma, se sentía todo, cada parte de sus músculos, lo tenso que se encontraba, no sentía miedo en ese momento, solo sentía que su cuerpo en cualquier momento dejaría de responder a sus mandatos.
Levanto poco a poco su polo, tocando debajo de el, respirando con dificultad viendo como Ryoma empezaba a sonrojarse, sonreía de una manera extraña y encantadora.
Tanto así que no pudo resistirse a tocarle el cabello, se veía tan tierno.
Ryoma se dio cuenta de lo que quería hacer ayudándola a quitarse el polo, quedando así el pecho descubierto de Ryoma.
Se acercó más a él, besando tierna y tímidamente los abdominales marcados de Ryoma, haciendo que este se estremeciera.
Ryoma no se resistió ante tal invitación, conduciéndola a la cama que estaba a tan solo unos pasos.
La recostó en la cama con delicadeza, dándole una pequeña mirada al cuerpo virgen de Sakuno, sonrió para si, pensando en lo que en cualquier momento podía pasar, sin embargo algo surcó su mente, deteniéndole en el labor, mientras Sakuno con mirada sorprendida lo veía.
"Qué haría con ella", las palabras, las respuestas resonaban en su cabeza, "Competiré con ella la próxima semana¿querrá estar conmigo a pesar de eso?" "¿Cómo cuidaré de ella luego?" "podré conseguirlo¿Sabré como no hacerle daño, sabiendo como es mi actitud?"
Ryoma cubrió con una sabana la desnudes de Sakuno, y se sentó apoyando sus codos en sus rodillas y su frente en sus manos.
Es mejor dejarlo ahí, no podré- susurró con dificultad había comenzado a excitarse, pero esto era lo correcto, no debía continuar
Sakuno se sentó en el borde de la cama, al lado de Ryoma, tapándose torpemente con la sábana que le había dado. Apoyó su cabeza contra el hombro desnudo de Ryoma, sabía lo que pensaba, comenzaba a comprenderlo a la perfección, se preocupaba por ella, solo por ella, eso le hacía completamente feliz.
Vió a Ryoma acariciándole su mejilla, no podía creer de donde sacaba tanta determinación, Ryoma la vió sorprendido.
No te preocupes por lo que vendrá- dijo Sakuno viéndolo – Yo te amo, y quiera demostrártelo, este es un momento especial para mi, quiero estar contigo para cualquier cosa, no importa lo que pasemos, nosotros soportaremos…- sakuno bajó la cabeza tan pronto sintió la penetrante mirada de Ryoma
Ryoma sonrió, se sentía tan bien, era Sakuno, su Sakuno…
Tomó su mejilla con delicadeza, guiándola a él, besándola con pasión descontrolada, ese sería el momento, ese sería el lugar…
La recostó en la cama, quitándose el pantalón rápidamente, dejando al descubierto su esplendoroso cuerpo que Sakuno supo apreciar. Era como un dios haciéndole el amor a una Tenyo. Se colocó un preservativo con ayuda de Sakuno quien fascinada y en un trance trato de hacer algo. Ryoma disfruto la vista que tenía de sus pechos, de su estomago, de su intimidad
Se recostó sobre ella, besando su cuello, para luego bajar a uno de sus pechos, besándolo con exquisitez, mientras sentía que Sakuno se arqueaba, ese tacto sabía que le encantaba, era como estar saboreando el manjar más dulce, más santo.
Sakuno se arqueó repentinamente, retrocediendo un poco en la cama, Ryoma estaba haciendo que sintiera algo extraño en el vientre, la estaba amando.
El chico acarició sus piernas con el dedo índice viéndolas como si fuera lo último que vería en su vida, pronuncio palabras que ni ella supo entender, palabras sin sentido que significaban mucho, algo más que tocar, algo más que besar, era amar.
Abrió lentamente sus piernas, ahogando el pequeño grito con un beso, penetrándola sutilmente, rompiendo la barrera que los separaban, en ese momento eran uno solo, estaban en su máximo esplendor, a punto de llegar al clímax.
La penetró una y otra vez, sintiendo aún más unidos sus cuerpos, sintiendo el éxtasis de la primera vez, Sakuno gritó, besó, hizo todo lo que su corazón le dictaba.
Hasta que no pudo más, temblaron ambos al mismo tiempo, volteando los ojos por la desesperación, Sakuno sintió como algo caliente recorriera cada centímetro de su cuerpo, mientras Ryoma apoyó ambas manos a cada lado de Sakuno para luego quedar rendido en su pecho.
Habían llegado al clímax, dejándolos exhaustos, casi en el borde del sueño.
T…e a…amo- susurró Ryoma como pudo, cerrando los ojos quedándose dormido sobre Sakuno quien beso su frente con amor
Y yo a ti- dijo antes de caer en los brazos de Morfeo
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A la mañana siguiente…
Ryoma bostezó abiertamente, había ya descansado lo suficiente…descansado de qué…
Las imágenes del día anterior pasaron en cámara rápida por su mente
S…Sakuno- susurró fijando su vista en el reloj, eran las 12 de la tarde, había dormido bastante
Uhmmm- alguien hizo un sonido tipo el ronroneo de un gato
Ryoma bajó la mirada, encontrándose con el sonrojo de Sakuno quien inmediatamente se tapó, había estado desnuda, al igual que Ryoma…
"que vergüenza"- pensó dándole una rápida mirada al cuerpo de Ryoma sin que el se diera cuenta, era tan perfecto, era tan guapo…
Ryoma la abrazó, acercándola a su pecho sin dejar que ella se tapara…
No dejaré que te tapes, déjame mirarte un rato más- le dijo al oído haciéndole cosquillas
R…Ryoma- tartamudeó Sakuno cerrando los ojos, quedándose nuevamente dormida
Había estado observando a Ryoma antes que despertaba, sonriendo por lo mono que se veía.
Se amaban…eso era solo el comienzo no el final X3……
Continuará…
(Por favor leer la parte de abajo)
opinen!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!! reviews!!!!!!!!!!!!!!!!!! necesito saber q les parecio mi primer lemmon T.T m estoy muriendo de nervios!, denme consejos si es q no les gusto antes de criticar...
les aviso q este lemmon no fue muy especifico no porq no kisiese sino por ser la primera vez!, no se preocupen talvz halla más! y mucho mejor!
gracias por su apoyo, y lamento no poder agradecer en este cap !uou! es un cuarto para las doce de la noche y estoy recontra cansada
los kiere
Reika Namino X3
