Disclaimer: Shingeki no Kyojin y todos sus personajes no me pertenecen, cualquier modificación y resubida a un sitio diferente será reportada en Support google. Todos los derechos creativos reservados para mi persona y otras involucradas.

Parejas: Levi x Eren [riren, claro está] Evento de Halloween del grupo 'Dictadura Riren' The Pumpking song.

Advertencias: este fic puede contener Gore, muertes, maldiciones, sexo gay, final feliz y ¿es eso una segunda temporada?. Si no te gusta cualquiera de estos temas, puedes cerrar el fic. También habrá diferentes tipos de narrativa e inspirado por the witch house.

Capítulo 9

Pero por alguna razón no había llegado su final, no aun.

—Tu...dejame...deja de torturarme. ¡Alejate!

Escucharon decir a la mujer, haciendo que ambos miraran hacia al frente nuevamente y topándose con la figura del padre de Armin sosteniendo con su mano clavada en el cuchillo de la desquiciada.

—¡¿Papá?!, ¿Pero como?.

Pregunto confundido y aliviado de verlo el rubio mientras se sostenía de los brazos de Jean, viendo como Levi volteaba a verlo y chistaba la lengua por lo que veía.

—No voy a permitir que le hagan daño a mi familia.

—¿Fue mamá quien?...

—No, tu mamá no sabe de esto. No quiero agobiar a mamá. Ya olvidaste que tu eres mi hijo, ¿o no?.

Asintió en silencio el de ojos azules, observando como en el rostro inmutado de su padre adoptivo se formaba una pequeña sonrisa no muy visible pero significativa mientras aún mantenía aprisionada a la mujer desde su mano apuñalada y la otra en el otro brazo impidiendo que se moviera.

—¡Alejate!.

Demandó ella aún más fuerte y lista para clavarle los dientes en la piel del brazo que la sostenía y le impedía moverse. Captando así la atención de Levi que volteo para mirarla un poco aterrorizando a la mujer que trataba ahora con desespero el que lo soltara.

Lo que no sabía nadie más que la señora y Levi era la aterradora imagen que el pelinegro le mostraba a ella con solo mirarla, sus temores y pesadillas brotaban inconscientemente de ella haciéndolas que las viera, pero eso no tenían que saber los niños.

—¿Te libero de esas cadenas mocoso?.

preguntó Levi a Jean mientras lo veía con el rabillo del ojo sujetando aún más fuerte a la mujer, el muchacho lo miró confundido al principio pero con un poco más de tiempo mirándolo entendió a lo que se refería, estaba harto y lo deseaba, por lo que asintió a las palabras del pelinegro y tan rápido como movió sus ojos de nuevo al frente, de un movimiento hacia atrás de su mano y la extremidad de la mujer se desprendió sin mucho esfuerzo de ella causándole dolor y pánico, la mujer cayó al piso al ser liberada de una manera no muy singular mientras llevaba su otro brazo donde le faltaba el otro y maldecía por lo bajo por lo que le estaba pasando, pero su luz se apagó con un solo movimiento de la mano del demonio que había decidido cortar con su absurda manera de pensar.

—¿Armin te duele mucho?.

Preguntó con un poco de preocupación mientras de uno de sus bolsillos sacaba un pañuelo y limpiaba un poco la zona inflamada mirando cómo de vez en cuando Armin se quejaba por el dolor, menos mal que ya había matado a esa cerda.

Justo cuando Levi había extendido su mano para que Armin la tomara la puerta se abrió de repente revelando a una persona cubierta por un velo oscuro, esta corrió hacia donde estaba Armin y se arrodillo ante el.

—Eren que haces aqui, deberias descansar.

—Mi niño ¿que te han hecho?.

Pregunto preocupado mientras se quitaba de encima el velo y revelaba sus ojos esmeraldas llenos de preocupación.

—Ya me encargue de eso, pero quién fue el que te dijo.

—Fue Elen, ella me aviso y vine lo más rápido que pude, oh mi niño mira ese golpe, maldita cerda.

—Mamá, estoy bien...Le...papá me protegió y a Jean.

—Que alivio.

Notaron el suspiro que dejo salir el castaño mientras llevaba sus manos al rostro del rubio, la acariciaba con ternura mientras y le daba un beso en la frente, Levi se les unió después poniendo sus dos manos en la cabeza de ambos y acariciandolas después.

Jean veía todo desde una distancia prudente, pero sus ojos se desviaron a lo que antes había sido su "madre" si es que se le podía decir así, pero por alguna extraña razón, si es que se consideraría raro. Se sentía al fin en paz y sin miedo por una vez en la corta vida que había tenido junto a esa mujer.

Más el silencio relajante que se había formado se cortó por unos quejidos provenientes de lo que Jean conocía como la mamá de Armin. Se sostenía la parte inferior de su estomago y solo ahí pudo ver que ella estaba embarazada, preocupandolo automáticamente de que no fuera a pasarle nada malo a ella y al hermano de armin.

—Demonios Eren, por eso no te dije nada cuando vine.

—Lo...siento…

Trato de disculparse pero los dolores no dejaban que dijera algo bien, sumado a que comenzaba a tener contracciones más seguido conforme pasaban los minutos.

—Armin, se que no es lo mejor, pero necesito que vayas a la casa y prepares la habitación del hospital, llevaremos a Eren ahí.

Ordeno el pelinegro y armin asintió levantándose, miró a Jean antes de irse, mientras Levi se ponía delante de Eren y lo acomodaba entre sus brazos para cargarlo, pero antes de cruzar la puerta llamó para después seguir su camino, dejando al de cabello ceniza un poco confundido pero que a pesar de ello lo siguió sin decir nada más.

Ambos llegaron a la casa casi corriendo, Levi le daba indicaciones de respiración a Eren mientras el castaño batallaba con las contracciones y todos los sentimientos angustiosos del primer parto, no quería perder a sus niños, no de nuevo. Su esposo lo veía todo angustiado por lo que le dio un beso en los labios y lo miró directo a los ojos.

—Estarán con nosotros, te lo prometo.

Aseguró Levi a Eren dándole aliento y coraje sobre la situación, Armin llegaba con ellos después de haber puesto todo en orden y le confirmó a Levi que ya estaba todo, ellos entraron pero Levi le pidió que le dejara todo y que atendiera al mocoso que había traído con él, pero como era normal, el rubio se negaba a dejarlos a ambos solos.

—Por favor puedo ayudar.

—No mocoso, mejor atiende a tu amigo, me ocuparé de Eren y tus hermanos…

—Pero papá.

—Por favor Armin.

Con eso ya no pudo replicar más Armin y solo asintió a la orden, fue hasta donde estaba Jean en la sala, se sentó junto a el en el sofá con los ánimos por los suelos , estaba nerviosos y preocupado por lo que le pasara a mamá que no sabía ahora que decir o hablar, se sentía mal. Jean se dio cuenta de ello y optó por poner su manos sobre el hombro del muchacho dándole palmadas para transmitirle un poco de calma, aunque por su mirada sabía que no sería fácil, ni siquiera él podía evitar preocuparse.

Fueron horas en las que ambos muchachos estuvieron sentados viendo a veces el piso o sino el techo del lugar.

—¿Estará bien mamá?.

—Espero que si Armin, serás hermano mayor, eso es bueno.

—Si, estoy contento por ello, pero.. por lo que paso a mamá.

—En ese caso sería mi culpa, yo te metí en eso, por mi… por esa señora.

—No Jean, yo fui el ignorante, te metí en problemas y ahora tu mamá.

Con tantas emociones mezcladas se daba cuenta que él había sido el culpable de la muerte de la madre de Jean que no pudo evitar comenzar a llorar por ello y por la preocupación de sus hermanos y Eren.

Su compañero al ver las cristalinas gotas de los ojos azules de Armin no se dio cuenta cuando sus manos se posaron en las mejillas rosadas del chico y las rozó con sus dedos mientras llevaba sus frentes juntas.

—Calma Armin, creo que estas circunstancias ambos somos culpables un poco, pero sabes, no fue para mal, ahora me siento libre.

—¿De verdad?.

Asintió mientras seguía viendo fijamente los ojos azules de Armin y este suspiraba un poco, sintiendo que un peso que sentía desaparecía. No había notado que el contacto con Jean era más cálido y diferente que el de sus padres adoptivos le transmitían, se sentía bien y aunque se oyera egoísta quería que estuvieran más así.

Y así lo hicieron por unos minutos más cuando la puerta del consultorio volvió a abrirse y mostrando a Levi con su ropa de doctor manchada un poco de sangre en el pecho y abundantemente en los guantes que comenzaba a quitarse. Rápidamente los dos jóvenes se separaron y fueron ante el adulto esperando noticias del castaño. El pelinegro estaba cansado pero no por eso desganado de dar noticias a su hijo y su amigo.

—Esta bien, fue difícil solo al principio cuando los saque.

—¿Y mamá?.

—Eren está bien, estará adolorido por unos días mientras su cuerpo se recupera por la falta de los bebés. Pero el y tus hermanos están bien. Te dije que confiaras en mi y ademas se lo prometi a Eren también.

—Papá...gracias.

Dijo con cariño Armin mientras abrazaba al mayor, tomándolo por sorpresa pero que correspondió el abrazo con una caricia en la cabeza.

—Vamos ve a tu cuarto, dile a Jean que puede quedarse, yo me ocuparé de lo demás.

Asintió el rubio mientras dejaba de abrazarlo e iba junto a Jean a decirle lo que su padre le había indicado, pero no ignorando que ahora sentía un profundo respeto y amor por su padre, que había hecho mucho más por su mamá y el, que cualquier otra persona, era un sentimiento cálido que quería sentir siempre.

No volvió a ver a sus padres en un largo tiempo pues estaba ayudando a que Jean se mudara con ellos y atender los casos menores de la clínica con los remedios que sabía hacer para su edad mientras su padre solo iba y venía de un cuarto a otro por los pacientes y su mamá. Se estaba impacientando de cierta forma pero tenía que ser paciente, no quería ser grosero y exigir ver a mamá rapido si es que aún no estuviera recuperado.

De la madre de Jean no se dijo más y lo que le sorprendió un poco fue que nadie en el pueblo comentara sobre ello, pero a palabras de Jean, su madre no era muy sociable con nadie y pudiera ser esa la razón, pero Armin sabía que eso también tenía que ver con su padre pero él no preguntaría, Jean había cambiado mucho, para bien, ahora que su madre no estaba y aunque no lo dijera abiertamente, se estaba enamorando de a poco de él.

Ahora ya después de casi dos semanas por fin pudo ver a su padre cruzar la puerta de la casa, haciendo que tanto Jean como Armin dejaran de hacer en ese momento y enfocar su mirada en el hombre que caminaba tranquilo y sin prisa a ellos que se encontraban en la cocina.

—Mocoso, ya es tiempo, Eren puede recibir visitas y… tu tienes a dos mocosos más que ver.

Sonrió un poco Levi, cosa que solo Armin se dio cuenta de ello y también lo hizo él lleno de felicidad por al fin conocer a sus hermanos y volver a ver a su mamá.

Levi había tardado más de la cuenta en recuperar a Eren debido a los pueblerinos indeseados enfermos que lo visitaban más a menudo por alguna razón, sumado a que también las piernas del castaño estaban comenzando a pudrirse y tuvo que ir por un par nuevo y deshacerse de la evidencia.

Desde que se las puso y se estabilizó le había mencionado que deseaba ver a Armin para que conociera a sus retoños, pero Levi sabía que aun así debía darse tiempo para él y sus hijos antes de ver al rubio.

—Ya estoy listo papá.

Parpadeo Levi para luego mirar a Armin que ya se encontraba a su lado, ¿cuánto tiempo se había perdido en sus pensamientos?. Ambos miraron a Jean y este aseguró de que cuidaría la casa mientras ellos estuvieran fuera, Levi no confiaba mucho aun en el muchacho, pero la casa tenía muchos seguros de toda clase, si se pasaba de listo, después verían el resultado.

Y con eso partieron a la clínica como les gustaba decirle a ese lugar, pero ya se había convertido en algo más, pues no solo atendían enfermedades pequeñas sino que también otras más serias gracias a los instrumentos que tanto los Jaegers como el otro alcalde habian dejado atras despues de esos acontecimientos.

Tocaron a la puerta donde se encontraba el castaño y pudieron escuchar su ¨adelante¨ desde el otro lado. Entraron calmadamente pero a los pocos pasos Armin no pudo aguantarse más todos esos sentimientos que fue corriendo hasta a Eren y se recargo un poco en donde estaba acostado diciendo lo mucho que lo extrañaba.

—Yo también mi niño, pero tranquilo estoy bien y con tus hermanitos.

Al momento que lo menciono el de ojos azules levantó la mirada y pudo ver mejor a los dos bultos que tenía en brazos Eren con sus mantitas de color azul y rosa pegados a su pecho.

—Nada más que deja que terminen de comer, ¿si?.

Pidió amablemente mientras le regalaba una sonrisa radiante al rubio y luego miraba a Levi para recibir un beso de sus labios.

—Comen mucho Levi.

—Están en crecimiento Eren, es normal.

—Son tan adorables.

De repente se comenzó a oír un quejido desde los bultitos de manta y Levi tomó el azul y Eren acomodaba al rozado sobre su pecho mejor mientras se acomodaba la bata que llevaba puesta y después daba unas palmaditas escuchandose después un pequeño eructo por esos dos bultos, pues ambos padres habían realizado la misma acción.

Armin se acercó mejor una vez que Levi dejó de nuevo el bultito azul en brazos de Eren y este le indico que podía acercarse a mirar. Sus ojos se volvieron grandes por la sorpresa al ver a dos bebés rechonchos y con mejillas rojizas. Uno de ellos era más pálido que ellos, pero sus labios pequeños se veían tiernos al tacto y todo lo demás era una lindura en ellos, a pesar de que aún tenían los ojos cerrados, Armin ya los quería bastante y se prometió que los cuidaría tanto como sus padres adoptivos cuidaron de él.

—Tocalos Armin, no muerden, bueno no aun.

Bromeo Eren a su niño grande, haciendo que el se sonrojara por sus palabras pero dándole el valor necesario para acercarse y acariciar las pequeñas cabezas de ambos bebés. Ambos adultos se enternecieron por tan bonita escena quedando en silencio solo para ver como Armin tomaba cariño a sus hijos.

—¿Y como se llaman?

Preguntó Armin mientras seguía mirando a ambos bebes.

-Leire.

Dijo Levi mientras ponía su mano en la cabecita de la niña con cabello negro.

-Elien.

Dijo Eren al mismo tiempo que Levi, miraba ahora al niño.

Armin sonrió y comentó que eran bonitos los nombres. Eren y Levi se habían puesto de acuerdo con ellos en caso de que fueran niños o niñas sus bebés.

—Gracias, de verdad.

Empezó a llorar Armin de felicidad, captando la mirada de ambos.

—Si no fuera por ustedes, no podría estar en este momento.

—Mi niño no tienes que llorar.

—Si mamá no me hubiera salvado antes o incluso papá Levi hace unos días, no me hubiera salvado.

Seguía llorando Armin aun así, agradecido de poder estar en ese momento.

—Calma mocoso, ahora eres parte de nuestra familia, eres nuestro hijo y ten por seguro que Eren o yo daremos lo mejor por tu bien.

—Papá…

—Ahora eres nuestro tesoro, una parte importante de nosotros, lo que fue en un pasado eso será pasado y no volverá, se los prometo.

—Papá siempre tienes la manera de decir las cosas. Sabes me gustaria ser como tu o tambien como mamá.

—Bueno, no hay que perder tiempo.

—Gracias.

Sonrió ampliamente Armin a sus dos padres y ellos le respondieron de igual forma a el, quedando en la familia la promesa de estar juntos para siempre, o por lo menos hasta que el tiempo se los permitiera.

Los días después de esos siguieron su curso con normalidad, los niños eran en ocasiones unos angelitos y en otros momentos unos diablillos, pero el amor no sezo y siguio creciente con la llegada de más bebés, Rire llegó después y lo adoraron todos, era un poco más reservado que sus otros tres hermanos, pero aun así mostraba su amor de apoco, haciendo esos momentos mágicos entre todos, después llegó los trillizos Hen, Rin, Ien; unos amores de niños que ayudaban en todo lo que podían a todo aquel que conocieran y mucho más a sus padres. Cada uno diferente, cada uno igual a sus padre y todos amando a sus papás con todo el alma y ellos amándolos por igual.

La habitación se encontraba a oscuras nuevamente, un dia anterior habian hecho de todo a causa de que Levi se había vuelto provocado por un Eren en un lindo encaje en todo su cuerpo de color rojo en el cuerpo y blanco en los encajes y medias, estarían solos por una temporada nuevamente por lo que no se detuvieron a pensar cuando los besos pasaron de ser dulces a provocativos y salvajes. Las manos de Levi serpentearon por todo el cuerpo de Eren mientras su lengua jugaba con su lóbulo y después el cuello dejando marcas de mordidas rojas sobre el. Los gemidos de en la habitación aumentaban a cada momento así como la temperatura. Eren despegó sus nalgas esperando que al fin Levi pudiera entrar dentro de él, pero aun estaba la tanga puesta por lo que Levi solo la hizo a un lado y lo embistió sin detenerse, moviéndose primero lento y tortuoso hasta que Eren le pidiera más, que le hiciera el amor de manera salvaje, provocando más a Levi, que sin dudarlo tomó sus piernas y las abrió para poder entrar más profundamente en él mientras lo besaba, viniendose los dos por el intenso vaivén de sus movimientos, después cambiaron de posición con Eren encima de Levi, el castaño enrollo sus brazos sobre el cuello de este y comenzó a subir y bajar por sí solo mientras ahora era Eren quien dejaba marcas visibles por todo el cuerpo de Levi. Y así siguieron hasta que ya no pudieron más.

—¿Estas bien?.

Preguntó Levi mientras apartaba un poco de su cabello chocolate del rostro de Eren viendo que este le sonreía y sostenía un poco su mano.

—Estoy ...bien.

—Eren, ¿tu mano?.

—La estoy sosteniendo¿ verdad?.

Asintió Levi mientras apretaba ahora él su mano. Ambas comenzaron a brillar en un tono azul oscuro que fue aumentando así como el sentir en las manos de Eren.

—Gracias Levi.

—No tienes que agradecer mocoso, es mi obligación y parte del trato.

Eren besó su mano y sonrió de nuevo agradeciendo la preocupación de su esposo.

—No te preocupes, vivamos el ahora.

Bufo un poco Levi a las palabras de Eren, haciendo que este hiciera un puchero y se diera por vencido.

—Viviremos por siempre Eren.

Lo beso en los labios y lo abrazo más junto a su cuerpo mientras Eren ponía su cabeza en el pecho de él, escuchando el latir de su reconstruido corazón durmiendose como un niño con nana nuevamente. Aún estaba cansado, pero más que nada Eren deseaba estar así de cerca de Levi.

—¿Tengo en serio que volver a pedirlo?.

Pregunto nervioso y fastidiado Jean mientras entraba a la casa de sus antiguos suegros, Armin solo reía por lo bajo mientras entraba primero y se acercaba al sillón donde un hombre de edad avanzada y respiración lenta los veía con detenimiento.

—Buenos días papá.

Le dio un beso en la mejilla para después sentarse a lado de él viendo la cara de nervios de Jean, Armin solo señalo con su mano a su padre, animando al ahora adulto a que volviera hacer la petición que por los últimos 5 siglos había hecho al de ojos negros.

—Se…señor, por favor permítame casarme con Armin de nuevo por favor.

Dio una reverencia mientras alzaba la voz producto de los nervios que sentía y la risa de Armin no le ayudaba en calmar esos nervios.

—A buena...hora...me lo vienes… a pedir...mocoso.

Dijo lento pero aun entendible, los años estaban haciendo pagarle el desgaste que su cuerpo sufría, pero ya lo había planeado todo para cuando ese momento llegará.

—¿Eso quiere decir que si?.

Levantó la cabeza Jean mostrando una cara de felicidad que rápidamente se disolvió al ver el rostro inmutado y aparentemente molesto del padre de Armin. Pero antes de que cualquiera de los dos pudiera decir algo, la puerta se abrió otra vez revelando a una chica de cabello negro y con heterocromía de azul obscuro con esmeralda.

—Papá! Venimos por ti!

—¿Leire?...

Preguntó Armin al ver a la mujer, ella se alegró de ver a su hermano y lo abrazo con todas sus ganas.

—Hola hermano no sabía que estuvieras aquí y eso que visite antes a mis hermanitos.

—¿Que haces aqui hermanita?.

—Pues ya llegó el momento, mamá ya no aguantará más.

Al escuchar eso Armin supo de lo que se refería, el tiempo se les había acabado, pero a pesar de esas circunstancias no tenía miedo, había vivido mucho gracias al trato que su padre había hecho con el y tiempo despues tambien con Jean, dándoles la oportunidad de vivir mucho más que cualquier otro y ver a tantos hermanos suyos nacer y crecer, amándolos a todos de igual forma que sus dos primeros hermanitos.

Su vida había sido buena, pues no solo había experimentado el tener una familia grande sino el también el hacer una propia, su mamá era una persona muy dulce y estuvo con él siempre que lo necesito al igual que su padre, aun recordaba la primera vez hace siglos que tuvo a su primer bebé, estaba nervioso y era inexperto, pero ellos dos y Jean le ayudaron bastante. Este seria el ultimo por la partida de sus padres, pero no por ello era triste, era feliz por sus padres, solo era triste porque ya no los vería.

—Jean...más te...vale...cuidarlo….sino te arranco ese junior… para siempre.

Escucharon todos la amenaza del mayor sobre Jean, haciendo que este suspirara por tener de nuevo la bendición de casarse con aquel que lo había hecho feliz un centenar de veces, que no podía contarlas ya.

—Gracias señor.

Se levantó al fin y extendió su mano hacia Armin, el rubio la tomó y se abrazaron como los enamorados que siempre habían sido y sellando su muestra de afecto con un beso.

—No deberían hacer eso enfrente de papa.

Crítico la mujer de cabello negro pero una mano alzada de su padre le indico que no importaba eso ya.

—Bueno es hora de ir con mamá, papá.

—Adiós papá.

—Adiós suegro.

Jean y Armin se despidieron del anciano que era llevado casi cargado por la mujer, dejando atrás esa casa que tanto había presenciado cosas.

Solo tomo un par de horas y ahora se encontraban bajando por un ascensor y al abrirse las puertas se toparon con un hombre de cabello negro y ojos heterocromáticos.

—Ya era hora, tardaste.

—¡Ha! hermano. Perdon es que estaba también Armin y pues ya sabes.

—¿Nuestro hermano?.

—Si, llegue justo en el momento en el que Jean le pedía permiso a papá para que se casaran de nuevo.

—Con que haciendo lo acordado. Bueno considerando que es la última vez debió ser una buena experiencia Leire.

—¡Claro que si!, no me había tocado jamás Elien, porque la que hizo mi esposo no cuenta.

—¿Y la mía?.

—No, esa tampoco.

—Si tu lo dices. Papá, mamá espera por ti.

Termino diciendo el hombre mientras se hacía a un lado para revelar una silla de ruedas donde sentaron y comenzaron a caminar hacia adelante pasando por una sala en donde los recibieron con mucho respeto, después pasaron por una habitación que contenía múltiples computadoras analizando datos y otras cosas más, pasaron por unos cuantos laboratorios donde numerosas personas analizaban muestras, diseccionaban seres y revisaban líquidos de dudosa procedencia. Todos murmuraban al verlos pasar pero ellos no ponían atenciona a nada de eso. Solo seguían su camino.

—Por que traerán a ese viejo decrepito.

Se escuchó el murmullo a lo que Levi levanto solo la cabeza un poco y sus hijos detuvieron la silla para darse la vuelta y que él pudiera ver a las personas que habían hablado de él sin conocerlos, las observó con desprecio con solo ver sus figuras y con un simple movimiento de su mano al hacerla pullo esa gente comenzó a asfixiarse hasta el desmayo delante de toda la gente.

—Mas les vale respetarlo.

Dijo el hombre mientras giraba la silla de ruedas.

—Por que es él el que paga todo esto.

Termino diciendo la mujer para comenzar a caminar al lado de los otros dos dejando a más de uno sorprendido por la noticia de que el jefe, estaba en casa.

Fue un largo pasillo que recorrieron y solo volvieron a parar para poder abrir una gran puerta de color acero, Leire se acercó a un panel y con mano hábil marco la contraseña para que la puerta se abriera. Entraron y colocaron a Levi en una camilla en donde lo conectaron a varios aparatos para monitorearlo y luego se volvieron a mover hasta ponerlo a lado de otra camilla que se encontraba enfrente de una gran pecera de un azul brilloso.

—E...ren.

Hablo con dificultad Levi mientras movía su cabeza a un lado para admirar a su esposo, el tiempo había cobrado factura y su cabello ya no era castaño sino blanco, pero aún conservaba su longitud, tenía ya varias arrugas por su rostro y demas cuerpo, pero lo más distintivo es que ya solo tenía un brazo. Levi levantó su brazo y tomó la mano de Eren, sabía que ya no sentía pero aun así quería tomarla como en aquellos días.

—Eren.

Habló más fuerte causando que el de ojos esmeralda volteara y le sonriera, su sonrisa era deslumbrante a pesar de todas las máquinas y el inquietante tono de ellas que marcaban los débiles latidos del corazón de Eren.

"Mi Eren hermoso" fue lo que pensó al verlo reaccionar después de tanto tiempo sin verlo por culpa de la enfermedad que siempre había tenido. Esa enfermedad él se había encargado de controlarla pero sabía que aun con magia un cuerpo humano no iba a poder soportar algo así.

—Ya está todo listo.

Informó el hijo cortando sus pensamiento, suspiro por ello, pero asintió a que siguieran con el plan.

—Papá, mamá.

Dijeron ambos hijos mirando con ternura y un poco de tristeza a sus padres.

—Sean...felices.

Demandó el y ambos asintieron mientras veían que su padre cerrara los ojos y luego un sonido constante se escuchaba por toda la habitación.

Pero aun la muerte no tenía control sobre él, su alma ya no le pertenecía a nadie que no fuera Eren. Del cuerpo maltrecho se levantó una esencia sombría y se coloco a un lado de Eren, sus hijos se acercaron a esa entidad y a su mamá, hasta que vieron que esa cosa amorfa y negra se formó un joven de apariencia demoníaca con altos cuernos, patas de cabra y cola que se movía de lado a lado.

El demonio se acercó a Eren y posó su mano en su pecho y apretó sus dedos en él para luego jalar y sacar de su cuerpo su alma. Ahora yacía en sus brazos el alma de Eren, sonrió un poco y paso su mano por el rostro durmiente de este.

—Cuidense mocosos.

Dijo Levi mientras caminaba lentamente hacia la pecera, rápidamente Elien fue a un panel y pulsó varios botones haciendo que la pecera se partiera en dos tanques que dejaban ver otros un poco más chicos con su futuro por delante.

—Siempre estaré junto a ti.

Cerro de repente el libro y suspiro, era un poco triste el final y no estaba seguro de poder representar algo así, si, le había gustado el papel de la bruja, el problema era el otro, no había suficiente personas con el carácter del diablo de ese libro así que tendrían que dejarlo.

—Un final feliz triste. Me pregunto que paso con eso de su futuro.

La puerta del salón se abre y todos los alumnos que hace unos momentos hablaban entre ellos se callaron para mirar al profesor que entraba acompañado de alguien nuevo.

—Buenas alumnos, ahora debo presentarles a un nuevo compañero, se acaba de cambiar de escuela pero se que lo reconocerán después de todo uno de sus compañeros es su hermano. Presentate por favor.

Ordenó el maestro mientras él acomodaba sus papeles sin poner atencion al frente ni al alumno nuevo.

—Soy Levi. Levi Ackerman.

Comenzó a oírse cuchicheos entre los estudiantes mientras veían al nuevo escuchar las indicaciones del maestro para que se sentara en donde quisiera. Nadie creía que Rivaille tuviera un hermano gemelo hasta el momento en que ahora tenían a ese chico en frente.

—Silencio. Vamos Levi.

Silencio a todos de una vez el maestro y Levi se dirigía hasta los asientos de atrás, muy cerca de Eren que aun miraba asombrado, Levi lo vio y levantó una ceja por la intensa mirada haciendo que se avergonzara por ser tan obvio lo que pensaba.

Se sentó y todos olvidaron al chico nuevo por las próximas horas, Eren muy apenas podía seguir la clase por los nervios y las numerosas preguntas en su mente. Pero por su lado Levi veía gracioso los movimientos nerviosos del castaño, se había sentado en los asientos de atrás a un lado de él y de vez en cuando volteaba sus ojos hacia él viendo su linda cara.

—Nos volvemos a ver.

Susurro mientras con su mano ocultaba una sonrisa demoníaca y retorcida que no era la primera vez que la hacía.

Fin.(?)

N.A: y llegamos al final, quien quiera que haya llegado conmigo al final de esta historia le estoy eternamente agradecida, no hay nada mejor que sentir que un monstruo como yo y que hace estas cosas sea tomada en cuenta por ustedes lectores.

No lo había mencionado antes, pero ya es necesario… le agradezco mucho a Asagui, Ame me ayudaron bastante con esta historia y sus recuérdame, porque si soy una olvidadiza de primera.

Pero sobretodo también les agradezco el apoyo a mis amigas del grupo, como son muchas (y eso es lo bueno), no diré sus nombres, pero ellas saben que las amo y son parte de mi motor para hacer estas cosas. Espero verlas leyendo otro de mis proyectos y solo me queda decirles que el Riren y el yaoi estén con ustedes.

PD: les gustaría que les respondiera sus preguntas de algunos datos del fic?. : 3