Decisiones

-¿Parkinson?- preguntaba Ron en un susurro caminando por el pasillo donde había visto salir la azabache.

El pelirrojo cruzó en la esquina más cercana haciendo que Pansy le tapara la boca y lo arrastrara a un cuarto de servicio, para desgracia de ella.

-¿Qué demonios haces?- preguntó Ron al ver que apuntaba la puerta con la varita.

-No quiero que descubran que estoy contigo...

-Y, ¿qué quieres?

-¿Eres gay?- preguntó de repente haciendo que el pelirrojo abriera los ojos como platos.

-¿Cómo dices?- preguntó anonadado.

-¡¿Maldición, lo eres o no?!

-¡Pues claro que no! ¡¿Cómo se te ocurre pensar eso?!- respondió escandalizado.

¡¿Pero que clase de pregunta era esa?! ¡Está loca!

-O sea que... ¿Blaise despertó con Weasley mujer?

-Desgraciadamente.

-¡¿Qué?! Hubieras preferido despertar con... Con...

-¡Maldición Parkinson! ¡No soy gay! Lo digo porque Hermione no me dejo matarlo, además Thomas se propasó con ella y...

-¡¿Lo hicieron?!- preguntó escandalizada

-¡Por las barbas de Merlín, Parkinson! ¡¿Qué demonios tienes en esa sucia cabeza?!

-Bueno, no me interesa eso- dijo con indiferencia -Entonces... ¿No eres gay?- añadió volviendo a confirmar la verdad.

-Pues claro que no- respondió haciendo que la azabache diera un suspiro -Pero, ¿A qué viene todo eso? ¿A ti que te importa si lo sea o no?

-Porque... Emm... No es tú incumbecia- respondió antes de lanzarse a besar salvajemente su boca.

¡¿Por qué demonios dejas que profane tú boca?!... ¡Maldito sabor a miel!- pensó mientras profundizaba el beso, haciendo que el pelirrojo correspondiera de inmediato y comenzara a recorrer cada rincón de aquella boca, por donde soltaba su veneno con regularidad.

Mientras en la sala de Menesteres...

Draco despertó sofocado por los fuertes rayos de sol que golpeaban sobre su rostro pálido; aunque la principal causa de su sofocante calor eran las repetidas pesadillas que lo trastornaban cada día más. El rubio tardó unos cuantos minutos para darse cuenta en el sitio el cual se encontraba, y comenzaba a recordar que aún no había podido arreglar aquel armario que el Señor Tenebroso le había ordenado que arreglara, debía hacerlo si no quería que su madre sufriera. Así que sin más espera, se levantó y comenzó a investigar más a fondo ese extraño armario de madera que tanto interés tenía aquel engendro.

¡¿Qué demonios hace esto de extraordinario?!- pensó con frustración mientras abría y cerraba la puerta esperando algún cambio, pero nada pasaba, seguía igual que la primera vez que lo vio.

No era justo lo que tenía que hacer, tampoco que le tocara formar parte de sus filas y cargar un peso que ni los más fieles Mortífagos cargaban... No era justo que su madre sufriera tanto al lado de su padre. Draco nunca permitiría que su madre sufriera aún más y por culpa suya. Debía cumplir con la misión, debía cumplir con lo que el señor Tenebroso le había encargado sin ayuda de nadie, lo haría, y lo haría solo... Después de eso, aquel engendro los dejaría en paz y se podría ir con su madre a un sitio donde nadie les pudiera reconocer... Estaba decidido, hoy no se presentaría a clase.


-¡Weasley!- llamó el moreno al ver la pelirroja dirigirse a la enfermería.

-¿Qué quieres?

-¿Sabes que significa esto?- preguntó mientras sacaba de su túnica un pergamino y luego tenderselo.

Ginny al ver la letra con la cual estaba escrito, se dio cuenta que era SU letra. Rápidamente llevó su mano a la boca sin creer lo que leía, o mucho peor lo que había escrito. Definitivamente no era ella la chica con la cual estaba Zabini en la noche... No, se negaba a creer lo contrario.

-¿Lo habremos cumplido?- preguntó el moreno con burla llevándose una mirada asesina por parte de la pelirroja.

-¡¿Estás loco?! ¡Espero que no hayamos hecho nada de lo que esta lista dice, Zabini!

¡Es imposible que haya escrito eso!- pensó mientras leía nuevamente la atrocidad que estaba escrito.

Las 5 reglas más importantes para dejar de ser mojigata, escrito por Ginevra Weasley y guiado por Blaise Zabini.

¡NO! ¡Me niego a leer nuevamente! ¡No me permitiré hacer algo de esta lista de cochinadas! ¡Me niego!

-Pues supongo que algo hicimos, porque si mal no recuerdo, no traías ropa interior... Así que me temo decirte que sí lo cumplimos.

-¡No! ¡Yo nunca te besé, ni te regale mi ropa interior, no te... Toqué y me niego a pesar que lo hicimos!- gritó Ginny haciendo que su cara compitiera con el color de su cabello.

-Felicidades Weasley, dejaste de ser mojigata- dijo Blaise con sorna.

-¡Vete al demonio!

-¿Y dejar que te lleves todo la diversión por haber experimentado conmigo? ¡Nunca!... Mira Weasley, serás ni esclava hasta que recordemos si cumplimos la lista o no.

-¡¿QUÉ?! ¡NI EN LO MÁS PROFUNDO DE TUS SUEÑOS, IDIOTA!

-Bueno, entonces quedate con la duda por siempre- sentenció antes de seguir su camino.

¿De verdad te gustaría quedarte con la duda, Ginny?... ¡Por supuesto que NO!

-Zabini, espera...

-¿Qué? ¿Cambiaste de opinión?

-Em... Yo...

-No tengo todo el día Weasley...

-¡Sí! ¡Está bien!- exclamó antes de bufar -Pero con una condición.

-Depende... ¿Qué sería?

-No seré tu esclava sexual- soltó haciendo que sus mejillas se encendieran, mientras que Blaise sonreía de medio lado.

-Sí es verdad que cumplimos con la lista, entonces ya lo fuiste...

-Pero no correré el riesgo de hacerlo de nuevo.

-Está bien, Weasley. Trato hecho... Pero seguirás haciendo lo que yo diga.

-¿Y por qué no al revés?

-Porque yo soy superior a ti, y así me gusta a mí- respondió con arrogancia haciendo que la pelirroja bufara.

-¡Bien!- arrastró la respuesta.

-Te veo en la fiesta de Slughorn- dijo antes de dirigirse a clase, pues el dolor de cabeza ya había cesado gracias a la incomodidad que había presentado la pelirroja, era realmente entretenido verla de esa forma.


La tarde cayó y todos lo invitados a la fiesta se encontraban arreglándose para cumplir con aquella cita.

Una vez que el profesor de pociones hubiera verificado que todos los estudiantes eran los que había invitado, dio inicio al gran banquete que los elfos se habían esmerado en preparar para el gusto de cada uno.

-Señorita Greengrass, es un placer de tenerla con nosotros, es usted una gran porcionista al igual que lo es su hermana pequeña... Me gustaría invitarla para la próxima reunión.

-Muchas gracias profesor, con gusto se lo diré- respondió la rubia con una sonrisa.

-Y digame Señor Zabini, ¿cómo se encuentra su madre?

-Muy bien, señor- respondió fríamente, pues no era un tema del cual le gustaba hablar, su madre era una verdadera arpía y no creía que el profesor o algún metido lo debería saber.

-Me alegro que así lo sea, no olvide mandarle mis saludos... Tengo entendido que esta trabajando en la elaboración de pociones, ¿no es así?

Pociones para matar a sus maridos, si claro profesor, y le comento que es excelente- pensó en forma irónica.

-Así es.

-Señor Potter, ¿es verdad los nuevos rumores que dicen que usted es El Elegido?

-¿Es broma? Claro que lo es... Sí no eres tú, ¿quién más se atrevería a hacerlo?- dijo Daphne mirando fijamente al azabache -Después de todo eres valiente... Gryffindor- añadió haciendo que Blaise y los leones fruncieran el ceño.

¿Y a esta que demonios le pasa?- pensó Blaise con extrañeza.

-Yo...

-No hace falta que seas modesto, Potter... Todos sabemos que es así- interrumpió el balbuceo del azabache.

-Pero que maravilla es que apoye a un muchacho tan bueno y único como lo es Harry- dijo Slughorn con una risilla -Señorita Weasley, tengo entendido que su padre trabaja en el ministerio, ¿no es así?

-Sí señor, trabaja en la Oficina Contra el Uso Incorrecto de los Artefactos Muggles.

-¿Cómo le va en eso?... Debe ser fascinante.

-Bastante bien, señor.

-¿Segura?- inquirió Blaise con burla haciendo que el rostro de la pelirroja se tornara rojo.

-¿Ahora eres el profesor Slughorn, Zabini?- contraatacó con molestia.

-Señorita Weasley no se sobre salte, no quiero presenciar un Mocomurcielago de su parte... Aunque debo admitir que sería realmente brillante- respondió con su típica irritante risilla.

Luego de unas cuantas preguntas más a cada uno de los presentes y decidir quien tendría el honor de continuar en el Club. El postre llegó y con ello también la despedida, pues el reloj marcaba más allá de la media noche y el profesor no quería que sus estudiantes estrellas tuvieran problemas para regresar a sus respectivas Salas Comunes.

-¿Qué demonios pasó allá dentro? ¿Elogiar a San Potter? ¿Es en serio Daphne?- preguntó Blaise con el ceño fruncido una vez salido.

-Creo que Astoria y Theo tienen razón, es ridículo seguir con eso, si queremos terminar con todo eso, será mejor hablar con él.

-¡¿Estás loca?!

-No y ve pensándolo, Blaise- respondió tomando rumbo propio.

Estaba confirmado, su hermana y amigo tenían razón, era realmente estúpido continuar con una inútil pelea, sabiendo todos los verdaderos problemas por los cuales estaban pasando. Saber que Potter era el verdadero Elegido para acabar con Voldemort, hacía que a la rubia le creciera un poco más de aquella esperanza que al pasar los días se había ido desvaneciendo... Sí, Daphne pudo sentir y ver con perfección a través de los ojos color esmeralda de Harry, que él sí tenía eso que a ella y a sus amigos les faltaba para terminar con todo de una vez por todas. Eso que Draco y Blaise llamaban heroísmo, pero que en realidad era valentía y convicción. Sabía que él podía hacerlo y si le era posible, ayudaría en lo que Harry necesitara para poder lograr el único objetivo que les unía.

Daphne sabía que el primer paso para todo eso era disculparse por todos los años de burlas y criticas innecesarias a los leones... Le sería complicado, pero debía hacerlo si de verdad sentía la necesidad de ayudarle en su misión, así que esperaría hasta mañana en el desayuno para dejar ir el pasado y comenzar un nuevo presente y futuro con los Gryffindor.


Holaaaaaaa, ¿cómo están todos? Espero que de verdad estén muy bien :) Muchas gracias a todos por seguir mi historia, ojalá que disfruten de ella tanto como yo lo hago al escribirla.

Levantemos nuestra varita como muestra de solidaridad por todas las personas que están sufriendo en mi país vecino Ecuador a causa de aquel terrible desastre natural. Pray For Ecuador.

wand: Hahahahaha lo seeeee, es que son tan perfectos haha i don't know pero son super cuquis :33