¡Hola! Antes que nada, una disculpa por el retraso en la actualización del capítulo... lo que pasa es que mi inspiración se fue de paseo y tardó un poco en regresar, pero aquí está un capítulo más. Este es el primer capítulo de los tres extras que le dije que haría, así que no se sorprendan si esto no lo vieron en la película (para quienes ya la vieron). Es simplemente que mi mente quiso que hubiera en esta adaptación, ciertas cosas que en la versión original no sucedieron.

Como siempre, señalo que la historia no me pertenece, es una adaptación de la película "Ella es Así"... los personajes son de la gran Naoko Takeuchi. Ahora sí, pueden leer... es todo suyo, ¡espero que les guste!

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CAPÍTULO 8: PLAN DE CONQUISTA PARTE I

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Había pasado una semana desde que las clases comenzaron. Por diversas actividades, Serena y Darien no habían coincidido más que en la clase de Cálculo y cada vez que el pelinegro trataba de acercarse a ella, el resultado era el mismo: Serena se daba la vuelta y lo dejaba hablando solo.

Durante el fin de semana, Darien había pensado que quizá lo mejor era darse por vencido. No valía la pena que se estuviera humillando sólo por ganar una estúpida apuesta. Sin embargo, la falta de atención de "su cabeza de chorlito", más que la posibilidad de ganarle a Seiya, ya se había convertido en una cuestión de honor. Porque, ¿cómo era posible que existiera sobre la faz de la Tierra una chica a la que no le agradara? Una sola chica que no se derritiera con sólo verlo unos segundos… ¡No! Eso no podía ser posible… ¡Por todos los Dioses!

Así que se dispuso a hacer que su cabeza pensara en varias estrategias para lograr que al menos, Serena ya no lo dejara hablando solo. A ver, ¿qué es lo que le gusta a las chicas? ¡Claro! Los detalles… notitas de amor, flores, chocolates, bombones… había que agotar las posibilidades y aunque su rubio tormento no fuera como todas las demás chicas, seguro que los detalles la harían suspirar, a fin de cuentas, ¿es una mujer, no?

Lo primero que Darien hizo fue comentarle a su hermana sobre lo que pensaba hacer. Así que después de que Hotaru se la pasara burlándose de él porque por primera vez tenía que llamar la atención de una chica, le dio algunos consejos para que el tonto de su hermanito aplicara y al menos, lograra que Serena le diera la hora…

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Lunes…

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Darien se había levantado más temprano de lo normal, con una actitud "positiva" ante el reto que estaba a punto de tomar… o mejor dicho, que había tomado desde el momento en que aceptó hacer esa apuesta. Así que, haciendo uso de todo su intelecto, lo primero que hizo fue encender la laptop que tenía en su escritorio y buscar una página que tuviera buenas frases de conquista que lo pudieran ayudar a escribir algo que al menos, se escuchara decente. Sí, el primer día en su plan "Conquistando a Cabeza de Chorlito", estaría dedicado a una "carta de amor"…

Como no encontró algo que le agradara, apagó la computadora y se dispuso a escribir la carta con sus propias ideas. A fin de cuentas, ¿no es tan difícil escribir una carta, o sí? Busco en uno de los cajones de su escritorio un par de hojas blancas y un bolígrafo. Se acomodó en la silla y se puso a escribir…

Después de media hora y al menos veinte hojas en el bote de la basura, su inspiración le ayudó y terminó de escribir la dichosa carta. Malhumorado porque lo que menos le gustaba era hacer este tipo de cosas, se levantó y se metió a la ducha para irse a la preparatoria… éste tenía que ser un buen día.

En cuanto llegó a la preparatoria, lo primero que hizo fue buscar a alguien que lo ayudara; era más que obvio que no se arriesgaría a un nuevo desaire público. No fue difícil encontrar a un chico que le ayudara con sus planes, pues el "Dios Chiba" sabía recompensar muy bien el apoyo que le pudieran proporcionar. El elegido fue uno de los nuevos integrantes del equipo de fútbol. ¿La misión? Ir a buscar a su rubio tormento…

-Muy bien Pertu, lo que harás será lo siguiente-, le decía Darien al chico de estatura baja con el cabello tan rubio que a la luz del sol se tornaba platinado…

-Peruru…-, le contestó el chico con un tono de indignación que obviamente no fue captado por nuestro pelinegro consentido.

-¿Qué dices?...

-Que mi nombre es Peruru, no "Pertu"…

-¡Oh! Sí, bueno… como sea. Lo importante ahora es que hagas lo que te voy a decir. Tienes que ir a buscar a "Cabeza de Chorlito" para que…

-¿A quién?-, lo interrumpió Peruru.

-¿Qué dijiste?-, le dijo Darien visiblemente molesto por la interrupción.

-¿A quién dijiste que tenía que ir a buscar?

-A "Cabeza de…", olvídalo. Tienes que buscar a Serena, Serena Tsukino. ¿Sabes quién es, no?

-¡¿Qué? ¡No Chiba, debes estar loco! Yo no iré a buscar a esa niña, que aparte de usar esos extraños "chonguitos" en la cabeza, tiene un genio de los mil demonios y que parte de todo…-, se acercó a Darien para decirle bajito: -Dicen que tiene instintos suicidas…

Darien frunció el seño, pues no sabía el por qué, pero al escuchar al chico hablar así de Serena, se molestó enormemente, así que le respondió: -¡Oye! En primera, modera tu lenguaje cuando te refieras a Serena, porque es una chica y merece respeto. En segunda… ¡Nunca me vuelva a insultar! –Lo vio de forma amenazante-, ¿Entendido? Recuerda muy bien frente a quién estás, torpe…

Peruru contuvo una pequeña risita y añadió bajito: -¡Oh sí, claro! Estoy frente al cornudo del semestre… ¡idiota!

Darien alcanzó a escuchar lo que dijo e indignado, le contestó: -¿Qué dijiste niño?-, mientras comenzaba a apretar el puño de su mano derecha…

Peruru vio lo que hacía el pelinegro y antes de que su integridad física peligrara más, se apresuró a decirle: -¡Que estoy frente al mejor chico de todos los semestres! ¡El Dios Chiba!

-Por esta vez te creeré, ahora sólo dime una cosa: ¿me ayudarás o sólo me estás haciendo perder mí tiempo?-, le dijo Darien.

Después de algunos minutos de pensarlo, el chico le respondió:

-Está bien, te voy a ayudar… pero mi pago será al doble…

-¡¿Cómo?

-Que en vez de darme quinientos, deben ser mil. Además un par de pases gratis para el partido donde sólo los mejores del equipo van, no me caerían nada mal…

-¡¿Estás demente? Aparte del doble de dinero, ¿quieres boletos para el partido? ¿Acaso crees que soy una institución de beneficencia pública o qué?-, le gritaba indignado Darien.

-No, la que está demente es Tsukino… pero si no quieres darme lo que te pido, creo que es mejor que me vaya…-, el chico estaba dispuesto a darse la media vuelta, cuando Darien lo detuvo.

-¡Espera!-, le decía mientras se apretaba el tabique de la nariz en señal de frustración. –Está bien, te aumentaré el pago, pero sólo serán setecientos y un par de boletos. Es mi última oferta, ¿la tomas o la dejas?

-Mmmm… está bien, la tomo.

-¡Perfecto!-, le dijo Darien. Se pasó una mano por sus suaves cabellos azabache y añadió: -Ahora, repasemos lo que harás, Pertu…

-¡Peruru! ¡Pe-ru-ru!

-¡Ah sí, sí como sea! Ven acá Peruru…

En cuanto terminó de darle las indicaciones a Peruru, ambos se dirigieron a la entrada principal para esperar al rubio huracán. Como desde hacía una semana, Darien la observó bajarse del auto de su padre peleando con su pequeño hermano. En el momento en que la vio, sintió algo extraño pero se lo atribuyó a la molesta voz de su conciencia… a la que obviamente, no muy a menudo le hacía caso.

Se dio cuenta de que no era el mejor momento para interceptarla, así que junto a Peruru, la siguieron cautelosamente. Se dieron cuenta de que se había detenido en el Taller de Fotografía… pero Darien iba tan absorto en su plan, que no se dio cuenta de que alguien lo estaba observando…

-¡Muy bien! Este es el momento Pertu…

-¡Peruru!

-¿Eh? Sí, lo siento. Bueno, éste es el momento Peruru…

-Ok. Sólo recuerda que si algo me pasa, deberás llevarme a la enfermería, cubrir todos los gastos y avisarle a mis padres. Si no sobrevivo, sólo dile a mi hermana que le dejo mi colección de estampas de Sailor Moon y a mi hermano, mi colección de películas, ¿de acuerdo?-, le dijo un Peruru que casi colapsaba del miedo.

Darien estaba a punto de estallar en risas, pero se aguantó y sólo le dijo: -Sí, sí, sí… anda ya… ¡Ahora! Exagerado… (Que Dios te acompañe, añadió mentalmente).

Peruru se dirigió con cautela hacia donde estaba Serena. Poco a poco, se fue destensando, pues se percató de que no era como Neherenia y Esmeralda la pintaban. A simple vista parecía bastante normal y no una "chica suicida" como los rumores decían. En su mente se decía: "Definitivamente, son un par de brujas".

Cuando llegó junto a Serena, le pareció la chica más frágil, tierna, amable y linda de toda la escuela. A pesar de que en su mirada, se notaba que era una chica que prefería la soledad al bullicio. La rubia lucía un pantalón beige con una playera blanca, estampada con conejitos rosas; su chamarra tipo bolero era del mismo color que su pantalón y había combinado su atuendo con sus inseparables tenis blancos con franjas color de rosa. Se fijo que llevaba una cadenita en su cuello, cuyo dije se escondía debajo de su playera, tenía unos aretes pequeños en forma de conejo y su pulsera con conejitos también. Se obligó a mirar sus típicos "chonguitos" y los ojos azul claro escondidos detrás de aquellas gafas…

-¡Hola! ¿Eres Serena Tsukino, verdad?-, por fin se animó a hablarle.

La rubia volteó y sin saber de qué se trataba, amablemente le respondió: -Así es, yo soy Serena Tsukino, ¿te puedo ayudar en algo?

-Sí. Bueno, lo que pasa es que… es que… yo… este… ¡Alguien me dijo que te entregara esto!-, le decía mientras le daba un sobre rosa que llevaba al frente su nombre.

Serena, completamente sorprendida y sin saber qué hacer, tomó el sobre en sus manos y mirando al chico que ahora estaba completamente ruborizado, le dijo: -¿Alguien? ¿Quién? ¿Quién me mandó esto?-, le decía dulcemente, pues pensaba que era él quien se lo daba.

-Este… yo… la verdad es… que… es que…

-Es que, ¿qué?

-No lo sé. La verdad es que no sé quién te lo manda. A mí sólo me pidieron que te lo entregara pero no sé más-, le dijo rápidamente el pobre Peruru. Se apresuró a sí mismo para salir de ahí lo más rápido que pudiera. Pero cuando había dado un par de pasos, decidió darse media vuelta y rápida y sorpresivamente, le plantó un beso en la mejilla a Serena, diciéndole: -¡Que tengas un buen día muñequita! Si el idiota que te manda la carta no te satisface, ¡no dudes en llamarme!-, terminó de decirle eso, le guiño un ojo y se fue…

Serena, boquiabierta, no supo qué hacer más que improvisar una señal de despedida con la mano. Bajó la vista al sobre que aún tenía entre las manos y con gran delicadeza lo abrió, ante la mirada de un Darien escondido y que aún titubeaba sobre acercarse o no. Así, Serena comenzó a leer:

"Buenos días preciosa:

Como hace varios días que no nos encontramos de manera intempestiva y sólo puedo ver tu belleza en clase de Cálculo, estoy empezando a creer que te me estás escondiendo, y más nos vale que mis sospechas no sean ciertas, porque de lo contrario estaríamos desafiando al destino. Sí, el mismo destino que parece que quiere vernos juntos… que quiere convertirse en nuestro cómplice para que nuestros caminos se crucen, aunque sea de una manera un tanto "sorpresiva".

¿Sabes algo linda? Quiero que me perdones por ser tan grosero. Pero es que últimamente no he tenido una buena racha y tú sabes por qué. Aunque sé que no es una justificación. Por favor, por ahora sólo te pido que seamos amigos, que te animes a conocerme y a dejarme conocerte… verás que no te vas a arrepentir.

Tú y yo podríamos lograr muchas cosas juntos, así que te propongo que te animes a conocerme y a entrar en mi paraíso personal. Te manda un abrazo y un beso…

Darien Chiba.

El mejor, el más guapo, el seductor…"

Conforme iba leyendo, Serena sonreía… hasta que se topó con la línea que decía "tú y yo podríamos lograr muchas cosas juntos…"; en ese momento, la sonrisa se le esfumó tan rápido como apareció. En su mente, lo primero que pensó fue: "Chiba, ibas tan bien y la tenías que cagar. No hay duda de que eres un idiota"… levantó la vista y se dio cuenta de que Darien se acercaba lentamente con una sonrisa endemoniadamente sexy hacia ella. Obligó a su mente a controlarse y sorprendentemente lo logró, así que lo primero que hizo fue rodar los ojos y fulminarlo con la mirada.

Al darse cuenta de ello y temiendo lo peor, el pelinegro poco a poco fue borrando su sonrisa y siguió caminando, pero ahora sin una pizca de la seguridad que había mostrado segundos atrás. Tragó duro cuando llegó al lado de a rubia y con temor le dijo… ¡Esperen! ¿Con temor? ¡Sí! El Dios Chiba estaba frente a Serena con un inmenso temor…

-Bue… buenos días Se… Sere… Serena…-, "genial, ahora eres tartamudo, idiota", le decía la voz de su conciencia. Carraspeó y dijo, ahora sí, seguro y sin titubear: -Buenos días Serena, ¿cómo estás?

La rubia lo veía divertida, en verdad que disfrutaba que Darien estuviera frente a ella viéndola como si fuera una planta carnívora que en cualquier momento lo iba a devorar. "Pues te estás tardando, ¿qué no ves que es totalmente sensual? ¡Vamos! ¿Qué estás esperando?", le decía su vocecita interna…

-¡Chiba, Chiba, Chiba! ¿Cómo estás? ¿Ya creció un poco ese maní que tienes en la cabeza o de plano se desintegró y se redujo a… nada?-, le dijo maliciosamente.

-¡Tranquila! Vengo en son de paz…-, le decía el pelinegro levantando los brazos en señal de paz.

-¡Sí, se nota!... ¿con que "el mejor, el más guapo… el seductor?-, le respondía burlonamente mientras hacía las comillas con los dedos.

Darien le sonrió de manera tan seductora que por poco y Serena cae al suelo, pero haciendo uso de su buen control en sí misma, le dijo; -¿De qué te ríes tonto? O al menos, cuéntame el chiste… ¿Acaso no te das cuenta de que eres cualquier cosa, menos lo que aquí escribiste?

Mientras se preparaba psicológicamente para un nuevo rechazo, el pelinegro trató de escucharse lo más tranquilo que pudo: -Serena yo… ¡olvida eso, sólo era una broma! Yo… yo… yo de verdad quiero que seamos amigos-, le extendió su mano derecha-, ¿aceptas?

Por un momento, Serena pensó en tomar la mano que Darien le extendía, pero de pronto se le vinieron a la mente el orden de sus prioridades, recordó quién era realmente Darien y todos en esa Preparatoria… así que tan rápido como llegaron sus ganas de estrechar su mano con la de él y hacer por fin las pases, su escudo se levantó nuevamente, así que en lugar de darle la mano, le entregó la nota que aún tenía en sus manos y simplemente dijo:

-¡No!

Sorprendido, Darien protestó: -Pero Serena…-, la rubia ni siquiera lo dejó terminar y añadió:

-Pero nada Chiba, así que… ¡vete y déjame en paz!

Como siempre, Darien no supo qué decir. Sólo se quedó ahí parado con la mano extendida, en la cual sostenía la nota. Serena se dio la vuelta y se metió al Taller donde tomaría su clase. Justo en el momento en que el pelinegro se iba a retirar, tropezó con alguien…

-¡Lo siento, no te vi!... ¡Michiru! ¿Qué haces por acá?

-¡Darien! Buenos días. Sí, yo estoy muy bien, ¿y tú?-, le decía Michiru fingiendo demencia.

-Ay, nuevamente discúlpame Michiru… ¿cómo estás?-, le decía Darien entre apenado y confundido.

-¡Chiba, en serio que nunca cambiarás! Olvídalo… estoy acá porque por si no recuerdas, te dije que iba a hacer todo lo que estuviera en mis manos para tomar el Taller de Fotografía y como te darás cuenta, ¡lo logré!-, le dijo en forma divertida.

-¿Eh? ¡Ah, cierto!...

-Y tú, ¿qué haces por acá? Si mal no recuerdo, tu primera clase está algo lejos de aquí…

-¿Yo? Bueno, este… ah, sí… vine a buscarte-, le respondía un nervioso Darien.

-Mentiroso, si ni siquiera recordabas que yo iba a estar por acá…

-Este… claro que me acordaba, sólo que específicamente hoy, ando un poco distraído. En realidad, a lo que venía era a preguntarte si ya sabes cuándo va a llegar Haruka-, le dijo Darien pensando que ya había salido del embrollo.

-Ajá, y ¿venías a preguntarme con una carta?-, le dijo Michiru señalando el sobre que Darien tenía todavía en sus manos.

-Yo…

-¡Olvídalo Darien! Si no me quieres decir qué haces acá, está bien ("de todos modos ya me di cuenta", pensó)… Y sí, ya sé cuándo llega Haruka, ¡dentro de tres semanas! Ahora sí, ya puedes ir planeando su fiesta de bienvenida…

-¡Perfecto! Entonces yo lo voy planeando Michiru. ¡Qué gusto que pronto podrás estar un tiempo con tu novio!... bien, entonces me retiro. Nos vemos después…

Michiru sólo asintió con un movimiento de cabeza. Se asomó al salón donde tomaría clase y se le quedó viendo fijamente a Serena… "¿Qué estás planeando Chiba?", se preguntaba mentalmente mientras se dirigía al Taller para tomar su clase.

Por su parte, Darien después del "batazo" que recibió, decidió que ya no se acercaría más a Serena… al menos por ese día. Tenía que trazar una nueva estrategia para el día siguiente…

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Martes…

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Debido a lo que había pasado el día anterior, Serena no logró conciliar el sueño, pues por la noche decidió platicarle todo lo que pasaba entre ella y Darien a su mejor amiga, Molly; ella le aconsejó que al menos tratara de no ser tan cortante con él, que quizá lo mejor era darse la oportunidad de conocerse… "Pero algo me dice que no lo haga", se repetía una y otra vez.

Decidió levantarse de la cama, pues si no podía dormir no tenía caso seguir acostada. Lo primero que hizo fue tomar un retrato que estaba en su mesa de dormir: era una fotografía de su madre, quien la tenía sostenida con una mano y en la otra, tenía la cámara que ahora, ella usaba en sus fotografías… "Si tan sólo estuvieras aquí. Sería más fácil. Sabes que esto jamás podría hablarlo con papá…". Le dijo a la foto. En ese momento, una lágrima rebelde se resbaló por su mejilla, haciendo que la limpiara de inmediato.

-¡No! No voy a llorar… lo mejor será que me olvide de Chiba. ¡Serena tonta! Ya vas a terminar la preparatoria, aguanta, aguanta…-, se decía en voz alta mientras caminaba hacia el baño para darse una ducha.

Mientras eso sucedía con Serena, en otro lado cierto pelinegro estaba planeando la estrategia que usaría ese mismo día. Repasó de todo, hasta que decidió que su aliada del día sería la música. Sin pensarlo demasiado, tomó su computadora portátil y se puso a buscar una canción… "¡La encontré!", dijo en voz alta. Lo siguiente que hizo fue descargarla y guardarla en su reproductor portátil. Tomó unos audífonos de diadema y los metió en la pequeña maleta que ese día llevaría para el entrenamiento después de clases…

Se metió a bañar y se apresuró para salir hacia la preparatoria. Aparcó su auto en el lugar de siempre, coqueteó con una que otra chica y se dispuso a esperar la llegada de Serena. Hasta que…

-¡Pero miren a quién tenemos aquí! Buenos días Darien…

-Ah, Seiya, ¿qué hay?-, le dijo sin ánimo alguno.

-Novedoso, pues nada… Y tú, ¿qué me dices? ¿El bomboncito ya cayó?

-¿Qué?-, optó por fingir demencia.

-¿Qué si ya te comiste el bombón que va a ser la futura Reina del baile?

-¡Ah, hablas de eso! No, aún no Seiya. Esto lleva su tiempo…

-¡Huy! ¿Cómo crees? ¿No será que la niña ni siquiera te da la hora?-, le dijo con un tono bastante burlesco.

-¡Cállate Kou! Eso ni lo pienses, lo que pasa es que se está haciendo la difícil, pero estoy seguro de que pronto va a caer…

-¡Jajaja!, sí Darien, como digas. Sólo te recuerdo que tienes hasta final de semestre o de lo contrario, yo seré el gran vencedor… oficialmente.

-Ni lo creas Seiya. Mejor ve ahorrando dinero y agallas, porque yo seré quien gane…

-Sí, ajá… como digas. Mira, hablando de bomboncitos, ahí viene el tuyo. Corre o se te va… Nos vemos Chiba, ¡que tengas suerte, matador!

Seiya se dio la vuelta y Darien al ver que ya no estaba cerca de él, dijo: "Idiota, por tu culpa estoy metido en esto y ya no sé cómo salirme"… "No es cierto imbécil, también es tu culpa haberte metido en este embrollo. Así que ahora jódete por tarado", le recriminó la voz de su conciencia. Al escuchar a ese incómodo "Pepe Grillo", Darien sólo rodó los ojos y caminó en dirección a Serena…

-¡Hola! "Cabeza de Chorlito"…

"Mierda, ¡otra vez no!", se dijo a sí misma Serena. Intentó disimular que no lo había escuchado y caminó más rápido… hasta que sintió que unos fuertes brazos la rodeaban de la cintura y una sensual voz le decía en el oído: -¡Alto! Ahora sí, no te me escapas…

La rubia, trató de controlar su sonrojo, pero esta vez no pudo lograrlo y Darien aprovechando esa oportunidad, le dio un beso en la mejilla lo más lento y sensual que pudo… fue en ese momento, en que Serena se dio cuenta de que varios compañeros los estaban viendo, así que obligó a su voluntad a que regresara a su cuerpo y enojada le dijo:

-¿Qué demonios quieres Chiba?

-Darte los buenos días linda…

-¡Ajá! Y yo soy Sailor Moon…

-Mmm… pues en ese caso, no me desagrada la idea de ser tu Tuxedo Mask…

-¡Tonto! ¿Me puedes soltar ya?

-¡No!

-¿Cómo de que no?

-¡No! No quiero… se siente realmente bien estar así contigo, tenerte en mis brazos es una sensación realmente confortable…

-¡Suéltame! Si no quieres que…

-¿Si no quiero qué?

-Que te de un golpe tan pero tan fuerte, que tu padre se vea en la necesidad de heredarle toda su fortuna a una institución de beneficencia por falta de nietos…

Darien estuvo a punto de ahogarse con su saliva porque sabía que la rubia era capaz de cumplir con su amenaza. Pero, por alguna extraña razón, no quería soltarla. En realidad, no había mentido cuando le dijo que sentía muy bien al tenerla entre sus brazos, pues el dulce olor de Serena, era como una droga que poco a poco se metía en el sistema nervioso de Darien… salió de sus pensamientos y añadió: -Tranquila cabeza de chorlito, nos seas tan agresiva. Te puedo soltar pero con una condición…

-¡Qué condición ni que nada!-, le respondió la rubia totalmente enfadada y comenzando a forcejear con Darien. Sin embargo, con cada intento de soltarse, Darien la pegaba mucho más a su cuerpo. Después de algunos minutos de lucha, ambos se quedaron totalmente quietos sin ser capaces siquiera de articular palabra alguna. Fue entonces que Serena rompió el silencio…

-Da… Dari… Darien…-, le decía totalmente nerviosa y más roja que la nariz de Rodolfo, el reno-, -Darien, por favor dime que… que lo que siento… que lo que siento en mi trasero es… es tu celular…

Fue hasta ese momento en el que Darien decidió hacerle competencia a Serena en aquello de ponerse del color de la grana y sin saber qué decir, sólo se limitó a responder: -Este… yo… Se… Sere… Serena, creo que lo mejor es que no preguntes. Comencemos a caminar hacia un lugar más solitario y así, ahí te pueda dejar ir, ¿sí? Y por favor, ya no vayas a forcejear o si no, no respondo…

Ahora, quien se iba a ahogar con su propia saliva fue Serena. Jamás había estado en una situación así y lo que menos quería era que alguien más se diera cuenta, por lo que comenzó a caminar hacia donde Darien le indicaba, completamente pegada a su cuerpo y con los fuertes brazos del pelinegro rodeando su cintura. Sentía su cálido aliento en la cabeza y podía percibir el fresco y varonil aroma de su acompañante. En realidad, sentía que iba en una nube… "¡Mierda, deja de pensar tonterías, estúpida!", se recriminaba una y otra vez mentalmente.

Por su parte, Darien iba más que apenado. Pensaba en ¿cómo era posible que aquél forcejeo le hubiera creado una erección?... "¡Maldita abstinencia!", pensaba… "¿Y ahora, qué voy a hacer? Mínimo, esta niña me va a dar de patadas en las… hasta que se canse"… "Te lo mereces por caliente Chiba"… "¡Cállate, estúpida conciencia!"… lo peor de todo, era que a cada paso que daban, su cuerpo parecía cobrar vida propia y reaccionaba más y más y más… "Chiba, piensa en otra cosa, ¡piensa en otra cosa!"…

Por fin, llegaron a la parte de atrás de uno de los edificios de la preparatoria, lo bastante lejos de las miradas curiosas que se había encontrado. Poco a poco y muy pero muy avergonzado, Darien soltó a Serena, quien al parecer, se había quedado sin sangre en el cuerpo después de que toda se le acumulara de golpe en el rostro…

El pelinegro estaba esperando el ataque de golpes desde el primer segundo en que la soltó, sobre todo porque su "amiguito" no entendía la magnitud del problema en el que lo había metido y estaba más que divertido en la situación, además de… dispuesto. Pero Serena no podía ni hablar, no sabía si era a causa de la vergüenza o por la impresión al corroborar porque Darien tenía el apodo de "Dios Chiba"…

"¡No seas estúpida, cabeza hueca! Anda, cumple con tu promesa y déjalo sin descendencia", le decía su conciencia. Por fin, su cuerpo reaccionó ante el shock y sin voltear a verlo a los ojos, le dijo:

-Darien, detrás de ti está mi amigo Kelvin. ¿Sabes algo? Él es gay y te está viendo. Bueno, en realidad, está viendo tu trasero de una manera que quien se da cuenta de ello, pensaría que para él eres como el último trozo de pastel que se comerá antes del fin del mundo…

-¿Qué?-, le dijo sorprendido Darien. En ese momento, iba a voltear pero la rubia se lo impidió…

-¡No voltees! Darien, en serio. Mi amigo es gay y desde hace mucho me confesó que está completa y perdidamente enamorado de ti… es más, me ha dicho que quiere comprobar si en efecto eres todo "un Dios"…

Con lo que Serena improvisó sobre Kelvin, fue suficiente para que "Darien Junior" bajara la guardia y terminara con la fiesta que había armado. El pelinegro, al darse cuenta de eso, soltó un suspiro de alivio… que se esfumó cuando vio que Serena seguía ahí, frente a él. Lo más probable era que enseguida lo moliera a golpes.

Ninguno se atrevía a decir nada, hasta que él decidió romper el silencio y arriesgarse a dejar en manos de los hijos de Hotaru, la fortuna de sus padres… ¡Qué bueno que tenía una hermana, al menos el dinero que tanto trabajo el costó a su padre reunir, no iría a una institución de beneficencia!...

-Serena, yo… ¡discúlpame! Yo no quería que esto pasara, de verdad que nunca ha sido mi intención… pero es que… de pronto tú te moviste y yo te tenía tan cerca, que mi cuerpo reaccionó sin que yo pudiera evitarlo. No supe cómo… yo… Serena… ¿Serena?

Darien dejó de hablar al darse cuenta de que la rubia estaba completamente roja, encontrando muy interesante el suelo. Lo más probable era que estaba reuniendo toda su furia para después, hacer pedacitos al pelinegro… fue entonces que reaccionó:

.Darien yo…-, fue ahí que explotó… ¡Pero en un ataque de risa que contagió a Darien! Después de varios minutos riendo, ambos se tranquilizaron y la rubia optó por decir:

-¡Lo siento!

-¿Qué?-, le dijo Darien sorprendido.

-Que lo siento. Yo, yo no quería provocar algo así…

-No Serena, discúlpame tú a mí. No debí agarrarte de esa forma. Soy un primitivo y si quieres golpearme, ¡hazlo! Me lo merezco…

-Olvídalo. Sólo, sólo no vuelvas a hacerlo, ¿de acuerdo?

-De acuerdo… ¿amigos entonces?

La rubia se quedó callada, al sentir nuevamente ese duelo interno en sus emociones. Hasta que sus miedos fueron más fuertes que cualquier otra cosa y tajante le respondió: -¡Jamás Chiba!

-¿Qué? Pero si…-, contestaba un Darien aturdido…

-Pero si nada, ¡tonto! Tú y yo NUNCA seremos amigos, ni siquiera lo pienses. Así que más te vale que me dejes de molestar o a la próxima sí cumplo mi promesa…

Nuevamente, sin darle tiempo a responder, Serena se dio la media vuelta decidida a marcharse de aquél sitio, antes de que alguien los viera. Sin embargo, se detuvo a mitad de camino, volteó y animosamente le gritó:

-¡Y te aconsejo que tomes algo bien frío… tooon-tooo!

Darien no supo que contestar, al parecer en su mente sólo giraba la idea de que Serena fuera bipolar. Así que se limitó a hacer un gesto de despedida con la mano y en forma burlona. Después de tranquilizarse y tranquilizar por completo a "Darien Junior", tomó sus cosas y se apresuró a ir a clases. Se detuvo en seco cuando recordó el plan que tenía originalmente y en voz alta dijo:

-¡Mierda! Ni siquiera pude enseñarle la canción… y ahora, ¿qué haré? Si antes no me soportaba, ahora menos. ¡Un momento!… ¿En serio Kelvin será gay y estará enamorado de mí? ¡Maldición! Chiba, Chiba, Chiba… ¿quién te manda estar tan bueno y ser irresistible hasta para los hombres?

Una sonrisa seductora escapó de sus labios y así, retomó el camino hacia su clase. Ya mañana pensaría en un nuevo plan para interceptar a Serena… siempre y cuando, Kelvin no estuviera cerca. La idea de ser como un trozo de pastel irresistible para un hombre, no era completamente de su agrado.

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Ahora sí, es momento de darles las gracias por haber leído este nuevo capítulo y por todo su apoyo. En verdad que se los agradezco como no tienen idea... a ver qué les parece, ¿qué nueva estrategia creen que aplique Darien? Nos quedan tres días en esa semana y todo... ¡todo puede suceder! jijiji...

walkmoon: ¡Qué bueno que no me ahorcas aún! Si no, después ¿quién va a terminar la historia? (muajajajaaa...). Aunque aún falta que tanto Darien como Serena se den cuenta de muchas cosas, así que me imagino que más adelante otra vez me vas a querer matar! jiji. Y bueno, lo mejor de todo es que Darien ya encontró una buena aliada para que le diga qué hacer con Serena, ¿no? Saludos, a ver qué dices de este nuevo capítulo! :)

yesqui2000: Bueno, toma la felicitación del día del niño como "adelantada", aunque para cuando llegue el día allá en tu país, me recuerdas para ver si escribo algo especial para esa día, ¿vale? Gracias por leerme y aunque me tardé, aquí está el primero de los tres capítulos, espero que sea de tu agrado. ¡Saludos y gracias otra vez! :)

Sui-AliRs: Pues aquí está el primero, espero que sea de tu agrado, como puedes darte cuenta, Serena ya está en la disyuntiva de querer y no dejarse llevar... aunque Darien ya trabaja en la conquista... A pesar de que sea por una apuesta... ¡Saludos! No dejes de decirme qué te pareció el capítulo... :)

VICO: Espero que hayas tenido un magnífico día de los "Niñosaurios" jeje, yo la verdad es que me divertí muchísimo jiji! Y bueno, ya estoy pensando en cómo hacerle pagar a Rei sus maldades, no comas ansias porque en verdad que se va a arrepentir de tanto mal que ha hecho (muajajajaaaa...). Y sí, Hotaru será la voz de la conciencia de Darien (la física, porque ya vimos que la interna ya le está pasando factura)... Espero que te guste este nuevo capítulo, no dejes de decirme qué te pareció, ¡saludos! Y por cierto, ¡Feliz día de las Madres! Pásala genial con tu peque... ;)

RushiaReiesu: ¡Qué bueno que te gustó el fic! En verdad que me agrada eso, porque escribo principalmente para que ustedes, las lectoras lo lean y se diviertan... respecto a la conquista, como vemos aunque a Serena ya no le es indiferente la presencia de Darien, sí le está costando al pelinegro acercarse a ella... ¡y lo que le falta! Así que no te pierdas los próximos capítulos... Saludos y gracias otra vez! :)

annon sailor: ¡Hola! Aquí están las primeras estrategias de Darien para conquistar a Serena, como vemos... justo en el momento en que él cree que ya cayó... ¡Zaz! toda la esperanza se disuelve... a ver qué te parece este capítulo, gracias por leer! SALudos! :)

Tefa-sakura: ¡Gracias por leer! En verdad que me agrada que te guste. Y bueno, aquí están los primeros pasos de Darien tras Serena, aunque como nos dimos cuenta, no le ha ido muy bien que digamos. Espero que te guste este nuevo capítulo, seguimos en contacto y otra vez, ¡gracias por leer! Saludoootes... :)

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Una vez más ¡muchas gracias por todos esos comentarios! En verdad que me animan mucho. Así que por favor, no dejen de decirme si les gusta, si no les gusta o si tienen alguna sugerencia o petición, ¿ok? También gracias a mis lectores anónimos, en verdad que son una parte muy importante de esto... Espero actualizar pronto, así que seguimos en contacto...

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