Este capitulo quiero dedicárselo a mi querida beta Saori Sabaku... que sin su ayuda y constante insistencia me habia hecho volver a mis queridas letras. Espero les guste la conclusión de este tierno fic. Disfrútenlo como yo al escribirlo. =)
Yukari
Por Amy Black
Capitulo 9 "EPILOGO"
EL futuro es espacio en blanco,
que se escribe con actos presentes
y recuerdos del pasado.
Grandes estrellas claras como el vodka
tan transparentes como hermosas
iluminen el camino que debo seguir
sin importar estas líneas en prosa.
Sin miedos al andar por el bosque
con la luz como guía y tu mano tomando la mía,
sigo escribiendo el futuro.
Gracias por leer a Yukari, la niña que lleno más de un corazón.
La nieve caía copiosamente, cubriéndolo todo con un bello manto blanco. Bello paisaje impuro con la sangre tras un enfrentamiento. Una pequeña silueta se sostenía en pie gracias un árbol de roble pero sus piernas temblaban, incapaces de poderla sostener por más tiempo por lo que la niña de apenas once años se recargo en el árbol mientras con su mano izquierda intentaba detener la sangre de la herida. Su vista comenzaba a nublarse y el frio entumía sus extremidades; una sonrisa se dibujo en sus labios mientras los recuerdos pasaban frente a ella, casi como una despedida.
Con dificultad saco de bolsa una vieja muñeca, la atesoraba y siempre la cargaba con ella. Su padre se la había regalado y sin poderlo evitar, una segunda persona aparecía y se trataba de su madre que con dulzura le había enseñado lo que era una verdadera kunoichi. Varias lágrimas salieron de sus ojos, no quería irse sin verlos nuevamente.
- ¡Mamá!... ¡Papá!
Sus ojos se nublaron y su corazón se paró durante lo que le pareció una eternidad. Había esperado por tanto tener su primera misión, deseaba tanto demostrar que era apta para ser llamada kunoichi y ahora el miedo de perderlo todo la abrazaba fuertemente. Una emboscada por unos maleantes la habían separado de su equipo y ahora desconocía el destino de ellos.
- Mamá, por favor, escúchame. Voy de misión… es algo sencillo, el hokage nos enviara a llevar un tratado a la aldea de los samurái… mamá…. mamá me escuchaste.
La niña no pudo sostener por más tiempo el recuerdo de la mirada de su madre y agachó la cabeza para ver la herida en su costado.
- Lo harás muy bien, estoy orgulloso de ti mi pequeña… tu instructora me ha dicho lo habilidosa que eres. Cuando regreses haremos una gran celebración.
La voz de su papá hizo eco en su cabeza. Lo había decepcionado e imaginaba su rostro. Les había fallado y desilusionado. No era más que una mentirosa, una mentirosa debilitada por una herida que la consumía lentamente. Un incómodo silencio, cortante como una cuchilla, se adueñó del entorno. Aun así deseaba verlos una vez más, escuchar de ellos aquellas palabras de amor y de cómo la amaban. Su vista se fue nublando y su cuerpo se hizo más pesado.
- … adiós papá…
"Una sonrisa es la mejor forma de afrontar las situaciones difíciles... incluso si es falsa"
- … adiós mamá…
"Tu floreciste en una hermosa flor aun más hermosa que una cosmos"
Pasos distantes se aproximaron a la pequeña, se trataba de un hombre alto y moreno cuyo rostro parecía relativamente más tranquilo por haberla encontrado pero no así su preocupación. Se acerco lentamente, como temiendo lastimarla, y con suavidad le acarició el pelo. Lo llevaba muy sucio y despeinado.
- ¿Papá? – musito la pequeña abriendo muy apenas sus ojos.
Shikamaru sonrió mientras algunas lágrimas escapaban de sus ojos, la abrazo con fuerza y a la vez con delicadeza. Y estando así comenzó a tararear una vieja canción y a balancearse acunándola como cuando era pequeña.
- ¡Shikamaru! – gritaba a lo lejos una voz de mujer. - ¿Dónde estás?
- Por aquí Temari… la he encontrado. – respondió Shikamaru.
La mujer corrió a donde se encontraba su esposo. La escena que encontró no le agrado mucho, los recuerdos del pasado oprimían su corazón. Se apresuro a sacar vendajes y comenzó a curar la herida de la pequeña.
- Pobrecita, aun es pequeña para hacer este tipo de misiones…. Y….
- Es la vida de cualquier ninja o vas a olvidar que nosotros también pasamos por cosas así a su edad. – añadió Shikamaru. – Es inexperta pero lograra ser una kunoichi tan fuerte como mi flor del desierto.
- Pero que dice… bueno será mejor llevarla de vuelta a la aldea y al hospital.
Una joven movía sus dedos con impaciencia y nerviosismo, sentía que las horas pasaban con extrema lentitud. El letrero frente a la puerta seguía siendo rojo e
incrementaba su pesar.
- No tiene caso que te pongas así… ¿ya has olvidado tu entrenamiento psicológico? Cada misión implica un sacrificio.
- El entrenamiento y la realidad, son dos cosas diferentes. Creí saber todo sobre misiones, creí entender lo que es un verdadero shinobi. Ahora después de esto, mi primera misión como jefe de equipo… solo tengo una cosa clara, no sirvo para ser shinobi. – dijo la chica mirado a la mujer que tenia frente a ella.
- Honestamente te exiges más de lo que crees… hiciste un buen trabajo.
- No sé…. no debí pensar que ya estaba lista para aceptar una misión y arriesgar de esa manera a mi equipo. Lo que debería hacer es renunciar. – lagrimas salían de los ojos de la chica. – Todo es mi culpa.
La mujer frente a ella la miro con leve enfado.
- ¿Temías que te lastimaran?
- No a mí… si no a ellos… - la chica se levanto y comenzó a caminar ignorando a la mujer.
Un hombre recargado en la pared tenia los brazos cruzados hablo de pronto.
- Yukari… - la chica se detuvo. - ¿A dónde vas? ¿Acaso ya perdiste el valor de enfrentarte a tu madre?
- Tu mejor que yo papá sabe que mamá es muy dura y verdaderamente en este momento no tengo deseos de enfrentarla. – respondió Yukari sin mirar a su progenitor.
- ¿Y crees que renunciando se acabaran las misiones?... Alguien las tendrá que hacer, y eso incluye a tus alumnos… compañeros, con alguien más liderándolos y los riesgos serán los mismos y tal vez algunos no sobrevivan. ¿Cómo te sentirás? Sabiendo que pudiste haber hecho algo pero elegiste algo más cómodo. Tienes que reflexionar sobre tus errores y aprender de ellos, usa tus fallas para mejorar… deja de evadir tus responsabilidades y aprende…. La opción es simple, mejoras o te vuelves una cobarde. ¿Qué eres tu hija?
El botón frente a la puerta se abrió y por ella salió Sakura sonriendo.
- Se va a recuperar… la pequeña Saori es una niña muy fuerte, como lo esperaría de la pequeña hija de Ino y Sai.
Yukari siguió sin moverse y comenzó a llorar más fuerte. Justo en ese momento entro una pareja de shinobis con expresión preocupada y temerosa.
- Mi hija… ¿Cómo esta mi niña? – dijo Ino con temor al ver el rostro de su querida ahijada… Yukari.
- Ella se pondrá bien… - dijo Sakura.
Ino salió corriendo a la habitación donde se encontraba su hija. Sai se acerco a la joven y una sonrisa adorno sus labios.
- Gracias Yukari… siempre estaré orgulloso de que fuera nombrada instructora de mi hija. Shikamaru… Temari… gracias, Naruto me conto que fueron ustedes quienes la encontraron y no sé como pagarles.
- Ya lo hiciste hace años, cuando nos devolviste a nuestra hija. – respondió Shikamaru.
La vida está llena de lecciones… las acciones buenas siempre se devuelven. Temari, Shikamaru y Yukari salieron del hospital rumbo a casa donde los esperaban. Una gran reunión se hizo… el pequeño Jiro salió a su encuentro.
- Mamá… papá… Yukari… ya han llegado los tíos, aunque el tío Gaara fuera a saludar a Naruto sama. – dijo el pequeño Jiro de tan solo 7 años.
- Estupendo mi niño… vamos a prepararlo todo. – Dijo Temari sonriéndole a su hijo.
- La vida que siempre desee… - murmuro Shikamaru.
- ¿De que hablas papá?
- Siempre desee una mujer problemática, una hija testaturada y un hijo con quien pudiera tener un buen juego de Sho… ahora solo hacen falta los nietos… - dijo Shikamaru riendo.
- ¡Papá! – grito Yukari sonrojada.
- No creas que no me he dado cuenta de que sales con Ikki… agradezco a que saliera más a Hinata que a Naruto.
- ¡Papá! – grito Yukari.
Fin
Yukari la niña que siempre desee
CARITA DE ANGEL,
BOQUITA DE FRESA,
MANOS DE ALGODON,
PELITO DE SEDA.
ALMA SIN PECADO,
AMOR SIN FRONTERAS.
Gracias por leer Yukari, ayudándome a mejorar con cada capitulo… espero seguir contando con su sintonía. Ya que sin ustedes esto no seria posible.
