Kazama abrió un ojo lentamente en mitad de la noche. Miró a su derecha, pero Shinnosuke no estaba ahí.
Según su teléfono móvil, aún eran las tres de la mañana. Así que un poco confuso, y desvelado se incorporó sentado en el futón.
Soltó un pequeño suspiro, pasándose una mano por la frente, y después relamiéndose los labios que por algún motivo los notaba algo secos.
- ¿Shinnosuke? -Susurró a la oscuridad, pero no había nadie en la habitación, por lo que no obtuvo ninguna respuesta. -Ughh...
¿Dónde se ha metido ahora...? Se levantó del suelo, y una leve corriente fría le despeinó el pelo, más de lo que ya estaba. Kazama se giró para encontrar la puerta del balcón abierta, probablemente su amigo se encontraba ahí afuera por algún motivo. Rodó los ojos, pero acabó con una sonrisa maliciosa en los labios. Podía acercarse lentamente al balcón y asustar a Shin Chan... ¡Así aprendería a no dejarlo solo!
Abrió en silencio, la puerta hacia el balcón y encontró una figura sombreada mirando hacia afuera. Suponiendo que se trataba de Shinnosuke, el más bajito sonrió ampliamente, y lo agarró por los hombros.
- ¡Boo! -Soltó, riendo un poco. Pero la figura no le inmuto. Al ver que no había respuesta, Kazama supuso que algo iba mal, asi que se separó lentamente y en silencio.

La figura se giró, y el chico pudo ver por un segundo, con la luz de la luna el perfil de la persona que se encontraba allí. Y distinguió perfectamente un pañuelo rojo ultilizado como máscara.
- ¿Eh? ¿Qué haces tu aquí? -Gruñó, frunciendo el ceño. -¿Dónde está Shin Chan?
- Iih... ¿Te refieres a tu amigo? -El héroe sonrió, divertido. -Ha ido al baño. Pero he venido por ti, copia de Moepi.
- ¡No soy una copia de Moepi! -El chico bajito apretó los dientes, pero luego levantó las cejas, sorprendido. -E-Espera... Quiero decir...
- Pft. No intentes excusarte. -Rió un poco el chico. -Se quien eres, Toru Kazama de dieciséis años, acabas de volver hace unas semanas de Australia, y viviste aqui hasta los diez u once años.
- ¿Eres un acosador o algo así? -Soltó, un poco nervioso Kazama, acercándose cada vez más a la puerta. Pero el chico más alto puso una mano en el cristal, impidiendole el paso.
- ¿Iih? Nada de eso. Era muy obvio. -Declaró. -Además... Aun no me has contestado.
Toru se quedó callado, totalmente quieto durante lo que fueron unos largos minutos, hasta que el enmascarado se puso algo incómodo con el silencio.
- Si no te marchas volverá Shin Chan y te pegará una paliza. -Soltó de pronto, intentando intimidarle, pero no funcionó. El chico levantó una ceja.
- ¿Ehh? ¿Tu crees?

De nuevo el silencio los inundó, hasta que Kazama se dio cuenta de como los ojos del chico estaban clavados en sus labios.
- Uh...
- ¿Sabes? Siempre me han gustado tus labios. -Susurró sin apartar la mirada. Kazama se sintió algo ofendido, y frunció el ceño.
- ¿A qué te refieres? Sólo te conozco de hace una semana.
Pero lentamente, y sin poder evitarlo, el rostro del chico comenzó a acercarse peligrosamente al suyo, haciéndolo sonrojar cada vez más y más. Estuvo a punto de cerrar los ojos, cuando los labios del chico casi rozan los suyos, cuando la puerta de la habitación se abrió de golpe. Kazama reaccionó rápidamente, y le dio un empujón al tipo.
- ¡Shinnosuke! -Gritó fuertemente, y al héroe le recordaba vagamente a la compañera de UltraHeroe, Mimiko.
- ¿Eh? Pero es imposible...

Al balcón salió una cara regordeta, con expresión sorprendida.
- ¿Kazama? ¿Herm...? -NeoUltrahéroe comenzó a mover las manos con rapidez.
- ¡Ah! M-me han pillado. Hahaha. -Soltó de forma nerviosa el chico, antes de subir al filo del balcón y subir al techo, para salir corriendo. Kazama se quedó unos momentos con cara de poker, y se volvió a Himawari como si no hubiese pasado nada.
- ¿Querías algo, Nohara?
- Oh... Tenía algo de miedo asi que pensé que podía dormir contigo y mi hermano. -Soltó la chica.
- Um por mi vale. Pero Shinnosuke está en el baño.
- ¿Baño? -Ella levantó una ceja, confusa. -Pero si... ... Ooooooh...
- ¿Eh?
- No, nada. Hahahaha. -La pelirroja sonrió también nerviosa. -Por eso estaba la luz encendida. Hahaha.
- ¿S-supongo..?
- Venga, a dormir. -Soltó, agarrando por la muñeca a Kazama, y metiendolo hacia dentro. -No sabía que eras gay.
- ¿¡Eh!? ¡No lo soy!

Desde el tejado, NeoUltrahéroe miraba hacia el balcón con los ojos entrecerrados.
- Hima... Será aprovechada... -Masculló, antes de bajar de un par de saltos al jardín trasero. Nevado soltó un quejido al ver su sueño interrumpido, ya que el chico metía las manos en su caseta.
- Gracias por mantenerme el pijamas calentito. -Susurró, sonriendo. -Guardame el secreto, ¿eh?

Shinnosuke entró a la habitación, para encontrar los dos futones unidos, y a Himawari en medio, durmiendo abrazada a Kazama.
El moreno suspiró, y se hizo sitio al lado derecho de su hermana. Pasaron unos minutos, antes de que poco a poco le entrase por fin el sueño, pero una voz le despertó.
- Gracias por invitarme, Shin Chan... -Oyó un susurro venir de la izquierda. El chico alto se giró un poco, para encontrar a Kazama sonriendo un poco.
- Uh... No hay de que... -Susurró de vuelta él.
- Buenas noches.
- Dulces sueeeeeños~