La historia es completamente mía y no permito que alguien haga un copia total o parcial de la misma, el mundo donde se desarrolla al igual que la mayoría de sus personajes son obra de Tite Kubo.
Muchas gracias por leer, dejar su comentario y seguir la historia, es grato saber que les interesa la historia.
Respuesta a los comentarios:
diana carolina: Respuesta al comentario del capitulo 7- ya te lo dije por mensaje privado y te lo repito aquí por si no lo leíste, no recuerdo bien que es lo que te escribí pero más o menos era esto: me parece que te molesto mi comentario y yo pido una disculpa, como tu dijiste, no estoy para saber lo que han sido tus experiencias amorosas así como tu tampoco estas para saber las mías , si soy muy sutil, no tanto como en el manga original pero creo que deberías haberte dado cuenta de que Bleach no es una historia romantica y si estas en este mundo es porque aquellas sutiles situaciones te dieron a entender lo mismo que a muchos de nosotros... en fin cada quien lee lo que le gusta leer, a mi me gusta el Shoujo y mucho pero en mis historias no me gusta ser empalagosa, se que manejo el Ooc pero no al grado de hacer que los personajes cambien demasiado, por lo menos yo no los veo diciéndose apodos de cariño o cosas por el estilo, me gusta tratar poco a poco los temas románticos.
natsumitav: de hecho ni cuenta me había dado de que de no ser por Karin la situación no habría terminado así jajajaja pero tenia que meter un poquito de lió con Byakuya, me gusta mostrar otras facetas de mis personajes dependiendo lo que han vivido, Yuzu es medio miedosa y aun así metiéndome al plano de que ha vivido situaciones más interesantes puse un poco su madurez, porque a pesar de que sigue teniendo la misma apariencia de tiempo atrás, su mentalidad es otra. Los sueños fue lo que más me gusto del capitulo también, me lo imagine demasiado y para variar tenia música de fondo de Bleach cuando los escribía. GRACIAS POR SIEMPRE ESTAR AL PENDIENTE DE LA HISTORIA.
8579: me gusta mucho relacionar a los personajes de una forma distinta, demostrando como los lazos hacen otros lazos es por ello que la relación de las Kurosaki con Byakuya me pareció muy linda :) gracias por seguir leyendo.
El problema que me dio Hueco Mundo.
Por tres rutas distintas se puede ver como corren shinigamis acompañados por dos humanos y dos Quincy, cuatro en una garganta, cuatro en el pasaje al infierno y el resto en el dangai hacia Soul Society, una misión muy importante es la que deben cumplir en menos de 48 horas sin fallos ni errores permitidos, corren a toda prisa sin demostrar si se cansan o no, no es lo importante en este momento.
Ichigo encabeza el camino hacia Hueco Mundo formando un camino blanco para que sus acompañantes puedan correr a su ritmo sin ningún problema, tras él y con un semblante serio se puede apreciar a la capitana de la treceava división siendo seguida por Ishida e Inoe, cada uno tiene un trasmisor de alto alcance en la oreja izquierda. La Kuchiki lleva en su muñeca un rubí que palpita ansioso, bien sujeto a su brazo por cuerdas de Riatsu que ella misma debe crear, se le ve un tanto sudorosa por la presión que representa llevar consigo tal objeto.
"Hemos encontrado la solución a todo esto, siendo el Capitán Comandante ni si quiera a mí me agrada la forma en que obtuvimos la información, Aizen Sosuke acepto brindarnos su ayuda sin que siquiera se la pidiéramos, desconocemos los motivos que lo orillaron a esto pero es importante apoyarnos ciegamente en lo que dice él, a esperar quedar completamente vulnerables ante los Nido Shinimashitas"
En el Dangai mariposas infernales guían el camino, los capitanes de la segunda división van a la cabeza con un paso normal, la pelinegra bien podría adelantarse pero en estos momentos no está en condición de hacerlo, ella es quien lleva el rubí que palpita con una luz demoniaca, se le ve con el ceño fruncido y su acompañante la mira preocupado. Las tenientes de la décima y duodécima división van en medio para finalmente encontrarse Karin y el Capitán Hitsugaya corriendo un poco más lento que los otros, la Kurosaki lleva el rubí en su muñeca derecha y aun cuando se le nota agitada sigue con un semblante tranquilo, al igual que los otros, tenían transmisores en sus orejas izquierdas.
"resulta que tal y como ha dicho Yoruichi-san, ellos planean revivir a Shuryo, dicen que es su padre, sin embargo tras una exhaustiva investigación que realizo el duodécimo escuadrón llegamos a la conclusión de que son fragmentos de su alma repartida en cantidades muy mínimas, al menos siete de los nueve han sido confirmados, creo haber dejado claro que el poder de Shuryo es inmenso, ni siquiera Yama-ji sería capaz de derrotarlo actualmente por ello es importante sellarlo antes de que siquiera puedan liberarlo"
Por los tétricos paisajes del infierno corren Byakuya, Yoruichi, Chad y Yuzu a una velocidad muy pareja, cada uno con su transmisor en la oreja izquierda, la Kurosaki se mantiene al lado de Yasutora mientras que el matrimonio Kuchiki se encuentra delante preparados para cualquier ataque, el pelinegro luce impecable aun cuando es quien porta un rubí en su muñeca, de vez en cuando toma un poco más de aire y Yoruichi no puede evitar preocuparse, definitivamente Aizen estaba loco si esperaba que lograran su cometido sin perder a los pelinegros en el trascurso de la misión.
"Aizen nos habló de uno de los motivos más importantes por los que quería formar la llave del Rey espíritu, en cada uno de los cinco mundos está oculto un pedazo del espejo que utilizaron los antiguos cinco para sellar a Shuryo, y con ayuda de los rubís que les he enviado les será posible encontrarlos, pero son muy caprichosos para su uso…"
En el mundo humano Renji se mantenía al lado de una inconsciente Tatsuki que dormía con el ceño fruncido, respiraba con dificultad, de cuando en cuando se movía demasiado demostrando inconformidad y sudaba un poco, el pelirrojo sostiene la mano de la pelinegra firmemente, a través de ella le hace una enorme transferencia de Riatsu, motivo por el cual sus ojos le pesan, suda un poco y también se le dificulta respirar, sin embargo a través del transmisor en su oreja informo que por ahora todo estaba en orden.
"…revelaran la ubicación exacta solo si cinco personas de distinta procedencia y cabello negro les dan todo el riatsu que posean en sus cuerpos, no pueden quitárselos, si alguno muere ante la falta de riatsu antes que los otros, la misión fallara, los rubís se volverán sangre y todo habrá sido en vano, para no exponerlos demasiado se ha hecho una aproximación de lo mucho que podrán resistir no importa la cantidad de riatsu que tengan, el rubí lo robara en grandes cantidades hasta igualarlos a los otros cuatro… así que el capitán Kuchiki será quien tenga todas las de perder aquí…"
Los integrantes de la misión a Hueco Mundo cayeron al desierto blanco donde la luna entre la oscuridad les iluminaba el camino, se encontraban muy lejos de las noches y esa era la idea principal, lo que menos querían es que Rukia se esforzara de más. Cuando los pies de la pelinegra tocaron la arena se tambaleo un momento, sin embargo a través de un de los comunicadores informo que su intromisión había sido exitosa, eran bien recibidos en las noches, no en Hueco Mundo como tal, señalo la dirección que debían seguir y volvieron a correr.
"deben encontrar los fragmentos antes de 48 horas que es lo que aproximamos a la expiración de vida de la humana Arisawa-san, lamento meterla en todo esto pero es importante su ayuda ya que ningún otro oficial del Gotei 13 cumple con las características que buscan los rubís. Una forma adecuada para que el capitán Kuchiki no pierda todo el Riatsu demasiado pronto es que alguno de los otros oficiales transfiera todo el riatsu que le sea posible a la jovencita, para alivio nuestro, los fragmentos del mundo humano y Soul Society han sido encontrados más rápido de lo que esperábamos"
Sin esperar demasiado en la Senkaimon principal, los shinigamis que irían al palacio del Rey espiritual se dirigieron a su próxima parada donde ya los esperaba el capitán del tercer escuadrón, Kira Izuru. La capitana de cabello negro fue obligada a ir a descansar, ya que lo único que necesitaban de ella y Tatsuki era que se mantuvieran vivas para encontrar los otros tres fragmentos, ella y Byakuya eran quienes más Riatsu tenían y por lo tanto sus cuerpos eran los que más lo resentían, el motivo por el que ella había sido seleccionada para ir a Soul Society en vez de alguno de los otros lugares de búsqueda, fue porque todos los rubís excepto el de la sociedad de almas la rechazaron.
"cada rubí debe permanecer en el mundo que le corresponda, el rubí les mostrara el camino que deben seguir a los cinco portadores, pero no pueden destruirlos antes de tocar el fragmento, de hacerlo de esa forma su vida sería consumida, cuando encuentren los fragmentos deberán destruir los consumidores de riatsu al mismo tiempo…"
El equipo del infierno corría entre las distintas y distorsionadas entradas al centro de este, fueron atacados por los inmensos guardianes de hueso, sin embargo les fue sencillo esquivarlos y seguir con su camino, entre más se acercaban al lugar indicado, más sufría el matrimonio Kuchiki, porque Yoruichi estaba marcada, su vida era aclamada por el infierno, mientras que Byakuya al usar aquella molesta piedra se cansaba cada vez más, comprendía que Renji aún no alcanzara sus niveles de Riatsu como para complementarse con Tatsuki a su nivel, más nunca creyó que le fuera tan cansado.
"…es importante que se mantengan comunicados entre sí, los fragmentos son el antídoto para quitar las toxinas del rubí que estarán en sus cuerpos, no se pueden dar el lujo de luchar, eso acabaría más rápido con la duración de su vida, sin más que decirles, dejo a cargo de todo al capitán de la sexta división… ¡ah! Una última advertencia, entre más cerca estén del fragmente de espejo, más rápido se acabara su Riatsu"
Cada equipo llego a su destino, las pelinegras de Soul Society y el mundo humano estaban completamente rendidas al cansancio por motivos distintos pero eran quienes más consecuencias se traían consigo, Tatsuki estaba siendo manipulada por los Shinimashitas de una forma que nadie sospecharía y eso podría ser una completa desventaja para la misión. Nadie se dio cuenta, pero custodiando a cada uno de los portadores del rubí se encontraban las personas a quienes deseaban derrotar cuanto antes.
-¡Rukia!- Ichigo corrió hacia la pelinegra que había terminado por rendirse al cansancio que su cuerpo tenia, tal vez no era la persona con más riatsu de la misión, pero al ser la tercera se traía unos cuantos daños en su cuerpo.
-no te preocupes Ichigo, solo me tambalee un poco- regaño mientras se ponía de pie y sacudía la arena de su ropa- créeme que estoy en perfecto estado- aseguro.
-Kuchiki-san- llamo el chico de lentes- le creeríamos si no hubiera caído nueve veces antes- una gotita de sudor resbalo por la cabeza de los cuatro, hasta Rukia sabía que sonaba muy infantil, pero suspiro, no quería ser una carga ni preocuparlos, porque a pesar de que sabían lo que sucedía con ella se preocuparían en extremo.
-deberíamos descansar un momento para que te recuperes Kuchiki-san- sugirió la joven de cabello cálido mientras una de sus barreras cubría el cuerpo de Rukia tratando de regenerarle Riatsu pero esta rápidamente se rompió en pedazos.
-no es necesario Inoe- le sonrió levemente, de verdad que le hubiera gustado que funcionara para sentirse mejor en vez de comenzar a marearse y caer más seguido.
-descansaremos- finalizo el capitán de cabello naranja.
-no lo haremos Ichigo, Nii-sama, ni los otros tienen el tiempo para esto- le regaño.
-bien- acepto con molestia mientras se acercaba a ella, la tomo de la cintura para después ponerla sobre su hombro como si de un costal de papas se tratara.
-¡¿Qué haces idiota?!- exclamo asustada.
-si no quieres descansar, mínimo permite que te lleve- la pelinegra comenzó a patalear como niña chiquita, Orihime veía la escena con una sonrisa divertida.
-¡bájame Ichigo!- ordeno con voz autoritaria- si no…- sus advertencias se cortaron a último momento cuando se sintió muy mareada y perdió la conciencia por un instante.
-creo que deberías cargarla de otra forma- aconsejo Ishida, Ichigo acepto el consejo y con ayuda de la pelinaranja la acomodaron bien en la espalda del capitán.
Cuando Rukia recobro la conciencia se encontró con un aroma que le gustaba demasiado llenando sus fosas nasales, unos fuertes brazos sostenían sus piernas y ella estaba sobre una espalda que conocía perfectamente, sentía un poco de viento rosar su cara, seguramente porque Ichigo estaría corriendo, un dolor punzante ataco su muñeca, la luz parpadeante del rubí lo hacía más rápido, su vientre se sentía como si hubiera recibido un corte eléctrico ahí, apretó con fuerza los puños sobre la espalda de Ichigo y su respiración se aceleró.
-Rukia ¿estás bien?- pregunto con un tono de voz preocupado.
-todo… todo bien- afirmo, realmente agradecía inmensamente que el pelinaranja la llevara en su espalda, seguramente de no hacerlo terminaría por desmayarse más rápido- es solo… que el…- gimió de dolor cuando nuevamente esa sensación ataco su vientre-… el consumo… de Riatsu… a aumentado su curso…- logro concluir con la respiración demasiado acelerada.
-no te esfuerces demasiado- regaño él- no vuelvas a hablar hasta que encontremos ese fragmento- la joven asintió y nuevamente cayo rendida ante el cansancio.
-no puedo creer que aquellos Rubís los eligieran solo a ellos, ni siquiera podemos darle riatsu porque debemos mantenernos alertas a cualquier ataque- Orihime miraba muy preocupada a su amiga- me preocupa Tatsuki-chan, no es por desearle el mal a tu amiga- miro a Ishida- pero ella debió haber tomado el lugar de Tatsuki-chan.
-el científico perturbado expreso que necesitaba a Nemu-san para otra cosa- le miro molesto y ella le fulmino.
-entonces se nota que no era apta para desarrollar un papel tan importante en la misión- dejo de mirarlo y se posiciono al lado de Ichigo para sonreírle tratando de tranquilizarlo por el semblante preocupado que tenía, el joven le regreso la sonrisa un momento mientras asentía, Ishida apretó un poco los puños con molestia pero no podía hacer nada.
-debemos apresurarnos… Rukia dijo que esta era la dirección que debíamos tomar- el pelinaranja no quiso decir nada al respecto de lo que menciono Orihime, si fuera por él, él sería quien daría todo su Riatsu y no permitiría que Rukia ni Tatsuki, ni Karin salieran heridas de alguna forma.
-¿no creen que habría sido más fácil que solo nos mandaran a nosotros en vez de sobreexponer a los cinco?- pregunto de forma analítica el Quincy.
-yo tampoco lo entiendo…- respondió Ichigo.
-supongo que es porque si tardáramos más tiempo del debido y los cinco no entran en contacto con el espejo antes de que se les acabe la vida les perderíamos al no llegar a tiempo con ellos… entonces lo mejor es traerlos con nosotros, recuerden que sabemos el camino, más no la ubicación exacta y ese rubí nos ayudara a quitar el sello.
-¿de qué sello hablas?- pregunto desconcertado el pelinegro, el pelinaranja asintió porque tampoco sabía de donde había tenido Inoe la información.
-¿no es obvio?- ellos la miraron aun con duda y ella les miro despectivamente- por favor- puso sus manos sobre su cadera- es lógico que si los rubís señalan el camino y si se rompen se vuelven sangre significa que esa sangre es de los antiguos cinco y son los que protegieron esos fragmentos, de ser distinto cualquiera pudo haberlos encontrado antes- ambos muchachos se sintieron estúpidos, incluso Ishida, sabía que Inoe es lista, más nunca se imaginó cuanto lo superaría en suposiciones tan obvias.
-¿estas queriendo decir que los fragmentos de sellado están sellados?- pregunto un poco confundido el pelinaranja.
-si Kurosaki-kun- le sonrió como madre orgullosa cuando su pequeño entiende lo que quiere decirle.
-muy bien- acepto la teoría y continuaron con su camino.
Realmente no sabían si iban en la dirección correcta ya que todo Hueco mundo era muy parecido entre sí, por momentos imaginaron haber visto al mismo hollow por cinco veces y eso les preocupaba, tal vez estaban dando vueltas sin sentido por lo confuso que era transitar por ahí, fácil les resulto llegar a las noches porque tenían el palacio como referencia, sin embargo ahora no, y donde que Rukia no despertaba.
-esto está tomando más tiempo del que tenemos…- el pelineranja chasqueo la lengua y después hablo al transmisor-¿Urahara-san?
-dime- respondió una voz al otro lado.
-¿no ha encontrado una manera más rápida de hallar los fragmentos?
-no- se escuchó un suspiro de frustración- pero puedo asegurarles que no están yendo en círculos- los tres chicos suspiraron.
-¿Cómo van los otros?
-el equipo de Yoruichi-san no se ha enfrentado a ninguna dificultad, pero los niveles de salud de ella y Byakuya no son muy favorables- el pelinaranja apretó los puños.
-¿puedes establecer una comunicación con ellos?
-sí.
-¿Nii-chan?- se escuchó la voz de Yuzu.
-¿solo tu estas escuchando?- su voz trato de sonar desconcertada por no haber recibido el llamado de los otros.
-¿Qué sucede Kurosaki?- la voz de Byakuya sonó imponente pero incluso así se notaba fatigado, incluso más que cuando perdió ante As Nodt.
-Urahara-san- volvió a llamar el pelinaranja- quiero una conexión solo con mi hermana.
-que espacialito eres Kurosaki-kun- se escuchó su tono de voz muy burlón mientras el ruido de las teclas del computador que monitorea todo acompañaban una pequeña risita del rubio.
-¿Yuzu?
-solo yo te escucho- aclaro.
-quiero que te mantengas muy al pendiente de esos dos- cuando Orihime escucho a Ichigo decir aquello sonrió con dulzura, aun cuando a ese idiota pelinaranja le costara trabajo aceptarlo, se había encariñado de alguna forma de Byakuya ¿Quién no lo haría? Ishida sonrió mientras se acomodaba los lentes.
-comprendo… ¿Cómo te encuentras?- sonó preocupada.
-todo está bien- suspiro con cansancio.
-¿Rukia-chan está bien?
-estoy… estoy bien Yuzu- el pelinaranja se estremeció al sentir el aliento de la pelinegra en su oído y por algún extraño motivo se sonrojo.
-menos mal- suspiro con alivio- Byakuya-san dice que pronto entraremos a la zona del fragmento- Yuzu se notó muy emocionada- no habrá muy buena comunicación por el momento, así que por favor cuídense mucho- la trasmisión se cortó.
-Rukia- la miro por sobre su hombro y ella le sonrió levemente- ¿Cómo te encuentras?
-por ahora estoy bien…-cerro los ojos- ya estamos a pocos kilómetros- la distancia no era un alivio pero de igual forma eso los tranquilizaba.
-quiero hablar con Renji- menciono al transmisor.
-¡yo igual Urahara-san!- Grito la chica al oído del pelinaranja y él se sobresaltó.
-Inoe tienes tu propio transmisor- le señalo su oreja y ella se sintió avergonzada.
-lo siento.
-¿Qué sucede?
-¿Cómo están Tatsuki y tú?- pregunto el Kurosaki.
-no hay ningún problema por ahora- su voz sonó segura y aun así no convenció a ninguno de los pelinaranjas.
-Abarai-kun…- llamo Orihime- Tatsuki…- hablo con voz temblorosa pero quería saber sobre su amiga.
-no puedo negar que su cuerpo está sufriendo las consecuencias de todo esto- suspiro con pesar- mi Riatsu no es suficiente, existe mucha perdida de energía en la transformación necesaria para que ella lo acepte y todavía tengo que tratar de igualarlo al de los capitanes.
-gracias Abarai-kun- menciono con sinceridad.
-de nada…- se escuchó su risa- pero es mi deber hacer esto- ella negó emitiendo sonido.
-no me refiero solo a eso… puede que al principio te hayas burlado de Tatsuki-chan, pero me agrada mucho que la cuides… no hay nadie mejor que tú para hacerlo- una risa nerviosa por parte del pelirrojo le indico que quería escuchar más- no hay mejor hombre para cuidar de alguien que nunca ha querido ser cuidada- Ishida frunció el ceño ante lo que parecían ser halagos, Ichigo lo miro burlón.
-es una mujer fuerte, pero… hay cosas a las que no se puede enfrentar, es por ello que trato de ayudarla.
-siempre supe que si te conocía serias el primero en lograr muchas cosas con ella, eres un caballero muy fuerte, apuesto y por sobre todas las cosas un guardián para mi amiga- Ishida giro la cabeza indignado- me gustaría que si las cosas fueran diferentes entre nuestros mundos- desvió un poco la mirada hacia el pelinegro- tú y ella pudieran estar juntos- escucho al pelirrojo atragantarse con su propia saliva.
-gra…gracias por tu opinión Inoe…- otra risa- creo que es momento de que corte esta trasmisión- Ichigo estaba cien por ciento seguro de que ese cabello de piña estaría completamente rojo, no todos los días te alaga una chica tan guapa como Inoe que sabe cómo hacerte sentir bien.
-¿Cómo se encuentra la capitana Soi Fong?- pregunto la pelinaranja sabiendo que Urahara escuchaba todo.
-en estos momentos está siendo obligada a quedarse en su habitación- ambos rieron y el pelinaranja junto con Ishida se imaginaron un poco la escena- dice que no piensa estar perdiendo el tiempo, por ello quiere mínimo buscar a los Nido Shinimashitas, muchos de nuestros oficiales perdieron la batalla contra ella- una gota de sudor escurrió por la nuca de todos, esa mujer es peligrosa- creo que iré a encargarme de ella- suspiro- si quieren comunicarse con alguien, Nemu-san se encargara de todo- Inoe bufo y no dijo más.
Continuaron con su curso, de vez en cuando Rukia despertaba para indicar si estaban cerca, cosa que les alegraba ya que comenzaba a verse muy pálida y el sujetarse de la espalda de Ichigo se estaba volviendo muy difícil para ella, su cerebro no se oxigenaba lo suficiente por lo mucho que le costaba respirar, de vez en cuando se desconectaba por completo y eso no hacía más que preocupar a Ichigo.
-sostenerse de ti incluso le cuesta trabajo- Ishida tomo la temperatura de la capitana bajo la atenta mirada del pelinaranja- déjate de tonterías Kurosaki, si yo estuviera interesado en Kuchiki-san créeme que ya habría interferido entre ustedes- ambos se fulminaron y la pelinaranja entristeció- ella es una buena amiga para mí y si no mal recuerdo- se acercó lo suficiente como para que solo el Kurosaki lo escuchara- tú y ella solo son amigos- Ichigo frunció el ceño, pero tenía razón.
-¿Cómo se encuentra?- pregunto con molestia.
-su temperatura es muy baja y en poco tiempo comenzara a tener escalofríos- aseguro, puede que no quisiera volverse medico después de lo mal que termino su padre tras la muerte de su mamá, pero si sabía suficiente, ahora que lo pensaba, no había ido a ver a su papá en ningún momento de su estancia en Tokio.
-lo mejor sería que se turnaran y la llevaran en brazos para que no se esfuerce tanto- recomendó la pelinaranja.
-bien- asintieron y bajo protestas de Ichigo el pelinegro tomo a la Kuchiki en brazos para seguir con su camino, era necesario si querían evitar que el pelinaranja también se fatigara, lo habían notado, él estaba dándole Riatsu a la pelinegra para que su carga sea menor.
-esto es estresante- se sinceró el Kurosaki.
-¿te refieres a que esta vez no hay espadas tras nosotros?- pregunto divertido.
-fueron momentos difíciles- se cruzó de brazos- pero ellos fueron muy buenos contrincantes, hace años que no tengo una buena pelea, ni siquiera contra Yhwach pude pelear como lo hice con…- desvió la mirada a Orihime y ella sonrió con tristeza- con Grimmjow- agrego rápidamente.
-si quieres lo llamo- señalo "Las Noches", el pelinaranja palideció, tener al Espada de cabello verde azulado tras él era casi o más frustrante que verse perseguido por Kenpachi… ahora que lo pensaba no lo había visto en mucho tiempo, solo sabía de él por la Zanpakuto del enorme capitán o por su hermana.
-no gracias… no tengo tiempo para él.
-Ishida…- Rukia miraba al pelinegro desde abajo, el joven le sonrió levemente para tranquilizarla.
-todo está bien Kuchiki-san, solo que quería ayudarte un poco con tu carga.
-gracias… seguro fui una carga muy grande para Ichigo- le sonrió burlona al mencionado para luego fruncir el ceño por el esfuerzo.
-¡cállate enana que no te deje con Ishida porque quisiera!- los pelinegros abrieron los ojos sorprendidos ante tales revelaciones, no era sorpresa que eso pensara, pero… ¿Qué lo dijera?
-¿Ichigo/Kurosaki?-preguntaron al mismo tiempo.
-¡sí! ¡Escucharon bien!- dio media vuelta con semblante molesto para que no lo vieran ponerse nervioso.
Ishida iba a hacer un comentario pero de la nada la tierra se estremeció con fuerza, todos se tambalearon hasta caer al suelo, una fuerte presión espiritual se sintió alrededor y no era precisamente la de algún amigo o Hollow, Rukia grito llena de dolor, la arena comenzó a moverse para generar una tormenta e Ishida pego más a la chica contra su pecho para evitar que se lastimara, todos se separaron un poco, pero ante la desesperación de un pelinaranja, Ishida se decidió a llevar a Rukia con él lo antes posible.
La Kuchiki se sentía intranquila, no sabía porque cuando esa presencia espiritual apareció ante ellos unas cuantas lagrimas salieron de sus ojos, el pelinegro que la tenía en brazos lo noto perfectamente y se sorprendió un poco de escuchar a Rukia susurrar el nombre de Ichigo, la capitana cerro los ojos y continuo llamando al pelinaranja. Ichigo finalmente llego con ellos e inspecciono que la pelinegra estuviera bien, Ishida le entrego a la chica y ella finalmente se tranquilizó, cuando la nube de arena que se levantó se dispersó pudieron ver un shinimashita encapuchado.
-¿chicos están bien?- Orihime que era la única que faltaba llego con el resto y no supo porque su corazón palpito con fuerza, un fuerte viento sacudió su largo cabello y giro para ver al shinimashita.
-¡Kurosaki!- llamo el joven de lentes- llévate a Kuchiki-san- el pelineranja no se lo pensó dos veces y continuo con la ruta marcada, lo sorprendente de todo esto fue que el shinimashita no se molestó en seguirlos lo que preocupo a Ichigo ya que supuso quien podía ser.
-tu eres…- Orihime toco su pecho, camino lentamente hacia el encapuchado e Ishida abrió los ojos sorprendido.
-¿te encuentras bien?- Ichigo recargo a Rukia en una roca y se inclinó delante de ella.
-no te preocupes…- se puso de pie con mucho esfuerzo.
-¿Qué… que haces?- la tomo de los hombros dispuesto a sentarla nuevamente.
-hay que seguir- aclaro.
-para eso estoy yo, pero primero debemos descansar.
-¿sabes cuál es el motivo por el que pude siquiera levantarme?- no obtuvo respuesta- quiere decir que el riatsu de los cinco se ha equilibrado y a pesar de que aún sigue consumiendo mi riatsu, no es tan doloroso como lo fue mientras robaba grandes cantidades.
-eso quiere decir….
-se expira nuestra vida, hemos alcanzado niveles críticos si tenemos en cuenta que Arisawa no tiene mucho riatsu.
-bien- la tomo de uno de sus brazos- ¿puedes correr?- ella le sonrió con arrogancia, no entendía porque si antes ya estuvo a punto de perder sus poderes por completo y ser una humana ahora era tan doloroso para su cuerpo que moriría.
-ichigo… deja de darme Riatsu, es algo innecesario porque al final de cuentas me lo robaran.
-solo…
-no seas un niño, todo estará bien- dijo eso, pero estaba preocupada, su cuerpo es frágil comparado con el de Byakuya y aun así… le preocupaba demasiado la vida de su hermano. Ichigo lo noto, pero ya no quiso molestarla más, sabía que preocuparse por ella la hacía sentirse débil, pero no podía evitar apretar los puños con molestia cuando pequeños cortes empezaron a aparecer en el cuerpo de Rukia.
Continuaron corriendo durante un buen rato, las cosas comenzaban a ponerse complicadas ya que muchos hollow se arremolinaban a su alrededor, era una afirmación de que el camino era correcto el problema era que no podían perder tiempo luchando contra ellos, encontraron formaciones extrañas de enormes rocas de color blanco, todas y cada una de ellas con inscripciones de lengua muerta escritas con sangre que aún estaba fresca y había algunas mascaras de hollow por el lugar.
-¿es aquí?- pregunto cuando la vio más pálida que antes.
-es aquí… pero debemos esperar a que el resto lo encuentren.
-¿lo hemos encontrado?
-¿acaso no lo ves?- le miro extrañada y el negó, la joven miro al frente donde un hexágono de piedras y sangre formaban una estrella de seis picos, había una figura extraña en el centro y la silueta de una mujer completamente blanca estaba ahí. La mujer le sonreía y eso no hizo más que provocarle escalofríos a la pequeña capitana ¿Cómo era posible que Ichigo no viera tan espeluznante figura?
-¿te encuentras bien?
-sí, solo… ¿puedes contactar a Urahara?
-aquí no recibo transmisiones, unos metros más atrás tenia buena recepción- camino en dirección a por dónde venían y eso la asusto por completo porque la silueta de la mujer blanca apareció a su lado y él se iría dejándola sola, extendió su mano para detener a Ichigo pero le fue imposible moverse- regresare pronto- la mujer la rodeo con sus brazos desde la espalda.
-no entiendo porque para todo tienes que venir conmigo- un apuesto hombre de cabello azul y vestimenta blanca caminaba con desgana en alguna parte del desierto de Hueco Mundo.
-eso es porque soy tu superior, debo mantenerte vigilado- respondió una escultural mujer de vestimenta blanca y cabello verde oscuro con una sonrisa.
-no necesito que alguien como tú me cuide, solo eres un estorbo- apresuro el paso, era el colmo que ni siquiera lo dejara pasear solo.
-No seas inmaduro Grimmjow Jeagerjaques- le miro altiva mientras lo tomaba del hombro- eres alguien muy desastroso para el actual Hueco Mundo, todo lo quieres resolver peleando, es por ello que debo cuidar de ti.
-¿inmaduro? ¿Yo inmaduro? ¿Quién es la que va como loca gritando Itzigo?- el nombre lo dijo burlesco pero no borraba su actitud molesta.
-¿oh? ¿Así que eso fue lo que te molesto? Ahora entiendo porque te fuiste corriendo tan solo sentimos el riatsu de Itzigo y aquella…- desvió el rostro con molestia, Rukia no era santa de su devoción porque sentía que se llevaría a Ichigo lejos de ella y ya no podrá estar con el- te puso celoso que me emocionara de su llegada…
-¿Qué estas insinuando Nelliel Tu Odelschwanck?- le fulmino con la mirada.
-¿no es obvio?
-no… para nada obvio.
- que como muchos estas interesado en mi- dijo con seriedad, el joven chasqueo la lengua.
-estas completamente loca- continuo su curso y para perderla de vista uso sonido, el problema era que ella era tan o más rápida que él y lo alcanzo rápidamente- la única que parece tener interés en el otro eres tu… pero no me importa qué tipo de interés sea el tuyo, solo aléjate.
-no quiero cometer los mismo errores otra vez, Halibel ha sido alguien muy digna de mi confianza y creo conveniente ayudarla cuidando de que no hagas desastres.
-¿Qué desastre podría hacer ahora?
-tal vez ir tras Itzigo y pelear contra él, no debemos interferir en su misión, y tu…- le miro con tristeza- aun no te encuentras bien de…
-¡cállate de una maldita vez!- grito exasperado- no necesito que te preocupes por mí.
-quiero hacerlo, pero si tu deseas las cosas distintas entre nosotros, las cosas distintas serán.
-¿nosotros? ¿De qué nosotros estás hablando mocosa?- se giró hacia ella dispuesto a confrontarla de tal forma que ella lo dejara en paz pero su rostro se vio aprisionado entre las delicadas manos de Nell y no supo porque retrocedió alejándose un poco de ella con el ceño fruncido pero la peliverde se volvió a acercar y no lo soltó.
-del nosotros que no quieres aceptar… yo he tratado de ser tu apoyo todo este tiempo y nunca me lo permites, por ello cuido de ti.
-no lo necesito, no necesito que una mocosa chillona que fue fácilmente derrotada por Nnoitra se preocupe por mí, si lo ves en mi es distinto- dijo refiriéndose a lo de que a ambos les gusta la batalla más que a nadie- yo no seré la compensación de tu amor imposible, ni por Nnoitra ni por Kurosaki Ichigo- ella frunció el ceño y el peliazul termino cubierto de arena cuando cayó tras la fuerte bofetada que le dio Nell.
-nunca dije que te esté utilizando para compensar mi falta de cariño- le miro desde arriba mientras veía como el escupía sangre, se inclinó hasta quedar a su altura- tu no entiendes nada, ni siquiera por todo lo que he tratado de hacer por ti… cuando te conocí me pareciste alguien intimidante, por lo menos así era en mi versión infantil, cuando llegue a ti como una Espada me di cuenta de que había algo en ti que quería cambiar, quería curar esa vanidad tuya lentamente, tu no comprendes lo difícil que fue para mí verte en aquella situación.
-déjate de sentimentalismos- iba a ponerse de pie pero la peliverde se posiciono sobre el haciéndolo quedar completamente sobre la arena, los brazos de la chica estaban a cada lado de la cabeza peliazul y sus piernas estaban a cada lado de la cadera del chico, se inclinó lentamente hasta que la respiración del otro llegaba directamente a sus rostros.
-nunca entenderás- le sonrió inocentemente- ni yo misma lo entendí en su momento- le guiño un ojo y se acercó aún más- amo a Ichigo como no tienes idea- rio al verlo fruncir el ceño- pero me agrada demasiado tu compañía.
-lo sentiste ¿no?- una onda de viento movió el cabello de la chica y la arena, ella asintió.
-debemos ir a ayudarlo aunque él nunca te haya agradado.
-¿Qué esperas para quitarte de encima entonces?- pregunto con molestia y la vio reír nuevamente.
-solo quiero disfrutar un poco el momento de tenerte a mi merced, casi nunca puedo tocarte- recargo su frente con la del chico mientras cerraba los ojos, definitivamente no la entendía, con Ichigo era una alocada mujer, con él era fría y sin embargo siempre trataba de ser tierna, no pudo evitar cerrar los ojos también tras su cercanía, ella abrió uno de los suyos y aprovecho para hacer algo que no había podido hacer por más que lo intentaba.
Separo sus frentes, pero antes de que él pudiera abrir los ojos ella sonrió picara y le dio un corto beso en los labios, lo escucho gruñir molesto, muchas veces le dijo que a él no le gustaban esas tonterías y aun así ella siempre intentaba hacerlo, no sabía que es lo que ella había visto en el solo que posiblemente ya no podría alejarse de ella ni porque lo intentara, seguramente la peliverde lo perseguiría hasta el final.
-vamos- no le reclamo ni nada porque a pesar de todo le había gustado que ella le besara, la joven sonrió al suponer lo que pensaba, se pusieron de pie y desaparecieron en un sonido para salvar a ciertas personitas que por ahora tenían unas grandes dificultades.
-ha cambiado mucho desde la última vez que estuve aquí- un apuesto y joven capitán de cabello blanco y ojos azules acompañado de una escultural teniente, su pareja y un capitán de cabello rubio llegaron al nuevo palacio del Rey Espiritual.
-es una pena que no haya podido acompañarlo en aquella ocasión- menciono decepcionada la teniente de cabello color caramelo-Kira- llamo Matsumoto, el capitán la miro dándole a entender que la escuchaba- ¿Qué sabes de Hinamori?
-todo va bien con ella por ahora.
-¿Qué ha sido de ella?- pregunto un tanto preocupada la Kurosaki, el rubio le mostro una expresión de tristeza y después comenzó a caminar, pero Hitsugaya no se quedaría con la duda, motivo por el que lo detuvo sosteniéndolo de un brazo.
-¿Qué paso con Hinamori?- Karin sintió una molestia mínima en su interior al ver aquella mirada en el capitán peliblanco, apretó un momento los puños y después respiro para calmarse.
-solo diré que gracias a ella obtuvimos información muy valiosa- Toshiro lo entendió de inmediato, era por ella que Aizen había hablado, pero no podía desquitarse con Kira, ni mucho menos mostrarse molesto delante de Karin, sabia lo difícil que era para ella verlo en estados de ánimo muy fuera de lo normal.
-¿vamos?- no era por apresurarlos pero la pelinegra comenzó a sentir que su corazón latía más rápido y para variar su vista se estaba tornando borrosa, debían encontrar ese espejo lo más rápido posible, Hitsugaya lo noto y todos empezaron a caminar.
-¿Dónde está?
-se encuentra…- señalo hacia donde seguramente se encontraría Ukitake, ninguno se atrevía a verlo, puesto que el… ya no era como lo recordaban, ahora era una deidad, un hombre que por ahora no despertaría en un buen rato- … se encuentra…- repitió, pero un fuerte mareo la ataco y cayó de espaldas, Hitsugaya se apresuró a tomarla en brazos.
-¡demoños prisa!- verla tan débil le hacía sentirse pésimo, necesitaba acabar con esta misión lo antes posible si no quería…. Si no quería… ¡agh! De solo pensarlo se sentía del asco.
-no te preocupes, estoy bien- lo tomo de uno de sus hombros para que la dejara caminar ella misma, pero no estuvo tan de acuerdo con la idea y por ese motivo le hizo ver que no la dejaría hacer nada, aseguro mejor su agarre en el cuerpo de ella y comenzaron a correr con shunpo.
-tal vez creas que te dejare en paz, pero estoy cien por ciento segura de que sabes lo que ha vivido Hinamori en estos días- Rangiku puso una mano en el brazo de Kira y él le sonrió con tristeza- ¿me lo dirás?
-Matsumoto-san… no ha sido nada agradable verla en esa situación, tan tranquila delante de él, no lo entiendo ¿Por qué querrías saberlo?
-porque es mi amiga, es mi deber saber lo que ocurre con ella, no sé qué pensaba el capitán comandante, tal vez que no nos daríamos cuenta, pero si lo notamos y más cuando menciono algo de no haberle gustado como se obtuvo la información, se lo mucho que la quieres… debes ser fuerte para ella.
-ese no es el problema Rangiku-san, el problema es que ella no ha sido fuerte para mí- se apresuró a alcanzar al capitán de cabello blanco y justo en ese momento la teniente de color caramelo comprendió que quien lo estaba pasando mal no era Hinamori.
-¿Qué has estado haciendo? ¿Eh Hinamori?- dijo a la nada- tanto que te quejabas de verlo sufrir- miro la espalda del capitán- y tú eres quien más lo lastima.
La dulce risa de la teniente de la quinta división inundo con su sonido la habitación, se le escucha verdadera, algo que no pasaba para nada seguido. La teniente se encuentra aún en aquella celda donde la llevaron hace tiempo para sacarle información a Aizen, al principio estaba demasiado asustada, pero ahora está muy contenta de pasar tiempo con él, tal vez le hizo mucho daño y eso jamás cambiara el hecho de que lo admira y quiere demasiado.
-he vuelto a ganar- comento con una sonrisa- ya tengo otra pista- Aizen la miraba atentamente mientras ella escribía en su cuaderno.
-¿Qué pista conseguiste en esta ocasión?- pregunto con cierto interés, por algo la había elegido a ella para darle la información, todo en acertijos.
-usted dijo: Si tu mundo ideal en altura y en verdad, entre gusano espera como si no buscara por algo que es real. Marchando encontrarías ¿acaso las mentiras? pues siendo realistas ¿si crees que tus piernas no descienden al mundo?
-¿y eso que tiene de especial? Solo es un fragmento de un viejo poema del Rukongai- respondió, pero pudo haber sonreído realmente cuando la vio con esa mirada de decisión.
-teniendo en cuenta que hay un verso cada siete silabas y son dos estrofas, el mensaje es este: SItu mundo ideal en ALtura y en verdad, entre GUsano espera como si NO buscara por algo que ES real. MARchando encontrarías ¿aCAso las mentiras? pues sienDO realistas ¿si crees que tus PIERnas no descienDEN el mundo?- remarco demasiado ciertas silabas- es obvio, en cada verso por su número, se debe poner total atención a la silaba que le corresponda, y usted quiso decir que: si alguno es marcado pierden.
-me sorprende tu velocidad analítica.
-fue algo que me enseño- le sonrió levemente, la teniente se acercó a la puerta y por ella mando una nota con el mensaje- ¿seguimos con el juego?- regreso hasta él y Aizen asintió.
-me ha pedido el capitán Urahara-san que viniera a atenderla- Isane ingreso a la habitación donde estaba siendo custodiada la capitana de la segunda división.
-es un idiota- respondió secamente- piensa que tiene la razón en todo, pero estoy bien, este robo de Riatsu no es la gran cosa para mí.
-pero me ha dicho que desde hace una semana usted no ha estado muy bien de salud y que se ha desmayado más de ocho veces por más de media hora, eso no es algo normal.
-es lo normal, me están robando riatsu y por momentos el robo es más fuerte, pero no hay nada de qué preocuparse- sentencio, no estaba dispuesta a dejar que aquel idiota tuviera la razón.
-solo será un momento capitana Soi Fong- le sonrió para tranquilizarla pero la capitana no estaba para negociar-se ve muy pálida ¿ha comido algo?- la pelinegra desvió la mirada- necesita tener las fuerzas necesarias para soportar la misión.
-¿Qué acaso no nota que no me estoy muriendo como se esperaría?- no quería ser grosera con ella, pero de por si estaba molesta porque no la dejaran hacer nada como para que ahora le mande a Isane para saber su salud, es obvio que no estará bien por el robo de riatsu.
-lo noto… pero realmente Urahara-san está preocupado por usted- Soi Fong iba a decir algo pero un fuerte dolor ataco a su vientre y lo abrazo tratando de mitigar el dolor, Isane corrió rápidamente hacia ella, la pelinegra quedo desmayada nuevamente y eso lo aprovecho la de cabello lila para saber cómo mantenerla más tiempo despierta, había notado que entre más dormía más era el robo de riatsu.
Isane hizo un chequeo general, noto algunas heridas o cortes minúsculos en varias partes del cuerpo de la pelinegra, así como el incremento de robo que tenía mientras estaba inconsciente, varias veces arrugo el ceño en clara señal de que algo no estaba bien, cuando termino el chequeo chasqueo la lengua y miro a la capitana con preocupación. Soi Fong despertó media hora después y vio a Isane a su lado que tenía consigo un poco de alimento.
-es momento de reponer fuerzas capitana y no acepto un no por respuesta- se puso lo más firme que pudo, la pelinegra se resignó- debo decirle- suspiro- su situación actual ya no es favorable para la misión, si el resto no se apresura usted cargara con problemas muy grandes.
-¿de qué hablas?
-pues vera usted ya ha empezado a recibir heridas físicas porque su cuerpo no lo está soportando y por si fuera poco usted está…- la pelinegra solo había estado escuchando atentamente, pero cuando escucho lo último se dignó a mirar a la de cabello lila, la miro con una sorpresa enorme, la veía hablar después de lo último pero ya no le ponía atención, todo a su alrededor perdió sonido ante la impresión, la respiración le fallo, con dificultad le susurro algo de forma suplicante, la vio asentir y todo se volvió negro.
Rukia sentía que no resistiría más, su cuerpo se las estaba cobrando muy caro, cuando aquella mujer se colgó de su cuello, sintió sus tobillos casi romperse y quedo sentada, Ichigo no regresaba y poco a poco perdía la conciencia con las palabras que aquella mujer le pronunciaba en un idioma desconocido, posiblemente lo mismo que estaba escrito con sangre sobre las rocas, no quería perder la conciencia con esa mujer a su lado, no sabía lo que le decía pero sonaba como si le deseara la muerte.
-Rukia- no supo cómo diablos lo hizo, pero el chico ya estaba delante de ella- he podido contactar con Urahara-san, aún falta que Byakuya y Toshiro encuentren su parte… el problema está en que no se han podido comunicar con los del infierno desde hace mucho rato.
-¿Cuánto tiempo ha pasado desde que comenzó la misión?
-aproximadamente treinta horas.
-debemos acabar con esto rápidamente…
-¿pasa algo malo?- lo noto desde que regreso, algo estaba atormentándola.
-nada, solo… no quiero que nadie cargue con problemas muy pesados después- respondió mostrándose segura de sí misma pero el pelinaranja la conoce tan bien que noto que ocultaba algo.
-el hecho de que él no pueda verme, no significa que no lo hará después de que acabe contigo-la mujer blanca le susurro de manera tenebrosa que le hizo erizarse por completo a pesar de que su voz sonaba de lo más inocente.
-¿sabes Ichigo?- llamo para distraerse de todo esto- no sé porque, pero tengo la sensación de que no importa lo que pase con esta misión, no podremos derrotarlos todavía.
-eso no es importante Rukia, después de todo yo estoy en su equipo- ella le miro con un ceja levantada- ¿Qué?- quiso hacerse el desentendido, pero ella le miraba feo- ¿Por qué me miras de esa forma?
-eres un arrogante- le fulmino.
-solo soy honesto.
-y para variar sínico- una venita comenzaba a palpitar en su frente.
-sabes perfectamente que no es verdad, pero toda guerra que he luchado la he ganado hasta ahora.
-no todas- le miro con superioridad.
-¿de qué hablas? Todas las he ganado, la guerra por ti, por Karakura, por mis poderes, por toda existencia.
-sigue creyendo eso…
-entonces ilumíname Rukia ¿Cuál no he sido capaz de ganar?- se le acerco de manera intimidante pero ella no se inmuto, de hecho se acercó de igual manera.
-la guerra por mi corazón, por supuesto- le sonrió con grandeza y el pelinaranja se quedó mudo.
-cu…cu…- no había escuchado bien ¿oh si?- ¿Cuándo dije que yo quería una guerra para ganarme tu corazón?- exclamo levemente sonrojado y sin mirarla.
-eres demasiado obvio Ichigo- lo tomo del rostro para girarlo hacia ella y que de esta forma se miraran.
-pu…pue...pues- era el momento del contraataque- te equivocas- afirmo muy seguro de sí.
-¿en qué me equivoco?
-en que esa guerra- esta vez fue el turno de Ichigo para tomarla del rostro, más específicamente de la barbilla- la gane antes de siquiera comenzarla- sonrió victorioso y vio como ella iba a negarlo entre golpes y gritos pero él fue más rápido, acorto lo que quedaba de distancia entre ambos y atrapo suavemente los labios de Rukia con los suyos.
Aun entre el beso se miraban fijamente, el pelinaranja con arrogancia y ella lo fulminaba, ¡oh! Pero no, esto no se quedaría así, ella es Kuchiki Rukia y si alguien gano aquí fue ella, le miro retadora, con su lengua delineo los labios del pelinaranja, sintió como se puso un poco ansioso y sin poder evitarlo profundizo el beso tomándola de la nuca, sus lenguas se encontraron para danzar juntas como siempre han querido hacerlo y esta vez sin poder resistirlo cerraron los ojos.
A pesar de ser un beso entre juegos y ego, como todas sus peleas, era uno muy cálido, uno donde podían transmitir lo mismo que sus miradas se decían cada que se encontraban, aquello que en silencios compartían, lo que las palabras escritas y habladas ocultaban al mismo tiempo que aquellos mensajes secretos que solo ellos entendían con cada pequeño roce de la piel del otro. Por un momento la situación tan difícil que estaban viviendo desapareció, como siempre que se veían solo eran ellos dos, no había un cuando, ni un donde, con tenerse al otro era suficiente.
-yo siempre lo supe- dijo el pelinaranja cuando tomo el aire necesario después de cortar el beso- que llegaste a mi vida para no irte nunca.
-esa no era la intención inicial- le sonrió levemente y el sin poder evitarlo le respondió, con ella y solo con ella podía sentirse tan tranquilo, podía sonreír sin ningún impedimento- y sin embargo también lo supe.
-¿realmente crees que todo fue obra de Aizen?- años de hacerse esa pregunta y justo hasta ahora finalmente se la formulaba a ella.
-no… Aizen no es tan capaz como para unirnos, date cuenta- se miraron directamente- fuimos el arma que lo destruyo.
Y era cierto, si desde el inicio Aizen no hubiera permitido que ambos se conocieran jamás habría cavado su propia tumba, porque Ichigo jamás habría tenido poderes, no la habría tenido a ella como su fortaleza para continuar viviendo y ella no habría tenido quien le diera motivos para seguir viviendo, en aquella ocasión en que Aizen revelo sus planes ella ya había estado dispuesta a morir y sin embargo que Ichigo la rescatara había cambiado todos los parámetros, cuando se sintió a salvo rodeada de su calidez supo que no podría morir sin siquiera ver un poco más de la vida de ese enojón pelinaranja.
-Rukia ¿Qué pasara con nosotros?
-siempre estaremos para el otro, así ha sido desde la primera vez que te vi, no veo porque sería diferente después.
-¿Cuál es nuestra relación?- no pudo evitar contener esa pregunta, ella se sorprendió un poco pero puso expresión pensativa.
-no se explicarlo Ichigo, te conozco tanto como para ser solo tu compañera, puedo leerte lo suficientemente bien como para ser más que tu amiga, entre tú y yo no existe una hermandad para nada- el pelinaranja no pudo estar más de acuerdo ¿Qué clase de loco se besaría con su hermana?- nuestra relación no es algo que tenga nombre, solo sé que somos nosotros, no necesitas un nombre para saber lo que sientes por mi ¿o sí?
-posiblemente no.
-¿esta vez me responderás lo que sientes?
-ya te lo dije, si yo hablara sobre ello posiblemente no me creerías.
-podrías intentar.
-¡estoy harta de esto ¿Por qué tienes que ser feliz mientras yo sufro?!- la pelinegra toco su cabeza dando a entender que le dolía- él es muy lindo, lo quiero para mí.
-el tiempo se agota- informo Rukia tratando de ocultar lo que realmente le sucedía.
-¿me prestaras tu cuerpo para ello?
-eso jamás- susurro con molestia, el Kurosaki se mantenía al margen, lograba ver algo muy difuminado colgado en el cuello de Rukia- cállate.
-entonces prepárate para las consecuencias- rio sínicamente- tu sangre me lo permitirá, librarme de esta oscuridad, cuando la menguante luna se mostrara, a la nueva existencia mi ser llegara
-duele- la pelinegra comenzó a sudar, un camino de sangre salió del cuerpo de Rukia para agregarse a las rocas blancas, Rukia tomo al pelinaranja de los brazos tratando de apaciguar su dolor, él la rodeo por completo como diciéndole que ahí estaba y no permitiría que su dolor se hiciera más grande.
-¿kurosaki-kun?- Ichigo se sorprendió de escuchar a Urahara al otro lado del transmisor, se suponía que en esta zona no había señal.
-¿Cómo…?
-tuve que hacer unos ajustes, pero ahora podemos comunicarnos, debo informarte que hemos tenido problemas muy grandes con Karin-san y Airsawa-san- Ichigo apretó los puños, Rukia sufría en sus brazos, su hermana seguramente estaría igual y sobre todo Tatsuki al ser una simple humana no lo soportaría.
-¿Qué les ha pasado?- pregunto con algo de temor.
-Karin-san… los latidos de su corazón cada vez son más pausados y con Arisawa-san… todos sus signos vitales están apagándose- Rukia dejo de moverse en sus brazos, la miro preocupado y solo pudo ver que estaba inconsciente, se acercó para saber si aún respiraba y no fue muy agradable darse cuenta de que su respiración era muy pausada, pero aún estaba viva y eso era lo importante.
-¿Qué hay de los capitanes?- su voz sonaba apagada.
-¿Rukia-san esta despierta?- pregunto para tentar terreno haciendo que la preocupación en el pelinaranja aumentara.
-no-
-estamos al borde del colapso… la Capitana Soi Fong está en perfecto estado pero la misión infierno…
-¿Qué ha pasado con Yuzu?- su hermanita tenía que estar bien, no podía….
-¿sabes? Aizen nos ha revelado una nueva pista…
Una fuerte presión espiritual se sintió a sus espaldas, esto no podía estar peor, se puso de pie con Rukia en brazos, se acercó a donde suponía era el sitio del espejo, ya que ahí es donde había señalado la pelinegra que estaba, busco con la mirada al dueño de tal presencia pero por más que buscaba no encontraba nada, algo que llamo su atención fue ver correr de sus pies sangre, no era suya, no había sido herido ¿entonces?
Ichigo dirigió su vista hacia sus pies, se le dificultaba un poco la vista ya que el cuerpo de Rukia colgaba en sus brazos, abrió los ojos con completo horror reflejado en ellos, la pelinegra sangraba, a sus pies se estaba formando un charco lleno de aquel rojizo líquido vital, que después se dirigía a aquellas formaciones de rocas, cayó al suelo no sabiendo que hacer, aquella presencia aun los observaba, Rukia dejó de respirar en algún punto de su conversación con Urahara y él estaba entrando en pánico.
-…si alguno de ustedes es marcado, habremos perdido- finalizo Urahara y en ese momento el pelinaranja comprendió la situación- Byakuya ha…- la transmisión se perdió.
Delante del pelinaranja se mostró la mujer completamente blanca, no le provoco miedo poder verla finalmente sino, que estaba llena de la sangre de la pequeña mujer que sostenía en sus brazos y que ahora estaba al borde de la muerte, por si fuera poco dos albinos aparecieron delante suyo sosteniendo la mitad de un espejo cada uno y después se mostró a quien menos deseaba ver ahora, aquel que había causado problemas para Riruka, aquel que había marcado a Yoruichi y aquel que ahora seguro intentaría arrebatarle lo que más amaba.
-¿Cuánto tiempo Kurosaki Ichigo?- pregunto burlón acercándose a él, el pelinaranja no supo porque no podía moverse hasta que comprendió que Kazuma estaba ahí para cumplir aquello que Aizen había advertido hace poco-ya me he aprovechado mucho de tu pequeña hermana- continuo- esta vez usaremos a la mujer que amas.
-¿no te agrada la idea?- pregunto el albino- marcado por la sangre de aquella que amas- un pentágono con la sangre de Rukia se formó a su alrededor.
-es romántico si lo piensas- continuo la albina- nuevamente atado a un destino por la misma mujer de siempre- le sonrió de forma inocente.
-me parece que tenemos una intrusa aquí- comento Kazuma mirando a la mujer blanca que se ocultó tras Ichigo- una intrusa que debe ser destruida- ¿así que aquella extraña no estaba con los Shinimashitas?
-no es momento de perder el tiempo Kazuma- regaño el albino.
-tks- chasqueo la lengua- comencemos, los espejos de los gemelos albinos se iluminaron, Rukia no se quejó ante el robo de sangre, si ya ni respiraba era obvio que no volvería a la conciencia por un dolor insignificante comparado al del robo de Riatsu que tuvo durante treinta horas, Ichigo fue quien se quejó, pero no les daría el gusto a aquellos Shinimashitas de gritar por más que le doliera lo que sucedía ahora, Rukia estaba cada vez más pálida.
La debilidad se hizo presente en Ichigo, cayo rendido y el cuerpo de Rukia un metro más lejos, la apreciaba con dolor, no pudo hacer nada por ella, no pudo evitar ser marcado por los shinimashitas para quien sabe qué cosa, se sentía inútil, ni contra Yhwach se había sentido así, Kazuma hizo lo propio, no pudo evitar lleno de dolor y ver como todo poco a poco se tornaba negro a su alrededor, el de ojos naranja no dijo nada, solo se acercó a Rukia.
-¿crees que pueda servirnos?- pregunto la albina.
-es posible, aquella espía que se consiguieron nos ha dado muy buenas pistas sobre ella- acaricio el rostro de Rukia, el tacto con ella fue frio, la joven perdía la vida a cada segundo que pasaba- ella fue quien obtuvo las bendiciones de ese Quincy, la de Aizen y Urahara Kisuke.
-me sorprende que ni ese hombre tan inteligente lo notara, bueno ninguno lo noto- continuo la albina.
-es porque ellos no son tan hábiles como dicen ser- culmino su hermano.
-ella será alguien muy buena para nuestro padre- toco el vientre de la pelinegra y comenzó a emitir un resplandor blanco, miro a la mujer blanca que seguía escondida tras Ichigo, sonrió con burla- este será tu destino- Kazuma no pudo evitar sentirse feliz, todo estaba saliendo de acuerdo a lo planeado- ya que no hemos podido evitar que esos dos regresaran a ustedes, tendrán que pagarlo muy caro.
-Kasumi la ha encontrado- reporto la mujer albina.
-definitivamente todo va de acuerdo al plan.
-ya suenas como Aizen- aseguro el albino, Kazuma rio por lo bajo.
-es momento de irnos- un gran resplandor se expandió por todo el lugar y ellos desaparecieron.
- ¿Kurosaki-kun…? Kurosaki-kun- las transmisiones regresaron y la voz de Urahara con ello.
Ichigo despertó muy débil, su muñeca izquierda dolía mucho, Rukia estaba delante de él, pero eso no fue lo que llamo su atención, una pequeña jovencita de rubios cabellos estaba abrazada a Rukia, no tenía idea de donde había salido, solo que no parecía alguien mala, como pudo se acercó a ambas, la desesperación se apodero de él cuando se dio cuenta de que Rukia ya no presentaba ningún signo vital en ella.
-tranquilo Kurosaki-kun- insistió Urahara al notar la respiración acelerada del Kurosaki.
-¿Cómo… como me pides eso si…?- su voz sonó temblorosa, acaricio el rostro de Rukia y unas cuantas lagrimas se arremolinaban en sus ojos, un poco de ardor en su muñeca le permitió ver la marca que Kazuma le había hecho.
-ella aún vive… y el resto ha encontrado los fragmentos… en veinte minutos todos deberán destruir el sello, solo debes hacer que Kuchiki-san este consiente para eso.
-bi…bien- asintió un poco más calmado, dejo de escuchar la respiración de Urahara y se concentró en Rukia- despierta- suplico al principio- Rukia… necesito que despiertes- palmeo suavemente una de las mejillas de la pelinegra y en ese momento la Kuchiki volvió a respirar y abrió los ojos rápidamente haciendo que la luz le pegara de golpe.
-Ichigo- llamo con una voz un poco más normal, si tenemos en cuenta que no había podido hablar bien sin que su respiración se acelerara.
-¿te encuentras bien?- ella se asustó cuando lo vio demacrado, unas ojeras se notaban en sus ojos y sus labios estaban morados ¿Qué había pasado mientras estaba inconsciente?
-si no te preocupes, hemos completado la misión, los han encontrado, solo hay que esperar la señal de Urahara-san para saber en qué momento romper el sello- se levantó como pudo y le miro desde arriba, ella le observaba analíticamente tratando de buscar que es lo que había puesto al chico en ese estado y se fijó en su muñeca, apretó los labios con fuerza pero no comento nada.
-¿Dónde estoy?- una dulce voz llamo la atención de ambos, justo en ese momento Rukia noto que estaba siendo abrazada por una chica de rubios cabellos.
-¿Quién es?- pregunto Rukia tratando de sentarse y trayendo a la chica consigo.
-no lo sé… apareció de la nada- respondió omitiendo que había estado inconsciente quien sabe cuánto tiempo.
-¿Quiénes son ustedes?- apretó más el abrazo que mantenía en la cintura de Rukia, ella para hacerla sentir más segura le devolvió el abrazo y la chica le miro para después sonreírle, tenía los ojos grises, unos muy bonitos.
-yo soy Kurosaki Ichigo- menciono el pelinaranja acercándose para darle un poco más de confianza, vio a la rubia sonreírle y eso hizo que Rukia recordara a la mujer blanca, miro asustada a la chica y lo supo de inmediato, era ella ¿entonces porque ahora lucia tan inocente? Un pánico inmenso la invadió y trato de zafarse del agarre de la chica pero la rubia la miro asustada porque quisiera soltarla-¿Rukia?- llamo el pelinaranja.
-dile que me suelte- suplico, Ichigo no comprendía porque Rukia se comportaba de aquella manera y le molesto ver algo así en ella, se acercó a la rubia, le sonrió levemente y le indico que soltara a Rukia, aun cuando no quería la convenció.
-¿Cómo te llamas?- pregunto lo más amable que alguien tan enojón como Ichigo podía ser.
-no sé si sea mi nombre- respondió en un susurro- pero solo tengo en mi cabeza el nombre de Kyoko… Tsukasama Kyoko- le sonrió levemente.
-comprendo- le extendió la mano para ayudarla a ponerse de pie, sin que el pelinaranja lo notara Rukia tomo a Sode no Shirayuki y lastimo una de las piernas de la chica, sin embargo aun cuando vio sangre correr de la pierna de la chica, la herida la recibió ella.
-¿Qué…?- pregunto sorprendida.
-¿Qué sucede Rukia?- pregunto Ichigo preocupado cuando vio como la pelinegra se tocaba la pierna.
-na…nada, deja de preocuparte por mi todo el tiempo, no me hace falta- aun le molestaba que fuera amable con aquella chica, la tal Kyoko le sonrió burlona y la Kuchiki no pudo hacer más que fruncir el ceño.
-Ichigo-kun- llamo Kyoko y el pelinaranja dejo de prestarle atención a Rukia.
-¿Qué sucede?
-¿me ayudara?- él la miro sin comprender- yo… yo no sé nada, no sé porque estoy aquí y mucho menos sé a dónde iré…
-hare lo posible por ayudarte- la chica le miro con lágrimas en los ojos y a pesar de que Ichigo se sintió incomodo por el abrazo, no la alejo de si, Rukia los fulmino.
-ella es de aquí, este es el lugar al que pertenece- menciono Rukia.
-¿Cómo lo sabes?
-porque apareció aquí ¿no es obvio? No sabemos quién es realmente Ichigo, puede ser algún aliado de los Shinimashitas, eres tan idiota que te fías de cualquiera- regaño con molestia.
-pero yo… yo no soy mala- las lágrimas de la rubia escurrían por sus mejillas con expresión de dolor reflejado en su rostro.
-lo seas o no lo seas no lo puedo saber porque no te conozco, pero no tenemos tiempo que perder con una mocosa como tú.
-ya déjalo Rukia- regaño el pelinaranja muy desconcertado por su actitud- ¿Qué sucede contigo?
-¿qué sucede contigo Ichigo?-Contraataco- ¿acaso no te das cuenta de que no puedes estar ayudando a cada extraño que se cruce en tu camino?
-¿Qué acaso no fue eso mismo lo que hice contigo?- ella se quedó callada- no sabe quién es y por ahora estoy en mi deber de ayudarla.
-las situaciones son muy diferentes.
-entonces explícamelo- Rukia apretó los puños molesta ¿Cómo era posible que por primera vez en su vida Ichigo le llevara la contraria?
-eso te lo puedo decir yo- la pelinegra miro a esa rubia entrometida que le hablaba por el pensamiento- nací de tu sangre y eso lo hace amarme tanto como te ama a ti aun cuando no lo note- sonrió burlona- y lo mejor de todo es que nunca podrás decírselo… a nadie.
-bien…- aceptaría su derrota, si todo era como ella decía, no podría hacer nada… no por ahora.
-Kyoko- llamo el pelinaranja que sin saber porque, tenía ese enorme deseo de cuidar de aquella chica, casi o tan grande como el de proteger a Rukia- ¿vendrás con nosotros?- ella le sonrió con sinceridad- así que Rukia- le miro amenazante, extrañando por completo a la pelinegra- deja de comportarte como una niñata y por primera vez en tu vida piensa en alguien más.
Rukia apretó los puños con impotencia, quería gritarle tantas cosas como que ella había pensado siempre en el bienestar de los otros, desde que lo conoció solo pensaba en él, pero se quedó callada con un nudo en la garganta conteniendo sus gritos, unas cuantas lagrimas se asomaron por sus ojos pero desvió el rostro para que Ichigo no la mirara. Ichigo noto que Rukia estaba a punto de llorar y se sintió mal consigo mismo, quiso ir por ella y abrazarla pero recordó que ella no estaba siendo amable con Kyoko y eso no le agradaba para nada.
Definitivamente esta misión a Hueco Mundo dejaría marcas nada favorables para cierta Kuchiki, ahora tenía en el camino a alguien malo, alguien que para Ichigo era inocente pero ella lo sabía, era la misma mujer que la había amenazado con tener al Kurosaki, eso es algo que no quería… pero no encontraba como deshacerse de aquella chica, por ahora tendría que soportar la presencia de esa entrometida, solo quería creer que Ichigo no caería ante Kyoko.
En la mansión Shiba todo estaba completamente oscuro, no había ni un solo ruido que perturbara el ambiente tan tranquilo que representa la noche, tal vez lo único que era diferente era el hecho de que una hermosa pelirrosa estaba sentada en el jardín bajo la atenta mirada del teniente de la treceava división, se les había hecho costumbre encontrarse en el jardín durante la noche ya que él tenía mucho trabajo que atender durante el día, entre miradas y sonrisas se comunicaban para no perturbar el sueño de los otros.
-debo irme- comunico con un poco de tristeza el joven de cabello dorado.
-comprendo… Haru ya está dormido… espero puedas venir mañana- susurro mientras le sonreía levemente, el asintió y desapareció en un shunpo, de verdad que se sentía feliz de tener un amigo como Kei Takahashi, era alguien muy amable y demasiado apuesto, le gustaba ser acompañada por él, le gustaba ser cuidada por alguien.
-¿disfrutas tu felicidad?- se estremeció por completo ¿Por qué? ¿Por qué ahora que era feliz?
-espero que no mucho querida… me ha costado demasiado encontrarte- unas lágrimas se asomaron de los ojos de la chica, sabía que el destino siempre era cruel pero no espero que lo fuera tanto, agradecía que Kei se hubiera marchado y que Haru estuviera con Kukaku en esos momentos.
-¿Por qué no nos miras? Nosotros que te hemos buscado tanto- recrimino la voz de una mujer mientras la abrasaba por la espalda.
- gracias…- logro decir- pero no era necesario… no cuando perdí el producto- comento, sabía perfectamente que eso era la que Kazuma estaba buscando y que jamás encontraría, el bebé casi no salía, nadie sabía de su existencia y menos se sentía ya que Urahara había puesto un bakudo protegiéndolo.
-siempre supe que eras descuidada pero no imagine que a ese grado- le recrimino Kasumi.
-no era mi intención… mi cuerpo es muy débil- respondió con tranquilidad, Kasumi no le generaba ningún problema, el miedo era por Kazuma, esperaba que no quisiera llevarla consigo- ¿podrás perdonarme Kazuma?- llamo para mostrarse arrepentida ante él.
-definitivamente no- respondió él haciéndole una seña a Kasumi, la pelirroja asintió y ayudo a Riruka a ponerse de pie.
-no entiendo como con este cuerpo tan débil hayas tenido tiempo de salir a coquetear con ese apuesto teniente- comento burlona la mujer molestando a la pelirrosa, pero sintió un fuerte mareo y se sostuvo de los brazos de Kasumi.
-no estaba coqueteando, el simplemente es alguien que recibió la orden de vigilarme, el Gotei 13 no se fía de mi- sabía que en cierta forma era por eso que Kei era quien la cuidaba, ella era una pista muy importante para dar con los shinimashitas.
-vendrás con nosotros- confirmo lo que menos quería, Kazuma se acercó a ella.
-pero…- su voz tembló- si me llevas contigo… yo no podré resistirlo…- una parte era su cuerpo débil y la otra su debilidad mental, le miro suplicante.
-no entiendo que quieres decir con eso- renegó molesto, tanto que le tomo encontrarla y ahora ella no quiere irse con él.
-yo necesito descansar demasiado, de hecho casi no salgo…- y su hijo era una imagen que aparecía demasiado en su cabeza- pero claro, supongo que como perdí a…- apretó los puños con fuerza- nuestro hijo- como le repugnaba decir que su hermoso bebé era de Kazuma- es tu venganza, verme morir lentamente te haría feliz.
-ya te vi morir una vez, esa no es mi intención- la tomo de los brazos y Kasumi desapareció cuando recibió una mirada de él, Riruka se sintió morir, mínimo con la pelirroja ahí tenía más confianza, no le quedo de otra, ya había gastado mucha energía, tuvo que sostenerse bien de los brazos del de ojos naranja.
-entonces déjame quedarme aquí- le suplico entre lágrimas.
-¿para qué?- pregunto con molestia.
-para…
-para que estés con él nuevamente- aseguro, ella le miraba afligida.
-por favor… yo, yo no puedo… no puedo soportar una vida como la que tuve a tu lado… pero eso no quiere decir que volveré a estar con él otra vez, solo es quien me vigila.
- ¿Qué soy para ti?- aun cuando no quisiera, le abrazo con toda la fuerza que su frágil cuerpo le permitió.
-no lo sé, en serio no lo sé… ¿Qué soy para ti?- le regreso la pregunta, sus ojos se estaban cerrando y eso le preocupaba porque si se quedaba dormida seguramente él la llevaría consigo.
-tu eres todo para mi- respondió con voz seria, la sintió temblar entre sus brazos, ella lo sabía y en cierta forma se sentía pésima, ella era su debilidad y aun así, en vez de sentirse alagada le temía demasiado.
-entonces déjame vivir un poco más- le miro a los ojos sin aflojar el agarre.
-encontrare la forma de restaurar tu Riatsu- aseguro, ella suspiro- te quedaras aquí hasta ese momento y cuando venga por ti vendrás conmigo- Riruka tuvo que asentir, Kazuma la tomo de la barbilla y acerco su rostro al de ella- así que no olvides que tú eres mía…- le beso y nuevamente lloro, porque no quería eso, no lo quería a él, ese hombre tan peligroso solamente la lastimaba.
Le correspondió el beso entre lágrimas, él la tomo de la nuca y rodeo fuertemente su cintura para profundizar el beso, su situación era muy crítica ¿Cómo mantener las mentiras? Si se enteraba de Haru, la mataría porque sabría que todo este tiempo lo engaño, no solo en eso sino también en hacerle creer que en alguna parte de su ser sintió amor por él, pero él debía entender que ella jamás podría amar a quien le arrebato lo que más quería. Lo sintió descender sus besos por su cuello retirando un poco del Kimono, su respiración se aceleró, le hacía inclinar la cabeza hacia atrás para tener más acceso a su cuello y eso la asusto de sobre manera, no quería volver a sentir como aquel hombre la tocaba.
-Kazuma…- llamo en algo que se pareció a un suspiro para hacerle creer que también deseaba eso- mi cuerpo no soportaría esto.
-solo…
-por favor…- suplico, aunque no quería dejar esto de esta forma por lo mucho que deseaba poseerla nuevamente, tuvo que hacerlo, no podía perderla.
-vendré a verte cada semana… así que espera por mí a esta hora- le beso nuevamente y después la dejo en su habitación, la vio quedarse dormida y desapareció.
Soi Fong estaba sentada en la orilla de la cama, se le veía inquieta, su talón golpeaba insistentemente el suelo y temblaba un poco, sus ojos revelaban preocupación ¿ahora qué haría? No podía ser cierto, tal vez Isane estaba equivocada, tal vez se confundió… negó con la cabeza, Isane no podría equivocarse y ella no podía negarlo porque desde hace poco lo había sospechado, se puso de pie y justo en ese momento escucho que llamaron a la puerta, era ese rubio idiota que hacía de todo para arruinarle la existencia.
-¿puedo pasar?- se lo pensó mucho, no había querido hablar con él desde hace un mes que la había encontrado después de huir tras confesarle sus sentimientos, en todo momento que podía lo fulminaba con la mirada y no le hablaba.
-adelante- dijo finalmente, no podía estar siempre así, sabía que aquello que él le profesaba era real, pero ella no quería aceptarlo porque sentía que su vida cambiaria, no se equivocó para nada y ahora lo sabía perfectamente. El rubio ingreso finalmente, sintió la mirada molesta de la pelinegra y no se atrevió a mirarla a la cara, no hacía desde hace un mes, camino lentamente hacia ella y la vio retroceder un poco, eso lo hizo sentirse decepcionado.
-¿puedo hablar contigo un momento?- aun sin mirarla, solo estaba delante de ella.
-ya lo estás haciendo- menciono cortante.
-Soi Fong- dirigió su mirada hacia ella pero la pelinegra rápidamente la desvió, suspiro derrotado- Isane me ha informado que no te encuentras muy bien- la vio temblar y eso le extraño por completo lo cual le hizo suponer que algo no estaba para nada bien.
- ¿eso es todo lo que querías decirme?- pregunto cruzando sus brazos bajo su pecho, él la analizaba tratando de encontrar algo mal, ella estaba actuando muy diferente a horas atrás ¿Qué había encontrado Isane que no quería que él supiera? Trato de tomarla del brazo pero ella se alejó, sintió como si algo hubiera golpeado su pecho.
-la verdad es que no- tomo aire para regresar a su semblante de siempre, se inclinó ante ella extrañándola por completo, no la mirada y se acomodó de tal forma que parecía que… abrió los ojos sorprendida, él… estaba…- Soi Fong, realmente quiero pedirte una disculpa por lo que ocurrió aquella noche, debo ser honesto al decir que no me lamento de nada, pero quiero que sepas que no lo hice con la intención de perjudicarte.
-así que aun sin…
-aun sin la intervención de la teniente Matsumoto…- tomo aire- la verdad jamás habría podido hacerlo, a pesar de que tienes una no muy buena imagen de mí, sé que mínimo confiabas en que yo jamás… lo importante aquí es eso, no quiero que pienses que yo te lastimaría a propósito, si esa fuera la intención- la miro directamente, ella se veía tranquila y hasta en cierto punto sonreía muy débilmente- no habría esperado poder encontrarte aun después de cien años.
-¿lo que quieres decir…?
-solo espero puedas perdonarme- nuevamente se inclinó para pedir disculpas, la escucho suspirar derrotada, le miro desde el suelo y ella sonreía con superioridad.
-muy bien Urahara Kisuke, no tengo nada que recriminarte, no ahora…- se inclinó un poco para extenderle su mano- no es necesario que te sientas culpable por eso, fue la teniente Matsumoto y por aquello ya se ha disculpado- el rubio acepto la mano de la pelinegra con una sonrisa y se puso de pie- después de todo, no soy una maldita mocosa que se atormente por ello.
-gracias- le sonrió realmente agradecido- ¿te sientes mejor?
-un poco- respondió relajada.
-¿quieres ir a la sala de comunicaciones? a Mayuri le encantaría hacer unas pruebas al rubí- la vio quedarse quieta- ¿sucede algo?
- no… no pienso estar cerca del capitán Kurotsuchi- aclaro sin darse cuenta de lo que decía.
-¿te hizo algo?- pregunto extrañado ya que dudaba siquiera de que Mayuri pudiera hacerle algo sin salir perjudicado de alguna forma.
-no…-respondió rápidamente cuando se dio cuenta de lo que decía.
-Capitana- Isane ingreso a la habitación- traje algo de comida para usted- Soi Fong iba a decir algo pero el olor a comida la asqueo por completo, una de sus manos se dirigió a su boca mientras la otra a su estómago, salió corriendo lejos de ahí, Isane de inmediato supo lo que sucedía.
-Soi…- Urahara iba a ir tras ella pero la Capitana de la cuarta división se interpuso.
- no se preocupe Urahara-san, todo está bien ¿podría esperar aquí? Ella regresara pronto, no se preocupe- sin más se fue para buscar algo que pudiera ayudar a la Capitana pelinegra, sin embargo Urahara no se quedaría tranquilo, noto aquella mirada de susto que pusieron ambas, algo se estaban guardando, salió en busca de la capitana y la encontró en una habitación encerrada recargada en la puerta por la parte de adentro.
-¿te encuentras bien?- escucho desde fuera, ella negó en silencio, no podía ser más horrible todo, sin embargo no se molestaba, suspiro.
-si supieras que no estoy nada bien posiblemente te preocuparías por mí- se le veía muy pálida, Urahara no escucho aquello- pero si supieras porque estoy así seguramente estarías muy feliz- continuo en un susurro- y yo también… lo único que no entiendo es ¿Por qué? ¿Por qué no pude detenerme? Todo esto es tu culpa y no sé cómo diablos voy a ocultarlo de alguien tan listo como tú, por ahora tengo el pretexto de los rubís… pero cuando ya no estén ¿Cómo voy a ocultarte el hecho de que estoy…?- suspiro, definitivamente él tenía la culpa de todas sus complicaciones.
-¿Soi Fong?
-¡estoy bien idiota, déjame sola!- grito desde dentro y lo escucho suspirar con pesadez- es solo un efecto secundario del rubí- aclaro y lo escucho alejarse.
-solo quiero decirte que dentro de quince minutos haremos todo para liberar los trozos de espejo- menciono para ver si de esta forma la hacía salir y descubrir de una buena vez lo que le ocultaba, no se le pasaba por alto que lo hubiera perdonado tan rápido.
-entonces regresa hasta ese momento.
-bien…- dijo por última vez- vendré a verte más tarde- ella suspiro aliviada cuando lo escucho marcharse, nuevamente las náuseas vinieron a ella y paso lo que tenía que pasar. Recargada en una ventana pudo ver como Urahara se dirigía nuevamente a la sala de comunicaciones donde seguramente estaría Mayuri, tembló de solo imaginarse al científico contento de tomar el control un rato en lo que el rubio no estaba.
-definitivamente eres un idiota- menciono con una sonrisa, noto como Urahara la miro desde lejos por lo que cerró los ojos como si no le viera hasta que se perdieron de vista- pero me pusiste en una situación muy difícil, todo estaría como siempre si tan solo tu…- su voz se tornó nerviosa y un fuerte sonrojo cubrió su rostro- diablos…- mordió uno de sus dedos- sucedió… dos veces y yo no pude hacer nada…- se cubrió la cara avergonzada, los recuerdos eran tan claros que parecían una grabación y nuevamente recordaba lo que sucedió aquella noche…
Esto es todo por hoy, me esforcé mucho por darles un capitulo en estos días, realmente no me gusta dejarles colgados por ello me esforcé, igualmente sigue en pie el hecho de que hasta mediados de junio desaparezca de vez en cuando de una a dos semanas.
¿que les pareció? si les gusto díganmelo. Nos leemos en la siguiente actualización.
Besos. Carrie ;)
