Disclaimer: U.U Nada nos pertenece…

Nota: Siempre, absolutamente siempre que se refiera al bebé, será como el pequeño Roy, quizá Roger, o Mini-Roy (Mustang/Bastardo por parte de Ed XD) para que no se preste a confusión.

Nota 2: ¡ "Fullmetal Alchemist: Brotherhood" llegó al fin! (Mas al final.) -Don't forget april 5 2009-

Priss: Y porque sabemos que lo que quieren es leer.

Ale: O matarnos.

Priss: Sin más preámbulos aquí esta el grandioso y más largo capitulo en la historia de este fanfic, porque se lo merecen por su paciencia y apoyo…

Priss&Ale: ¡El gran capitulo 8, que lo disfruten!

Otra Nota XD: MUCHO LEMON MUUUUY "M"


Capitulo 8: "Se Llaman Pañales, Idiota."

Miraba por la ventana del auto en movimiento, esperando que el paisaje le calmara un poco los nervios. Se mordió el labio y luego volteó hacia su marido, al que encontró en su misma situación. Suspiró observando en sus brazos, sin poder evitar el sonreír tiernamente, el par de bultitos envueltos uno en una manta rosa y el otro en una azul; hasta ahora habían permanecido dormidos. Y era a causa de la ligera pero bien presente tensión, que no se oía nada más que no fueran quedas respiraciones y uno que otro quejidito o balbuceo.

La joven madre tragó saliva al ver como daban vuelta en la calle en la que vivían. Si el embarazo había sido algo duro, el verdadero reto empezaría en el instante en que cruzaran la puerta,… ¿O ya había empezado?..., el punto era que vuelta atrás ya no había. Lo hijos son para toda la vida.

(Ed: Pues a cierto Bastardo no le avisaron… ¬¬ *coughHohocough* )

Quizá lo que mas miedo les provocaba era la pregunta… ¿Seremos buenos padres?... Y por más que la frase suene como sacada de telenovela, bien es cierto que todos los padres alguna vez se lo preguntan. Visto desde otros puntos de vista es una pregunta tonta… ¿Por qué? … Por que hacerla no hará la diferencia, mas la gente de esto no se da cuenta. A fin de cuentas nadie nace sabiendo ser padre, cosa que como todo en la vida se aprende sobre la marcha.

El auto se detuvo y el moreno miro a su mujer. "Llegamos…" Anunció, por decir algo más que nada, siendo que para la situación no se le ocurría demasiado por esa peculiar y algo molesta sensación en la boca del estomago que todos hemos sentido alguna vez.

Leyéndolo como a un libro y tal vez por el hecho de que ella se encontraba igual, rió un poco para si. Giro los ojos, sola no lo hubiese notado amor… pensó riendo un poco mas ante la, un tanto boba aclaración, pero Roy era lindo cuando estaba nervioso, y más si intentaba disimularlo.

El pelinegro bajo del auto y le dio la vuelta para abrirle la puerta a Riza y ayudarla a bajar de este, pues llevaba ambos brazos ocupados. La rubia se encamino hacia la puerta de su hogar y espero al coronel, que había ido a sacar de la cajuela una pañalera. Este la alcanzo y comenzó a buscar sus llaves frenéticamente al caer en la cuenta de que no recordaba que había echo con ellas.

Una gotita de sudor resbaló por la nuca de la mujer, siempre era la misma historia con las llaves. Bajó la mirada encontrándose con un par de ojos tal cual los suyos. Railey le miraba expectante. Le sonrió a su pequeña y busco el tercer par de ojos color marrón rojizo, pero los encontró cerrados. Se volvió para encontrar a la bebita observando a su padre, y en su carita ciertamente, un gesto de confusión ante una nueva faceta que le conocía a ese simpático hombre, que si mal ella no recordaba se llamaba papá,… o algo por el estilo.

No dejaba de preguntarse en donde rayos estaba, y no se explicaba como era que su… ¿Cómo le habían llamado antes?... ah si, su hermano, estaba tan tranquilo con ello. Bueno, aunque indudablemente lo espacioso del lugar era genial, pero tal vez era demasiado espacioso… En un principio le había gustado, toda esa movilidad era grandiosa, ya no se daba de a topes con su hermano a cada rato… mas no le gustaba para nada que los alejaran mucho, estaba bien en tanto estuviera a la vista. ¿Qué tal si se le perdía?

"¡AJÁ!" Exclamó Roy al fin abriendo la puerta. Lo que tuvo como única respuesta llanto, pues les había metido un susto terrible a los gemelitos al soltar el grito, que no había sido algo tan fuerte, pero de sorpresa y ellos tan pequeñitos, no fue algo agradable. Sin contar lo grave de su voz. (Aplica a japonés (no mucho a la nueva) e ingles, español no tanto…)

Su esposa alzó una ceja y le lanzó una mirada asesina. Negando con la cabeza entró a la casa lentamente dejando al hombre con cara de "Ups…".

(Priss: Baboso… Ed: A veces me pregunto como sobrevivió en Ishbal… Ale: A veces me pregunto como es que tú no olvidas respirar… Ed: ¬¬)

Se apresuro a alcanzarle, cerró la puerta y subió las escaleras tras ella camino a la habitación que ya estaba lista para los gemelitos.

Al entrar ahí, ella se recargo ligeramente en la pared, donde se encontraba el botón de la luz, revelando blancas paredes con algunos motivos y una gran ventana parcialmente cubierta por unas lindas cortinas, frente a la cual, de cada lado había una cuna. Ambas eran de madera y de color casi blanco, pero una tenía detalles rosados y la otra los tenía celestes. Bonitos muebles que hacían un juego perfecto decoraban el lugar. También, regados por la habitación había varios muñecos de felpa que se veían adorables, además de algunos otros juguetes y un gran baúl que presumía de estar lleno de ellos.

Riza se sentó en un pequeño sillón dando un suspiro y bajo la mirada para encontrarse con dos pares de ojitos todavía llorosos. Rió para ellos. "Lo se, Papá es un bobo" Como respuesta, el pequeño Roy ladeo la cabeza llevándose un dedo a la boca, olvidando por completo lo anterior y dedicándose ahora a observar el lugar en el que estaba, en cambio Railey se acurruco en el pecho de su madre escondiendo su carita, sintiéndose aún algo perturbada.

El "bobo" se acercó poniéndose en cuclillas a la altura de los bebes, su rostro era un gran puchero, lo que hizo reír a su mujer. "Todos comenten errores…"

- Dos días después… (Día 3)-

… No me vengas con eso" Dijo la rubia algo frustrada mientras tomaba al pequeño Roy de brazos de su padre.

"Pero Riza…"

"Roy, poner un pañal al revés no es cometer un error, es ser un idiota… sobre todo si enfrente tienes el paquete de pañales, el cual no se si lo notaste pero oye, hasta dibujitos tiene…" Explicó ella mientras caminaba hacia las escaleras para subir a cambiar al bebé.

"Lo siento…" Dijo el haciendo un puchero y ahora cargando a Railey, quien lo primero que hizo al tenerlo a su alcance fue tomar un mechón de su cabello y jalarlo. "Ouch, hey no hagas eso"

Riza no pudo evitar el burlarse. Noto de pronto en el pequeño la misma cara de reproche de su papá, el pañal debía estarle molestando.

Ella suspiro. "Solo pon atención la próxima vez" Le dijo mientras subía con el infante.

(Priss: Ha, ¿y quien lee las instrucciones? Ale: Son aburridas X3 Ed&Al: Y así fue como el padre de Priss le descompuso el teclado de la laptop. Priss: ¿Por qué me hacen recordar cosas tristes? TTnTT)

- Día 9-

3 AM… ¡WAAAAHHHHHHHHHHHH!

"Hmmm… te toca…" Murmuró Riza dándose la vuelta en la cama y tapándose la cabeza con una almohada, previendo que en cualquier momento los gemelos llorarían a dueto.

Su marido emitió algo así como un gruñido y dijo. "…No es cierto…"

"Yo me levante a la 1 y media…" Respondió ella con notorio cansancio en la voz.

Roy se puso de pie, refunfuñando pero lo hizo y se dirigió a la habitación de los pequeños dando tropezones en la obscuridad y sacándose un gran chichón al golpearse con el marco de la puerta.

Al entrar en la habitación noto a la pequeña molesta, pero el que lloraba era su hermanito, este hacia pucheros, apretaba las manitas y tiraba de patadas; le levanto tranquilizándolo un poco y antes de otra cosa se asomó a la cuna de Railey, quien se veía ya bastante calmada y se limito a mirarlo con sus grandes ojos, bostezar, llevarse el dedo a la boca y acomodarse de nuevo para seguir durmiendo.

"… Bueno hijo, ¿Cuál es el problema?" Dijo alzando al bebé y observándolo detenidamente. El niño hizo un gesto de reproche y empezó a necear de nuevo dando pujiditos y moviendo los brazos con frustración.

De pronto la respuesta le dio un golpe… en la nariz.

"…Ay no… ¿Por qué siempre me tocan a mi los pañales?..." Lloriqueo,… comenzaba a extrañar aquella época en la que había sido enviado a la guerra, su vida entonces no era tan complicada…

- Mes 1-

… No amor, no quiere todavía, dame al niño y juega un ratito con ella en lo que le da hambre"

Mustang hizo así como indico su esposa, tomó a la nena y le entrego al pequeño Roy, que no lo pensó 2 veces y se prendió del pecho de su madre.

De pronto el pelinegro noto como ahora su hijita miraba a su mamá y hermano de una forma muy penetrante, arrugo los labios, frunció el seño y empezó a llorar.

Una gotita de sudor cayo por la frente del coronel… hermanos tenían que ser…

(Ed&Al: - Se abrazan - ¡Claro que si! Priss: Yo le hago vodoo a mi hermanita n.n tee-he Ed,Al&Ale: O.o… Oook…)

- Mes 3-

"¿Pero porque llora?" Preguntó con desesperación el padre primerizo.

"No tengo idea…shh shh… no quiere dormir, no tiene hambre, no necesita otro pañal, no se que tiene… shhhhh" Respondió la rubia mientras intentaba hacer callar a la bebita que lloraba sin consuelo.

Roy se encogió en hombros mirando a su hijo, al que llevaba en brazos. "Mujeres… y a pesar de eso nos traen locos" Le dijo en un suspiro, ante lo que su mini-me rió.

(Priss: Para eso hay 2 buenas razones, ¿verdad Ale? Ale: Amo a mis chicas X3)

"¡Hola!" Escucharon de pronto una familiar voz decir alegremente.

La pareja se dio la vuelta para encontrarse con Edward que mostraba una de sus sonrisas.

"Hola Ed…eh… una cosa… ¿Cómo entraste?" Preguntó el ojinegro.

El chico respondió con descaro. "Duh, use una ventana… deberían cerrarlas, podría meterse alguien" Esto hizo que Roy casi se cayera para atrás. "… ¿Por qué llora Railey?"

(Ed: ¿Y quien usa puertas hoy en día? Priss: Yo entro a mi salón por las ventanas XD.)

Un aura púrpura rodeo a Riza. "…No tengo idea…" Dijo y siguió con su labor de calmar a la pequeña.

"Ah…" Musito el blondo dándole una ojeada al lugar y haciendo cara de cómo quien no quiere la cosa. "… ¿me puedo quedar aquí un rato?..." El par de adultos le miro. "… eh, Al se enojo con migo… es que me aburría, ¿si?... el estaba durmiendo en el sofá, y me encontré un marcador negro… entonces le… le dibuje bigotes y barba, peeero resulto que era marcador permanente y ahora no se lo puede quitar… "

Mustang miro a su mujer y miro a Ed haciendo obvia la respuesta.

El muchacho se mordió el labio y de pronto se distrajo observando a la niña. "¡Y hago que deje de llorar!" Exclamó de la nada al salir de un pequeño flashback respecto a una graciosa anécdota que alguna vez escucho.

Riza lo miro con escepticismo sin dejar de mecer a la bebé en sus brazos. Ante lo cual el se apresuro hacia la teniente, tomo a la nenita saliendo de la habitación. Le escucharon subir las escaleras y después de algunos momentos el llanto paró y luego Ed volvió con los brazos vacíos y una expresión de superioridad.

"¿Y Railey?" Pregunto la mujer cruzándose de brazos.

"En su cuna…" Ante tal merito a los padres se les fue la quijada hasta el suelo. "no se… ¿nunca te ha fastidiado algo o alguien?"

"¿Que-que-quería… est-t-tar sola?" Tartamudeó incrédula la mujer. El chico se limito a encogerse en hombros.

El coronel miro a Ed, luego a su hijo, y a Ed de nuevo. "¿Y que tal te va con los pañales? Nunca es muy pronto para aprender y-

"Ni lo sueñes Mustang" Interrumpió al mayor para decir con firmeza al ver que quería aprovecharse de el, a lo que el hombre suspiro resignado y se dispuso a hacerlo el. El joven se cruzó de brazos y alzó una ceja, ya sería cuando él hiciera su gracia, antes no… ¡espera, no! Edward Elric, el Alquimista de Acero jamás cambiaría pañales, eso lo haría su esposa, pensó después… pero entonces miro a Roy… al Coronel Roy Mustang el Alquimista de la Llama… y sintió pánico…

(Priss: Mwahahahahaha YO QUIERO TENER MUCHOS HIJOS XDDDDD Ale: Traumada… acá entre nos, yo prefiero hacerlos XP Ed: … Uh… ¿Qué, que dices mama?...Ah si ya vamos - Toma a Al y salen corriendo - Priss&Ale: O.o……¬¬)

- Mes 4-

Sábado, 6 de la mañana… ¿Por qué estaban levantados ya?... pues por el par de despertadores humanos que, en opinión de Roy estaban descompuestos pues sonaban cada media hora…

Sus cansados ojos miraron a la rubia mientras ponía el café, a el siempre le pareció que ella se veía sexy cuando hacia eso… pero antes de que pudiera tomar alguna iniciativa, dormitó dejando caer sus rostro en el plato de cereal que había frente a el.

Riza camino pesadamente a la mesa y se dejo caer en una de las sillas, miro a su marido y ladeo la cabeza, no tenia humor ni de burlarse.

Tres tazas de café debían ser suficientes para pasar el día, y si no siempre había mas, compraban tanto como compraban pañales. Se puso de pie y decidió subir a echarle un ojo a los gemelitos. Al acercarse escucho quejiditos y se asomó por la puerta para encontrase con una escena realmente simpática haciéndola sonreír y hasta reír un poco para si.

El pequeño Roy estaba en la orilla de su cuna recostado de ladito, totalmente pegado al barandal de esta, balbuceaba y tenia una expresión de suplica, había sacado los brazos entre la barras y los estiraba con ansiedad hacia su hermanita, quien abrazaba cariñosamente un osito de felpa y le lanzaba miradas de recelo al otro bebé.

Había días en que ambos deseaban poder renunciar, aunque siempre había algo… que por mínimo que fuese les devolvía las ganas, además de el darse cuenta que aunque seguían desgastándose se estaban acostumbrando; las cosas deberían facilitarse pronto… o eso esperaban.

- Mes 7-

… no le hagas eso a tu hermana…" Dijo el coronel severamente mientras entraba en la habitación de los pequeños a tropiezos con el par en brazos.

Recién los había sacado de la bañera, y es que bañarlos era una de las pocas cosas de las que no se quejaba ya que resultaba divertido; la disputa había comenzado desde que el pequeño Roy le arrojó a su hermanita el patito de hule… y continuaba. Los sentó en la mesita para cambiarlos y empezó a secarlos como pudo, pues estos seguían dándose manotazos. El teléfono sonó, hizo caso omiso y siguió en lo suyo, lo creyó imposible pero logro meterles los pañales. La rubia subió diciéndole que la llamada era para el y se quedo a cargo, no le tomo mas que una mirada penetrante para que los gemelos dejaran de pelearse.

El plan ese día era salir a un restaurante junto con los Hughes, cosa que había sido una costumbre alguna vez, pero que hacia tiempo no sucedía por obvias razones. Se estaba haciendo algo tarde, así que la mujer se apresuro a sacar ropita para los infantes, un trajecito azul y un lindo vestidito rosado.

Escucho a su marido llamarla preguntando si estaba todo listo. "¡Casi!" Respondió y volvió a sus hijos, dispuesta a seguir se detuvo y los observo… no llevaban mas que un pañal…para ser gemelos fraternos * eran demasiado parecidos. Dudó unos segundos.

"¡Rizaaa apúrate, tenemos que pasar a solucionar un problemita primero!" Llamó el coronel neciamente.

"Ugh… ¡Ya vamos¡…

Roy conducía, ya iban a medio camino. Llevaban buen tiempo a pesar del pequeño contratiempo…

*FLASHBACK*

Hace un rato…

"¿Si?" Dijo el hombre pelinegro al tomar teléfono.

"Eh… Roy…"

"¿Edward… que sucede?"

"Ummm… Al se atoró…" Respondió el joven algo nerviosamente y luego ahogo una risilla.

"¿Cómo que se atoro?" Preguntó el mayor alzando una ceja.

"…Esta atorado afuera en el buzón… su cabeza…"

Silencio…

"¿Mustang?..."

"Es broma, ¿verdad?"

"…No…"

(Priss&Ale: Emmm… Al: ñ.ñU No quieren saber… Ed: XD Priss: ¿Aliens? Al: NO ¬¬)

*FIN DE FLASHBACK*

Realmente no quisieron saber que llevo al muchacho a meter la cabeza en el buzón… en fin, era un adolescente y hasta cierto punto la adolescencia consiste en perder el sentido común y buscar respuesta a preguntas como, ¿Qué pasa si lleno la tina de baño con helado? o ¿Será posible crear una nueva raza de gente marmota? Para así aprender valiosas lecciones de vida por medio de actos drásticos, dolorosos y estúpidos antes de llegar a la adultez.

La blonda miraba entretenida por ventada del auto pero no pudo evitar el notar como el pelinegro volteaba constantemente a observar a los gemelitos que iban atrás en sus asientos.

"¿Sucede algo?"Pregunto ella de pronto.

"¿Eh? No es solo que…" Los miro de nuevo. "… se ven… como fuera del lugar." Dijo al momento en que Railey hacia un enorme puchero y se arrancaba los pequeños prendedores que llevaba en el cabello.

Mustang regreso al camino mientras su mujer se estiraba a levantar dichos prendedores.

"Pero si estos te encantan mi amor…" Dijo a la niñita. "…Ouu… ups…"

"¿Qué?"

"Nada" Respondió Riza apenada al haber notado su error al fin.

"¿Nada?" Su marido alzo una ceja.

Ella rió rascándose la nuca. "Emm… los confundí…"

"…Pff hahahahahahaha"

"No te burles, estaba apurada y no se estaban quietos…" Se defendió cruzándose de brazos.


La pareja suspiró al entrar a su hogar, cada uno con uno de los pequeños en los brazos. Ahora dormían como angelitos pero habían estado insoportables toda la mañana.

Después de dejarlos a ambos en su habitación, Roy volvió a la sala y se dejo caer en el sofá con cansancio, acto que su mujer imitó para luego acurrucarse junto a él. Que cansancio, no eran las 2 de la tarde y ya querían irse a dormir. Un par de ojos negros vagaban por la habitación y después de un rato se detuvieron en su esposa que estaba a punto de quedarse dormida.

De pronto, un pensamiento golpeó la mente del Coronel como una rebanada de pizza arrojada a toda velocidad.

"Amor…" Comenzó el hombre.

"¿Hmm?"

"¿Hace…hace cuanto que no lo hacemos?" Terminó su pregunta y clavó la mirada en los ahora abiertos ojos de su mujer. Ella parpadeó un par de veces y respondió dubitativa. "Pues hace un par de días…"

"No, no, no… sexo de verdad Riza, no un mal intento ni una mala excusa de ello…"

"Ah… pues si lo pones así… mínimo 7 meses…"

Y con esto, el tic nervioso en su ojo volvió.

"Uy, así que esto de la paternidad le afectó al pequeño Mustangsito" Escucharon la burlona voz de cierto rubiecito y voltearon al instante para encontrarse al par de hermanos. (Golpe bajo…)

"¡DEJA DE METERTE POR LAS VENTANAS ED!"

"Ciérralas" Fue la respuesta del chico quien se limitó a encogerse en hombros. (Ale: Pinche Edward XD )

"¿Qué quieren?" Preguntó el Coronel notoriamente molesto.

Edward se dejo caer de sentó entre la pareja cruzado de brazos y dijo. "Pues estaba pensando lo mismo que tu y siendo tan compasivo como soy me sentí mal por ti…" Dijo asintiendo levemente con la cabeza.

"Solo estabas aburrido…"Murmuró Al picaronamente desde donde se encontraba, su hermano mayor le saco la lengua. " No seas niño hermano…"

"¿Qué acaso quieres que sea niña?... que pena hermanito así nací y así me quedaré" Respondió el blondo haciendo que el resto se cayeran para atrás.

(Priss: Ed is my DOG of the military, if you know what I mean –Risilla pervertida -… HE'S MY MAN Al&Ale:… No teníamos porque saber eso… Ed: =w=)

"…Bueno, -" Comenzó Alphonse. "- se me ocurrió que podrían querer algo de ayuda, así que aquí estamos para ver si podemos hacer algo…" Dijo el tierno muchacho sonriendo y luego agrego mientras una gotita de sudor resbalaba por su nuca. "… además, me sacaron del buzón…"

"No, pero si yo solo venia a reírme en la cara de Roy por su infortunio." Comentó Ed parpadeando un par de veces y apuntando con un dedo al susodicho.

"¡Hermano!"

"He bueno, supongo que podríamos cuidar un rato a los mini-Mustang… así podrían ir a su habitación y tener sexo salvaje y desenfrenado." Dijo el chico sonriendo amplia y burlonamente.

"¡Que grosero eres Ed!" Exclamó el de ojos grises dándole un golpe en la cabeza a su hermano.

(Ale: ¿Es cosa mía o Ed no tiene pelos en la lengua? Ed: - Saca la lengua – Priss: ¡No! n.n Ale&Al: - Caen estilo anime. –)

Y mientras Alphonse discutía con Ed acerca de sus malos modales Roy y Riza voltearon a verse uno al otro lentamente con una expresión neutra en sus rostros, mas sus ojos dieron un destello de complicidad y travesura…

… No esperaba que se lo tomaran tan en serio Al…" Dijo un Ed atónito que parado frente a la puerta de su casa observaba el auto de los Mustang alejarse velozmente. En un brazo la pequeña Railey y en el otro su pañalera. Alphonse se encontraba en la misma situación con el pequeño Roy. "¿Cuándo dijeron que volverían?"

"Uhh... hasta mañana en la noche…"

"¿¡QUE?!"

Justo el fin de semana después de lo sucedido aquella tarde, alguien toco a la puerta de los Elric a las 7 de la mañana. El par abrió, ambos aun medio dormidos, para encontrarse con nada mas y nada menos que Roy y Riza, quienes no les dieron tiempo ni de reaccionar. Les entregaron a los gemelos, sus cosas y Riza enlisto una serie de indicaciones que sus cerebros no alcanzaron a registrar, como nada de lo que estaba ocurriendo. No fue hasta que el auto arranco que la realidad les dio de lleno en la cara haciéndolos reaccionar ante la situación.

Ahora les tocaba hacer de niñeras por 2 días enteros… se miraron entre ellos y tragaron duro, iban a ser 2 días muy largos…

Roy miraba embobado a su esposa, vaya que no le había afectado haber estado embarazada, no importaba lo que ella dijera, el la seguía viendo hermosa, aun mas con esa blusa de escote color rojo, y su pantalón de mezclilla acompañado de sus zapatos de tacón en punta rojos, su cabello suelto le daba un aspecto algo salvaje que la hacia desearla aun mas, se relamió los labios y miro su reloj por decimoquinta vez, ¡¿Cuánto maldito tiempo faltaba para llegar al hotel?!

Habían decidido ir a un pequeño pueblo, alejado un poco de la civilización, querían estar solos y disfrutar un poco de tiempo solos, ya que con la llegada de los bebes no lo habían hecho en 7 meses, 7 jodidos meses, sin tener sexo de verdad. Era mas que obvio que la tensión sexual entre ellos se respiraba en el aire, por eso cuando los hermanos se ofrecieron a ayudar, no habían dudado en decir que si al instante… Aunque él probablemente bromeaba y esa no era la decisión mas responsable que pudieran tomar como padres… nah, los Elric eran responsables…excepto aquella vez que metieron una pareja de cebras en la oficina… cebras muy enamoradas… bueno, pero siempre se podía confiar en el miedo que Riza llegaba a inspirar en las personas.

Gracias el cielo solo quedaba a 3 horas de su hogar, pero Roy no podía dejar de ver el reloj cada cinco minutos, cosa que empezaba a fastidiar un poco a su querida teniente, ya que ella estaba igual o mas desesperada que el por tener un poco de intimidad.

"Riizaaaaaa…"- empezó por decimonovena ocasión Roy, la teniente no hizo mas que suspirar y mirar al cielo, rogándole a Dios por un poco de paciencia.

"Mande, amor"- respondió, con un rechinido de dientes, manteniendo su vista enfocada en la carretera, si Roy hubiera ido manejando tal vez no estaría neceando tanto.

"¿Cuánto falta para llegar?"- pregunto haciendo de nuevo su sonrisa de angelito, Riza entorno los ojos y suspiro con fuerza… ¿Porque a ella?

"Creo que unos veinte minutos amor, tal y como te dije hace medio segundo"- respondió con un todo dulce, aunque por detrás Roy sabia que si seguía preguntando, Riza no dudaría ni un segundo en bajarlo del coche.

(Priss: Me recuerda mi infancia X3)

Roy sonrió emocionado como un niño chiquito cuando vio el letrero de bienvenida, Riza rió un poco por la reacción de su amado coronel, y también se alegro de que por fin hubieran llegado.

Riza rápidamente dio con el hotel, ambos sonrieron emocionados, por fin, SOLOS, no es que no quisieran estar con sus bebes, los amaban, pero… 7 meses, era demasiado incluso para Riza.

El hotel era muy lindo, al entrar había una linda fuente que tomaba forma de un ángel, la pareja pudo divisar que atrás de la fuente estaba la salida hacia las albercas, donde se veían las sillas para broncear, y solo a unos metros un pequeño restaurante, ambos pudieron ver que también había otro restaurante dentro, solo que este se veía un poco mas formal. Un botones bajo las maletas, y Roy fue a registrarse, en pocos minutos obtuvo la llave de su habitación, y se la enseño a Riza con una sonrisa de victoria en su rostro.

Roy pasó su brazo por la cintura de su mujer y Riza también pasó su brazo por la cintura de su marido, ambos se fueron caminando hacia su habitación, que para benefició de ellos estaba en el séptimo piso, lo que para Roy significaba una cosa: ascensor.

Apenas se cerraron las puertas del ascensor, Roy fue el sorprendido, cuando Riza lo acorralo en la esquina y la beso con pasión, haciendo que su marido viera estrellitas y se emocionara.

Las manos del Coronel comenzaron a recorrer con capricho la cadera de la Teniente, quien jadeo al sentir sus manos. Roy cambio los papeles y ahora el la tenia acorralada, apreso las muñecas de ella entre sus manos y las alzo, Riza gimió al sentir los labios de su marido deslizándose por su cuello.

Justo cuando Riza había subido sus piernas a la cadera de Roy, las puertas se abrieron… y Roy no dudo en salir a tropezones de allí, claro, aun con su bella mujer en brazos, mejor dicho cadera. Encontraron la habitación sin mucho esfuerzo, y Riza tuvo que bajar para que el Coronel pudiese abrir la habitación, solo que no se la pondría tan fácil, Riza comenzó a repartir besos por el cuello de Roy, y que decir de sus manos, estas bajaron hasta el pantalón de el, haciéndolo gruñir.

Roy consiguió abrir la habitación, y ambos entraron besándose, en lo que Roy cerro la puerta, Riza ya se había quitado el pantalón y la blusa quedando solo en ropa interior… Roy no tardo mucho en seguir su ejemplo.

Riza camino con sensualidad hacia su marido, quien la recibió con los brazos abiertos, sus labios se encontraron con ferocidad y las caricias no tardaron mucho en hacer acto de presencia, las manos de Roy acariciaban los senos de la Teniente por encima del sostén haciéndola jadear de placer, las manos de Riza vagaban por el torso del Coronel hacia la parte sur de su anatomía que se encontraba alzada en todo su esplendor, Roy gruño en el oído de su mujer, cuando esta acaricio su miembro por encima del boxer.

Roy desabrocho con éxito el sostén de su mujer, y la abrazo con desesperación, sintiendo los senos de esta en su torso, haciendo de eso algo muy erótico para ambos. Riza gimió con fuerza al sentir la dureza de su marido sobre su vientre, y comenzó a frotarse contra el, haciendo que Roy gimiera fuertemente.

Roy pego a Riza contra la pared y se deshizo de la ultima prenda que ella llevaba puesta, Riza lo imito y se deshizo de su boxer, sin nada mas que los separara, el Coronel alzo a su mujer, atrapando su trasero en sus manos, mientras ella rodeaba su cadera con sus piernas, Riza podía sentir la vibrante erección de Roy en su vientre, y eso la hacia excitarse y humedecerse.

Riza gimió con éxtasis al sentir la lengua de Roy sobre sus senos, y enredo sus manos en el cabello de este, el Coronel mordía y lamía los pezones erectos de la Teniente, mientras esta solo gemía con fuerza.

No aguantando mas, Riza le ronroneo a Roy que lo quería dentro de ella, queriéndola torturar un poco, Roy bajo su mano para jugar un poco con el clítoris de su mujer, haciendo que esta gritara extasiada, pudo sentir la humedad de ella y eso fue lo único que necesito para excitarse a sobremanera, su mano dejo la intimidad de su mujer, y la subió para acariciar sus senos, Riza lo jalo del cabello y unió sus labios en un beso fugaz.

Roy la embistió con fuerza, llegando hasta al fondo de ella, gracias a la posición. Ambos rompieron el beso para gemir con fuerza, y aferrarse el uno al otro.

Roy salio de ella, solo para arremeter con más fuerza dentro de ella, Riza hecho un gritito y Roy gruño con sensualidad en su oído, y aumento el ritmo de sus embestidas, cada vez entraba más fuerte y rápido, pero salía lentamente, haciendo a su mujer perder la razón.

Riza ya no gemía, comenzaba a gritar con éxtasis el nombre de Roy, y le pedía que fuese mas rápido, para alcanzar algo que prometía golpearla con fuerza, su marido obedientemente aumento el ritmo, y gimió con fuerza con sintió como ella lo apretaba en su interior, con cada embestida podía sentir mas la estreches de ella, Roy jadeo fuertemente cuando Riza arqueo su espalda anunciando así que ya iba a terminar, Roy acelero un poco mas el ritmo, y la sintió apretarlo aun mas, Riza gimió sonoramente cuando todo el placer acumulado en su vientre se esparcía por cada centímetro de su cuerpo, Roy la siguió poco después gruñendo contra su oído.

Se quedaron quietos, el aun dentro de ella, ambos se dedicaron una sonrisa exhausta, ella bajo con lentitud sus piernas de el, pero sus piernas flaquearon y cayo de sentón al piso, alzo su rostro para mirar a Roy, quien la miraba intensamente… Riza sabia que significaba eso… iban por otra ronda.

Roy la volvió a alzar en brazos y se le ocurrió una genial idea, cargo a Riza como si fueran recién casados y la llevo en dirección al baño. Roy bajo a Riza y esta observo el lindo baño que tenían, en frente de ellos estaba un gran espejo y al lado derecho de este se encontraba la tina de baño junto con la regadera, al lado izquierdo del espejo había un jacuzzi no tan grande en forma circular.

La teniente se percato que su amado esposo había prendido el jacuzzi y sonrió con complicidad al saber cual eran las intenciones de este.

El coronel se acerco a su mujer y la volvió a cargar, la introdujo junto con el en el jacuzzi, ella se sentó y el quedo hincado frente a ella.

Riza lo halo hacia ella y lo beso hundiendo sus manos en el cabello de su amado Roy, este ocupo sus manos en los senos de ella, la Teniente abrió la piernas para que su marido pudiera situarse en medio de ella, rodeo la cadera de el con sus piernas, y lo sintió acariciarlas.

Roy bajo las piernas de Riza de su cadera y esta lo miro extrañada, el solo sonrió con malicia mientras mordía sensualmente el lóbulo de su oreja, tomo aire y se hundió para darle placer con los labios a su mujer.

La cara de Riza se contrajo de puro placer al sentir los dientes de Roy atrapar su clítoris, este sustituyo sus dientes por su lengua, haciendo que las manos de ella se sostuvieran del azulejo celeste, la lengua de su marido invadió su interior y en un parpadeo ella grito con éxtasis el nombre del Coronel.

Roy salio del agua, tomo aire y beso a Riza con desenfreno, ella se pego a el sugestivamente, haciendo que sus senos se adhirieran su torso, provocando una sensación demasiado erótica para ambos.

Como toda una buena amante, hizo que el Coronel se sentara para ella devolverle el favor de la misma manera.

Lo beso lenta y seductoramente, torturándolo un poco, sus manos comenzaron a descender desde el torso de este hasta su ombligo, provocando estremecimientos en su compañero.

Las manos de ella vagaron por la erección de su marido, mientras el gemía complacido dentro del beso. Riza lo acaricio en toda su longitud, usaba las yemas de sus dedos, caricia que a su esposo le encantaba o al menos eso demostraba al gruñir con éxtasis.

Roy sabiendo que estaba a punto de llegar, tomo con pesar las manos de su mujer y se las llevo hasta su cuello donde las abandono, tomo a su mujer de la cadera y la sentó encima de el, Riza se sorprendió por la reacción de su marido, pero mas se sorprendió cuando la embistió, se arqueo extasiada por la asombrosa sensación que se formo en su vientre.

Comenzó a saltar primero lentamente, pero tuvo que acelerar el ritmo cuando su marido la tomo de la cadera para marcar un ritmo mas acelerado. Ambos respiraban entrecortadamente y gemían sin censura, gritaron con éxtasis cuando un orgasmo los golpeo con premura.

Ambos reposaron su frente en la del otro, claramente agotados; Roy tomo la esponja y comenzó a enjabonar la espalda de su mujer, mientras ella se dejaba mimar por su marido, cuando Roy hubo terminado su tarea, Riza tomo el shampoo y se lo aplico a Roy en el cabello, le dio un suave masaje mientras el solo suspiraba; se bañaron entre caricias y besos, en su burbuja de amor.

( Priss: A mi me dijeron que es incomodo hacerlo en una alberca, ¿Cómo será en un jacuzzi? Todos: O.o)


Dormía tan tranquilamente… eso hasta que sintió un fuerte tirón de cabello… ah cierto, debía ser alguno de los gemelos, intento volver a dormir pero sintió como el pequeño en cuestión intentaba subirse a su estomago, gruño frustrado, le gustaba jugar con ellos pero también le gustaba dormir, y lo segundo era lo que quería hacer en ese momento. Alcanzo al infante y lo alzo en el aire encima de el para luego al fin abrir sus ojos dorados encontrándose con el pequeño Roy, que ahora reía.

(Y si lo investigue, a los 7 meses un bebe ya puede gatear.)

Busco a su hermanito, que estaba recostado en su estomago, apoyado en sus codos y sosteniendo su rostro con ambas manos, sentadita a su lado estaba Railey que reía sin despegarse del televisor. Frunció el seño mientras sentaba al niño en su pecho y empezaba a jugar con sus manitas haciéndolo reír de nuevo… hmm… ah si, se habían quedado en la sala. A Alphonse le pareció buena idea extender unas mantas sobre el piso para sentarse ahí a jugar con los Mini-Mustang.

Ya debía ser casi medio día, no que les importara mucho como los adolescentes que son… pero bueno, habían pasado la mañana sin percances, eso era algo bueno tomando en cuenta que aun les quedaban muchas horas por delante.

"Al, querido hermanito…yo tengo una pregunta…" Dijo Edward de pronto incorporándose y sentando al infante cerca de su hermanita.

El menor se limito a mirarlo esperando que continuara.

"…Ahora que lo pienso… ¿tu sabes cambiar un pañal? Porque yo no tengo ni idea… aunque, como fuiste tu el de la gran idea y piadoso corazón sugiero que tu tengas el honor de hacerlo."

El rubio se congeló por un momento… en eso no había pensado, ni el ni Ed sabían una mierda acerca de bebes… y el que se la pasaba reprochándole a su hermano que siempre actuaba sin pensar y ahora el estaba cayendo en lo mismo ¿seria la edad?, se sacudió esos pensamientos y comenzó a discutir con Ed, una cosa llevo a la otra y habían terminado pelando por una situación con un árbol de cuándo tenían como 7 años.

(Ale&Priss: Es la edad u.u )

Los gemelitos los miraban discutir, Railey ladeo la cabeza y Roy los encontraba graciosos… después de unos momentos la pequeñita decidió salir a gatas tras Brownie y su hermano la siguió, cosa que ninguno de los rubios noto hasta después de un rato.

"… ¿Dónde están?" Pregunto Ed de pronto interrumpiendo el último argumento del de ojos grises.

"No me cambies el tema hermano"

"Oye, hablo en serio ¿Dónde se metió ese par?" Insistió el mayor mostrándose preocupado.

Por un instante casi pudieron escuchar a Riza quitándole el seguro a su arma… se miraron y tragaron grueso.

Media hora después…

"¡Los encontré!" Exclamó Edward aliviado desde la cocina.

Alphonse se dirigió hacia allá para encontrar a su hermano en cuclillas frente a la alacena, una de las puertas se encontraba abierta, el mayor se aparto dejando ver a los pequeños sentados dentro del gabinete comiendo galletas de animalito felizmente junto con el minino.

"¿Cómo supiste que estaban aquí?" Cuestiono el menor.

"Me dio hambre…" Respondió Ed rascándose la nuca mientras Al se caía para atrás.

(Priss: ¡El hambre es mi sexto sentido! XD)

=*=*=*=*=*=*=*=* =*=*=*=*=*=*=*=

"Bueno hermano, tenemos que ponernos de acuerdo sobre como vamos a hacernos cargo de ellos…" Dijo AL entrando en la habitación con las manos en la cadera y una expresión serena pero un tono algo estricto.

Edward que estaba de nuevo sentado en el piso de la sala junto con los Mini-Mustang jugando a los Legos se quedo quieto de pronto y no respondió.

"¿Ed?"

"…Houston, tenemos un problema…"

El mayor volteo con una expresión de espanto en el rostro. "…Pues empieza a pensar en algo… porque uno de ellos ya se ensucio…"

"¿¡Ehh!?" Exclamó el rubio dando un exagerado salto hacia atrás. "¡Bromeas!"

"No lo creo Al…"

"¿Qué hacemos hermano?" Pregunto el mas chico alarmado.

"Uh… ¡las pañaleras!"

"¡Si!"

Y así, después de traer las épicas pañaleras e inspeccionar cada milímetro de ellas por algo que pudiese serles útil, talco, toallas húmedas y obviamente pañales, pasaron a la tarea de averiguar quien necesitaba el cambio.

Alphonse se puso de rodillas frente a ellos, que aun jugaban, llegando a la conclusión de que la del problema era nada mas y nada menos que la pequeña, la tomo por debajo de los brazos y la alzo junto con el al ponerse de pie y dar la vuelta topándose con su hermano mayor… quien por alguna extraña razón se había metido un chupón en la boca, Al se limitó a mirarlo con confusión.

"¿Qué?" Pregunto extrañado como si estuviese haciendo la cosa mas natural del mundo, retirando dicho chupón y arrojándolo.

"En serio Edward… a veces no entiendo…"

"Hmm" Ed se encogió en hombros. "… siempre me pregunte que con los dichosos chupones, no entiendo que placer encuentran en ellos y sigo sin comprenderlo." Explico cruzándose de brazos y sin lograr quitarle lo bizarro a la situación.

"Claro Ed…" ¿¡Y el era el niño prodigio?!

(Priss: Situación inspirada en mi XP Ale: O.o ¿En serio? Priss: Sip u.u)

"Bueno, ¿y ahora?" Cuestiono mirando a Railey que a estas alturas ya estaba molesta. "…¿crees que algo de alquimia sirva?"

"¡SI ALQUIMIA!... no espera ¿y si se asusta?"

"Aaaal , yo no quiero meter las manos…" Se quejo Ed haciendo un puchero.

"Mano…"

"Lo que sea, ese no es el punto."

¡WAHHHHHHHH!

El par intercambio miradas de terror…

La pelinegra miraba molesta a los rubios desde su lugar recostada en el sillón, ¿Cuál era su problema? Sus padres la cambiaban en tan solo un par de minutos.

Sin duda era la misión mas grande, aterradora y riesgosa que el dúo Elric jamás había tenido… ahora Al llevaba guantes y un tapabocas mientras Ed a un lado suyo, apoyándolo con toda su alma como buen hermano mayor, sostenía con fuerza un par de pinzas largas. Él se había salvado del trabajo sucio gracias a su automail ya que podría lastimar a la niñita y su trabajo era deshacerse del peligroso y, por su expresión yo diría, radioactivo pañal. Ahh en fin… hombres…

Los hermanos se miraron mutuamente con determinación, Ed asintió y le dio una palmada en el hombro a su hermanito. Este respondió con un valiente '¡Mhm!' y asintiendo de vuelta.

"¿Listo Alphonse?"

"¡Listo hermano!"

"A la cuenta de tres……… ¡tres!"

"¡Gyaaaaa!"

… Y no se preocupen que todos salieron ilesos, salvo un hombre obeso, que pasaba por ahí, ya que dejándose llevar por la intensidad del momento, Edward arrojo el pañal por la ventana, como si este fuese a explotar o algo por el estilo…

¿Por qué insisto en incluir escenas como esa? Porque es estúpidamente gracioso… y si, el sujeto se llamaba Gumersindo… pero bueno, volviendo a la historia, cuando por fin se hubo calmado todo…

"Houston, tenemos otro problema." Anunció Edward de pronto apuntando hacia el pequeño Roger.

"¿¡Que!? ¡No de nuevo!"

Mas tarde…

"¡¿Qué demonios crees que haces?!"

"¿A que te refieres Al?" Pregunto el blondo extrañado del alboroto.

"No les puedes dar pizza Ed." Reprendió el joven a su hermano al momento que apuntaba a los bebés, quienes sentados en la mesa frente al otro muchacho que se encontraba recargado en esta, sostenían entre sus manitas dos grandes trozos de pizza de pepperoni.

"Creí que tendrían hambre ¿Y por que no? A mi me encanta la pizza, es genial ¿Qué tienes en contra de ella? Yo no digo nada al respecto cuando bebes leche…"

"¡Tienen 7 meses de edad!"

( A los niños se les desteta alrededor de los 6 meses y apenas comienzan a comer otras cosas.)

Al solo le miró con sarcasmo.

"… si bueno ¿que les damos?" Preguntó Ed arrebatando ambas rebanadas de los pequeños muy a su pesar.

"Pues beben leche y comen papillas ¿Qué mas?"

"Ewww… "Murmuró Ed mientras se recargaba en la pared junto al teléfono mirando este de reojo.

"No te atrevas a marcarle hermano." Advirtió el chico mientras destapaba un par e frascos de comida para bebe que había entre las cosas de los gemelos, lo ultimo que quería era a su hermano jugando a la casita con Priscy ahora, sonaba tentador, todas las chicas tienen ese instinto maternal y ella no debía ser la excepción, podría ser de gran ayuda… pero sabia que la cosa no iba por ahí.

Edward estuvo a punto de replicar cuando un frasco de Gerber le dio de lleno en la cara.

"¿¡Como te atreves Bastardo Jr.?!" Grito con furia al pequeño, con lo que solo logro hacerlo reír más.

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… habrá sido buena idea Roy?"

"¿Qué cosa?"

"Ya sabes, dejar a los niños con Ed y Al…"

"Ah, claro que si, y de paso aprenden un poco mas de responsabilidad… sin mencionar que definitivamente evitara que se les ocurra hacer una estupidez en un futuro menor a otros 6 años mas como mínimo."

"Pues en eso tienes razón pero… ¿no será demasiado para ellos?"

"Claro que no, deja de preocuparte."

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…¡Listo!" Anunció Alphonse con una gran sonrisa en el rostro, había terminado de alimentar a los peques.

"Bravo hermanito, ahora hay que limpiar la cocina, bañarlos Y bañarnos… yo opto por la manguera."

"¡Ed!"

En el baño…

"No no no no no, el jabón no se com- ¡auch! ¡Aaaaal! El Mini-Bastardo me arrojó el jabón."

"Y tu le diste la oportunidad de hacerlo." Se burló este al entrar y ponerse de rodillas junto a su hermano frente a la bañera.

"Jijijiji."

"Tu no te burles Railey."

Esta de más decir que tuvieron un día pesado cuidando de los gemelos. Cuando terminaron en el baño pensaron que talvez podrían hacerlos irse a dormir la siesta… cosa que no lograron…

¡¿Por qué les diste chocolate?!

… Así que a los chicos no les quedo de otra mas que resignarse y tratar de seguirles el paso a los pelinegros hasta que se las acabara la batería…

"¿¡DE DONDE SE APAGAAAAAN!?"

"¡NO LO SEEEEEEE!"


Riza se puso su pijama celeste, y Roy opto por dormir en boxers, ya que había olvidado su pijama, (Ale: pensó que no la necesitaría Jajajaja :P), durmieron abrazados y con una enorme sonrisa en sus rostros…

Roy despertó por allí de las nueve de la mañana, y pudo notar que su bella esposa aun seguía dormida, como no estarlo con un hombre como el, cualquiera termina agotada, pensó con orgullo el coronel, mientras una estúpida sonrisa autosuficiencia aparecía en su rostro.

(Priss: Soy yo o los hombres tienden a sonreír como idiotas con cualquier cosa relacionada al sexo… Ed: No ustedes no ¬¬ Al: XD Ale: ¬¬)

Se levanto de la cama con cuidado de no despertar a su esposa, sabia que no era bueno interrumpirla mientras dormía.

Se dio un rico baño con su amado patito de hule: Bob, así es… El coronel Roy Mustang, codiciado por mujeres, y extremadamente apuesto, había bautizado a su patito de hule con el nombre de Bob.

(Ed: Tu a todos les pones Bob ¬¬ Priss: XP ¿No te encanta? Es fuerte pero femenino al mismo tiempo. Ed: O.o)

Lamentablemente despertó a su mujer con su majestuoso canto, Roy sudo la gota gorda cuando escucho pisadas aproximarse al baño. Trago grueso y se despidió de Bob, pero grande fue la sorpresa del coronel cuando vio a su mujer entrar tallándose los ojos y dedicándole un sonrisa adormilada.

"¿Por qué no me esperaste?" – le reclamo ella mientras que para sorpresa de Roy y de Bob, se quitaba la blusa de su pijama y se bajaba sus shorts, Roy le tapo los ojos a Bob, solo el podía ver a Riza como Dios la trajo al mundo; Riza termino de desvestirse y se metió a la ducha con su marido, Riza sonrió y le cerro la boca a Roy, tomo a Bob y lo aventó lejos, su esposo iba a replicar esa acción pero toda replica quedo ahogada en su garganta cuando la boca de su mujer se apodero de la de el.

Riza beso a Roy de tal manera, que este olvido a Bob y quien era; las manos del Coronel acariciaron con gula los senos de la mujer enfrente de el, haciéndola gemir gustosa.

El Coronel pego a la Teniente en la pared, la tomo del trasero y la hizo enroscar sus bien torneadas piernas entorno a su cadera, Riza gimió con fuerza al sentir la erección de su marido contra su vientre.

Roy enlazo sus manos con las de Riza y las alzo, fue solo un par de segundos en los que ambos se miraron intensamente, marrón rojizo contra negro azulado, ambas miradas chocaron con pasión, para después juntar sus labios con desesperación, el beso se intensifico cuando la lengua de el comenzó a jugar con la de ella.

Roy bajo sus besos al cuello de ella mientras liberaba sus manos lentamente, la embistió lentamente, ocasionando que ella suspirara extasiada, comenzó con un vaivén calmado siendo acompañado por algunos improvisados ladeos por parte de ella. Ambos gimieron llenos de placer al llegar al orgasmo.

Riza se quedo en la regadera bañándose mientras Roy se vestía, ya que el ya se había bañado.

"Riza, ¿Traes algún vestido?" – pregunto Roy a su mujer antes de cepillarse los dientes.

"Si, ¿Por qué lo preguntas?" – respondió ella desde la regadera.

"Para ir a cenar al restaurante que esta dentro del hotel, pero creo que es mas formal" – contesto el, después de enjuagarse la boca.

"Me parece una buena idea" – le respondió ella mientras envolvía su cuerpo en una toalla y se acercaba a su marido para plantarle un beso en la mejilla.


Ambos se encaminaron tomados de las manos, al restaurante que estaba enfrente de la alberca para ir a desayunar.

"¿Riizaaaaaa, después de desayunar podemos meternos a la piscina, podemos, podemos?" – pregunto como niño chiquito el Coronel con estrellitas en los ojos.

"Si, pero tenemos que esperar dos horas después de comer amor" – le respondió ella mientras leía el menú.

"¿Pero nos meteremos?" – cuestiono de nueva cuenta Roy a su mujer que parecía debatirse entre que ordenar.

"Mjjmm" – murmuro afirmativamente su mujer.

"YEEIII" – exclamo el Coronel radiante de felicidad.

Después de un rico desayuno ambos volvieron a su habitación a que pasaran las dos horas, Riza decidió llamar a los muchachos para ver como les estaba yendo con los bebés; además seria una buena forma de matar el tiempo, pensó la teniente mientras miraba de reojo a su marido sentado enfrente del reloj, casi contando los minutos para poder ir a nadar. Ante esto, la rubia rió mientras tomaba el teléfono y comenzaba a marcar.

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Riiiiiing

"¡Gak! ¿Qué fue eso?" Preguntó Al paranoico sentándose de golpe en la cama y buscando a los pequeños, quienes dormían acurrucados uno contra el otro entre él y su hermano.

(Priss: ALIENS Al: ¬¬)

Edward gruño y se sacó la sonaja que tenia incrustada en la espalda para luego sentarse y decir mientras se tallaba los ojos. "Sólo…yaaaawn es el teléfono Al… contesta…"

"¿Bueno?"

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"Al, Buenos días ¿como les esta yendo por allá?"

"Hola Riza…Umm" Miro a su hermano, siendo imposible no notar lo terrible que se veía… y el debía verse igual. "… bien… todo bien."

"Oh que bien, ¿no se han puesto necios los gemelos?"

Necios… se habían puesto todos menos necios… hasta ahora por lo menos.

"…No, son unos angelitos… siguen durmiendo…" Mintió Al endulzando de mas la historia y volteó al sentir como los pequeños ahora tiraban de su camiseta. "… no, espera… estaban durmiendo."

"Ah ¿enserio?"

"Eh si… -Pon el altavoz Alphonse- ¡Si hermano!.........................Listo"

"Hola mis amores." Dijo animosa la joven madre desde el teléfono.

Y así como el par le escuchó, se les ilumino el rostro y la buscaron con la mirada por la habitación balbuceando ansiosos, haciendo que ella riera enternecida. Demonios ya los extrañaba.

"Roy ven acá, los niños están en el teléfono."

"¿Eh? Pero si aun no hablan."

"Trae tu trasero acá y diles algo." Dijo después de darse un golpe con la palma en el rostro.

"Eh… hola peques…"

"Hmm que creativo Mustang…" Se escuchó a Ed mofarse.

"Cállate Edward… ummm... ¿ya pasaron 2 horas?"

"¡Roy! Tienes a tus niños en el teléfono, no les has visto en un día entero, ¿y estas pesando en ir a nadar?"

"¡Padre desnaturalizado!"

"¡Nadie te preguntó, Fullmetal!… ¿Sabes acaso lo que es no hacerlo en 7 putos meses?"

"Nop, yo no me someto a ese tipo de tortura…" Respondió el joven con singular alegría.

(XD Desde el alma.)

"¿Sabes que? Solo cállate…" Dijo enfadado y devolvió a su mujer el teléfono.

"Que seco eres… ashh… hombres…"Se quejo Riza procediendo a despedirse de sus nenes y de los no tan nenes, para llevar a su niño grandote a nadar.

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Al se despidió y colgó el teléfono volviendo con los gemelos, quienes ahora tenían sus ojitos llenos de lagrimas…

"Ay no…"

¡WAAAAAAAAAAAAAHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHH!

"¿Qué carajo, y ahora por que lloran?"

"Deben extrañarlos hermano…" Explico el más chico cubriéndose los oídos al momento que el par hacia su berrinche más fuerte.

"Bah, sus hermanos mayores son mas divertidos que eso." Rió Edward alzando ambos bebés, uno en cada brazo. "Muévete Al, a ver con que los entretenemos, Roy y Riza vuelven esta noche."

"¡Si!" Exclamó Al con una sonrisa y levantándose de un salto.

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Riza volvió su mirada hacia su marido, y le sonrió como una madre a un pequeño de 5 años que tiene hiperactividad.

"¿Esa sonrisa es que ya me puedo poner el traje de baño?" – pregunto un muy emocionado Coronel a su mujer.

"Si mi amor, ya te lo puedes poner"

Roy corrió hacia su maleta y saco su traje de baño de color azul marino, salio del baño en menos de dos minutos, modelando su traje de baño y de paso su atlético cuerpo (Ale: OMFG *-*), Riza negó con la cabeza riendo.

"Te ves muy bien cariño" – le dijo y le guiño un ojo con coquetería, mientras entraba al baño escuchaba de fondo la risa de su amado Coronel.

Riza salio luciendo un bikini rojo, insegura se miro al espejo de cuerpo completo que tenia la habitación, Roy lo noto y se poso detrás de ella, la abrazo por la cintura y hundió su cabeza en su hombro, haciendo que ella se sobresaltara un poco.

"Perfecta" – le susurro para después darle un beso en la mejilla, logrando que su querida Teniente sonriera y su inseguridad se disipara.

Tomaron sus toallas y salieron abrazados de la habitación. Al llegar a la alberca, el niño que había en Roy Mustang volvió a hacer acto de presencia.

Corrió emocionado y metió un pie al agua, para medir la temperatura, chillo de emoción al ver que la temperatura del agua se encontraba deliciosa.

Riza rió con ganas al ver a Roy tan emocionado por una alberca e hizo una nota mental de comprar una.

Riza extendió su toalla en el camastro y se sentó en el. Se comenzó a poner bloqueador, mientras veía a Roy recorrer la alberca por la orilla.

Una vez untado en su cuerpo el bloqueador, tomo sus lentes de sol y se recostó en el camastro para broncearse un poco.

"¡¡Rizaaa, Rizaaa, miraaaa como me lanzo de bomba!!" – le grito Roy a su esposa quien solo le sonrió, mientras el corría y se tiraba de bomba a la alberca, salpicando a todos los presentes, menos a Riza quien uso la toalla de Roy como escudo.

Todos los presentes salpicados por el Coronel, le enviaron miradas asesinas a este, mientras este chapoteaba en el agua sin darse por aludido.

Riza se metió a la alberca con su marido, después de 30 minutos en los que logro un lindo bronceado.

Roy la cargaba y le aventaba agua, ambos reían y gozaban su compañía.

Riza noto la hora y le dijo a Roy que era mejor ir subiendo si querían ir al restaurante, este asintió a regañadientes y se encaminaron a su habitación.

"¿Riza ... porque mi toalla esta mojada?" - pregunto un desconcertado Roy con una toalla empapada.

"No lo se cariño .. deben de haber sido los sujetos a los que mojaste" - respondio viendo al techo, mientras reía entre dientes.

"Those bitches ... "


La Teniente gano el baño primero y se ducho rápidamente, mientras su esposo veía la televisión acostado en la cama. Riza salio del baño solo con una bata y Roy trago grueso, ella le dijo que se apurara y su amado esposo tuvo que ducharse con agua fría.

Cuando Roy salio del baño vio a Riza intentando abrocharse su vestido, como todo un caballero fue donde ella y con amabilidad le tomo las manos.

"¿Puedo?" – pregunto como quien no quiere la cosa.

"Por favor"

Roy subió el cierre del vestido con lentitud ocasionándole un escalofrió a su mujer, sonrió satisfecho y se volteo para buscar su ropa.

El vestido de Riza era sencillo, pero no por eso menos hermoso, era un vestido arriba de la rodilla con cuello tipo halter, color rosa fuerte, casi rojo; lo lucio con unos zapatos plateados de bacón. Su cabello lo dejo suelto y algo ondulado. Su maquillaje fue leve. Y la reacción de Roy al verla fue la misma: EMBOBAMIENTO TOTAL.

Roy en cambio lucia de más atractivo, y como no, si con esa camisa color azul marino daban ganas de arrancarle los botones y esos pantalones negros lo hacían lucir estilizado.

Ambos reprimieron las ganas de quedarse en la habitación, y se sonrieron halagando el atuendo del otro.

Salieron en dirección al restaurante y notaron que no se habían equivocado ya que si era elegante, pero claramente los que más resaltaban eran ellos.

El ambiente simplemente era perfecto, una rosa en cada mesa, velas encendidas y una tenue música de violín como fondo. Un mesero los llevo a una mesa que tenia vista a la piscina, que de noche lucia espectacular con tenue luz. Pidieron una champaña para celebrar su último día en el hotel y cenaron tranquilamente, mientras hablaban de cosas triviales.

Al terminar su velada, ambos se encaminaron a su habitación, tomados de las manos.

Roy cerro la puerta y poso su mano en los hombros de Riza, los masajeo levemente con sensualidad, mientras ella ladeaba la cabeza disfrutando de la sensación. Las manos de el vagaron al cierre del vestido de ella, y lo bajo con lentitud saboreando el momento, ella gimió y el sonrió.

Riza se volteo y quedo de frente a el, sus miradas se encontraron, para volverse a perder cuando se fundieron sus labios.

Roy la cargo y la llevo a la cama, mientras ella comenzaba a desabotonar su camisa con tortuosa lentitud, enviando miles de descargas eléctricas al Coronel.

Las manos de ella cubrieron los hombros de Roy para remover su camisa con sensualidad, este gimió ante el dócil tacto de ella sobre sus hombros. Masajeo los senos de Riza por sobre el sostén y la rodeo con los brazos para poder desabrocharlo. Aventó el sostén y volvió a su tarea de masajear los senos de ella.

Riza gimió al sentir las firmes manos de Roy sobre sus senos, moviéndose con maestría sobre ellos. Las manos de la Teniente vagaron al ombligo del Coronel donde sus dedos se entretuvieron haciendo que este contuviera la respiración, Riza sintió la erección de Roy sobre su vientre y gimió con fuerza.

Desabrocho su pantalón y se llevo de encuentro su ropa interior, Roy se deshizo de la ropa interior de ella, y se situó en su entrada. Sus labios se volvieron a encontrar y se buscaron con pasión, mientras el entraba en ella. El gruño extasiado. Ella soltó un gritito lleno de placer.

Comenzó a moverse dentro de ella enérgicamente, entraba y salía con mucha fuerza y velocidad, logrando que ella suspirara su nombre entre jadeos. Gruñía el nombre de ella entre cada embestida, y su flequillo se adhería a su frente debido a las cristalinas gotas de sudor que lo adornaban. Una ultima embestida y ella toco el cielo, mientras gemía el nombre de el con éxtasis, el llego al paraíso poco después de ella, gruñendo su nombre con sensualidad.

Se amaron con caricias y besos, mientras la luna y las estrellas eran testigos de todo el amor que se tenían.

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-8:47 P.M.-

… ya no puedo mas hermano." Murmuro el rubio dejándose caer en el piso a lado de Ed quien llevaba a Railey en la cabeza y esta halaba de su cabello, aparentemente encontrándolo muy divertido. Estaba exhausto, había perseguido al pequeño Roy gateando por toda la planta baja y este no parecía cansarse ni encontrarlo monótono a pesar de haber pasado ya por la tercera vez.

"¿Lograste sacar el biberón del tostador?"

"No… sin embargo no entiendo como lo metieron ahí en primer lugar."

¡Ding Dong¡…

(¿Apoco no aman mis efectos de sonido?... PUES MAS VALE QUE SI, SALEN BIEN CAROS POR LA CRISIS… XD No se crean jeje.)

"¡SON ELLOS!" Grito el par al unísono poniéndose de pie con notorio alivio y gusto, alzando a los gemelos y recogiendo sus cosas para luego apresurarse a la puerta. La abrieron para encontrarse con ambos padres de brazos abiertos, ante lo cual los pequeños prácticamente le lanzaron hacia ellos.

Riza los abrazo con fuerza y lleno de besos, los había extrañado demasiado. Roy uniéndosele, le planto un beso en la frente a cada uno y se dedico a hacerles cosquillas haciéndolos reír a carcajadas.

El pelinegro rió para si al voltear a ver al par de adolescentes, que en resumidas cuentas, se veían acabados.

"¿Y bien?"

Se miraron. "Pan comido…" Mintieron juntos encogiéndose en hombros, uno recargado en el otro.

"Claro… bueno, nosotros nos vamos que ya es tarde…"

"Muchas gracias de nuevo muchachos" Dijo la rubia teniente con ternura, besándolos a ambos en las mejillas; luego encaminándose al auto con uno de los niños en cada brazo, aferrado a ella con fuerza.

"No hay problema…" Dijo Al ya débilmente mientras Ed bostezaba exageradamente.

Roy sonrió asintiendo y siguió a su esposa e hijos, no sin antes detenerse y decirle a los chicos. "Tómense libre el lunes."

Ambos hicieron un saludo militar, esbozando una patética y graciosa sonrisa como respuesta mientras la pareja se alejaba en su auto.

Pero dos cosas eran definitivas, tanto Ed como Al dormirían todo el día… y Roy y Riza tendrían compañía esa noche, mas no sabría decir si seria mas por los gemelos que por ellos realmente...


*Gemelos fraternos: Cuates, mellizos. Aquellos que vienen de dos óvulos y espermas diferentes, pueden ser muy parecidos, como hermanos normales o nada del todo.


Priss: Bueeeno, y ya que los tenemos de buen humor.

Ale: Va la famosa excusa de Priss… ¡Y no, que no lo vamos a dejar a medias!

Priss: ¡Pero llegué!

Ale: XD Chascarrillo de la secundaria.

Priss: Ahh… ¿por donde empiezo?

Ed: Por el inicio…

Priss: ¬¬ Gracias… les decía, pasaron cosas, si… y la verdad el aún mas grande retraso debió ser mas culpa mía que de Ale… pero pues, no los quiero aburrir con mi vida así que solo diré que fueron unos meses algo tristes para mi familia y para mi.

Por otro lado, ya voy a tener un horario mas tranquilo en la preparatoria y además solo me falta un año. (Irónicamente la Universidad será todavía mas tranquila.)

Ale: ¬¬ No se vale, a mi 2…

Priss: Usted escogió la UDEM señorita u.u

Ale:… Geek del CIDEB…

Priss: No es mi culpa que el programa sea nada mas de 2 años acá XP

Ale: En fin, cambiando el tema de nuevo, tenemos una queja como escritoras.

Priss: ¬¬ No estamos recibiendo tantos rrs como deberíamos, dennos un incentivo.

Ed: … Bueno, si les gusto tanto el fic, como para mandar a favoritos o alertas y etc.

Al: Díganles algo lindo que se esfuerzan n.n

Ale: Ustedes saben que no hay nada más gratificante para una escritora que un buen review.

Priss: Ya no sean malitos, de verdad nos interesa su opinión.

Ed: Y para hacer esto más interesante…

Al: No se si lo sepan…pero deberían…

Priss: El día 5 de Abril, se estreno en Japón, el primer capitulo de la nueva serie de FMA, la cual se trata de una serie animada basada en la historia del manga, la cual opino es una 10 veces mejor.

Ale: Algunos saben que ambas historias toman dos rumbos distintos a partir de cierto capitulo.

Priss: Pero esta nueva serie va con el manga, y esta realmente GENIAL, si que se lucieron esta vez.

Ed: Si, si, blah, blah, el punto es este.

Priss: ¡Link para ver y bajar el Capitulo 1 y 2 por review! Yo ya los tengo X3.

Todos: ¡Intercambio Equivalente!

Priss: Y PASENSE POR MI DEVIANTART PARA VER DIBUJIN DE LOS MINI-MUSTANG X3

.com/

Cuídense mucho, besos, abrazos y apapachos.

Atto. FM-S

P.D. Lean y dejen RRs!

Por si se lo preguntan, este ha sido el capitulo mas largo con mas de 20 hojas de Word y pesando mas de 135 kb's. ;)

*** Priscy_Elric: ¡No coman ansias, mis actualizaciones también están en camino!