Notas de inicio: Decidí tomarme una semana de descanso porque la anterior publiqué dos historias además de que estaba un poco perdida con este capítulo. Sin entretenerles más, nos leemos abajo
Fortalezas
Yue y Kero observaban atónitos a los jóvenes frente a ellos. Sabían que no era normal que su dueña los reuniera a los dos al mismo tiempo y mucho menos que el chico proveniente de China estuviera presente. Por lo general ese tipo de eventos se daban cuando Sakura quería pasar tiempo con ellos o quería practicar magia. Yue era el que más le enseñaba y con los años le había transmitido todos los conocimientos que tenía de las Cartas además de que ella misma había probado usarlas para conocerlas a fondo. Ahora que los años habían pasado y que eran tan poco frecuente que sucediera algo que le obligara a usarlas, todos se había sumido en una monotonía cómoda. Hasta ese día.
― ¿Puedes volver a repetir lo que dijiste, Sakura?― Pidió el guardián dorado.
― Me voy la próxima semana a Hong Kong y no pueden venir conmigo ― Contestó la castaña.
― ¡Somos tus guardianes, nosotros vamos a donde tu vayas!― Gritó Kero enojado. En los años que llevaba con ella, eran pocas las ocasiones que se habían separado y mucho menos la pensaba dejar ir sola a Hong Kong, con sólo recordar lo que había pasado cuando era pequeña y no pudo ayudarla con su falsa formale traía amargos recuerdos.
― Por favor, Kero...¡Nada malo me va a pasar!― Le dijo la Card Captor tratando de calmar la situación que rápidamente se tornaba tensa.
― ¿Cuánto tiempo estarás fuera?― Preguntó Yue, que hasta el momento se había mantenido en un inmutable silencio.
― Gracias, Yue ― susurró aliviada la joven.― Me voy una semana. Así que no se deben de preocupar por mi. Voy a estar bien.
― ¡¿Vas a estar bien dices?! ― Inquirió el guardián de ojos dorados, perdiendo el control de nuevo. ― ¡Me niego a que vayas sola! ¡Al menos deja que te acompañe!
― ¡No puedes venir, Kero!― gritó en respuesta la ojiverde.― Entiende, necesito hacer esto por mi cuenta.― Pidió mientras que con dos de sus dedos presionaba el puente de su nariz tratando de serenarse.― Sé que tus intenciones son buenas pero necesito mi espacio. No voy a estar sola. Syaoran y Tomoyo igual vienen, además de que toda la familia Li me espera.― Le dijo mientras se acercaba a él y lo tomaba por el hocico, haciendo que Kero la mirara a los ojos.― Todo va a estar bien.
― DE ACUERDO― Sentenció el león de mala gana. Había visto la determinación en los ojos de su dueña y sabía que no iba a ceder aun él se opusiera hasta el último segundo.― Oye, chiquillo.― Soltó, llamando la atención de Syaoran que hasta el momento no había intervenido en la discusión.― Le pasa algo a Sakura, te arranco un brazo.― Amenazó.
El grito de horror que salió de los labios de Sakura le hizo sonreír y sin esperar más, levantó el vuelo, alejándose de ahí. Yue sin agregar algo, le siguió hasta posarse en un claro dentro del parque donde los había citado la menor de los Kinomoto.
― ¿Por qué te pones de su lado? ¡Es peligroso que se vaya a Hong Kong sin nosotros! ¡No sabes cuantas cosas malas le pueden pasar ahí!― Le cuestionó Kerberos apenas Yue se posó en la rama de un árbol. El otro guardián había optado por quedarse en el suelo y caminaba en círculos, demostrando lo preocupado que estaba por aquel viaje.
― Porque como ella ha dicho, va a estar bien. Confío en que se sabrá cuidar mientras esté fuera. Además, no podemos estar todo el tiempo interviniendo en su vida.
― ¡Se supone que esa es nuestra misión! ¡Cuidarla durante todos los días que viva!― Contestó totalmente enfurecido. El guardián aleonado lo miró con rencor.― Tu no sabes lo despistada y atolondrada que es. A pesar de tener 17 años sigue despertándose tarde para ir a la escuela.
― El que no pueda despertar temprano no quiere decir que ella no sea madura.― Refutó el juez de la Luna.― Debes confiar en ella y en lo que es capaz.
― ¡Sé lo fuerte que es pero aun así no puedo dejar de preocuparme!― Gritó exasperado.― ¿Es que tú no sientes un poco de miedo de perderla?― Le preguntó abatido, mirando el césped que pisaba con sus poderosas patas.
Yue elevó su mirada hacía la hermosa luna llena que se cernía sobre ellos, pensando cuidadosamente su respuesta.
― Claro que tengo miedo.― Le contestó después de unos instantes.― pero eso no quiere decir que no confíe en su criterio. Además, no va a estar sola. El descendiente de Clow estará con ella.
― Me das una razón más para no estar tranquilo con ese viaje. No entiendo que es lo que le ve Sakura a ese niño. No es muy apuesto para que ella siga con él durante tanto tiempo. Podría conseguir a alguien mejor.― Dijo malhumorado.
― El amor no se basa sólo en la apariencia física― Aclaró Yue.― Se trata de algo tan complejo que no podrías entender. No importa la edad ni el sexo de las personas involucradas, cuando se ama tanto a alguien, lo demás no tiene importancia.
― Lo sé― dijo entredientes mientras se tiraba al suelo para acostarse― Sólo opino que él no es lo suficientemente bueno para ella.
Yue lo observó desde el lugar donde estaba sentado.
― Yo creo todo lo contrario. Él es el más indicado para estar con nuestra ama.
― Sólo lo dices porque tiene la sangre de Clow corriendo por sus venas. Eso no es muy imparcial de tu parte ― Le acusó Kerberos mirándolo desde su posición actual.
― Independientemente de eso― Insistió el juez de cabello blanco.― Li puede que en este momento te parezca poca cosa comparado a la inmensidad de los poderes de nuestra ama pero aún está creciendo y aprendiendo. Olvidas que es el heredero del Clan, que cuenta con todo ejército de personas con conocimientos ancestrales sobre magia. Así que no puedo dudar que Sakura estará en manos más confiables que las de él.
― Aun así no me agrada.― murmuró molesto.
― No tiene que agradarte a ti o a mi.― Le dijo bajando de su rama, posándose a su lado.― El corazón de Sakura lo eligió a él como a la persona que más quiere en el mundo y nada podrá cambiarlo.
― Eso lo sé perfectamente. Tu no pasas tanto tiempo con ella. Deberías verla como actúa cuando regresa de sus citas... ¡Es tan graciosa!― recordó sonriendo.― Pareciera que flota en su propia nube y sonríe por cualquier cosa. Incluso trato de molestarla pero es imposible cuando está de ese modo. Sé que el chiquillo la hace muy feliz.― dijo incorporándose del suelo.― e incluso sé que él la protegería con su vida sí es necesario.
― Esa es razón suficiente para aceptarlo. Nunca dejaremos de preocuparnos por ella pero debemos comprender que Sakura tiene a alguien más que la cuida.
― Eso no quiere decir que no lo seguiré molestando cuando lo vea.
― En verdad te pareces a Touya, no tiene mucho le dijo lo mismo a Yukito― comentó en medio de un suspiro. Kero sólo gruñó a modo de respuesta.
Los dos guardianes miraron el cielo despejado de Tomoeda, disfrutando del silencio momentáneo. Sabían que aunque ellos no estuvieran cerca de Sakura, ella iba a estar protegida sí Syaoran estaba a su lado. Estarían dispuestos a sacrificarse a si mismo con tal de que el otro siguiera a salvo. Así de profundo era lo que los unía, ese vínculo que todos llamaban: Amor.
Notas finales: Qué les puedo decir... Me costó un poco hacer el capítulo ya que las personalidades de ambos guardianes es tan distinta que no sabía como hacer los diálogos con dichas características. Espero les haya gustado.
Pasando a otros asunto, les traigo una noticia triste -al menos para mí- el próximo capítulo es el final de la historia. Ya sé que aun quedan muchos personajes que podría tomar para escribir pero igual quiero concentrarme en un par de historias que tengo en mente. Así que agradecería contar con su apoyo hasta la próxima actualización.
Como "regalo" les adelanto quien va a ser nuestro último personaje en aparecer. Nada más y nada menos que Nadeshiko Kinomoto. Aun no estoy completamente segura de qué voy a escribir pero sí quieren aportar su granito, pueden hacerlo dejándome saber cual sería un escenario que les gustaría leer sobre nuestros protagonistas.
Y como último, quiero agradecer a: Lin Lu Lo Li, politali22, sslove y rub por sus reviews, y también a todos aquellos que han agregado la historia a sus favoritos. En verdad no saben lo feliz que me hace recibir esos correos que me notifican de ello. ¡Gracias!
Nos leemos.
Bye bye na no da~!
