Capitulo 9: Decisiones
Habían pasado meses desde que Lyanna y Rhaegar comenzaron con su cartas, ella le conto lo que paso con sus hermanos y el que su padre le había pedido ir a King's Landing para entrenar más a fondo a Jaime que pese a ser un joven muy bien entrenado por su padre, aun le faltaba para ser un buen guardaespaldas del rey.
Así que día que llego a King's Landing fue recibido por Ser Selmy y Ser Dayne para ser escoltado al palacio.
-Bienvenido a King's Landing Alteza- lo saludo el caballero de cabello canoso con una sonrisa paternal.
-Muchas gracias Ser Barristan, ¿Cómo está?
-Muy bien gracias- el hombre sonrió y luego hizo un gesto a los soldados para recoger las maletas y demás pertenencias del príncipe.
-Alteza, como sabemos que no le gusta ir en carruaje por la ciudad, aquí le trajimos a su caballo favorito para que vaya al castillo- era un pura sangre color crema, con ojos marrones enormes, su crin negra y sus porte era imponente. Cuando llego no se dejaba domar por nadie, su padre estaba por mandarlo a sacrificar pero el príncipe con su arpa y con acercamientos lentos y suaves logro amansar a la criatura que desde entonces solo se deja montar por el o en su defecto por Arthur por ser el compañero de montura de Rhaegar durante todos esos años.
Al subir en el caballo este hizo un sonido de felicidad al oler a su jinete- me extrañaste- le dio una palmada en su cuello y rio levemente- ¿Cómo estas Arthur?- pregunto viendo al Caballero del Alba.
-Todo bien Alteza- le sonrió él y luego murmuro- ¿Cómo va todo con la chica lobo?
-Excelente- le dijo el también en susurros. Ambos sonrieron y luego hablo en voz alta- Ser Barristan, Arthur y yo avanzaremos, por favor mande a que esas cosas vayan a mi habitación habitual.
-Como guste Alteza- el hombre hizo una reverencia y luego Rhaegar y Arthur se fueron a todo galope.
Al ir en camino ambos hablaron poco igual compartían una que otra cosa, como del estado de su nuevo pupilo- el chico es bueno Rhaegar, tiene sus puntos débiles pero seguro que con nuestra ayuda podremos.
-Tan grande como sea su desee aprender, será lo que el aprenda.
-Muy buena frase Alteza, la próxima tomare notas- eso hizo que el príncipe rodara los ojos- entonces seguir escribiéndote con la doncella loba.
-Si ella y yo nos mandamos cartas muy a menudo. Me dijo que sus hermanos están fuera por diversas cosas. Brandon fue ya a anunciar la fecha de su boda a los padres Tully; Eddard y Benjen a donde Jon Arryn a entrenar.
-Sabes ese chico Eddard bailo con mi hermana en Harrenhal. Brandon Stark borracho la convenció de eso.
-¡Wow! Eso no lo sabía.
-Me lo conto hace unos días. Dice que le pareció un chico dulce y muy decente.
-Ella tiene buen ojo para hacer criterios sobre hombres.
-Quizá- dijo el mientras entraban en la Red Keep.
Ambos desmontaron y unos sirvientes se llevaron a los caballos mientras entraban al castillo rumbo al patio principal. Iban en silencio, al llegar a su destino Jaime ya estaba allí practicando con su espada de entrenamiento. El manejaba con bastante dominio con su mano derecha.
Arthur le susurro a su amigo y príncipe- ese es el problema, no sabe cómo luchar con su otra mano, si no lo ayudamos y pierde algún día su mano hábil, entonces perderemos un buen espadachín.
-No todos son hábiles con ambas manos, yo no soy malo pero no soy tu que soy tu que usas dos espadas.
-Al menos que pueda ser como tu Rhaegar.
-Eso será difícil porque no se le ve ni el menor indicio de necesitar el uso de su otra mano.
Al llegar cerca de Jaime ambos se aclararon la garganta llamando su atención- oh Alteza, Ser Dayne- dijo el joven Lannister con una reverencia ante ambos- no me dijeron que vendría hoy Alteza, pensé que serie desde mañana, por el largo viaje.
-Estoy bien Ser Jaime- dijo el con una sonrisa- además hoy no vamos a entrenar mucho, solo deseo ver como estan sus habilidades.
Rhaegar se quitó su capa dejando ver su típica túnica gris con el emblema Targaryen en negro a un costado. Tomo una espada de practica y fue con Jaime.
Ambos se pusieron en guardia y se quedaron unos instantes viéndose sin hacer ningún movimiento luego al ver un punto desprotegido Rhaegar lanzo su ataque logrando que el joven caballero lo esquivara por muy poco, luego este lanzo su propio ataque siendo parado por el príncipe. La lucha duro unos minutos más hasta que Rhaegar hizo un movimiento ágil haciendo que Jaime cayera y asi fue como lo derroto.
Jaime lo vio fascinado porque el príncipe era muy bueno, además era como Ser Arthur en algo, su honor, nunca lo ataco en un momento poco honorable. Eso era una de las cosas por las cuales siempre admiro a ambos caballeros.
Luego eso se dio por finalizada la primera clase donde Rhaegar ya había evaluado junto a Arthur el desempeño del joven Lannister. Ambos están de acuerdo con que el chico necesitaba algunas mejoras en sus condiciones de lucha además de resistencias pues en el poco tiempo que estuvieron luchando él estaba sudando como si hubiera corrido desde la Red Keep hasta la muralla más al sur.
Ambos planearon entrenamientos para el chico y luego se fueron a comer. Arthur y el príncipe eran muy cercanos y juntos no usaban mucho sus títulos a menos que se echar bromas.
- ¿Cómo estuvo tu estadía en tu castillo luego de lo que ocurrió? - pregunto para luego beber vino.
-Duro, Elia estuvo sin hablarme casi por un mes y medio, en una de nuestras paradas en el camino hacia King's Landing, mande un cuervo a Dorne para que mandaran a Dragonstone los mejores vestidos de seda y unas cuantas docenas de sus flores favoritas. Cuando llegamos ella los vio y solo los tomo y se fue a nuestros aposentos. Luego de eso uso los vestidos y con tu hermana hizo ramos y los puso por todo el castillo, sin embargo, no me dejo dormir en la misma cama con ella o sentarnos juntos en las comidas. No fue sino hasta que anuncie mi venida para acá que ella me dejo ir a nuestra cama y me dio un beso de despedida.
-Podrá ser frágil pero es dura.
-Como todos en Dorne, sobre todo sus mujeres- tienen el mismo deseo de aventura y el mismo carácter de la primera gran princesa, una Rhoynar.
-Así es- el caballero sonríe al oír eso- pero al menos la ablandaste un poco antes de venirte.
El príncipe estaba comiendo y asintió, una vez trago hablo nuevamente- Si y si nos toma mucho tiempo el entrenamiento con Jaime entonces traeré a mi familia para estar con ellos.
Luego de eso ambos terminaron y Rhaegar se paró y camino hacia la puerta - ¿Le vas a escribir a tu lobita?
-Así es, me gusta que esté al tanto de como estoy- el sonrío y se retiró, su mejor amigo sonrió y pensó que nunca había visto a su amigo tan feliz, si con Elia él era feliz pero no como con la chica Stark que era como el en muchos aspectos. Él le había contado que ese caballero del árbol sonriente era ella y eso hizo que el caballero lo supiera, ella era la clase de chica que su amigo estaba buscando.
Una mujer fuerte y valiente que no anduviera mostrado una falsa sonrisa o que se comportara como una dama todo el tiempo, sino que tenga un toque de carácter y que sea atrevida y según parecía la lady de Winterfell lo era. Si se hubiera conocido antes quizá las cosas serían diferentes. Quizá su amigo la hubiera elegido como esposa.
Mientras Rhaegar llego a sus aposentos, pidió estar al otro lado del castillo para no conseguirse con su padre, el deseaba que se padre nunca hubiera sido secuestrado. Ese hombre, anciano y raquítico no era ni el fantasma de lo que fue cuando él era un niño. Su padre le contaba historias y era un hombre dulce y divertidos, junto a Tywin eran la mejor dupla, pero luego ese secuestro y sabrán los dioses que clase de torturas vivió que ahora era un hombre tan paranoico. El solo pensamiento lo enfermaba.
Al llegar escribió una breve carta donde le conto su travesía y sus planes de quedarse en la capital por algún tiempo, escribió también a su esposa para avisarle que llego bien, luego puso su sello en ambos documentos, uno sin el dragón para Lyanna y otro con él para Elia, así no mandaría el incorrecto y se fue para enviarlos.
Luego de eso el resto de los días pasaron volando entre entrenamientos y actividades reales. Oía los rumores de que su padre quemaba a unos lores por supuesta traición, el solo suspiro y escribió unas cartas en secreto a los familiares de esos hombres donde pedía disculpas por la actitud de su padre. El deseaba que esas personas lo catalogaran como alguien igual a su padre así que lo hacía a título personal.
Muchos lo acusaban de que el no hacía nada y otros de que supuestamente conspiraba en secreto con los enemigos de su padre pero nada de eso era cierto, el hacía pero lo hacía solapadamente para no levantar sospechas.
Pasaros unos dos mes asi que le pedio a su esposa que viajara con los niños a la capital, un día él estaba caminando por los pasillos del castillo cuando se consiguió con el Archimaester Maynard, y se le acercó a él.
-Archimaester ¿como esta? - él sonrió al hombre que andaba con un cuaderno y pluma, lo vio contando en voz baja. Le habían contado que lo vieron contando los escalones del Septo de Bailor hace unos meses.
-Oh Alteza- dijo el inclinándose y luego tomo unas notas en su cuaderno- estaba contando cuantas veces respiraba en descanso.
El príncipe solo sonrió divertido por ese comentario- excelente, siempre en busca de conocimiento.
-Asi es Alteza, es más quizá le contaron que estuve contando los escalones del Septo, porque el constructo nunca se tomó el tiempo de contar lo que uso y lo que puso, ¿y si alguien desea esa información tan importante?- Rhaegar solo asintió para tener esa clase de conversaciones- ¿Qué lo trae por aquí alteza?
-Vine a entrenar al joven Lannister junto con Ser Barristan y Ser Arthur. Es un joven prometedor.
-Asi es, lo he visto por allí y seguro será un gran caballero.
-Estoy de acuerdo- en eso el príncipe se le ocurrió una idea loca para consultarle al anciano- Archimaester ¿existe alguna forma de volver a los antiguos metodismos de Aegon I, es decir, tener dos esposas?
-No permitido por la Fe Militante o los Septos asi que nosotros tenemos solo la anulación del matrimonio. Los niños de ese matrimonio tendrán el mismo derecho de los niños del primero, además del apellido por lo tanto que si, por ejemplo, sus hijos llegaran a morir, los del segundo matrimonio seria el sucesor legítimo al trono.
Eso ilumino los ojos de Rhaegar, esa era la solución para estar con Lyanna y de forma legal ante los ojos de todos, ese documento seria de dominio público- ¿si le cuento algo no me juzgara?- el anciano lo vio algo intrigado y negó para que el continuara.
…Winterfell…
Lyanna estaba entrenando con unas niñas con el arco y la flecha. Ellas se notaban divertidas con el ejercicio ya que normalmente sus padres no las dejaban pero al saber que Lady Stark las iba a entrenar, entonces todos asentían.
En el Norte ella era respetada y querida, todos los años le mandaban ramos de rosas invernales por su cumpleaños y todos la felicitaban.
En eso llego un soldado, el de confianza que le daba las cartas del príncipe sin que su padre lo supiera. Cuando se la dio ella se excusó un minuto y se fue a un lugar oculto para leerla.
Mi quería loba:
Sé que nuestra relación ha sido difícil y que lo que voy a proponer es una locura pero…
¿Te casarías conmigo?
Si es asi entonces reúnete conmigo en las tierras de los ríos, si no entonces cuando llegue y no te vea lo entenderé y no mandare más cartas.
Sé que podrás decir que "pero si estas casado" sin embargo un buen amigo y de mi total confianza, el Archimaester Maynard me dijo que él con su alto rango podía anularlo y ya hable con un septo que nos casara.
Te amo y no puedo imaginar una vida lejos de ti. Espero verte allí y como ya dije, si no lo deseas también entenderé.
Por siempre tuyo…
Tu Dragon.
Lyanna leyó la carta un millón de veces para poder asimilarlo con lagrimas en sus ojos al leer la pregunta al inicio, y luego de sopesarlo mucho tomo una decisión. Una que sin saberlo, marcara el destino de todo Westeros.
OOooOOooOO
¿Así o más drama? Jajá sé que tarde, sé que este fic ha estado irregular pero las ideas no fluyen tan bien como hubiera deseado, sin embargo ya llego el clímax de esta historia. La rebelión de Robert será en los próximos capítulos.
Aquí quise enfocarme un poco en el príncipe pues siempre se veía más a Lyanna pero teníamos tiempo sin ver al príncipe.
