Otro capitulo del fic
Disfruten estas fechas navideñas!
Dc es de Gosho Aoyama
Capitulo 8: Acontecimientos inesperados y reencuentro
-Hasta que llegas Kazuha – Dijo Sato con una sonrisa divertida.
-Lo siento, me ocurrieron… - Se da cuenta de algo que jamás pensó que pasaría – ¡¿Qué hacen aquí los de Ice's Strong?
-Lo sabrías a la primera sino fuera porque eres una despistada. – Le alego una joven de ojos negros, su cabello era del mismo color, liso y largo hasta la cintura. Vestía en esa ocasión una calza negra hasta las rodillas, un peto que solo cubría sus pechos y en su colgaba su carcaj, era de un elegante cuero, con algunos dibujos y adornado con algunos rubíes rojos y estaba lleno de flechas, también colgada su arco que era de color negro y se podía ver que la cuerda era muy resistible, difícil de romper.
-Gracias por tu comentario Yuuko. – Finalmente he hecho la descripción de Yuuko. Pido disculpas, juro que no me había dado cuenta, creí que ya estaba escrita. – ¿Y la capitana?
-Esta en su cuarto con Jodie y el par de tontos superiores de Ice's Strong Jack y Kid. – Y su cuello siente el roce del filo de un cuchillo, pero ni se sorprendió o asusto, seguía tranquila. – ¿Si Akai?
-No permito que hables mal del capitán.
-Te recuerdo que están en nuestro barco por lo que nosotras mandamos y decimos lo que queremos, ¿No me digas…–Volteando para que sus ojos se crucen con los de él–Qué eso te molesta? – Con una sonrisa divertida mientras apoyaba su dedo índice de su mano derecha sobre el pecho del chico.
-Basta ya. – Sato intervino antes de que comenzara un pleito. – Yuuko, no es necesario que hagas tu papel de chica ruda en estos momentos y Akai, en cierto modo ella tiene razón, estás en nuestro barco por lo que debes respetar y cuidar tus acciones, ¿Entendido? – Poniendo sus ojos serios.
-Te comportas como una chica enamorada Yuuko. – Comento Sonoko divertida.
-Silencio, no digas estupideces.
-¡Bien! – Dijo Ran una vez que Jodie abrió la puerta y dejo que su capitana saliera. – Kazu, ya llegaste.
-Sip…Lo siento capitana.
-Descuida.
-Esperamos sus órdenes. – Gritaron ambas tripulaciones a sus respectivos capitanes.
-Muchachos, este es el plan. – Respondieron.
La noche era hermosa, la brisa era fresca, no había nubes por lo que se podía ver con claridad la luna y las estrellas. Al palacio real iban llegando cada vez más carruajes, cuyas personas en el interior eran personas de alta sociedad, aristócratas, etc. El lugar donde se estaba llevando a cabo la fiesta solo se oía la música y las conversaciones, otros bailaban al compás de la música, disfrutando el momento e impresionando a los demás con sus movimientos. Pero nadie sabia que entre la gente, estaban los piratas de Fairy Paradise y Ice's Strong, pasando desapercibidos como si fueran también de la sociedad, nadie notaría quienes eran en realidad.
-Atención. – La música y las personas se detuvieron para ver a la cima de las escaleras a Megure. – En nombre del Rey de Magic Ball, doy a todos la bienvenida por estar presentes en su primer cumpleaños como Rey. – Todos aplaudieron.
-Ahora les presento al Comandante de Tarmo Elrick Yoshikata. – Presentó Eisuke y todos aplaudieron, incluso los piratas, a excepción de Kaito, mientras veían aparecer entre ambos sujetos al comandante con su uniforme azul oscuro bajando las escaleras. – A la princesa de Tarmo, Aoko Nakamori, quien vuelve con nosotros después de dos años desaparecida.
-Oí que fue raptada por piratas. – Susurro uno, siendo oído por Kaito.
-Pobre chica, si que tuvo valor. – Susurro otro.
Todos aplaudieron al ver a la princesa al lado de Eisuke y Megure con su característica sonrisa, esa sonrisa que fue la única cosa que sorprendió a Ran e hizo que agachara la cabeza, en cambio, Kaito se maravillo al verla con un vestido blanco de base con un poco de rosa pálida encima con la forma de mariposas, un escote en U de forma discreta, sin mostrar mucho, las mangas le llegaban a los hombros y solo era ajustado desde la cintura hasta arriba, abajo estaba holgado, sus orejas eran adornadas con aros largos que terminan con una mariposa para que combinara con el vestido, zapatos de cristal y su cabello estaba recogido elegantemente en un medio tomate, dejando la otra mitad que rozara su espalda y algunos mechones libres para que rozaran su rostro.
Bajaba de las escaleras como toda una princesa, tomando su vestido con la mano izquierda mientras que la derecha posaba con sutileza y con elegancia en el pasamanos y al estar a un escalón de bajar, su mano se libera para tomar la que le ofrecía su prometido y con su ayuda bajo, ambos se inclinaron ante el público y se apartaron un poco del lugar para dar paso a las siguientes personas y sin soltarse.
-¿Ya paso? – Le susurro.
-Sí, creí que me caería, hace dos años que estoy fuera de esto.l
-Por lo menos no lo has olvidado.
-Tú mismo ideaste el plan así que quédate quieto. – Le susurro Feather Black a Kid.
-Lo sé – Gruño.
-A continuación, el invitado de honor del Rey. – Continúo el hechicero de las gafas. – El príncipe de Mistery Earth…
-El… - Imitó la capitana incrédula a lo que oía, no era posible que él estuviera aquí.
-¿Feather? – Preguntó Kid preocupado.
-Estoy bien…-Susurro.
-El Príncipe Shinichi Kudo.
Ran alzo la vista sorprendida para ver como el chico bajaba las escaleras, usaba un traje negro, con camisa blanca y un corbatín negro en el cuello, bajaba las escaleras con su mano derecha también en el pasamano. Una vez que bajo, se inclino ante los invitados y se puso al otro lado de la princesa, Jodie era la única que miraba al chico y a su capitana seriamente.
-Y para finalizar, el anfitrión de esta noche, el Rey de Magic Ball. Su Majestad Heiji Hattori.
A diferencia de Shinichi, su traje era verde, su blanca camisa tenía volados en el cuello y en su cintura se podía ver una espada cuya empuñadura era rojo como la sangre. Pero si bajo igual que como el Príncipe e hizo la misma reverencia mientras se oían los aplausos.
-Es lindo el rey, ¿No Kazuha? – Comentó Nami.
-S-Sí… - Preocupada y algo desanimada.
-¿Qué te ocurre?
-Es que yo… Cuando Yuuko me hizo ir al barco… Yo… Yo estaba en esos momentos con el Rey Heiji.
-¡¿Q-…? – Rápidamente se tapa la boca para que no la oían gritar. – ¿Estabas con el Rey? – Le susurro casi a gritos, incrédula y ve como asentía. – Oh my…
-Mi consejero Megure ya dio las gracias, pero pienso hacerlo personalmente. Doy gracias a todos por asistir a mi fiesta de cumpleaños, ahora levantemos nuestras copas. – Todos, incluso Shinichi, Aoko, Elrick y hasta el mismo Rey también. – Y demos un brindis por el antiguo Rey que en paz descanse, mi Padre Heizo y mi madre Shizuka.
-¡Rey Heizo, descanse en paz! – Gritaron. – ¡Reina Shizuka, descanse en paz! ¡Por los reyes de Magic Ball! – Y tomaron del contenido de la copa para luego volver a aplaudir.
-Pueden continuar con la fiesta. – Ordenó y la música de inmediato volvió a invadir el cuarto.
-¿Bailamos? – Ofreció Elrick a la chica.
-Por supuesto Comandante. – Divertida mientras tomaba su mano y ambos fueron a la pista de baile y comenzaron con su danza. – ¿Eh? – Murmuro sin dejar de bailar, su cuerpo se había activado, dándole una extraña sensación.
-¿Qué ocurre Aoko? ¿Tienes fiebre?
-No es eso, tengo… Un extraño presentimiento recorriéndome el cuerpo.
-¿Un presentimiento? ¿Es bueno o malo?
-No sé – Encogiéndose de hombros.
Shinichi hablaba con los invitados, parecía interesado en los temas que le planteaban, pero lo que tenía que aguantar era cuando una chica se le ponía encima o le ofrecían bailar. Él negaba todo porque seguía pensando en aquella pirata de ojos azules que casualmente, no dejaba de verlo, no dejaba de mirarlo entre las sombras y por una razón, cuando veía como una se les acercaba, le dieron ganas de atravesarla con su espada.
-¿Pero que diablos me sucede? – Furiosa consigo misma.
-Eso es algo que se llama Amor. – Oyó detrás. – En verdad te gusta el Príncipe.
-No digas tonterías Jodie.
-Ya sabes de lo que hablamos Feather.
-Lo sé, pero es imposible que me guste, ¿Debo recordarte de quien es hijo?
-¿Y tú recuerdas que quedamos en que hablarías con el y con su padre por respuestas?
-Sí, si lo se, pero… - Gira la cabeza – No sé…
-¿Cuánto falta capitán? – Pregunto Jack.
-Sólo media hora más y atravesare a ese infeliz.
-Así se habla Kid. – Felicitó Pervinca.
-Gracias.
-Ya que falta media hora. – Murmuró Grisam mientras se dirigía hacía Vainilla, quien estaba con Yuuko. – ¿Me ofrece el honor de bailar?
-¿Yo con usted? – Sorprendida y sonrojada.
-Acepta. – Invitó Yuuko. – Aún no debemos actuar por lo que puedes hacer lo mismo que los invitados.
-Me encantaría. – Le respondió al chico y ambos fueron a la pista a bailar.
-¿Por qué ese idiota baila con mi hermana? – Exclamó molesta Pervinca, la mayor. – Si él siempre dice que bailar es para estúpidos.
-A lo mejor le gusta tu hermana. – Sugirió Shiratori.
-¿Acaso estas celosa? – Preguntó Kaito divertido.
-Ni es un millón de años.
-Su Majestad. – Susurró Eisuke al Rey. – Ya descubrí de donde me sonaba.
-¿Te sonaba que cosa?
-El apellido de esa chica que conoció esta tarde.
-Ah si… Kazuha Toyama. – Con una sonrisa – ¿Qué pasa con ella?
-Que ya se de donde oí su apellido, es de aquella familia.
-¿Qué familia? – Pero antes de que el chico respondiera, todos gritaron asustados y otros sorprendidos al oír algo como un disparo.
Todos miraron hacía donde estaba la mesa del banquete que tenía una pequeña estatua de un cisne esculpido en hielo para ver a Feather Black sentada en dicha mesa con Kaito Kid a su lado y al otro lado de la mesa estaban los miembros de su tripulación. La sonrisa de los capitanes eran divertidas, mezcladas con ironía y su tripulación solo estaban tranquilos, serios, esperando la orden de sus capitanes.
-Kaito. – Susurró Aoko sorprendida sin apartarle la vista al chico. – ¡Ran! – Pensó al verla.
Shinichi veía a la chica sorprendido, no podía creerse que la estaba viendo nuevamente, en cambio, Ran evitaba ver aquellos ojos azules iguales a los suyos porque sino perdería su postura de pirata.
-Ran. – Murmuro despacio.
-Buenas tardes Rey Heiji. – Respondió la chica con sarcasmo mientras veía al Rey. – Feliz cumpleaños, hubiéramos llegado antes, pero tuvimos contratiempos.
-Les ordeno que se vayan de mi reino, piratas. – Ordenó.
-Pero usted en ningún momento prohibió a piratas en su fiesta. – Está vez hablo Kid. – Y nosotros ya venimos hasta con regalo.
-¡Su Majestad! – Gritó Eisuke. – ¡Mire! – Señalando algo en particular.
-Kazuha… - Susurro el chico sin dejar de verla sorprendido.
-¿Eh? – La capitana vio como el Rey miraba a Kazuha. – ¿Ocurrió algo de lo que debería saber Kazuha?
-Yo… -La misma capitana la interrumpe.
-Ya hablaremos de esto, ahora… -Una sonrisa sarcástica y divertida dibujaba sus labios.
-¡Que comience el juego! – Gritaron finalmente los capitanes y nuevamente se oyeron disparos.
