Capítulo 9: Cuando naces para ser amante, naces para sufrir.

La alarma del despertador otra vez, sonando de forma insistente junto a su almohada. Nunca entendía esa mala costumbre de meter el aparato debajo ella, como si se fuera a quedar dormido si lo pusiese en otro lugar.

Era la mañana del domingo y despertó con un terrible dolor de cabeza, un mareo, no recordaba haber bebido tanto licor como para quedar en esas condiciones, solo tomó un par de tragos en el bar, en la fiesta nada. Su Cabeza volvió a doler cuando intentó sentarse en su cama. Ahora tenía una enorme laguna mental, no recordaba nada luego de escapar de la fiesta de Thor junto con sus amigos, después de cruzar la puerta todo se volvió negro.

Cogió su teléfono celular del suelo de la habitación, estaba enredado con sus jeans y camiseta, junto a otro montón de ropa sucia. Necesitaba marcarle a Balder y saber en qué había terminado todo.

-¿No lo recuerdas?

-Creo que no-respondió sujetando su cabeza con la mano que tenía libre.

-Nos subimos todos al auto, había ron, MUCHO.

-Continué bebiendo entonces.

-Como condenado-Rió al otro lado de la línea.

-Diablos.

-Estabas como…raro, poseído-Ahora su tono de voz sonaba preocupante.

-Fue solo…la emoción-Trató de buscar las palabras necesarias para tranquilizarlo, pero pensar no era su fuerte en estos momentos.

-¿Sucedió algo ahí dentro? ¿Algo de lo que debiera enterarme?

-Nada.

-Okey.

Colgó enseguida, si Balder comenzaba a sospechar o finalmente descubría la verdadera historia todo terminaría muy jodido.

Entonces su celular comenzó a hacer un montón de ruido, mensajes de texto llegaban uno tras otro, el sonido del aparato era tan alto que Loki tomó su almohada para cubrirlo, hasta que el sonido se detuvo. El sospechaba, sospechaba que toda esa enorme cantidad de mensajes de Texto serían de Thor, no quería verlos realmente, pero siempre la curiosidad es nuestra peor enemiga.

Cincuenta, cincuenta mensajes de Thor, Muchos de ellos repetían frases como: "PERDONAME" "NO ERA ESTA LA FORMA EN QUE PENSABA CONTARTELO" "NECESITO VERTE" "NECESITO QUE HABLEMOS" "EXTRAÑO TUS BESOS…"

-Hijo de puta…

Era necesario, fue lo que se repitió mentalmente antes de responderle. Quería acabar las cosas de un modo distinto, hacerle entender de una buena vez que ya no sería más un objeto, un juguete de placer. Era muy joven para terminar de esa manera, por muchos que fueran los grandes encantos que poseía el rubio. Estaba asqueado de sí mismo.

Respondió a uno de sus últimos mensajes de texto, fijando hora y lugar de encuentro, no necesitaba que todo el mundo los viera caminando a medio día por la ciudad, así que escogió la misma habitación de motel en la cual tuvieron su primer encuentro. Solo para torturarlo, solo para aclararle que ya no podría poseerlo de ningún modo.

El rubio llegó antes de la hora fijada, pagó la cuenta y esperó paciente sentado en un pequeño sofá ubicado en un rincón de la habitación. Fue extraño para él, por que no recordaba los colores de las paredes, ni el color de la alfombra sobre la cual estuvieron revolcándose, porque no había ninguna luz encendida en ese encuentro, nada que pudiera exponerlos demasiado para que los descubrieran por accidente. Loki llegó minutos después, ingresó directamente a la habitación sin siquiera golpear la puerta. Lo encontró sentado, mirando fijamente la alfombra con la cabeza entre las manos. No quiso acercarse demasiado, solo se sentó en la orilla de la cama, en silencio.

-He cometido tantos errores-Su voz era de angustia, a punto de explotar, se podía notar, Loki podía sentirlo.

-Yo también.

-Nunca debí comprometerme con Sif.

-Nunca debiste acercarte a mí.

Thor levantó la cabeza solo para buscar los ojos verde esmeralda y comprobar la verdad, ojos que ahora estaban brillantes por lágrimas que se negaban a brotar.

-Es un error de los dos.-

El moreno golpeó con su mano derecha el espacio vacío que quedaba junto a él en la cama, invitando al rubio a sentarse a su lado. Thor arrastró los pies al levantarse del sofá y dejó caer su pesada espalda sobre el colchón, quedando boca arriba en la cama. Loki lo observó un momento, con los ojos cerrados y los brazos doblados sobre la cabeza, respiraba con dificultad, probablemente porque estaba nervioso, sus labios entre abiertos permanecían húmedos y rosados. No pudo contener las ganas de besarlos, se aferró al torso de Thor y los besó, los besó una y otra vez mientras sus inquietas manos recorrían la musculosa anatomía de su compañero. El rubio abrió sus ojos sorprendidos, pero al mismo tiempo absolutamente entregado, era lo que deseaba tener desde hace mucho tiempo, al joven Loki entre sus brazos, impaciente, mordiendo, lamiendo, succionando su cuello bronceado mientras con una mano apretaba los firmes pectorales de Thor, quien con un solo movimiento lo montó sobre él en la cama. Recibió una sonrisa a cambio, un movimiento y ambas erecciones hicieron un maravilloso contacto, las caderas de Loki no dejaron de moverse y Thor comenzó a responder, quería arrancarle la camiseta de una sola vez y tocar nuevamente esa suave y tersa piel, entonces el más joven comenzó a quitarse el cinturón de su pantalón, dejando desabrochado el primer botón solo para darle el gusto a Thor de que terminara de quitarle la ropa. El rubio no tardó en responder y lo tomó de la cintura para dejarlo boca arriba en la cama, se arrodilló en el suelo y fue bajando el jeans lentamente, liberando también a su miembro.

Por primera vez los papeles estaban invertidos, quien podría pensar que ahora era el gran Thor quien estaba de rodillas junto a Loki, acariciando la punta de su miembro erecto con sus dedos, sintiendo su humedad, envolviéndolo con su mano, moviéndola de arriba a bajo.

-Hazlo ya.-le ordenó.

Su voz sonaba dura, seria, pero Thor estaba muy distraído como para notarlo. Acercó su boca hasta la punta y le dio una certera primera lamida, su sabor era tan dulce que no pudo contener las ganas de probarla toda, poco a poco introdujo cada centímetro en su boca acariciando el falo con su lengua. Loki estaba en el cielo, lo disfrutaba, la forma en que acompañaba cada succión con su mano, lamiendo y apretando, con su mano libre acaricia sus testículos, jugando hasta bajar a su entrada. No lo resistía más, la forma en que Thor devoraba cada centímetro de su carne dura mirándolo directo a los ojos, enloquecía, jugaba con la lengua, lo liberaba, lamía y lo penetraba con ella. Loki comenzó a mover sus caderas contra la boca de Thor que formaba con sus labios una "O" perfecta atrapando su carne, aumentaba la velocidad, sentía ese cosquilleo en la parte baja de su vientre justo antes de alcanzar el orgasmo.

-Thoor…ahh..

Alcanzó a pronunciar antes de acabar en abundancia en su boca, el rubio saboreó la esencia del menor en su lengua, tragando todo lo que había y dando otras últimas lamidas al miembro aún erecto de Loki, aquel liquido era más delicioso de lo que él se llegó a imaginar. Casi sin respiración se recostó junto a Loki en la cama, jadeando, ansioso por lo que venía ahora, desabrochó su propio pantalón para liberar su erección mientras Loki se acomodaba junto a él.

-¿Duele? Le preguntó con voz dulce, había un cierto tono rosa en sus mejillas, pero no dejaba de verse atractivo.

-Ajá-respondió pasando la mano por su boca, limpiando los últimos rastros de Loki que quedaban.

Y ante sus ojos incrédulos, el moreno se levantó de la cama y acomodó su jeans y su cinturón blanco, con una sonrisa en sus labios se subió el cierre y se acomodó la chaqueta.

-Ahora que ya ha terminado….bueno, me iré.

-¿Qué? ¿Cómo que te irás?

Thor se tuvo que arrastrar por la cama para alcanzarlo. Loki estaba absolutamente serio, sin ninguna expresión en su rostro, el tono rosa de sus mejillas disminuyó rápido. El rubio intentó alcanzar la mano del menor pero este la apartó con asco.

-¿Te ha parecido divertido que jueguen contigo?, solo sexo, recuérdalo.

El rubio casi sintió su mandíbula estrellarse contra la alfombra de la habitación, Loki dio un enorme portazo antes de marcharse, dejándolo solo, con el pantalón semi abierto y el gusto en su boca que antes parecía dulce se volvió amargo. Acababa de pagar todas sus malas acciones de la peor manera, acababa de ser usado de la misma manera en que él usó a Loki. Ahora Thor estaba solo, sin Sif, sin Loki, mientras éste caminaba a casa con la sonrisa más grande que pudo llegar a tener jamás clavada en su rostro.