LA SOMBRA DE LA LUZ.
Capitulo 8: La llegada a Hyrule.
El gran ejercito del general Gerudo salio de la ciudad de Lucían para interceptar al ejercito de su reino enemigo, a pesar de las protestas Link solo salio con su ejercito original de 200.000 soldados y dejo a Orión y Adán con sus tropas en la ciudad para que la custodiaran.
Las tropas de ambos ejércitos avanzaban lo mas rápido que podían, luego de dos días de camino el rubio detuvo a su ejercito en un valle y les ordeno que cortaran los árboles y que prepararan el terreno, así lo hicieron despejando un poco la zona para que la batalla fuera mas cómoda para ellos.
El terreno estaba despejado y a los lados estaban una buena cantidad de árboles y desde la parte en la que estaba Link había una pequeña elevación dejándolos en un terreno un poco más alto con respecto al otro por donde iba a llegar el ejército de Hyrule.
Armaron un campamento provisional en donde esperaron que el ejercito enemigo apareciera, al día siguiente uno de sus exploradores vio llegar las tropas de Hyrule y corrió a dar la noticia, a la mañana siguiente los dos ejércitos en formación estaban preparados para la batalla.
- ¿Papá estas seguro de esto? – dijo Miles un poco confuso.
- Claro que lo estoy, míralos, somos muchos más que ellos, tenemos 500.000 soldados y ellos solo 200.000, los vamos a aplastar con facilidad. – dijo el general Altiner con gran soberbia.
- No los subestimes padre, recuerda que ellos conquistaron la ciudad de Lucían así que deben ser inteligentes. – dijo Miles un poco preocupado.
- ¿Qué tan inteligente puede ser alguien que viene a atacar a un ejercito que tiene una supremacía numérica mayor al suyo? – dijo el general Altiner un poco molesto.
- ¿Quizás tenga un plan? – dijo Miles un poco temeroso por el comportamiento de su padre.
- Patrañas, los aplastaremos y una vez que te cases con la princesa tendremos la vida que merecemos. – dijo el general Altiner muy feliz.
Mientras ellos discutían el ejército del rubio observaba algo temeroso al gran ejército enemigo, los superaban casi tres a uno y se veía que tenían mucha experiencia.
- Sabes, este seria un buen momento para irnos. – dijo Vance al lado del joven un poco preocupado.
- ¿Tienes miedo? – dijo Link un poco burlón.
- No, para nada. – dijo Vance un poco serio.
- Todos saben lo que tienen que hacer. – dijo Link a lo que todos asintieron con la cabeza.
El joven avanzo hasta quedar frente a sus soldados que lo miraban un poco intrigados y preocupados.
- Hoy van a tener la batalla mas importante de sus vidas, no les voy a mentir, esto no será fácil pero no hubiera venido hasta aquí con ustedes si no tuviera la certeza de que vamos a ganar, ellos piensan que somos débiles, que son mejores que nosotros, que somos inferiores a ellos, hoy les vamos a demostrar que se equivocan. – dijo Link mirando a todos sus soldados.
Las tropas del ejercito Gerudo escuchaban atentamente las palabras de su joven general y se llenaban de ánimos para luchar.
- Este día, vamos a demostrarle a Hyrule que nosotros somos mejores que ellos. – dijo Link a lo que sus hombres lo comenzaron a victoriar.
El joven se dio vuelta y miro al ejército enemigo.
- Hagamos que nos ataquen. – dijo Link a lo que levanto su mano.
Cuando el bajo la mano un soldado toco el cuerno de batalla y otro toco un tambor, los soldados enemigos solo veían la escena preguntándose que estaban haciendo hasta que vieron como detrás de las tropas enemigas aparecían objetos lanzados detrás de estos y que caían sobre sus soldados.
- ¿Qué es esto? – dijo un soldado de Hyrule cubierto de un extraño liquido.
- Es vino. – dijo un soldado cerca de donde el estaba probando el liquido.
- ¿Nos atacan con vino? – dijo otro soldado un poco confundido.
Varios barriles de vino cayeron por las partes traseras de los soldados derramando el preciado líquido por todas partes y salpicando a muchos.
- ¿Qué esta haciendo? – dijo Miles muy confundido por el extraño ataque.
- No lo se, debe estar loco. – dijo el general Altiner bastante intrigado por la extraña estrategia.
Un ultimo barril salio del lado Gerudo pero este estaba en llamas, los soldados de Hyrule se movieron para esquivarlo pero en cuanto este toco el vino el liquido se encendió quemando a todos los que estaban cerca y a los que se habían salpicado con el.
- ¿Pero que? – dijo el general Altiner muy sorprendido al ver el gran muro de fuego que se había creado atrás de sus tropas y al oír los lamentos y los gritos de agonía de sus hombres que morían quemados por las llamas.
En medio de la confusión no se dio cuenta cuando Link mando a su caballería contra la de el, al momento que se dio cuenta su caballería estaba siendo atacada por la contraparte enemiga y a pesar de superarlo en tamaño estos estaban aplastando a la de Hyrule.
Miro con furia al joven que estaba sobre un cabello negro y dio la orden de atacar, el gran ejercito se movía como una gran masa que se dirigían hasta sus enemigos, el rubio lo vio venir y dio la orden de que atacaran con flechas, sus arqueros comenzaron a atacar y una lluvia de flechas cayo sobre los soldados de Hyrule que se cubrieron con sus escudos sin embargo varios perecieron ante la mortal lluvia.
Cuando faltaba poco para que ambos ejércitos colisionaran Link mando a los Iron Knuckles, los Lizalfos y los Stalfos quienes con grandes escudos y pesadas armas se interpusieron entre ambos bandos.
Los soldados de Hyrule chocaron con gran fuerza contra los monstruos quienes frenaron la arremetida aplastando a varios de sus enemigos, la caballería del valle Gerudo que acababa de vencer a su contraparte regresaba para atacar por la espalda a la artillería enemiga y ayudar a sus compañeros.
Con gran velocidad y fuerza los caballos entraron en la formación enemiga penetrando en las filas golpeando y aplastando a sus enemigos abriendo brechas y luego de desquebrajar la formación salieron por el flanco derecho mientras los monstruos comenzaban a avanzar.
En ese momento las tropas de Link pasaron por los lados de los Iron Knuckles rodeando al enemigo y atrapándolo, la caballería Gerudo se reagrupo y se colocaron en la retaguardia de las tropas de Hyrule, los soldados del general Altiner al igual que el y su hijo estaban atrapados y rodeados por todas partes por sus enemigos.
Los soldados del gran reino de campos verdes luchaban desesperadamente por sus vidas pero en estos momentos estaban prácticamente indefensos, los soldados del joven general del imperio Gerudo entraban cada vez mas en el circulo que ellos mismos habían creado atrapando así a sus enemigos matando a todo aquel que se interpusiera.
Al cabo de no más de dos horas la batalla había terminado y de los 500.000 soldados de Hyrule solo quedaban 80.000 vivos pero capturados y hechos prisioneros, los demás estaban tirados en el campo de batalla, algunos con heridas mortales y otros simplemente hechos pedazos, entre los capturados estaban el general y su hijo.
- ¡Por favor no me maten!, ¡No lo haga por favor! – dijo Miles suplicando misericordia al general rubio que tenia delante de el.
El rubio lo miro con fastidio y desenfundando su arma a gran velocidad le corto el cuello y lo vio desangrándose.
- Maldito. – dijo el general Altiner muy furioso.
- Un verdadero hombre no suplica piedad, solo acepta su destino. – dijo Link acercándose al anciano.
- Eres un maldito. – dijo el general Altiner totalmente enceguecido por la ira.
- No me recuerda verdad. – dijo Link un poco serio.
- ¿Qué? – dijo el general Altiner muy sorprendido por la pregunta.
- Hace cinco años, en la ciudad de Draga, la noche del ataque, el callejón cerca de la plaza, usted y tres soldados más, una chica y un joven que apareció allí. – dijo Link un poco molesto.
- No puede ser, ¿tú eres ese chico? – dijo el general Altiner muy sorprendido.
- Veo que ya me recuerda, desde que lo vi lo reconocí, ahora la haré pagar por lo que le permitió hacer a sus hombres, va a reunirse con ellos de inmediato. – dijo Link mientras empuñaba su arma con todas sus fuerzas.
- No espera, yo no. – dijo el general Altiner pero no pudo terminar de hablar ya que el rubio le atravesó el cuello con su arma.
El cuerpo del anciano cayo sin vida en el suelo mientras el joven general tomaba un trapo y limpiaba la sangra de su arma para luego guardarla, en eso Vance se le acerca y le toca el hombro.
- ¿Qué fue lo que paso ese día? – dijo Vance bastante preocupado.
- Algo que prefiero olvidar y que no quiero contar. – dijo Link mientras se acercaba a los prisioneros.
El joven vio la gran cantidad de cadáveres y señalo un grupo de soldados de Hyrule, estos se levantaron.
- Voy a dejarlos libres para que lleven los cuerpos de sus camaradas hasta su ciudad, tomen esas carretas y sus caballos. – dijo Link mientras se daba la vuelta.
Avanzo un par de pasos y miro a varios de sus hombres y les dio una señal, ellos la captaron y fueron hasta donde estaban los cuerpos de varios soldados.
Luego de una hora habían mas de 100 carretas llenas de cadáveres y 200 soldados de Hyrule que iban hacia su ciudad totalmente callados y agradecidos por haber salido con vida, Link y sus hombres partieron hacia la ciudad de Lucían para entregar a los prisioneros, atender a sus heridos y descansar de la batalla.
Antes de salir el rubio vio un pequeño acantilado en donde vio los cuerpos desnudos de varios soldados de Hyrule muertos, eran menos de 20 y sonrió ante esto, dio un último vistazo a las carretas con los cadáveres y a los soldados que las guiaban.
- Dentro de poco, Hyrule será la siguiente. – dijo Link en un susurro.
Así caminando en medio de felicitaciones y agradecimientos a su general los soldados del ejercito Gerudo llegaron hasta la ciudad de Draga en donde la noticia de la victoria se esparció rápidamente.
- Funciono. – dijo Orión muy impresionado.
- Claro, además la otra parte de mi plan ya comenzó, solo debemos cruzar el puente que nos llevara a Hyrule y muy pronto habremos ganado esta guerra. – dijo Link muy confiado.
El rubio tomo a varios soldados de Orión y de Adán para reponer a los heridos y los otros que habían muerto en la batalla y salio de la ciudad, pasaron varios días hasta que al fin llegaron a una fortaleza de Hyrule en donde los soldados que estaban adentro los miraron muy asustados.
En ese momento el la capital del reino de campos verdes y de cielo azul todos sus habitantes estaban aterrados, la cantidad de muertos que vieron en las carretas fue abrumadora.
- Estamos perdidos. – dijo un general bastante asustado al lado del rey.
- No, esto no puede ser, si llega hasta acá estamos perdidos. – dijo Lionel muy serio.
- Nuestra única esperanza es que no puedan atravesar los muros de la ciudad. – dijo el general un poco asustado.
- Si, eso es verdad, estos muros son impenetrables. – dijo Lionel un poco mas tranquilo.
A las afueras de la gran ciudad una gran hoguera ardía y en ella estaban lanzando los cuerpos de los soldados que habían perdido la vida, los soldados que fueron liberados veían como quemaban los cuerpos de sus compañeros mientras un grupo de no más de 18 soldados observaban las defensas de la gran muralla.
No muy lejos de allí, la fortaleza que custodiaba el puente estaba hecha ruinas y los soldados del valle Gerudo pasaban por el hasta que finalmente estaban en el gran reino de Hyrule, a lo lejos se veía el majestuoso castillo, las montañas, y un gran y extenso valle de color verde.
- Hemos llegado hasta Hyrule. – dijo Link en voz alta mientras sus hombres aplaudían y observaban el gran castillo que pronto caería en sus manos.
Hola a todos, espero que este capitulo sea de su total agrado, quiero agradecerles a cris'sweetnavi, a Lilith, a DragFire, a Lady Zelda, a Crystalia, a Shamaniaco y la generala por haber dejado reviews en el capitulo anterior, espero que este capitulo les haya gustado y que dejen reviews para saber sus opiniones acerca de este fic.
Nos vemos en el próximo capitulo el cual tendrá muchas sorpresas, hasta entonces y que tengan un buen día.
