Sailor Moon y sus personajes, pertenecen a la genial Naoko Takeuchi.

Aquí va el cap 9….

¡Espero que les guste!

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CAPÍTULO 9

"DESILUCIÓN"

Abrió la puerta de su oficina con lentitud. Sabía que le esperaba dar unas cuantas explicaciones, ya que su comportamiento no fue precisamente el más profesional…

"¿Cómo está?" Kakyuu lo miraba fijamente, incomodándolo.

"Bien… ella logró tranquilizarse. Ahora está dormida" Desvió la vista. No quería mirarla. Por alguna extraña razón, se sentía mal por lo que ella había tenido que ver.

"¿Eso le pasa muy seguido?" Su tono de voz era indescifrable. No expresaba nada, así que no sabía bien cómo, ni qué responder.

"No… bueno… Serena sufre ataques de nervios, pero creo que ya está en camino de superarlos…" Vio como la pelirroja caminó hacia la ventana, dándole la espalda.

"Si piensas eso es porque no quieres ver lo que realmente pasa"

Su respuesta lo sorprendió. Debería decirle unas cuantas cosas por involucrarse en un tema que el conocía mucho más que ella, sin embargo, no pudo decir nada.

"Lo que yo vi fue a una chica completamente alterada, que podría haber cometido cualquier tipo de locura y que si no hubiera sido por esos pacientes, que me imagino, andaban por ahí sin autorización, quién sabe lo que habría pasado… ¿a eso le llamas 'en camino de superarlos'?"

Sintió la rabia apoderarse de él, así que sus palabras sólo reflejaron eso… rabia.

"¿Apenas vienes llegando y te crees con el derecho de cuestionar mi trabajo?... yo soy el médico aquí, así que no te metas en lo que no te importa" Logró que ella también lo encarara.

"¿Ah sí¿Y yo qué soy entonces¿Acaso no soy una profesional también?... que no se te olvide, Seiya, que ahora trabajo aquí, así que 'todo' lo que pase en esta clínica me importa, sobre todo si hay situaciones tan… … irregulares" Su enojo era evidente y sin duda tenía razón en lo que decía, pero esa última frase captó su atención, haciendo que su rabia quedara en segundo plano.

"¿A qué te refieres con eso?"

"Dímelo tú" Definitivamente no era la respuesta que esperaba.

"No sé… de qué hablas…" Trató de hacerse el desentendido, aún sabiendo que con ella nunca funcionaba eso. Vio cómo Kakyuu se fue acercando, hasta quedar a unos centímetros de él.

"Sabes perfectamente a lo que me refiero… y sólo espero que por tu bien, no sea lo que me estoy imaginando" Diciendo eso, empezó a caminar a la salida.

"Kakyuu, espera…" Pero ella lo ignoró.

Su imprudencia comenzaba a tener consecuencias y esto era sólo el principio.

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"¿Estás bien?" Sintió la voz de Lita a su lado.

"Claro¿acaso tendría que estar mal?" La molestia en su voz era evidente.

"No, creo que no. Sin embargo, demuestras todo lo contrario. ¿Por qué no admites que estás molesto?"

"¿Y tú por qué tienes que ser tan entrometida?... ¡Auch!" El golpe en su brazo no le dejó siquiera tiempo de arrepentirse por lo dicho.

"Idiota. Ya verás si te ayudo otra vez"

"No, Lita¡espera!" La alcanzó. Debía ser cuidadoso con lo que diría, ya que realmente la había hecho enojar. "Discúlpame, no debí tratarte así. Sé que sólo intentabas animarme…"

"Eso sería demasiado para ti. Lo único que quería era saber qué te pasaba, nada más" Su tono de voz reflejaba lo molesta que estaba.

"Está bien, tú tenías razón"

"¿En lo de idiota?" Esa respuesta más que enojarlo lo hizo sonreír, así que le siguió el juego.

"Sí, en eso y en que realmente estaba molesto"

"Eso quiere decir que aún sientes algo por ella…" Sintió la mirada fija de la morena en sus ojos, pero prefirió no encontrarse con ellos. Tampoco quiso responder a eso... directamente.

"Se supone que a este lugar hemos venido a curarnos, a tratar de vencer este vicio con la ayuda de los doctores, pero ese hombre no tiene muy claro su trabajo, es más, creo que hasta se está aprovechando de las circunstancias"

"Pues yo creo que a Serena no le desagrada en lo absoluto"

"¡Pero si es obvio, Lita! Serena no está en sus cinco sentidos, ella está aquí por la misma razón que tú y yo… estoy seguro que es él quien ha provocado esa 'cercanía' y ambos sabemos qué es lo quiere obtener…"

"Ja. Lo dices por experiencia propia¿no es así?"

"Muy gracioso. Si lo digo, es porque esto no es normal…" No tuvo respuesta, así que siguió, aunque ahora llegaría más allá "Dime algo, Lita ¿tú crees que Serena y ese tipo tengan una relación?"

"No lo sé, al menos yo no he visto nada 'tan' concreto"

"O sea que sí has visto algo…… vamos, mujer, esto es serio, dime en qué los viste"

"Ellos se llevan muy bien, de hecho todas las mañanas se juntan para conversar en el jardín. A veces los he descubierto mirándose durante las terapias y… oye, no sé por qué tengo que contarte esto, si quieres saber algo ¿por qué no vas donde Serena y le preguntas?"

"Lo haré, pero no por el momento. Primero tengo que saber qué es lo que ese hombre quiere con ella y después haré lo que tenga que hacer"

"Sigues interesado en ella… ¿no te das cuenta que hace rato estás fuera de la historia?"

"Ya lo sé, pero aún así no quiero que nadie más le haga daño… yo la hice sufrir mucho en el tiempo en que más necesitaba cariño, así que no voy a dejar que cualquiera venga y la lastime" Hablaba con tanta vehemencia que provocó una reacción totalmente inesperada en su acompañante.

"Después de tantos años, aún piensas en protegerla… Serena tiene mucha suerte de tener personas que se preocupen por ella, en cambio yo, lo único que tengo son malos recuerdos…"

La miró con sorpresa. ¿Acaso la chica dura y esquiva estaba demostrando sus sentimientos? Ahora que lo pensaba, su conducta era la típica de aquellas que habían sufrido alguna decepción o algo por el estilo, pero no debía ser tan simple, al menos no para haber llegado a ese lugar…

"No me mires así, no necesito tu lástima" Volvía a ser la misma…

"Oye, yo no te miro con lástima, simplemente creo que sería interesante conocer tu historia" Trató de acercarse y lograr obtener su confianza, pero fue demasiada cercanía como para que ella lo soportara.

"No pienso decirte nada, ni a ti, ni a nadie"

Se quedó mirándola hasta que desapareció de su vista. Por lo visto, Lita, al igual que Serena, también tenía un drama personal, pero había una diferencia: Serena había encontrado un 'seudo' refugio en ese lugar, en cambio, la morena se veía completamente sola y su actitud no hacía más que confirmarle lo que ya pensaba: algo o alguien le había hecho mucho daño, tanto, como para haberla llevado a las drogas… tal vez…

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Esa tarde se relajaría e iría a la biblioteca a leer un buen libro, después de todo, había estado toda la mañana tratando de localizar a algunas amistades que Serena y ella tuvieron en común, pero fue en vano. Su amiga estaba completamente fuera de alcance y sus pies ya no daban más de tanto caminar, así que un descanso no le vendría mal.

Un libro en sus manos sacaba a relucir uno de sus peores defectos: Abstraerse del mundo por completo… y esta no fue la excepción. Caminó lentamente hacia una de las mesas, totalmente concentrada en su libro de poesía, pero a los pocos pasos lamentó su 'vicio', ya que se estrelló de lleno con una pared humana.

"Lo siento mucho, discúlpeme, soy una tonta por ir leyendo y no fijarme" Se desvivió en disculpas y reverencias, sin siquiera mirar con 'qué' había chocado.

"No se preocupe, no pasó nada. Sólo fue un 'pequeño' golpe que mandó a volar mi libro, pero nada más" Observó el pequeño tomo a unos pocos pasos y se lanzó a recogerlo. De alguna manera debía disculparse.

"Tome" Le extendió el ejemplar, aún sin mirarlo. Se sentía avergonzada.

"Muchas gracias… aunque me gustaría verle la cara a la culpable" Eso hizo que se sonrojara, pero era momentáneo, ya que pronto pasaría el incómodo momento. Levantó su cabeza y al instante sintió que sus mejillas ardían mucho más… era el chico más encantador que había visto en toda su vida.

"Veo que le gusta la poesía épica (1). Es admirable que aún haya gente joven que lea ese tipo de obras" Siguió con la mirada fija en el rostro del chico, atinando apenas a contestar.

"La verdad es que me gusta la poesía en general… creo que es una forma muy bella de expresar sentimientos"

"Tiene razón. Aunque a veces los sentimientos que se transmiten no son para nada tan… heroicos como lo que usted estaba leyendo" Lo vio mejor y le pareció un rostro lleno de tristeza.

"Nunca mencioné que esos sentimientos debían ser alegres. También hay cabida para aquellos que quieran expresar amargura o tristeza… todo es válido a la hora de transmitir emociones, ya que nos permite desahogarnos" Sus palabras hicieron que el chico la viera como si fuera un tesoro recién descubierto.

"Creo que valdrá la pena conversar un rato más con usted, Srta.…"

"Mizuno… Amy Mizuno"

"Mi nombre es Taiki Kou, mucho gusto"

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No sabía exactamente qué buscar, pero sí sabía que 'debía' encontrar algo en esa oficina, cualquier cosa serviría…… bueno, no cualquier cosa, en realidad tenía que ser algo especial, ya fuera una prueba contundente de los errores de su colega o algún papel que él mismo pudiera manipular a su antojo.

"Debe haber algo por aquí…" Su voz apenas era audible. Si bien había sido fácil entrar a la oficina sin ser descubierto, el permanecer oculto en ella por más de un minuto era el problema.

A veces creía escuchar la puerta que se abría, pero después soltaba la respiración aliviado… no eran más que sus temores jugándole una mala pasada.

"Veamos qué tenemos aquí…" Se detuvo un momento en un pequeño cajón, pero al abrirlo sólo encontró papeles sin importancia.

Comenzó a pensar que su antes genial idea de husmear en la oficina de Seiya Kou había sido la peor de las iniciativas….

…Sus pensamientos se reafirmaron aún más al sentir afuera una voz conocida.

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Por un momento pensó que todo acabaría ahí, en esa conversación…qué equivocado estuvo…los problemas estaban recién empezando.

Caminaba rumbo a su refugio, ya que ahora, más que nunca, necesitaba su espacio, le era imprescindible pensar, aunque debía hacerlo rápido, si no, era muy probable que todo se complicara aún más.

Al entrar a ese lugar, fue inevitable recordarla a ella… sonrió a medias. No se había dado cuenta, si no, hasta ahora, que desde la primera vez que ella entró, su refugio ya había dejado de pertenecerle por completo, ahora ya ni estando ahí podía escaparse de su recuerdo… Era inútil seguir negándolo… esa chica estaba ocupando un lugar muy especial en su corazón, sin embargo las cosas no eran tan simples…

Ahora, tenía que definir muy bien lo que haría, ya que el equipo médico esperaba una respuesta. Después de permanecer por casi más de una hora mirando hacia la nada, se levantó decidido… había tomado una decisión, una, estaba seguro, marcaría su 'relación' de aquí en adelante…

'Espero que me perdones por lo que voy a hacer…'

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Se quedó inmóvil, mirando con nerviosismo cómo se abría la puerta, dejando pasar a aquella persona que supo reconocer aún antes de verla… era demasiado tarde, ya no había tiempo de esconderse…

"¿Qué haces aquí?" Vio a la recién llegada observarlo con sorpresa, para luego, mirarlo con desconfianza "¿Qué se supone que estabas haciendo?"

"Sólo… vine a…" Tenía que pensar algo rápido, si no quería tener problemas "…buscar algo que se me había quedado" Cerró con cuidado el cajón que hasta hace unos momentos había registrado por completo.

"¿Aquí¿Y en los cajones de su oficina?... ¿Por quién me tomas, Darien? Dime qué estabas haciendo…" Su mirada reflejaba molestia, pero él no se quedaba atrás.

"No tengo por qué darte explicaciones, además, no deberías preocuparte tanto por lo que hago, si no más bien, de lo que él está haciendo… ¿o ya olvidaste tus motivos para venir a este lugar?" Intentó desviar la conversación, pero no lo logró.

"Te conozco demasiado, tanto como lo conozco a él… siempre lo has envidiado y no me extrañaría que tu presencia aquí no sea una simple coincidencia… ¿qué buscas, Darien¿Qué quieres de él?"

"Mi querida Kakyuu… tan enamorada como siempre… no sé qué le ves a ese tipo, cuando conmigo podrías pasarla mucho mejor..."

"¡No me cambies el tema¡Te exijo una respuesta!" Sintió la rabia apoderarse de él, por lo que su reacción demostró lo que sentía.

"¡Nadie me exige nada¿Oíste?" Apretaba cada vez con más fuerza los brazos de la pelirroja, quien lo miraba espantada

"Estás…estás loco… ya sé por qué estás aquí… sólo quieres hacerle daño" Esa respuesta lo hizo reír como si en verdad fuera un loco.

"¿Y recién te vienes a dar cuenta de eso, preciosa?" La miraba con los ojos casi desorbitados, haciendo que ella se sintiera más asustada "Nunca me voy a conformar a ser menos que él¡nunca!... pero la vida da vueltas y nos permite cambiar el rumbo de las cosas…" Los ojos de la chica sólo mostraban desconcierto… no entendía ni una de sus palabras "¿No me comprendes, verdad? Él siempre ha tenido privilegios, siempre ha tenido lo que yo he querido… incluyéndote a ti…" Vio la sorpresa en los ojos de Kakyuu, pero siguió con su 'discurso' "Ahora, tiene esta clínica, pero dime… ¿acaso yo no soy igual o mejor que él¡Dime!"

"Suéltame… ¡me lastimas!" Reaccionó al sentir esa voz suplicante, así que al aflojar un poco, ella aprovechó para alejarse lo suficiente. "Estás loco, Darien… no sé qué planeas, pero no permitiré que le hagas daño… si es necesario, te denuncio"

"Tú no dirás nada, querida…" Hablaba tranquilo, con mucha seguridad "… ¿y sabes por qué?... porque si llegas a decir una sola palabra de esto, yo abriré mi boca también… ¿qué pasaría si Seiya llegara a enterarse que tu estancia aquí no es casual¿Qué ni siquiera pudiste convencer a esos médicos para venir hasta aquí, si no que tuve que ayudarte? Y por cierto, con métodos un tanto… ¿corruptos¡Todo lo que tu adorado Seiya más detesta! y no le diría sólo eso… también le contaría 'cómo' tuviste que pagarme la ayudita…"

"¿Qué dices?" Sonrió al verla tan desencajada "Acepto que me ayudaste y… que no fue de la forma más limpia¡pero yo nunca tuve nada contigo!"

"¿Y eso qué? él no lo sabe…" No quiso mirar la expresión de desconcierto en su colega y caminó hacia la puerta, dando por terminada la conversación. Antes de salir, quiso acabar con toda insistencia por parte de la pelirroja "Ahora preciosa, es tu decisión si me delatas o no, aunque… creo que ambos sabemos lo que nos conviene"

Kakyuu lo vio salir y se dejó caer a una silla, llena de rabia, pero sólo contra sí misma, por haber aceptado tontamente su ayuda esa vez y porque sabía que él tenía razón… a ambos les convenía el silencio, sin embargo, no permitiría que le hicieran daño a Seiya… haría lo que fuera por impedirlo.

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Al entrar a esa habitación, sintió las miradas sobre él… esperaban una respuesta.

"Sabemos que eres todo un profesional, Seiya, así que esperamos no tomes esto como una duda sobre tu trabajo, sólo es para evitar comentarios mal infundados"

Así le habían dicho, luego de que una de las enfermeras, quien también pasaba por el lugar, hubiera visto la escena en que abrazaba a su 'querida' paciente y lo comenzara a divulgar entre sus colegas…

"Ustedes esperan una respuesta… y se las daré"

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No podía entender cómo había llegado a ese punto… otra vez. Hace muy poco que había despertado y se sintió extraña al estar custodiada por una enfermera.

'Debo estar realmente mal para que ahora me estén vigilando…'

Comenzó a sentirse un tanto… prisionera, así que decidió salir un momento.

"No puedes salir" La voz de la enfermera resonó por toda la habitación.

"Pero si sólo quiero ir al jardín…"

"Son órdenes estrictas. No puedes salir, ni recibir visitas" Esa frase hizo que mirara a la mujer con sorpresa ¿tampoco visitas? Era ilógico que Seiya hubiera hecho eso, ya que siempre que ella tenía problemas, él era el primero en querer hablarle.

"¿Fue Sei… digo¿fue el doctor Kou quien ordenó eso?"

"No… a partir de hoy estás a cargo de otro médico"

"¿Cómo?" Su desconcierto no se hizo esperar.

"Estarás al cuidado de la doctora Nishihara"

"¿Nishihara?... pero yo… ni siquiera la conozco…" Se notaba la desilusión en su voz… no podía creer que Seiya se hubiera hecho a un lado, dejándola en manos de una desconocida.

"Ella vendrá a verte en unos minutos" Y con esa última frase se cortó la conversación.

La noticia había sido un verdadero balde de agua fría… ¿Seiya la había abandonado¿Se deshizo de ella así como así? De pronto, el miedo comenzó a invadirla, pero iba acompañado de una inmensa tristeza…

"Necesito hablar algo con el doctor Kou" No estaba demás insistir, tenía que verlo.

"Ya te dije que no puedes recibir visitas, además, creo que él ya se fue a su casa"

Sintió arder sus ojos… él se había marchado sin darle una sola explicación…

'Serena, tonta… ¿desde cuándo él tiene que darte explicaciones¿Acaso alguna vez te dijo lo que significabas para él?...'

La respuesta hizo que desviara la mirada para que aquella enfermera no viera sus lágrimas.

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El horario de trabajo había terminado, sin embargo, decidió quedarse un poco más. Aún no podía creer que las cosas hubieran tomado ese rumbo, pero lo agradecía, además, es posible que esta fuera su gran oportunidad de averiguar la verdad.

Respiró profundo y decidida, golpeó aquella puerta…

"Adelante" Al ingresar, se acercó de inmediato a la enfermera, para preguntar por el estado de su nueva paciente, quien ni siquiera volteó a verla.

"Quería salir, pero se lo prohibí, tal como usted me dijo"

"Hiciste bien. Ahora, déjame sola con ella y después vuelves… no quiero que quede sin vigilancia"

Observó a la chica, quien aún le daba la espalda.

"Te llamas Serena¿verdad?" Sabía cuál era su nombre, pero por algo debía empezar… La respuesta no llegó si no hasta un buen rato.

"Sí" Frunció el ceño. Su voz se escuchaba débil y le pareció oír algo parecido a un sollozo.

"Soy la Dra Nishihara y me gustaría conocerte, ya que desde hoy estoy a cargo de tu rehabilitación" La rubia no tuvo intenciones de voltearse, así que decidió ser un poco más directa "¿Sabes? Desde que supe que habías despertado tenía muchas ganas de hablar contigo… no sé si te imaginas de qué puede ser" Notó cómo Serena quiso voltear un poco… debía seguir su interrogatorio.

"No… bueno… me imagino que debe ser para conocerme mejor… soy su paciente ahora¿no?"

"Sí, eres mi paciente, pero la verdad, es que quería hablar contigo no sólo para conocerte, si no más bien sobre… un tema en especial" Esperó respuesta, pero el silencio se prolongó. Era el momento preciso…

"Seiya Kou"

¡Lo había logrado!… el sólo nombre de ese doctor hizo que Serena Tsukino se volteara por completo.

Al principio pudo ver en los ojos azules de esa chica una verdadera chispa que reflejaba el repentino interés, para después observar cómo ésta entornaba mejor su vista hacia ella… la había reconocido.

"Al parecer me recordaste… nos vimos en su oficina, cuando fuiste a buscarlo… aún me pregunto… qué era lo que tenías que hablar tan urgente con él"

"Bueno, yo…… creo que ya no importa, después de todo, él ya no es 'mi' doctor" Le pareció que esa última frase tenía un sentido mucho más profundo del que aparentemente significaba.

"Y eso… ¿te duele?" Su corazón latía a prisa… sabía que pronto llegaría el momento de aclarar sus temidas sospechas.

"Yo…… no sé por qué me pregunta eso…"

"No eres muy buena fingiendo… por eso quiero saber… si la decisión que tomó Seiya te afecta como paciente…… o como mujer" Vio cómo los ojos de Serena se abrían con sorpresa, para después desviar su mirada. "¿No piensas responder?"

"Quisiera…preguntarle algo… sé que usted me interrogó primero, pero…quiero saber por qué le interesa saber esto"

"Por lo que veo, soy mucho más directa, así que te responderé... me interesa saber lo que sientes, porque no voy a permitir que Seiya arruine su carrera por una equivocación, por algo que no tiene ningún sentido… por un simple capricho"

"¡No es un capricho!" La rubia se calló de repente… sus palabras la habían delatado.

"Quizás para ti no lo sea, pero para él sí… ¿no entiendes que lo más importante para Seiya es esta clínica¿Qué si se acercó a ti fue sólo para ayudarte como una de sus tantas pacientes?"

"Usted…usted se equivoca… aún cuando no entiendo muy bien por qué se alejó, creo que sus sentimientos son sinceros"

"¿Ah sí? Y si son tan sinceros como tú dices… te habrá contado también sobre su pasado y sobre……" Sintió que debía detenerse, pero ya había plantado la incertidumbre en Serena, quien la miraba expectante.

"¿Y… sobre qué?" La miró indecisa… no sabía si era aún el tiempo de contarle

"Sobre…… los problemas que le estás ocasionando" Mintió... en parte.

"¿Yo¿Acaso Seiya tiene problemas por mi culpa?"

"Será mejor que desde ahora te concentres sólo en tu rehabilitación, ya que si sigues con esos sentimientos hacia él, lo condenarás al fracaso profesional… él ya tiene demasiados problemas como para que tú sigas importunándolo… y si tanto te preocupa, no te apures, que ahora Seiya ya tiene quien vele por él"

"Us… ¿usted?" Los ojos de Serena se cristalizaron

"Sí… yo seré quien apoye a Seiya, yo seré quien de ahora en adelante le brinde compañía cuando lo necesite" La rubia no atinaba a nada, estaba sumamente sorprendida. Decidió que era el momento de irse, pero antes, debía asegurarse que todo estaba claro entre ellas…

"Y… una última cosa… espero que esta conversación quede en la más estricta reserva… y que sea la última vez que te escucho llamarle Seiya……creo que el mensaje ha sido claro¿no?" Diciendo eso, salió de la habitación, dejando a una Serena totalmente desconcertada y por qué no decirlo… derrotada, porque así era como se sentía…

Quiso llorar, desahogarse por completo, pero ni siquiera tuvo oportunidad, ya que su 'carcelera' había vuelto a su puesto otra vez.

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(1) Versos destinados a cantar las hazañas de un héroe o de una colectividad, que se cultivó en Europa durante la Edad Media (siglo VIII hasta el XV).

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¡Hola! A todas las lectoras les pido mil disculpas por actualizar taaaannnn tarde, pero la verdad es que mis prácticas no me dejan mucho tiempo… pero al fin tengo un pequeño descanso. Ojalá siga su interés por esta historia…

Del Fic: Debo decir que me costó bastante redactar este capítulo, sobre todo casi al final… recuerdo que dije que este capítulo sería triste y lo intenté, no sé si haya resultado. ¿Qué opinan? Aún no me atrevo a adelantar nada para el cap siguiente, aunque tengo algunas cosillas pensadas, pero me las reservo, jeje.

Reviews:

Estoy cortita de tiempo, así que esta vez no habrá comentarios particulares.

Muchísimas gracias a: Mikou Tenouh, Vicky Kou, Umi Kou, Marisa Makou, Amy Mizuno, Raye-Chan y Serenity Kou.

¿Se animan a escribirme nuevamente un review? Opinen, opinen…

Danyseren