Este es el último capítulo de la historia. El fanfic iba a ser mucho más largo, pero he decidido acortarlo para que así pueda ocultar algunas sorpresas en el fanfic de "La Guerra del Infinito que está por llegar.
Capítulo 8. Ironman y Lilo & Stich
Febrero 2018
Los tiempos cambiaban, al igual que los Vengadores. El Gobierno de Wakanda, que hasta entonces había vivido escondiéndose del resto del mundo, ahora había decidido abrirse al resto del planeta, el Príncipe T'Challa quería dejar atrás el rencor acumulado durante la Guerra entre Los Vengadores, pero Tony no sabía qué hacer…
Y al parecer Wakanda no era el único secreto que el resto del mundo desconocía; S.H.I.E.L.D. tenía escondidos en la Isla de Hawái a varios alienígenas desde el año 2006. Incluso Tony Stark y el resto de su equipo (y exequipo) eran ajenos a este hecho.
Todo había comenzado en el año 2002, cuando de un sistema lejano había llegado un alienígena destructor, el experimento 626. Este ser era de un tamaño pequeño, pero era tan fuerte como Hulk, también poseía técnicas de lucha y manejo de armas comparables a La Viuda Negra y podía trepar por las paredes. Este experimento en vez de sembrar el caos fue adoptado por una familia Hawaiana, que mediante afecto y comprensión habían logrado hacerlo inofensivo. Fue entonces cuando La Federación Galáctica y S.H.I.E.L.D. cruzaron caminos por primera vez, y ambos acordaron mantener el secreto, pero no fue la única vez, pues un año después, en 2003, los otros 625 experimentos o alienígenas también llegaron a la Tierra; fue entonces cuando 626 y Lilo (la niña que le había adoptado) con el apoyo de S.H.I.E.L.D. y La Federación Galáctica lograron atraparlos y buscarles un lugar en la Isla de Hawái; S.H.I.E.L.D. se hizo cargo de ocultar todo a la opinión pública para no crear alarma social.
Habían pasado nada menos que 15 años desde aquel hecho, pero Tony y su equipo estaban a punto de descubrir la verdad…
Todo empezó cuando Tony quiso tener un detalle con su prometida Pepper Potts, se habían comprometido en septiembre del año pasado, y habían planeado su boda para primavera de este año. El filántropo había querido tener un tiempo a solas con ella, pues había descuidado un poco su relación debido a que había estado liado con el tema de reunir un nuevo equipo.
"No te preocupes" le comentó Kim Possible, a la que Tony había nombrado líder temporal de Los Vengadores en su ausencia "Ve y pasa tiempo con tu prometida"
"Sé que el equipo estará bien si lo dejo en sus manos, Señorita Possible"
Y después de despedirse, Tony y Pepper se fueron a Hawai.
Fueron unas vacaciones muy agradables. El sol, la arena, la música hawaiana y la hospitalidad de sus habitantes… todo era perfecto, y por fin la pareja estaba disfrutando de un tiempo juntos… pero todo estaba a punto de terminar.
La Federación Galáctica recibió un aviso de una de sus mejores agentes en toda la Galaxia, la cazarrecompensas Samus Aran, al parecer les advertía del peligro de Thanos, un titán que estaba buscando algo llamado Gemas del Infinito para hacerse el ser más poderoso del Universo. La Federación había estado un tiempo vigilando al titán, pero no lo consideraba una amenaza demasiado importante, quizá era hora de tomar cartas en el asunto, al fin y al cabo, Samus Aran era digna de confianza y nunca haría algo tan bajo como inventarse una noticia falsa para llamar la atención.
La Gran Consejera, líder de la Federación Galáctica comenzó a ponerse manos a la obra.
"Contactemos con nuestros agentes en todos los planetas, que se pongan en alerta para avisarnos si el planeta está o no preparado para afrontar tal amenaza"
En el caso de la Tierra, el agente era el Experimento 626, o, mejor dicho, Stich, su nombre terrícola. Aunque se había retirado años atrás, ahora que Lilo ya no era una niña, había vuelto a trabajar como agente en aquel planeta, su trabajo consistía en mantener a la Federación Galáctica informada sobre cómo iban las cosas en la Tierra, así la Federación había sabido de la existencia de los llamados Vengadores… y hablando de aquello, ¿Serían los Vengadores lo suficientemente fuertes para vencer a Thanos ahora que se habían dividido? Quizá había llegado la hora de tomar cartas en el asunto… pero la Gran Consejera había sido clara en sus órdenes:
"No sabemos dónde atacará Thanos. No tenemos demasiada información sobre esas gemas que busca, así que no des la voz de alarma, no queremos que surja el caos en ese planeta, ¿Entendido?"
De modo que Stich debía buscar una manera de ponerse en contacto con Tony Stark para advertirle de la amenaza que podía cernirse sobre ellos sin dar la voz de alarma ni destapar la tapadera.
No le llevó mucho tiempo enterarse del hecho de que, precisamente a la persona con la que debía ponerse en contacto estaba allí, en su hogar; S.H.I.E.L.D. y la Federación Galáctica habían logrado hacer invisibles a la opinión pública la mayor parte de los experimentos, razón por la que Tony aún no los había descubierto.
Una vez supo en qué habitación de hotel se hospedaba, le pasó por debajo de la puerta una nota que había escrito con ayuda de Lilo.
Decía así:
«Todos cometemos errores a veces, a veces es bueno hablar las cosas antes de que sea tarde. Quizá Los Vengadores puedan volver a ser un equipo otra vez»
Pero a Tony Stark no le hizo ninguna gracia aquello, es más, rompió la nota en diminutos pedazos, ya había recibido bastantes mensajes por parte del Gobierno y la prensa abogando por el fin de aquel conflicto, pero seguía sin dar su brazo a torcer, no haría las paces con Steve por mucho que se lo pidieran, al menos no por el momento.
¿Quién sería aquel que le había escrito la carta? No aparecía firma ni nada, pero él tenía un superordenador.
"F.R.I.D.A.Y. averigua a quien es el autor de esta carta"
El superordenador comenzó a buscar en su base de datos y pronto dio con la persona a la que correspondía aquella letra: Lilo Pelekai.
Pepper Potts le había rogado que lo dejara pasar, pero Tony Stark era un cabezota y no podía hacerlo, ¿Quién se creía que era aquella Lilo Pelekai para, dos años después del conflicto decirle a él lo que tenía que hacer? Ya había tenido suficiente con medios de comunicación y el Gobierno; de modo que se dirigió hacia la casa de los Pelekai.
Cuando ellos vieron a Tony se apresuraron a ocultar a Stich, pero el hombre vio en sus rostros que ocultaban algo.
"Aquí no hay nada, Señor Stark" comentó Nani Pelekai, hermana mayor de Lilo y propietaria legal de la casa "Mi hermana menor ya le ha pedido perdón por meterse en sus asuntos, así que si es tan amable de irse"
Pero Tony no tenía ninguna intención de hacerlo así que, haciendo a las dos hermanas a un lado entró en la casa.
"¡Váyase!" protestó Lilo "¡Es allanamiento de morada! ¡Iremos a la policía!"
Cuando estaba a punto de descubrir a Stich, la muchacha le agarró del hombro para evitar que entrara en la habitación donde se escondía el experimento 626, pero Tony la empujó; con más fuerza de la necesaria haciendo que se golpeara en la pared.
Al ver esto, Stich se sintió furioso y atacó a Tony, el cual tuvo escasos segundos para reaccionar y esquivar un brutal ataque que, de haberle dado habría sido letal.
"¡F.R.I.D.A.Y.! ¡Necesito el traje ya!" ordenó el filántropo, que no podía creer lo que veían sus ojos, un pequeño alienígena azul con antenas y seis brazos.
Unos segundos después, Tony ya tenía el traje puesto y estaba listo para pelear.
Consciente del daño que podía causar con aquella pelea, Tony provocó al experimento 626 para que lo siguiera hasta un lugar aislado donde continuar con la lucha.
El traje proporcionaba a Tony la fuerza suficiente como para igualar la de 626, pero este era más hábil debido a que había tenido que verse las caras anteriormente con los otros experimentos.
"¿Eso es todo lo que puedes hacer?" preguntó Ironman cuando Stich había esquivado uno de los misiles.
Con brío, Stich se lanzó a por él, golpeándolo con todas sus fuerzas, causando algunos daños en el sistema, pero aún Ironman podía seguir peleando.
Lilo, que temía por la vida de Stich, fue corriendo a ponerse en contacto con algunos experimentos a los que cariñosamente ella y Stich llamaban "primos", pues para ellos eran como de la familia. Al rato, varios de ellos ya estaban allí, así que fueron corriendo a hacer frente a Tony, el cual, al verse en desventaja no tuvo otro remedio que rendirse.
Pero ahora Tony Stark había visto a Stich y algunos de sus experimentos, la tapadera que se había mantenido durante más de diez años ya no estaba.
¿Qué podían hacer ahora? Lo único que se les ocurría era explicarle todo a Tony, el cómo Stich llegó al planeta, el como se había vuelto bueno y el como habían atrapado y vuelto buenos al resto de experimentos.
Tony escuchó con atención, y estuvo de acuerdo en no decir nada, en seguir guardando el secreto que mantenían S.H.I.E.L.D. y la Federación Galáctica; pero siguió negándose a hacer las paces con Steve.
Stich quería advertirle de la amenaza de Thanos, pero había prometido no decir nada, así que solo podía lamentarse por la decisión.
"Stich… Stich ayudar" fueron las palabras de 626.
"¿Qué quieres decir?" le preguntó el filántropo que no entendía lo que significaban las palabras del pequeño alienígena.
"Stich ayuda a Tony"
"Me parece que quiere ayudarle a usted y a su equipo, Señor Stark" tradujo Lilo, la cual entendía muy bien lo que su mejor amigo decía a cada momento.
Tony pensó durante un momento. Si bien era cierto que aquel podía ser un gran fichaje para su equipo, si la opinión pública lo veía se escandalizaría, y lo que era peor, seguro que indagarían en el tema y acabarían descubriendo al resto de experimentos. De ninguna manera podía permitir aquello.
"Lo siento, pequeño. Pero en Los Vengadores ya estamos al completo" mintió Tony "¿Pero sabes? Si alguna vez tenemos una urgencia quizá podamos contar contigo, ¿Te parece bien?"
Eso era lo que Stich más deseaba y sonrió.
Unos días más tarde, las vacaciones de Tony y Pepper terminaron y regresaron a casa, inconscientes del peligro que cada vez estaba más y más cerca de la Tierra y todo el Universo, pero ahora contarían con un pequeño pero potente aliado para cuando eso sucediera.
En este tiempo Lilo tiene ya 23 años, pero era un detalle menor.
Hay un pequeño epílogo después de este capítulo.
