ADVERTENCIA: Esto es un AU así que la situación que se plantea obviamente no es real, ni siquiera se acerca al canon, aunque en algunas partes si lo hará así que advierto "spoilers" del manga más adelante. Posiblemente la clasificación suba en los siguientes capítulos así que no se rasguen las vestiduras.
Descarga de responsabilidad: HQ! no es mío, si lo fuera hubiera apresurado el encuentro carnal entre Kuroo y Oikawa SE AMAN aunque no se conozcan xD (?
Cronopios del autor: Este se lo quiero dedicar a muchas personas a mi bella Dracu-chan ha sido una gran amiga con la que he pasado un montón de cosas desde hace varios años ya. A Shiro-kun porque es una persona indiscutiblemente importante para mí, en poco tiempo se volvió en parte de mis rutinas diarias. Edna K. que sin ella mucho de los problemas que hoy experimento hubieran sido dificiles de tratar. Eli, que aunque dudo que lea esto sabe que la adoro con cada maldita cédula de mi corazón. Rooss, que de a poco ha ganado un montón de terreno en mi corazón y dudo que algún día salga de él. A todos y cada una de mis amistades que no pertenecen al fandom pero que siempre han estado para mí. Si dios existe me ama por haberme dotado de grandes amigos como los que tengo. Le pido a los cielos que me permitan muchos años más contigo, y para aquellos con los que ya no hablo, pues que tengan luz en su camino. Este drabble es sumamente especial y me ha costado escribirlo por la "pareja", por lo que representa para mí, por el momento que estoy cruzando en este momento en mi vida. Gracias, de verdad a ti por leer, y sin más...
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Oktober sweet fest~
por St. Yukiona
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9.- BrOTePé: KuroBoku. Disneyland.
Buena idea había sido entrar a internet en una tarde de ocio y dar clic en una de esas ofertas que la pantalla lanza gracias a las cookies. Mala idea había sido enviar la liga de la promoción al chat que tenía con "KinkyKuroo".
Buena idea había sido aprovechar la oferta. Mala idea comprarla de forma impulsiva.
Buena idea había sido comprar cuatro boletos al precio de dos. Mala idea haber comprado esos dos boletos extras para sus respectivas parejas sin haberles consultado primero las fechas disponibles.
Buena idea ir a Disneyland. Mala idea ir hasta California.
—Hay uno en Tokio.
—¡Pero no es lo mismo! —chillaron Bokuto y Kuroo al unisono.
Akaashi y Kenma se preguntaban si entrenaban sus respuestas para coordinar de forma tan espantosamente perfecta o es que su grado de idiotez permitía superar los límites de lo imaginable.
Buena idea viajar los cuatro juntos. Mala idea viajar con Bokuto y Kuroo a un país extranjero.
Buena idea había sido juntarse para ir a Disneyland Adventure en California para celebrar el ingreso de sus respectivas parejas a la universidad. Mala idea había sido ver los vídeos "las 7 muertes más atroces en Disneyland" y más porque al menos tres de las primeras cuatro muertes habían sido en ese parque de atracciones en el que se hospedaban.
Buena idea había sido ir a cenar mariscos con sus parejas la noche en que habían llegado a California. Mala idea había sido ir ido a comer mariscos cuando la zona estaba siendo azotada por la llamada marea roja.
Buena idea había sido llevar a sus parejas al hospital después de hacerles comer más en la cena por la cual se enfermaron y ellos, Kuroo y Bukoto, al parecer estaban completamente sanos. Quizás lo idiota les daba algún tipo de súper poder de inmunidad contra infección. Mala idea había sido dejarlos ahí para poder descansar y estar al "cien por ciento" para poder disfrutar todas las atracciones.
Después de todo, ¿cuántas veces en la vida se podía decir que se había ido a Disneyland en USA? Pocas, en realidad. La gente en Japón prefería viajar hasta Tokio e ir al resort que se tenía en casa: Era uno de los mejores del mundo con un registro casi limpio de accidente además de que no se tenía que lidiar con el problema del idioma, la cultura y la extraña forma de hacer de los americanos. Por ejemplo, Bokuto y Kuroo miraron con horror como todos esos rubios quemados se movían por todos lados, ¿por qué no cogían el lado derecho para avanzar y el izquierdo para regresar? No. Todos se movían por todos lados.
Luego la comida, esa horrible y grasosa comida, no tenía nada de gloriosa como lo habían hecho ver en los panfletos que habían usado para sonsacar a Akaashi y a Kenma respectivamente. Ambos amigos comprendían porque la multitud parecía sufrir de una potencial gordura mórbida. Es más, hasta fueron testigo de cómo un hombre ocupaba dos lugares en una de las atracciones, lo curioso vino cuando fue turno del par de subir al viaje y le tocó justamente en el mismo carrito que usara el otro señor, vino el horro cuando Bokuto acotó a Kuroo que el cinturón lo sentía flojo. Fue el viaje más largo y espantoso de su vida. Aferrándose el uno al otro mientras que gritaban en japonés cuanto odiaban ese país.
—Bro… —susurra Bokuto a lado de Kuroo mientras que el moreno enfurruñado sólo le mira de reojo esperando a que continue. Ambos caminan por el pasillo que llevaba hacia los carritos del tren de la Gran montaña de los truenos—… este… ¿este no es el juego ese… donde ese chico… tú sabes… —la fila es rápida y pronto están en el primer vagón de la locomotora en miniatura, uno de los juegos más inofensivos del parque.
—¿Qué? —pregunta Tetsuroo sin comprender del todo.
—Ya sabes, bro… este es el juego al que le falló la llanta se freno, se levantó y mató al chico que iba sentado donde tú vas sentado —resumió el bicolor.
Sí, mala idea la explicación gráfica que vino a continuación. Pésima que Bokuto recordara la lista completa y arrastrara a Kuroo a cada uno de esos juegos que habían visto la muerte de primera mano. Peor idea aún hacer la recreación de sonidos con todo y gritos de auxilio.
Kuroo no iba a dormir en un buen tiempo.
Para que al pobre excapitán del Nekoma se le pasara el malestar de las atracciones, Bokuto sugirió entrar a la atracción de la Sirenita, era un paseo normal, tranquilo y nadie había muerto aún ahí. Así que a Kuroo le pareció buena idea entrar. El problema vino cuando no les permitieron el paso.
A los ojos de la dependiente: se veían muy sospechosos. Ni hablar. Mala idea haber ido a Disneyland. No obstante, había sido un viaje bueno… bueno hasta que… lo que ya no soportaron y definitivamente prometieron que todos los usuarios de Yelp Japón se iban a enterar fue que en el desfile de luces que se daba en punto de las diez de la noche por ningún lado se vio a Buddy ni a Buzz Lightyear, la brotepé. Habían viajado desde Japón para ver sus versiones Disnery Pixar y no estaban.
Volvieron al hospital. Akaashi y Kenma ya iban a ser dados de altas, su infección había sido controlada, iban a poder disfrutar el segundo día en el parque pero ni Bokuto ni Kuroo tuvieron intensiones de acompañarlos. Habían sido estafados y querían regresar a casa. Después de narrar la anécdota a los dos menores les pareció una aventura digna de ser experimentada específicamente por el par de idiotas que tenían como pareja.
—¿Y si vamos a Six flags? —sugirió Akaashi en un intento involuntario para subir el ánimo de su pareja.
Kuroo que ya hacía la maleta detuvo en seco sus manos. Bokuto que estaba en un rincón de la habitación haciendo figuritas en la pared con el dedo enarcó la ceja.
—Oya? —murmuró Kuroo.
—¡Hey HEy HEEEY! —gritó Bokuto mientras que Kenma ya compraba los boletos para el día siguiente ir hasta Los Ángeles y visitar el dichoso parque de atracciones.
Buena idea salir de viaje. Excelente idea haber salido ELLOS de viaje.
Bonus
Bokuto tiene 87 años, es un anciano feliz que de vez en cuando se le ve platicando con los chicos que llegan a su casa, otras se queda absorto viendo el televisor, sobre todo cuando hay partidos de vóley, cuenta animado que una vez él conoció a un jugador que salía en televisión también. A veces cuando despierta se asusta pues no recuerda muy bien donde está y personas tienen que llegar a auxiliarlo. Cuando se va a dormir se lleva consigo una fotografía manoseada que amablemente le pusieron en un marco. Pocas veces habla sobre esa fotografía y de hecho no sabe muy bien porque la guarda con tanto recelo.
Bokuto tiene 76 años y sufre de pérdida de memoria por su estado de senectud. Los chicos que llegan a su casa son sus nietos, los hijos de sus hijos con Akaashi, habían adoptado a dos gemelos después de haberse casado en uno de sus impulsivos viajes, Kuroo y Kenma los habían acompañado, como siempre. Lo que veía en el televisor eran partidos del equipo seleccionado japonés en el tiempo en que él había sido jugador titular. El jugador que salía en la televisión que conocía era su mejor amigo Kuroo Tetsuroo. Las personas que entran a socorrerlo cada mañana son sus hijos y sus nueras quienes se hacen cargo de papá desde que su otro padre había partido hacía más o menos tres años debido a una complicación en el corazón. La fotografía que maltratada se llevaba a dormir con él cada noche era una fotografía del primer viaje hecho en conjunto con su mejor amigo y su pareja. Su primer viaje a Disneyland, el primero de muchos. Era felicidad autentica y pura la que sentía porque por algún motivo aunque no reconocía a nadie ahí sonriendo frente al castillo de Cenicienta, algo en su pecho se relajaba.
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Gracias por leer.
St. Yukionna.
Quien los ama de corazón, costilla y pulmón.
