Capitulo 9 " ¿infiel?
Esa mañana Aome se sentía cansada, sin ganas de ir a trabajar y sonreír, la verdad era que sus pinturas estaban estancándose, no podía pintar nada nuevo, sus ideas no fluían y eso la ponía de muy mal humor. Se levantó, se bañó y se vistió con una falda que le llegaba a las rodillas y una blusa rosa muy sencilla, quería ir cómoda.
Inuyasha la dejo en su trabajo como de costumbre, aunque esta vez antes de que ella bajará del auto le detuvo de la muñeca. Sacó un objeto de su bolsillo derecho y se lo dio, ella lo vio y era un celular.
- adentro esta mi número, el de tu primo, el de Sango…
- pero…
- es tuyo, un regalo – le dijo sonriendo – es necesario en la ciudad.
- esta bien – dijo ella resignándose, sabía que era por su seguridad.
Se bajo del auto y entró a la cafetería donde todas sus conocidas se le quedaron viendo esperando una respuesta de su viaje. Ella trató de ignorarlas, se puso su mandil y le sirvió café a un cliente, pero su jefa Kaede no tenía tanta paciencia como las demás.
- niña, no tenemos todo el día – le dijo - ¿Cómo te fue?
- mas o menos – contestó ella suspirando – la verdad es que la familia de Inuyasha es más adinerada de lo que pensé, y es bastante hostil
- vaya…- dijo Erica que estaba tomando un café – así que tienes unos suegros maleducados.
- no conocí a su madre… - dijo Aome – estaba hospitalizada pero como habla Inuyasha de ella estoy segura que es una buena persona
- ¿tiene hermanos? – preguntó otra mujer de nombre Alicia.
- claro, uno mayor, se llama Sesshomaru – dijo Aome
- ¿y es tan guapo como Inuyasha? – preguntó Mariana, otra cliente frecuente que apreciaba a Aome y sabía de si situación.
- incluso más – dijo Aome recordando el físico de Sesshomaru – alto, esbelto, cabello abundante, ojos fríos…
- ahhh preséntalo – dijo Erica sonriendo
- creo que me será imposible – dijo Aome sonriendo triste
- ¿Por qué?
- el es el más maleducado de todos, hostil como el solo, grosero como nadie… aunque lo hace con estilo .
- ¿te hizo algo niña? – preguntó Kaede – nadie le dice grosero a nadie si no lo ha vivido
- bueno… el… - dijo Aome sonrojándose, no sabía si era bueno contra lo que le había dicho el hermano de Inuyasha, las demás esperaban con impaciencia cuando la campanilla de un nuevo cliente las distrajo. Aome se apresuro a tomar una taza e ir a servir al recién llegado. - ¿quiere café? – le preguntó sin verlo realmente
- si claro y el pastel de la casa junto con la mesera – dijo el y fue cuando ella lo vio.
Esos ojos azules, la cabellera negra… la sonrisa… era…
- Kouga – dijo sorprendida, el sonrió, se levantó y la abrazó para sorpresa de todas las chicas. - ¿Qué haces aquí?
- ya sabes, salí a buscar fortuna, y… bueno después de una larga historia terminé siendo publicista – dijo el
- vaya, nunca hubiera creído el verte con traje… corbata y todo – dijo ella
- si, bueno las cosas cambian, ¿y tu? ¿Cómo es que trabajas aquí?
- bueno vine para ver si exponen mis pinturas en una galería algún día, mientras tanto aquí trabajo
- ¿y donde vives?
- con mi primo Miroku
- ah el también es publicista ¿no?
- algo así… si – dijo Aome percibiendo las miradas sospechosas de las chicas
- bueno tengo que irme pero dime ¿tienes teléfono?
Aome le dio el número de la casa y de su nuevo celular, quería estar en contacto con el , era un buen amigo, le recordaba su casa, así que espero que de verdad le hablara para hablar de los viejos tiempos. Hace cinco años el había sido su novio por seis meses, en esos tiempos el no era tan apuesto como hoy, era flacucho, sin sentido de la moda vistiendo tenis siempre… hablando de comics , de sus dibujos… nunca hubiera pensado que sería un empresario apuesto.
- ¿Quién era Aome? – le preguntó Erica sonriendo al ver como se iba el hombre - ¡era muy apuesto!
- era un exnovio, Kouga…- dijo ella sonriendo – ahora es un amigo
- yo no lo creo como te abrazó …
- Erica tu ves en todos a un pretendiente… - dijo cansada Aome. – tengo que lavar los platos.
- que aguafiestas…
La hora de salir había llegado, vio el auto de Inuyasha en la entrada y suspiro, que extraño era el sentimiento de estar ahogándose, a veces Inuyasha le resultaba algo sobre protector y eso era lo que le hacía atractivo a la vez. Se despidió de sus amigas y se subió al auto.
- ¿quieres ir a algún lado?
- no, la verdad estoy cansada…
Inuyasha se dirigió a la casa, Aome se puso una camiseta grande, y andaba descalza por todo el departamento tratando de pensar en ideas para sus cuadros, ajena a lo tenso que se veía Inuyasha desde el sofá tratando de concentrarse en la televisión y no en las piernas de Aome las cuales no tendrían que interesarle.
De pronto la monotonía del silencio fue interrumpido por el sonido del teléfono sonando, Aome no le tomó importancia, ella no recibía llamadas a menos que…
- ¿diga? – contestó Inuyasha
- con Aome por favor – dijo una masculina voz del otro lado, sin saber por que Inuyasha sintió enojo.
- ¿de parte de quien?
- Kouga – le dijo la otra voz e Inuyasha pensó en un segundo en negarle a Aome pero ¿para que? Así que le pasó el teléfono a Aome la cual estaba ¿sonrojada? …
- bueno?
- Aome… ¿Cómo estas?
- bien Kouga no esperaba que me hablarás tan pronto.
- si bueno tengo ganas de verte, ¿Qué te parece si vamos a cenar? Nada muy lujoso se que esas cosas no te gustan ¿Qué te parece?
- una oferta tentadora
- anda, por los viejos tiempos
- bien… anota la dirección.
Inuyasha se sintió enfadado ¿Cómo es que Aome le había dado la dirección a un desconocido? ¿o es que ya no era un desconocido? Se sintió frustrado por no saber una parte de la vida de Aome pero…¿Quién era el para preguntar? … un amigo, si eso es lo que era, tenía el derecho de cuidarla y protegerla… le importaba su seguridad. Se levantó del sillón tratando de fingir indiferencia…
-¿Quién era? – le preguntó viéndola entrar y salir de su habitación buscando que ponerse
- Kouga un viejo amigo – dijo Aome sin prestarle atención. Inuyasha quería que lo viera como siempre.
- ¿vas a salir? – preguntó Inuyasha dejando el libro que tenía en las manos en la mesa, le entraron ganas de tomar a Aome de los hombros, voltearla y obligarla a verle.
- si a cenar, en una hora pasa por mi ¿quieres ayudarme a elegir lo que me voy a poner? – preguntó ella sonriendo y el quiso decirle que quería que se quedara con el. Pero no encontró razón para decirle
- anda pues- le dijo el.
Aome entonces eligió una blusa algo escotada de color marfil, unos magníficos jeans y un abrigo a juego. Inuyasha la vio y por un momento tuvo la idea de darle un beso por lo adorable que se veía, borro la idea, el no tendría que tener esas ideas. Pero lo que si quería era mandarla a cambiar por algo menos escotado…
- no se Aome, esta muy escotado ¿no crees? Para ser una primera cita…
- oh no te preocupes – dijo ella sonriente sin evidente intención de cambiarse – no lo acabo de conocer
- ¿ah no? – preguntó Inuyasha intrigado
- no, es un viejo amigo – respondió ella buscando su bolso - ¿has visto mi bolso?
- no – dijo Inuyasha. ¿un viejo amigo? ¿Qué clase de amigo?
- ya lo encontré, bueno pues solo hay que esperar que…
Y en ese momento el timbre sonó, Inuyasha se apresuro a abrir la puerta, al hacerlo se encontró con unos ojos azules examinándolo, su vestuario era impecable, casual y agradable y su cabello negro largo atado en una coleta le decía que ese hombre era un mujeriego por regla.
- ¿aquí vive Aome? – preguntó . Inuyasha tuvo pensado decirle que no pero Aome se asomo y le sonrió al invitado.
- si Kouga, aquí vivo, ya podemos irnos – le dijo quitando a Inuyasha con discreción. – nos vemos más tarde Inu.
- espera ¿llevas el…
- si en la bolsa – dijo Aome algo irritada, se comportaba más como su padre o hermano que como un amigo.
- si quieres que te recoja en algún sitio no dudes en… - decía Inuyasha
- no, yo la traeré – dijo Kouga sonriendo.
Después de haber salido del edificio Kouga pareció estar más relajado, Aome lo notó por la posición de sus hombros y su postura había cambiado drásticamente.
- ¿Por qué no me dijiste que vivías con tu novio? ¿no esta enfadado por que vayas a salir conmigo?
- no, bueno el no es mi novio – dijo Aome algo divertida
- ¿ah no? – dijo algo escéptico
- no, el es un amigo, Inuyasha, el es gay .
- ¿gay? – preguntó Kouga sorprendido - ¿estas segura?
- si claro que si
- caray no se ve , es decir no se le nota…se veía tan …celoso
- celos de amigos, no es nada.
- ¿segura?
- si, claro, ahora dime ¿A dónde me vas a llevar?
Kouga era diferente a Inuyasha en algunas cosas, el no era incluso más divertido, no le preocupaba tanto su aspecto como a Inuyasha aunque si debía de aceptar que se había vuelto mucho más vanidoso que en el pasado, hacía algunos alardes de su profesión y sus éxitos logrados, ella lo escuchaba con atención pero la verdad es que de vez en cuando pensaba que es lo que diría Inuyasha en ciertas situaciones y que estaría haciendo en ese momento. Se había acostumbrado tanto a el, a su compañía que ahora sentía como si le estuviera siendo infiel, vaya que pensamiento tan cómico, Inuyasha era gay, nunca tendría nada con el y a pesar de eso ahí estaba ella pensando que le era infiel. Sonrió al pensarlo.
- ¿de que te ríes Aome? – le susurro Kouga – esta no es una película cómica.
- no es nada, perdón – dijo ella recuperando la compostura, no podía estar pensando en Inuyasha cuando estaba con alguien más.
- ¿quieres salir?
- no, la verdad es que la película esta muy bien.
Mentira, la película estaba de lo más aburrida pero la verdad es que no sabía que hacer o a donde la llevaría y estaba ligeramente nerviosa, Kouga iba en planes románticos, lo sabía por sus bromas, sus comentarios, podría ser que fuera algo ingenua pero las palabras de Inuyasha resonaban en su cabeza, " no confíes en nadie", vaya pero si el era un exnovio, y aún así la desconfianza estaba presente, que irónico.
Al fin se acabo la película, Aome suspiro y sonrió, era ya un poco tarde, claro que después de la comida, y de la película de 3 horas no podía esperar que el tiempo le rindiera tanto. Vio las estrellas en el cielo y después el carro de Kouga estacionado frente a ellos, el esperaba a que ella decidiera que hacer, sonreía amablemente como aparentando que aceptaría cualquier decisión que ella tomará, aunque tenía la impresión que trataría de disuadirla de ir a algún otro lado.
- ya es tarde – una pequeña indirecta para que el se ofreciera a llevarla
- la noche es joven Aome – mala señal, el quería continuar con la cita.
- creo que será mejor irnos – bien, lo mejor era ser directa
- claro como quieras – le abrió la puerta del auto ella se subió y después el. – pero hace mucho que no nos vemos, deberíamos aprovechar el tiempo.
- no Kouga creo que… - decía Aome cuando su celular sonó abrió la bolsa y lo sacó y contesto.
(conversación celular)
- ¿diga?
- es tarde
- ¿Inuyasha?
- quien más, solo quería saber si el tipo ese te va a traer o…
- bueno, estoy segura que si
- pregúntale
- pero..
-anda…
- Kouga, ¿me vas a llevar a mi casa? – preguntó Aome con mucha vergüenza – dice Inuyasha que el puede…
- te llevo a tu casa –dijo Kouga molesto
- ya lo escuchaste - dijo Aome
- bien.
Bien había sido estúpido llamarla, ¿Qué si ya iba a venir? ¿Qué si iba por ella, caray cada día se parecía más a un hermano mayor o algo más. Si ella quería podría haberse acostado con el idiota ese y no rendirle cuentas. Pero la sola idea le repugno, desde que se había ido tenía la sensación de estar siendo engañado, era estúpido, ellos no eran nada más, pero esta bien, solo eran celos de amigo, el lo sabía. La cosa era que ese estúpido no se la merecía, eso era todo.
Después de una media hora escuchó la puerta abrirse, el estaba en su habitación, si se quedaba en la sala se vería como si la hubiera estado esperando y no quería dar esa impresión, a pesar de que así había sido. Podía escuchar los pasos sigilosos de Aome, dejar sus llaves, y finalmente entrar a su habitación, ahora podía dormir a gusto, en paz,
