I'M GLAD YOU CAME (part 2)
Pov Nessie
Yo... yo le pregunte a Jacob Black si quería entrar a mi habitación?
A ver, a ver. Desde el principio.
Jacob Black me había besado, luego de haber estado junto a mi durante horas en una fiesta y ahora... estaba sentado en el sofá de mi dormitorio mirándome como si... como si me... amara.
-Eres tan suave -susurro Jake, acariciando mi mejilla izquierda con sus nudillos - No puedo creer que me estes mirando.
Ja, era yo la que no podía creer lo que estaba pasando. El era Jacob Black, el hombre mas guapo, sexy, lindo y atractivo del mundo y estaba junto a mi.
Sus carnosos labios me habían besado, sus cálidos ojos negros me habían mirado como si yo fuera guapa, sexy, linda y atractiva. Sus brazos me había abrazado y su mano se había entrelazado con la mía.
-Tienes alguna idea de cuanto he imaginado besar tus labios? - susurro tocando mis labios con la punta de sus dedos - Cuantas veces he imaginado que te invito a salir.
Jacob se rió avergonzado mientras yo lo miraba como tarada.
-Me creerías si te digo que te amo? - murmuro con una sonrisa esperanzada.
El corazón se me detuvo un instante. No le respondí a su pregunta, ya que siendo honesta... no le creía. Pero yo si... lo amaba.
Ademas desde el primer día en que lo vi en clase de Antropología, he tenido toda clase de pensamientos oscuros con el. Fantasías privadas que incluso me avergüenzo de tenerlas. Pero todo el era una fantasía, un sueño erótico que toda chica virgen tiene.
-No me crees, verdad? Puedo ver en tus ojos la incredulidad.
Menos mal que veía la incredulidad y no la lujuria pecaminosa que sentía también.
-Pues creelo, por que te amo. Te amo tanto que no me bastaría toda una vida para demostrártelo.
Demuéstramelo ahora - suplique en mi fuero interno.
El busco mis labios y mi lengua se unió a la suya en una danza lasciva. Enrosco sus brazos en mi cintura y los míos hicieron lo mismo con su cuello.
Sabia el camino por donde iban las cosas y estaba mal. Estaba en contra de mis principios. Mis padres no me habian enseñado eso: entregarme al primer hombre que se fijara en mi y mucho menos en la primera noche.
Pero Jacob Black era irresistible. Sus besos sus caricias, su respiración agitada... todo en el hacia que me olvidara hasta de mi nombre. Ademas se supone que tu primera vez tiene que ser con alguien que tu eliges y ames. Mi cuerpo lo habia elegido, al igual que mi corazón. Así que no me importaba si Jacob al día siguiente me botaba y se olvidaba de mi existencia por completo, por que yo no lo olvidaría.
Yo lo había elegido a el.
Mis manos se enredaron en su pelo, mientras Jacob besaba mi cuello succionando suavemente mi piel.
-Te amo, Renesmee - susurro en mi oído.
Acto reflejo yo le conteste:
-Te amo, Jacob.
Sus ojos negros me miraron abiertos como platos y luego sonrió con ternura.
Su ropa comenzo a estorbarme y desabotone su camisa negra. Mis dedos viajaron tímidamente por su pecho hinchado y su marcado abdomen. Me maraville con la sedocidad de su piel bronceada y su cuerpo de dios griego.
Me deje envolver en sus brazos y me pedí en sus besos profundos y apasionados, así como en la luz y amor que reflejaban sus ojos.
Esto en verdad estaba pasando? - me pregunte mientras mi espalda tocaba la suave colcha de mi cama.
Aun no estaba completamente desnuda, traíamos ropa interior.
-Te amo, Renesmee - murmuro Jacob de nueva cuenta, mirándome a los ojos intensamente.
Su lengua recorrió mi abdomen haciéndome cosquillas y excitandome aun mas. Sus expertas manos me desnudaron por completo y jamas en mi vida me había sentido tan avergonzada, vulnerable... y amada.
POV Jacob
No podía creer que estaba desnudando a Renesmee Cullen. La reina de mis fantasías, la dueña de mis sueños, la mujer que amaba. Iba a hacerle el amor a Renesmee Cullen por primera vez.
Esperaba no desepcionarla, una cosa es la practica en solitario y otra la realidad. Una realidad que no creía en lo mas minimo. Estuve a punto de pedirle que me pellizcara, para saber si eso era real. No lo hice, solo quise disfrutar el momento en que por fin ella fuera mía. Solo mía.
Ella me había dicho que me amaba. Pero como podía amarme si hasta esa noche ella no sabia de mi existencia?
O tal vez... solo tal vez, yo no era invisible para ella. Tal vez me veía tanto como yo a ella. Tal vez ella pensaba en mi, soñaba conmigo y vivía solo por verme y estar a mi lado en la clase, como yo lo hacia.
Tal vez ella era igual de tímida que yo en esto del amor.
Bueno, si he salido con decenas de chicas, pero nunca he llegado mas alla de los besos y uno que otro "faje", pero nunca había amado a una chica como amo a Renesmee Cullen.
He deseado durante mucho tiempo que fuera ella quien se llevara mi "inocencia". Ahora ella estaba desnuda, bajo mi tembloroso cuerpo desnudo. Yo la había elegido a ella.
En medio de aquel fuego lleno de deseo, lujuria y amor, recorde que no llevaba protección. No había planeado que la noche terminara así. Ni en mis mas salvajes fantasías habia pensado que la noche terminara de esta manera. Ademas quería -no se diablos por que- darle la oportunidad de que pensara bien las cosas.
-Renesmee -susurre entre beso y beso- No, no...
-No? - pregunto asustada y con la respiración agitada.
-No tengo... protección.
Renesmee respiro aliviada y quise reírme de su expresión.
-Alice y Jasper son unos pervertidos de primera. Ahí hay cientos - señalo una gaveta y me reí de su exageración.
Abrí el cajón que ella había dicho y no mentía. Había cientos de preservativos, de todos los tamaños, colores... y sabores!
Regrese a la cama donde me esperaba la chica de mis sueños.
Su cuerpo era suave, cálido. Y su sexo era -como dicen en esa estúpida película- calientito como un pie de manzana. Una delicia.
Cuando entre en ella, me sorprendió la estreches de su sexo y la pequeña arruga en su ceño. No había placer en su mirada, habia... dolor. Entonces ella... ella... era virgen igual que yo? Ella me había elegido a mi?
Si ya la amaba, ahora la adoraba!
Renesmee se quedo dormida en mis brazos, con una pequeña sonrisa en sus labios rojos. Yo no dormí. No podía dormir de la emoción.
Temía que al despertar, estuviera en mi dormitorio, solo, sin ella a mi lado. Así que reviví en mi cabeza cada minuto de esa noche; desde que ella llego a la fiesta, hasta el momento en que ambos pudimos tocar el cielo por primera vez.
Quería gritar de alegría, corriendo en círculos, pero eso la despertaría y me echaría por haber perturbado su sueño.
A los primeros rayos del amanecer, la princesa de risos y cara de ángel despertó.
Abrió los ojos poco a poco y cuando su mirada se encontro con la mía, me miro asustada. Eso me... asusto. Y si ella gritaba aterrada por que yo aun seguía ahí? Tenia que haberme ido? No, eso no seria caballeroso. Ademas no me quería alejar de ella nunca mas.
Renesmee parpadeo en repetidas ocaciones, tal vez aclarando sus ideas o recordando la noche anterior. El corazón me latió de nuevo cuando una linda, tierna y avergonzada sonrisa cruzo por su rostro de alabastro. Mordió su carnoso labio con las mejillas al rojo vivo.
Solte una risita ligera, realmente aliviado.
Bese su frente, sus mejillas acaloradas, su nariz. Roce sus labios con los míos y sentí como ella sonreía.
-Te amo, Renesmee - susurre en su oído y volví a besar sus labios.
Me alegraba tanto que ella hubiera ido a la fiesta; a partir de esa noche mi universo no iba a ser el mismo. Todo giraría en torno a ella.
Renesmee enredo sus dedos en mi cabello y mis manos viajaron por su cálido cuerpo desnudo. Sentía como si mis manos se supieran de memoria el camino al valle de sus senos.
Esa mañana hicimos el amor de nuevo y pasamos el resto de la tarde juntos.
Desde ese día nos volvimos inseparables, parecíamos siameses.
Ella traía a mi vida: amor, felicidad, luz, ilusión, sonrisas, alegría, esperanza... Renesmee Cullen era todo para mi.
Seis meses después de esa fiesta en el dormitorio, viaje hasta Phoenix y le pedí su mano a sus padres.
Mini fic oficialmente terminado. El siguiente mini fic es PAPARAZZI.
